Home Su Pensamiento Semanario Orientación Nº. 4077 Pág. 3 Muerte que es esperanza

Nº. 4077 Pág. 3 Muerte que es esperanza

MENSAJE DEL ARZOBISPO DE SAN SALVADOR
EN LA MUERTE DE S.S. PABLO VI
Nuestro querido Padre Santo, Su Santidad Pablo VI, murió pensando en el Divino Patrono de El Salvador y en los pobres. Sobre el escritorio de su residencia veraniega, donde lo sorprendió la muerte en la noche del 6 de agosto, se encontró el breve mensaje escrito que no pudo leer en su acostumbrado rezo del Angelus al mediodía del domingo. Pero la Radio Vaticana lo ha difundido y parece un suspiro de esperanza del peregrino cansado que ya avisora cercana la meta de su propia transfiguración y un abrazo de comprensión y esperanza a los pobres.

Hermanos e hijos carísimos: la Transfiguración del Señor, recordada por la liturgia en esta solemnidad de hoy, arroja una luz deslumbrante sobre nuestra vida cotidiana y nos hace volver la mente a nuestro destino inmortal que este hecho ilumina. Sobre la cima del Tabor Cristo devela por un instante el esplendor de su divinidad y se manifiesta a los testigos escogidos como Hijo de Dios. El realmente es la irradiación de la gloria del Padre y la impronta de su sustancia. Pero hacer ver también el destino trascendental de nuestra naturaleza humana que él mismo ha tomado para salvarnos, destinada también ella porque está redimida por su sacrificio de amor irrevocable, a participar de la plenitud de la vida en la suerte de los santos, en la luz. Aquel cuerpo que se transfigura ante los ojos atónitos de sus discípulos es el cuerpo de Cristo nuestro hermano pero es también nuestro cuerpo llamado a la gloria. Aquella luz que lo inunda es y será también nuestra parte de herencia y de esplendor. Estamos llamados a convivir esta gloria porque somos participantes de la naturaleza divina”.

El Papa agregó que este mensaje final de su vida es un recuerdo cariñoso a quienes, en esta época de las vacaciones festivas, no pueden tenerlas por las circunstancias sociales y económicas del mundo en que vivimos.

Recogemos con veneración y cariño este breve testamento espiritual de Pablo VI. Una breve síntesis de su magisterio y de su pontificado que desde un Concilio Ecuménico, unas encíclicas magistrales, unas actuaciones pastorales y una interminable catequesis al pueblo de Dios, orientó la Iglesia de nuestro tiempo a un culto consciente hacia Dios por Cristo en el Espíritu y a un evangélico servicio y amor a los pobres y al mundo.

Por mi parte consideraré también como privilegiada herencia y despedida de Pablo VI los momentos íntimos de la inolvidable mañana del 21 de junio cuando estrechando fuertemente mis manos “confirmaba” con esas mismas orientaciones mi servicio pastoral a esta Arquidiócesis.

Un pensamiento religioso que subraye en nuestra vida y en nuestra pastoral la supremacía absoluta de nuestra transfiguración en Cristo, pero que al mismo tiempo nos lleve a preocuparnos y a trabajar por las necesidades concretas de un pueblo esclavizado por el egoísmo y los demás pecados sociales. Esa es la herencia espiritual de Pablo VI que coincide con el mensaje de nuestras fiestas patronales de la Transfiguración. Comprenderla y realizarla es la mejor manera de honrar la memoria del Papa que muerte y afianzar la comunión jerárquica de nuestra Arquidiócesis y de nuestra Iglesia Universal.

Invitamos a toda la Comunidad de la Arquidiócesis a unirnos en oración por nuestro Santo Padre el miércoles 9 de agosto a las 12 m. en nuestra Catedral.

Oscar A. Romero y G.

Share:

You may also like

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Select your currency
USD United States (US) dollar