Homilías

Homilía del 31 de Diciembre de 1979

Queridos hermanos, estimados radio-oyentes:

Al terminar 1979 y celebrando ya la liturgia del 1o. de enero de 1980, la reflexión como que boga entre las aguas del tiempo y el océano de la eternidad. Mirando sólo al tiempo, vemos como trascurre, como se van los años. Y fijándonos en concreto en el año que termina, hay tantas cosas que es imposible abarcarlas en nuestra reflexión. Solamente indicaría como tres capítulos que cada uno de nosotros tenía que llenar, según ha sido para él, el año que está terminando.

1o.) Las cosas buenas por la cuales hay que darle gracias a Dios.

2o.) Las cosas malas, el pecado que ha ofendido a Dios y por el cual hay que pedirle perdón.

3o.) La incertidumbre del tiempo futuro. ¿Qué nos depara el Señor para elevar el corazón en un acto de súplica a Dios?

1. LAS COSAS BUENAS POR LAS CUALES HAY QUE DARLE GRACIAS A DIOS

-Seamos agradecidos con Dios

En el capítulo de las cosas buenas yo les invito a que seamos agradecidos con Dios. No todo es maldad. La visión optimista del cristiano encuentra más cosas buenas que malas. Quizá por aquella psicología del hombre que cuando sufre todo lo ve bajo el color y el sufrimiento, se olvida de todo lo bueno que hay a pesar del sufrimiento. Pero por ejemplo, el hecho de encontrarnos aquí, sanos, gozando de la vida, es un bien que Dios nos ha dado, el bien de la vida, el bien del tiempo. Agradezcámosle  al Señor que mientras tantos hermanos nuestros no pudieron llegar hasta el último del año, nosotros estamos aquí mirando desde el último día del año, todo el recorrido de bondades que Dios ha tenido con nosotros.

Miremos ese cúmulo de felicidad y alegrías que se han disfrutado en familia, en amistad. Toda la solidaridad. Y desde el punto de vista de Iglesia como Pastor, yo le doy gracias a Dios porque hemos vivido una Iglesia que de veras nos hace felices. La persecución, las pruebas, todo lo que ha sufrido nuestra madre Iglesia aquí en El Salvador, en nuestra Arquidiócesis, no ha servicio más que para hacerla más floreciente. Yo le doy gracias a Dios por todo lo que han hecho los sacerdotes, los agentes de pastoral, las comunidades, los colegios, todas las instituciones que están trabajando en la Iglesia, prescindiendo del ambiente hostil o difícil, incomprensivo. La Iglesia ha sido fiel a Jesucristo. Cada uno en su familia, pequeña Iglesia doméstica, tiene tantas cosas que agradecerle a Dios. Por el padre, por la madre, por los hermanos, por todo ese conjunto que constituye el recuerdo de la vida. Los recuerdos de 1979.

Saquémoslos del ambiente general que todos lamentamos y encontramos un cesto de ofrendas para el Señor, como esas bellas ofrendas que he ido recibiendo por los pueblos y cantones. ¡Qué expresión de agradecimiento a Dios!: los frutos de nuestra tierra, los racimos de guineo, las frutas, las verduras, las flores, la industria de las manos de aquel pueblo; en fin, es incontable el número de las cosas buenas que nuestra tierra ha dado y  nuestra gente ha vivido. Esto sólo merece una felicitación, al fin del año, a todos aquellos que han sabido aprovechar el tiempo no para lamentar sino para trabajar, para producir,  para hacer el bien, para construir, se ha hecho mucho de bien. Démosle gracias a Dios de contarnos entre los que construyen, entre los que ven con optimismo, entre los que recogen con gratitud del trabajo de Dios y del hombre, los que miran el esfuerzo de nuestra patria en lo bueno, démosle gracias al señor por la buena voluntad de todos los que han amado a la Patria y han querido hacerla y trabajan por ella aún con la incomprensión por delante y por todos lados.

Esto que quede, hermanos, como un principio nada más, una sugerencia para que cada uno entre en la intimidad de su vida. En esta reflexión de fin de año. Yo  invitaría  que cada uno en su propio corazón, viera los bienes personales de los cuales  tiene  que darle gracias a Dios. Debe ser el primer sentimiento porque Dios todo lo hace bien, y sin duda que aunque hayamos llorado y sufrido, hay mucho de bueno que agradecerle al Señor.

2. LAS COSAS MALAS, EL PECADO QUE HA OFENDIDO A DIOS Y POR EL CUAL HAY QUE PEDIRLE PERDON

-Debemos de reconocer el pecado

Por otro lado, hemos de reconocer también el pecado para decirle al Señor, solidarios con todos los pecadores, nosotros también pecadores: ¡Perdón, Señor, por no haber colaborado contigo en hacer feliz a nuestros hermanos! ¡Perdón por el odio que anida en muchos corazones! ¡Perdón, Señor, por la violencia que muchos han hecho de ella una religión, un fanatismo de tal manera que creen que no hay otro camino más que la violencia, la venganza, las cosas, la destrucción! ¡Perdón por los que profesan esa filosofía del nihilismo, la nada, y se dedican a destruir, a quemar, a deshacer; no han colaborado en tu obra, Señor! ¡Perdón por todo lo negativo, de donde quiera que haya venido, por quienes quieren mantener la situación injusta del país, y por quienes no dejan trabajar una mejora en el país, y por todos los que sufren las consecuencias del pecado social e individual!

Cabalmente, entrando hoy a la Catedral, una madre entre lágrimas me entrega un papelito y me dice que haga algo por su hijo que fue encarcelado el día 30 de diciembre. Es Sergio Doroteo Chávez, del sindicato CONELCA; y ella, naturalmente, en esta noche de tantos recuerdos familiares quisiera tener a su hijo y se lo han llevado quien sabe con que destino, con que fin. Al terminar el año, pensemos en tantos hogares huérfanos de esposo, de padre, de hijos, o torturados o han sufrido de cualquier modo las consecuencias de esta situación que no puede continuar: la situación del pecado.

Dios no nos quiere infelices, Dios no quiere el llanto que es fruto de la injusticia, del atropello de la dignidad del hombre. Se ha ofendido mucho la dignidad del hombre en este año. Se ha destruido mucho, no se ha colaborado con Dios y este capítulo de la negrura de 1979 pareciera dar la tónica del año.

Y para quien se deja llevar del pesimismo, diría que en 1979 no hay nada bueno; pero por eso quise adelantar lo mucho bueno que hay para que también tengamos el valor de mirar con ojos sinceros y claros lo que existe de malo y que hay que quitarlo por la fuerza del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, y que nuestra Iglesia tiene que trabajar, para arrancar de la faz del país todo ese imperio de la iniquidad, el imperio de Satanás, ese imperio de infierno que reina, lamentablemente, bajo formas muy diversas y que le está quitando el puesto al único que debe de reinar en el tiempo: el Señor, el Dios de la historia.

Y por eso, también, nuestro fin de año tiene que significar en el corazón, el propósito de colaborar no con el mal, ni organizarnos no para hacer el mal, de llevar el fermento de amor que debe llevar todo cristiano de justicia, de renovación a una sociedad, a un pueblo tan necesitado de estos valores que el cristianismo ha traído y del cual se puede decir lo que en estos días dice con tristeza el evangelio de Jesucristo: “Vino a los suyos y los suyos no le quisieron recibir”.

Entre las cosas buenas y malas, tendríamos que citar la voz de la Iglesia que ha gritado con claridad, bondad de Dios que nos sigue alumbrando con su revelación, con su palabra pero al mismo tiempo la maldad de quienes prefirieron las tinieblas a la luz y desecharon la voz de la Iglesia. Y durante el año, en vez de convertirse, se cerraron a la voz de la Iglesia, no la quisieron escuchar y a este fin de año, ojalá sus conciencias les reprochen el haber sido cómplice de no haber querido recibir a Dios en nuestra Patria y en nuestros hogares y en nuestra vida…

Por todo eso le pedimos al Señor perdón. Y queda también lanzada como una iniciativa para que el resto de esta noche, cada uno también analice en su propia vida, yo lo hago también en la intimidad de mi deber de pastor: ¿qué pude hacer y no hice? ¿Qué hice mal? Porque soy el primero en reconocer como todo ser limitado, humano, que no todo lo que he hecho, es bueno. Que al decirle al Señor en la misa que me perdone por pecados de omisión, estoy señalando el capítulo más misterioso de la maldad de cada corazón, lo que se pudo hacer y no se hizo. Cuánto vacío en la vida, cuánto bien dejamos de hacer.

A este fin de año, todos los que estamos en esta Catedral y los que a través de la radio están reflexionando, dado toda la bondad de Dios para con nosotros, Dios tenía derecho a esperar en esta noche de fin de año, la higuera cargada de frutos. Y quien sabe si el Señor se acerca a mi vida y no encuentra otra cosa que lo que encontró en la higuera que él maldijo porque no producía frutos buenos. “Arráncala -le dice al administrador- ¿para qué ocupa lugar?” Tantas vidas en El Salvador que ya casi ni cabemos según dicen. ¿Para qué si no producen Santidad, para qué si no hacen el bien, que si solo viven para pelearse, para hacerse el mal, para destruirse unos con otros? Señor, somos la higuera estéril, ten misericordia de nosotros. Y queremos arrancar este fin de año el propósito de que el año próximo, así como le dijo el administrador al dueño del terreno: “No la arranques todavía, déjala que la voy a abonar bien y si el otro año cuando vuelvas, no encuentras fruto, entonces la vas a cortar”.

Pidámosle una tregua al Señor, pero aprovechémosla. Lo que nos quieran dar de vida, lo queremos aprovechar para producir más. No queremos ser vida sin huella, no queremos ser vidas dañinas, inútiles, vacías. Quisiéramos tener hoy las manos llenas. Que felices de haber aprovechado los 365 días para traerle al altar del último del año una ofrenda que fuera verdadera cosecha de un año fecundo en santidad, en bondad, en amor, en trabajo.

3. INCERTIDUMBRE DEL TIEMPO FUTURO

Los periódicos y los medios de comunicación de estos días, nos están hablando del momento incierto, crítico que se está viviendo en la intimidad del gobierno, y frente a un pueblo que mira a ese gobierno como una fuerza que Dios manda para salvar y no para destruir. Está pidiendo esta noche, y si me están escuchando los hombres responsables del gobierno, que no se peleen entre sí, que ante el porvenir del año nuevo esperamos de ellos: nobleza, superación de sus propios sentimientos para que prevalezca el bien que tanto nos interesa, el bien de nuestra patria común.

Queremos decirles a todos los salvadoreños que es cierto, vivimos una hora muy incierta. ¿Qué nos espera el 1980? ¿Será el año de la guerra civil? ¿Será el año de la destrucción total? ¿No habremos merecido de Dios la misericordia con tanta sangre que se ha derramado ya, porque tal vez se ha derramado con odio, con represión, con violencia? Que el Señor tenga ante este porvenir incierto, misericordia de nosotros. Yo no quiero ser pesimista porque les quiero decir a ustedes, que la fuerza que nos debe de sostener, es la oración.

Por eso, después de esta perspectiva del tiempo, mirando hacia el pasado, lo bueno y lo malo, y mirando hacia el futuro, lo incierto del año nuevo, yo quiero elevarme con ustedes hermanos, a las lecturas bíblicas que nos hablan de que no todo lo hacemos los hombres, de que de arriba viene una fuerza misteriosa, de que precisamente el primero de enero es el día en que la Biblia recuerda el mandato de Dios a Moisés para decir a sus sacerdotes la fórmula de bendición al pueblo: “El Señor te bendiga y te proteja; ilumine su rostro sobre tí, y te conceda su favor. El Señor se fijó en tí y te conceda la paz”. Este modo de invocar el nombre de Yahvé, era recordarle al pueblo su alianza con Dios y, por tanto, despertar en el pueblo su confianza en el Señor.

Todas las lecturas de hoy, nos hablan de que esta confianza no es un simple sentimiento ilusorio, sino que es la respuesta a una iniciativa del amor de Dios, que nos ha dicho San Pablo hoy: “Cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su Hijo nacido de una mujer para rescatar a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción y ser herederos, y poder llamar a Dios en el espíritu que nos ha dado: ¡Padre!” Y el evangelio nos cuenta de ese niño que ha nacido y que los pastores encontraron, anunciado como el Salvador del Mundo que dá alegría a todos.

Yo les invito, hermanos, en este fin de año, aún ante las perspectivas de dolor y de sufrimiento, y de incertidumbres que el tiempo de los hombres nos dá, levantarnos a la eternidad de Dios y ver venir de allá su bendición, su Hijo, su perdón, su adopción divina que nos hace sus hijos, sus herederos del cielo, el ofrecimiento de su vida eterna, el destino eterno para el cual estamos llamados.

Y aquí sí que recobra el año, toda su grandeza que es una peregrinación. No hemos hecho más que caminar un pequeño trecho en la gran peregrinación de la historia donde va toda la humanidad. También aquella de nuestros abuelos que ya no están con nosotros, y también aquellos de la posteridad que todavía no han venido al mundo, todos formamos la gran humanidad, la gran peregrinación de la historia sobre la cual está Dios haciendo estos prodigios maravillosos con nosotros los hombres. No es El Salvador todo el mundo ni es 1979 toda la historia, no son más que pequeños episodios de las maravillas que Dios va haciendo con los hombres.

La Providencia del Señor es una realidad. ¡La Divina Providencia! Lo decimos tan fácil pero supone eso: el gobierno de Dios, el que no nos abandona y que nos sigue amando a pesar de nuestras infidelidades. El Dios de nuestro pueblo, el Dios de nuestros padres, el Dios de nuestra historia va con nosotros, no dudemos. Y esta seguridad de que Dios ha venido ha hacerse compañero de nuestra historia, nos hace mirar ya el porvenir, no solamente dependiente del gobierno, o de sus crisis, o de sus intenciones, sino que nos hace mirar aún a los mismos gobernantes como instrumentos nada más de Dios Nuestro Señor. Y a todos los hombres, colaboradores del Dios que quiere que los hombres seamos con él, los artífices de nuestro propio destino.

Por eso, mirando hacia Dios desde el vaivén de nuestro tiempo, miremos con serenidad: Dios existe, Dios no nos abandonará, Dios va con nosotros, ¡Dios ha venido!

Y por eso termino con este otro pensamiento. ¿Cómo vino Dios al mundo? Es el primero de enero, la fiesta de María, Madre de Dios. Y nos ha dicho el evangelio hoy, como encontraron los pastores que fueron corriendo a Belén y encontraron al Niño en el pesebre; y María, que al oír las maravillas que contaban los pastores,  conservaba todas esas cosas, meditándolas en su corazón. María nos ha traído a Dios, la mujer llena de fe que concibió a Cristo antes que en su seno, en su mente y en su fe. La que creyó, la que puso toda su esperanza en el Señor y siendo pobrecita, la más insignificante de Israel, Ella es hoy la más grande, porque fue la puerta por donde Dios entró al mundo. Día de la Virgen, ¡qué precioso día para comenzar el año! María, historia de Dios que se hace historia de hombre en su propio seno. María, que como la llamó el Concilio, es estrella del Pueblo de Dios peregrinante; y allá en la eternidad, es alegría de los que ya han llegado a la meta definitiva.

Nosotros nos movemos todavía en el vaivén del tiempo, todavía vemos pasar años, vemos morir 1979 y esperamos que nazca 1980. Allá en el cielo no existe el continúo tránsito del tiempo. El tiempo es una imperfección, el tiempo es lo transitorio, la eternidad, es el eterno presente y María vive esa eterna juventud, esa eterna belleza que no se marchita, esa vida que no se muere nunca, vida eterna; y desde allá, nuestra Madre, madre de nuestra vida espiritual, ya nos está alimentando, amamantando para que seamos un día dignos de participar en esa eternidad que ya la vivimos en la medida en que aquí nos hacemos más cristianos y nos incorporamos más a nosotros, lo que Cristo trajo en el seno de María, la eternidad de Dios ofreciéndola a los hombres para que a pesar de que el tiempo, pasa, los hombres ya son eternos. Ya son eternos, porque reciben por la fe, por el amor, por la Iglesia, por su oración, por su confianza en Dios, la eternidad que Dios ha traído al tiempo.

Démosle gracias al Señor por este gran don  de Cristo y de María. Y en esta noche de fin de año, como los pastores, encontremos en los brazos de la Virgen la garantía de nuestra seguridad, el Cristo que nos dice que confiemos. Que él ha vencido. Por la fe el hombre también se hace dueño de esa seguridad de Cristo. Mucha fe, queridos hermanos, que el año nuevo se distinga, sobre todo, precisamente que cuanto más incierto se presenta, por una gran confianza en el corazón, de que no vamos marchando solos en la historia y de que el año no muere sino que ha sido nada más un paso para ganar más esa eternidad que Cristo ha traído a nosotros.

El cristiano ve pasar los años no con nostalgia y sentimentalismos sino que lo mira con la alegría de quien va caminando hacia el encuentro de la verdadera vida, de la eternidad que no pasa. Así sea…

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La Familia, encarnación y Epifanía de Dios

Homilía de la Fiesta de la Sagrada Familia

(30 de diciembre de 1979)

Eclesiástico: 3, 3-7. 14-17a.

Colosenses: 3, 12-21

Lucas: 2, 41-52

Queridos hermanos:

Introducción. Una familia va al templo… Vigilia Juvenil

Quiero ante todo dar la bienvenida a 400 jóvenes que ha pasado esta noche en oración y en reflexión. Una vigilia que sin duda ha robustecido sus espíritus y, sobre todo, ha agradado a Dios porque han fortificado el sentido de Iglesia.

Al verlos a Uds., queridos jóvenes, pienso precisamente en el personaje central de esta mañana: Cristo joven. Una familia que se encamina al templo y cuando ha perdido al niño de 12 años, lo encuentra de nuevo en el templo y regresa con ellos después de aquel diálogo misterioso a compartir en Nazaret, la humilde vida de familia que en breves rasgos nos ha descrito el evangelio: “Crecía en sabiduría, en estatura y en gracia, ante Dios y ante los hombres”.

