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Por María quiere Dios salvar en la historia

Por María quiere Dios salvar en la historia
HOMILIAS 1979 Homilía del Cuarto Domingo de Adviento
23 de Diciembre de 1979

Miqueas: 5, 2-5a.
Hebreos: 10, 5-10
Lucas: 1, 39-45

Queridos hermanos:

Acaban de ser llamados cuatro seminaristas para recibir lo que hoy se llama “los ministerios”. O sea, dos autorizaciones que la Iglesia confiere a miembros de su pueblo que van a ser capacitados para el Lectorado y el Acolitado. Estos cuatro jóvenes son como una imagen de la Iglesia en su deseo de servir -ministerio es servicio-.

-Cuadro central: dos mujeres embarazadas por milagro: María e Isabel

Pero junto a ellos -como arropándolos de fortaleza, de ternura, de amor pastoral-, las figuras centrales de este Cuarto Domingo de Adviento son dos mujeres embarazadas: Isabel y María. Las dos fecundas por el milagro. Isabel, anciana y estéril que está ya en el sexo mes de su embarazo y va a ser madre del Precursor. Y María que sin perder su virginidad por obra del Espíritu Santo va a concebir al que en Belén va a nacer como el Redentor de los hombres.

– María es la figura hermosa del Adviento

Como un gran honor a la mujer quisiera decir: que toda mujer embarazada es Adviento. Es anuncio de una vida que llega. Y por eso, ¿cómo va a difamar y a ultrajar la Iglesia la figura de la mujer? Al contrario, la enaltece y la engrandece, y quiere defenderla de todo lo que la ultraja y la hace menos grandiosa.

En el Adviento, estas dos figuras: María embarazada para ser Madre de Jesús: y Ella misma, la Iglesia, fecunda de tantos hijos que como María, también Virgen y  Madre está preparando para dar a luz en la eternidad, en la Iglesia  definitiva del cielo, evocan todo el sentido de esta preparación navideña en el  corazón del cristiano: la venida de la vida de Dios para hacerse vida de los  hombres: y la segunda venida la de aquel Jesús que en el esplendor de su gloria vendrá a consumar su Iglesia definitiva. Entre estos dos Advientos, entre estas dos venidas de vida se mueve el cristianismo.

María se destaca en la primera venida de Cristo pero no termina ahí su misión. A lo largo de toda la historia del cristianismo Ella va acompañando los ministerios de la Iglesia: los trabajos de sus apóstoles, de sus obispos, de sus sacerdotes, de sus catequistas, de sus religiosas, de los padres de familia; todo aquello que está haciendo Iglesia a lo largo de los siglos. María es madre de toda esta fecundidad que nosotros -humildes trabajadores del evangelio- tratamos de sembrar y hacer fecundar en el pueblo.

Sirva, pues, este domingo en que vamos a expresar este servicio de la Iglesia en la promoción de estos cuatro jóvenes para que todos nosotros avivemos nuestro cariño a la Virgen y la sintamos como se la proclamó en Puebla: “Estrella de la evangelización, siempre renovada en la Iglesia”.

POR MARIA QUIERE DIOS SALVAR EN LA HISTORIA

1º Jesús es la salvación de Dios en la historia

2º Por María tenemos a Jesús

3º María sigue siendo signo de salvación para todos los tiempos

1º JESUS ES LA SALVACION DE DIOS EN LA HISTORIA

a-) Jesús es el nombre que el Arcángel de Dios ordenó poner al futuro Hijo de la Virgen

En el evangelio se nos cuenta que aquel fruto de las entrañas de María va a tomar un nombre impuesto por el mismo Dios. A José le encarga: “Le pondrás por nombre “Jesús”. Contracción hebrea que quiere decir: “Dios salva!”.

Esto es Jesús: ¡Dios salva! Es la salvación de Dios que se hace niño en Belén, que se hace crucificado en el Calvario, que se hace Iglesia prolongando la vida de Jesús en la historia.

Salvará al pueblo de sus pecados. Es interesante lo que dice el documento de Puebla acerca de María: María es el punto culminante de la historia que se junta con el cielo y trae la vida de Dios a la humanidad.

