Lo que Dios da, es para todos los hombres


Lo que Dios da, es para todos los hombres
HOMILIAS 1979

26o. Domingo del Tiempo Ordinario

30 de septiembre de 1079

Lecturas:

Números 11, 25-29

Santiago 5, 1-6

Marcos 9, 37-42.44.46.47

Queridos hermanos:

-Homenaje a Juan Pablo I en el aniversario de su muerte

Anuncié desde el principio que celebráramos esta misa en memoria del gran Pontífice, cuyo reinado ha sido el más breve en este siglo: Juan Pablo I. Ayer 29 de septiembre, se cumplió un año de su inesperada muerte.

-Solidaridad con Juan Pablo II en su viaje

a Irlanda, Estados Unidos y las Naciones Unidas

También, que con nuestra misa, que es imagen de la Iglesia peregrina en el mundo, acompañemos al gran peregrino de ayer salió para Irlanda y luego llegará a Estados Unidos y llevará un mensaje de la Iglesia a todos los pueblos del mundo.

Fijándonos en el primer motivo: Juan Pablo I, quiero destacar su figura de catequista. Aún ciñendo la dignidad más alta de la Iglesia se gozaba en ser el humilde catequista contando historia y haciendo un pontificado que se iniciaba bajo el signo de la sonrisa, de la sencillez. Sin duda que su breve pontificado fue suficiente para dar una nueva manera de ser, una nueva fisonomía al servicio del sumo pontificado. Este catequista escribió un libro- antes de ser Papa, naturalmente-, después ya divulgado bajo el título de “Ilustrísimos Señores”.

-De las cartas a los “Ilustrísimos Señores”

De obispo, él escribía mensualmente una carta a uno de los famosos personajes filosóficos, literatos, etc. de la humanidad, y las lecturas de hoy, de la Sagrada Biblia, me parece que coinciden con una carta escrita precisamente a Chesterton, Gilberto Chesterton, un inglés converso al catolicismo; una de sus obras se titula “La esfera y la Cruz”. Juan Pablo I toma el tema en una forma muy sabrosa, muy catequística.

-Escena de la “Esfera y la Cruz”

Aparecen en esa novela dos personajes, el profesor Lucifer y el monge, Miguel volando sobre Londres, precisamente sobre la cúpula de la catedral; el profesor Lucifer se ríe de la cruz y el monge Miguel lo reconviene para decirle: “¿qué sacas con esa burla? Te voy a contar una historia”, Y comienza el monje a contarle de un ateo, un renegado que subió a la cúspide de una Iglesia para arrancar la cruz y la tiró abajo. Cuando bajó, comenzó a ver en las empalizadas de los bosques cruces y más cruces; y acababa con el bosque porque le parecía que había que arrancar del mundo la cruz. Llegó a su casa, y aquel obsesionado contra la cruz hasta en los muebles veía la figura de la cruz y desbarataba todo; al día siguiente lo encontraron muerto junto a un río, loco contra la cruz.

-“Comenzáis por despedazar la cruz y terminaras destruyendo el mundo

Lucifer le dice a Miguel: “Esa historia te la has inventado tú”. “¡Claro que sí!- le dice Miguel_ pero representa cabalmente lo que tú acabas de blasfemar contra la cruz, y es que ustedes, los anticristianos, acaban, después de combatir a la cruz, destruyendo el mundo. ¿Qué sería un progreso sin la cruz?” “¡Ah- le dice Lucifer nosotros luchamos por un progreso sin Dios, no es necesario Dios, basta el esfuerzo del hombre. Eso de un paraíso, de un Dios que dá premios después, ha sido un Dios inventado o por los oprimidos para encontrar una evasión de su situación injusta o por los opresores para domesticar a los que tienen bajo su poder. Basta la lucha, esto es lo que salva al mundo. Ni fe en Dios que es una fe alienante, sino la lucha, la revolución y no vendrá un paraíso no alienante más allá de la historia, sino aquí, construido por el esfuerzo de los hombres”.

-Iván Karamazov, ateo, protesta contra un paraíso obtenido por heroísmos pasados.