Que hermosa figura del joven Jesús para llevarla como clausura de esa noche de oración de la juventud que ha venido de diversas comunidades de la Arquidiócesis.

-Tiempo de Navidad. Se celebra el misterio de la encarnación: Dios viene a la historia y se manifiesta a los hombres

Y que hermoso ejemplo para todos nosotros, queridos hermanos, estimados radioyentes, en este tiempo de navidad seguir profundizando la idea que hemos tratado de estudiar durante el tiempo del adviento y que es hoy luminoso idea de Navidad: Dios visita a los hombres y se queda con ellos. El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.

Todo el misterio de la navidad que comprende desde la Noche Buena del 24 hasta el domingo siguiente a la Epifanía, se reduce a esta reflexión: Dios viene a la historia y se manifiesta a los hombres.

-Misterio de inmanencia y trascendencia

Es un misterio de inmanencia. Dios baja a la historia, se asimila todos los problemas de la humanidad, se encarna en todos los pueblos, en todas las familias, pero no para quedarse allí sino para trascender. Es también un misterio de trascendencia.

Si Dios se hace hombre, es para que los hombres nos hagamos Dios, nos elevemos; y todos los problemas humanos, políticos, sociales, históricos, sean llevados en esa corriente de trascendencia en pos de aquel Verbo hecho carne para dar vida divina a los hombres y hacer a los hombres compañeros de la felicidad de Dios por toda la eternidad, dejarse arrebatar por esta corriente de Cristo, es celebrar la Navidad.

-Signo de la encarnación: un miembro de una de tantas familias

Y como una de las manifestaciones de Dios hecho hombre, en misterio de inmanencia y trascendencia es, precisamente, la familia, no sería verdadero hombre si no tuviera una familia. Nosotros no seríamos tampoco humanos, si no contáramos con el recuerdo de una mamá, de un papá, de unos hermanos, tíos, abuelos, todo lo que constituye la familia. Por eso cuando el Verbo se hace hombre, comienza por santificar esa realidad: la familia. Y la Iglesia, que recoge el misterio del Dios hecho hombre para ofrecerlo en su reflexión navideña, nos invita hoy a celebrar la fiesta de la Sagrada Familia.

LA FAMILIA, ENCARNACION Y EPIFANIA DE DIOS

Eso es toda familia. El concepto de Dios encarnándose en la familia y la familia que tiene que ser epifanía, manifestación de que Dios vive en el mundo.

1o. Presencia de Dios en la familia.

2o. La Familia Iglesia doméstica de Cristo.

3o. La Familia, una prioridad pastoral de la Iglesia en América Latina.

1. PRESENCIA DE DIOS EN LA FAMILIA

“Solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua”

En primer lugar, en las lecturas de hoy lo que sobresale es esa relación íntima entre Dios y familia; entre familia y Dios. ¿Qué otra cosa es el evangelio sino la encarnación de Dios en una familia y la trascendencia de esa familia: María, José, el niño, trascendiendo hacia Dios? Ya dijimos hacia dónde nos presenta caminando a la familia de Nazaret, hacia el templo, el centro nacional religioso de Israel. Todas las pascuas eran fiestas religiosas-nacionales para los judíos y esta buena familia de los israelitas como todas las familias, va año con año, como nuestras familias de los campos a celebrar las fiestas patronales. Es el signo de que camina la familia hacia Dios.

¡Qué hermoso es ver, viniendo a la misa dominical, a las familias! Ojalá el espectáculo del evangelio de hoy se repitiera en nuestras ciudades y en nuestros campos. La familia buscando a Dios.

a-) Se acentúa el carácter sagrado de la familia. = Obediencia al Padre

Hay un diálogo entre Cristo y sus padres, para decirles que por encima del padre y de la madre de la tierra, hay un Padre de los cielos, cuya voluntad tiene que hacer todo miembro de familia. El joven no tiene que ser manipulado ni por su papá ni por su mamá, cuando se trata de la voluntad del Padre que está en los cielos. “Hijo -le dice la Virgen a Jesús-, ¿Por qué lo has hecho así?” Y Cristo, con toda la ternura de un hijo, pero también con la valentía de un hijo de Dios, le dice: “¿Por qué me buscabais?, ¿no sabíais que debía de ocuparme de las cosas de mi Padre?”. Todo hombre tiene que decir esta realidad. Si es cierto que hay un amor muy grande entre los esposos, amor hasta la muerte, santificado por Dios, debe estar siempre subordinado al querer de Dios. La Ley de Dios por encima de todo.

El otro día me contaron que me criticaron porque yo refería la doctrina de la Iglesia acerca de la fecundidad, de la prohibición de ciertos actos pecaminosos en el matrimonio, y dijeron: “¿por qué tiene que meterse en esas cosas íntimas?” Cierto que no me meto en cosas íntimas, se mete Dios, el autor de la naturaleza, el autor de los sexos, el dueño de la familia es el que pone una ley a la cual tiene que someterse el marido, la mujer y los hijos. “¿Que no sabíais que debía de ocuparme de las cosas de mi Padre?” él, ante todo. El es la paternidad de donde deriva toda la familia, todo amor, toda relación.

Cristo es el ejemplo de la familia orientada hacia Dios. La obediencia al Padre. Allí también la vocación, ya que esta misa está resultando una misa de jóvenes, esto es lo más importante de vuestras vidas, queridos jóvenes. “¿Para qué me quiere Dios?” Y saber discernir por encima de todos los considerandos económicos y familiares: “¿para qué me quiere Dios?” Cuántas veces se oye decir: “Yo quisiera ser sacerdote pero soy muy pobre”. No importa, buscad el Reino de Dios y su justicia, obediencia a vuestra vocación y todo lo demás vendrá por añadidura: ¿Qué no somos pobres la mayoría de los que somos sacerdotes? ¿Qué no sentimos en los labios de nuestra madre el lamento: cómo quisiera darte gusto pero no puedo, soy pobre? Y aquí estamos de sacerdotes muchos que encontramos esa dificultad pero que gracias a Dios, siguiendo la voluntad del Señor, se presentaron los medios. Dios quiere las cosas y muchas veces somete a prueba nuestras mismas facultades.

Y, luego, cuando regresan en aquel hogar de Nazaret, donde Pablo VI un día, recién elegido Pontífice, fue a visitar Tierra Santa y allí en la casita de Nazaret -donde hoy se levanta una hermosa Iglesia- decía: “¿Quién pudiera vivir aquí con aquella compañía santa de la familia de Nazaret y aprender aquí la sencillez de la vida, el silencio, el trabajo, la oración”. Quien pudiera, queridos jóvenes, queridos hermanos, que nuestra casita, por humilde que sea fuera de verdad la casita de Nazaret. Y allí, la primera lectura de hoy nos ofrece esos deberes rutinarios de familia pero convertidos en un culto a Dios.

b-) Valor religioso del cumplimiento de los deberes de familia

Mediten mucho esa primera lectura del libro del Eclesiástico, donde une estrechamente el deber para con nuestros padres con las bendiciones de Dios. Comienza por decir que todo procede de la iniciativa de Dios.

-Dios hace al Padre… (iniciativa de Dios)

Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre la prole. Hoy cuanto está de moda el conflicto generacional, cuando el hijo o la hija le dice a su papá o a su mamá: tú no comprendes a la juventud de hoy casi quisieran ser más sabios que sus propios padres, acuérdense de este principio: Dios hace más respetable al padre. No por ser campesino y tú ser universitario, no por ser ella una humilde mujer de mercado y tú un profesional, quieras ser superior a él o a ella. Dios le ha dado una autoridad que tú no tienes. Toda autoridad viene de Dios cuando se sabe usar según Dios y tus padres tienen ese donativo del Señor que hay que respetar.

-El que honra a su padre, expía sus pecados, es un deber de la familia con una trascendencia religiosa

Perdonar pecados es asunto de religión, pues honrar al padre se convierte en asunto de religión cuando el honor al padre se convierte en mi perdón de mis pecados. Por eso son tan felices los hijos que respetan a sus padres, porque, sin duda aunque tengan sus defectos y sus pecados saben que es amor al papá, a la mamá, como que purifica; porque si de verdad los quieren evitarán todo aquello que los puede abochornar.. Y dice: “el que honra a su padre, se alegrará de sus hijos, cuando rece, será escuchado”.

-Otro aspecto religioso y otro deber familiar. Honrar al padre y a la madre equivale a recibir una audiencia con Dios.

Dios te escuchará cuando seas respetuoso de tus padres. El que respeta a su padre y a su madre, el Señor le escucha. Y así va repitiendo cuando dice: la limosna del padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados. La ayuda que se dá al padre es limosna que Dios recibe. De los pobrecitos dice Cristo: “Todo lo que a él le hagas a mí me lo haces”, con más razón a estos venerables de la familia: nuestros padres. El recibe como pago de tus pecados todo lo que ofrezcas a tu papá y a tu mamá.

Se acordará de tí en el día del peligro

Esta frase bíblica: “el día de Dios”, es el día del juicio de cada uno, el día en que tengo que dar cuenta al Señor. La cuenta saldrá bien si nosotros hemos tenido buenas relaciones con nuestros padres.

-Dios es familia (Juan Pablo II)

Me gusta en este momento recordarles la hermosa frase del Papa Juan Pablo II hablando de la familia en México, y que ahora estamos nosotros reflexionando. La familia y su relación con Dios, lo más profundo que se puede decir es esto: “Se ha dicho en forma bella y profunda que nuestro Dios en su misterio más íntimo no es una soledad, sino una familia puesto que lleva en sí mismo paternidad, filiación y la esencia de la familia que es el amor. Este amor en la familia divina, es el Espíritu Santo”. El tema de la familia, pues, no es ajeno al tema del Espíritu Santo. Es precioso saber que Dios es familia. Que en Dios hay Padre, Hijo y lo que une esa relación, el amor que se hace persona, el Espíritu Santo, como la unción, el lazo que une esas relaciones de familia.

Por eso, en la tierra, cuando Dios dijo: “hagamos el hombre a nuestra imagen y semejanza”, lo hizo hombre y mujer, para que amándose en matrimonio procediera la fecundidad de la familia y todo lo ungiera el amor, el espíritu de Dios.

Dichosos los hogares donde no se ha olvidado esta relación con Dios, y hacen de la familia una verdadera comunidad religiosa que ora, dá gracias, se santifica en la veneración del Señor. Cuánto más la familia recuerde esta relación con Dios, más será Dios en la tierra. Sí Dios en el cielo es familia, Dios en la tierra es familia. Por eso hemos titulado esta homilía: “la familia, epifanía de Dios”.

2. LA FAMILIA, LA IGLESIA DOMESTICA DE CRISTO

a-) Concepto del Concilio

El segundo pensamiento nos remonta y al concepto cristiano: la familia, Iglesia Doméstica. Esta palabra no es mía, es del Concilio Vaticano II que dice que: la familia es una Iglesia doméstica donde los padres son los primeros sacerdotes para sus hijos y donde mutuamente se santifican y se elevan hacia Dios.

Juan Pablo II

“Hacer de cada familia cristiana una verdadera Iglesia doméstica, con todo el rico contenido de esta expresión es la necesidad más grande de América Latina”, dijo el Papa en México.

b-) Se introduce en la familia el misterio de la Iglesia

La segunda lectura de hoy, es la que me inspira esta porque San Pablo escribiéndole a los colosenses para prevenirlos de posibles errores acerca de Cristo, les presenta en esta carta una cristología maravillosa de lo que es Cristo. Y para que no lo vean lejano, ese Cristo se encarna, es cabeza de todos los que quieren ser miembros de él y se incorporan a él por el bautismo.

Por el bautismo se hacen participantes de su muerte y de su resurrección

De tal manera que la vida de Cristo circula en la vida de todos los cristianos. Esto es lo que se llama Iglesia, cuerpo de Cristo; Iglesia, familia de Dios; Iglesia, pueblo de Dios; Iglesia vivificada por el espíritu de Dios. Este concepto de pueblo de Dios, riquísimo en todas las consecuencias es lo que le dá en la era cristiana a la familia, una elevación, porque es familia cristiana donde el padre, la madre, los hijos, pertenecen a otra gran familia que es la Iglesia, pero la Iglesia cuenta con esa célula familiar. De tal manera que la Iglesia será el producto de familia cristiana. Cuando más Iglesias domésticas haya en la Diócesis, verdaderas comunidades de fe, de caridad, de amor, de esperanza, de oración, esta será también la riqueza de nuestra Iglesia; y, también, cuanto más Iglesia sea nuestra Arquidiócesis, más Iglesias serán las familias.

* Como términos intermedios son esas comunidades que se llaman parroquia, que se llaman comunidades eclesiales de base, que se llaman grupos juveniles, todas esas agrupaciones con espíritu de Iglesia para reflexionar la Biblia, para alimentarse de los sacramentos, para estar en comunión con el Obispo, esto es indispensable en la familia Iglesia. Cuanto más crezcan estos vínculos, tanto más hay Iglesia y llevarán los jóvenes, los padres, las madres a sus hogares, el sentido de Iglesia.

Se introduce, pues, con el cristianismo el misterio de la Iglesia en la familia. Por eso, cuando en la Iglesia cristiana se bendice un matrimonio se le descubre el gran panorama que no conocían como simple amor de hombre y de mujer. Cuando se le dice que no es más que una figura del amor con que Cristo ama a la Iglesia y el esposo se convierte en Cristo y la esposa en Iglesia, y el amor inseparable de Cristo y de la Iglesia que irá a través de la historia venciendo dificultades, tentaciones, violencias, siempre uniéndolos más, siempre fecundos en la santidad, siempre Iglesia de Cristo, eso tiene que reflejarse también en la fidelidad del matrimonio a pesar de las tentaciones, de las dificultades, de todo aquello que quiere romper la maravilla de la unidad en la Iglesia.

-Elementos eclesiales

San Pablo, en la epístola que se ha leído hoy, primero enumera los elementos eclesiales para concluir allá, al final de la epístola, los deberes de familia. Como para decir: en ese mar de la Iglesia se sumerge la familia, la cual tiene que ser una pequeña Iglesia en el conjunto de toda la Iglesia. ¿Cuáles son esos elementos que la epístola de hoy nos propone?

* Pueblo elegido de Dios, sacro y unido…

Les dice San Pablo a los cristianos de Colosas: “Pueblo elegido de Dios, pueblo sacro y amado”. ¿No sienten aquí, queridos hermanos, el eco del Antiguo Testamento cuando Dios escoge a Israel por su pueblo predilecto? Esta es la Iglesia en el cristianismo, por eso Pablo la llama: “el Israel nuevo, el Israel de Dios”, y así como el Israel del Antiguo Testamento Dios lo hacía su familia y se llegaba a comparar en el esposo y la esposa que a pesar de sus traiciones siempre le es fiel, así la Iglesia el Nuevo Testamento es pueblo sacro, es decir, consagrado a Dios, pueblo amado de Dios, pueblo elegido por Dios. Por eso les repito, queridos hermanos; en estas horas de convulsiones y confusiones políticas, no confundamos el concepto de pueblo en general con el concepto de pueblo de Dios.

En esta confusión está la causa de muchos errores aún en las comunidades cristianas. La comunidad cristiana es eso que ha dicho San Pablo: elegidos, sacros, amados de Dios. Desde allí, desde esa comunidad escogida tiene que santificar, iluminar, orientar, acompañar al pueblo en general pero sin confundirse con el pueblo en general; siendo fermento sin perder su fuerza de fermento.

De allí, queridos jóvenes, si ustedes pertenecen a organizaciones políticas populares, magnífico, pero que sean cristianos. No se olviden que al irse a confundir con el pueblo en general, con las organizaciones populares, ustedes llevan un compromiso especial, ustedes además de ser pueblo de El Salvador, son pueblo elegido de Dios, pueblo sacro, consagrado a Dios, pueblo amado de Dios. No pierdan ese amor haciendo locuras que talvez les pueden imponer otras ideologías. Sepan ser fermento en sus organizaciones, sepan dar su compromiso político sin traicionar el amor que Dios les tiene como pueblo de Dios, sepan ser donde quiera que vayan, familia de Dios. Así como no nos avergonzamos de nuestro hogar estando donde estemos, tampoco hemos de avergonzarnos ni sentirnos menos, porque somos cristianos ante otros que se vanaglorían de su poca fe.

Eso es muy importante de concebir así en este día de la Sagrada Familia, la comunidad, familia de Dios, lo que debe de ser. En una comunidad, familia de Dios, convergen todos los hijos; como a una familia llegan en el fin de semana todos los que están trabajando en distintos rumbos de la república, pero allí, junto a su mamá, junto a su hogar en la mesa de comida, en el recuerdo de la infancia, desaparecen divisiones, allí no se es facción, allí se es familia y de allí se saca el enardecimiento, el amor, el orgullo de la familia, para llevar esta convicción a comprometerla políticamente sin traicionar ese amor de mi familia.

Esto tenía que ser toda comunidad cristiana, donde convergen las diversas opciones políticas. Hombres de gobierno también, soldados también, hombres del Bloque Popular Revolucionario, de FAPU o de las Ligas, también, con tal que vayan a alimentar allí su fe cristiana y que ante el Padre común, la familia común, juren ante Dios no traicionar sus convicciones de familia, su fe, sus compromisos con Cristo.

La comunidad cristiana no se debe negar a encarnarse en la realidad del pueblo, al contrario, no sería buen cristiano el que no vive la realidad de su país pero sepa vivirla desde su fe y desde su fe, perteneciendo a esta familia sacra, amada de Dios, elegida de Dios, se va a confundir con todos los que no son elegidos ni sacros, ni amados de Dios, tal vez enemigos de Dios, tal vez ateos; pero no pierdas tu fe. Tú no eres un ateo, tú no eres un criminal, tú no debes prestarte a una violencia que vaya contra tu conciencia…

Yo creo, hermanos, que en ésto está precisamente el conflicto de nuestro país, en que todos los salvadoreños son bautizados, pertenecen a este pueblo sacro pero en la práctica se olvidan. Por eso las comunidades eclesiales de base en nuestro tiempo están tratando de despertar el verdadero compromiso del bautismo y sentir el orgullo santo de pertenecer a este pueblo elegido de Dios, pueblo sacro y amado.

