Home Su Pensamiento Semanario Orientación Nº. 4069 Pág. 2 MONSEÑOR ROMERO COMENTA

Nº. 4069 Pág. 2 MONSEÑOR ROMERO COMENTA

Que es el bien común

El “slogan” que hoy vemos por todas partes “Bienestar para todos” sería una fórmula genial para expresar el “Bien Común”, si fueran auténticos y sinceros esos dos términos “Bienestar” y “todos”. Porque un bienestar en el sentido de bien común fue definido así por el Concilio Vaticano II:

“El bien común abarca el conjunto de aquellas condiciones de vida social con las cuales los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y facilidad su propia perfección” (G.S. 74)

El resultado pues, de un legítimo bienestar social no se debe limitar a sólo aspectos económicos de productividad. Un legítimo bienestar si es sinónimo de verdadero bien común que da origen y autoridad a una comunidad política, tiene una meta moral en cuyo logro deben conjugarse tareas y objetivos que están más allá de los simples bienes materiales. El mismo Concilio, en el mismo párrafo lo expresa así: “Las modalidades concretas por las que la Comunidad Política organiza su estructura fundamental y el equilibrio de los poderes públicos pueden ser diferentes según el genio de cada pueblo y la marcha de su historia. Pero deben tener siempre a formar un tipo de hombre culto, pacífico y benévolo respecto de los demás para provecho de toda la familia humana”.

Así debe entenderse también el destino universal expresado en el citado “slogan” para que sea un slogan de auténtico bien común. Lo que todos los salvadoreños tenemos derecho a esperar de quienes conducen nuestra comunidad política es manejar los instrumentos de nuestra democracia no sólo para lograr ventajas materiales de poder o de dinero aunque se buscaran “para todos” sino para lograr una verdadera humanización de todos. Porque “el hombre no vale tanto por lo que tiene cuanto por lo que es” (Pablo VI- Populorum Progressio).

Nunca he pretendido que una trasformación agraria o de cualquier otro tipo económico sea suficiente con solo repartir o hacer llegar a todos las riquezas del país. Eso es necesario y urgente pero no basta. También ese bienestar debe llegar a todos poniendo en práctica el principio constitucional de la función social de la propiedad privada entendido en una sana e inteligente
justicia distributiva si solo tiene en mente el bienestar material.

Hay algo que vale más que el pan y que las gangas materiales. Hay un sentido de honor y de virtud innata que no lo promueven los bienes materiales con sólo poseerlos. Estos más bien son dañinos en sus dos extremos: o cuando se tienen en excesiva abundancia o cuando faltan en excesiva miseria.

Un verdadero bienestar para todos será el verdadero bien común en que se abren los cauces legítimos de una verdadera democracia para que sin miedo a represiones todos sin excepción puedan aportar su granito de arena para lograr que todos los salvadoreños realicen en sí mismos ese “tipo de hombre culto, pacíficos, y benévolo respecto de los demás para provecho de toda la familia humana”.

Oscar A. Romero

Share:

You may also like

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Select your currency
USD United States (US) dollar