Miguel se sonríe y le dice: “Te voy a citar a un ateo” y le cita un escrito de Iván Karamazov, ateo que dice que él renuncia a una lucha en la cual solamente se van a beneficiar los de las generaciones venideras. No es justo que el que trabaja por un mundo mejor no tenga una recompensa de justicia. Y Miguel le dice: “¿Dónde encontrará, el que lucha por un mundo mejor, esa recompensa y quien se la va a dar? ¿Qué sería un progreso sin Dios? ¿Qué sería una lucha solamente esperando un paraíso en la tierra? ¡No es más que pura ilusión¡”

“Es necesario. Hay un sentido innato de vida en el hombre que lo lleva precisamente a las justas luchas reivindicativas, no solamente pensando en las generaciones futuras, yo reniego, dice, de una lucha en la que yo trabaje hasta morir, no vaya a tener yo también una participación, una recompensa y este sentido innato de la vida y del más allá es la respuesta del Cristianismo. No puede haber una lucha por un mundo mejor si no es basándose en una justicia divina, en un Dios remunerado, de los esfuerzos de los hombres. Una lucha sin Dios no tiene sentido”. “A fin -le dice Migue- lo que te pasa a tí y a mí, talvés, es que nos hemos formado una idea falsa de Dios”.

Lo que muchos combaten- estas ya son palabras del Papa Luciani, Juan Pablo I- no es al verdadero Dios sino la falsa idea que se han hecho de Dios. Un Dios que protege a los ricos, que no hace más que pedir y acuciar, que siente envidia de nuestro progreso, que espía continuamente desde arriba nuestros pecados para darse el placer de castigarlo. Querido Chesterton, tú lo sabes, Dios no es así; es justo y bueno a la vez: padre también de los hijos pródigos a los que desea ver no mezquinos y miserables, sino grandes, libres, creadores de su propio destino. Nuestro Dios, es tan poco rival del hombre que ha querido hacer al hombre, su amigo; llamándolo a participar de su misma naturaleza divina, de su misma eternidad feliz. Ni tampoco es verdad que Dios nos pida demasiado, al contrario, se contenta con poco porque sabe muy bien que no tenemos gran cosa.

Esta es la lección catequística de este gran catequista del mundo que sólo se asomó a la historia universal y Dios nos lo quita hace un año, apenas unos meses de darnos una esperanza de la palabra sencilla del Dios verdadero, frente a un mundo que se ha falsificado la idea de Dios.

Lo grande es que está idea de Dios no es un invento del Papa Luciani. Yo cabalmente en las lecturas de hoy encuentro un título para mi homilía que coincide con el pensamiento del Papa, y así vamos a hacer de esta misa, un homenaje a la doctrina, al catequista, al hombre de la sonrisa, al que sabía enfrentarse a los ateísmos más absurdos con la sencillez de un catequista para decirles: no sean sencillos, una revolución sin Dios, un Dios sin los hombres o unos hombres sin Dios no es el panorama de la historia.

LO QUE DIOS DA ES PARA TODOS LOS HOMBRES

1. Los bienes espirituales, magnanimidad de Dios y mezquindad de los hombres

2. Los bienes materiales, justicia de Dios y egoísmo de los hombres

3. (Perdonen que insista mucho) La trascendencia, clave para entender la mente de Dios y fuerza para realizarla

(Sin trascendencia no puede haber una verdadera lucha de liberación en el mundo.)

1. LOS BIENES ESPIRITUALES: MAGNANIMIDAD DE DIOS Y MEZQUINDAD DE LOS HOMBRES

A) Milagros fuera de los apóstoles... (mezquindad)

El pasaje del evangelio es pintoresco, porque sin duda, cuando Marcos escribía este episodio sucedían estas cosas en la primitiva Iglesia, donde él escribía el evangelio dictado por San Pedro, en Roma o en Jerusalén. Es el pasaje donde le dicen a Cristo: “Hemos visto que alguien está haciendo milagros en tu nombre, lanzando demonios en tu nombre. ¡Prohíbeselo!”