-Sobre todo el amor ceñidor de la unidad

Y de allí deriva San Pablo los deberes de este pueblo y de todos sus miembros cuando le dice: “Como uniforme del pueblo de Dios, revestíos de la misericordia entrañable, la bondad, la humildad, la dulzura, la comprensión; sobrellevados mutuamente y perdonaos cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado, haced vosotros lo mismo y por encima de todo el amor que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón, a ella habéis sido convocados en un solo cuerpo”.

Este es el gran privilegio de los cristianos, llevar este uniforme de virtudes y estar convocados a ser un solo corazón con el corazón de Cristo. Por eso, no puede compaginarse con el sentido auténtico del Cristiano muchas estrategias que al cristiano le van a pedir en sus compromisos de la tierra. Sepan entonces ser honor de su familia, del Pueblo de Dios.

* Culto: celebrad la acción de gracias:

Así se convierte nuestra familia Iglesia y nuestra familia humana en un culto espiritual al Señor cuando San Pablo nos dice: “Celebrad la acción de gracias. La palabra de Cristo habita entre vosotros en toda su riqueza; ensañaos unos a otros con toda sabiduría, exhortaos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón con salmos, himnos y cánticos inspirados; y todo lo que de palabra o de otra realicéis sea todo en nombre de Jesús, ofreciendo la acción de gracias a Dios Padre por medio de él”.

Que hermosa descripción de lo que son ustedes los laicos en el mundo: sacerdotes del bautismo. Por el bautismo todos ustedes, familia de Dios, tienen que celebrar su misa en el mundo. Ustedes celebran misa, aquí ha dicho San Pablo cuál es la misa del laico: “Todo lo que hagáis, hacedlo en el nombre del Señor Jesús”. ¿Qué es lo que hace un laico? Es maravilloso. Cuando yo pienso en esta muchedumbre de la Catedral y a través de ella las comunidades que están en reflexión, cuántas maneras de ganarse la vida. Unos son profesionales en su bufete de abogado, o en su consultorio médico, o en su casa donde trabajan sus proyectos de ingeniero; otros son obreros, en diversas fábricas. ¡Cuánta habilidad en las manos de ustedes! Otros son empleados, otras señoras del mercado, otras trabajan al servicio de una familia, o son niñeras; otros son jornaleros, siembran la milpa, llevan el arado; todo eso es la misa del laico. Por eso, cuando el sacerdote servidor de ustedes Pueblo Sacerdotal, recoge todo eso en el momento de la misa eucarística, hace algo que sólo él puede hacer, su oficio; pero es para darle sentido a todos los oficios de ustedes. Recibe este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre. He ahí que la misa del domingo no la celebro yo solo, ni solo con los sacerdotes cuando concelebramos como hoy con el P. Rafael Urrutia, la misa que yo celebro y celebramos los sacerdotes aquí o en cualquier parroquia es la misa de todos ustedes, de los que asisten a misa para ofrecerle a Dios el trabajo de la semana, las preocupaciones, las angustias, en todos los campos. Por eso es grande la responsabilidad del sacerdote para poder hacer de este momento tan sagrado la verdadera misa de los laicos, el verdadero culto del pueblo de Dios.

Familia: los cuatro rostros del amor…

En el documento de Puebla se resume todo lo que les estoy diciendo en este pensamiento cuando habla de la familia, dice: “La pareja santificada por el sacramento del matrimonio, es un testimonio de presencia pascual del Señor”, es decir, ya no es simplemente el matrimonio del Antiguo Testamento, es el matrimonio de los bautizados que llevan la marca de la Pascua, la muerte y la resurrección de Cristo. Donde quiera que hay un matrimonio de cristianos, hay un Testimonio de la presencia pascual del Señor. La familia cristiana de amor y de servicio es lo que hace felices a las verdaderas familias cristianas.

Cuatro relaciones fundamentales de la persona encuentran su pleno desarrollo en la vida de familia: paternidad, filiación, hermandad, nupcialidad”. O sea, relación de padre a hijo, paternidad; relación del hijo o hija a padre y madre, relación de filiación; relación entre los nacidos del mismo matrimonio, hermanos, hermandad; y los dos principios de la familia: el esposo y la esposa, relación de nupcialidad. ¡Qué bonita síntesis!

-Familias con espíritu de Iglesia

“Estas mismas relaciones componen la vida de la Iglesia, experiencia de Dios como Padre. También aquí hay un padre que nos llama hijos a todos nosotros; experiencia de Cristo, como hermano. Sentimos que Cristo es nuestro hermano en una gran familia del único padre Dios; experiencia de hijos con y por el hijo, unidos a Cristo. Por eso es tan interesante en la comunidad Iglesia que se destaque Cristo, sobre todo. Cristo es el principal de nuestras reuniones, en torno de él nos sentimos hermanos y entablamos relación de hijos con nuestro Padre. Y experiencia de Cristo como esposo de la Iglesia, lo que es el esposo y la esposa en el hogar, lo es en la Iglesia, Cristo y la Iglesia que es el conjunto de todos los fieles.

“La vida en familia, reproduce estas cuatro experiencias fundamentales y las participa en pequeño, son los cuatro rostros del amor humano”. Con solo esta síntesis tendríamos por toda la homilía. Los cuatro rostros del amor humano que se viven en la Iglesia en forma grandiosa con Dios, con Cristo, los vivimos en el hogar en forma pequeña con nuestros padres, con nuestra madre, con nuestros hermanos.

San Pablo continúa después lo que ya no se ha leído hoy: las relaciones con los sirvientes, con los esclavos, con los trabajadores del bien de la familia. Cuanto habría que decir aquí, en un momento en que la sensibilidad social no es a veces tan exacta en sus conceptos, volver a la palabra de Dios cuando les dice a los obreros, a los trabajadores a las clases que se ganan la vida sirviendo a los otros: “¡Sírvanlos pero como al Señor, sirvan como quien sirve a Dios! Y a los mismos patrones les dice: “Sirvan ustedes también como quien ha de dar cuenta a Dios!”. ¡Ah!, si se tuviera en cuenta esta relación con Dios Padre de todos; de los patrones y de los obreros, de los ricos y de los pobres, ante el cual hay que dar cuenta al Señor, no tendríamos este conflicto entre dos clases de hombres en nuestro país. Hombres de primera clase y hombres de segunda clase… Lo que queremos, hermanos, en resumidas cuentas son familias con espíritu de Iglesia.

Iglesia con espíritu de familia

Muchas parroquias, dice Puebla, después que ha hablado también de las comunidades eclesiales de base, que yo quisiera que las tomáramos muy en serio y las trabajáramos. Yo me alegro de estar hoy aquí celebrando con los jóvenes que han venido de diversas comunidades para que lleven este espíritu de familia y lo metan lo más profundo en sus comunidades y en su parroquia, no se olviden que la comunidad eclesial de base no tiene que ser una islita, un club, sino que tiene que ser abierta a la parroquia así como la parroquia tiene que estar abierta a la diócesis, así como la Diócesis tiene que estar abierta a la Iglesia Universal y toda la Iglesia Universal celebrando como una sola familia este gran día de la Sagrada Familia, es bien evocador de todo eso.

Pues dice Puebla: “Muchas parroquial y diócesis acentúan también lo familiar. Saben que el latinoamericano -nosotros salvadoreños- necesita y busca una familia. “Eso es muy cierto, es uno de nuestros grandes tesoros culturales, no lo perdamos. Todo salvadoreño tiene necesidad de buscar una familia y muchas veces se equivoca y hace malas familias. Pero qué hermoso fuera que hoy saliéramos de esta fiesta de la Sagrada Familia dándole gracias a Dios por este sentido de familia que tiene el salvadoreño, pero pidiéndole a Dios también saber orientar bien este sentido de familia para construir familias como Dios quiere.

“Decimos esto -dice Puebla- porque en esta búsqueda de una familia, la Iglesia que es familia, puede darle la respuesta a sus necesidades. No se trata aquí de táctica psicológica sino de fidelidad a la propia identidad porque la Iglesia no es el lugar donde los hombres se sienten, sino donde se hacen familia de Dios, real, profunda y ontológicamente”.

No venimos a sentirnos familia sino de verdad a hacernos familia. Se convierten verdaderamente en hijos del Padre, en Jesucristo, quien les participa su vida por el poder del espíritu mediante el bautismo. Esta gracia de la filiación divina es el gran tesoro que la Iglesia debe ofrecer a los hombres de nuestro continente. Esta gracia de la filiación divina. Por eso, hermanos, yo insisto tanto en que seamos Iglesia auténtica. En que no tergiversemos las finalidades de la comunidad. A la Iglesia, a la comunidad cristiana se va a hacerse hijos de Dios y desde hijo de Dios, trabajar como hermanos con todos los hombres por el bien común de la otra familia que es la patria…

3. LA FAMILIA, UNA PRIORIDAD PASTORAL DE LA IGLESIA EN AMERICA LATINA

a-) A los Obispos

Juan Pablo II tiene un rico concepto de la familia en América Latina. El Papa nos encomendó mucho en Puebla, en el discurso dirigido a los obispos. Entre las tres prioridades de la pastoral en América Latina, la primera, puso la familia; la segunda, las vocaciones sacerdotales y religiosas; y la tercera, la juventud. Estamos obedeciendo al Papa en esta mañana de manera muy hermosa, ya que estamos aquí con la juventud de nuestra diócesis y estamos en la familia también.

Hablando a los obispos, les dijo el Papa: “Haced todos los esfuerzos para que haya en vuestras diócesis una pastoral familiar. Atended a campo tan prioritario con la certeza de que la evangelización en el futuro depende en gran parte de la Iglesia doméstica. Es la escuela del amor, del conocimiento de Dios, del respeto a la vida, de la dignidad del hombre”.

Les voy a repetir estas cuatro frases que definen la familia: El Papa dijo que la familia es la escuela del amor, del conocimiento de Dios, del respeto a la vida, de la dignidad del hombre. Es esta pastoral familiar, tanto más importante tanto la familia es objeto de tantas amenazas. Y explícito más este concepto cuando dijo: “en defensa de las familias contra los inmensos males porque en la familia se reflejan particularmente los resultados más negativos del desarrollo, índices verdaderamente deprimentes de insalubridad”.

Pensemos en este día de la familia en tantos niños enfermos y tantos padres y madres desnutridos: “Pobreza y aún miseria, ignorancia y analfabetismo; condiciones inhumanas de vivienda, sub-alimentación crónica y tantas otras realidades no menos triste”. ¿Ven cómo con el problema de la familia está muy unido el gran problema que hemos estado machacando: la justicia social? El que haya familias de estas que ha descrito el Papa es fruto de la injusticia social…

Y porque no queremos que haya unas familias super alimentadas y otras familias desnutridas, estamos abogando y apoyando todo aquello que transforme esta injusticia social en un orden del país…

“En defensa de la familia contra estos males, la Iglesia se compromete a dar su ayuda e invita a los gobiernos para que pongan como punto clave de su acción, una política socio-familiar inteligente, audaz, perseverante, reconociendo que allí se encuentra sin duda el porvenir, la esperanza de este continente…”

Se tornó todavía más elocuente su Santidad, cuando decía que él quisiera desde aquella plataforma de Puebla, dirigirse a todas las familias del continente y describió como se sentía él entrando a tantos hogares, casas donde las familias viven más bien modestamente, “…casas donde no falta el pan ni el bienestar pero falta quizá concordia y alegría; casas donde las familias viven más bien modestamente y en la inseguridad de mañana, ayudándoos mutuamente a llevar una existencia difícil pero digna”. Hermosa frase de la familia pobre: “una existencia difícil pero digna…”

Sigamos recorriendo con el Papa: “Pobres habitaciones en las periferias de vuestras ciudades donde hay mucho sufrimiento escondido aunque en medio de ellas existe la sencilla alegría de los pobres. Humildes chozas de campesinos, de indígenas de inmigrantes. Para cada familia en particular el Papa quisiera decir una palabra de aliento y de esperanza. Vosotros familias que podéis disfrutar del bienestar, no os cerréis dentro de vuestra felicidad. Abríos a los otros para repartir lo que os sobra y a otros lo que les falta…”

Y una palabra muy sabia del Papa: “Familias oprimidas por la pobreza, no os desaniméis y sin tener el lujo por ideal, ni la riqueza como principio de felicidad, buscad con la ayuda de todos, superar los pasos difíciles en la espera de días mejores…

Familias visitadas y angustiadas por el dolor físico o moral, probadas por la enfermedad o la miseria, no acrecentéis a tales sufrimientos, la amargura o la desesperación sino sabed amortiguar el dolor con la esperanza…”

HECHO DE LA SEMANA

Hemos visto como la Iglesia, y la familia, y Dios como que son un solo conjunto. Siendo este momento para nosotros aquí, en nuestra reflexión de la homilía, un momento de familia, yo quiero recordar aquellas cosas que hemos hecho como pueblo sacro, consagrado a Dios, nuestra actividad eclesial.

VIDA ECLESIAL

El domingo pasado fui a bendecir la Iglesia del Calvario en Cojutepeque. Es un bonito santuario que con ayuda de la Señorita Mercedes Barriere, que en paz descanse, se ha levantado en honor del Señor de las Misericordias, una imagen muy antigua y venerada de aquella ciudad.

En la Parroquia del Carmen, la Navidad se celebró con una bonita Primera Comunión, principalmente de niños pobres.

Lo mismo en Huizúcar, una primera comunión y confirmaciones.

Hemos tenido el gusto de saludar al Padre Provincial de los PP. Agustinos, que tienen la parroquia de Miramonte y Miralvalle y nos ha gustado la alegría que él siente al tener sacerdotes de su congregación en esta Iglesia que él la ve muy viva y muy llena de las bendiciones de Dios.

En cambio, en Quezaltepeque no se pudo cumplir el compromiso del ex-sacerdote Quinteros, cuando no quiso cumplir su promesa de dejar la parroquia el 26 de diciembre. Con lo cual se agotan los medios pacíficos que se han querido tener con él.

La Cooperativa sacerdotal celebró su fiesta navideña esta semana.

En un bonito cantón del Volcán, jurisdicción de Quezaltepeque, Volcán San Juan, Los Planes, hay un ejemplo del trabajo de los cristianos en comunidad de base. Dos novios, Carlos y Rosi, tomaron con empeño ir a hacer allá una comunidad y ya tienen muchos meses trabajando y se ve que va floreciendo la comunidad donde yo tuve la dicha de celebrar la primera comunión y presentar hoy este ejemplo de lo que puede el apóstol seglar hacer.

El día de los Inocentes, nuestra diócesis tiene una bonita tradición allí en Antiguo Cuscatlán la cual fue celebrada con todo esplendor.

En Candelaria de Cuscatlán, se celebraron también confirmaciones.

En San Antonio Los Ranchos, la tradicional Fiesta del Maíz. Por tercera vez le he fallado, no pude ir, pero me sabrán perdonar porque comprendieron mis razones y generosos como son, me mandaron un bonito sombrero hecho de tuzas y adornado con pelo de maíz; quien lo ve a primera vista, parece como que fuera un bonito sombrero de junco. Como han logrado manejar allá lo que se bota del maíz: ¡tuzas, pelo de maíz, olotes! Todo es aprovechado en un arte que vale la pena acuerpar. Yo los felicito, queridos habitantes de San Antonio Los Ranchos, por ese esfuerzo de superar la situación de pobreza y presentar un afán…

Junto con el obsequio recibí una carta muy bonita de la comunidad de Potónico, en la cual veo también un ejemplo digno de imitarse en otras comunidades. Es que han logrado independizar las celebraciones religiosas patronales, de las celebraciones profanas… fue la fiesta de la Inmaculada Concepción: “Hicimos todo lo que pudimos para que saliera solemnísima y nos alegramos de que hemos podido ofrecer una verdadera fiesta religiosa que se ha separado de las profanaciones que antes tenía…”

También agradecen a Y.S.A.X., por sus programas y de manera especial yo les agradezco también que les agraden las reproducciones parciales de la homilía a lo largo de la semana que se hacen a las 6 y media de la mañana, a las 11 del día y a las 5 de la tarde.

De la comunidad de Santa Tecla he recibido una carta muy animadora, de la cual me gusta mucho este pensamiento: En este contexto, han definido lo que es una comunidad cristiana. “En este contexto lo vemos a Ud. Monseñor, y aquí lo requerimos coordinando todas las fuerzas creadoras de nuestro compromiso de proclamar y realizar la liberación y la fraternidad cristiana. Es una captación muy buena del trabajo pastoral que debe mantenerse siempre en el ámbito cristiano sin olvidar sus compromisos de la tierra.

He recibido cartas de varias comunidades, denunciando abusos de organizaciones populares que les exigen incorporarse y les amenazan. Yo les repito que hay que comenzar por respetar la libertad del hombre y que a nadie se le puede obligar a tomar una opción si él libremente no la quiere tomar.

También me mandan quejas de algunas personas que elaboran listas de “subversivos” -entre comillas- para luego decir que ellos son los culpables de quemas de cañales, asaltos, robos y asesinatos; y que ésto pone en peligro a las personas que en esas hojas publicadas se mencionan. Ellos dicen que ya saben quienes son los que hacen esas hojas y que les suplican no poner en peligro a individuos que son inocentes y pueden perecer por estas malas bromas… No se trata simplemente de bromas sino de tendencias muy malas.

Quiero lamentar el destrozo que produjo una bomba colocada en la UCA, la Universidad Centroamericana. Dañó parte de la Administración y la Máquina computadora. Ojalá que no sean tan serios los demás daños pero vemos aquí como la sin razón siempre usa la fuerza bruta… ¡Las razones hay que combatirlas con razones…!

En Planes de Renderos, el Espíritu Santo ha estado haciendo maravillas esta semana en la casa de las Religiosas de la Asunción un grupo de comunidades Catecumenales en el proceso que ellos siguen de concientización de la vida cristiana.