María embarazada de Jesús

María se presenta en el evangelio de hoy fecunda de esta salvación que ya ha venido y que va en sus entrañas.

*Desencadena ya la fuerza salvadora del Espíritu en Israel y Juan

Al llegar a la casita de su prima Isabel sucede la santificación de Juan Bautista aún sin nacer: “Apenas llegó tu saludo a mis oídos, ha saltado de gozo la creatura en mis entrañas!” Juan Bautista va a nacer sin pecado por que lo ha santificado ya la salvación de Dios que llegó en las entrañas de María a su propia casa.

*Isabel la llama “la Madre de mi Señor”

¡Qué encuentro más maravilloso el de estas dos mujeres!

“Dichosa porque has creído -dice el evangelio que saluda Isabel  a María-, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”:

** El proyecto de salvación.

¿Qué le ha dicho el Señor a Maria? le ha revelado el proyecto de salvación.

– La salvación que predicamos no hay que desvirtuarla con proyectos parciales

La salvación que predicamos en la Iglesia de Cristo no es otra que aquella que María creyó e inicio al dar su consentimiento y hacerse fecunda de la salvación de Dios. Por eso la Iglesia es tan celosa de cuidar esa fe de María, ese proyecto de Dios en la salvación de los hombres. Y por eso no tolera que se mezcle con proyectos meramente humanos, los santifica todos, los penetra todos. Todo esfuerzo de liberación en los pueblos solamente será eficaz y según el corazón de Dios si se deja penetrar de la fe del proyecto de Dios para salvar a Nuestros tiempos son propicios para felicitar a María y para escuchar de María que quiere Dios en la liberación de nuestro país y de nuestro pueblo, y para no dejarnos seducir de falsas liberaciones, para ser siempre -en la prolongación de la historia- la salvación de Dios que ha venido por las entrañas de María, en la fe de María, a dar vida a todos los esfuerzos salvadores de la tierra.

b-) Miqueas -el profeta de este domingo- se refiere a ese proyecto salvador de Dios

Cuando dice: “Su origen se retoma hasta lo antiguo Desde el tiempo inmemorial”.

-Anuncia en ese recuerdo de la antigüedad la cuna de David:

“Y tú Belén de Efratá, no eres la más pequeña porque de tí ha de salir el que rija a mi pueblo Israel”. ¡Es la iniciativa de Dios! En aquella humilde aldea de Belén donde nació David, ha de nacer su descendiente que ha de ser el que realiza como protagonista la salvación de Dios proyecta para los hombres: Una dinastía de la que nacerá el Rey de la fe de los que lo seguimos con verdadera fe.

-El estilo de esta obra liberadora

Se relata en la primera lectura de hoy cuando dice que: “…los hombres son entregados por sus pecados a las esclavitudes de la tierra hasta que de a luz, la que ha de dar a luz -otra alusión preciosa de María-”.

Apenas unos treinta años antes, el gran profeta Isaías ante el rey Ajab, que temblaba de miedo ante la invasión de Asiria, le ofrece una señal de que Dios está con su pueblo: “Una virgen concebirá y dará a luz siendo siempre virgen…” Esta es la señal maravillosa del portento de Dios que ya se está cumpliendo cuando la que ha de dar a luz está ya para dar a luz. En la próxima Navidad está llegando el tiempo que el profeta anuncia: “…que ha de romper las esclavitudes de todos los hombres”.

¡Cómo debe de sonar a esperanza para nuestro país salvadoreño esta Navidad que muchos ven con pesimismo! Si Dios está con nosotros, si la que ha de dar a luz está recordando, un año más, que en esta Noche Buena Ella marcó el principio de la salvación que Dios quiere! ¿Por qué tememos? Una noche de esperanza se acerca ya, la noche de la Navidad en la que ha de dar a luz, dará a luz y pondrá fin a las esclavitudes de la tierra y habitantes que estaban esclavizados bajo la tiranía y el poder de los ídolos del pecado, de las pasiones.