Respuesta de Jesús... (magnanimidad)

La respuesta magnánima de Jesús es la que vamos a aprender: “No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro. El carisma, dones maravillosos que Dios dá para el bien de toda su Iglesia no los debe de monopolizar nadie. Nadie debe sentirse mezquino porque hay otro que predica mejor, por que hay alguien que tiene dones del Señor. Sería la mezquindad más absurda querer cortar, querer mutilar lo que Dios está dando, tal vez, al más insignificante. Que hermosa la respuesta de Jesús: “Si hace milagros en mi nombre, aunque a ustedes les parezca que no está con nosotros, está con nosotros.”

b) Episodio de la profecía y Moisés

Más claro está todavía, en la primera lectura, el episodio de Moisés cuando recibiendo de Dios el don de profecía y compartiéndolo con los setenta ancianos, alguien le dice: “Faltan dos, Eldad y Medad, no han venido a la cita y allá están, en su tienda profetizando”.

Mezquindad humana

Y un muchacho corrió a contárselo a Moisés y Josué el colaborador de Moisés, le dice: “Moisés, ¡prohíbeselos!”

Magnanimidad de Moisés

Moisés le responde: “¿Estás celoso de mí? Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor”. Estos son los corazones magnánimos. Los que saben que Dios dá sus carismas, sus dones, no para el uso antojadizo del hombre que los ha recibido, sino para construir con ellos el Reino de Dios.

San Pablo dice: a unos les dio dotes de doctores, a otros de consejeros, a otros don de lenguas, de interpretación, diversos carisma, pero todos convergen hacia la edificación del Cuerpo de Cristo que es la Iglesia. Esta es la doctrina que nos dá la primera fase de nuestra reflexión de hoy.

c) Espíritu e Institución

Aquí aprendemos, de paso, las instituciones y el Espíritu. Hoy está muy de moda ese antagonismo entre la Iglesia como institución y la Iglesia como carisma, como Espíritu. Hay quienes quieren ver como una oposición el Espíritu y la institución, de tal manera que no quisieran nada que ver con la jerarquía, con la institución y solamente quieren dejarse llevar del espíritu como ellos lo conciben. Otros, al revés quieren hacer prevalecer lo jerárquico de tal manera que sin él, ya no se puede usar el don que el Espíritu Santo ha dado. La armonía de estos dos dones, el carisma y la institución, es lo que constituye la Iglesia.

Cristo desborda la Iglesia

Fuera hay elementos de verdad y de gracia

Tanto es así, que el Concilio Vaticano II tiene cosas reveladoras para muchos, sin duda, cuando dice que: Cristo, con sus dones, no se circunscribe a la Iglesia Católica, que fuera de los límites de la Iglesia Católica entre las confesiones protestantes, entre los musulmanes, entre los judíos, en el mundo entero, hay muchos elementos de verdad y de gracia que se deben al único redentor de los hombres: Cristo Jesús. No queremos decir que sólo en la Iglesia Católica está todo Cristo, sería empequeñecer a Cristo. Tenemos que decir que Cristo ha venido a salvar a todos los hombres aún a aquellos que no han conocido el bautismo cristiano pero que con buena voluntad están cumpliendo su religión entendida a su manera.

Claro, que el mismo Concilio dice: en la Iglesia fundada por Cristo, sobre la base de los apóstoles, dejó todos los medios de satisfacción, de tal manera que una persona que dude de que en la Iglesia Católica puede estar la plenitud de la salvación y no hace un esfuerzo para conocerla y para hacerse miembro suyo, sí estaría en pecado, estaría pecando porque ya hay duda y la duda hay que sacarla a flote conociendo la verdad. Pero, mientras una persona con buena voluntad está adorando a Dios a su manera, allí hay elementos de verdad y de gracia porque sin la gracia nadie se puede salvar. ¿Y quién sabe, queridos hermanos católicos, si fuera de los límites de la Iglesia Católica hay gente más santa que en la misma Iglesia Católica? ¿Y quién sabe si los que nos gloriamos de estar en la institución Iglesia jerárquica los mismos jerarcas, no seremos tan santos como los que viven fuera, tal vez, de la Iglesia con un corazón más sencillo, con un respeto más grande a la persona, con un sentido de Dios y de espíritu, de agradecimiento al Señor.