En la casa de los Salesianos, tres días de convivencia de la Renovación en el Espíritu. Ha estado dirigiéndola nuestro querido amigo Monseñor Talavera que ha venido de México, y hoy a las 5 y media de la tarde clausurarán en el Gimnasio Nacional, con una asistencia masiva y una gran celebración eucarística. Los que puedan asistir, les invito para que hagamos allí una oración al Espíritu Santo por nuestra Patria.

También Encuentros Conyugales que hoy se encuentran de fiesta en el día de la Sagrada Familia, celebran esta noche a las 8 en la Iglesia del Carmen, una misa y una convivencia.

Y del encuentro juvenil del Seminario San José de la Montaña, no tengo que decirles cuando a ellos principalmente los he tenido muy en mi mente durante toda esta reflexión.

Les invito para que mañana, a las 7 de la noche, -vamos a anticipar un poco- mañana a las 7 de la noche, aquí en Catedral, demos gracias a Dios en la última misa del año y saludemos ya el nuevo año. Mañana aquí en Catedral a las 7 de la noche. Los que quieran un poco más tarde, tendrán oportunidad en el Hospital de la Divina Providencia donde celebraré a las 8 de la noche.

En el Hospital Divina Providencia como de costumbre, el primero de cada mes, el 1o. de enero a las 5 de la tarde si Dios quiere tendremos nuestra hora Santa, que la consagramos también por la paz de nuestra patria.

EN LA IGLESIA UNIVERSAL

Levantando de esta Iglesia particular nuestra mirada a los horizontes del mundo, el Papa mismo nos hace ver en su discurso de fin de año, un panorama sobre la realidad del mundo. El Papa insistió, en primer lugar, en proclamar que: defender los derechos inalienables de las personas y las comunidades y los pueblos, es un deber de la Iglesia.

“Esta misión, dijo el Papa, no es interferencia en los asuntos internos de los estados sino un deber suyo desde el Evangelio”. También, hablando de la familia el Papa afirmó que en todos sus contactos con responsables políticos, tanto en el Vaticano como en sus viajes, había insistido en la importancia de un apoyo concreto a la familia y aludió a la próxima reunión del Sínodo que se va a dedicar precisamente a la familia.

En el panorama mundial, el Papa se refirió a los rehenes norteamericanos en la Embajada de Irán y calificó aquel acto como una violación de los incuestionables principios del derecho internacional. El Papa también sancionó como culpa, los exorbitantes precios del petróleo, de causar sufrimiento a los anónimos humildes de todos los países. “La Iglesia considera su deber levantar su voz en defensa de los Derechos Humanos” dijo el Papa hablando de los exorbitantes precios que a su vez provocan aumento de costos de las cosas más elementales de la vida diaria y causan serias aflicciones a la familia y a la vida social.

Refiriéndose al Medio Oriente, el Papa también habló de los inquietantes puntos de conflictos, de las oscuras y terribles conjuras terroristas de Italia y de otras partes, y pidió a los grupos guerrilleros que pongan fin a la violencia, instó a la solidaridad internacional con las desdichadas caravanas de refugiados. A propósito de los refugiados, el Papa leyó una carta conmovedora de alguien que presenció muy cerca aquel espectáculo y dice: “Frente a nosotros había un campamento de 235.000 personas amontonada una sobre otras, deshechos humanos, desnutridos, esqueléticas y en los límites de la existencia. No podemos describirle las escenas de deterioro y mutilación: los niños con horribles llagas en cuyos ojos ya no había más lágrimas”. Y le pedían al Papa por medio de esta persona testigo, que rogara por ellos. El Papa después de leer esta carta en la Plaza de San Pedro, dijo: Esta es nuestra contestación, esperando la del pueblo, precisamente.

Como ustedes saben, el Papa en febrero hará un viaje a Filipinas, precisamente, para beatificar un santo de aquel país. También se refirió en Navidad a los derechos y a la dignidad del niño: “El respeto al niño debe comenzar incluso, antes de su nacimiento, desde el primer momento de su concepción”. Y añadió que hoy nuestro corazón se concentra junto al recién nacido de Belén, sobre cada niño, sobre cada muchacho, sobre cada nuevo hombre nacido de padres humanos, sobre aquel que debe hacer y sobre aquel que ya ha nacido. Pero debemos preguntarnos si continuará acumulándose sobre la cabeza de esta nueva generación de niños la amenaza de un exterminio común”. Y condenó el Papa esa loca carrera de armamentos en los países del mundo…

El Papa nos ha dado el lema para el primero de año. Quiere que el primero de enero se celebre como lo había dispuesto el Papa anterior, Pablo VI, el día mundial de la Paz, y como Pablo VI, le va dando un lema a cada año. El lema del 1o. de enero de 1980 es este: “La verdad, fuerza de la paz”. La verdad, fuerza de la paz.

EN LA VIDA CIVIL

Y como un comentario de esta gran idea que no puede haber paz fuerte si no hay verdad que la sustente, yo quiero presentarles ya este panorama que desde la Iglesia nuestra, miramos hacia el país. Desde este pueblo electo de Dios, la Iglesia, hacia el pueblo general de El Salvador. Analicemos a la luz de ese principio del Papa si la verdad es la fuerza de la paz, ¿dónde están las debilidades de nuestra paz? ¿en la mentira, en las hipocresías, en las falsedades…? Y así encontraremos hechos pecaminosos que son mentira porque el pecado es la mentira y así también encontramos, gracias a Dios, hechos que significan verdad. Todo que construye es verdad, es la paz…

Encontramos, gracias a Dios, hechos positivos en esta semana: caminos de paz.

Primero, que se haya dado una ley para evitar el abuso de la libre expresión… Ya era tiempo que se desenmascararan tantos anónimos y asociaciones fantasmas que a la oscuridad de su anonimato ultrajan a personas e instituciones y fomentan al odios. Ya lo dijimos en una homilía por carta que nos llegó… de que, si de verdad se quería romper con el pasado, aquí estaba uno de estos hilos más peligrosos. Que se pidiera cuenta a los medios de comunicación social quienes son los responsables de tanta calumnia… Hoy la nueva ley reclama a los periódicos, radio-periódicos, televisión, etc., que no pueden publicar nada si no va calzado con firmas suficientes que identifiquen quien es el autor de un campo pagado y que no se quede impune…

Consideramos un paso positivo el decreto que congela los precios de los alquileres, lo mismo que se anuncia una ley que evite los abusos de la usura. Pecados de usura… El otro día denunciamos como, por una deuda de ¢300.00 colones se embarga una casa y todavía se deja comprometida en la deuda a una pobre persona. El compromiso del Ministerio de Justicia es de luchar contra toda corrupción moral. Siempre decimos lo mismo, esperamos que los hechos corroboren las palabras…

Tal vez podría considerarse positivo, otro negativo, el hecho de la libertad de algunos detenidos de los desalojos y la exhumación y devolución de los cadáveres identificados. Digo que también tiene mucho de negativo porque pudo evitarse todo ésto, en vez de estar después teniendo que hacer estos recursos. Aquí quiero yo traerles el testimonio ocular de nuestro Socorro Jurídico: “El 29 de diciembre, se verificó la exhumación de los cadáveres que fueron enterrados en Joya de Cerén a raíz de los tristes y dolorosos acontecimientos de El Porvenir, Opico, de la semana pasada. Estuvieron en esta diligencia, además de las autoridades, el director del Socorro Jurídico y otros ayudantes; en total, fueron 26 cadáveres, algunas mujeres. Muchas familias se congregaron en ese lugar para identificar a sus parientes, el cuadro era macabro. Algunos periodistas extranjeros comentaron: ¡qué linda es la campiña de El Salvador, pero miren para lo que sirve! La madre de unos de los campesinos muertos, entre llantos decía: “mi hijo, buscando el pan consiguió la muerte”. La mayoría de los cadáveres estaban destrozados de la cabeza, varios se encontraban con los bolsillos de fuera, señal de que fueron registrados antes de ser enterrados. Las LP-28, habían denunciado que les fue robado el dinero que portaban antes de ser enterrados. Han iniciado también una campaña para pedir la indemnización de tanta víctima…”

Continuando el informe de Socorro Jurídico: “El 24 de diciembre se llevó a cabo el sepelio de los obreros Raúl Humberto Martínez y Manuel Antonio Marroquín; el primero, trabajador de Conelca, y el otro de Goltree Liebes; ambos fueron secuestrados el 19 de diciembre en su casa de habitación y en su centro de trabajo respectivamente, y sus cadáveres localizados el 23 de diciembre en la calle que conduce al Cantón Las Granadillas, hacia el Puerto de la Libertad. Presentaban directas señales de torturas físicas: quemados, desgarrados sus miembros, costillas quebradas. La semana anterior habían sido asesinados con lujo de barbarie otros dos dirigentes sindicales de Santa Ana, Gerardo Antonio Hererazo y Salvador Sánchez Hidalgo. También el dirigente de la subseccional Tropical Embotelladora, fue capturado y puesto en libertad el 24 de diciembre”. Esta nueva persecución en contra de los obreros, concretado en la tortura y muerte de sus dirigentes, atenta contra los más elementales derechos de los trabajadores salvadoreños, derecho a la vida, a la libertad y a la asociación sindical.

He recibido también un telegrama del Partido UDN, que dice: UDN condena y protesta por el asesinato del señor Manuel Carranza Chávez, de 56 años de edad, tío del compañero Mario Aguiñada Carranza, Secretario General del UDN. El fue secuestrado violentamente de su casa de habitación en Ayutuxtepeque el sábado 22 de diciembre a las 10 horas y llevado a asesinar a Coatepeque en donde se encontró su cadáver el domingo por la mañana. El UDN considera este crimen como una expresión más de la ofensiva reaccionaria que está en marcha y como una agresión directa hacia nuestro partido… y hacía el compañero Mario Aguiñada.

Socorro Jurídico también informa: aún no sabemos si han puesto en libertad a los campesinos José Rubén Abrego, Rodrigo Alvarenga y Octavio Anduray, capturados en Chalatenango el 20 de diciembre. Tampoco sabemos nada con respecto al campesino Jorge Elio Portillo, capturado el 17 de diciembre. Esta semana fue capturada Gloria Martínez, habitante de Tugurios, el día 28 de diciembre, después de que fueron desalojadas varias familias pobres de un terreno que se había ocupado a inmediaciones del Liceo Salvadoreño, en vista de que no tenían lugar donde habitar. El problema de la vivienda es agudo y hay que darle una solución humana y cristiana…

En cuanto a la situación de los Tugurios, a pesar de toda esta miseria, quiero felicitar al Ministerio de Salud por la forma efectiva, inmediata y humana con que está tratando la situación de insalubridad e higiene en estas zonas marginales. Así debería de enfrentarse el complejo problema de la vivienda y de los pobladores de Tugurios…

Por todo ésto, estamos de acuerdo con la nota del doctor Roberto Lara Velado. Me parece muy clara y muy valiente cuando se dirige a la Junta Revolucionaria de gobierno para decirle: “es indudable que el difícil clima que vive nuestro país se ha exacerbado en los últimos días. Sobre todo han ocurrido hechos que han inquietado a la ciudadanía, por cuanto los cuerpos de seguridad pública y tal vez algunos efectivos militares, han ocasionado la muerte de gran número de ciudadanos, lo que hace suponer que hemos vuelto a la represión de antaño. Es cierto que puede decirse que éstos fueron provocados pero las respuestas deben delimitarse a guardar la proporción racional a los hechos… Como ciudadano, me siento en la obligación de hacer presentes mis puntos de vista a esa honorable Junta. Además, cuando acepté formar parte de la Comisión Especial Investigadora de Reos y Desaparecidos Políticos, hice públicas mis condiciones que fueron aceptadas por esa Junta, entre las cuales estaba el cese de toda represión. Todo ello me obliga a enviar la presente carta. Creo que es conveniente decir que nadie puede estar de acuerdo con el desorden y sin razón, por ello, mientras los agentes de seguridad se limiten a establecer el orden haciendo usos de los medios que se emplean en todo país civilizado, como gases lacrimógenos y otros similares, merecen el respaldo de toda la ciudadanía. Creo que los delitos deben castigarse, pero para ellos hay procedimientos legales y penas establecidas. La mayoría de los hechos cometidos no están penados con la muerte, ello hace criticable el excederse en los medios, empleando aquellos que pueden causar la muerte. Por eso creo que es muy conveniente que se siga una investigación que haga conocer a la ciudadanía la verdad de los hechos y que se castigue a los culpables de hechos delictivos, sean quienes sean…”

Son estos hechos los que están volviendo a poner en desprestigio a El Salvador. No se puede entender de otra manera el hecho de que la Embajada de Estados Unidos está disminuyendo su personal. Es el temor de que las espectativas en El Salvador no son tan claras.

Esta misma semana ha habido aclaraciones de la Fuerza Armada, de que no está inclinándose a la derecha, dice. Dice el Ministro de Defensa: “Negamos enfáticamente que la Fuerza Armada esté siendo objeto de derechización o instrumento del grupo oligárquico, por el contrario estamos seguros de que nosotros si estamos haciendo sinceros esfuerzos por interpretar la voluntad general y que no estamos al servicio de ninguna de las extremas minoritarias”. Yo quisiera apelar a esta declaración, no al lenguaje de las palabras sino al lenguaje de los hechos: que no solo palabras y buenas intenciones sino que se investiguen los hechos que acabamos de mencionar donde verdaderamente hay sangre, desaparecidos y capturados…

Por otro lado, la manifestación llevada a cabo el día 27, con despliegue de propaganda, y de poderío, y de provocación por parte de quienes quieren resucitar a ORDEN, iba, según lo declaraba, en apoyo a la Fuerza Armada. Yo me pregunto ¿en apoyo de qué? ¿En apoyo de los lamentables sucesos en que se volvieron a llenar de sangre? ¿En apoyo de qué? ¿De que siga defendiendo sus intereses económicos o en apoyo para que favorezca los cambios que se anuncian de las estructuras del país? Este es el apoyo que todos los salvadoreños tenemos que dar porque buscamos el verdadero bien del país. Es fácil caer en la tentación, diría más bien en la trampa de esos cantos de sirena, pero hoy más que nunca, en que ha trascendido que existe una crisis al interior del Gobierno, hoy más que nunca, es la Fuerza Armada la responsable de hacer realidad la proclama del 15 de octubre para evitar que el país llegue a un caos de incalculables consecuencias.

El bien del país pide en este momento, que se supere esa crisis peligrosa del gobierno, no sólo la derecha con su seducción y su amenaza es el peligro en este momento, aunque sin duda es el mayor peligro, el de la extrema derecha; pero también es peligro y muy grande, la ambición del poder. Quien sabe si en la base de esa crisis eso es lo que se está jugando, un pleito por el poder. Todos los hombres del Gobierno y de las Fuerzas Armadas deben ser superiores a esa tentación que los está dividiendo y deben de ser también perspicaces para descubrir las maniobras de las que pueden ser objeto.

Iluminados, ilusionados por esa misma tentación del poder, están cometiendo muchos errores también los grupos de izquierda y las organizaciones populares que pierden de vista el objetivo legítimo de sus presiones que debe ser el bien común del pueblo y no el fanatismo de su grupo o la obediencia de consignas extranjeras. Unos y otros, gobierno, y oposición, y extrema derecha debían de deponer todo partidismo, todo fanatismo, toda ambición de mando y de privilegios, todo egoísmo de cualquier clase y ofrecer la generosidad y entrega con que se trabaja en sus propios campos al único objetivo justo y noble que hoy tenemos delante todos los salvadoreños: la promoción de una justicia social para nuestro pueblo para derribar lo que el Papa llamó con toda claridad las barreras de la explotación…

Me dirijo, pues, de manera especial a los hombres de gobierno y a las Fuerzas Armadas que deben de tener como único objetivo: el pueblo. Pero para entender claras las cosas, pueblo en su expresión de pobreza, de marginación para hacerlo promoverse a la dignidad de hombres en El Salvador.

Yo quiero ahora, hermanos, reafirmar nuevamente y ante la perspectiva del Nuevo Año, lo que dije el 16 de octubre en aquel Golpe de Estado: que veía en la proclama de la Junta Revolucionaria de Gobierno claridad de visión y buenas intenciones, pero que eran los hechos los que iban a confirmar. Es el pueblo que ha de juzgar por los hechos al Gobierno. También dije en aquella ocasión que yo estaba dispuesto al diálogo y hasta la colaboración, con una condición: de que fuera al servicio del pueblo. El servicio del pueblo es la única razón de existir de la Iglesia en el mundo y del gobierno que debe servir al pueblo. En aquella ocasión, los que son oposicionistas por profesión, prejuicio, o posición política, vieron en mis palabras un giro de 180°. Yo quiero de nuevo ofrecer mi servicio, y mi diálogo, y mi colaboración para que si son los hechos los que confirman la buena voluntad, que verdaderamente se rompa con un pasado ignominioso, que se supere la fea imagen que el proceso iniciado que en vez de marchar hacia adelante va en retroceso. Hoy tienen que superar una crisis y toda crisis se supera o muriendo o viviendo. El momento es trascendental y hay que saberlo vivir a altura de país civilizado, de hombres de buena voluntad. La verdad es la fuerza de la paz, ha dicho el Papa.

Y en nombre del evangelio de la paz yo pido a todos, que trabajemos en la verdad, en la sinceridad, que no sólo digamos palabras y promesas sino que de verdad pongamos todo nuestro empeño en llevar a realidad lo que vemos que debemos y podemos hacer por el bien del país.

Finalmente, en este ambiente de familia, quiero dirigirme a los ausentes de la familia: los secuestrados. Y mejor dicho a los que los tienen en cautiverio: déjenlos en libertad para que gocen la felicidad de sus familias y en concreto, tengo un mensaje especial acerca del secuestro del Señor Dunn, Archibald, ex-embajador de Sudáfrica. Las condiciones que han puesto por su rescate parecen imposibles, sería bueno facilitar las negociaciones y no proceder sin haber resuelto condiciones que tal vez se pueden cumplir y disuadirse de condiciones que no se pueden cumplir. Y una cosa más urgente: estoy autorizado para ofrecer a este querido secuestrado, el Sr. ex-embajador de Sudáfrica, los servicios de un médico. Yo suplico a quienes lo tienen en cautiverio, que den facilidad a este médico que noblemente quiere llegar hasta el ex-embajador de Sud Africa, y si es necesario mis servicios, pues digo de nuevo: estoy a la orden.