Anuncia el profeta: “Habitarán tranquilos porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra”. Es un reino universal, es una salvación que se ofrece a todo el que la busque con sincero corazón.

Esta profecía de Miqueas llama al que ha de nacer de esa mujer misteriosa: “…él será nuestra paz” ¡él es la paz! ¿Por qué falta paz en la tierra? Por la lejanía de los hombres de Dios y por la lejanía del odio que separa a unos hombres de otros. Cristo es la paz porque acerca Dios a los hombres y porque llama a todos los hombres a darse el abrazo fraternal. Esta es la salvación que Cristo trae.

c-) Razón Teológica

-Salvará a los hombres

Cuando en la segunda lectura de hoy encontramos la explicación de por qué Cristo es el Redentor, Jesús es la salvación del mundo, se nos presenta también como en una noche de Navidad entrando en la historia.

-Me has preparado un cuerpo

Miren el momento precioso de Dios entrando a la historia, como lo relata la carta a los Hebreos: “Cuando Cristo entró al mundo, dijo: “Tú no quiere sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo…”

“Aquí estoy yo para hacer tu voluntad… Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre”.

Quiere decir que aquel niño que nace de  María es la carne que Dios necesita para ofrecerse en holocausto. El mundo ha comenzado a salvarse desde el momento en que el Verbo se hizo carne. En las entrañas de María ha comenzado la salvación del mundo que se va a consumar en la cruz del Calvario; más aún, cuando triunfe sobre la muerte y sea glorificado en el cielo.

-Cristo salva desde la encarnación… la cruz… la resurrección y la gloria = Kenosis

O sea, aquí está ese circuito de la salvación “Vine del Padre y me sometí a la humillación de la muerte, ahora regreso otra vez al Padre llevándome la salvación de los hombres”. Este es el proyecto salvador de Cristo, lo cual supone lo que en Teología se llama la Kenosis, o sea: la humillación de aquel que siendo Dios como que se despoja de su rango de Dios para hacerse  hombre, más aún, un ajusticiado. Un hombre que sufre la injusticia en su propia carne y le ofrece a Dios el holocausto de su sufrimiento para que todo aquel que crea en él sea salvo. María es la autora de esa carne del Hijo de Dios que por voluntad del Padre ofrece en el holocausto de la cruz el sacrificio que salva al mundo.    

-Si una liberación no lleva a Cristo en sus entrañas, no puede ser completa ni eficaz.

Hermanos conociendo así el proyecto salvador de Dios, podemos decir que ya desde ese momento no hay liberación en la historia si no se incorpora a la gran liberación que Dios proyecta para todos los hombres. Toda liberación que no lleva en su entrañas el proyecto de Dios, es liberación falsa. Toda liberación que no arranca de la fe en la salvación en Cristo es una salvación mutilada, temporal, política-económica; hasta lo más perfecto puede ser pero si no es incrustada en la salvación de Cristo, que arranca del pecado y eleva hasta Dios, no podemos decir que es la salvación integral que Dios quiere.

Más aún, esta carta de San Pablo condena hasta lo poco liberadora que es una religión cuando se ha olvidado del proyecto de Dios. Cuando San Pablo en la carta a los Hebreos dice claramente: “…que no le han agradado a Dios los sacrificios ni los holocaustos del templo porque no llevaban la profundidad de esa entrega de Cristo en la salvación de los hombres…”, está denunciando un falso sentido religioso.

De nada sirve ofrecer muchas penitencias, muchas oraciones a Dios si no se tiene el sentido profundo de esta liberación que Dios quiere de las esclavitudes del hombre, si no se introducen en la entrega de Cristo que siendo rico se hace pobre y despojándose de todo se humilla hasta la cruz. Y desde allí le dá el sentido de sacrificio y de salvación a la misma religión cristiana.

Ojalá que en esta mañana en que estamos reflexionando que sólo en Jesús hay salvación de Dios, veamos si de verdad nuestra religión adora al verdadero Jesús o nos hemos mistificado en Cristo que no es el de la verdadera salvación de Dios que María nos enseña con su fe a conocer esa verdadera salvación.