Esta es la gran lección de los bienes espirituales.

Ejemplos de institución y espíritu

Fíjense ¡qué armonía más maravillosa la de Dios! Allí tenemos esas apariciones o revelaciones que Dios ha hecho en el transcurso de la historia. Generalmente no lo hace a la Iglesia institución, sino al humilde pueblo de Dios. Allá en Lourdes, una muchachita, Bernardita Soubirous, la cual la Virgen la manda al obispo para que le edifique un templo. Y en el Tepeyac, de México, al indito Juan Diego es a quien la Virgen le dá el Espíritu. Pero sí se necesita que la Jerarquía analice, de validez a esa inspiración, y la ordene a la construcción del Reino de Dios. Pero aquí está lo maravilloso, para que el jerarca no se enorgullezca del Espíritu, viene por un humilde miembro del pueblo de Dios y para que ese miembro del pueblo de Dios no se equivoque en su espíritu, tiene que ir a comprobarlo con la jerarquía. Las dos: institución y espíritu, hacen la Iglesia verdadera.

En nuestra Arquidiócesis

Por eso, queridos hermanos, y yo aquí ya bajando a la realidad de nuestra Arquidiócesis, quiero admirar y darle gracia al Señor porque en ustedes, pueblo de Dios, comunidades religiosas, comunidades eclesiales de base, gente humilde, campesinos, ¡cuántos dones del Espíritu! Sí yo fuera un celoso como los personajes del evangelio y de la primera lectura, diría: ¡prohíbaselo, que no hable, que no diga nada, sólo yo Obispo puedo hablar!” ¡No!, yo tengo que escuchar qué dice el Espíritu por medio de su pueblo; y, entonces, sí, recibir del pueblo y analizarlo y junto con el pueblo, hacerlo construcción de la Iglesia.

Así tenemos que construir nuestra Iglesia: respetando el carisma jerárquico del que discierne, del que unifica, del que lleva a la unidad los diversos carismas variados; y los jerarcas, los sacerdotes, respetando lo mucho que en el pueblo de Dios deposita el Espíritu. Porque mucha veces sucede lo que deseó Moisés: “¡Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el Espíritu del Señor!” Yo creo que en nuestra Arquidiócesis está pasando ésto: es el pueblo que está recibiendo el espíritu de Dios. Yo cuando visito las comunidades las respeto y trato de orientar la mucha riqueza espiritual que yo encuentro hasta en la gente más humilde y sencilla. Esta construcción en la armonía es lo que el Señor nos pide.

Yo quisiera bajar esta consideración a la situación de nuestra patria. Queridos hermanos, nadie tiene la clave para resolver la situación del país, el solo. Si una organización política popular no quiere entrar en diálogo con otras fuerzas liberadoras del país, está cometiendo el pecado de mezquindad y está diciéndole a Moisés: “¡Prohíbeselo, los otros no tienen razón, sólo yo tenga la razón!” ¡En una hora tan grave de nuestra historia nadie tiene toda la verdad! Es necesario un esfuerzo, esfuerzo que tenemos que hacer entre todos: pedirle a Dios! Y lo que nos inspire como individuo, como grupo, como organización, aportarlo al bien de todos, al bien común. Esta es la gran lección que, en la mezquindad de los que criticaban a los profetas, tenemos que aprender. El fin de todos esos dones que dá el Señor es la construcción del reino.

Espíritu apostólico y organización pastoral

Yo, en mi carta pastoral, en la parte ya pastoral, cuarta parte, hago una distinción entre el espíritu apostólico y la organización pastoral. Esto me interesa mucho que lo tengamos bien claro. Hay en nuestra Iglesia muchos movimientos: carismáticos, cursillos de cristiandad, movimientos conyugales, una serie de inspiraciones divinas que yo le doy gracias a Dios, y no sintamos la mezquindad de que Dios esté dando estos dones tan maravillosos, pero sí quiero decirles, como allá en la carta pastoral, que una cosa es el espíritu apostólico que surge donde quiera que el Espíritu habla y otra cosa es la organización pastoral. Un espíritu evangélico, apostólico, sin pastoral, se parece a esos torrentes sin canalizarse: en vez de hacer el bien, muchas veces se estorban las corrientes diversas. Es el pastor responsable de la organización de todo ese espíritu que Dios nos dá, el que tiene que organizar pastoralmente la pastoral de conjunto; en que nadie se sienta más que nadie, en que todos sintamos que hemos recibido una partecita de Dios y que esa partecita de Dios tenemos que ponerla al conjunto de todo el bien de Dios que constituye una Iglesia particular.