PENSAMIENTO QUE NOS LLEVA AL ALTAR

Hermanos, esta es nuestra familia, una familia que peregrina en el mundo y donde hay toda clase de miembros, pero que desde una perspectiva cristiana nos sentimos como un núcleo muy cercano a Dios y somos la pequeña Iglesia en el hogar y la gran Iglesia Universitaria en el mundo: la parroquia, la diócesis, la comunidad de base. Vivamos intensamente en este día en que la liturgia nos ofrece el bello mensaje de la Sagrada Familia, cada uno en su propio puesto de familia universal siéntase hermano y colabore con todos los otros hermanos ha hacer de este mundo no una jauría de miedo, sino un paraíso, antesala de los hijos de Dios. Así sea…

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Homilía de la Navidad del Señor

24 de diciembre de 1979

Queridos hermanos:

Los felicito no sólo porque es Navidad sino porque son valientes. Mientras mucha gente tiene miedo y cierra sus puertas y hasta muchos de nuestros templos se dejan vencer de la psicosis, la Catedral abierta es imagen de una Confianza y de una esperanza en el Redentor que nos nace.

Uds., están siendo en esta noche, en esta Catedral, la vivencia de lo que debe ser la Navidad. En medio del mundo y no obstante los peligros, las vicisitudes, las psicosis, los miedos, hay esperanza, hay alegría. Y no es simplemente un fingir como una valentía sin razón y sin sentido, sino que hay la profundidad de una realidad que anida en el corazón de la Iglesia y que debe de ser el motor poderoso de la vida de todo cristiano.

Tratando de reflexionar en este hecho maravilloso, tal como nos lo acaban de presentar las lecturas sagradas, yo creo que en el evangelio hay tres ideas que deben ser nuestro mensaje de este año aquí en El Salvador.

1º El Angel dice a los pastores: “Os anuncio una gran noticia: Os ha nacido un Salvador. (Este pensamiento quiere decir: Hoy se introduce en la historia un principio de novedad, de renovación, de noticia siempre eterna).

2º Dicen los Angeles a los pastores: “Esta será la señal: Lo encontraréis envuelto en pañales sobre un pesebre”. (Aquí encuentro la imagen de un Dios que se envuelve de la miseria humana y le dá sentido divino al sufrimiento y al dolor)

3º La multitud de ángeles que baja cantando: “Gloria a Dios en los cielos”. (Es la invitación que Cristo viene a hacernos: de que el hombre tiene un destino junto a la gloria de Dios y que por eso su vida tiene que ser optimista y nunca debe flaquear).

1º EL ANGEL DICE A LOS PASTORES: “OS ANUNCIO UNA GRAN NOTICIA: OS HA NACIDO UN SALVADOR”

En primer lugar digo: el nacimiento de Cristo suponer por parte de Dios un germen de novedad en la vida, en la historia. Desde que Cristo nace la historia que envejecía se renueva. Se parece al momento en que un agricultor pone un renuevo, un injerto en un  tronco que muere.

Así lo anunciaron los profetas

Esta misma noche hemos escuchado al Profeta Isaías hablando como el desierto florece: “Y la que se llamaba “Abandonada” ya se llamará la “Predilecta!” Y todo aquello que parecía morir y entristecer, hoy es alegría!”

-Razón de nuestra alegría de Navidad

Sí buscáramos una explicación profunda a la alegría Navideña que muchos viven y la mayoría no comprende, aquí está la razón de nuestra alegría de Navidad: “en el mundo se ha puesto una novedad”. Siempre es nueva la Navidad, siempre es noticia. Todas las noches de Navidad, aunque ya hayan pasado veinte siglos, el ángel sigue sintiéndolo como la gran noticia: “Os anuncio una gran nueva”. El mundo se renueva por este germen que se ha injertado en la historia!.

Como quisiera, queridos hermanos cristianos, que asimiláramos esa noticia y la hiciéramos nosotros vivencia, testimonio, confianza, seguridad. Y que a nuestro alrededor en vez de inspirar pesimismo, tristeza, psicosis, miedo, inspiráramos más bien la confianza del ángel: Anuncio una gran noticia! Aunque vengan todas las catástrofes, hay renovación. Dios ha venido y el Espíritu de Dios hace nuevas todas las cosas.

Cuántos cambios ha habido en la historia desde que Cristo nació. Y siempre este Reino de Dios que Cristo trajo al mundo es inspiración de las nuevas edades. No hay tiempo esta noche para hacer un recuento de los cambios profundos en la historia que son, precisamente, inspirados por aquello más puro y santo que se conserva en la Iglesia de Jesucristo.

-Hoy asistimos también en El Salvador a una hora de renovación

Mucho se ha comparado al dolor de parto

El país está pariendo una nueva edad y por eso hay dolor y angustia, hay sangre y sufrimiento. “Pero como en el parto -dice Cristo- la mujer que le llega la hora sufre, pero cuando ha nacido el nuevo hombre ya se olvidó de todos sus dolores”.

¡Pasarán estos sufrimientos! La alegría que nos quedará será que en esta hora de parto fuimos cristianos, vivimos aferrados a la fe en Cristo, no nos dejó sucumbir el pesimismo.

Como quisiera gritar yo sobre todos los campos de El Salvador esta noche la gran noticia de los ángeles: “No teman, ha nacido un Salvador!” Lo que ahora parece insoluble, callejón sin salida, ya Dios le está marcando con una esperanza. Esta noche es para vivir el optimismo de que no sabemos por dónde pero Dios sacará a flote nuestra Patria, y en la nueva hora estará siempre brillando la gran noticia de Cristo que hace nuevas todas las cosas y que cuando envejecen los períodos, las edades, siempre flota la gran noticia, la gran renovación del Espíritu de Cristo que ya injertó para siempre desde aquella noche que estamos conmemorando hoy.

2º DICEN LOS ANGELES A LOS PASTORES: “ESTA SERA LA SEÑAL: LO ENCONTRAREIS ENVUELTO EN PAÑALES SOBRE UN PESEBRE”

Mensaje de Jesús

El evangelio nos anuncia al Cristo envuelto en pañales y recostado en un pesebre. Y cuando Juan Bautista le manda a preguntar al Redentor:” ¿Eres tú el que ha de venir o hemos de esperar a otro?” Cristo le manda a contestar: “Di a Juan Bautista lo que estás viendo: “Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, resucitan los muertos. -Y lo más grande de todo- se anuncia el evangelio a los pobres. Y dichoso el que no se escandaliza de mí”.

Este es el mensaje de Jesús: envuelto en pañales, reclinado en un pesebre, pobre como el más pobre de los pobres. Creo que ni el más pobre ha nacido en una gruta, sobre zacate porque no hubo para él ni si quiera un lecho donde su pobre madre lo diera a luz. Cristo, el más pobre, envuelto en pañales, es la imagen de un Dios que se anonada. Lo que la teología llama la kenosis: el Dios que se vacía de toda su gloria para aparecer esclavo y dejarse luego crucificar y ser sepultado como un malhechor.

-Este descenso de Dios tiene un gran significado

Esta noche no busquemos a Cristo entre las opulencias del mundo, entre las idolatrías de la riqueza, entre los afanes del poder, entre las intrigas de los grandes.

Allí no está Dios. Busquemos a Dios con la señal de los ángeles: reclinado en un pesebre, envuelto en los pobres pañales que le pudo hacer una humilde campesina de Nazaret, unas mantillitas pobres y un poco de zacate como descanso del Dios que se ha hecho hombre, del Rey de los siglos que se hace accesible a los hombres como un pobrecito niño.

Era hora de mirar hoy al Niño Jesús no en las imágenes bonitas de nuestros pesebres, había que buscarlo entre los niños desnutridos que se han acostado esta noche sin tener que comer. Entre los pobrecitos vendedores de periódicos que dormirán arropados de diarios allá en los portales. Entre el pobrecito lustrador que tal vez se ha ganado lo necesario para llevar un regalito a su mamá, o quien sabe del vendedor de periódico que no logró vender los periódicos y recibirá una tremenda reprimenda de su padrastro o de su madrastra. ¡Qué triste es la historia de nuestros niños! Todo eso lo asume Jesús en esta noche.

O al joven campesino, obrero, el que no tiene trabajo, el que sufre la enfermedad en esta noche. No todo es alegría, hay mucho sufrimiento, hay muchos hogares destrozados, hay mucho dolor, hay mucha pobreza.

Hermanos, todo eso no lo miremos con demagogia. El Dios de los pobres ha asumido todo eso y le está enseñando al dolor humano el valor redentor, el valor que tiene para redimir al mundo la pobreza, el sufrimiento, la cruz. No hay redención sin cruz.

Pero ésto no quiere decir un pasivismo de nuestros pobres, a los que hemos mal adoctrinado cuando les decimos: “Es voluntad de Dios que tu seas pobre, marginado y no tienes más esperanza”. ¡Eso no! Dios no quiere esa injusticia social; pero, sí, una vez que existe se dá como un tremendo pecado de los opresores, y la violencia más grande está en ellos que privan de felicidad a tanto ser humano y que están matando de hambre a tanto desnutrido. Dios reclama justicia pero le está diciendo al pobre como Cristo al oprimido, cargando con su cruz: salvarás al mundo si le das a tu dolor no un conformismo que Dios no quiere, sino una inquietud de salvación si mueres en tu pobreza suspirando por tiempos mejores haciendo de tu vida una oración y acuerpando todo aquello que trata de liberar al pueblo de esta situación.

El Papa lo recordaba en México cuando dijo que la devoción a María no es una devoción de débiles; que María, que supo soportar la huida y el destierro, la marginación, la pobreza, la opresión, María la hija de un pueblo dominado por el Imperio Romano que ve morir en la cruz injustamente a su Hijo prisionero y torturado, María levanta su grito de santa rebeldía para decir a Dios: que despedirá vacíos a los soberbios y orgullosos y si es necesario derribará del trono a los potentados, y en cambio dará su gracia a los humildes, a los que confían en la misericordia del Señor.

Este es el Cristo que nace, enseñándole a los países pobres, a los mesones, a estas noches frías en las cortas de café, o calientes junto a las algodoneras, que todo eso tiene un sentido. Que no perdamos el sentido del sufrimiento. Queridos hermanos, si una cosa me da lástima en esta hora en que El Salvador se redime es pensar que muchos falsos redentores están echando a perder esa fuerza de redención que tiene nuestro pueblo: su sufrimiento; y convierten en demagogia su marginación, su hambre. No hay que hacerla desesperación ni resentimiento, sino que hay que esperar la justicia de Dios, saber que ésto tiene que cambiar; y, si es necesario, morir como han muerto ya tantos pero con la esperanza de una fe cristiana.

Como quisiera que esta Navidad hablara de ese Niño entre paja y los humildes pañales, del valor sublime de la pobreza. Como quisiera que nosotros mismos, que estamos haciendo esta reflexión, la diéramos a nuestros pequeños o grandes sufrimientos un valor divino. Que desde esta noche intensificáramos nuestra intención de ofrecer a Dios lo que sufrimos. Que se convierta junto al sacrificio del altar en hostia que redime y santifica nuestra vida, nuestro hogar, nuestra sociedad.

Si no hubiera tanta demagogia y hubiera más santidad en los pobres pronto vería nuestra Patria la salvación. ¡Si supiéramos recoger hoy el mensaje del niño pobre, del niño humilde, del que se anonadó para salvar al mundo…!

Como nos parecemos a Jesús en Belén esta noche los salvadoreños cuando tenemos una sociedad que se puede presentar como la pobreza acabada del Belén de María, de José y de Jesús.

3º LA MULTITUD DE ANGELES QUE BAJA CANTANDO: “GLORIA A DIOS EN LOS CIELOS”.

Es el llamamiento la meta eterna de nuestra vida

Démosle a las cosas de la tierra su valor relativo. No absoluticemos la riqueza, ni la lucha ni el partido, ni la organización. Nada tiene valor absoluto en esta tierra, todo es relativo frente al único Absoluto, el que debe de robar la gloria de todos los hombres hacia Dios. Lejos de nosotros todo orgullo, toda soberbia, querer endiosar algo o alguien en esta tierra, lejos de nosotros.

El Niño en Belén interpretado por los ángeles nos dice que no hay más que un solo Dios y que no se puede servir a ese único Dios y a los ídolos de la tierra. Que caminemos en la tierra siempre haciendo de nuestra vida, de nuestro esfuerzo, de nuestro trabajo, lo que Cristo hizo.

Cuando ya se despedía Cristo de este mundo el día de su ascensión le dice a los apóstoles: “Vine del Padre y ahora regreso del mundo al Padre”. Este es el circuito que hay que recorrer: Vengo de Dios y trabajaré en el mundo una vocación que Dios me ha dado al hacerme nacer en esta hora, en esta época, en este país, con esta vocación, es esta situación. Cumplir ese recorrido para, luego, al llegar nuestra muerte decir: “Ahora regreso al Padre”.

Haber vivido siempre recordando nuestro origen de Dios y no perdiendo nunca de vista nuestro destino la gloria del Altísimo

Haber vivido siempre animando nuestra vida como Cristo animó la suya: “Yo tengo un plan que es hacer la voluntad de mi Padre el que nos enseñó a orar en todas las circunstancias de la vida. Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo”. No se hace otra cosa más que la voluntad de Dios. Y dichoso el hombre que sabe sintonizar en todos los momentos de su vida con esa voluntad del Padre. Esos son los héroes, esos son los santos,  esos son los inmortales, esos son los felices, los que saben recoger el mensaje de Navidad cantando al único Dios y ordenando su vida a la gloria del único Dios: “Gloria a Dios en lo más alto de los cielos!”. Hasta allá se encumbra mi vida cuando le doy ese sentido a mis acciones por más humildes que sean.

Queridos hermanos, estos son los tres pensamientos que yo les quisiera recordar para que los viviéramos no sólo en esta noche de  Navidad, por encontrar el secreto de la alegría: El Niño que trajo novedad a la historia, a nuestra vida, a El Salvador, a todo lo que es vida y naturaleza. El Niño que se envolvió en pañales y nació en un pesebre para darle sentido a la pobreza, al dolor, al sufrimiento. Y el Niño es cuya cuna recuerda todos los hombres el destino de todos los hombres, la gloria de Dios en lo más alto del cielo.

Que esta eucaristía nos haga encontrarnos con el Jesús que todos los días vive en nuestra misa recordándonos precisamente este gran mensaje de la Navidad. Así sea…

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Por María quiere Dios salvar en la historia

Homilía del Cuarto Domingo de Adviento
23 de Diciembre de 1979

Miqueas: 5, 2-5a.
Hebreos: 10, 5-10
Lucas: 1, 39-45

Queridos hermanos:

Acaban de ser llamados cuatro seminaristas para recibir lo que hoy se llama “los ministerios”. O sea, dos autorizaciones que la Iglesia confiere a miembros de su pueblo que van a ser capacitados para el Lectorado y el Acolitado. Estos cuatro jóvenes son como una imagen de la Iglesia en su deseo de servir -ministerio es servicio-.

-Cuadro central: dos mujeres embarazadas por milagro: María e Isabel

Pero junto a ellos -como arropándolos de fortaleza, de ternura, de amor pastoral-, las figuras centrales de este Cuarto Domingo de Adviento son dos mujeres embarazadas: Isabel y María. Las dos fecundas por el milagro. Isabel, anciana y estéril que está ya en el sexo mes de su embarazo y va a ser madre del Precursor. Y María que sin perder su virginidad por obra del Espíritu Santo va a concebir al que en Belén va a nacer como el Redentor de los hombres.

– María es la figura hermosa del Adviento

Como un gran honor a la mujer quisiera decir: que toda mujer embarazada es Adviento. Es anuncio de una vida que llega. Y por eso, ¿cómo va a difamar y a ultrajar la Iglesia la figura de la mujer? Al contrario, la enaltece y la engrandece, y quiere defenderla de todo lo que la ultraja y la hace menos grandiosa.

En el Adviento, estas dos figuras: María embarazada para ser Madre de Jesús: y Ella misma, la Iglesia, fecunda de tantos hijos que como María, también Virgen y  Madre está preparando para dar a luz en la eternidad, en la Iglesia  definitiva del cielo, evocan todo el sentido de esta preparación navideña en el  corazón del cristiano: la venida de la vida de Dios para hacerse vida de los  hombres: y la segunda venida la de aquel Jesús que en el esplendor de su gloria vendrá a consumar su Iglesia definitiva. Entre estos dos Advientos, entre estas dos venidas de vida se mueve el cristianismo.

María se destaca en la primera venida de Cristo pero no termina ahí su misión. A lo largo de toda la historia del cristianismo Ella va acompañando los ministerios de la Iglesia: los trabajos de sus apóstoles, de sus obispos, de sus sacerdotes, de sus catequistas, de sus religiosas, de los padres de familia; todo aquello que está haciendo Iglesia a lo largo de los siglos. María es madre de toda esta fecundidad que nosotros -humildes trabajadores del evangelio- tratamos de sembrar y hacer fecundar en el pueblo.

Sirva, pues, este domingo en que vamos a expresar este servicio de la Iglesia en la promoción de estos cuatro jóvenes para que todos nosotros avivemos nuestro cariño a la Virgen y la sintamos como se la proclamó en Puebla: “Estrella de la evangelización, siempre renovada en la Iglesia”.

POR MARIA QUIERE DIOS SALVAR EN LA HISTORIA

1º Jesús es la salvación de Dios en la historia

2º Por María tenemos a Jesús

3º María sigue siendo signo de salvación para todos los tiempos

1º JESUS ES LA SALVACION DE DIOS EN LA HISTORIA

a-) Jesús es el nombre que el Arcángel de Dios ordenó poner al futuro Hijo de la Virgen

En el evangelio se nos cuenta que aquel fruto de las entrañas de María va a tomar un nombre impuesto por el mismo Dios. A José le encarga: “Le pondrás por nombre “Jesús”. Contracción hebrea que quiere decir: “Dios salva!”.