2º POR MARIA TENEMOS A JESUS.

a-) Jesús y María unidos en el proyecto de salvación

-“Por medio de María…” (Puebla)

Jesús y María en el proyecto de la salvación de Dios nos lo presenta el documento de Puebla en esta bella expresión: “Por medio de María Dios se hizo carne; entró a formar parte de un pueblo; constituyó el centro de la historia. Ella es el punto de enlace del cielo con la tierra. Sin María, el Evangelio se desencarna, se desfigura y se transforma en ideología, en racionalismo espiritualista”. (301) María, pues, dará a la redención el sentido que Dios quiere.

-La voz de Isabel será la voz de toda la eternidad…

El evangelio de hoy pone en los labios de Isabel el saludo de todos los siglos. El esperado es ya fruto de las entrañas de María: “Bendita tú entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre”.

-Virgilio

Hasta los paganos presintieron la llegada de esa mujer admirable. Por ejemplo cuando el poeta romano Virgilio en uno de sus poemas que parecen casi una profecía de Isaías le dice al niño de aquella mujer misteriosa: “…incipe parvae puer rusum cognoscere matris…”

-Comienza tierno niño a conocer la risa de tu madre-. Es una madre bendita en la cual se ha dado cita todo lo humano, toda la necesidad de la humanidad.

Cuando María recibe al anuncio del ángel: “Si quiere ser madre del Salvador!” María va a ser la responsable de toda la humanidad. Aquel “fíat”, “hágase en mí según tu palabra!”, no es sólo de aquella muchachita de Nazaret, es la voz de angustia de todos los pueblos que necesitan redención. Se podía decir que esta zozobra, esta crisis, este espanto de El Salvador en 1979 pesaba con toda su angustia en los labios temblorosos de María; “He aquí la esclava, ven a salvar a este pueblo. Ven, El Salvador te necesita, te necesita la historia, te necesitan los pueblos!” María es, entonces, la que dá a luz el ser misterioso que Dios ha prometido como señal de su omnipotencia, como señal de su salvación.

b-) “Me has preparado un cuerpo…”

Cuando hoy se presenta en la segunda lectura Cristo entrando a la historia, dice a Dios: “…me has preparado un cuerpo. Este cuerpo sí que será el holocausto que tú necesitas!” Y ahí tenemos a María dándole cuerpo, vida humana; como toda mujer dá vida humana a su hijo, María le está dando todo el ser humano a aquel que por otra parte es Hijo de Dios para que en sus miembros humanos cargue la responsabilidad de todo lo humano y lo purifique con su sangre que, por pertenecer a Dios, es sangre divina, es redención de Dios.

-Lo humano unido a lo divino

Hermanos, este es el gran misterio que la Teología ha llamado con un nombre un poco raro pero que expresa toda la profundidad de la naturaleza del Verbo y la naturaleza humana se unen en una unión “hipostática”. Hipostática quiere decir “personal”, una sola persona, la Segunda de la Santísima Trinidad: el Verbo, No sólo tendrá ya naturaleza divina, naturaleza de Dios, sino que podrá decir desde una naturaleza humana: Mis manos de Dios, mi llanto de Dios, mis lágrimas de Dios, mi sangre de Dios; porque en lo humano Jesús no tiene persona.

Según la Teología sólo tiene una persona que es la divina la cual sustenta la naturaleza divina que vivió desde antiguo, desde la eternidad; y la naturaleza nueva humana que está asumiendo de las entrañas de una mujer y como todo ser humano. Esta unión personal, hipostática, es el secreto de la salvación de los hombres. Por eso repito: ya no puede haber salvación de un hombre si no es pasando por la hipóstasis de Jesús, por la persona de Cristo, por la fe en el Señor.

En esta mañana debemos pedir a la Virgen que todos aquellos que trabajan por la liberación del pueblo no se aparten de esta fe, sino que sientan que esta fe les dá la verdadera grandeza, el verdadero destino, el origen y el fin de todo lo que Dios quiere para la felicidad de los pueblos. Que no haya en la tierra pretensiones que no sean las de Dios. y que lejos de apartarnos del movimiento sal
ífico de Cristo sintamos cuanto más generoso se es por salvar al pueblo que sólo Dios, Dios en su Cristo, Dios hecho hombre, podrá darnos el verdadero sentido libertario por el cual trabaja y se muere.