La Iglesia particular no es toda la Iglesia, la fisonomía de nuestra Arquidiócesis es muy nuestra, y habrá otras aún en El Salvador y más allá de Centro América que tienen su propia fisonomía y dice el Concilio, “de la variedad de iglesias particulares, surge la belleza de la gran Iglesia universal, unificada en el magisterio del Papa, la autoridad del Papa, que es el que le dá coordinación, le dá pastoral a toda la riqueza espiritual del don carismático del Señor.

En otras palabras, queridos hermanos, en este primer punto de mi meditación, procuremos ver cuáles son mis carismas. Mis carismas de mi grupo; cuando miré a mi alrededor y vea otros carismas tal vez más llamativos, más hermosos que los que Dios me ha dado a mí, no sentirme envidioso como los discípulos de Jesús o de Moisés: “¡prohíbeselo: ¡De ninguna manera! Oigamos más bien a Jesús: “Si profetizan en mi nombre, no pueden estar contra nosotros, déjenlos”. “Ojalá- dice Moisés- todo el pueblo se sintiera inundado del Espíritu. De verdad, es la profecía que se cumplió en nuestro bautismo. Por el bautismo todos los que nacemos nos incorporamos al gran carisma de la Iglesia. Vocaciones, carismas, modos de ser. ¡Qué diferencia más enorme! A nos unos dá vocación de sacerdotes, a otro de religioso, a otro de matrimonio, a otros de la vida soltera, a otros para una profesión, a otros para jornaleros; el mal no está en tal o cual oficio sino en saberlo aportar al bien de la comunidad. Si Dios les dá a ustedes la vocación política y organizan para bien del pueblo, aprovechen ese don del Señor, también es una vocación. Es una vocación la política, no todos la tiene y por eso no se puede organizar a todos; así como yo no puedo empujar a todos; vénganse por el sacerdocio, o un casado no puede empujar a todos: métanse por el matrimonio, sino que tiene que buscar su propia vocación. Respetemos que le dice Dios a este hombre, a esta mujer, pero sí, entre todos aportemos a la unidad, bellísima y pluriforme, del Reino de Dios de la Iglesia.

HECHOS DE LA SEMANA

EN NUESTRA ARQUIDIOCESIS

Aqui podíamos detenernos un poquito antes de pasar al segundo pensamiento para ver si nuestra Iglesia particular se está construyendo de acuerdo con estos principios de generosidad. Echemos una mirada a las realidades eclesiales de nuestra semana y alegrémonos de tantos dones y tan variados que el Señor nos dá.

Hoy es día de San Jerónimo, 30 de septiembre, es el patrono de la parroquia de Nejapa, allá están en fiesta patronal; los saludo y les digo que el patrono también dá una fisonomía a la parroquia. El hombre de la Biblia fue San Jerónimo.

También San Jerónimo es el patrono de nuestro querido hermano Monseñor Rivera Damas, que está cumpliendo años hoy y a quien le enviamos nuestra cariñosa felicitación... Que sienta nuestro querido Monseñor Rivera en este aplauso la simpatía y la comunión de nuestra Arquidiócesis, con su diócesis de Santiago de María y con su inteligente dirección de la diócesis.

Quiero decir que en el plan de sacerdotes, esta semana han estado haciendo sus ejercicios espirituales los sacerdotes de la vicaría de la Asunción, Flor Blanca y que del 8 al 12, la Vicaría de Cuscatlán hará igualmente sus ejercicios.