Esto es Jesús: ¡Dios salva! Es la salvación de Dios que se hace niño en Belén, que se hace crucificado en el Calvario, que se hace Iglesia prolongando la vida de Jesús en la historia.

Salvará al pueblo de sus pecados. Es interesante lo que dice el documento de Puebla acerca de María: María es el punto culminante de la historia que se junta con el cielo y trae la vida de Dios a la humanidad.

María embarazada de Jesús

María se presenta en el evangelio de hoy fecunda de esta salvación que ya ha venido y que va en sus entrañas.

*Desencadena ya la fuerza salvadora del Espíritu en Israel y Juan

Al llegar a la casita de su prima Isabel sucede la santificación de Juan Bautista aún sin nacer: “Apenas llegó tu saludo a mis oídos, ha saltado de gozo la creatura en mis entrañas!” Juan Bautista va a nacer sin pecado por que lo ha santificado ya la salvación de Dios que llegó en las entrañas de María a su propia casa.

*Isabel la llama “la Madre de mi Señor”

¡Qué encuentro más maravilloso el de estas dos mujeres!

“Dichosa porque has creído -dice el evangelio que saluda Isabel  a María-, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”:

** El proyecto de salvación.

¿Qué le ha dicho el Señor a Maria? le ha revelado el proyecto de salvación.

– La salvación que predicamos no hay que desvirtuarla con proyectos parciales

La salvación que predicamos en la Iglesia de Cristo no es otra que aquella que María creyó e inicio al dar su consentimiento y hacerse fecunda de la salvación de Dios. Por eso la Iglesia es tan celosa de cuidar esa fe de María, ese proyecto de Dios en la salvación de los hombres. Y por eso no tolera que se mezcle con proyectos meramente humanos, los santifica todos, los penetra todos. Todo esfuerzo de liberación en los pueblos solamente será eficaz y según el corazón de Dios si se deja penetrar de la fe del proyecto de Dios para salvar a Nuestros tiempos son propicios para felicitar a María y para escuchar de María que quiere Dios en la liberación de nuestro país y de nuestro pueblo, y para no dejarnos seducir de falsas liberaciones, para ser siempre -en la prolongación de la historia- la salvación de Dios que ha venido por las entrañas de María, en la fe de María, a dar vida a todos los esfuerzos salvadores de la tierra.

b-) Miqueas -el profeta de este domingo- se refiere a ese proyecto salvador de Dios

Cuando dice: “Su origen se retoma hasta lo antiguo Desde el tiempo inmemorial”.

-Anuncia en ese recuerdo de la antigüedad la cuna de David:

“Y tú Belén de Efratá, no eres la más pequeña porque de tí ha de salir el que rija a mi pueblo Israel”. ¡Es la iniciativa de Dios! En aquella humilde aldea de Belén donde nació David, ha de nacer su descendiente que ha de ser el que realiza como protagonista la salvación de Dios proyecta para los hombres: Una dinastía de la que nacerá el Rey de la fe de los que lo seguimos con verdadera fe.

-El estilo de esta obra liberadora

Se relata en la primera lectura de hoy cuando dice que: “…los hombres son entregados por sus pecados a las esclavitudes de la tierra hasta que de a luz, la que ha de dar a luz -otra alusión preciosa de María-”.

Apenas unos treinta años antes, el gran profeta Isaías ante el rey Ajab, que temblaba de miedo ante la invasión de Asiria, le ofrece una señal de que Dios está con su pueblo: “Una virgen concebirá y dará a luz siendo siempre virgen…” Esta es la señal maravillosa del portento de Dios que ya se está cumpliendo cuando la que ha de dar a luz está ya para dar a luz. En la próxima Navidad está llegando el tiempo que el profeta anuncia: “…que ha de romper las esclavitudes de todos los hombres”.

¡Cómo debe de sonar a esperanza para nuestro país salvadoreño esta Navidad que muchos ven con pesimismo! Si Dios está con nosotros, si la que ha de dar a luz está recordando, un año más, que en esta Noche Buena Ella marcó el principio de la salvación que Dios quiere! ¿Por qué tememos? Una noche de esperanza se acerca ya, la noche de la Navidad en la que ha de dar a luz, dará a luz y pondrá fin a las esclavitudes de la tierra y habitantes que estaban esclavizados bajo la tiranía y el poder de los ídolos del pecado, de las pasiones.

Anuncia el profeta: “Habitarán tranquilos porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra”. Es un reino universal, es una salvación que se ofrece a todo el que la busque con sincero corazón.

Esta profecía de Miqueas llama al que ha de nacer de esa mujer misteriosa: “…él será nuestra paz” ¡él es la paz! ¿Por qué falta paz en la tierra? Por la lejanía de los hombres de Dios y por la lejanía del odio que separa a unos hombres de otros. Cristo es la paz porque acerca Dios a los hombres y porque llama a todos los hombres a darse el abrazo fraternal. Esta es la salvación que Cristo trae.

c-) Razón Teológica

-Salvará a los hombres

Cuando en la segunda lectura de hoy encontramos la explicación de por qué Cristo es el Redentor, Jesús es la salvación del mundo, se nos presenta también como en una noche de Navidad entrando en la historia.

-Me has preparado un cuerpo

Miren el momento precioso de Dios entrando a la historia, como lo relata la carta a los Hebreos: “Cuando Cristo entró al mundo, dijo: “Tú no quiere sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo…”

“Aquí estoy yo para hacer tu voluntad… Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre”.

Quiere decir que aquel niño que nace de  María es la carne que Dios necesita para ofrecerse en holocausto. El mundo ha comenzado a salvarse desde el momento en que el Verbo se hizo carne. En las entrañas de María ha comenzado la salvación del mundo que se va a consumar en la cruz del Calvario; más aún, cuando triunfe sobre la muerte y sea glorificado en el cielo.

-Cristo salva desde la encarnación… la cruz… la resurrección y la gloria = Kenosis

O sea, aquí está ese circuito de la salvación “Vine del Padre y me sometí a la humillación de la muerte, ahora regreso otra vez al Padre llevándome la salvación de los hombres”. Este es el proyecto salvador de Cristo, lo cual supone lo que en Teología se llama la Kenosis, o sea: la humillación de aquel que siendo Dios como que se despoja de su rango de Dios para hacerse  hombre, más aún, un ajusticiado. Un hombre que sufre la injusticia en su propia carne y le ofrece a Dios el holocausto de su sufrimiento para que todo aquel que crea en él sea salvo. María es la autora de esa carne del Hijo de Dios que por voluntad del Padre ofrece en el holocausto de la cruz el sacrificio que salva al mundo.    

-Si una liberación no lleva a Cristo en sus entrañas, no puede ser completa ni eficaz.

Hermanos conociendo así el proyecto salvador de Dios, podemos decir que ya desde ese momento no hay liberación en la historia si no se incorpora a la gran liberación que Dios proyecta para todos los hombres. Toda liberación que no lleva en su entrañas el proyecto de Dios, es liberación falsa. Toda liberación que no arranca de la fe en la salvación en Cristo es una salvación mutilada, temporal, política-económica; hasta lo más perfecto puede ser pero si no es incrustada en la salvación de Cristo, que arranca del pecado y eleva hasta Dios, no podemos decir que es la salvación integral que Dios quiere.

Más aún, esta carta de San Pablo condena hasta lo poco liberadora que es una religión cuando se ha olvidado del proyecto de Dios. Cuando San Pablo en la carta a los Hebreos dice claramente: “…que no le han agradado a Dios los sacrificios ni los holocaustos del templo porque no llevaban la profundidad de esa entrega de Cristo en la salvación de los hombres…”, está denunciando un falso sentido religioso.

De nada sirve ofrecer muchas penitencias, muchas oraciones a Dios si no se tiene el sentido profundo de esta liberación que Dios quiere de las esclavitudes del hombre, si no se introducen en la entrega de Cristo que siendo rico se hace pobre y despojándose de todo se humilla hasta la cruz. Y desde allí le dá el sentido de sacrificio y de salvación a la misma religión cristiana.

Ojalá que en esta mañana en que estamos reflexionando que sólo en Jesús hay salvación de Dios, veamos si de verdad nuestra religión adora al verdadero Jesús o nos hemos mistificado en Cristo que no es el de la verdadera salvación de Dios que María nos enseña con su fe a conocer esa verdadera salvación.

2º POR MARIA TENEMOS A JESUS.

a-) Jesús y María unidos en el proyecto de salvación

-“Por medio de María…” (Puebla)

Jesús y María en el proyecto de la salvación de Dios nos lo presenta el documento de Puebla en esta bella expresión: “Por medio de María Dios se hizo carne; entró a formar parte de un pueblo; constituyó el centro de la historia. Ella es el punto de enlace del cielo con la tierra. Sin María, el Evangelio se desencarna, se desfigura y se transforma en ideología, en racionalismo espiritualista”. (301) María, pues, dará a la redención el sentido que Dios quiere.

-La voz de Isabel será la voz de toda la eternidad…

El evangelio de hoy pone en los labios de Isabel el saludo de todos los siglos. El esperado es ya fruto de las entrañas de María: “Bendita tú entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre”.

-Virgilio

Hasta los paganos presintieron la llegada de esa mujer admirable. Por ejemplo cuando el poeta romano Virgilio en uno de sus poemas que parecen casi una profecía de Isaías le dice al niño de aquella mujer misteriosa: “…incipe parvae puer rusum cognoscere matris…”

-Comienza tierno niño a conocer la risa de tu madre-. Es una madre bendita en la cual se ha dado cita todo lo humano, toda la necesidad de la humanidad.

Cuando María recibe al anuncio del ángel: “Si quiere ser madre del Salvador!” María va a ser la responsable de toda la humanidad. Aquel “fíat”, “hágase en mí según tu palabra!”, no es sólo de aquella muchachita de Nazaret, es la voz de angustia de todos los pueblos que necesitan redención. Se podía decir que esta zozobra, esta crisis, este espanto de El Salvador en 1979 pesaba con toda su angustia en los labios temblorosos de María; “He aquí la esclava, ven a salvar a este pueblo. Ven, El Salvador te necesita, te necesita la historia, te necesitan los pueblos!” María es, entonces, la que dá a luz el ser misterioso que Dios ha prometido como señal de su omnipotencia, como señal de su salvación.

b-) “Me has preparado un cuerpo…”

Cuando hoy se presenta en la segunda lectura Cristo entrando a la historia, dice a Dios: “…me has preparado un cuerpo. Este cuerpo sí que será el holocausto que tú necesitas!” Y ahí tenemos a María dándole cuerpo, vida humana; como toda mujer dá vida humana a su hijo, María le está dando todo el ser humano a aquel que por otra parte es Hijo de Dios para que en sus miembros humanos cargue la responsabilidad de todo lo humano y lo purifique con su sangre que, por pertenecer a Dios, es sangre divina, es redención de Dios.

-Lo humano unido a lo divino

Hermanos, este es el gran misterio que la Teología ha llamado con un nombre un poco raro pero que expresa toda la profundidad de la naturaleza del Verbo y la naturaleza humana se unen en una unión “hipostática”. Hipostática quiere decir “personal”, una sola persona, la Segunda de la Santísima Trinidad: el Verbo, No sólo tendrá ya naturaleza divina, naturaleza de Dios, sino que podrá decir desde una naturaleza humana: Mis manos de Dios, mi llanto de Dios, mis lágrimas de Dios, mi sangre de Dios; porque en lo humano Jesús no tiene persona.

Según la Teología sólo tiene una persona que es la divina la cual sustenta la naturaleza divina que vivió desde antiguo, desde la eternidad; y la naturaleza nueva humana que está asumiendo de las entrañas de una mujer y como todo ser humano. Esta unión personal, hipostática, es el secreto de la salvación de los hombres. Por eso repito: ya no puede haber salvación de un hombre si no es pasando por la hipóstasis de Jesús, por la persona de Cristo, por la fe en el Señor.

En esta mañana debemos pedir a la Virgen que todos aquellos que trabajan por la liberación del pueblo no se aparten de esta fe, sino que sientan que esta fe les dá la verdadera grandeza, el verdadero destino, el origen y el fin de todo lo que Dios quiere para la felicidad de los pueblos. Que no haya en la tierra pretensiones que no sean las de Dios. y que lejos de apartarnos del movimiento salvífico de Cristo sintamos cuanto más generoso se es por salvar al pueblo que sólo Dios, Dios en su Cristo, Dios hecho hombre, podrá darnos el verdadero sentido libertario por el cual trabaja y se muere.

3º MARIA SIGUE SIENDO SIGNO DE SALVACION PARA TODOS LOS TIEMPOS

a-) María no sólo es madre del Cristo físico, sino también del Cristo histórico

Aquel momento de su alumbramiento pasó y lo vamos a conmemorar en la Noche de Navidad, pero a María Dios ha querido identificarla con su Iglesia. Madre de nuestra vida espiritual Ella vive preocupada de que la vida de Dios se encarne en todos los hombres. María no sólo es madre del Cristo físico, sino también del Cristo histórico. María a Cristo lo considera como la cabeza de todo el Cuerpo Místico que somos todos nosotros y mientras quede un hombre por nacer a la vida divina, María está en embarazo. La Iglesia embarazada está dando a luz, el alumbramiento de María y de la Iglesia continúa hasta la consumación de los siglos.

No es mentira ni figura lo que se dice en horas tremendas como las que está viviendo nuestra patria que estamos viviendo una hora de parto. Es verdad, en la historia hay horas de parto para los pueblos, horas en que el alumbramiento es difícil. Ha de nacer un hombre nuevo, ha de nacer un país nuevo, ha de nacer un país según el corazón de Dios, y sin darnos cuenta todos estamos colaborando en el dolor de este alumbramiento, todos con la fe en el destino de la historia que Dios ha puesto.

María sí conoce este destino y por eso nosotros vamos procurando esto que dice San Pablo: “que Cristo ofreció su cuerpo en holocausto una vez por todas y ese acto sigue santificando a los que una vez fueron redimidos por Cristo”. Lo cual quiere decir: el acto salvador se consumó en el Calvario y en la resurrección, pero la aplicación de ese misterio para salvar al mundo es obra de la Iglesia a lo largo de los siglos.

Lo que yo estoy haciendo en estos momentos, lo que han de hacer estos futuros sacerdotes en su ministerio, lo que hace hoy la Iglesia a través de su trabajo pastoral, no es otra cosa que hacer fecundo aquel sacrificio de Cristo en el corazón de cada hombre: convertir a los incrédulos, hacer que crezca la fe de los que ya cree, santificar a los que ya son santos. Nunca termina esta obra.

Yo quisiera que todos los que formamos la Iglesia tuviéramos una idea tan clara de esta visión de transformación del mundo que Dios nos ha encargado, que no tuviéramos que mendigar a los proyectos políticos de la tierra, sino que fuéramos tan comprensivos de todo esto que les dijéramos sin envidias, sino con cariño: “eso que Uds. están haciendo por un parto nuevo del país, no basta si no corresponde a una santificación de todos los salvadoreños”. Acompañemos, sí, esos esfuerzos liberadores pero llevándolos como Iglesia, como madre fecunda de la vida de Dios que viene al mundo hasta esa promoción del verdadero Hijo de Dios.

b-) La contribución de la Iglesia a El Salvador María una devoción liberadora

Por eso cuando yo escribí la Cuarta Carta Pastoral y ofrecí al país lo que la Iglesia puede ofrecer para que no se la malinterprete y para que todos sus miembros sepamos que es lo que podemos y debemos dar y que es lo que no podemos ni debemos dar, sólo esta vida fecunda de Dios a la vida del país, yo decía entre las cosas que podemos dar: lo más tierno y bello de la colaboración de la Iglesia a El Salvador es María, “…Madre de Cristo, Madre de la Iglesia y de América. También Puebla hizo una rica interpretación del papel de María en la obra liberadora de la Iglesia y su providencial presencia en la devoción de nuestros pueblos”. (99).

Citaba aquí yo el pensamiento del Papa de que para América Latina, la devoción a María es una experiencia vital e histórica que pertenece a la identidad propia de estos pueblos. Hoy con motivo de las fiestas de la Virgen que son tan bellas en este mes de diciembre hemos ido recordando como Ella que es la “… mujer fuerte que conoció la pobreza y el sufrimiento, la huida y el exilio; situaciones que no pueden escapar a la atención de quien quiere secundar con espíritu evangélico las energías liberadoras del hombre y de la sociedad”. (302) (99).

Recordábamos también como María en su cántico, precisamente en el evangelio de hoy “se manifiesta como modelo para quienes no aceptan pasivamente las circunstancias adversas de la vida personal y social, nison víctimas de la alienación como hoy se dice, sino que proclaman con Ella que Dios “ensalza a los humildes” y, si es el caso, derriba a los potentados de sus tronos”. (297). (99). María, pues, no es una devoción sentimental y débil.

María nos está enseñando el proyecto de Dios y la colaboración que pide a los hombres

En este domingo que hemos dedicado con tanto cariño a la Virgen yo quisiera que todos los cristianos que estamos en esta reflexión supiéramos vivir la experiencia poderosa y suave de la devoción a María que no nos lleva al conformismo y a la alienación como lo acaba de recordar el Papa, sino que le sabe dar al sufrimiento, al exilio, a la opresión, su verdadero sentido no de desesperación, ni de violencia, ni de odio, ni de venganza, sino el sentido de redención. El sentido de Cristo que dice: Me diste un cuerpo para ofrecértelo en holocausto. Y él es la salvación del mundo. Esta es la salvación y el proyecto de Dios que vivimos y el cual quisiéramos vivir más intensamente.

HECHOS DE LA SEMANA

Por eso, queridos hermanos, hagamos a la luz de estas reflexiones el recuento de nuestra semana. Y celebremos también a la luz de esta reflexión evángelica-mariana la promoción de estos jóvenes al ministerio que los acerca más a su sacerdocio.

ECLESIALES: EN NUESTRA ARQUIDIOCESIS

En primer lugar, la Iglesia que vive hoy hechos concretos aquí en El Salvador, en nuestra Arquidiócesis quiere ser precisamente la Hija de María, la Iglesia prolongadora del proyecto de Jesús salvación de Dios en la historia.

