Julio - Septiembre - 1979 PDF Imprimir E-mail
Domingo, 01 de julio
La Misa de Catedral no decae, gracias a Dios, y el Evangelio y las otras lecturas nos dieron la oportunidad de presentar a Cristo como poder divino que dá la vida, como amor y justicia, que es la clave para resolver los problemas sociales de nuestra patria.

Después de la Misa de Catedral fui a una Misa en el mercado Tinetti, donde aquella gente se alegró mucho y les prediqué del Sagrado Corazón de Jesús, felicitándoles y orientándoles para que esta devoción no decaiga, sino que se cultive debidamente.
Por la tarde, a las cinco, prediqué la Hora Santa, en el Hospital de la Divina Providencia, con una asistencia extraordinaria. La segunda lectura del domingo, San Pablo recomendando la colecta de Corinto para Jerusalén, me dió la oportunidad de hablar del espíritu de pobreza; verdadera solución a la injusticia social de nuestro ambiente. Y promoví la colecta que el hospital está haciendo para adquirir un nuevo terreno y proseguir allí su obra benéfica en favor de los enfermos y, más que todo, de los niños huérfanos de las enfermitas que mueren en este Hospital.


Lunes, 02 de julio
Hoy regresó a la oficina de la Vicaría General Monseñor Urioste, Vicario General, que había estado ausente durante un mes, por viaje de vacaciones a Tierra Santa. En su lugar había fungido el Padre Cristóbal Cortés. En la primera hora del lunes, desde hace tres semana, la señorita Coralia Godoy dá orientaciones a las secretarias de la Curia para unificar nuestro archivo Arquidiocesano. Participamos también con el Vicario General y el Canciller para tener todos las mismas normas.

Ha regresado el señor Nuncio de Roma y ha querido conversar conmigo. Yo fui a la Nunciatura por estar más tranquilo allá y me expresó que el Santo Padre y la Sagrada Congregación para los Obispos están preocupados de la división del episcopado salvadoreño y que esperan mucho de mi colaboración para esta unidad. Yo expresé las razones que muchas veces he expuesto, de que hay algo personal en algunos de ellos y que para mí se me hace muy difícil esta tarea; sin embargo, haré todo lo que esté a mi alcance. De manera especial expresé mis dificultades con el obispo auxiliar, Monseñor Revelo, y con Monseñor Aparicio, que evidentemente muestran actitudes personales contra mí. Sin embargo, yo tengo la mejor voluntad y con la gracia de Dios haré lo que pueda por esta unificación, que yo soy el primero en sentir cuanto mal hace en nuestro ambiente. También me expuso el señor Nuncio la preocupación acerca del Padre Rogelio Esquivel. No como una intervención, sino como una palabra de amigo, que procurara ayudarle. Yo le he prometido también, después de explicarle que es él el que se ha retirado, pero también creo que es una obra sacerdotal de caridad y le dije que hiciera lo posible porque me buscara y que yo trataría de arreglar lo mejor que pueda, salvando siempre nuestra pastoral y el sentir de todo el presbiterio. El señor Nuncio se mostró muy amigable y con muchos deseos de colaborar en mis difíciles tareas pastorales. Noté que algún aviso ha recibido en Roma y está sumamente amable conmigo; de mi parte, también mostré que no tenía ninguna aversión, sino que, había notado en él una parcialización hacia el grupo de obispos que no está de acuerdo conmigo y que ésto, sin duda, había influido mucho en la división. Que si él fuera más imparcial y de veras nos ayudara a buscar la unidad, habría esa unidad.

Por la noche, se llevó a cabo en la Catedral una vigilia de oración promovida por la confederación de religiosos y religiosas, pero asistieron varios sacerdotes y muchos fieles de diversas comunidades, entre ellas, comunidades de oración del Movimiento Renovador en el Espíritu. Fue muy bien motivada; les expliqué en la obra de la homilía mi esperanza en una Diócesis que pone su confianza en la oración.


Martes, 03 de julio
Celebré a las siete de la mañana Misa en el Mercado Tinetti. Así clausuraron ellos y ellas, las señoras del mercado, las festividades en honor del Corazón de Jesús durante todo el mes de Junio hasta el 03 de julio. Es una gente muy acogedora y me sentí muy a gusto entre ellos.

Después fui a la reunión del Clero que también estuvo muy interesante ya que, los dos temas principales fueron: Primero, una revisión de las actitudes que tomamos frente a la muerte del Padre Rafael Palacios. Con toda franqueza se señalaron éxitos y fracasos. Sobre todo, se reclamó con una mayor solidaridad y sensibilidad de parte de todos los sacerdotes para que no desvirtuáramos los acuerdos que se toman. Se nombró una Comisión de Vigilancia para que no nos sorprendieran en estas difíciles situaciones,. sino que siempre hubiera quien tomara desde el principio toda la iniciativa que necesitamos. El otro punto era la consulta para la carta pastoral que estoy preparando y fueron varias las parroquias y comunidades que entregaron sus valiosos aportes.

Por la tarde, tuve reunión con los seminaristas mayores de la Arquidiócesis, en que los he visto también madurar mucho y dialogar con toda confianza sus problemas junto con su obispo. Yo los felicité y les dije que, tanto el contenido como la manera como lo habían hecho, me había satisfecho mucho y esperaba que se fueran formando bien para el sacerdocio, tal como los quiere Dios en este tiempo.

Recibí también visita de la encargada de negocios del Canadá, la cual quiere entrar en contacto con la Iglesia para conocer la situación de la Iglesia y del país ya que se siente un poco desconocedora de todo ésto por tener la sede en Costa Rica para los países de Centro América. Le ofrecí los servicios de la Secretaría de Información y le manifesté la mejor voluntad de la Iglesia para con estas atenciones.


Miércoles, 04 de julio
Por la mañana, una solemne Misa en la Iglesia de María Auxiliadora. Misa patrocinada por las religiosas Mercedarias Eucarísticas con motivo de una profesión religiosa de dos hermanas.

En el Arzobispado, reunión de las religiosas dedicadas a la pastoral parroquial. También reunión de la Comisión de Administración.

Por la noche, visita del joven estudiante Armando Castro, quien va a Estados Unidos a un congreso ecuménico de universitarios y estudiantes. Muchacho generoso y bueno, se interesa mucho por mi postulación al Premio Nóbel de la Paz. Yo le agradecí y le desee muy buen éxito en su próximo viaje, que lo encomendaría mucho; él tiene mucho sentido evangélico, ya que es miembro del Movimiento Estudiantil Ecuménico.

Se transmitió mi programa de la entrevista de los miércoles.

Jueves, 05 de julio
Tuve un desayuno de consulta para presentar la colaboración que ha llegado de los diversos párrocos y comunidades para mi próxima carta pastoral. Estuvieron presentes el Padre Fabián Amaya, el Padre EllaCuria, el Padre Sebastián y el Padre Moreno. No pudieron llegar otros sacerdotes y laicos que había invitado, pero que están dispuestos a colaborar. Les entregué el material y discutimos un proyecto para incorporar todas estas sugerencias. Inicialmente el esquema será ver, presentar la realidad del país; buscar tomando criterios, sobre todo, del documento de Puebla y actuar, dar pautas pastorales para presentar una Iglesia idéntica a sí misma, desde donde tiene que dar las perspectivas y orientaciones en esta hora de búsqueda de soluciones para la situación del país.

Después, en el Arzobispado, tuve una reunión muy interesante para estudiar la provisión de la Parroquia de San José de la Montaña. fue aceptado mi proyecto de trasladar el Padre Cortés de la Basílica a San José de la Montaña; y llenar el puesto de la basílica con el traslado del Padre Efraín de Chalatenango; con el Padre Cortés trabajarán como coadjutores Monseñor Urioste, el Padre Urrutia, encargado del Seminario Menor; el actual encargado Padre Sigfredo irá a Chalatenango, para ocupar el puesto del Padre Urrutia en el Seminario Menor de aquella ciudad. Y también será coadjutor el Padre Salvador Colorado, miembro arquidiocesano del equipo de formadores del Seminario Mayor. El objeto de San José de la Montaña no es simplemente una parroquia, sino un centro arquidiocesano de promoción vocacional.

Esta tarde llegó el Padre Efraín que no pudo estar en la mañana y aceptó con gusto, solamente habrá que esperar algunas circunstancias para realizar estos traslados.

Por la tarde, una interesante reunión íntima, pero de mucha trascendencia. Dirigentes de la fábrica La Constancia, que ya han venido varias veces al Arzobispado en búsqueda de luces de la Iglesia para el problema patrono-laboral de esta gran empresa acudieron a una cita que yo les hice para presentarles más a fondo la doctrina social de la Iglesia. Me asesoraron con mucha lucidez el señor Antonio Orellana, el Padre Walter Guerra, el Bachiller Roberto Cuéllar y una religiosa norteamericana que trabaja como trabajadora social en una de las haciendas de la Diócesis de Santa Ana. La colaboración muy valiosa de todos estos elementos dió impresiones muy profundas a los señores Meza, quienes agradecieron profundamente y sugirieron que era conveniente tener otras reuniones, si no nos molestaban mucho. Tengo la impresión de que este acercamiento será de gran trascendencia, de gente capitalista a la Iglesia, en búsqueda de soluciones cristianas para la situación social del país.

No pude asistir a la Misa del Liceo Salvadoreño donde la federación de colegios católicos ofrecían una Misa por el eterno descanso del Hermano Blanco, matado en Nicaragua.


Viernes, 06 de julio
En la Cáritas arquidiocesana se celebró hoy una junta de gerentes de toda la República.

En el Arzobispado recibí al Padre Joaquín Brizuela para platicar sobre el problema pastoral de Ciudad Arce. Espero mucho de él. La situación problemática creo que podrá cambiar si seguimos dialogando. Los colaboradores seminaristas están bien dispuestos a seguir una línea de pastoral como toda la Arquidiócesis.

El retiro de la Madre Josefina también será beneficioso para la unificación de pastoral de aquella parroquia.

A las cinco de la tarde recibí un periodista del Mercurio, de Chile.


Sabado, 07 de julio
Después del desayuno de consulta para preparar la homilía, fui al centro del Buen Pastor, donde ha fallecido, y hoy tendrá su Misa de cuerpo presente, la Hermana Luz del Perpetuo Socorro. Una ancianita del Instituto de la Cruz, rama de esa congregación del Buen Pastor. Sentí el inmenso cariño de esa comunidad para su pastor y la fuerza de oración que desde allí sube al cielo, por las intenciones del obispo y de la Diócesis. Les dí gracias y traté de corresponderles con mi servicio litúrgico en que las animé a la fidelidad como la hermana que nos dejaba.

En mi residencia me esperaban una madre afligida, junto con la esposa de su hijo, estudiante de quinto año de medicina que ha desaparecido. Me hizo todas sus confidencias y comprendí lo inmenso de su dolor y le prometí hacer lo que estuviera a mi alcance; más que todo, animándola a no perder su confianza y a confiar mucho en su oración. Mañana en la Misa mencionaré este caso como una nueva injusticia que se comete.

Por la tarde, atendí una invitación que me había hecho el mercado de Santa Tecla, junto con el párroco de Concepción, el Padre Alvarenga. Fuimos; tuvimos una acogida muy cordial y cariñosa de parte de los niños y de las señoras y hombres que trabajan en el mercado. Les hablé del Sagrado Corazón de Jesús que continúa su amor en la Iglesia, y que todos nosotros somos Iglesia y tenemos que hacer presente el corazón de Cristo por nuestra santidad, por nuestra justicia, por todo aquello que haga más amable y fraternal la vida de nosotros. Después de la Misa me acompañó una gran muchedumbre hasta el convento de Concepción, donde me despedí con el cariño de esa gente.


Domingo, 08 de julio
La Misa de costumbre en Catedral, a las ocho, muy concurrida y las lecturas bíblicas me dieron oportunidad de presentar el tema del profeta: El título de la homilía es "EL PROFETA ES PRESENCIA DE DIOS EN LA SOCIEDAD". Desarrollé el tema presentando como la iniciativa siempre procede de Dios y como el profeta no es más que instrumento de Dios y cómo la sociedad acepta o rechaza a Dios en la persona del profeta.

El día transcurrió sin mayor novedad. Sólo que en la tarde acompañé a las hermanas Oblatas al Divino Amor a un paseo a su finca, donde descansé gracias a Dios.

DIARIO del 09 de julio 1979 al 27 de julio

Lunes, 09 de julio
Comenzamos la semana con una reunión de Secretarias que orienta la señorita Godoy, principalmente en materia de archivo, pero hoy hemos explayado las preocupaciones a diversos aspectos de la Secretaría del Arzobispado y de mi Secretaría Especial.

Después de atender otros asuntos oficiales, me fui al pueblo del Paraíso, en Chalatenango, donde las hermanas Betlemitas me habían invitado para almorzar y obsequiarme una atolada. Ha sido una experiencia pastoral muy interesante, muy agradable, ya que aquella Iglesia y Convento que antes parecían muertos, hoy son el centro de un enjambre de fieles, principalmente jóvenes, que acuden a vivir su vida cristiana junto a las hermanas. La atolada se llevó a cabo junto al río, donde los muchachos habían armado una enramada y donde las diversas agrupaciones de mujeres, de jóvenes y de niños se manifestaron en discursos sencillos, en actos artísticos que expresaban más que todo la sinceridad y la sencillez de aquella gente. Terminamos con una Misa en la Parroquia donde les expresé mi agradecimiento y les estimulé a seguir creando la comunidad, que ya había bastante base y que sería una lástima echar a perder por falta de perseverancia.


Martes, 10 julio
Como todos los martes tenemos la junta del Consejo Ejecutivo de la Curia. Lo formamos con el Vicario General, el Canciller, el Administrador y el Ingeniero Silva, que de parte de Vivienda Mínima nos presta un asesoramiento muy útil. Nos hemos dedicado hoy, como las semanas anteriores, al estudio del funcionamiento de la radio, pero hemos agregado ya otros aspectos generales de la Secretaría, del archivo y diversos aspectos del funcionamiento del Gobierno Arquidiocesano. Resultan reuniones muy útiles y creo que nos irán dando más eficiencia y orden en nuestro trabajo pastoral y administrativo.

Hubo visitas de varios sacerdotes, pero principalmente la del Padre Manuel Reyes, con un pastor evangélico, para proponerme un proyecto de trabajo de beneficencia Ecuménico y pedir un subsidio que, ya en parte, ha comenzado a funcionar. Les felicité y le animé a seguir adelante porque me parece una obra muy buena que beneficiará la parroquia del Padre Reyes, 10 de Septiembre; así como también a la comunidad evangélica del respectivo pastor. Les dije que el ecumenismo bien estudiado era un verdadero movimiento espiritual de conversión hacia un auténtico Evangelio.

Por la tarde, reunión con el Padre Pedraz y la Secretaria de Medios de Comunicación Social y el Vicario General para precisar el funcionamiento de la radio. Se acordó sustancialmente dar al señor Napoleón Navarro Oviedo el cargo de director-gerente.


Miércoles, 11 de julio
Toda la mañana la pasé en Domus Marie, Mejicanos, con una interesante reunión de la Vicaría de Mejicanos. El Comité Ejecutivo asesora al Vicario, Padre Samuel Orellana, y se ha mostrado muy activo. La junta de hoy organizó las diversas funciones de la parroquia, agrupando en tres comisiones, una de promoción social; otra de crecimiento en la fe y otra de Iglesia visible y estructuras. El esquema de Medellín, pero llenado con las comisiones que quieren las diversas necesidades de esta parroquia. Después de almuerzos se continúo la reunión para reflexionar sobre el sentido nuevo de la Iglesia.


Jueves, 12 de julio
Hoy tuvimos reunión con los jefes de taller de la tipografía CRITERIO porque han surgido dificultades con los obreros. Se dilucidó que hay culpa de los obreros, muchos de ellos aprendices, no dan rendimiento en su trabajo y exigen prestaciones que, por otra parte, se tratará de resolverles justamente. Se tendrá pues, con ellos y de acuerdo con las aclaraciones de los jefes de taller, al pliego de peticiones que ha presentado un grupo de obreros. He encarecido mucho que se ponga mucha diligencia en el caso para evitar cualquier escándalo laboral y que se cultive un sentido más humano en las relaciones con nuestros obreros de esa tipografía católica.

Después, toda la mañana ha sido de mucha actividad con visitas y entrevistas que han llegado a la Curia.

A las cuatro de la tarde fui a Soyapango para ver el terreno de la Iglesia donde Cáritas quiere construir su bodega. Fue también el párroco y las señoras de la Comisión Arquidiocesana de Cáritas y Luis Alonso Machado, por parte de la Comisión de Administración de la Arquidiócesis y estuvimos de acuerdo en pedir una reconsideración a esta Comisión que había aconsejado vender este terreno, que vale mucho, y comprar para bodega en otra parte. Pero a la comisión pareció más adecuada este lugar y se compromete a construir y sostener alguna obra de educación y obra social, en beneficio de la parroquia de Soyapango . A mi me parece muy útil esta petición y la apoyaré, ya que se trata de una presencia de la Iglesia en un sector donde no hay esta presencia hasta ahora. Me acompañó el Padre Nicolás González que comentaba con mucho entusiasmo la situación de la pastoral de la Arquidiócesis.

Y después de cena, me reuní con el equipo del Seminario Mayor Central San José de la Montaña con quienes comentamos bastantes aspectos, tanto de los seminaristas de la Arquidiócesis como de la vida del Seminario y del manejo de la propiedad del Seminario, de acuerdo entre la Arquidiócesis, que es la propietaria, y el equipo del Seminario que lleva la Dirección del Seminario.


Viernes, 13 de julio
Tres son las actividades pastorales que puedo destacar este día: La primera, la reunión en el desayuno con los asesores de la cuarta carta pastoral. Presentaron sus estudios con mucha competencia y hemos resumido también la encuesta que se hizo a los sacerdotes y a las comunidades; entre todos resulta un material riquísimo para expresar la opinión de la Iglesia en esta hora en que se pide un diálogo nacional. Podremos hablar como Iglesia, y desde la base misma de la Iglesia, con una expresión oficial de una carta pastoral. Pido a Dios que lo que ahora ha de seguir, que es ensamblar mejor estas partes y hacer una redacción definitiva, sea bendecido por el Espíritu Santo que ilumine en este momento los caminos de nuestros cristianos.