3º MARIA SIGUE SIENDO SIGNO DE SALVACION PARA TODOS LOS TIEMPOS

a-) María no sólo es madre del Cristo físico, sino también del Cristo histórico

Aquel momento de su alumbramiento pasó y lo vamos a conmemorar en la Noche de Navidad, pero a María Dios ha querido identificarla con su Iglesia. Madre de nuestra vida espiritual Ella vive preocupada de que la vida de Dios se encarne en todos los hombres. María no sólo es madre del Cristo físico, sino también del Cristo histórico. María a Cristo lo considera como la cabeza de todo el Cuerpo Místico que somos todos nosotros y mientras quede un hombre por nacer a la vida divina, María está en embarazo. La Iglesia embarazada está dando a luz, el alumbramiento de María y de la Iglesia continúa hasta la consumación de los siglos.

No es mentira ni figura lo que se dice en horas tremendas como las que está viviendo nuestra patria que estamos viviendo una hora de parto. Es verdad, en la historia hay horas de parto para los pueblos, horas en que el alumbramiento es difícil. Ha de nacer un hombre nuevo, ha de nacer un país nuevo, ha de nacer un país según el corazón de Dios, y sin darnos cuenta todos estamos colaborando en el dolor de este alumbramiento, todos con la fe en el destino de la historia que Dios ha puesto.

María sí conoce este destino y por eso nosotros vamos procurando esto que dice San Pablo: “que Cristo ofreció su cuerpo en holocausto una vez por todas y ese acto sigue santificando a los que una vez fueron redimidos por Cristo”. Lo cual quiere decir: el acto salvador se consumó en el Calvario y en la resurrección, pero la aplicación de ese misterio para salvar al mundo es obra de la Iglesia a lo largo de los siglos.

Lo que yo estoy haciendo en estos momentos, lo que han de hacer estos futuros sacerdotes en su ministerio, lo que hace hoy la Iglesia a través de su trabajo pastoral, no es otra cosa que hacer fecundo aquel sacrificio de Cristo en el corazón de cada hombre: convertir a los incrédulos, hacer que crezca la fe de los que ya cree, santificar a los que ya son santos. Nunca termina esta obra.

Yo quisiera que todos los que formamos la Iglesia tuviéramos una idea tan clara de esta visión de transformación del mundo que Dios nos ha encargado, que no tuviéramos que mendigar a los proyectos políticos de la tierra, sino que fuéramos tan comprensivos de todo esto que les dijéramos sin envidias, sino con cariño: “eso que Uds. están haciendo por un parto nuevo del país, no basta si no corresponde a una santificación de todos los salvadoreños”. Acompañemos, sí, esos esfuerzos liberadores pero llevándolos como Iglesia, como madre fecunda de la vida de Dios que viene al mundo hasta esa promoción del verdadero Hijo de Dios.

b-) La contribución de la Iglesia a El Salvador María una devoción liberadora

Por eso cuando yo escribí la Cuarta Carta Pastoral y ofrecí al país lo que la Iglesia puede ofrecer para que no se la malinterprete y para que todos sus miembros sepamos que es lo que podemos y debemos dar y que es lo que no podemos ni debemos dar, sólo esta vida fecunda de Dios a la vida del país, yo decía entre las cosas que podemos dar: lo más tierno y bello de la colaboración de la Iglesia a El Salvador es María, “…Madre de Cristo, Madre de la Iglesia y de América. También Puebla hizo una rica interpretación del papel de María en la obra liberadora de la Iglesia y su providencial presencia en la devoción de nuestros pueblos”. (99).

Citaba aquí yo el pensamiento del Papa de que para América Latina, la devoción a María es una experiencia vital e histórica que pertenece a la identidad propia de estos pueblos. Hoy con motivo de las fiestas de la Virgen que son tan bellas en este mes de diciembre hemos ido recordando como Ella que es la “… mujer fuerte que conoció la pobreza y el sufrimiento, la huida y el exilio; situaciones que no pueden escapar a la atención de quien quiere secundar con espíritu evangélico las energías liberadoras del hombre y de la sociedad”. (302) (99).