Con gran satisfacción- esto prometí comunicarlo a ustedes- un misionero de la India vino, precisamente- dice- que ha oído hablar mucho de nuestra Arquidiócesis y siente que es una inspiración para la Iglesia universal; quería vivir entre nosotros unos días “y de veras- dice-, siento que lo que aquí se está viviendo, es algo milagroso”. Le digo: “Talvez nosotros porque ya nos hemos acostumbrados a esta vida de persecución y de aventura no nos damos cuenta, pero sí le agradezco esta palabra que yo comunicaré a mi Arquidiócesis de los que en otras partes se espera para que no defraudemos estas esperanza y estas ilusiones que se ponen en nuestra pastoral arquidiocesana”.

Hubo una reunión de la Vicaría de Mejicanos con los sacerdotes de aquella Vicaría para dar un homenaje fraternal al P. Nicolás González, Párroco de Paleca, por haber obtenido su Título de Licenciado en Filosofía.

Esta misma Vicaría de Mejicanos, está preparando para esta semana desde mañana lunes, el sábado, una semana, un curso de cristología bíblica, que tendrá lugar en el Externado San José, de las 6:30 de la tarde hasta las 9 de la noche. Hacen un llamamiento a quienes quieran aprovechar este esfuerzo de la Comisión de Evangelización y Crecimiento en la Fe de aquella vicaría que se está organizando muy bien.

Saludamos a la parroquia de la Merced, que celebró su fiesta patronal el 24 de septiembre, patrona también de las cárceles, la Virgen de la Merced. Quiero dar un voto de admiración a las queridas religiosas del Buen Pastor, por el trabajo de promoción, de cariño maternal que están llevando en la cárcel de mujeres, a donde fui a celebrar.

Los padres, religiosas y seminaristas somascos, también celebraron a su patrona esta semana: María, Madre de los Huérfanos es el título que les dejó San Jerónimo Emiliani. Y compartimos allá con los sacerdotes que estaban en Ejercicios Espirituales.

Lo mismo con los paulinos y hermanas de la caridad, que celebraron esta semana a su Patrono y Fundador San Vicente de Paúl.

Me he alegrado mucho que en la comunidad parroquial de San Pedro Perulapán, el padre ha organizado una especie de congreso parroquial de catequistas para promover este gran trabajo de la catequesis del cual hacía tanto honor el Papa que estamos homenajeando, Juan Pablo I y el actual Juan Pablo II.

En la parroquia de la Divina Providencia tendremos esta tarde el aniversario de la Legión de María.

En el Hospital de la Divina Providencia, tendremos mañana, la hora santa a la 5 de la tarde. Yo quiero decirles, como un voto de admiración a la Providencia que de veras se siente en aquel lugar, sobre lo que prometieron las hermanas: comprar el terreno para hacer allí una casa para los huérfanos de las enfermas que mueren; ayer, precisamente, era el plazo fijado y pudieron ya terminar el contrato aunque todavía les falta mucho dinero, pero ya se puede decir que el terreno es de ellas y que nuestro compromiso para la caridad cristiana está aquí tendiéndonos la mano. ¡Ayudémosles con toda generosidad!

En el Seminario menor de Chalatenango, el lunes de esta semana, a las 9 y media de la noche fueron sorprendidos los muchachos y el Rector por el Ejército de Chalatenango. Les habían informado que había una reunión subversiva y los pobres muchachos dormían muy tranquilamente. Los levantaron y los pusieron manos arriba. Yo creo que ya hemos dicho mucho de Chalatenango. ¿Qué de especial hay en Chalatenango que hay tanta desconfianza para nuestra Iglesia, para nuestro seminario, para nuestro vicario episcopal?. Si viven al lado de la Iglesia los soldados y los militares, ¿qué no ven que no tenemos ninguna pretensión de escondernos y que estamos haciendo el trabajo del Reino Dios a la luz del sol: Yo les suplicaría que tuvieran más cuidado al recibir informaciones y que no hicieran el ridículo que hicieron con estos pobres muchachos...

En nuestros medios de comunicación social, tengo buenas noticias. Nos comunica Orientación que el periódico se agotó, ya casi desde ayer. Yo quiero agradecer a la prensa y a la radio por la gran propaganda que nos están haciendo, y ojalá que aumentemos la circulación de este periódico que está llegando hoy a más hogares...