La otra reunión fue en la casa de las religiosas pasionistas, camino de Planes de Renderos, muy interesante, se trata de reunir a las familias de los cinco sacerdotes que han sido asesinados; excepto la familia del Padre Ernesto Barrera, estuvieron todos muy bien presentados y expresaron con toda la familiaridad de quien los conoce desde niño, esos sacerdotes llamados por Dios al supremo testimonio de dar su sangre por Jesucristo, por la justicia, por la verdad. Se acordó escribir todas estas memorias para ejemplo de los cristianos. Y también otras opciones de carácter jurídico y de carácter también pastoral, para que el ejemplo de estos mártires no se vaya a perder y para que se haga respetar también en ellos la justicia de Dios. Fue edificante el espíritu de perdón y de llamamiento a la conversión que prevaleció sobre todos los comentarios.

Finalmente, por la tarde, fui a las playas de Acajutla con los seminaristas que van a tener allá una convivencia, prolongándose hasta el día de mañana. Pero yo sólo pude estar esta tarde hasta ya bastante entrada la noche; cené con ellos y tuvimos una primera convivencia en que expresaron sus problemas acerca de la integración de los dos seminarios, Mayor y Menor, de la Arquidiócesis, que era la finalidad principal de esta convivencia. Se nota franqueza, valentía, sinceridad en expresar lo que no les gusta y también deseo muy sincero de buscar soluciones para que el futuro Clero de la Arquidiócesis se prepare a su misión con más sentido de unidad y de equipo.


Sabado, 14 de julio
Fui a Comasagua donde el Padre Chalo González había preparado un grupo de confirmación, pero cual fue mi sorpresa al legar a la hora convenida, nueva de la mañana, y no ver nada de gente en la Iglesia ni en sus alrededores. Le expresé mi sorpresa al Padre, talvez con un poco de disgusto, y él me dijo que así era de fría aquella gente. Yo insistí en que talvez había faltado de parte del párroco mayor motivación, sin embargo, cuando se comenzó a repicar llegaban algunas personas. Pero confirmando solamente llegó un niño. En la Misa de confirmación traté de revestirme de la mayor bondad y explicar la indiferencia frente a Dios y pedir a los presentes entusiasmar su comunidad ante las bondades de nuestro señor. Después de la Misa invité a la gente a quedarse a dialogar para analizar esta situación y juntamente con el párroco varias personas reconocen que sí hay frialdad y además hay miedo ante la situación del país. Pero también con franqueza algunos laicos dijeron que faltaba de parte del Padre más motivación, que con el párroco anterior había habido muchos catequistas y mucha vida en el campo y en el pueblo, aunque menos en el pueblo. Conversé fraternalmente con el Padre animándolo, ya que es una labor ardua la que le toca en ese pueblo.


Domingo, 15 de julio
Esa víspera de la Virgen del Carmen impone bastante trabajo, índice del fervor de nuestro pueblo para esta advocación mariana. Yo dediqué la Misa de la Catedral a honrar a la Santísima Virgen bajo este título del Carmelo y puse a la Virgen como modelo del cristiano que debe de imitar, de vivir el Evangelio, que en este caso nos invitaba a participar de la Misión Profética de Jesucristo. Y hablé de la Virgen como fiel a la Palabra del Señor, colaboradora de la difusión del mensaje de Dios.

Después de la Misa de Catedral fui al Colegio Belén, donde las Carmelita de San José celebraron la profesión de siete nuevas religiosas. Siguiendo la inspiración de la segunda lectura de San Pablo, presenté la vida religiosa como un testimonio del amor eterno de Dios a los hombres y de la redención de Cristo y de la trascendencia escatológica de la cual la vida religiosa es testigo entre los hombres. Compartí con la comunidad, después de la Misa, unos momentos muy agradables.

Por la tarde, en la parroquia del Carmen, de la Colonia Roma, los padres carmelitas prepararon un bonito grupo de primera comunión que yo tuve la dicha de celebrar.

Y por la noche, tuve la visita de la Vice-presidenta del Movimiento de Reconciliación Internacional que tiene su sede en Viena. Y venían a ofrecernos su colaboración para impulsar una acción en El Salvador, acerca de la no violencia o presentada más positivamente, acerca de la justicia y de la paz. Me gustó mucho su ideal, pero me sentía incapaz de resolver yo sólo su aceptación y por eso le pedí una nueva reunión para mañana en la noche, junto con algunos asesores.


Lunes, 16 de julio
Día de la Virgen del Carmen. Mi primera Misa la celebré en la Iglesia de la Merced, exhortando a la cofradía del Carmen tan histórica, junto con la imagen coronada pontificialmente, mantener esta tradición, pero tratar de revestirla de espíritu nuevo, el nuevo espíritu de la Iglesia.

A las nueve de la mañana la solemne y tradicional Misa en la Iglesia el Carmen de Santa Tecla. La Iglesia estaba completamente llena y el tema de mi predicación fue presentar a la Virgen como "MODELO DE LA IGLESIA"; motivo de la religiosidad nacional y ejemplo de nuestra unión con Dios y de nuestra unión con el prójimo; presentando que lo que estorba a la unión con Dios es el pecado y que todo cristiano tiene que luchar a muerte contra ese reino del demonio y contra las esclavitudes que de allí se producen. Y comprometerse con los hombres desde la perspectiva de Dios, pero hasta la capacidad de dar la vida por Dios y por el prójimo.

En la Iglesia de Concepción de Santa Tecla, continuamos la tradición de confirmaciones este día del Carmen; pero a diferencia de los años anteriores, hemos logrado un grupo muy bonito de niños mayores de ocho años, ya conscientes, para que preparados debidamente por su párroco y sus catequistas, recibieran la sagrada Unción dentro de una Santa Misa.

Después, por la noche, en el Carmen de Colonia Roma, la celebración también de la Misa y a continuación una linda procesión con lámparas; parecía la procesión de antorchas de Lourdes, cantando el Ave María de Fátima, aplicado a la Virgen del Carmen. Felicité a los padres carmelitas y a los fieles de aquella parroquia, recordándoles que un pueblo devoto a la Virgen no puede perecer. Y rezamos la salve, les dí mi bendición y nos despedimos felices a nuestras casas.


Martes, 17 de julio
Todo el día en reunión de CEDES, Conferencia Episcopal de El Salvador. Tocaba como agenda la elección de nuevos cargos, a partir del presidente y tratar el asunto del Seminario. Yo había escrito antes una carta refiriéndome a nuestra desunión y suplicando que se pospusiera la elección y que, en cambio, nos dedicáramos a reflexionar sobre esta situación que urge componer, la unidad episcopal. Hemos hablado con toda franqueza de las muchas deficiencias de nuestra jerarquía. Hemos reconocido culpas, pero me preocupa la radicalidad de algunos hermanos obispos contra mi actuación pastoral. La marcan con un deseo de que no siga adelante. Me da lástima pensar que no sean sensibles a la situación del país y que sientan más a gusto una pastoral, una predicación que no purifique, que no tienda a liberar a nuestro pueblo de esta terrible situación. No pudimos sacar ninguna conclusión, pero hemos platicado bastante a fondo y creo que "la tierra está removida" para continuar el próximo mes de agosto, cuando se señaló otra reunión.

Por la noche, tuve una reunión con los seminaristas mayores y menores que acaban de tener una convivencia para su integración. Me dió mucho gusto oír las conclusiones de su convivencia y sentir el espíritu de unidad que los anima para hacer del Seminario, tanto Mayor como Menor de la Arquidiócesis, una unidad compacta en el ideal hacia el sacerdocio.

También tuve en el hospitalito la visita del Rector Interino de la Universidad Nacional, con quien conversamos ampliamente sobre la problemática tan difícil de este centro máximo de la cultura.


Miércoles, 18 de julio
La primera visita de hoy llega, precisamente, a la hora de desayunar, es el Padre Rogelio Esquivel, quien manifiesta su deseo de trabajar en esta Arquidiócesis, ya que él la considera la suya, y no hay razón para ir a otra parte. Yo le expuse con franqueza la línea pastoral que aquí tenemos que seguir y que no me gustaría apresurar una Resolución. Sólo le dije que me alegraba de que volviera y que estábamos dispuestos a seguir conversando.

A las ocho nos reunimos con los vicarios de Mejicanos, Nejapa, Aguilares que han promovido una jornada de oración y de reflexión en la Catedral con motivo del trigésimo día de la muerte del Padre Rafael Palacios. Les exhorté a tener mucha prudencia en todo lo que se diga y que será mejor que lo lleven por escrito. Planificamos la celebración de la Misa concelebrada a las doce el día 20 y desde el 20 por la mañana hasta el sábado 21 a mediodía se tendrán diversos actos y reflexiones; muchos de esos programas serán transmitidos por la radio. Estuvieron presentes también, la Secretaria de Medios de Comunicación Social, el encargado de la radio Padre Pedraz, el Vicario General Padre Cortés, el encargado de Comunicación Social como Consejo Asesor, Padre Rafael Moreno. Y todos estuvieron de acuerdo en una celebración digna para aprovechar y hacer conciencia de la misión que predica nuestra Iglesia.

Entre las visitas más destacadas de esta mañana, la del señor John McAward, de Justicia y Paz de Estados Unidos. Una interesante conversación en el deseo de querer servir, desde los miembros de la Embajada de Estados Unidos y los miembros de Justicia y Paz a la línea de derechos humanos en nuestra Arquidiócesis.

También la visita del señor Gabriel Delgado, antiguo hermano Julio, quien presenta sus impresiones acerca de la división de los obispos y de la ignorancia religiosa del pueblo. Le pedí su colaboración, sobre todo, entre maestros para promoverlos a ser promotores de esta formación cristiana. Quedé de darle una lista para que él los convocara y trabajara con ellos. En esta misma línea también la Federación de colegios católicos me presentó hoy su nueva Directiva y conversamos expresando los deseos de que los colegios católicos sean verdaderos instrumentos de la Pastoral de la Arquidiócesis. Vino también el doctor Napoleón González, Director de la Crónica del Pueblo, que acaba de ser quemada el sábado recién pasado. Le dí palabras de aliento y le prometí promover una colecta para ayudar a su periódico.

Por la tarde, reunión con encargados de liturgia, de sonido y otros aspectos que preparan la próxima fiesta del Divino Salvador. La junta fue en la Catedral y hay mucho entusiasmo para celebrar este año, como siempre, al Divino Salvador del Mundo.

Fui después a querer visitar el local quemado de la Crónica del Pueblo, pero estaba cerrado.


Jueves, 19 de julio
Hoy tuvimos el desayuno donde recogimos la segunda redacción de la carta pastoral. Se trataba hoy de organizar las diversas colaboraciones en un solo esquema. Introduciendo también las aportaciones de la encuesta que son muy numerosas y muy buenas. Este trabajo lo hizo el Padre Fabián Amaya y lo analizamos detenidamente presentando un juicio del conjunto, tal como se presenta ya la carta pastoral, y luego de algunos detalles nuevamente, el Padre Fabián se encargará de recoger todas estas opiniones y hacer una segunda redacción más coordinada y enriquecida con las sugerencias que hoy se hicieron.

En la Catedral, desde las seis de la mañana, varias vicarías han promovido una larga jornada de oración, cuarenta horas que se prolongarán hasta mañana al mediodía en recuerdo del Padre Rafael Palacios que hoy precisamente cumple 30 días de su trágica muerte en Santa Tecla. A las doce concelebré con casi todos los sacerdotes de la Arquidiócesis, pero al llegar, la Catedral estaba sitiada por cuerpos de seguridad...

Viernes, 20 de julio
Al llegar a Catedral para concelebrar con todos los sacerdotes nos encontramos la sorpresa de que estaba rodeada de policías y guardias nacionales, parece que se había regado una falsa alarma de que se trataba de una ocupación de Catedral o de que llegaría alguna agrupación política a valerse de esta vigilia de oración. Pero, gracias a Dios, pudimos concelebrar. En mi homilía aludí a la oración y reflexión que se estaba haciendo, como recogiendo el mensaje de la Palabra de Dios y aprovechando la oración de sufragio por el Padre Palacios; mencioné sus carismas también, y lo que significaba su muerte, preguntando: "¿Cómo es posible que se llegue hasta este crimen de asesinar los sacerdotes?". Y respondía analizando una situación de injusticia y de pecado que el sacerdote tiene que denunciar y lo cual significa ser ingrato, ser no-grato, a la sociedad, la cual como Jerusalén, mata a los profetas y a los que les son enviados. La vigilia continúo toda esta tarde y toda la noche continuará con bastante fervor de parte de las comunidades que han venido de diversas partes de la Arquidiócesis.

Ha regresado al país el Padre Luis, un joven belga, que trabajará en Zacamil junto con el Padre Rogelio. Se alegró mucho de encontrarse en esta circunstancias de la Catedral. También saludé allí al Padre Juan Macho Merino, que fue Vicario de Pastoral en el tiempo que estuve en la Diócesis de Santiago de María, pasionista que actualmente regresa de España y trae el cargo de eregir aquí una casa donde puedan tener a sus jóvenes vocaciones. Yo le señalé varias posibilidades y que con mucho gusto aceptaría lo que él escogiera. El Convento de San Francisco, en Mejicanos; o Apulo, la Casa Santa Teresita, o la parroquia de Guazapa, que actualmente estas tres posibilidades están ya disponibles y que cabría aún la posibilidad de cambiar, si no llenara los requisitos cualquiera de estas casas propuestas.


Sabado, 21 de julio
Como lo había prometido, cumplí hoy mi visita al pueblo de San Miguel de Mercedes en Chalatenango; con el Padre Fabián llegamos hasta Chalatenango y de allí supimos que había retenes a la entrada de San Miguel, de un lado y de otro, para evitar que llegara gente a la cita que teníamos en aquel pueblo. Efectivamente, llegando a Mercedes nos detuvo un grupo de militares, nos hizo bajar del carro, registro, quizá creyendo que había armas. Vimos que había mucha gente detenida allí a la que saludamos y con la que quisimos emprender el viaje de ingreso al pueblo ya cercano, a pie. Sin embargo, el jefe de aquel pelotón, me dijo que no podían ellos seguir, que me fuera yo en el carro, que era orden superior. Comenté yo que era una orden irracional puesto que era gente pacífica, mujeres la mayor parte, que venían a cumplir con un deseo de su fe. Pero, la razón no entra con esta gente y lamenté mucho dejarlos, manifestarles mi solidaridad con ellos y pedirles que oráramos juntos ellos allí y yo en la Iglesia, y continué. A pocos pasos me esperaba un buen grupo de gente del pueblo y de algunos que pudieron entrar al pueblo, a pesar de los retenes, "montiando" como ellos dicen; con los cuales me dirigí a la Iglesia, la cual casi se llenó. Me dijeron allí que en la otra entrada había mayor número de gente, era la mayor parte de San Antonio Los Ranchos y les mandé a decir que regresaran, que al terminar mis compromisos en San Miguel, iría a San Antonio para agradecerles su visita y platicar con ellos. Celebramos la Misa. Estuvo presente el señor Alcalde; el cual no está de acuerdo con estas intervenciones que estropean la tranquilidad de la ciudad, del pueblo.

En la homilía describí la naturaleza y la misión de la Iglesia; el papel del Obispo, que debe visitar las comunidades; la función de las comunidades grandes bienhechoras del pueblo y lamentar, entonces, que esta misión de construcción de la verdadera comunidad se le estorbe tanto, hasta con el atropello a la fe y a la libertad de creer. Después de la Misa tuve una entrevista con los agente de pastoral; religiosas, sacerdotes y, sobre todo, muchos catequistas de diversos cantones y del pueblo de San Miguel, con quienes compartimos la preocupación pastoral con ánimo muy generoso de parte de ellos de proseguir su trabajo. Me encantó ver como la religiosas de la Asunción que trabajan aquel pueblo junto con el Padre Fabián Amaya, desde Chalatenango, han hecho florecer el entusiasmo en la juventud. Y con ellos compartimos el almuerzo. Había alegría en el convento y al despedirme, sentí ese dejo de nostalgia que dan estas circunstancias, a pesar de la prueba que tuvimos que soportar todos, pero que la superamos con la alegría cristiana. Me dirigí, después, de almuerzo, a San Antonio Los Ranchos y, efectivamente, en la ermita de la Cruz estaba casi un centenar de personas que no habían podido entrar por el retén, pero que allí compartimos, rezamos, cantamos, dialogamos, un interesante diálogo de preguntas, de respuestas, de iniciativas, de sugerencias, en fin, un ambiente de familia, de alegría, de fe, de esperanza. Les dejé como recuerdo una estampita del Papa Juan Pablo II, diciéndoles que eran para ellos, las había reservado y no las había dado en San Miguel. Me comprometí con un día más específico para San Antonio Los Ranchos, que será en el mes de agosto.
Al regresar a mi residencia, me encontré dos casos tristes de la represión, como una madre, un padre y unos hermanos desde La Unión vienen a ponerme su lamentación de que han perdido un joven de la familia; el cual fue capturado por Pasaquina y del cual no se sabe nada; a pesar de que ya pasan varios días. El otro caso es el de un señor, propietario de una imprenta en San Salvador; al cual lo capturaron también sin saberse todavía nada de su paradero. Y por último, el párroco de El Calvario, Padre Federico Sanggiano, me habló comunicándome que la Iglesia está ocupada por el FAPU, precisamente para reclamar la captura de este último señor.


Domingo, 22 de julio
En la Misa de ocho, empecé mi homilía con un saludo a Nicaragua ya que en esta semana realizó el principio de su liberación al botar al régimen del general Anastacio Somoza e instalarse la nueva Junta de Gobierno. Hemos orado por el país de Nicaragua y hemos reflexionado, sacando consecuencias de este acontecimiento. El tema de la homilía lo sugieren las lecturas bíblicas, los pastores, que Jeremías refiere, precisamente, a los gobernantes, pero también la Iglesia aplica a los obispos y todos los que son agentes de pastoral o participantes en los gobiernos; reflexionamos sobre la dificultad de los pueblos mal gobernados, la distinción entre buenos y falsos pastores y como Cristo es el verdadero Rey pastor, presentado en la Sagrada Escritura y en el cual ponemos la esperanza en las dificultades de todo los pueblos. Después de la Misa, interesante diálogo con los jóvenes que componen el Coro de Quezaltepeque, el cual participó en la Misa de hoy. También, una representación de la parroquia Santa Lucía de Ilopango, que quieren coordinar sus esfuerzos con la Curia para ver como se trae de nuevo al Padre Astor Ruiz, que fue expulsado del país cuando intentaba entrar de Colombia y fue enviado a Guatemala anteayer. Les dije que ya había hablado con el Padre y que mañana, lunes, tendríamos una reunión para estudiar mejor el caso. Y que esta misma noche iría a Santa Lucía yo para celebrarles la Misa de siete y conversar con la comunidad, lo cual les agradó mucho.