Recordábamos también como María en su cántico, precisamente en el evangelio de hoy “se manifiesta como modelo para quienes no aceptan pasivamente las circunstancias adversas de la vida personal y social, nison víctimas de la alienación como hoy se dice, sino que proclaman con Ella que Dios “ensalza a los humildes” y, si es el caso, derriba a los potentados de sus tronos”. (297). (99). María, pues, no es una devoción sentimental y débil.

María nos está enseñando el proyecto de Dios y la colaboración que pide a los hombres

En este domingo que hemos dedicado con tanto cariño a la Virgen yo quisiera que todos los cristianos que estamos en esta reflexión supiéramos vivir la experiencia poderosa y suave de la devoción a María que no nos lleva al conformismo y a la alienación como lo acaba de recordar el Papa, sino que le sabe dar al sufrimiento, al exilio, a la opresión, su verdadero sentido no de desesperación, ni de violencia, ni de odio, ni de venganza, sino el sentido de redención. El sentido de Cristo que dice: Me diste un cuerpo para ofrecértelo en holocausto. Y él es la salvación del mundo. Esta es la salvación y el proyecto de Dios que vivimos y el cual quisiéramos vivir más intensamente.

HECHOS DE LA SEMANA

Por eso, queridos hermanos, hagamos a la luz de estas reflexiones el recuento de nuestra semana. Y celebremos también a la luz de esta reflexión evángelica-mariana la promoción de estos jóvenes al ministerio que los acerca más a su sacerdocio.

ECLESIALES: EN NUESTRA ARQUIDIOCESIS

En primer lugar, la Iglesia que vive hoy hechos concretos aquí en El Salvador, en nuestra Arquidiócesis quiere ser precisamente la Hija de María, la Iglesia prolongadora del proyecto de Jesús salvación de Dios en la historia.

Asi vivimos, el lunes de esta semana, con los cursillistas de Cristiandad y sus dos nuevas tandas, una preciosa Ultreya Navideña. El Cursillo de Cristiandad, gracias a Dios, se ha promovido hasta ser un grupo de cristianos muy comprometidos con la salvación de Dios en el mundo. El que no lo ha comprendido así se ha alejado. Pero el que ha comprendido que promoverse en un Cursillo para ser cristiano supone tomar su puesto en la historia de la salvación, se ha quedado. Ahí está ese valiente grupo con el cual contamos, gracias a Dios.

Asi fue la reunión del clero, de carácter navideño, que celebramos el martes y en que hicimos una valiente y sincera evaluación de nuestra pastoral de conjunto, viendo los aspectos positivos y también los negativos. Al terminar aquella preciosa reflexión y aquella convivencia tan fraternal, yo invitaba a los queridos sacerdotes a vivir en toda nuestra vida el doble misterio de la navidad: misterio de inmanencia, Dios que se hace hombre y asume en sí las realidades de la historia; no le tiene miedo a los vaivenes del mundo, para santificarlos. Por eso el misterio de la trascendencia: es un Dios que se mete a la historia para trascender la historia desde su intimidad, desde su entraña. El sacerdote, la comunidad, la Iglesia que vive así su fe como una inmanencia de Dios en la historia y una trascendencia de la historia hacia Dios, está cumpliendo la misión salvífica, el proyecto del Jesús de la salvación.

Así vivimos también la dulce experiencia de la Virgen de los Remedios en el Cantón San Laureano, donde santificamos varios matrimonios y robustecimos, con la Confirmación, a varios jóvenes.

Lo mismo en San José Quezaltepeque, una bonita confirmación y la constatación de la vida de la Iglesia, principalmente, allá desde su párroco auténtico  el P. Roberto y las dos comunidades religiosas que están trabajando muy bien. Anunciábamos con alegría que el cisma que allá ha molestado la tranquilidad de Quezaltepeque está para terminar, gracias a Dios.