Asi vivimos, el lunes de esta semana, con los cursillistas de Cristiandad y sus dos nuevas tandas, una preciosa Ultreya Navideña. El Cursillo de Cristiandad, gracias a Dios, se ha promovido hasta ser un grupo de cristianos muy comprometidos con la salvación de Dios en el mundo. El que no lo ha comprendido así se ha alejado. Pero el que ha comprendido que promoverse en un Cursillo para ser cristiano supone tomar su puesto en la historia de la salvación, se ha quedado. Ahí está ese valiente grupo con el cual contamos, gracias a Dios.

Asi fue la reunión del clero, de carácter navideño, que celebramos el martes y en que hicimos una valiente y sincera evaluación de nuestra pastoral de conjunto, viendo los aspectos positivos y también los negativos. Al terminar aquella preciosa reflexión y aquella convivencia tan fraternal, yo invitaba a los queridos sacerdotes a vivir en toda nuestra vida el doble misterio de la navidad: misterio de inmanencia, Dios que se hace hombre y asume en sí las realidades de la historia; no le tiene miedo a los vaivenes del mundo, para santificarlos. Por eso el misterio de la trascendencia: es un Dios que se mete a la historia para trascender la historia desde su intimidad, desde su entraña. El sacerdote, la comunidad, la Iglesia que vive así su fe como una inmanencia de Dios en la historia y una trascendencia de la historia hacia Dios, está cumpliendo la misión salvífica, el proyecto del Jesús de la salvación.

Así vivimos también la dulce experiencia de la Virgen de los Remedios en el Cantón San Laureano, donde santificamos varios matrimonios y robustecimos, con la Confirmación, a varios jóvenes.

Lo mismo en San José Quezaltepeque, una bonita confirmación y la constatación de la vida de la Iglesia, principalmente, allá desde su párroco auténtico  el P. Roberto y las dos comunidades religiosas que están trabajando muy bien. Anunciábamos con alegría que el cisma que allá ha molestado la tranquilidad de Quezaltepeque está para terminar, gracias a Dios.

Celebramos -no pude hacerlo personalmente, pero lo hizo en mi nombre Mons. López- la fiesta patronal de Santo Tomás. También en el cantón La Esperanza de San Pedro Perulapán. Se llevó la presencia de la Iglesia en el representante del Arzobispo y los párrocos y Vicario de aquel lugar, en un cantón que ha sufrido y que se siente aterrorizado por las fuerzas de la izquierda armada. Pobre sufre de cantón, antes aterrorizado por los cuerpos oficiales, hoy por la fuerza de la izquierda. Pero el efecto es el mismo: el terror, la angustia en tantas familias. En nombre de la paz y de la justicia yo digo a ellos también, como antes, respeten la paz de esos hogares.

Este día por la tarde bendeciremos la Iglesia nueva del Calvario de Cojutepeque.

Regresaron de un precioso viaje de solidaridad por Holanda, Bélgica y Alemania, Mons. Rivera y Mons. Urioste. Encontraron mucha solidaridad, mucho cariño y mucha generosidad para nuestra Arquidiócesis. Y les agradezco a ellos lo mismo que aquellas comunidades que nos brindan su cariño.

Será de mucho agrado a los numerosos miembros que en nuestra Arquidiócesis forman el Opus Dei, la carta que he recibido de su Presidente General, Mons. Alvaro del Portillo en que dice: “Los socios y asociados del Opus Dei ahí, como en todos los sitios -gracias a Dios.-, trabajan con empeño y movidos sólo por el deseo de servir a la Iglesia. Conozco bien el afecto que le tienen y la fidelidad con que viven el espíritu de la obra que los llevan a secundar las indicaciones del obispo en todas las diócesis donde trabajamos. “Y a tirar el carro, como decía nuestro fundador, en la misma dirección que el prelado diocesano”. Me alegro mucho de que esa fuerza del Opus Dei no es al margen, ni paralela, si no que está en plena línea de nuestra pastoral Arquidiocesana. Esperamos que los hechos confirmen esta orientación que les dá el Presidente General del Opus Dei.

Recibí un telegrama en que nos piden oraciones en las Bodas de Oro que está celebrando estos días de su ordenación sacerdotal el P. Genaro Godoy de la diócesis de Santa Ana. Cincuenta años de sacerdocio que el Señor lo haga lleno de méritos y de santidad.

Quiero anunciarles también, con cariño fraternal, que estas homilías que van siendo recogidas y editadas en folletos semanales mediante una labor muy paciente e inteligente de la Srita. María Julia Hernández, ha completado ya un año. Y tuvo la gentileza de entregarme encuadernados, en tres tomos, las homilías de todo el año que terminó este ciclo antes de Adviento. Están a la disposición de todos los que deseen la colección completa de las homilías del año Litúrgico 1979.

Quiero saludar al locutor salvadoreño que estuvo celebrando su día el 20 de Diciembre. Oí por radio una conversación de dos locutores y me simpatizó mucho porque entre otras cosas le decía uno al otro: “Facilidades en este día, pero no olvidemos el Art. 17, “Y ahí mismo escuché cuál es el Art. 17, es el que prohibe denigrar a las personas. Que buen recuerdo en el día del locutor que se acuerden de su gran potencia desde los micrófonos que dominan tanta comunicación social; el pecado más grande es no usarlos para la verdad, para la información, sino valerse de los medios de comunicación social para la distorsión de la verdad, para la mentira. Quiera Dios que esta conversación de dos locutores indique el espíritu con que se sirve en nuestra Patria a los medios de comunicación social.

EN LA IGLESIA UNIVERSAL

Elevando la mirada a la Iglesia universal, les dará mucho gusto a Uds. como me dio a mí, que el Papa Juan Pablo II ha sido designado como la figura más prominente de 1979. En una encuesta entre diarios y estaciones de radio y televisión, su viaje a 6 países, su participación en la Conferencia de Obispos de América Latina, su visita a la ONU, sus mensajes a los gobernantes del mundo en que abogó por la paz, por los derechos humanos, por los desposeídos, sus 100 horas de vuelo, lo han hecho el Pontífice Viajero y el número uno entre los personajes más notables del año.

La navidad del Papa será muy activa. Procuremos unirnos en espíritu navideño con él, llenos de esperanza y de fe. Si lamentablemente nos quitan la Navidad como se está amenazando, sepamos que nadie le puede quitar la alegría, la luz y la paz al corazón del hombre que siente que Jesús nace no precisamente entre alegrías mundanas, sino en la tribulación de un pueblo que necesita salvación.

Los obispos de Polonia censuraron el sistema comunista precisamente porque cuesta, o no se presta para una evaluación, se obstaculizan las evaluaciones y soluciones objetivas. Lo digo para aquellos que tal vez sienten entusiasmo por un régimen comunista, que miren a tiempo la experiencia de otros países.

EN LA VIDA CIVIL

El ambiente histórico en que la Iglesia realiza la salvación

Desde esta vida de nuestra Iglesia y a la luz de este mensaje de Navidad, miremos como en nuestro ambiente nacional, un contraste entre la muerte, el odio, la venganza, la sangre, la violencia, el dolor, por una parte. y por otro, unos tímidos rayos de esperanza. y seamos como el Mesías del cual dijo Isaías: “No apaguemos la mecha que aún humea, no quebremos la caña aunque ya esté cascada”. Como buenos seguidores de Jesús animemos la esperanza donde quiera que se encuentre y también denunciemos las siembras del mal donde quiera que se encuentre.

Si estamos haciendo estas reflexiones como cristianos, junto a la cuna de Belén, bajo la mirada dulce de María la que trae la salvación a la historia, solidaricémonos con este pensamiento del proyecto de Dios las cosas de la tierra. No las creamos sólo porque las dicen o así va la mayoría, sino que como María que tiene una revelación tan profunda de lo que Dios quiere, se obstina a seguir a su Dios. Este es el criterio pastoral con el que yo quisiera enfocar siempre estas realidades y con el que yo quisiera que todos mis queridos hermanos: sacerdotes, religiosas, catequistas, y fieles, trabajáramos.

Comienzo con un hecho que afectó el desarrollo normal de nuestras labores de servicio en la Arquidiócesis. Me refiero a la toma de nuestro Arzobispado. Existe un boletín y no tengo que decir nada nuevo que: “1º) El día 19, a las 12 a.m., un grupo de las Ligas Populares 28 de Febrero se tomaron las oficinas del Arzobispado. Ocupación que luego hicieron extensiva al Seminario San José de la Montaña, manifestando que su permanencia sería por tiempo indefinido.

2º) Los ocupantes manifestaron que el motivo de la toma era pedir al Arzobispado que denuncie la forma represiva con que se han realizado diversos desalojos habidos en días anteriores y su intervención para lograr la libertad de los detenidos en dichos desalojos realizados por diversos cuerpos de seguridad. Así como la devolución de los desaparecidos y la entrega de los cadáveres de los que perecieron.

3º) Ante estos hechos aclaramos:

a-) Que consideramos innecesaria y abusiva esta acción dado que nuestra Iglesia Arquidiócesana siempre ha estado abogando por las causas justas del pueblo desde su opción preferencial por los pobres sin necesidad de coacción externa… -Después se trató de decir que no era presión al Obispo, sino a la junta, pero soy testigo personal de la agresividad ideológica con que uno de los ocupantes me dijo que yo ya no servía al pueblo, que había dado un giro de 180 grados y que estaba con el poder. Yo le dije que esto me ofendía mucho y que pedía una prueba. Pero ahí pueden ver la mentalidad que algunos tiene y que la agresión fue un hecho en esa ocupación.

Respecto a las personas que ahí se encontraban, su situación ha variado. Desde ser considerada como rehenes, hasta dejarles en libertad de permanecer voluntariamente o salir del local -Esto se efectuó mediante una consulta que se hizo a la dirigencia de las Ligas, porque, ciertamente llegaron tomando rehenes. A un secretario le quitaron el teléfono de la mano. Y sólo cuando en la noche se aclaró de que no se había ordenado con rehenes comenzaron a decir que podían salir los que quisieran. Sobre este punto informamos que-: Quedaron solamente dos sacerdotes como responsables del Patrimonio del Arzobispado y del Seminario por encargo del Arzobispo.

b-) Que por su propia iniciativa -por su propia iniciativa y no por presión- el Socorro Jurídico del Arzobispado ya estaba denunciando los desalojos y sus consecuencias y haciendo gestiones para la libertad de los detenidos -El director del Socorro les mostró a los ocupantes el pliego que ya llevaba él preparado para denunciar los que ellos decían que iban a presionar para denunciar-.

c-) Mons. Romero, atendiendo razones humanitarias y dentro de su habitual posición pastoral dialogó con los ocupantes y nombró una comisión especial que está mediando para la solución pacífica y justa del conflicto”.

Gracias a Dios, ayer al medio día quedó desocupado el Arzobispado el cual había funcionado interinamente en las oficinas de la parroquia de San José de la Montaña. Pero fueron cuatro días en que se estorbo la labor de la Arquidiócesis en una forma innecesaria, iba a decir ridícula…

Yo quiero agradecer entre las muchas muestras de solidaridad que nos llegaron la que el partido Demócrata Cristiano publicó y precisamente por no ser yo un político dejo la palabra a quienes pueden analizar ese hecho con lenguaje político. Dice el comunicado político de la Democracia Cristiana: “… realmente este es un hecho insólito, verdaderamente inconcebible dentro del marco del análisis político racional, ya que de todo el pueblo salvadoreño es conocido que la persona que ha defendido los derechos humanos con más valentía que nadie en este país es Mons. Romero y que no es necesario tomarse su Sede para que interceda por las personas detenidas, pues ésto lo ha hecho desde hace mucho tiempo atrás y nuestro pueblo lo sabe muy bien y respalda la valiente actitud del Arzobispo…” Continúa este lenguaje político criticando políticamente donde yo no quepo pero donde me toca también escuchar. Dice: “Al incalificable hecho de tomarse la Sede del Arzobispado, del lugar que se ha convertido en la casa del Pueblo para denunciar la injusticia, en símbolo de la lucha por los pobres y en refugio de nuestros compatriotas perseguidos por buscar una Patria mejor, lo que no se atrevieron a hacer las dictaduras anteriores, lo han hecho ahora los que se autodenominan vanguardia de la lucha por la liberación de nuestro pueblo…”

Que Dios les perdone como yo he perdonado de todo corazón la ignorancia con que se procedió.

A este respecto el Socorro Jurídico informa: “1º) que trabajadores de distintos centros de trabajo, apoyados por miembros de las Ligas Populares 28 de Febrero, se tomaron en diferentes fechas recientes dos fincas de café y Telediario Salvadoreño. En la finca de Berlín demandaban los trabajadores el pago completo de la primera quincena de trabajo y según ellos se les exigía trabajar una semana más sin pagarles.

2º) En la finca El Porvenir de Opico además de pedir que se les pagara correctamente solicitaban que se les cancelara aguinaldo en un cien por ciento.

3º) El Telediario Salvadoreño, los trabajadores presentaban un pliego de 22 puntos entre los cuales los más importantes eran aumentos salariales, aguinaldos en cien por ciento. Nos consta que en este centro así como en la finca de Berlín ya se encontraban ambas partes en diálogo para solucionar el conflicto.

Los cuerpos de seguridad desalojaron el día 18 de diciembre varios centros de trabajo, entre éstos a los tres mencionados con los siguientes resultados: en las fincas de Berlín se reconocieron en forma oficial por lo menos a dos mujeres muertas, a 25 capturados, a 5 lesionados de bala. Según la información también Berlín sufrió otros atropellos y que llegaba un equipo muy fuerte bélico-

De los 25 capturados después de ser presentados en tribunales fueron liberados 18 de ellos, quedan aún 7 detenidos. Por otra parte las organizaciones populares denuncian el desaparecimiento en esta acción de por lo menos 8 personas.

En Telediario Salvadoreño fueron capturadas por lo menos, 5 personas quienes el día de ayer después de ser consignadas a los tribunales fueron puestas en libertad.

Y tercero, en la finca El Porvenir, Opico, el resultado fue sangriento. Oficialmente se reconocen a 26 personas muertas, las que no fueron identificadas. Varios vecinos del lugar manifiestan que se encuentran varias mujeres y niños. 16 personas capturadas y 5 heridos de bala internados en hospitales. Las 16 personas fueron puestas en libertad ayer. Esta acción aconteció el 18 de diciembre cuando se encontraban reunidos alrededor de 900 trabajadores agrícolas. Testigos del lugar nos han manifestado que además de las 26 personas muertas, se han encontrado por lo menos 10 cadáveres más en el interior de la finca, lo que ha sido imposible constatar por el cerco militar que aún permanece. Estos, según los vecinos, están siendo enterrados sin reconocimiento legal.

El Socorro Jurídico ha trabajado en ésto, ha hecho gestiones en los tribunales de justicia, ante las autoridades de Defensa y Seguridad y ante la Comisión Especial Investigadora de Reos y Desaparecidos Políticos, para que se hicieran exhaustivas investigaciones en torno a los dolores hechos, resultando que se liberaron a 25 personas capturadas. Se comprometieron las autoridades judiciales a realizar una inspección inmediata en la finca El Porvenir, se exhumarán los cadáveres y se les entregarán a sus familiares. Sobre ésto quiero avisar a los parientes que estén escuchando por radio, o a quienes les quieran avisar, que a través de esta emisora se avisará el día de la exhumación para que los parientes puedan ir; posiblemente será el 26 de diciembre, estén atentos.

Aprovecho esta información del Socorro Jurídico a propósito de los acontecimientos de la LP -28 agradecerle al Socorro Jurídico y elogiar la inmensa labor que ha realizado allí el Dr. Roberto Cuéllar y sus colaboradores. En resumen yo leo  ésto para que vean como se trabaja con gran cariño y esfuerzo:

Desde su fundación en 1975 hasta el mes de junio de este año: casos de exhibición personal 294. Casos atendidos en materia de orden público, cuando funcionaba la fatídica Ley del Orden Público: 115 defendió Socorro Jurídico; casos atendidos en materia penal 194; casos en materia laboral individual 75; en laboral colectiva 35; en materia civil 82; en materia de inquilinato 45 casos; en materia de tránsito 10 y en materia civil traslados a Vivienda Mínima 15 casos. Esta es la labor que Socorro Jurídico hace y para lo cual no necesita presiones sino que lo hace con todo gusto…

Tengo también que denunciar aquí otras capturas arbitrarias sucedidas esta semana. Siempre lo hemos hechos y seguiremos haciéndolo cuando sea necesario. Por ejemplo: Jorge Elio Portillo por la Guardia Nacional en Comasagua; Manuel Antonio Marroquín Arteaga, obrero de Goldtree y José Rubén Abrego, Rodrigo Alvarenga y Luis Octavio Anduray campesinos capturados en Chalatenango.

Es así, en este carácter insobornable de la Iglesia como hemos seguido y continuaremos llevando nuestra defensa de los derechos del hombre.

En esta semana también tuvimos ocupaciones de templos y digo lo mismo que he dicho con el Arzobispado, no son necesarias si se trata de presionar; ahora, si se trata de defenderse por seguridad, siempre lo hemos hecho pero en esos casos la actitud del huésped tiene que ser más respetuosa y  siquiera pedir permiso y saber en qué condiciones va a estar…

Ahora quiero referirme con la misma energía pastoral a los grupos populares y a sus brazos armados que también han cometido una serie de hechos que han enlutado a muchas familias y han ensombrecido de ruinas y de miedo al país, tales son las matanzas que se hace de muchas personas simplemente por considerárselas que fueron de ORDEN o colaboradores del régimen anterior; según los informes al 1º de noviembre ya eran alrededor de 40 los asesinados por estos grupos de izquierda. Vecinos de varios cantones anuncian el peligro imprudente con que se publican listas y amenazas de gente muchas veces inocentes; y, en todo caso, nadie puede tomarse venganza por su propia cuenta.