Hubo otras visitas después de Misa, muy interesantes y es un encuentro muy bueno con el pueblo, principalmente, el que asiste a la Misa de Catedral.

Y por la noche, celebré la Misa en Santa Lucía y después de Misa me presentaron su actividad y realmente es una parroquia donde se está viviendo en forma muy viva la comunidad cristiana. Una catequista me explicó el trabajo que se hace con los niños; un joven explicó el trabajo que se hace con la juventud; y una señora el trabajo con los adultos. Y después tratamos el asunto del Padre Astor. Sugirieron escribir una carta pública, abierta, pero les dije que mejor esperaran las resoluciones que se tomarían en el Consejo de Sacerdotes y que podían enviar un representante para tomar ahí las conclusiones.


Lunes, 23 de julio
Tuvimos hoy la reunión con el padre Vicario General, Padre Cortés; con el Padre Brito, como Canciller; y con el Padre Villarán, como Vicario de Ilopango a la que pertenece Santa Lucía, parroquia del Padre Astor.

También asistió un representante laico de la parroquia y el Padre Moreno. Nuestra opinión fue pedir primero una entrevista con el Ministro del Interior y averiguar cuales son las causas de la expulsión del Padre. Luego visitar al Padre Astor a ver cual es su estado de ánimo; ya que parece que hay otros peligros que él prevee y a lo mejor no quiere entrar todavía al país. Después de ésto se hará lo conveniente a nivel público, tanto en el país como en el extranjero; ya que conviene decir alguna cosa a propósito de estos atropellos.

Fui a almorzar con los seminaristas menores de Chalatenango, con quienes sostuve un diálogo muy interesante. Son muchachos inquietos en conocer, cada vez más, su vocación y los problemas que sucita todo hombre que quiere abrazar el sacerdocio. Tuve muy buena impresión de aquella comunidad joven; sacerdotes recién ordenados como Rafael Urrutia, Ezequiel Gámez, un Diácono ya por ordenarse, Jaime Paredes; un seminarista ya de Teología, Joaquín, y unas religiosas de la Asunción, también jóvenes, pero con un gran sentido de pastoral y de equipo. En este ambiente va creciendo esta juventud del Seminario, me parece que es toda una promesa.

El Padre Brito me informó al regresar que el Padre Cortés había hablado largamente con el Ministro del Interior, el cual se mostró sorprendido, pues, no sabía nada de lo que le había pasado al Padre Astor y le prometió averiguar e informarle mañana. El viaje a Guatemala, pues, también se pospone.

Martes, 24 de julio
La primera visita de este día es del Padre Walter Guerra que me pide una intervención en el caso de la huelga de brassieres, donde los obreros tienen en rehenes a un grupo de dirigentes; pero el Gerente General no quiere llegar por no correr el riesgo de quedarse él también en rehenes. Pero están dispuestos a conceder gran parte de las peticiones de los obreros.

El Padre Walter me prometió que llegarían los patronos a hablar conmigo y, desde allí, llamaría a los dirigentes de la huelga para intervenir ante ellos. Me ofrecí con mucho gusto a hacerlo. Pero habiendo designado una hora y estando dispuesto a esta intervención, el mismo Padre Walter me habló que ya no era necesario y que todo estaba ya en vías de solución, ¡gracias a Dios!.
Tuve la reunión que tenemos los martes con el Consejo Ejecutivo de la Curia Diocesana. Tratamos especialmente el problema de la imprenta que está también en vías de solución. Hay muchos aprendices y se necesita mano más calificada para dirigir una tipografía que ya va modernizándose; pero, al mismo tiempo, se tendrá en cuenta la justicia sobre la desocupación de estos aprendices. Tratamos también de la radio YSAX. Y se dará una solución de acuerdo con las sugerencias del actual Director, Padre Pedraz. Se ha nombrado una junta responsable de resolver este problema, compuesta por el Director actual, Padre Pedraz; el ingeniero Galván, administrador de la Curia y el Padre Fabián Amaya. Se trataron otros aspectos de la administración de nuestra Arquidiócesis. Todo parece que va encaminándose hacia una coordinación que rendirá mayores frutos. Por su parte, también la señorita Coralia Godoy con las secretarias se organizan mejor en el servicio de secretarías; así como la administradora del Colegio de la Sagrada Familia, doña Elizabeth Arias, me está ayudando a arreglar aspectos materiales de la oficina de la Curia. Le doy gracias al Señor, pues, que todas estas cosas van procurando un mayor funcionamiento de esta oficina principal de la Pastoral de la Diócesis.

Y de pastoral tratamos toda la mañana con la Comisión de Pastoral que tocaba reunirse hoy y en la cual se ve que va caminando muy bien esta coordinación pastoral, ya que está funcionando la oficina; aunque el Padre Astor, expulsado actualmente del país no podrá estar al frente; pero el Padre Octavio Cruz, que platicó con él y tiene mucho sentido pastoral, tendrá a su cargo esta oficina junto con Piquín, que trambién ha resultado un buen laico administrador de la parte laical de la oficina de la pastoral. En esta reunión, que fue bastante larga, hicimos una evaluación de la vigilia de Catedral, en que se anotaron con franqueza los puntos negativos y la prevalecencia de valores positivos; sobre todo, la conciencia más viva que las comunidades han tomado de la defensa de sus sacerdotes, ya que el motivo era el trigésimo día de la muerte del Padre Palacios. Les hice recomendaciones muy encarecidas de aprovechar estas circunstancias para exponer con toda claridad el pensamiento de la Iglesia. Iglesia que nadie tiene que manipular para otras finalidades.

Por la tarde, fui a celebrar una Misa de familia en Apopa, donde saludé a una bonita comunidad allí congregada y compartí con mi familia la cena.


Miércoles, 25 de julio
Día de Santiago Apóstol. Celebré la Misa del patrón Santiago en la antigua parroquia de Aculhuaca. Expresé mi emoción de celebrar en una Iglesia que enlaza la antigua civilización indígena con la civilización cristiana que nos trajeron los misioneros españoles. Hablé de la necesidad de tener el espíritu de Santiago en estas horas persecutorias de la Iglesia. Compartí después de Misa momentos muy agradables con la comunidad y especialmente con los sacerdotes de aquella población, el Padre Crespín, párroco de Santiago Aculhuaca; el Padre Nicolás González, de Paleca y el Padre Gutiérrez, de San Sebastián; todos tres de la Ciudad Delgado.

Me encontré al regresar la sorpresa de que los obreros de la tipografía Criterio estaban en un paro este día, exigiendo aumento de sueldo y otras prestaciones. Pero, gracias a Dios, el administrador de la Curia con el Vicario General y la Secretaria de Medios de Comunicación Social y el Padre Pedraz, administrador de la tipografía, han hecho unas primeras intervenciones y conversé con ellos antes de ir a la sesión prometida con los huelguistas. Y se propone un plan de renovación, ya que, la mayoría de los trabajadores son aprendices, y se pondrá, pues, un grupo de operarios competentes y se despedirá con indemnización a los descontentos. Pero al proponer esta solución, los representantes del grupo pidieron tregua para mañana para proponer al pleno y traerán sus resoluciones. Ojalá no se nos vaya a complicar ésto.

Por la noche, visita al doctor Semsch; muy animadora en la actuación del Arzobispo y de la Arquidiócesis. He recibido mucha correspondencia y esta noche, hasta muy entrada la noche, estoy resolviendo varios problemas.


Jueves, 26 de julio
La preocupación principal de esta mañana es el Paro en la Tipografía Criterio. Mis dos secretarias de correspondencia vinieron al desayuno para comunicarme esa misma preocupación, porque veían que se estaba tratando muy en forma de empresa y poco cristiana. Yo les hice ver que había un aspecto laboral, empresarial, que había que respetar y que también les suplicaba inspirar ese espíritu cristiano en los muchachos de la huelga, para que ellos también procedieran cristianamente. Yo mismo estuve un rato con los tres representantes de los huelguistas para hacerles ver, desde mi aspecto pastoral, sin meterme en el campo laboral, que lo está tratando la parte administrativa, que procedieran con racionalidad y, sobre todo, con espíritu cristiano y que contaran con mi amistad en cualquier resolución que se tomara. Ellos me agradecieron, pero parece que su actitud principal es mantenerse en el campo legal y amenazan con ir al Ministerio y tomar otras medidas. Yo conté ésto a los encargados de la administración para que lo tuvieran en cuenta, ya que esta misma tarde parece que volverán a reunirse para resolver este problema.

Entre las visitas de la mañana tuve mucho gusto de saludar a una antigua conocida en mi pueblo natal desde que era niño. La señora Susana Castro, la que me animó a seguir la línea que he emprendido, a pesar de que ella se da cuenta, con otras amistades antiguas más que se han perdido, la inconformidad con los reclamos evangélicos que hace nuestra Iglesia. Le agradecí su palabra de aliento y le pedí sus oraciones.

También vino el papá y la hermana del Padre Trejo, que actualmente está en Venezuela, para pedir que se le diera prórroga. Yo le hice ver la necesidad de sacerdotes y que no era muy sacerdotal permanecer fuera del país donde se le necesita con tanta urgencia. Pero que de mi parte trataría el asunto con el Presbiterio, con el Senado Presbiterial. Que trajeran por escrito la solicitud que el mismo Padre hiciera, para estudiarla debidamente.

También llegó un periodista con el que conversamos sobre la situación y misión de la Iglesia en esta situación del país.

Vinieron también miembros de la comunidad de San Francisco, en Mejicanos, a exponerme sus inquietudes pastorales que me parece muy de acuerdo con las iniciativas de nuestra Pastoral Arquidiocesana.

Por la noche, junta con la Comisión Arquidiocesana de Cáritas, donde estudiamos principalmente la construcción de la bodega de Cáritas Arquidiocesana; la situación financiera, y los nuevos programas que van surgiendo; la buena impresión que está causando esta nueva manera de llevar Cáritas y las animé para que no desmayaran y, a pesar de las dificultades, continuáramos nuestro trabajo de Cáritas como verdadera escuela de caridad.


Viernes, 27 de julio
Por segunda vez me visitó el Padre Rogelio Esquivel y me comunicó que tenía oportunidad de ir a servir a Guatemala en la Parroquia de Monseñor Ham, ya que éste irá a Estados Unidos por una temporada. El quiere considerarse siempre sacerdote de esta Arquidiócesis. Yo le expuse las dificultades que él tiene con el Clero y que procure aprovechar esta estadía en Guatemala, para ir fomentando amistades...

Viernes, 27 de julio
La primera visita de hoy fue el Padre Rogelio Esquivel; el cual quiere considerarse siempre incardinado en esta Diócesis y tiene actualmente la oportunidad de ir a Guatemala a hacer una temporada en la Parroquia de Monseñor Ham, que irá a Estados Unidos. Yo le dí mi parecer afirmativo y rogándole que aprovechara esta estadía en Guatemala para fomentar la amistad con sacerdotes salvadoreños. Ya que al terminar ese plazo, podía regresar a incorporarse plenamente a nuestro presbiterio.

La situación de la Imprenta en huelga sigue lo mismo. Se complican hoy ciertas entrevistas de las empleadas de la Curia; las cuales parece que le prestan pleno apoyo a los jóvenes de la huelga de la Imprenta Criterio. Hubo reuniones del Consejo Administrativo de la Curia con empleadas del Arzobispado para explicarles la situación de la Imprenta que parece muy justa; pero que ellas ven como poco cristiana la solución de despachar a los aprendices de la Imprenta. Han quedado de seguir dialogando sobre estos puntos.

Por la noche, visita confidencial de un mayor del Ejército que confesó la situación de corrupción que existe en los altos jefes y cómo hay un grupo de militares sanos que quieren mantener el honor de su vocación Castrense. Yo le animé para continuar su honradez en el Ejército, en vez de retirarse como él quiere, porque le parece que no puede realizarse bien como hombre en situaciones como las que vive un hombre de Ejército en este tiempo en medio de tantas injusticias, robos patrocinados por los mismos altos militares. De tal manera que, muchos trabajan por una honradez en el Ejército, a pesar de no aprovecharse se las circunstancias como lo hacen otros. Le felicité y le animé para que continuara viviendo y siendo fermento de su propia masa.


Sabado, 28 de julio
En la reunión del sábado por la mañana dilucidamos un poco la situación de la tipografía Criterio, a fin de tomar algunas determinaciones que encaminaran a la solución del problema que allí ha surgido. El Bachiller Roberto Cuéllar, que ya se informó de esta situación, nos dió algunas líneas de solución y se le encargó a él ponerlas en práctica. Pero lamentablemente, aunque todo parecía llegar a la solución, con una táctica de dilación, los huelguistas dijeron que mejor se dejara la última palabra para el lunes.

Por la tarde, en el Colegio Don Bosco administré la confirmación dentro de una liturgia eucarística muy bonita, a un grupo de jóvenes estudiantes del mismo colegio. La Iglesia estaba llena de lo mismos confirmandos, y de sus padres de familia y de sus padrinos. Resultó una verdadera catequesis de este gran sacramento que, gracias a Dios, va tomando toda la importancia que nuestra pastoral le quiere dar.


Domingo, 29 de julio
Mencioné en la homilía de esta mañana los cincuenta años de vida sacerdotal del Padre Santiago Garrido. La homilía tuvo oportunidad de presentar a Cristo como solución de todos los problemas con tal que los hombres demos la colaboración. Y hubo también oportunidad de hacer muchas importantes denuncias de tantos atropellos que se están cometiendo en el país. Después de la Misa, donde estuvo presente la televisión alemana filmando actos de nuestra Catedral, la misma televisión me había pedido una audiencia y otros periodistas italianos también; la que tuvo lugar en el Convento de la Catedral, con interrogaciones sobre la situación y las perspectivas que la Iglesia mira en este país.

Por la tarde, en el Instituto Ricaldone, encuentros conyugales celebraba una convivencia la que fui a clausurar, hablándoles de los tres temas que ellos habían reflexionado en sus grupos; la responsabilidad de los padres; la comunicación con los hijos, y la vivencia cristiana en el hogar.

Lunes, 30 de julio
Por la mañana, un refugiado en el Arzobispado que ha sido perseguido de muerte, me dió las gracias porque ya iba a salir. Pero antes quiso dejar un testimonio de la cruel persecución y torturas de que ha sido objeto durante sus luchas políticas de extrema izquierda, pero lo que se ha hecho con él es una señal del tremendo irrespeto al hombre en nuestra patria.

Hubo otras entrevistas muy importantes, entre ellas, dos periodistas norteamericanos. Una periodista que está en conexión con la Universidad de Georgetown, la cual me mandó saludes, ya que me otorgó, en otra oportunidad, el título de Doctor Honoris Causa. El tema fue muy importante ya que se veían periodistas muy inteligentes.

Y por la noche, tuvimos, en la Iglesia del Calvario de Santa Tecla, la Misa de cuarenta días de la muerte del Padre Palacios, la cual tuvo un carácter de desagravio por el asesinato de este sacerdote.

Hemos revisado con el Padre Rafael Moreno y el Padre Fabián Amaya la redacción de la carta pastoral que está ya perfilándose bastante bien. Recibí carta del Padre Astor Ruiz, muy cristiana, muy sacerdotal, en que expresa sus profundos sentimientos al sentirse inesperadamente expulsado de su propio país. Pero me alegra el gran espíritu sacerdotal con que está ofreciendo al Señor esta prueba.

Martes, 31 de julio
Entre las visitas de la mañana se destaca la del doctor Morales Erlich, que había estado desterrado en Costra Rica, y fue candidato a la Vice-presidencia de la República en las últimas elecciones, cuando todo terminó en el exilio del candidato Coronel Claramount y del vive-presidente, doctor Morales Erlich. Pertenecen al Partido Demócrata Cristiano. Vino a saludarme con otro del partido, David Trejo, y a ofrecerse a colaborar con la Iglesia, como cristiano que se siente. Le agradecí y le dije que la Iglesia tomaba muchas veces un papel de suplencia en defensa de los Derechos Humanos y del Evangelio; muchas cosas que son, precisamente, los partidos políticos quienes deben hacerlo y que ojalá su retorno a El Salvador significará asumir esa responsabilidad. El se muestra muy optimista, a pesar de ver las grandes dificultades políticas en el país.

También una entrevista con una radioemisora de Costa Rica, "Mi mensaje", principalmente a propósito del ejemplo de Nicaragua. Siempre me coloqué en la perspectiva pastoral y evangélica y evadí respuestas de carácter político.

Al mediodía, fui a concelebrar con los padres jesuitas, para homenaje del Padre Santiago Garrido que cumplió cincuenta años de sacerdocio el domingo recién pasado.



Miércoles, 1o. de agosto
Hoy tuve una reunión muy interesante con todo el personal de la Curia, para evaluar lo acontecido en la Imprenta Criterio, ya que hubo una carta firmada por los empleados de la Curia. Traté de explicarles el procedimiento de la administración y pedirles también la fidelidad jerárquica que necesita una Curia Diocesana para con su obispo; ya que formamos un equipo que es director de toda la Arquidiócesis y debe ser buen ejemplo de solidaridad. Hubo discusiones muy interesantes, muy sinceras, y creo que el saldo ha sido muy positivo en búsqueda de una solidaridad cada vez más estrecha y de un servicio fiel a la Iglesia jerárquica. Estuvo presente el Padre Octavio Cruz que se encargará de la oficina de pastoral, con quien conversé particularmente y tiene criterios muy equilibrados para hacer de nuestra Pastoral lo que he soñado siempre, una línea actual de la Iglesia sin extremismos y que sepa comprender el momento que vive nuestra patria. Creo que tenemos al frente de la comisión de pastoral un sacerdote que dará muchos frutos, Dios lo quiera.

Celebré la Hora Santa en el Hospital de la Divina Providencia y aproveché el tema de la LIBERACION, desde la perspectiva de liberación del pecado y de promoción del hombre hasta la altura de Dios. A continuación, dos periodistas, uno de Brasil, del Globo y, otro de Venezuela. Una entrevista, también, muy interesante, ya que son dos periodistas muy inteligentes, tratando de analizar el papel de la Iglesia en El Salvador.


Jueves, 02 de agosto
Con el canciller puse al día una serie de cartas y compromisos. El Rector de Catedral me comunicó desde ayer por la tarde que la Catedral está ocupada por las Ligas Populares 28 de Febrero. Una nueva organización que reclama en esa forma la libertad de algunos miembros capturados y desaparecidos.