Quiero protestar contra ciertas anomalías del correo. Me consta que el corresponsal de Excelsior en Guatemala, no lo recibe a pesar de que se lo mandamos por correo. El Padre Juan Deplank de Bélgica tampoco; el Dr. Segovia, muy conocido en San Miguel, también se queja de no recibirlo a pesar de que se lo estamos enviando. ¿Qué no se han dado cuenta que estamos ya sin Estado de Sitio y que nos están violando la correspondencia?...

En cambio nuestra Emisora YSAX ha tenido que sufrir el retiro de varios anunciantes por amenazas de la UGB. Yo quisiera proponerles a los queridos católicos que ojalá un día tengamos una emisora que no tenga que depender de lo comercial y que la sostuviéramos, de veras, como una emisora cultural de los católicos. Si nos proponemos, creo que pudiéramos llegar a ésto, no estar pendientes de la UGB que solamente permite aquellos que no hablan contra los abusos que la UGB defiende...

Una noticia muy grata es que la carta pastoral se está vendiendo con mucha rapidez. En esta semana dos veces ha sido agotado el depósito de la Librería San Pablo. En Excelsior de México se ha publicado un resumen, quiero agradecer al corresponsal de aquel importante periódico. Lo mismo que se ha enviado a diversas oficinas del Continente y del mundo.

Quiero agradecer- y ésto lo digo para que vivíamos en comunión estas satisfacciones pastorales- una invitación que desde Estados Unidos me hace el Consejo Nacional de Iglesias y en el programa de esa visita me señala algunos contactos con la conferencia episcopal de aquel gran país, por eso les encomiendo a ustedes, para que se resuelva lo mejor...

Quiero agradecer los elogios que el FAPU ha hecho a la pastoral de la Arquidiócesis, lo mismo al servicio informativo PAI-NEWS que sigue reproduciendo íntegras las homilías e informa con toda lealtad lo que nadie quiere informar: las relaciones, las solidaridades que llegan al Arzobispado de diversas partes, como la que llegó del obispo de Cuernavaca y la solidaridad de Puerto Rico a través del periódico El Visitador.

Quiero pedirles, queridos hermanos, por nuestra Catedral, que está en un momento muy difícil y allá está la Secretaría donde pueden ayudarnos llevando ayudas, ya sea en efectivo o en los materiales que ya pueden indicar.

EN LA IGLESIA UNIVERSAL

En cuanto a la Iglesia Universal ya dijimos que estamos celebrando ésto en homenaje también al Papa, que en este momento está de viaje, de peregrinación y espera él que el viaje a Irlanda sirvan para promover la gran causa de la paz y la reconciliación. El periódico comentaba el gran contraste del Boston de hace 200 años y el gran homenaje que hoy espera al Papa. Hace 200 años se quemaba la efigie del Papa junto a una imagen grotesca del demonio y hoy es un homenaje de fe católica al sucesor de Pedro.

Así va la Iglesia, como dice el Concilio, “entre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios”. No nos asustemos que todavía en San Salvador no hemos llegado a quemar efigies, pero quizás hay algo más grave y es que se publica con toda impunidad toda clase de calumnias contra la Iglesia, aún fingiendo firmas de campos pagados que sabemos que se van a cobrar no a las personas que allí sino a ANEP o a otras instituciones...

El Papa recordó que el aborto es tan serio como el uso de la fuerza física y la opresión. Hay una consideración sumamente útil para tener en cuenta la ligereza con que legisladores y gobiernos tratan asuntos que pisotean la moral. El Sumo Pontífice expresó que el fin prematuro de la vida humana es tan serio como el uso de la fuerza física y de la opresión, y dijo esto: “Toda la historia de derechos de muestra que las leyes pierden su estabilidad y autoridad moral, cuando son usadas para restringir con fuerza física o cuando renuncian lo que es incumbente en ellas con respecto al niño no nato o en cuanto a la santidad del casamiento. En el plano internacional no podemos renunciar a la ley para los oprimidos o a una búsqueda de la verdad, la que si es abandonada, dejaría espacio libre a peligrosas formas de relativismo. La búsqueda de la verdad es difícil pero necesaria y ningún jurista puede evitarla”...