Celebramos -no pude hacerlo personalmente, pero lo hizo en mi nombre Mons. López- la fiesta patronal de Santo Tomás. También en el cantón La Esperanza de San Pedro Perulapán. Se llevó la presencia de la Iglesia en el representante del Arzobispo y los párrocos y Vicario de aquel lugar, en un cantón que ha sufrido y que se siente aterrorizado por las fuerzas de la izquierda armada. Pobre sufre de cantón, antes aterrorizado por los cuerpos oficiales, hoy por la fuerza de la izquierda. Pero el efecto es el mismo: el terror, la angustia en tantas familias. En nombre de la paz y de la justicia yo digo a ellos también, como antes, respeten la paz de esos hogares.

Este día por la tarde bendeciremos la Iglesia nueva del Calvario de Cojutepeque.

Regresaron de un precioso viaje de solidaridad por Holanda, Bélgica y Alemania, Mons. Rivera y Mons. Urioste. Encontraron mucha solidaridad, mucho cariño y mucha generosidad para nuestra Arquidiócesis. Y les agradezco a ellos lo mismo que aquellas comunidades que nos brindan su cariño.

Será de mucho agrado a los numerosos miembros que en nuestra Arquidiócesis forman el Opus Dei, la carta que he recibido de su Presidente General, Mons. Alvaro del Portillo en que dice: “Los socios y asociados del Opus Dei ahí, como en todos los sitios -gracias a Dios.-, trabajan con empeño y movidos sólo por el deseo de servir a la Iglesia. Conozco bien el afecto que le tienen y la fidelidad con que viven el espíritu de la obra que los llevan a secundar las indicaciones del obispo en todas las diócesis donde trabajamos. “Y a tirar el carro, como decía nuestro fundador, en la misma dirección que el prelado diocesano”. Me alegro mucho de que esa fuerza del Opus Dei no es al margen, ni paralela, si no que está en plena línea de nuestra pastoral Arquidiocesana. Esperamos que los hechos confirmen esta orientación que les dá el Presidente General del Opus Dei.

Recibí un telegrama en que nos piden oraciones en las Bodas de Oro que está celebrando estos días de su ordenación sacerdotal el P. Genaro Godoy de la diócesis de Santa Ana. Cincuenta años de sacerdocio que el Señor lo haga lleno de méritos y de santidad.

Quiero anunciarles también, con cariño fraternal, que estas homilías que van siendo recogidas y editadas en folletos semanales mediante una labor muy paciente e inteligente de la Srita. María Julia Hernández, ha completado ya un año. Y tuvo la gentileza de entregarme encuadernados, en tres tomos, las homilías de todo el año que terminó este ciclo antes de Adviento. Están a la disposición de todos los que deseen la colección completa de las homilías del año Litúrgico 1979.

Quiero saludar al locutor salvadoreño que estuvo celebrando su día el 20 de Diciembre. Oí por radio una conversación de dos locutores y me simpatizó mucho porque entre otras cosas le decía uno al otro: “Facilidades en este día, pero no olvidemos el Art. 17, “Y ahí mismo escuché cuál es el Art. 17, es el que prohibe denigrar a las personas. Que buen recuerdo en el día del locutor que se acuerden de su gran potencia desde los micrófonos que dominan tanta comunicación social; el pecado más grande es no usarlos para la verdad, para la información, sino valerse de los medios de comunicación social para la distorsión de la verdad, para la mentira. Quiera Dios que esta conversación de dos locutores indique el espíritu con que se sirve en nuestra Patria a los medios de comunicación social.

EN LA IGLESIA UNIVERSAL

Elevando la mirada a la Iglesia universal, les dará mucho gusto a Uds. como me dio a mí, que el Papa Juan Pablo II ha sido designado como la figura más prominente de 1979. En una encuesta entre diarios y estaciones de radio y televisión, su viaje a 6 países, su participación en la Conferencia de Obispos de América Latina, su visita a la ONU, sus mensajes a los gobernantes del mundo en que abogó por la paz, por los derechos humanos, por los desposeídos, sus 100 horas de vuelo, lo han hecho el Pontífice Viajero y el número uno entre los personajes más notables del año.