Por la tarde, el Padre Pedraz me informa que un representante de esa agrupación quiere hablar conmigo y le dije que estaba a sus órdenes, que me interesaba negociar el asunto de la Catedral, porque no quisiera que el domingo, 05 de agosto, y, sobre todo, el lunes 6, estuviera en esa situación, impidiéndonos el lugar donde se celebra tradicionalmente la fiesta patronal del Divino Salvador. Quedó de venir mañana a las nueve de la mañana.

Otra entrevista interesante fue la de Silvia, la Secretaria particular, que se muestra muy dolorida por la solución que se dió a la huelga de la tipografía Criterio. Ella y su compañera María Isabel, creen que se ha procedido injustamente, que se ha tenido más en cuenta el dinero, la maquinaria, que los hombres. Traté de hacerla ver la imparcialidad con que hay que juzgar estas cosas y tener en cuenta también los intereses de la Imprenta, que no descuidan el humanismo pero que cumplen uno de los deberes más graves del obispo, cuidar los bienes de la Iglesia, y que con los empleados despedidos he prometido dialogar separadamente para ayudarles a resolver sus problemas; que no esperaron a resolverse como se había proyectado, sino que, lo anticiparon con una huelga, en la cual también hubo términos ofensivos para la jerarquía. Me dijo también que el sentimiento de ellas lo participaban todos y todas las empleadas del Arzobispado, lo cual me pareció muy exagerado y mantengo mi propósito que, si alguien no se siente a gusto trabajando en el Arzobispado, que lo mejor es dejar el lugar y buscar un cargo donde trabaje más a gusto. De todos modos, ésto y otra conversación muy íntima que sostuve con el Padre Pedraz, me ha hecho reflexionar que debemos de revisar el personal con quienes trabajamos y tratar de meter una mística según el pensamiento de la Iglesia actual, que es toda mi ilusión y, en ninguna manera, traicionar los principios que predico. Porque también me insinuó Silvia que había una contradicción entre lo que se predica y lo que se hace. Ante Dios he orado para pedirle sus luces y pedirle también mantenerme siempre fiel a lo que yo trato de seguir el Evangelio.

Por la noche, visita de un periodista norteamericana, que representa tres periódicos, junto con la traductora de la embajada de Estados Unidos. Mantuvimos un diálogo muy interesante sobre lo que la Iglesia piensa acerca de la violencia y de la esperanza que trata de sembrar en esta situación del país.


Viernes, 03 de agosto
Esté día lo he pasado sólo dedicado al estudio de la Carta Pastoral.


Sabado, 04 de agosto
Igualmente pude dedicarme a estudiar la carta pastoral como ayer. Sin embargo, hubo por la noche una entrevista bastante larga con el Padre Moreno y el Bachiller Cuéllar que me trajeron las noticias de la semana e hicimos algunos comentarios sobre las últimas situaciones del país. Este día, en San Estaban Catarina, acribillaron a balazos al Padre Napoleón Alirio Macías, párroco de aquella población. Por la tarde, fui y tuve noticias directas de este acontecimiento tan trágico, que se venía planeando desde hace mucho tiempo. El padre mencionó judiciales, un grupo de hombres que acechaba frente a la Iglesia y que aprovechó un momento de soledad del padre, para entrar a matarlo, entre la puerta de la sacristía y el altar Mayor.


Domingo, 05 de agosto
Dediqué pensamientos especiales al Padre Macías en la Misa de la Catedral. Vino a cantar el coro que han preparado las Hermanas de la Caridad, en Tepecoyo, unas sesenta voces, verdaderamente una algarabía de fiesta en la Catedral. Y a la hora de la ofrenda también ofrecieron frutos del campo de aquella comunidad junto con el pan y el vino. La gente aplaudió este gesto de simpatía y solidaridad.

Por la tarde, fue muy imponente la tradicional Bajada, en un carro que representaba la tempestad en el mar y la inscripción: "Señor, ¡sálvanos que perecemos!". Dirigí un saludo a la muchedumbre ya que toda la ceremonia fue dirigida por la radio YSAX y hubo oportunidad de llevar bastante mensaje durante las dos horas que duró la procesión.


Lunes, 06 de agosto
La Misa concelebrada con casi todos los sacerdotes de la Diócesis y con una gran representación de las comunidades que animaban el canto popular y llenaban la calle frente a Catedral y gran parte del parque, fue una Misa verdaderamente patronal y del pueblo. Se sintió la presencia del Señor en nuestra liturgia y se notaba una alegría que era a base de fe y de esperanza cristiana. En vez de la homilía, presenté el esquema de la Cuarta Carta Pastoral. Fue muchas veces interrumpida por aplausos, donde el pueblo manifestaba su solidaridad con el pensamiento, que es el tema de la Carta; LA MISION DE LA IGLESIA EN LA CRISIS ACTUAL DEL PAIS. "Ojalá", les dije al terminar la Misa que, "al salir de aquí cada uno vaya a ser un constructor de esa nueva civilización del amor que tanto necesita nuestra patria". Saludé a mucha gente al terminar la Misa, gente venida de muchos rincones del país, y que se notaba la verdadera cordialidad con su pastor.

Por la tarde, ¡otra apoteosis grandiosa! Quiza la más grande que ha visto el pueblo de San Esteban Catarina, cuyo párroco, el Padre Alirio Napoleón Macías, fue asesinado hace dos días y esta tarde a las cuatro se iba a sepultar en aquel templo parroquial. Precidió Monseñor Rivera, obispo de Santiago de María, en su calidad de feligrés de aquella parroquia. Ya que San Estaban Catarina es el pueblo natal de Monseñor Rivera y por no estar presenta el obispo de la Diócesis, Monseñor Aparicio, que está en México. Una inmensa corona de sacerdotes y el parque y las calles adyacentes llenas completamente de fieles. Monseñor Rivera tuvo una homilía muy inspirada diciendo que, tanto dolor era necesario para tanta redención, y que ya la muerte de tantos sacerdotes hacían presagiar que la hora de la liberación estaba cerca. El pueblo aplaudió varios de sus pensamientos. Al final de la Misa se hizo un recorrido alrededor del parque, sin que se moviera la multitud, que era demasiada, y solamente abrieron un campo por la calle para que pasara el desfile de sacerdotes; quizá un centenar de sacerdotes asistió a este funeral y el cadáver entró luego a la Iglesia, donde fue sepultado. Hubo un momento de horror en la Misa, ya que se regó una falsa alarma y cundió el pánico; varias personas cayeron encima de otras, pero, gracias a Dios, pronto se puso calma y el rito prosiguió normal. Los comentarios, tanto acerca del asesinato del Padre, de sus autores, como, sobre todo, de los efectos tan positivos en esta manifestación de fe, son de mucha esperanza para la Iglesia.


Martes, 07 de agosto
Reunión del Consejo Ejecutivo de la Curia y varias visitas, aunque importantes, pero no sobresalientes.


Miércoles, 08 de agosto
Hice una gira por oriente a dar unos pésames a familias de San Miguel, familia Giralt y familia Argüello; visité a la señorita Aurora Asturias, a la niña Angélica de Mena y, principalmente, a un matrimonio humilde, pero muy cariñoso, don Luis Aparicio y doña Avelina, muy ancianos, han santificado su dolor, su enfermedad; ella amputada de las piernas en una hamaca, ofrece todo al Señor; él, también muy cristiano, ofrece los achaques de su vejez por la Santa Iglesia. A la hora del mediodía, almorcé en Jucuapa con el doctor Jiménez Barrios, quien me contó con todos detalles, muchos acontecimientos de su interesante vida.

Por la noche, junta con los seminaristas para evaluar los criterios acerca de la muerte del Padre Macías y también las celebraciones patronales del 06 de agosto. Reflexiones sumamente adecuadas que me dan la grata impresión de unas vocaciones que están madurando muy bien para el sacerdocio. Los invité a que llevaran estas mismas reflexiones a la reunión de sacerdotes que reflexionará sobre el mismo tema, y a la Junta de Pastoral, donde se podrán incorporar muchas de sus iniciativas con motivo de las fiestas patronales.


Jueves, 09 de agosto
Casi toda la mañana con un grupo de sacerdotes de diversas diócesis que preparan una Junta General del Clero nacional para el sábado próximo. Cosa muy grata fue la noticia de que Monseñor Barrera, Obispo de Santa Ana, publicará una manifestación de solidaridad, y a ella nos agregamos los de la Arquidiócesis, y telefónicamente también se obtuvo la solidaridad de Monseñor Alvarez y de Monseñor Rivera. De esta manera, creo que el difunto Padre Alirio Macías está realizando el gran sueño de mis súplicas: La unión de los obispos y del Clero. Pedimos mucho el Señor que este gesto de solidaridad en la muerte del Padre Macías se al principio de una unidad de todo el Episcopado y Clero, que será tan útil al pueblo de Dios en nuestra Patria.


Viernes, 10 de agosto
En el Colegio Belén tuvimos el desayuno para reunirnos con los otros colaboradores de los medios de comunicación social; como elemento nuevo estuvo el señor Munés, especialista en publicidad. Durante el día hubo varias visitas de sacerdotes y algunas agrupaciones y, por la noche, entrevista con un periodista.


Sabado, 11 de agosto
En el salón Guadalupe del Seminario San José de la Montaña, se reunieron representaciones del Clero de todo el país. Al mismo tiempo, el señor Nuncio invitó a los obispos a la Nunciatura. Ambas juntas para reflexionar sobre la muerte del Padre Alirio Macías. Mientras la junta de los sacerdotes resultó muy cordial, muy entusiasta, en defensa del Clero y en solidaridad con la Diócesis de San Vicente; la de los obispos lastimosamente fue una...

La reunión de los obispos en la Nunciatura confirmó la división que existe entre nosotros. Unicamente se acordó denunciar oficialmente el asesinato del Padre Macías. El señor Nuncio se ofreció también a apoyar esa denuncia en su próxima visita al Presidente de la República. Pero cuando se trató de ver las causas, se dejó llevar la junta por los prejuicios de una infiltración marxista dentro de la Iglesia y no fue posible sacar de allí todos los prejuicios, a pesar de que traté de explicar que, la situación de persecución de muchos sacerdotes, es por querer ser fieles al espíritu del Vaticano Segundo, traducido a América Latina por Medellín y por Puebla. Muy poco se comprende ésto y más bien se echa la culpa a una instrumentalización del marxismo al que está sirviendo la Iglesia, según ellos: Ofrecí a Dios esta prueba de paciencia, ya que a mí se me culpó, en gran parte, del mal que pasa en el país y en nuestra Iglesia.

Yo terminé antes la reunión porque tuve que salir a San Antonio Los Ranchos, donde había prometido estar y, aunque pospuse la reunión con aquella buena gente para la tarde, había una asistencia muy numerosa. Celebramos la Misa y compartimos una convivencia cristiana muy bonita que vino a compensar mis desilusiones de la mañana.


Domingo, 12 de agosto
La Misa no pudo celebrarse en Catedral por estar ocupada por obreros en huelga y tuvimos que hacerla en la Iglesia del Rosario. La homilía comentando siempre el capítulo sexto de San Juan, me dió la oportunidad de presentar la carne que Cristo ofrece como santificación de la carne humana y lo que es la carne del hombre cuando no se alimenta de Cristo. Al mediodía, almorcé con mis hermanos, quienes tuvieron la bondad de anticipar así la celebración de mi cumpleaños.


Lunes, 13 de agosto
Nada especial ya que la oficina tuvo muchas visitas, pero de carácter ordinario.


Martes, 14 de agosto
En Santa Tecla, en la casa de las carmelitas tuvimos la reunión del Senado Presbiterial, en que tratamos principalmente el problema de la desunión de los obispos, por una comisión de sacerdotes que convocará a representaciones de cleros de las otras diócesis para enfrentar este problema directamente con los obispos. También tratamos de aclarar la acusación que Monseñor Aparicio hace a nuestra Arquidiócesis de haber ofendido a su Vicario, con motivo de los funerales del Padre Macías. Se invocó el testimonio de todos los asistentes, que podrán decir que todo ésto es falso y que no es más que el producto de un resentimiento de Monseñor Fredy Delgado.

La Comisión Coordinadora de los acuerdos tomados en la reunión del Clero y religiosas, me comunicó que habían pospuesto el compromiso de hacer un ayuno un grupo de sacerdotes y religiosas por no contar con la solidaridad de todas las diócesis y por creerlo prematuro. Se pospondrá y se trabajará una mayor solidaridad de los sacerdotes para llevar a cabo una acción que logre los objetivos que ésto se proponía.

Luego, el personal de la Curia me ofreció su homenaje de cumpleaños que resultó muy simpático en el salón de reuniones.

Por la noche, otros periodistas me entrevistaron en el Hospital de la Divina Providencia.


Miércoles, 15 de agosto
Los alumnos del Seminario me sorprendieron con una bonita serenata, luego fuimos a celebrar la Misa y al desayuno y visitamos las salas de los enfermos. Fueron unas horas muy alegres, muy cristianas, muy llenas de caridad; pero a las nueve tuve que ir a celebrar la Misa patronal a Mejicanos donde La Asunción es patrona. El Padre Orellana había preparado un grupo de confirmaciones que en la Misa patronal lució muy bien. Y almorcé en compañía de lo párrocos de aquella Vicaría de Mejicanos con quienes platicamos cosas muy interesantes de nuestra pastoral, especialmente de las comunidades eclesiales de base.

A las siete de la noche, en la Iglesia de San José de la Montaña, los seminaristas habían preparado una Misa con la participación de muchos sacerdotes, muchas religiosas y fieles. Verdaderamente un homenaje que me llenó el corazón. El Padre Cortés, antes de mi homilía, hizo la presentación de aquel homenaje como el mejor regalo que podían hacerme en mi cumpleaños los sacerdotes y el pueblo de Dios. Después de la Misa un joven del Movimiento Estudiantil Cristiano Ecuménico, presentó una carta en solidaridad con la nominación de mi nombre al Premio Nóbel de la Paz para pedir a todos la firma de este esfuerzo a esa petición y con un aplauso manifestaron su voluntad de firmar que luego la llevaron a cabo en la salida de la Iglesia.

Después de la Misa también una convivencia con los seminaristas y otras comunidades que resultó también muy alegre y muy simpática.


Jueves, 16 de agosto
A las ocho de la mañana me ofrecieron un homenaje muy cariñoso las religiosas el Sagrado Corazón, el cuerpo de profesores y el alumnado de la Escuela Marie Paul.

A las once celebré en Chalatenango con las comunidades de aquella cabecera de la Vicaría y con los seminaristas y todos los sacerdotes y religiosas. Pero antes de llegar a la Misa, un retén del Ejército me hizo bajar del carro, examinarme como cualquier sospechoso, y se nota que hay un afán de lucir su prepotencia frente a la Iglesia. También durante la Misa hubo mucha vigilancia de parte de los militares, ¡que Dios los perdone!.

A las siete de la noche, la Misa patronal de San Jacinto, en el barrio del mismo nombre que cuidan los padres paulinos. Fue también una ceremonia muy cordial.


Viernes, 17 de agosto
Para este día estaba convocada la reunión de obispos; yo asistí a la hora, pero Monseñor Aparicio había convencido a los otros obispos de que se suspendiera esta reunión por temor de que los sacerdotes que estaban reuniéndose también fueran como a forzar un diálogo con los obispos. Aunque Monseñor Rivera y yo nos opusimos a suspender la junta y, a seguirla normalmente, prevaleció la opinión de retirarse, aunque los sacerdotes no tenían nada de esta intención.

A las doce del día una religiosa de Estados Unidos vino a presentarme el saludo de su Congregación trayendo también saludos de algunos obispos, sobre todo, aquellos que trabajan con latinos, y a expresarme su sentimiento de solidaridad de todas aquellas queridas Iglesias de norteamérica.

A las seis de la tarde con los seminaristas de tercer año tuve una cena y trataré de inculcar más esta intimidad ya que muy pronto serán nuestros sacerdotes.


Sabado, 18 de agosto
Este día un grupo de sacerdotes, religiosas y comunidades cristianas iniciaron tres días de oración y ayuno en la Iglesia del Rosario. Me han explicado sus objetivos y he respetado su iniciativa, recomendándoles la máxima prudencia para no comprometer a la Arquidiócesis. El Comité Coordinador e informativo me ha estado informando y creo que se trata de una iniciativa sacerdotal eclesial; prevalecerá el valor espiritual de la oración y del ayuno y redundará en una denuncia profética, como ellos aseguran, para detener esta ola de crímenes, de atropellos en que lo mismos sacerdotes han sido víctimas.

Yo tuve que ir a Usulután a presidir la promoción del Instituto Tecnológico de Usulután, ya que esta promoción fue nominada con mi nombre y en sentimiento de gratitud fui a estar con ellos. Presidí el Te Deum en la Iglesia y el acto cultural donde recibieron su graduación, en el Teatro Alameda. Les expresé mi agradecimiento y les dí algunas palabras de orientación y aliento para una juventud que con su título de bachiller es una esperanza más para nuestra patria. Visité a las hermanas franciscanas que estuvieron muy cordiales conmigo. Yo las llevé a aquella ciudad y me alegra cómo han florecido en su escuela-colegio San Agustín y en otras obras de pastoral en la ciudad y en pueblos vecinos.

Fui a almorzar a Santa Elena donde el párroco, Padre Rodas, es mi compañero de seminario y donde estaba Monseñor Rivera, ya que se trataba de la fiesta patronal del pueblo. Había varios sacerdotes con quienes compartí cordialmente los momentos del almuerzo.

Regresé para celebrar la Misa de las hermanas del Buen Pastor, en el novenario de Sor María Mercedes, fallecida hace nueve días.


Domingo, 19 agosto
Como la Catedral sigue ocupada por los obreros en huelga de hambre, celebré por segunda vez en la Iglesia del Rosario. Los sacerdotes que han iniciado sus tres días de oración y ayuno desde ayer, me pidieron les permitiera concelebrar conmigo y con mucho gusto lo hice; incluso a la hora de la homilía expliqué a la gente la presencia de tanto sacerdote y pedí a uno de los sacerdotes que explicara el objetivo de aquella oración y de aquel ayuno. Yo distinguí, para que el pueblo no se confunda, que no se trata de una ocupación de templo ni de una huelga de hambre, sino de un acto eclesial que me parece que no tengo por qué prohibir. Se trata de una acción con las fuerzas del cristianismo, la oración y el ayuno y los objetivos me parecen también sanos ya que es la búsqueda de mayor unidad de la Iglesia, principalmente de su jerarquía. Y, al mismo tiempo, clamar en nombre del pueblo que tiene hambre ante tanta injusticia con que se le está atropellando. El Padre Moreno explicó, después de mi homilía, el objetivo y me parece que la idea quedó muy clara. Incluso, después de misa muchos de los asistentes a Misa se solidarizaron todo el día con aquel grupo.