Digo que ésto es muy profundo porque muchos creen que ya porque lo aprobó la Asamblea- el aborto, el divorcio- ya esa legalización convertiría en moral un acto. Y el Papa lo que está diciendo aquí es que la Iglesia tiene sus criterios propios que aún cuando mil legislaciones legislaran contra sus principios cristianos, sería un pecado contra la moral; la Iglesia no puede claudicar, aunque todo el mundo acepte una ley, si esa ley está contra las fuentes de la vida, contra la santidad del niño para nacer, siempre es una ley que hay que respetar, no depende de los hombres sino de Dios...

Miremos , queridos hermanos, como la Iglesia en esta pluriforme inspiración del Espíritu en el Papa, en los obispos, en las comunidades, está trabajando lo que decía Cristo: “Si en mi nombre están lanzando demonios, haciendo milagros, están con nosotros”. Cuántas cosas no veremos nosotros nunca, pero pertenecen a nuestra vida. ¡Qué hermoso pensar en la universalidad de la Iglesia, de su moral, de su dogma, que donde quiera que haya alguien que confiese esta fe, es nuestro, aunque no lo conocemos nunca en esta tierra, pero sí formamos Iglesia.

Me he imaginado muchas veces yo, como el árbol corpulento una ramita al extremo y otra ramita al otro extremo, nunca se conocerán pero están recibiendo la sabía de un mismo tronco y pertenecen a la misma vida. Asi también el Papa no conocerá a mucha gente de la que está aquí ahora, pero sabemos que entre el Papa y nosotros hay una comunión de vida y que en la medida en que nosotros vamos enriqueciendo ese espíritu que se nos dá, estamos haciendo Iglesia junto con el Papa. Lo importante no es ser Papa, obispo, sacerdote, sino dejarse llevar por el Espíritu de Dios por que esto es lo que hace grandes, el Espíritu de Dios que se posesiona del hombre para que cumpla su misión y si no la cumple está haciendo más mal que bien.

2. LOS BIENES MATERIALES

JUSTICIA DE DIOS Y EGOISMO DE LOS HOMBRES

a) Condena el abuso de la propiedad

Este es más grave, o mejor dicho, más visible, los bienes materiales. Alguien me dijo una vez: “En vez de sus discursos incendiarios, ¿por qué no lee simplemente el evangelio? Y a mí se me ocurría hoy no hacer otra homilía más que leer el texto de Santiago. Fíjense si hay algo más incendiario que Santiago cuando hoy nos dice: “Ahora, vosotros, los ricos, llorad y lamentaos por las desgracia que os han tocado. Vuestra riqueza está corrompida y vuestros vestidos están apolillados. Vuestro oro y vuestra plata herrumbrados, y esa herrumbre será un testimonio contra vosotros y devorará vuestra carne como el fuego”... Que conste que están aplaudiendo al apóstol Santiago... Y continúa el apóstol: “¡Habéis amontonado riqueza, precisamente ahora, en el tiempo final! El jornal defraudado a los obreros que han cosechado vuestros campos está clamando contra vosotros; y los gritos de los segadores han llegado hasta el oído del Señor de los ejércitos. Habéis vivido en este mundo con lujo y entregados al placer. Os habéis cebado para el día de la matanza, condense y mataste al justo; él no os resiste”. Aquí encuentro, nada más para ordenar el pensamiento de Santiago, los tres grandes males de la riqueza cuando se abusa de ella. No se condena la riqueza sino el abuso de la riqueza.

-Lo primero es absolutizar un bien limitado. Su abundancia injusta, es testimonio contra el mismo propietario.

Cuando habla de oro que se enmohece, y de abundancia de vestidos que se están picando, en vez de darlos a los pobres, está diciendo: esa abundancia es un testimonio de que no hay que absolutizar lo que se tiene, sino compartirlo. Es lo segundo: pervertir el fin de la riqueza. Compartir con los t

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