La navidad del Papa será muy activa. Procuremos unirnos en espíritu navideño con él, llenos de esperanza y de fe. Si lamentablemente nos quitan la Navidad como se está amenazando, sepamos que nadie le puede quitar la alegría, la luz y la paz al corazón del hombre que siente que Jesús nace no precisamente entre alegrías mundanas, sino en la tribulación de un pueblo que necesita salvación.

Los obispos de Polonia censuraron el sistema comunista precisamente porque cuesta, o no se presta para una evaluación, se obstaculizan las evaluaciones y soluciones objetivas. Lo digo para aquellos que tal vez sienten entusiasmo por un régimen comunista, que miren a tiempo la experiencia de otros países.

EN LA VIDA CIVIL

El ambiente histórico en que la Iglesia realiza la salvación

Desde esta vida de nuestra Iglesia y a la luz de este mensaje de Navidad, miremos como en nuestro ambiente nacional, un contraste entre la muerte, el odio, la venganza, la sangre, la violencia, el dolor, por una parte. y por otro, unos tímidos rayos de esperanza. y seamos como el Mesías del cual dijo Isaías: “No apaguemos la mecha que aún humea, no quebremos la caña aunque ya esté cascada”. Como buenos seguidores de Jesús animemos la esperanza donde quiera que se encuentre y también denunciemos las siembras del mal donde quiera que se encuentre.

Si estamos haciendo estas reflexiones como cristianos, junto a la cuna de Belén, bajo la mirada dulce de María la que trae la salvación a la historia, solidaricémonos con este pensamiento del proyecto de Dios las cosas de la tierra. No las creamos sólo porque las dicen o así va la mayoría, sino que como María que tiene una revelación tan profunda de lo que Dios quiere, se obstina a seguir a su Dios. Este es el criterio pastoral con el que yo quisiera enfocar siempre estas realidades y con el que yo quisiera que todos mis queridos hermanos: sacerdotes, religiosas, catequistas, y fieles, trabajáramos.

Comienzo con un hecho que afectó el desarrollo normal de nuestras labores de servicio en la Arquidiócesis. Me refiero a la toma de nuestro Arzobispado. Existe un boletín y no tengo que decir nada nuevo que: “1º) El día 19, a las 12 a.m., un grupo de las Ligas Populares 28 de Febrero se tomaron las oficinas del Arzobispado. Ocupación que luego hicieron extensiva al Seminario San José de la Montaña, manifestando que su permanencia sería por tiempo indefinido.

2º) Los ocupantes manifestaron que el motivo de la toma era pedir al Arzobispado que denuncie la forma represiva con que se han realizado diversos desalojos habidos en días anteriores y su intervención para lograr la libertad de los detenidos en dichos desalojos realizados por diversos cuerpos de seguridad. Así como la devolución de los desaparecidos y la entrega de los cadáveres de los que perecieron.

3º) Ante estos hechos aclaramos:

a-) Que consideramos innecesaria y abusiva esta acción dado que nuestra Iglesia Arquidiócesana siempre ha estado abogando por las causas justas del pueblo desde su opción preferencial por los pobres sin necesidad de coacción externa… -Después se trató de decir que no era presión al Obispo, sino a la junta, pero soy testigo personal de la agresividad ideológica con que uno de los ocupantes me dijo que yo ya no servía al pueblo, que había dado un giro de 180 grados y que estaba con el poder. Yo le dije que esto me ofendía mucho y que pedía una prueba. Pero ahí pueden ver la mentalidad que algunos tiene y que la agresión fue un hecho en esa ocupación.

Respecto a las personas que ahí se encontraban, su situación ha variado. Desde ser considerada como rehenes, hasta dejarles en libertad de permanecer voluntariamente o salir del local -Esto se efectuó mediante una consulta que se hizo a la dirigencia de las Ligas, porque, ciertamente llegaron tomando rehenes. A un secretario le quitaron el teléfono de la mano. Y sólo cuando en la noche se aclaró de que no se había o

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