Después de Misa, fui al cantón Los Sitios, del Dulce Nombre de María, donde celebraban la fiesta del maíz. Un retén militar a la entrada del pueblo hizo el ya consabido cateo, en que no respetan la presencia del Arzobispo que va a visitar al pueblo que le toca visitar por razones de su Ministerio y sospechan hasta el punto de examinar todas las cosas que se llevan en el carro. ¡Dios los perdone y los ilumine!.

El acto fue sumamente simpático, aunque bajo un sol canicular, celebramos la Santa Misa. Les prediqué del pan de la vida al que debe de elevarse el pan de la tierra. La tortilla de nuestro maíz; y que le diéramos gracias a Dios, pero que eleváramos hasta Dios todos estos dones que él nos da. Hice un llamamiento a la civilización del amor. La Guardia Nacional, que llegaba mientras se celebraba la Misa, estuvo atendiendo a la homilía y cuidando aquel grupo, aunque no había necesidad de dar esta apariencia militar.

Por la noche, cené con el ingeniero Carlos García Prieto y su señora Antonieta. Una conversación muy interesante, aunque me parece muy inclinada al capitalismo, incluso con críticas a la acción actual de la Iglesia, pero en forma siempre respetuosa.


Lunes, 20 de agosto
Celebré la Misa en la Iglesia de San Antonio Abad, donde coronan con esta Misa las fiestas patronales de La Asunción de la Virgen, prolongada hasta hoy. En el oficio ordinario de la Curia, varias visitas.


Martes, 21 de agosto
Comisión de Pastoral. Interesante reunión que presidió el Padre Octavio Cruz, nuevo Secretario de esta Comisión. Yo sólo pude llegar al final y me informaron de los buenos resultados.

Hay acta especial.

Esta mañana fui a celebrar la Misa en el Colegio de Bethania, de Santa Tecla, por la hermana Rosa, una ancianita, de las fundadoras, que murió ayer. Prediqué sobre la religión, la religiosa, testimonio de un bautismo que se ha llevado hasta sus consecuencias, implorando que el bautismo que recibe nuestra gente sea tomado más en serio, para no tener un pueblo de paganos bautizados. En esa Misa tuve el desagrado de encontrarme con una señora que dijo que yo no era el mismo de antes y que les había defraudado. No quise comentar absolutamente nada. Y comprendo que esta calumnia es generalizada en todos aquellos que no quisieran que la Iglesia tocara sus mezquinos intereses.

Por la tarde, la visita de la hermana Paula, una cristiana belga, que nos ayuda con mucho cariño desde aquella patria y nos ayudará, espero yo, en la proposición que le hice para construir la casa Episcopal. También tuve la visita del señor Carlos Borgonovo y del Rector de la Universidad, para platicarme sobre la situación actual del país y buscar mutuamente qué caminos podemos señalar a nuestra querida patria tan ensangrentada y tan afligida. Les dije que este simple hecho de preocuparnos y reunirnos era ya un signo de esperanza y que siguiéramos buscando; que de mi parte no podía dar ninguna luz de carácter técnico pero sí, como pastor, animaba a la esperanza y excitada a que los entendidos colaboran con sus conocimientos y sus experiencias. Posiblemente se lleven a cabo en la Universidad algunas reuniones de este tipo consultivo.


Miércoles, 22 de agosto
Una mañana de mucho trajín en el Arzobispado, con muchas visitas. Pero yo tuve que atender principalmente a la reunión que les había prometido con el Consejo de Administración donde evaluamos la gran labor que este Consejo ha hecho en asesorar al Arzobispo en el asunto de la Administración de los bienes. Acepté algunas deficiencias de mi parte y prometí corregirlas y animar a ellos a seguir trabajando, ya que su Consejo es sumamente útil para la Administración de la Curia.

Visita de jóvenes de México que se fueron bien impresionados del trabajo que se está desarrollando en nuestra Arquidiócesis. También visita de un personero del partido Demócrata Cristiano de América Latina, con quien conversamos también sobre la situación del país y él manifestó el buen papel que la Iglesia está desempeñando.

En El Rosario tuvo lugar la Misa de clausura de las jornadas de oración y ayuno.

Pedí el Consejo al Senado Presbiterial, quienes me sugirieron la conveniencia de no asistir, ya que, se trata de un acto discutido, y mi participación podía parcializar, en vez de unir al Clero de la Arquidiócesis.


Jueves, 23 de agosto
Una interesante evaluación con los sacerdotes que están asistiendo al diálogo con el partido Demócrata Cristiano y empresarios de San Salvador. El Padre Estrada, Monseñor Urioste, el Padre Jesús Delgado y el Padre Cortés. En resumen, las varias reuniones que se han tenido se han caracterizado por un progreso en la mutua comprensión y que la Iglesia ha tenido oportunidad de aclarar varios malos entendidos y que se va caminando positivamente hacia mejores conocimientos y más amplios horizontes en favor de la solución de la crisis de nuestro país.

Reunión con los nuevos gerentes de la YSAX y de la tipografía Criterio, junto con el Administrador, el Vicario General y otros interesados en los medios de comunicación social. Resulta muy interesante el cariño y el entusiasmo con que se está trabajando por la difusión del pensamiento del Arzobispado. Se señalaron varias deficiencias. Se indicaron algunas mejoras que llevarán ventaja a la difusión de nuestros pensamientos.

Por la tarde, visitas de periodistas y de televisión en el Hospital de la Divina Providencia. Y a las siete de la noche, reunión con los seminaristas de la Arquidiócesis, donde dilucidamos un poco el conflicto que existe con el equipo del Seminario a propósito de que varios alumnos del mayor fueron a participar en las jornadas de ayuno y oración, sin haber contado con dicho equipo. Naturalmente, se les exhortó a pedir perdón y a reconciliar y a dialogar, en lo sucesivo no tomar actitudes por propia iniciativa.


Viernes, 24 de agosto
Hoy fui a celebrar la fiesta patronal de Arcatao, en honor de San Bartolomé Apóstol; viaje muy pintoresco, pero camino bastante malo por el temporal que ha estado cayendo aún esta misma mañana. En el río Sumpul nos recibe un retén compuesto por la tropa de Chalatenango y agentes de la Policía Nacional. Nos hicieron descender, íbamos los sacerdotes de Chalatenango, algunas religiosas y yo. Nos detuvieron bastante, tuvimos paciencia y después de nuestro registro, seguimos adelante. Al llegar al pueblo de Arcatao, un fuerte contingente de Guardia Nacional nos hizo nueva detención. Por primera vez, me hacen poner las manos sobre el carro y me registran. Registran a todos. Iba conmigo un periodista norteamericano de Boston, el cual se dió cuenta y quedó alarmado, sobre todo, sintió lo indefenso de nuestro pueblo frente a la Fuerza Armada de nuestro país. Después del registro y cateo, que lo presenciaron las hermanas de Arcatao que estaban muy cerca, seguimos donde ya nos esperaba el pueblo y aclamó con entusiasmo nuestra llegada y seguimos acompañados de gran cantidad de fieles hacia la Iglesia. Me dijo uno de los jefes militares que tenían orden de cuidarme y que me dejara y que en la Iglesia iban a estar para vigilar. Yo les dije que no era necesario, que más bien pedía que cuidaran ellos al pueblo y que no hacía mucho honor la presencia militar en la Iglesia, dada la situación del país. Pero continuamos nuestra marcha y parece que al principio estuvieron en la Iglesia, aunque después los convenció una religiosa que mejor no estuvieran. Y fueron a hacer capturas en otras partes que sembraron ya un poco la nerviosidad en el ambiente. Pero la Iglesia estaba completamente repleta de fieles y al hablarles de San Bartolomé les dije que había sido despellejado, precisamente, por su fidelidad al Evangelio y que Dios nos pedía a veces sacrificios, que tuviéramos serenidad y valor y siguiéramos enseñando la doctrina de Jesucristo. Fue una fiesta simpática; después pasamos al convento donde me hicieron un acto de cantos con mensajes muy bonitos y donde conversamos familiarmente con parte del pueblo y a la hora del almuerzo, con los catequistas de los diversos cantones, que entablaron un diálogo muy interesante con su pastor. Regresamos ya bastante tarde y los compromisos que tenía para la noche, me los desempeñó el Padre Moreno y las religiosas del Hospital de la Divina Providencia.


Sabado, 25 de agosto
Celebré la Misa en San Juan Opico con motivo de un bonito grupo de jovencitos que se prepararon para su confirmación. Llegaron muchos niños, jóvenes de la parroquia vecina de Tacachico. Fue una Misa muy animada. Se llenó la Iglesia y dimos al sentido litúrgico toda la importancia con motivo de una confirmación. Después de la Misa, a la que asistieron varios sacerdotes de la Vicaría, platiqué con un grupo de catequistas, muy significativo, verdaderos apoyos del párroco. Un grupo de confirmación, que tuvo retrasos por deficiencias de transporte, se confirmó en este salón parroquial, resultando una nueva ceremonia de mucha animación para los catequistas.

Por la tarde, celebré en el Liceo Salvadoreño una fiesta de familia. Una jovencita que cumplía quince años y la familia pertenece a mi antigua Diócesis de Santiago de María.


Domingo, 26 de agosto
La Misa dominical que fue muy concurrida, como de costumbre, tuve que celebrarla en la Iglesia del Rosario, ya que la Catedral está ocupada por grupos políticos. Hubo en la Misa varios periodistas y representantes de televisiones extranjeras.

Por la tarde, fui a celebrar el segundo aniversario de la muerte de...


Domingo, 26 de agosto, Continúo
Esta tarde fui al cantón El Salitre, de la Parroquia de Tejutla, en el departamento de Chalatenango. Ahí se celebraba el segundo aniversario del catequista Felipe de Jesús Chacón, que fue asesinado cruelmente despellejándole la cara hace dos años. Un hombre admirable que dejó un testimonio maravilloso, recogido con cariño por Cursillos de Cristiandad, sobre todo. Ya que a partir de un Cursillo de Cristiandad, él se dedicó a trabajar por el Reino de Dios en forma muy edificante. La Misa fue muy concurrida y no pudimos celebrarla dentro de la Iglesia, tuvimos que sacar afuera el altar. No tuve tiempo de departir con aquellas comunidades que habían llegado, porque tenía otro compromiso en la Comunidad de La Palma, donde se celebraba el segundo aniversario de las Cooperativas La Semilla de Dios. Es una obra social muy importante y curiosa, porque ha logrado levantar un nivel de aquella región tan pobre y desamparada. Es pintoresco. Es una cumbre fresca. Celebramos la Misa al aire libre y hubo mucha asistencia. Traté de dar el mensaje de que el trabajo y la oración son la fuerza del hombre.


Lunes, 27 de agosto
Me obsequiaron un almuerzo las señoras de la Junta Arquidiocesana de Cáritas, donde traté de dejar también un mensaje de amor, que es lo que tanto necesita hoy la Iglesia.


Martes, 28 de agosto
Lo más importante de esta mañana, que fue muy ajetreada en el Arzobispado, fue la visita que luego fuimos a hacer con los señores Poma y De Sola. Dos dirigentes de la empresa privada que están muy preocupados de la situación del país y querían compartir conmigo la opinión sobre este asunto, ya que, según ellos, la Iglesia es la única que tiene una voz moral que puede conducir al país. Yo agradecí este aprecio, traté de escuchar sus opiniones y de dar con franqueza también la mía. Aunque no en todo estamos de acuerdo, creo que aceptan la dura exigencia del Evangelio, de que sólo se puede hacer una verdadera paz si se hace una verdadera justicia. Y yo resalté mucho que era necesario el cambio de una estructura social, económica, política en el país. Por lo menos, que el pueblo vea que se comienza con seriedad esta transformación, de lo contrario no podemos detener esta ola de violencia.

Por la tarde, tuvimos una reunión muy importante en la casa de las hermanas Pasionistas de Planes de Renderos, para evaluar precisamente el resultado de estas conversaciones que con los empresarios y con el partido político Demócrata Cristiano y otros sectores dirigentes de nuestra sociedad han ido sosteniendo como representación de la Iglesia: el Vicario General, Monseñor Urioste, Monseñor Cortéz, el Padre Jesús Delgado, y el Padre Estrada. Evaluamos una situación de la Iglesia en este ambiente y francamente fue como "un poner el termómetro" a nuestra propia Iglesia y orientar mejor nuestro trabajo pastoral. No pudimos terminarla y quedamos de reunirnos mañana al mediodía en el Hospital de la Divina Providencia.

En la noche, tuve cena con el grupo de comunidad de base que organizó en Santa Tecla el Padre Rafael Palacios. Todo lo saturó su recuerdo en testimonios muy bonitos de un hombre que en forma oculta pudo hacer tanto bien. De mi parte les expresé la relación del obispo con un sacerdote y, de manera concreta, con el Padre Rafael y como, a través del sacerdote, el obispo y la comunidad logran formar un sólo espíritu, una sola familia que les supliqué seguir conservando en un sentido verdaderamente comunitario y Eclesial.


Miércoles, 29 de agosto
No pude ir a San Juan Cojutepeque donde se celebra hoy la fiesta Patronal. Atendí varios periodistas y representantes de televisión extranjera en la Curia Arzobispal.

Vino por la tarde, un padre Franciscano de los que trabajan en Gotera, junto con una religiosa. El es irlandés y ella es inglesa y me contaron el resultado de su viaje por su país con motivo de las vacaciones que tuvieron y como lograron hacer bastante ambiente para solidarizarse con nuestro país. En lo personal, me traían saludos muy significativos y una invitación para ir a Irlanda, lo cual les dije que me era muy difícil dada la situación y, sobre todo, la barrera del idioma que no sé hablar a perfección. Ahí hubo otro periodista por la tarde y por la noche aunque prueban la paciencia, sin embargo, creo que es una oportunidad maravillosa para extender la palabra y el pensamiento del Pastor.


Jueves, 30 de agosto
Una importante visita de la Central Campesina. Un grupo de trabajadores del campo que expresaban su deseo de solidarizarse con la Iglesia y de pedirle su colaboración específica. Por mi parte, les ofrecí que con mucho gusto estaba dispuesto a ello.

Otra reunión muy simpático fue la de los párrocos de la Vicaría de Mejicanos. En la casa de la religiosa belga, junto a Domus Marie, conversamos muy amigable e íntimamente acerca de las relaciones de ellos con el Obispo. Comencé por expresarles mi deseo de oír con toda franqueza sugerencias, y aún quejas, para mejorar mi relación con ellos. Segundo, la relación entre ellos mismos fue sumamente franca. Se sacaron todos sus defectos y se animaron a cultivar sus buenas cualidades y su amistad que se nota muy grande. Y, finalmente, las relaciones con los laicos, que es donde surgen muchas dificultades psicológicas y pastorales. Pero el ambiente fue sumamente cordial y muy animador.


Viernes, 31 de agosto
Este día cumple año de muerte nuestro recordado Monseñor Valladares, desde el domingo pedí oraciones por él, ya que lo siento siempre tan cerca.

En el Arzobispado, varias visita. La principal, la Comisión de la parroquia de la Colonia Dolores, con el señor Tomás Sánchez Zelaya, antiguo amigo, quienes están dispuestos a construir ahora el convento, ya que terminaron casi la Iglesia y seguir también con la construcción de una escuela parroquial. Les dí todo mi entusiasmo y ellos cuentan también con su propia organización y su generosa colaboración.

Almorcé donde don Pepe Simán, quien está en vísperas de un viaje a Estados Unidos. La cordialidad de este hogar, que me brinda mucha amistad, es para mí también un oasis en mi trabajo.

No pude realizar la reunión con los seminaristas de tercer año, pero la hemos trasladado para el próximo miércoles.


Sabado, 1° de septiembre
Tuvimos la Hora Santa de costumbre en el Hospital de la Divina Providencia donde asistió mucha gente. La Epístola de Santiago que se lee este domingo, me dió maravillosa oportunidad para hablar del Padre, superior a todas las claridades de las estrellas y de donde procede todo bien, y nos invita a la intimidad con él. Hubo en la Misa un bautismo, que también aproveché para catequizar en el compromiso bautismal de los cristianos.


Domingo, 02 de septiembre
Con tiempo me había invitado el Padre Manuel Loarca y las religiosas Hijas de la Caridad que trabajan en aquella región, para celebrar una confirmación de jóvenes. Era inmensa la muchedumbre; no cabía en la Iglesia y se tuvo que hacer en la escuela vecina. Estaban bien preparados y había verdadero entusiasmo juvenil, ya que la mayoría eran jóvenes de quince años. Fue una ofrenda preciosa con canastos de los productos de aquella tierra. Un ambiente de cordialidad y de alegría que nos hace pensar en lo bello que es una liturgia cuando de veras ha sido comprendida por la vida. Muchas comunidades que reciben contínuo cultivo de parte de aquellos agentes de pastoral, párroco, religiosas y muchos laicos, verdaderos catequistas de serio compromiso.


Lunes, 03 de septiembre
Lo principal de este día fue mi visita a la Chacra, una región sumamente pobre donde trabajan las hermanas de La Asunción. La televisión suiza quería llevarse la impresión de la Iglesia en todos nuestros sectores y así como ayer estuvieron conmigo, junto con otros periodistas mexicanos, en Ateos, hoy estuvieron tomando varios aspectos de la vida miserable, pero alegre y cristiana de esta comunidad de La Chacra. Entré en casitas donde el temporal que está cayendo humedece paredes y piso. Muchas veces, la pared es el barranco al que se ha arrimado un techito de lata. Los periodistas iban sumamente impresionados de esta situación de miseria y proliferación humana: Había muchos niños que salían de todas partes.

Terminé el día cenando en el Instituto Carmelitano; ya que las postulantes que van a salir esta semana, me habían invitado y me dieron un cordial agasajo. Las animé a ser fieles a su vocación y, en una forma alegre y familiar, transcurrió un momento también muy animador en nuestras vidas.


Martes, 04 de septiembre
Reunión del Clero, sobre el tema "Comunidades de Base", ocupamos todo el día. Hubo una discusión muy seria sobre el artículo que publicó el Padre Luis Montesinos, en que critica varios aspectos de la Arquidiócesis.

