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Nº. 33 Pág. 3 La Voz del Pastor Imprimir
Mayo es una buena Oportunidad
Con el principio de Mayo se ofrece a los católicos una buena motivación de virtudes y apostolados, porque Mayo evoca la devoción a la Virgen y ésta es modelo y estímulo de santidad y de trabajo apostólico.

Quien desee poner al día su devoción a la Virgen en este mes de Mayo lo mejor que puede leer y meditar son dos documentos básicos de la piedad Mariana Modernos: el Capítulo VIII de la Constitución del Concilio Vaticano II sobre la Iglesia. De este Capítulo -dijo el Papa Pablo VI- que es la síntesis más amplia y completa que un Concilio ha escrito sobre la persona y la misión de la Madre de Cristo.
El otro documento que recomiendo para este mes de Mayo es la "Exhortación" del Papa actual Pablo VI "Para la recta ordenación y desarrollo del culto a la Santísima Virgen María" (del 2 de febrero de 1974). es el comentario más autorizado y completo de la doctrina Mariana del Concilio.

Pero la piedad no debe consistir en leer libros y documentos. Lo principal es la doctrina y las Exhortaciones del Magisterio de la Iglesia. Pero un esfuerzo de estudio si hay que hacerlos para practicar con más conciencia un culto que, con el de la Virgen está muy unido e identificado con el culto al mismo Cristo. Un esfuerzo por estudiar el verdadero puesto de María en el culto de la Iglesia es hoy más necesario que nunca para caer en ninguna de las dos tentaciones actuales: la protestante en que han caído algunos católicos, que consiste en no tributar ningún culto a la virgen porque lo creen contrario al culto debido a Cristo...

Y al tentación del fanatismo que rinde tanto culto a María que casi la ponen por encima del culto debido sólo a Dios.
También es necesario un esfuerzo por leer y estudiar esos documentos, porque ellos nos enseñan el lenguaje y las expresiones nuevas, apropiadas a nuestro tiempo para tributar el homenaje adecuado a María que no aparezca anticuado, sentimental, o pueril o ridículo, sino muy a tono con el espíritu de los hombres de hoy.

Si queremos de verdad a la virgen no nos contentemos con una devoción rutinaria, sino que tratemos de conocerla más a Ella y cómo quiere la Iglesia actual que le tributemos un honor adecuados a los tiempos nuevos.
Mayo es una buena oportunidad.
EL OBISPO