Y me dió mucho gusto ver la solidaridad y unidad con su Obispo de la totalidad del Clero, excepto algunos pocos que no por falta de comunión, sino por no estar de acuerdo en muchas cosas, también tienen la franqueza de expresarlo. Así lo dije al final, que todas estas tensiones, mientras se mantuvieran en la comunión eran signo de salud; que procuráramos, nada más, hacer prevalecer los supremos valores de la caridad y de la unidad.


Miércoles, 05 de septiembre
Escuché una grabación de la televisión suiza tomada en Arcatao a personeros de ORDEN, los cuales abiertamente señalan a las religiosas como instigadoras de subversión en los diversos cantones. Ya referí ésto en la homilía del domingo como una calumnia y así lo es en verdad, ya que no se ha comprendido, por parte de estas personas, lo que casi todo el pueblo ha entendido, la misión evangelizadora de estas religiosas que están haciendo mucho bien en aquella región.

Vinieron también las Oblatas del Sagrado Corazón que van a tomar la parroquia de Jayaque, ya que no hay allá sacerdote y están también muy animadas de espíritu pastoral.

Un grupo de sacerdotes de las diversas diócesis se reunió en el salón de la parroquia de San José de la Montaña para evaluar su actividad sobre ayuno y oración en la Iglesia del Rosario.

Durante toda esta semana, ha estado entre nosotros la televisión suiza con el encargo de tomar aspectos de la vida del Arzobispo. Por eso los hemos visto actuar en la Misa de las ocho del domingo, en la reunión del Clero y en las oficinas de la Curia Arzobispal, lo mismo que en el Hospital de la Divina Providencia, tomando allá escenas del comedor, de la capilla y de los enfermos, para indicar la residencia del Arzobispo. También vino una periodista de Suecia que ha visitado varias opiniones de diversos sectores de la vida nacional y quiso también entrevistar al Arzobispo, acerca del aspecto pastoral de esta situación.


Jueves, 06 de septiembre
Una mañana de mucha actividad, entre visitas, reuniones, y terminó con el almuerzo a que me habían invitado los padres del Opus Dei. Me contaron toda su obra entre profesionales, universitarios y también obreros, sirvientas. Es una obra silenciosa de mucha espiritualidad. Tuve oportunidad, después del almuerzo, de ver un reportaje de la televisión italiana acerca del fundador del Opus Dei, donde insiste en los valores de la oración y de la santificación de la propia vocación de los laicos. Me parece que es una mina de riqueza para nuestra Iglesia, la santidad del laico en su propia profesión.

Por la tarde, las enfermeras del Seguro Social me habían pedido una Misa, que con gusto celebré, para darle gracias a Dios por haber resuelto los problemas de sus reclamos justos en una manera pacífica racional. Y les decía yo que, ojalá todos los conflictos del país se llevaran a solución por esos caminos y que un día diéramos gracias a Dios no sólo de este aspecto del problema económico-social que fueron ellas en el Seguro Social, sino también de todo el país en sus diversas complejas problemáticas.

Fui a cenar con el Secretario de Cursillos de Cristiandad. Fue una cena familiar y en la cual introduje un tema que se profundizó muy cristiana y evangélicamente: El tema de la UNIDAD; pidiéndoles que me señalaran fraternalmente qué caminos podía yo seguir para encontrar la unidad con mis queridos hermanos obispos, porque si yo soy causante de algún estorbo para esta unidad, estoy dispuesto a enmendarlo. Fue sumamente complaciente para mí la franqueza con que me hablaron, donde prevaleció lo positivo. Me dijeron que la unidad tiene que ser con criterios de Evangelio, que la unidad es fruto del Espíritu Santo y que ese Espíritu el pueblo lo interpreta muchas veces mejor que la misma jerarquía y que según estos criterios evangélicos y del Espíritu Santo, no cabía duda que, la línea que hemos adoptado en el Arzobispado es obra de Dios. Y que si se le separan, la critican, la adversan no hay que buscar unidad fuera de este Espíritu, sino pedir para todos la conversión y que yo mismo también tratara de ser fiel al Espíritu y al Evangelio, convirtiéndome cada vez más a sus inspiraciones.


Viernes, 07 de septiembre
Fue un día trágico. Amaneció la noticia del asesinato del hermano del Presidente de la República, un profesor retirado que vivía en Apopa. Vino a visitarme el Secretario, el Subsecretario del Ministerio de Defensa, Coronel Iraheta, quien me dijo que el Presidente y el Ministro de Defensa y otros hombres de Gobierno habían conversado, en la velación del difunto, acerca del peligro que yo corría y que me ofrecían la seguridad que yo quisiera, incluso un carro blindado. Yo le agradecí, mandé saludar al Presidente, dándole la condolencia por la muerte de su hermano, y diciéndole respetuosamente que no aceptaba esa protección ya que yo quería correr los mismos riesgos que está corriendo el pueblo; que sería un antitestimonio pastoral andar yo muy seguro, mientras mi pueblo está tan inseguro. Aproveché para pedirle más bien, protección para el pueblo en ciertas zonas donde los retenes, los operativos militares hacen tantos estragos, o, por lo menos, siembran tanto terror. Le manifesté que yo mismo había sido objeto de estas vejaciones cuando al entrar a Arcatao me pusieron con las manos, arriba y me registraron. El se extrañó, me pidió perdón y dijo que tratarían de ver, que muchas veces los súbditos traspasan las normas que se le han dado. También le hablé bastante sobre la situación de tolerancia que se nota en ciertos crímenes; mencioné los asesinatos de nuestros sacerdotes que se han quedado sin investigación; a veces parece voluntaria la suspensión de estas investigaciones. En fin, fue una conversación que me pareció provechosa, en el sentido de denuncia respetuosa ante quien puede poner remedio.

Es primer viernes y ha habido muchas comuniones. Yo fui a confesarme a la Iglesia del Carmen con los padres jesuitas, donde ví cómo está floreciente esta devoción del Corazón de Jesús.

Había prometido ir al Paisnal para celebrar una Misa junto a la tumba del Padre Grande; ya que la televisión suiza también quería llevar este recuerdo de la tumba del Padre, que fue el primero en caer en esta serie de crímenes para con nuestro Clero; pero me aconsejaron que, dado el crimen de Apopa, había por ahí muchos operativos y que podía correr algún riesgo, que no valía la pena, ya que no se trataba de un fin pastoral, sino de una complacencia a la televisión: Por lo cual, avisamos por radio que no se iba a tener la Misa y el próximo domingo, en que iré a celebrar otra Misa al mismo sector de Aguilares, pasaremos a hacer una visita a la tumba del Padre Grande.

Por la noche, una reunión con los seminarista mayores del Arzobispado. Refirieron las reuniones que han tenido con el Rector, Padre Goyo, acerca de la actividad del ayuno y oración en la Iglesia del Rosario. Cinco reuniones en las cuales han podido evaluar y sacar conclusiones muy positivas, pero al mismo tiempo, descubrir problemáticas que precisamente fueron las que tratamos de discutir en esta reunión. Al principio de la reunión, estuvieron dos emisarios del ecumenismo norteamericano; él, un pastor de la Iglesia metodista y, ella brasileña, que trabaja en el Secretariado Ecuménico en Estados Unidos. Compartieron cariñosamente con los seminaristas un momento y se despidieron muy complacidos.

Con el grupo de seminaristas ahondamos bastante en el tema de la Unidad, en el tema del respeto mutuo con el equipo, en que fuera el Seminario un verdadero centro de unidad para obispos, sacerdotes y para los mismos seminaristas. En fin, creo que fue una reunión muy rica en la cual también inicié el trabajo para que la comisión de sacerdotes se hiciera responsable de un trabajo más intenso en la formación de nuestro Clero y en las buenas relacione del Arzobispado con el equipo de formadores del Seminario.


Sabado, 08 de septiembre
He pasado preparando mi homilía de mañana, por la noche, las informaciones que me dan como todos los sábados para completar el cuadro de información y denuncia de la homilía.

La tarde también fue muy hermosa en la capilla Santa Luisa, donde con motivo del veinticinco aniversario de la Escuela Walter Deininger, se celebraron varios sacramentos; el bautismo, la confirmación y el matrimonio de varias parejas. Una bonita manera de expresar como la escuela es una verdadera irradiación pastoral, cuando se le dá todo el sentido de evangelización que debe de ser una escuela católica.


Domingo, 09 de septiembre
Por segunda vez, tuve que celebrar la Misa en la Basílica del Sagrado Corazón, ya que la Catedral y la Iglesia del Rosario continúan ocupadas. La concurrencia me pareció mayor. Alguna persona destacó la inmensa cantidad de hombres que asisten a esta Misa. Estuvo presente también un pastor metodista de Estados Unidos y una Secretaria del secretariado mundial de las Iglesias de aquel país. La homilía inspirada en el milagro de la curación del sordo-mudo me dió ocasión para presentar a Cristo como EL VERDADERO LIBERADOR, que no destruye sino que rehace y que proyecta todas las dimensiones de hombres, la trascendente y la histórico-social. Después de la Misa, fui a presidir la profesión solemne de fotos perpetúas de una Religiosa Pasionista en la Iglesia de Concepción. Ceremonia muy hermosa y que me sirvió para llamar a todos los bautizados a vivir seriamente su bautismo, ya que la profesión religiosa no es un sacramento distinto, sino el mismo bautismo llevado a consecuencias muy serias y muy santificadoras y de gran cooperación para la Iglesia.

Después de un almuerzo frugal en la casa de las pasionistas, me fui a Aguilares, donde íbamos a celebrar el noveno día del asesinato de Jesús Jiménez, un gran catequista, a quien allá llaman el hombre del Evangelio.


Domingo, 09 de septiembre (Continuación)
Por la tarde, fui a Aguilares a celebrar el novenario del asesinato del catequista Jesús Jiménez, a quien llaman "el hombre del Evangelio", porque a pesar de ser un analfabeto, tenía sus apuntes bíblicos, que él iba escogiendo para determinadas circunstancias, y era muy fiel al cumplimiento de coordinador de comunidades y murió asesinado misteriosamente. Su cuerpo lo encontraron ya llevado a la alcaldía de donde las mujeres tuvieron que llevarlo al cantón donde fue la misa, que yo fui a celebrar, un poco distante de la cabecera parroquial. Gran asistencia de comunidades que se promueven en todos aquellos lugares, una Misa muy emocionante. La Televisión suiza, que quiso captar esta celebración, me manifestó sus impresiones, muy agradables, muy originales. Después de la Misa, fuimos a visitar la tumba del Padre Grande, al Paisnal, donde también estuvo la televisión para captar algunas vistas de aquel lugar tan venerado, para la Arquidiócesis. Se notaba en el ambiente mucho miedo. La gente, desde lejos, miraba, no se acercaban. Un oreja, como decimos, sí anduvo muy cerca espiando qué hacíamos y se notaba la Guardia Nacional como a media cuadra, donde tiene su comandancia, también muy inquieta; en fin, una situación anormal, una psicosis que se ha creado en todos estos lugares tan atormentados por la represión.


Lunes, 10 de septiembre
Esta mañana reuní al Consejo pro-seminario. El Padre Sigfredo, Rector del Seminario Menor es el encargado de los asuntos del Seminario y le he presionado para que estudiemos, con toda la comisión que se nombró y que no ha trabajado, la situación delicada del Seminario inter-diocesano en relación con el Arzobispado. Una tensión que, sobre todo, ante los obispos ha llevado a una división, ya que Monseñor Aparicio ha retirado casi todos los alumnos del Seminario para llevarlos a México y el equipo del Seminario estudia también una serie de problemas que encuentran en su relación con nuestra Arquidiócesis. Hay descontento en los muchachos del Seminario Mayor y es urgente prevenir un mayor desastre, una expulsión de varios muchachos que pueden ser muy valiosos sacerdotes. Se discutió ampliamente todo el problema y se vió la necesidad de un diálogo con el equipo del Seminario, pero para ello hay que preparar mejor el material y nos reuniremos a continuar este diálogo el próximo viernes.

Fui a almorzar al Colegio Guadalupano donde ví a la Provicial, que es salvadoreña, y animé a las religiosas que trabajan en Arcatao y que, prácticamente, han sido expulsadas de allá, por la situación del Gobierno y traté de justificar ante la provincial este trabajo, tan incomprendido por muchos, de la promoción humana de aquella región. Mientras tanto, las hermanas de Arcatao me están ayudando en la Secretaría.

Por la noche, fui a la ultreya. Cursillos de Cristiandad me recibió con mucho cariño y después de mi intervención a todo el grupo, invité para que se quedaran a dialogar sobre el proyecto de una pastoral urbana. Surgieron sugerencias muy buenas, pero la principal fue que, cursillos, teniendo como uno de sus carismas la animación cristiana de los ambientes, va a estudiar los ambientes de la capital y de la zona metropolitana, a fin de poner como una base el estudio de una pastoral adecuada.


Martes, 11 de septiembre
Secundando un deseo del señor Nuncio fui a visitarlo. Estuvo muy cordial, me manifestó que lo principal de la visita era para comunicarme la preocupación del Presidente de la República acerca de mi seguridad, que ve muchos peligros y que me ofrecía seguridad. Le repetí al señor Nuncio lo que dijo el coronel Iraheta, que vino también en nombre del Presidente a ofrecerme la misma seguridad, que estaba dispuesto a correr los mismos riesgos del pueblo, que sería para mí muy difícil presentarme defendido, mientras el pueblo sufre indefenso. Y que teníamos confianza en Dios que nos ampararía. El señor Nuncio se refirió a mi homilía del domingo recién pasado para elogiarme y decirme que había hablado bien y que comprendía que yo estaba entre dos enemigos, la derecha y la izquierda, y que comprendía que la posición era muy delicada. Le agradecí sus deferencias; platiqué otros asuntos, como el del Tribunal Eclesiástico que es urgente reorganizarlo y le supliqué su intervención ante la Conferencia Episcopal para que funcionara este departamento de la Iglesia de carácter nacional.

Hubo reunión en la mañana de la Comisión de Pastoral; muy animada. Evaluamos la reunión pasada del Clero y proyectamos diversos aspectos pastorales con toda sinceridad y franqueza. Platiqué con el Padre Gámez, que tiene problemas en Chalatenango. Y vino a visitarme también la Catholic Relief Service para exponerme las dificultades que existen con la congregación de Carmelitas en Santa Tecla, por estar destinando a otra finalidad el centro que, con ayuda de esta institución, ha funcionado allá. Le prometí intervenir para que se hiciera justicia y, sobre todo, en bien de nuestra pastoral. También me ofreció esta Institución norteamericana, CRS, dispuesta a ayudarme en asuntos que la Iglesia tuviera que afrontar por razones de emergencia. Yo le propuse que vivíamos en emergencia, que habían muchas familias de desaparecidos, de asesinados, de capturados que era necesario ayudar. Y le pareció bien que se creara un fondo para estas ayudas y se va a interesar para que se institucionalice mejor esta manera de hacer el bien.

Por la tarde, tuvimos una reunión de los medios de comunicación social. Estuvo la Secretaria, señorita Doris Osegueda; el Gerente de la radio; el Padre Moreno, encargado del Consejo de la Comunicación Social; el Vicario General, Monseñor Urioste; el Padre Torruella. Y discutimos varios aspectos de la radio, de la prensa y de otras publicaciones complementarias. También estuvo presente el Padre Fabián Amaya, quien propuso programaciones que mejorarían, sin duda, el funcionamiento de la radio en bien de la pastoral, de la catequesis, de la liturgia, que son los fines de nuestra Iglesia.

Por la noche, una llamada telefónica al hospital, avisaba a la madre superiora que ya venían por los diez mil colones que yo había ofrecido por matar a alguien. La madre estaba muy alarmada y me obligó a ir a dormir a otro sitio, aunque yo le dije: "Son llamadas anónimas para sembrar psicosis, estén tranquilas; sin embargo, la alarma cundió, pero todo fue vano.


Miércoles, 12 de septiembre
Una mañana de muchas visitas particulares; destacándose entre ellas la entrevista de la radio YSU, para transmitir en cadena centroamericana, la pregunta, principalmente sobre la situación de la Iglesia en medio de esta conflictividad del país.

Almorcé con los Padres EllaCuria y John Sobrino, quienes acaban de regresar de participar en congresos o reuniones de carácter científico. Ambos me refirieron la buena fama que nuestra Arquidiócesis tiene en otros ambientes. En Alemania, el Padre Sobrino vió traducidas al alemán mis homilías y conversé con pastores protestantes, que están orando intensamente por nuestra línea del Arzobispado; así como también me prometieron la oración de miles de correligionarios. El Padre EllaCuria me dió gran aliento cuando me refirió la entrevista con el Padre Arrupe, en Roma; y al mismo tiempo, la entrevista del Padre Arrupe con el Santo Padre; el Papa preguntó expresamente por mí al Padre Arrupe, quien le dió elogiosos comentarios de mi pastoral, de mi predicación; lo cual parece que ha influido mucho en los juicios del Santo Padre. Así, se notaba también que le sorprendió cuando el Padre Arrupe le comunicó que ya eran seis sacerdote asesinados en el País. Daba la impresión de que al Papa no se le transmite una información objetiva de la situación de la Iglesia en nuestro país. Gracias a Dios, todo ha sido muy positivo para nuestra Arquidiócesis en esta relación de los dos jesuitas a Europa.
Por la tarde, nueva entrevista de la televisión suiza, después de haber tenido una entrevista con el Presidente de la República, el cual dijo que yo predicaba política y que con esto desobedecía a la Constitución y que ésto era una señal de la libertad que hay en el país. Yo tuve la oportunidad de explicar a la televisión suiza que no es una predicación política, sino evangélica que ilumina la política como nos manda el Concilio cuando recuerda el derecho y la obligación que la Iglesia tiene de iluminar desde la ética cristiana, las diversas actividades humanas, entre las cuales está la actividad política.

Otra interesante entrevista de esta tarde fue con la Madre Teresa Margarita, superiora general de las Carmelitas de San José, para recomendarle que no se fuera a llevar a otro objetivo las finalidades del CESPROR, una casa de promoción que tienen las carmelitas en Santa Tecla; ya que, según referencias de Catholic Relief Service, que ha ayudado mucho a esta obra, parece que se quiere suspender el trabajo de promoción de la mujer que tanto bien ha hecho, para dedicar esta casa a fines de la Congregación. La Madre se mostró sorprendida de que se supieran estas cosas y expresó que iba a ser una suspensión momentánea, para luego volver a los fines, ya que no tenían dinero para proseguir este trabajo. Pero he notado en todo su comentario, más bien un temor a la línea del Arzobispado, sin duda que por influencias que, sospecho sean de la misma Nunciatura; y que ésto haga retroceder a la Madre en una obra, que todos vemos, que es de gran bien para nuestra pastoral. Quedé de conversar con Catholic Relief Service, que a su tiempo, me prometió seguir ayudando para que no se suspendiera esta obra.


Jueves, 13 de septiembre
Los periódicos de la mañana, Diario de Hoy y La Prensa, presentan en una página entera la homilía de Monseñor Aparicio en San Vicente, el domingo recién pasado. Es una tremenda condenación de los sacerdotes, a los cuales él dice que no puede defender y casi los acusa y los expone a un asesinato; diciendo que los sacerdotes que fueron matados, fueron purgados por la misma izquierda y que hay sacerdotes comprometidos con la izquierda que no pueden retroceder sin que los maten. Nos hemos reunido con otros sacerdotes que están muy indignados de esta acusación tan peligrosa. En el comentario de YSAX se criticó duramente la actitud de Monseñor que no es nada pastoral y los sacerdotes se han comprometido a estudiar la manera de enfrentarse con Monseñor Aparicio para hacerle ver lo grave de su acusación y, al mismo tiempo, solidarizarse con los sacerdotes de aquella Diócesis.

Tuvimos reunión con la Comisión Directiva de la Pastoral para platicar, principalmente, con Monseñor Urioste, que hasta ahora ha sido el Vicario de Pastoral, para que nos dé su experiencia y nos ayude con el aspecto administrativo. El fue muy comprensivo y dijo que todo lo dejaba en manos de la comisión y se ofrecía él a continuar prestando todos sus servicios por el bien de la Diócesis. Aclaré que esta nueva organización no quita nada a Monseñor Urioste, ya que él es el Vicario General y como tal está muy unido con el obispo para vigilar todos los aspectos pastorales de la Diócesis; además es el Vicario de Administración que es el sector, en la organización actual de la Pastoral de la Diócesis, siendo pues la comisión principal de la pastoral a la cual está subordinada toda la administración; él, como Vicario General y Vicario de Administración es el mejor enlace de la vida pastoral de la Arquidiócesis con la comisión de pastoral. El comprendió perfectamente y está muy cordialmente unido a este nuevo esfuerzo de darle vida a una comisión de pastoral, que sea la directora de todo este trabajo principal de la Iglesia en la Arquidiócesis.

A la hora de almuerzo, tuve la satisfacción de que las hermanas guadalupanas, que me atienden la Secretaría, atienden ya también la pequeña cocina y comedor personal, donde con ellas, en forma de una comunidad muy cordial almorzamos y conversamos sobre los problemas de la Diócesis. Me parece pues, que es un momento de solaz pastoral, muy útil para mi vida y para la vida de la Curia.

Por la tarde, después de descansar, en mi propia habitación que preparé en la Curia, que casi nunca la había ocupado, traté con los seminaristas que me habían pedido audiencia. Ví también en ésto otra ventaja de quedarme a almorzar para poder dedicar las primeras horas de la tarde a este trabajo tan útil de orientar personalmente a los seminaristas. Fueron cuatro seminaristas que habían pedido audiencia y que tenían problemas personales que, me dí cuenta, qué necesario es que el pastor conozca más íntimamente a sus seminaristas.

El día terminó con una cena en casa del licenciado Viéytez, donde hubo conversaciones muy actuales y muy ricas de experiencia, del mundo y de la política.


Viernes, 14 de septiembre
Es el día de la exaltación de la Santa Cruz y el Colegio de la Divina Providencia, dirigido por las Hermanas Pasionistas, celebra hoy la Misa del Colegio. Fue en la Iglesia de Concepción. Fui a presidirla; se la ofrecían por el eterno descanso de José Mauricio Flores; un estudiante de ingeniería, asesinado ayer, hijo de un profesor del Colegio, don Mauricio Flores. En la Misa dije que este joven asesinado y la familia doliente son el símbolo de muchas personas y familias que están sufriendo en esta hora de la patria. Y que nos evocaba el sentido de la Cruz. Exhorté a ser fieles a sus deberes a hacer patria no matando, sino dando vida, cumpliendo bien el deber.

En el Arzobispado la Comisión de Seminario se reúne para estudiar las condiciones que quisiéramos realizarse en un seminarista de nuestra Arquidiócesis, que se prepara para nuestra pastoral. El Padre Fabián Amaya, el Padre Rafael Urrutia y Sigfredo hicieron un hermoso estudio sobre base de Puebla y otras reflexiones de carácter de seminarios. Se encargó hacer con ellos unas normas que fueran nuestra ratio institutionis y se preparó el diálogo que se tendrá con el equipo de formadores del Seminario, a fin de un mutuo entendimiento en las relaciones de la Arquidiócesis con el equipo del Seminario. El asunto es muy delicado y es necesario abordarlo con valentía, porque el Seminario es la esperanza de la Arquidiócesis.


Tuve la visita de un periodista norteamericano. Participé también en la junta que celebraban en el Hospital de la Divina Providencia sacerdotes de la Diócesis de San Vicente. Les ofrecí mi apoyo y que estaba a sus órdenes, ya que su propio obispo en la homilía del domingo recién pasado los desampara y casi los acusa de una línea peligrosa que es muy perseguida por el Gobierno.

No pude ir a Cojutepeque a las confirmaciones que se tendrían esta tarde porque ha habido muchos disturbios en la ciudad y hay muchos retenes en la carretera que va para Cojutepeque. En la Ciudad se preparaba una manifestación del Bloque Popular Revolucionario que fue disuelto a balazos por miembros de cuerpos de seguridad. Ha habido muertos y heridos. Ha habido quemas de buses y la manifestación fue disuelta. Hay mucha expectativa para esta noche y para mañana quince de septiembre, ya que se ha estado mencionando mucho que en septiembre habrá cosas graves. Quiera el Señor que se vayan apaciguando los ánimos y que vaya reinando la paz.


Sabado, 15 de septiembre
Es un triste día de la Independencia. Además del ambiente lluvioso, es un ambiente de violencia, trágico. Amanece muy desolado porque, por los disturbios de ayer, se han suspendido las líneas de servicio de camionetas y hay un ambiente de temor. Sin embargo, pude ir a la Colonia Dolores a celebrar la fiesta patronal de la Virgen de Dolores. Invité a la gente a que no fuera sólo la Misa de la Colonia, sino que fuera la Misa de toda la patria. Que nos sintiéramos solidarios con las grandes necesidades y problemas del país y poniendo por intercesora a la Virgen al pie de la cruz, pidiéramos al Divino Redentor las gracias de salvación para nuestro querido pueblo.

Hubo un bonito número de confirmaciones, de muchachas ya grandes, de algunos niños mayores, ya de ocho años, y he notado el esfuerzo del Padre Mamerto junto con una hermana de la caridad y otros catequistas en preparar debidamente la recepción de este sacramento del Espíritu Santo. También me encontré con varios miembros del Comité de aquella Iglesia, animándoles a proseguir el trabajo, no sólo de terminar la Iglesia, sino de hacer el convento y la escuela parroquial.

El resto del día lo pasé en el hospital, preparando la homilía y reflexionando sobre la situación del país.
Por la noche, me avisaron las hermanas guadalupanas de Arcatao que les ha llegado cita del Director de Migración, quien ya está de acuerdo con el Cónsul de México, para definir su situación. Ellas temen que se trate de una expulsión del país. Irá Monseñor Urioste a acompañarlas y les dí ánimo y serenidad. Les dije que después de Misa, mañana, nos veríamos.

Con el Padre Moreno y con Beto Cuéllar preparamos el conjunto de informaciones que es tremendamente trágico; de violencias, de secuestros, de problemas laborales durante toda esta semana. Quiera el Señor inspirar siempre mi palabra para ser justo en las apreciaciones.


Domingo, 16 de septiembre
Amanece sumamente lluvioso. La Misa todavía no se puede tener en la Catedral, porque hay bastantes desperfectos a consecuencia de la ocupación que fue larga, de parte del Bloque Popular Revolucionario. Sin embargo, en la Basílica del Sagrado Corazón había mucha gente. Estaban servicios de televisión de otros países y un reportero de Le Monde, de Francia. Ha habido una acogida muy cariñosa, sobre todo, cuando les dije en la homilía que el Santo Padre había preguntado por mí, como en efecto, fue la noticia que me trajo el Padre EllaCuria, de una entrevista del Padre Arrupe, después de haber viajado por Centroamérica. Y que el Padre Arrupe le había expresado la actuación del Arzobispado de San Salvador con términos muy elogiosos, principalmente, en lo que se refiere al trabajo de Magisterio desde la homilía de los domingos. Hubo otras informaciones y, sobre todo, la alusión que el Papa hizo en una alocución del Angelus pidiendo oraciones por El Salvador. Con este principio, que fue aplaudido por la gente, inicié una homilía en torno de CRISTO VERDADERO MESIAS. Y fui explicando los falsos mesianismos ya que las lecturas se prestaban...


Domingo, 16 de septiembre
Por la noche, fui a la parroquia de San Francisco de Mejicanos a dar posesión al nuevo párroco, Padre Juan Macho Merino, pasionista, ya que esta congregación se va a ser cargo de este sector de la Arquidiócesis y allí tendrá un grupo de Teólogos y Filósofos que se preparan para esta misma Congregación. Mientras, van al Seminario San José de la Montaña o a la UCA a recibir su instrucción. Después hubo una alegre y cordial convivencia en Domus Mariae que está vecina a la Iglesia.


Lunes, 17 de septiembre
En el tranquilo ambiente de la casa de las hermanas Carmelitas de San José, en Santa Tecla, el Senado Presbiterial se reunió. Los puntos principales fueron analizar las acusaciones graves que ha hecho Monseñor Aparicio en su homilía del domingo recién pasado, diciendo que los sacerdotes que han muerto asesinados han sido matados por grupos de izquierda, que no les permitieron retroceder. El otro punto fue una análisis sobre la ocupación de los templos.

En el primer punto, se acordó ir a visitar a Monseñor Aparicio por parte de la Arquidiócesis que se siente afectada y hacerle ver lo grave de su acusación; el apoyo que ésto presta a los asesinos de los sacerdotes; pedirle pruebas porque necesitamos conocerlas, si existen en verdad; y pedirle un esfuerzo de unidad con el Episcopado para defender y no para acusar los derechos de nuestros sacerdotes y de nuestro pueblo. Al mismo tiempo, se prepara una información lo más objetivamente posible para Roma. Acerca de la ocupación de templos, se acordó más bien estudiar ésta más despacio en una junta específica que se encargó organizar al Padre Federico Sanggiano, párroco del Calvario que ha sido una de las Iglesias más molestadas por la ocupación. Se esperó la llegada del Padre Quintero que ha pedido reconciliación con la Iglesia, pero no llegó. Se encargó también al Padre Sanggiano hablar con él y proponerle una revisión espiritual y, al mismo tiempo, un tratamiento psiquiátrico. El Padre David Rodríguez llegó al final de nuestra junta y almorzó con nosotros y nos comunicó que hubo otra nueva homilía de Monseñor Aparicio el último domingo, en que hubo graves acusaciones para la Arquidiócesis y prohibió la lectura del periódico ORIENTACION en los hogares de su Diócesis.

Después de almuerzo, Monseñor Urioste vino a visitarme para darme cuenta de la entrevista con el Director de Migración, donde se trató el asunto de las hermanas mexicanas, que trabajan en Arcatao. Fue con ellos el Cónsul de México, que, al contrario de lo que había dicho Migración, no sabía nada de este asunto. El director de Migración se mostró muy grosero con el enviado de la Curia, con Monseñor Urioste, aunque después le pidió perdón por su directo ataque a la línea de la Arquidiócesis, diciendo que dispensara, que no era esa la intención como no la era en el señor Presidente, ni en el Gobierno, porque Monseñor Urioste le preguntó si su actitud con él, personalmente, correspondía a una actitud del Gobierno. También me entregó Monseñor Urioste tres comunicados de militares progresistas que planean, confidencialmente, naturalmente, un cambio de Gobierno sobre bases más democráticas. Esto nos llena de esperanza y ojalá que pronto El Salvador respire aires mejores que el actual ambiente de violencia en que vivimos.

Mientras conversaban con Monseñor Urioste, vino una llamada telefónica de la televisión Argentina, pidiéndome que en un minuto hiciera una apreciación de la situación del país. Me situé en mi posición de Arzobispo y ofrecí una breve visión pastoral de lo conflictivo y explosivo que está nuestro ambiente y de la misión de la Iglesia, predicando una paz basada sobre justicia. El tema de siempre, reducido a un minuto.


Martes, 18 de septiembre
Por la mañana celebramos la Asamblea General de la Sociedad de la YSAX, la Voz Panamericana. El nuevo Gerente, Lic. Teto Samour, informó sobre las actividades del año, que casi todo fue llevado a cabo por el Padre Rogelio Pedraz, quien últimamente ha tenido que retirarse por ser jesuita y tener ocupaciones en Guatemala; pero ha dejado una huella muy profunda en esta obra de difusión. Ya le escribí expresándole mi profunda gratitud y mi deseo de que, cuando las circunstancias lo permitan, pueda volver a trabajar con nosotros.

El informe, también económico, y se llegó al nombramiento de un auditor que recayó en mi hermano, Arnoldo. Se comentaron varios aspectos de la radio. Se habló de la instalación del nuevo equipo y de la nueva antena, para lo cual también escribí una carta a un amigo que tiene un terreno allá por Tonacatepeque. Esperamos que desde allí la antena había una difusión más amplia de la voz panamericana. Hubo ambiente de optimismo y de comprensión para esta obra que, gracias a Dios, está prestando tanto servicio a nuestra Arquidiócesis y a la Iglesia entera en El Salvador
Por la tarde, también muy importante la reunión del equipo del Seminario con la Comisión de Seminario de la Arquidiócesis y con la presencia de Monseñor Rivera que es el encargado del Seminario por parte del episcopado. En esa calidad y en su calidad de obispo de Santiago de María hizo aportaciones muy valiosas para la discusión entre el equipo y la comisión que parecía al principio un poco tensa y con prejuicios; pero que, gracias a Dios, se fue suavizando y entró en un campo de cordialidad, para trabajar en un sector que es de lo más importante en la vida de la Iglesia: la formación de nuestros futuros sacerdotes. Se puso como coordinador de parte de la Arquidiócesis al Padre Sigfredo Salazar, Rector del Seminario Menor, con el cual también tenía tensiones el equipo de formadores, pero que también se suavizaron y parece que Dios ha bendecido mucho esta reunión. Se concertó en continuar celebrando sesiones más frecuentes, dialogando sobre un tema tan importante.

Por la noche, fui a la junta de Cáritas Arquidiocesana. Pero ya habían terminando y sólo aproveché para expresar mi condolencia a la señorita Elsa Herrera, ya que en su casa iba a ser esta reunión.


Miércoles, 19 de septiembre
El trabajo en el Arzobispado comenzó hoy cediendo espacio a dos fotógrafos de revistas norteamericanas que me pidieron posar para ellos; me entretuvieron unos quince minutos, tomando una inmensa cantidad de fotografías que les dije que primera vez que me obligan a tomar tantas poses como si fuera un artista. Luego siguió el trabajo de entrevistas, la mayor parte hoy, gente muy pobre o angustiada por situaciones de injusticia, madres de desaparecidos, a quienes traté de decir una palabra de aliento o dar alguna orientación para sus dificultades. La reunión culminó esta mañana con el trabajo sobre la economía del trabajo de Catedral. Las ocupaciones han venido a traer graves trastornos en el culto y en la construcción de nuestra Catedral. La Comisión de Administración tomó muy cordialmente el problema y señaló tres soluciones: Que no se suspendiera el trabajo, porque de suspenderlo era difícil volver a reanudarlo y se perdería una inmensa cantidad de dinero ya que toda la armazón de la cúpula se echaba a perder. Y por tanto, era necesario aportar lo que se necesita para terminar la cúpula, aunque sea sacando el dinero de otra parte. Y se ofreció sacar del banco prestado sobre nuestras mismas cédulas hipotecarias, o pedir al padre Sáenz, a quien se le ha prestado un dinero para su construcción, adelante su devolución; o finalmente, pedir a la Cooperativa Sacerdotal acelerar la compra del mesón que tiene propuesta su compra. Todo se encargó concretamente a alguno de los asistentes que, como repito, todos están con buena voluntad de sacar a flote esta dificultad. También se habló de hacer un viaje a Europa visitando instituciones de ayuda para solucionar este problema económico, al que se pudiera sumar también la necesidad de construir una casa para el obispo ya que no la tiene, y para las oficina de la Curia que también faltan en la Arquidiócesis.

Fui a almorzar con los seminaristas claretianos, en Santa Tecla. Un simpático grupo de nueve muchachos y un sacerdote que los atiende, con quienes compartimos momentos de muchos recuerdos para mí con el espíritu de los claretianos, que alimentaron mi primer seminario menor en San Miguel. Fue muy interesante el diálogo de mesa y sobremesa y quedaron, creo, muy satisfechos, así como a mi me dieron también mucha animación.

Por la tarde, comenzó mi trabajo con una Misa celebrada por un niñito de pocos años que murió víctima del cáncer. Prediqué a sus afligidos padres y acompañantes, cómo Dios al llevarse estas florecitas del mundo, nos está diciendo que no todo está perdido y que, en medio de tanto odio y tanta violencia, tanta cosa desagradable, el mundo puede ofrecerle al Señor las mejores flores para su trono, nuestros niños. Y en segundo lugar, que nos insinuaba ésto la necesidad de sufrimiento que el mundo tiene para salvarse, que Cristo crucificado sigue redimiendo al mundo desde el sufrimiento y desde el dolor.


Luego asistí a la junta para estudiar los criterios y actitudes que hay que tomar acerca de las tomas de nuestros templos. Nos asesoró canónicamente Monseñor Rivera y el Padre Fabián aportó una muy buena reflexión pastoral. Se hace ver que en los tiempos normales estas ocupaciones son profanaciones que el derecho sanciona. Y que, en efecto, hace mucho mal, sobre todo, en el sentido de descristianización de nuestra gente, pero que la situación es anormal. Y así como Cristo dijo "No es el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre", y así como en circunstancias anormales se permitió comer los panes de la proposición, así la ocupación de templos, cuando se han cerrado todos los cauces de expresión, son un mal menor y, por eso la reflexión debe ser únicamente para alimentar nuestros criterios, pero no para aparecer como rechazando una necesidad de quienes deben manifestar las inquietudes del pueblo. Por otra parte, en concreto, se acordó cerrar la Catedral, la Iglesia del Rosario y del Calvario, ya que son las tres más apetecidas, sin publicarlo y permanecen cerradas mientras se busca un lugar de culto distinto de Iglesia, mientras pasa esta situación.

Por último, recibí ya muy noche la visita de Sor Judit a quien habían expulsado, pero gracias a Dios, han devuelto de Guatemala y seguirá trabajando en El Paraíso de Chalatenango. Lo mismo me visitó una familia que, llorando, me decían: "Venimos como hijos a un padre a decirle nuestros sentimientos, porque nos han quemado un bus que era nuestro negocio, nuestra manera de vivir y hoy nos deja sumamente comprometidos económicamente". Les dí palabras de aliento y me alegró que él es alcohólico anónimo. Y es una familia que bajo la inspiración carismática del Espíritu Santo ha hecho progresos en la maduración de su fe y de su esperanza y les dije que tenían ellos el secreto de la solución en una gran fe, pero que, al mimo tiempo, trabajaran porque Dios tendría que bendecirlos así como los estaba probando.


Jueves, 20 de septiembre
El primer problema que tratamos con los Vicarios General y Episcopal y la representante de la provincial de religiosas guadalupanas fue el asunto de las hermanas guadalupanas que trabajan en Arcatao. La preocupación de las religiosas es la persecución y calumnia de que han sido objeto y la Madre General recomienda que no vuelvan ellas, aunque mandarían a otras y que como condición sería la atención de algún sacerdote que vaya siquiera cada quince días, lo cual se resolvió por medio de que el Padre Fabián Amaya, Vicario Episcopal y el Padre Isidro, jesuita, se han comprometido a esta asistencia espiritual. Las otras hermanas que no pueden volver hoy a Arcatao, se dedicarán a la Secretaría de Arzobispado y verán qué comunidad o en qué trabajo cerca de la capital pueden dedicare a su labor pastoral, a la que no quieren renunciar.

Durante la mañana, llegaron varias visitas de sacerdotes, religiosas y fieles. Por la tarde recibí a un representante de las Ligas 28 de Febrero, para anunciar una próxima visita, al día siguiente, a fin de presentarme la plataforma común que se ha elaborado en el diálogo popular, ofreciendo soluciones pacíficas a la situación del país.

Después salí para Cojutepeque. En la parroquia de San Juan, el Padre Mundo Brizuela preparó un buen número de jóvenes y niños, mayores de ocho años, para recibir la confirmación. Una comunidad viva, alegre, participante, renovó también sus compromisos de bautismo y de confirmación. Después departimos amigablemente con la gente a la salida y con el padre en su convento.

No pude asistir a la reunión de Seminario que había prometido esta noche, pero ellos la celebraron con el padre Rector del Seminario Menor.

También tuve hoy la noticia que habían venido, procedentes de Nicaragua, en ruta hacía México, dos obispos amigos de Venezuela, Monseñor Roa y Monseñor Ovidio. Les anuncié para el día siguiente concelebrar en la Iglesia del Hospital de la Divina Providencia y salir después de desayuno a dar alguna vuelta por los alrededores de nuestra capital.


Viernes, 21 de septiembre
Una mañana de visitas. Sobresale la entrevista con la Radio Cadena Central, en que quiso confrontar mi opinión con la de Monseñor Aparicio, pero le dije que no quería tocar temas polémicos y les reclamé porque varias veces insistió en el diálogo, en esta confrontación. Yo aproveché para reafirmar la posición del Arzobispado en la pastoral. También muy importante, la entrevista con un periodista brasileño que es reportero de grandes periódicos de aquel país, y de la BBC de Londres. Me dió una serie de preguntas para que yo reflexionara en alto. De tal manera que no fue propiamente un diálogo, sino una propuesta de temas que yo luego desarrollé en esa forma que él me propuso, como quien piensa hablando alto. Y no fue otra cosa que la reafirmación de la posición de la Iglesia frente a los malos entendidos y frente a las incomprensiones y persecuciones de que es objeto en este país.

Almorcé con las religiosas guadalupanas que trabajan en la Secretaría, ya que ellas han rehabilitado la cocinita de mi apartamento. También invité al Padre Nicolás González y la hermana Rosa María que está sufriendo una incomprensión muy grave de parte de la congregación de Carmelitas de San José, ya que la han eliminado y la han mandado para su patria, una nación de América del Sur, pero ella quiere quedarse a trabajar entre nosotros, lo cual puede hacer, ya que no depende de la Congregación una vez que ha sido eliminada de la misma. Le dí ánimo y luego quedó conversando con el Vicario de Chalatenango y se le ofrecieron varias soluciones para continuar con ánimo su trabajo.

Después de almuerzo me dediqué a atender a los seminaristas de tercer año, individualmente, frente a sus ministerios que quieren recibir algunos, otros esperan. Les hice ver la cercanía ya del sacerdocio y la necesidad de una buena preparación que llenara las esperanzas de nuestra Arquidiócesis.

Y por la noche, en el Hospital de la Divina Providencia, representantes de partidos políticos y agrupaciones políticas populares me presentaron la plataforma común elaborada en el diálogo popular a fin de convocar a una unificación del pueblo, sobre una plataforma común y me pareció muy buena y creo que es un camino más que se ofrece a la racionalidad de nuestro pueblo. Les felicité y les prometí prestar todo mi apoyo de parte de la Iglesia.


Sabado, 22 de septiembre
Hoy fui a Guazapa a administrar la confirmación a un grupo de jóvenes de quince años arriba, preparado por las parroquias de Guazapa y Aguilares. Fue una ceremonia muy consciente y muy participada. Al final, los jóvenes dieron testimonio muy hermosos de su compromiso con la Iglesia y sentían de veras la presencia del Espíritu Santo. Después de la Misa tuve una reunión con los catequistas para informarme de su trabajo y para orientar algunas dudas que expresaron. Almorcé con las hermanas Carmelitas de San José quienes tienen la preocupación de su congregación que parece no comprender plenamente este trabajo de la pastoral. Quedamos que mañana tendríamos una reunión privada junto con las otras religiosas de Apulo, adonde iré mañana.
Por la noche, recibí al Señor embajador de Alemania, junto con un diputado de la Alemania Occidental. La conversación fue muy interesante sobre tópicos de la Iglesia y del país. Me ofrecieron todo su apoyo. El señor Embajador prometió visitarme y estar atento a cualquier necesidad que pudiéramos tener nosotros para ayudarnos.

Después tuve la reunión con el Padre Moreno y Beto Cuéllar analizando la semana que ha sido sumamente densa, sobre todo, de pronunciamiento y de violencia.


Domingo, 23 de septiembre
La Misa fue en la Basílica dado que hemos acordado mantener cerrada la Catedral para evitar las dificultades de las ocupaciones. Hubo mucha concurrencia, muchos aplausos en la homilía. Les expliqué que no me envanecía, sino que, al contrario, me hacían sentirme más servidor del pueblo y tratar de interpretar esta comunión de sentimientos que expresan con sus aplausos. Les pedí mucho compromiso en la oración y en el seguimiento de Cristo con su cruz.

Después de Misa tuve una reunión con televisión italiana, la cual estuvo presente en la Misa también tomando detalles y un periodista de Londres.

Después fui a Apulo donde celebraban hoy su fiesta patronal en honor de la Virgen de Dolores. Una concurrencia pintoresca junto al lago; celebramos la Misa con una viva participación de las comunidades, que se notan allá muy conscientes. Durante el almuerzo, los grupos juveniles participaron con alegres cantos. Estaban también las noticias de las religiosas Carmelitas de San José.

Después de almuerzo, tuvimos una reunión privadísima con las cuatro hermanas que trabajan en pastoral, en que expresaron claramente sus preocupaciones al no sentirse comprendidas por su Instituto. Le dije que mientras no hubiera un cambio sustancial, se mantuvieran siempre fieles a su vocación carmelitana y que oremos mucho para seguir investigando qué quiere Dios en nuestra situación.

Al regresar de Apulo, vi el triste espectáculo de unos muchachos que se perseguían a muerte a pedradas. Gente junto a una camioneta donde estaba el desorden, se notaba sumamente preocupada, pero no pude hacer nada dada la furia de esta gente. Espero que hayan quedado a salvo, después de esa violencia.

Por la noche, visita de televisión italiana que no pudo captar varias cosas que hubiera querido por falta de material, pero que le llegaba de Nicaragua y quería completar su información.


Domingo, 23 de septiembre
Después de la Misa de Catedral fui a celebrar la fiesta patronal de la Virgen de Dolores en el Cantón del mismo nombre, Dolores, Apulo, junto al Lago de Ilopango, en la parroquia de Ilopango. Fue una fiesta muy pintoresca ya que la capilla tiene una preciosa vista sobre el lago y la gente es sumamente cariñosa, atenta al mensaje de la Iglesia. Les presenté mi carta pastoral y el tema de la homilía fue la exhortación a la devoción a la Virgen, que propongo ya al final de dicha carta, como una contribución de nuestra Iglesia a las soluciones de la crisis del país. Después de la Misa compartimos el almuerzo con las hermanas Carmelitas, las novicias que habían llegado a cantar y representantes de las diversas comunidades, habiendo hecho un momento muy feliz en el comedor de Apulo Después una conversación muy privada con cuatro religiosas Carmelitas que sienten que no se comprende su trabajo pastoral en una Congregación donde se cuida mucho las formas, pero que no se tiene todo ese espíritu Eclesial para comprender la pastoral que lleva nuestra Arquidiócesis. Les dije que mientras no hubiera un cambio fueran siempre buenas religiosas Carmelitas, obedientes a sus superioras y que me preocuparía de hablar para hacer comprender este trabajo pastoral que muchos no comprenden, sobre todo, cuando hay encima tantas calumnias e incomprensiones.

Por la noche, vino a completar su trabajo informativo la televisión italiana, que me tomó fotografías y declaraciones respecto de la situación del país y de la Iglesia.


Lunes, 24 de septiembre de 1979
día de la Virgen de Mercedes
Celebré la Misa en la Cárcel de Mujeres, donde las hermanas del Buen Pastor han preparado un buen grupo de mujeres y algunas señoras para recibir el sacramento de la confirmación. El tema de la homilía fue el Espíritu Santo que se da en la Confirmación que logró en María, la mujer perfecta, y pedirles un cristianismo como lo inspira el Espíritu Santo en nuestros días. Almorcé con las reclusas que me invitaron y en un acto muy simpático, los Leones de Mejicanos ofrecieron varios actos recreativos. Me fui a terminar la tarde de descanso muy agradable.

Por la noche regresé a celebrar la Misa patronal de la Virgen de la Merced en la parroquia de la Merced, bajo el Padre Torruella. Estaba concurrida y me dió oportunidad de hablar de la devoción a la Virgen como característica de América Latina, pero una devoción que, como aconsejó el Papa y Puebla, tiene que evolucionar de acuerdo con las necesidades de los pueblos.


Martes, 25 de septiembre
Una mañana de mucha intensidad de visitas, sobre todo de sacerdotes, ya que los martes he de dedicarlos especialmente a los sacerdotes. Sin embargo, hubo unas emergencias de laicos. La visita de un militar para hablarme de la situación difícil y de sus propósitos muy secretos de los cuales platicaremos en una conversación con otros, que él preparará para estos próximos días. También visita de periodistas, siempre interesados de nuestra situación.

Por la tarde, hubo reuniones de la Comisión de Seminario con el equipo formador del Seminario Interdiocesano. No pude asistir porque no se me avisó a tiempo y tenía otro compromiso con la Central de Campesinos Salvadoreños. Muy interesante, ofrecían toda su colaboración y pedían que la Iglesia les orientara para poder dar una respuesta adecuada al momento que se vive. Les exhorté a mantenerse idénticos siempre como campesinos, como agrupación y les agradecí ese sentido de atención para la Iglesia, la cual, a pesar de todas las calumnias, no tiene ninguna mala voluntad, sino el deseo de servir y de orientar sinceramente según el Evangelio.

Preparé la grabación para el diálogo del día siguiente en radio.

Y por la noche, visita de un empresario quien me informó de las actividades que empresarios jóvenes están llevando a cabo para agrupar en torno de la justicia social, los diversos movimientos reivindicativos de derecha y de izquierda. Lo felicité y le prometí la colaboración de la Iglesia, la cual no se puede comprometer, naturalmente, con ninguna agrupación política, pero sí tiene el deber de orientar y de apoyar lo bueno que pueda haber en esta búsqueda de soluciones para el país.


Miércoles, 26 de septiembre
La primera visita de esta mañana fue de un jesuita misionero de la India, el cual ha oído hablar mucho de nuestra Arquidiócesis y me dijo que había gozado mucho oyendo la homilía del domingo recién pasado y que llevaba como recuerdo de su paso por San Salvador varias homilías de las que se han distribuido ya impresas, para mostrarlas a sus compañeros en la India, como ejemplo de una Iglesia que es inspiración de todo el mundo y que él la considera casi un milagro. Yo le agradecí frases tan elogiosas y le ofrecí también nuestro agradecimiento, en oraciones por la India así como le pedíamos la solidaridad de las oraciones de aquellas Iglesias.

Otra visita interesante de hoy es la de un periodista y politólogo de Venezuela, el cual grabó impresiones de nuestro modo de pensar acerca de la situación del país y de la Iglesia. Mostró sumo interés en la vida de nuestra Iglesia y en su defensa coherente de los Derechos Humanos.

También varios sacerdotes y varios seglares estuvieron esta mañana en mucho trabajo y visitas a nuestro Arzobispado. El padre misionero se llevaba muy grata impresión de la actividad de nuestra oficina central de la Arquidiócesis. Le doy gracias a Dios por este testimonio que nuestra Iglesia está dando y, como le dije al padre misionero, aprovecharé sus impresiones para estimular a nuestra Iglesia a mantenerse fiel a su Evangelio.

Al mediodía fui a almorzar con los padres de la Vicaría de Mejicanos, en la Iglesia de Mejicanos, donde el Padre Samuel Orellana nos atendió muy gentilmente. Ahí celebramos la titulación de licenciado del Padre Nicolás González, el cual me obsequió un ejemplar de su tesis, leyéndome la cariñosa dedicatoria que ha escrito en la primera página de su tesis para mí. Le agradezco este nuevo testimonio de solidaridad sacerdotal. La tesis es sobre un autor y sobre el tema del "Amor como expresión de la personalidad". Estuvo explicándonos durante el almuerzo varios aspectos filosóficos de su tema.

Varios sacerdotes de la Diócesis de San Vicente y el Padre Clemente Barrera de la Diócesis de Santa Ana, acompañaron al mediodía a la señorita Ana Echeverría, hija de doña Guadalupe, una noble matrona de México, que tuvo un sentido muy hospitalario para con todos estos sacerdotes cuando eran seminaristas y vino a visitarme, rodeada de todos estos sacerdotes, por lo cual elogié ese sentido de hospitalidad y la gran recompensa que Dios da a quienes atienden así a sus sacerdotes. Se sentía muy conmovida y de mi parte también mucho agradecimiento al Señor porque sus sacerdotes, a pesar de la persecución, siempre encuentran Bethanias que los acogen con cariño.


Jueves, 27 de septiembre
Este día me invitaron los padres Somascos a concelebrar en la basílica de Guadalupe, de la Ceiba, la Eucaristía en honor de su patrona la Virgen Mater Orfanorum. Tuve la grata sorpresa de encontrarme no sólo con los Somascos, sino con los sacerdotes de la Vicaría de La Asunción, de Flor Blanca, que se encuentran haciendo ejercicios espirituales esta semana en el noviciado de los padres Somascos. Asistieron también las religiosas, sus novicias, sus alumnas, lo mismo que los seminaristas y los alumnos del colegio de los padres Somascos. Fue una fiesta íntima y, al mismo tiempo, solemne. Prediqué en la homilía de las carencias de la orfandad. O sea, carencia de plenitud de vida, carencia de unidad, ya que la madre es lazo de unidad de la familia y cuando falta como que se disgrega, y carencia de orientación. Cuando la madre falta también falta la orientación cariñosa del hijo; aplicando estas tres carencias a las grandes necesidades de nuestro pueblo y por las cuales tenemos que invocar a la Virgen; nuestra Madre, sin ella somos huérfanos y carecemos, como está sufriendo El Salvador, falto de vida, y falto de orientación. Después de la Misa, fuimos a almorzar todos los sacerdotes en el noviciado, en una reunión muy cordial y familiar.
A las dos de la tarde recibí a la representante de la Embajada del Canadá, quien trae un ofrecimiento de treinta y dos mil colones para obras que deben organizarse a través de Cáritas y que nos prometía más el próximo año. Yo le agradecí y tengo que informarle para que presentemos el proyecto adecuado a esa oferta que mucho agradecemos.

Fuí a celebrar la fiesta de San Vicente de Paúl en la capilla de Santa Luisa, donde también inauguramos el Via Crucis, que resultó muy piadoso con la participación de hermanas y alumnas e hijas de María. También allá una cena muy cordial con los padres párrocos del Calvario, que son los mismos padres Somascos y las religiosas de la Caridad. Una cena sumamente de familia, muy cordial.

Hemos oído por radio la entrevista con Monseñor Aparicio, en la cual, lastimosamente, sigue condenando con falsas acusaciones a sacerdotes que quedan así en gran peligro.

Mañana, si Dios quiere, iré a pasar dos días a Ciudad Barrios, complaciendo así una invitación de las hermanas y al mismo tiempo, un gran deseo de volver a ver, aunque sea rápidamente, a mi querido pueblo.

Viernes 28 y Sabado 29 de septiembre
El viernes 28 de septiembre y el sábado 29 estuve en Ciudad Barrios visitando a mi pueblo, animando a los padres de Maryknoll, que hace poco tomaron aquella parroquia y a la Congregación de hermanas Carmelitas que desde hace algunos años colaboran en aquella pastoral. El recuerdo de la infancia, el contacto con viejas amistades, renueva en la vida el entusiasmo para continuar la vocación que Dios me dio en aquel humilde pueblo de Ciudad Barrios.

Al regresar me sentía un poco mal de salud; creo que comienza la gripe.

Domingo, 30 de septiembre
Celebré la Misa en la Basílica con asistencia bastante considerable, y por la tarde a pesar del malestar corporal fui a celebrar el aniversario de la legión de María en la parroquia de la Divina Providencia, de la Colonia Atlacatl. Una recepción muy cariñosa; una fiestecita a la que sólo pude empezar la participación y me regresé para cuidar mejor mi salud.