Denuncio también el sentido anárquico con que se hacen despliegues exhibicionistas de fuerza militar pretendiendo hacer justicia por su propia mano y provocando la insurrección popular, etc. Son igualmente repudiables los que han provocado incendios de almacenes, fábricas, vehículos, etc. y que han dejado a muchas familias, empleados, sin sus fuentes de trabajo.

No se puede admitir tampoco los móviles en que se inspiran las estrategias de algunos de estos grupos cuando indican, entre otras cosas, por ejemplo: “tenemos que evitar que el gobierno nos quite las masas”, tenemos que quebrar la economía del país para desestabilizar al gobierno”, porque a la larga, tales consignas y estrategias nos están conduciendo a la ruina y a una guerra fraticida. Jamás vamos a estar de acuerdo con objetivos que lleven a más derramamiento de sangre. El lenguaje político de todos los que políticamente quieren trabajar por nuestro pueblo sólo es uno, el bien común del pueblo.

A este respecto quiero citar las palabras que en esta semana el Papa ha dirigido con motivo del día de la paz: “Mientras se permita que se mantengan amenazas, mientras se de apoyo a ciertas formas de violencia porque se ayuda a intereses o ideologías, mientras se apoya a los que dicen que el progreso de la justicia se produce en último análisis mediante la lucha violenta, mientras todas estas cosas ocurran, la bondad, la prudencia y la selectividad saldrán perdiendo periódicamente frente a la simple y brutal lógica de la violencia. Lógica que puede llegar hasta la exaltación suicida de la violencia por sí misma”.

El Papa dice que hay que llamar las cosas por su propio nombre y el asesinato se llama asesinato, aunque motivos ideológicos o políticos hicieran cambiar su naturaleza, eso no hace más que agravar la situación.

También, valiéndome de la intervención del Papa contra los secuestros en Roma, repetiré sus mismas palabras a los que en esta hora son protagonistas de secuestros en la esperanza de que la gracia de la Navidad conmueva los corazones de los secuestradores. El Papa Juan Pablo efectuó un llamamiento en favor de la liberación de las víctimas de secuestro en Italia y citó concretamente algunos casos que para mí no son ahora de necesidad como lo son los nombres de los secuestrados salvadoreños: el Sr. Jaime Hill, el Sr. Jaime Battle, el Sr. Adolfo McEntee y el Embajador de Sud Africa Archibal Dunn. A este último caso quiero referirme de manera especial y directamente a las F.P.L., para decirles: que me he enterado de lo perentorio de sus condiciones y suplicarles en nombre de la humanidad de Navidad, que sean más racionales en sus peticiones y más de acuerdo con la realidad. Quiero hacer mías como voz de Iglesia angustiada, la voz de esta esposa enferma del Sr. Dunn. “La Navidad, dice esta esposa es la época que hace surgir el espíritu de la buena voluntad en todos los hombres. Yo como una esposa acongojada, madre y como ustedes un ser humano, suplícoles con la mirada del mundo entero sobre ustedes, demostrar que son capaces de un acto humanitario regresando a mi esposo al seno de su hogar, donde lo esperamos sus nietos, sus hijos y yo”. Mi gustosa intervención en favor de todas estas personas con tal de lograr su libertad.

Yo pido como les decía el año pasado y hoy con más angustia que antes: “celebremos una Navidad sin que en el hogar falte nadie de los que viven!”.

Animado de este mensaje del Papa y de estos llamamientos, yo quiero encarecer a todos los hombres que trabajan en las luchas políticas populares, que traten de iluminarse por la fe y por estas motivaciones del proyecto de Dios para que su trabajo sea simpático y su fuerza social y política sea verdaderamente constructiva. También quiero encargar con todo cariño y encarecimiento a los queridos sacerdotes, religiosas, religiosos y demás agentes de pastoral a que aceptemos con valentía el reto que nos presenta este momento del país para hacer una verdadera pastoral de acompañamiento, les recomiendo la lectura del editorial de Orientación de esta semana, en que precisamente llegamos a este filo de nuestra actividad pastoral. Lo que hoy necesitamos no es simplemente acompañar, sino una pastoral de acompañamiento a todas las organizaciones y demás fuerzas políticas.

Finalmente quiero dirigirme de nuevo a los que sustentan el poder económico del país y que necesariamente se verán afectados por las reformas y nacionalizaciones que se pretenden hacer. Y aquí quiero hacer también un gesto de aprobación y de alegría por el hecho principal político de esta semana que fue el anuncio de la nacionalización del comercio exterior del café y del azúcar en lo que de beneficio puede tener para el país. Serán los técnicos los que desarrollen técnicamente esta ley; al pastor sólo le corresponde animar de justicia y de amor, al bien común, este avance de nuestros gobernantes.

Todo esto, también, he de decirlo con franqueza pastoral cristiana, que me hace pensar que hay buena voluntad en el país, en la parte sana que puede salvar a nuestro país y por eso me dá pena que se estorbe con este retorno a la violencia de la represión en nuestro ambiente. No se puede admitir que haya fuerzas de represión cuando se está ofreciendo, por otra parte, un bienestar a nuestro pueblo. Tengo pues, que gritar estos atropellos que llevan luto a muchos hogares, dan pábulo al odio de muchos grupos y llevan la desconfianza al corazón de la patria. ¿Por qué se ha tenido que recurrir nuevamente a resolver los problemas laborales del campo y de la industria con soluciones militares y no políticas? ¿No se quería ya romper con el pasado? ¿el volverse a teñir de sangre no es estar dando credibilidad a quienes dicen que este gobierno es la continuación del régimen anterior, perdiendo así la credibilidad ante el pueblo?

¿Se habrán dejado seducir por las presiones de quienes no quieren de ninguna manera los cambios? Cumplir las promesas de no ceder a las presiones del extremismo es la única manera de mantener el honor, recuperar el honor de una institución que ha perdido mucha credibilidad. O es que todavía hay elementos dentro de esa institución que siguiendo el juego de los intereses están cometiendo acciones que desprestigian al ejército y ponen en duda las buenas intenciones y los esfuerzos del gobierno?…

En este mismo sentido al dirigirme a los poderosos económicamente, les invito, en el espíritu de la Navidad, a proclamar con Jesús el evangelio: que no hay más que un solo Dios que no puede admitir ídolos, y que no se puede servir a Dios y al dinero y por eso viene a salvar desde los pobres a la austeridad. El bien del país exige sacrificios, ya nos ha exigido, y en gran escala a las mayorías que han tenido que vivir tanto tiempo el hambre y la miseria. Es justo que algún sacrificio tengan que hacer los demás. No se quiera defender con la violencia, privilegios e intereses, o buscar armas y crear ejércitos; sería peor, no conduce a nada bueno porque no puede hacer bienestar y progreso sobre bases tan deleznables. La exigencia evangélica- de la justicia social es dura pero es la única sólida para crear paz y trabajo. Lo demás es hacerse responsable ante la historia de las explosiones de la violencia y de la desesperación y acelerar el imperio de una dictadura que nadie desea.

PENSAMIENTO QUE NOS LLEVA AL ALTAR

-Esta es la hora de María

Queridos hermanos, perdonen lo prolongado y terminemos augurando como lo hacía Puebla, junto a la imagen de María que ha sido central en esta reflexión. Es la hora de María, tiempo de un nuevo Pentecostés que Ella preside con su oración. Cuando bajo el influjo del Espíritu Santo inicia la Iglesia un nuevo tramo en su peregrinar. María está aquí junto a la Navidad y junto a Ella nos sentimos hijos que buscamos, como Ella, la verdadera felicidad que Jesús nos trae.

Vamos a asistir ahora a este acto de Iglesia de promover estos jóvenes en su heróico deseo de trabajar por la liberación del pueblo pero desde la proyección de la salvación de Jesús. Estos jóvenes junto con los otros que llenan nuestros seminarios, son esperanza de que en El Salvador hay fuerza salvífica de Dios encarnada también en los hombres. Así sea…

Lee más

Dios trae la alegría de su liberación para todos los hombres. convirtámonos a El

Homilía del Tercer Domingo de Adviento
16 de diciembre de 1979

Lecturas:
Sofonías: 3, 14-18a
Filipenses: 4, 4-7
Lucas: 3, 10-18

Queridos hermanos:

Introducción: Domingo Gaudete = Alegraos. Es una liturgia de alegría y esperanza

En el año litúrgico este domingo toma un nombre que es signo de alegría. Comenzaba el Introito -tomando la palabra de San Pablo- “gaudéte”. Y así se llamaba: el Domingo Gaudéte, que quiere decir: “alegraos!” Es una liturgia de alegría y de esperanza la de este domingo. La oración que se ha cantado al principio de la misa pide a Dios poder llegar a los gozos de la gran salvación y celebrarla con fervorosa alegría.

– Se diría que es una anticipada felicitación de Navidad

Podía decirse, en este ambiente en que ya circulan las tarjetas de felicitación de Navidad, la Iglesia también nos dá su felicitación. Pero no en una forma superficial, de conveniencia, de relación social; sino un mensaje que nos lleva a profundizar el por que de esta alegría y que aún aquellos que sin creer en Cristo ven acercarse la Navidad sienten que algo alegre se acerca al mundo.

-Alegría de ser sujeto-objeto de la historia de salvación

La alegría es la que estamos celebrando por la venida de Dios a la historia. Alegría de haber sido los confidentes del señor que nos hace conocer su proyecto de salvación para todos los hombres. Y nos hace a nosotros los hombres objeto y sujeto de ese proyecto; y nos llama a nosotros los hombres a colaborar con él en la salvación del mundo.

-Juan Bautista, símbolo del hombre con que cuenta Dios para esa historia

Por eso, el domingo pasado ya les anticipaba el tema de este domingo bajo el mimo signo de Juan Bautista, a quien el domingo pasado presentábamos como el Precursor y el modelo de todos los hombres que Dios necesita para hacer presente en el mundo su Buena Noticia de salvación. La Iglesia, la comunidad cristiana, todos seguimos siendo en el mundo Precursores de la venida del Señor a salvar al mundo.

El predicador de las exigencias morales que nos dispone a ser receptores de la venida de Dios

Pero hoy Juan Bautista se presenta como el educador, el moralista, el predicador que nos va a decir las exigencias morales que requiere en el hombre la aceptación de esa salvación que Dios trae. Es un mensaje de austeridad pero al mismo tiempo como condición para una profunda alegría.

DIOS TRAE LA ALEGRIA DE SU LIBERACION PARA
TODOS LOS HOMBRES CONVIRTAMONOS A EL

1o) Dios ha venido a nuestra historia
2o) Liberación bajo el signo de la alegría
3o) Conversación a Dios, único camino de la alegre Liberación

1o.- DIOS HA VENIDO A NUESTRA HISTORIA

Ante todo, ratifiquemos esta idea que viene siendo la que se celebra durante todo el Adviento preparatorio de la Navidad: la presencia de Dios en la Historia.

-Esa venida es el objeto de la celebración de Adviento

El título de esta temporada “Adviento” celebra, precisamente, el advenimiento: el Dios que viene a los hombres. Era el anuncio de los profetas que culmina en aquel nombre que Isaías le dá al Dios  que viene a salvarnos: “Enmanuel”, Dios con nosotros.

-Esa noticia es el mensaje de Juan Bautista en el Evangelio de hoy

El evangelio presenta precisamente, a Juan en un momento histórico: “…Siendo emperador Tiberio, siendo Procurador de Palestina, Poncio Pilato”. Mencionando a los cuatro Tetrarcas y a los pontífices del tiempo. En ese marco histórico-religioso el Espíritu Santo hizo oír la voz a Juan hijo de Zacarías que se crecía en el desierto y de ahí salió por toda la región del Jordán anunciando la venida de Dios: “El Reino de Dios ha llegado ya. En medio de vosotros está alguien a quien vosotros no conocéis, él es  grande…” Es la Buena Nueva que nos ha mencionado el evangelio hoy en boca de Juan Bautista. El anuncia la gran noticia: ¡que Dios ha venido! Y esta sigue siendo la gran noticia de los cristianos. El cristiano que no sienta con alegría esa cercanía de Dios en la historia no ha comprendido la esencia de su fe.

a-) Ya desde el Antiguo testamento; Idea de la presencia de Dios

-No es una idea abstracta, estática, metafísica de Dios

Esta es la convicción que nos quiere, también, afianzar la primera lectura. Uno de los profetas nos anuncia ese Dios que viene, que existe no como algo estático, metafísico, un concepto catequístico de Dios. Sino que es un Dios vivo, un Dios que se anuncia en la primera lectura de hoy como Rey de Israel: “…en medio de tí, y ya no temerás. Aquel día dirán a Jerusalén: No temas, Sión, no desfallezcan tus manos. El Señor tu Dios, está en medio de ti, es un guerrero que salva”.

-Es un Dios viviente, que acompaña la historia…

La idea de Dios en el Antiguo Testamento. Es bueno que en nuestro tiempo -y gracias a Dios así está sucediendo- va liberando una idea estática de Dios; y nos va ofreciendo un Dios dinámico, un Dios que camina con su pueblo, un Dios que actúa y que inspira a los hombres en sus esfuerzos liberadores, un Dios que no mira con indiferencia el clamor de los que sufren, que como en Egipto escucha la esclavitud, el latigazo, la marginación, la humillación. Y está dispuesto en su momento a enviar un guía, un redentor; está en medio de nosotros. Esta es la gran noticia que Juan Bautista nos comunica.

b-) En el Nuevo Testamento Cristo es el Dios visible en la historia

-Concilio Vaticano II

En nuestro tiempo. El Concilio Vaticano II después de hablarnos cómo Dios se revela en su creación, por medio de una naturaleza tan elocuente de la presencia de Dios entre nosotros, envió a su propio Hijo para darnos una revelación más íntima, sobrenatural. Y en Cristo tampoco vino en una forma estática -sólo a contemplar-, sino que vino a meterse en la historia, a salvar la historia, a poner el germen de salvación en las historias de todos los pueblos y sembrar su esperanza y su fe en el corazón de todas las razas. Ese Cristo es la plenitud de la revelación, es el signo de que Dios está en medio de nosotros amándonos, comprendiéndonos, haciendo suya toda la vivencia de los hombres en cualquier sentido, menos en el pecado del cual, precisamente, trata de liberarnos para que seamos lo que tenemos que ser.

“Dios está con nosotros -dice el Concilio- a través de Cristo para librarnos de las tinieblas del pecado y la muerte, y hacernos resucitar a una vida eterna”. (D.V.4)

-Juan lo anuncia dinámico, salvador

Juan Bautista predicaba tanto esta presencia de Cristo que nos cuenta el evangelio: “…muchos pensaban: ¿si no será El mismo, el Mesías que ha de venir?” Y Juan Bautista supo identificarse: “No, yo no soy. Yo no soy más que la voz que lo anuncia. Yo no soy digno ni siquiera de soltarle la correa de su sandalia. Yo apenas anuncio penitencia para que se preparen a recibirlo; y por eso bautizo pero con agua -despertando una disposición moral en el corazón-. Pero viene alguien que no sólo bautiza con agua sino que va a poner un germen de vida eterna. El bautiza en fuego y en Espíritu Santo y ya está en medido de nosotros”.

-San Pablo: “El Señor está cerca”

La segunda lectura de donde toma su nombre este domingo nos exhorta, precisamente, a la alegría porque: “El Señor está cerca”. ¿Ven, queridos hermanos, como la presencia de Dios en la historia es una tesis sustancial de la Biblia, de la revelación de Dios? Ningún cristiano debe sentirse sólo en su caminar, ninguna familia tiene que sentirse desamparada, ningún pueblo debe ser pesimista aún en medio de las crisis que parecen más insolubles como la de nuestro país, Dios está en medio de nosotros.

Tengamos fe en esta verdad central de la sagrada revelación. Dios está presente, no duerme, está activo, observa, ayuda y a su tiempo actúa oportunamente. Por eso la presencia de Dios despierta en el corazón la verdadera alegría: “Alegraos en el Señor!; de nuevo os repito: ¡alegraos porque Dios está cerca!” Es el gran llamado de este domingo hecho por San Pablo no sólo a la comunidad de los Filipenses, sino a los cristianos de todos los tiempos: Dios está cerca, fuente de alegría.

2o.) LIBERACION BAJO EL SIGNO DE LA ALEGRIA

a-) “Estad siempre alegres…”

Es la nota típica de este domingo: que Dios ofrece la liberación bajo el signo de la alegría. Como quisiera yo, queridos hermanos, y todos los que a través de la radio están en este momento de reflexión en la Palabra de Dios conmigo, que sacáramos este domingo el sentimiento optimista de la alegría verdadera: “Estad siempre alegres en el Señor!”

-Base: “El Señor está cerca…”

¿En qué se basa? En la cercanía de Dios. Dios es alegría, Dios no quiere la tristeza, Dios es optimista, Dios es posibilidad de todo lo bueno, Dios es omnipotencia para hacer el bien y el amor. ¿Quién puede estar triste con la presencia de un Dios que lo llena todo?

-Se expresa en que”…

Nada os preocupe -dice San Pablo-. Manifestad esa alegría en oración, acción de gracias, petición de lo que necesitamos, reconocimiento de nuestras limitaciones pero sabiendo que alguien puede llenar lo que a mí me falta”.

-Equivale: a la paz de Dios…

En las crisis de los pueblos saber que Dios tiene la clave de la historia en su mano y sabrá sacar a flote toda esa tremenda situación de la Patria, equivale esta alegría, a la Paz de Dios que sobrepasa todo juicio. Y así dice San Pablo: “que ella custodie vuestros corazones, y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.

b-) Calidad de esta alegría.

-No es una alegría de mundo.

De placeres, las falsas alegrías que los hombres llaman felicidad y que no son más que amargura, zozobra, asquerosidad.

Es la alegría que produce paz de Dios en el corazón.

Alegría que se puede tener aún medio de las tribulaciones porque es una alegría que dimana de la redención. Y la redención se ha hecho con cruz, el dolor del hombre es cruz y que como cruz trae redención, y debe de dar paz, alegría de pascua, esperanza de resurrección. No es conformismo porque el conformismo tampoco es alegría. El conformismo es un hombre pesimista, un hombre determinista que cree que todo le viene impuesto de arriba y que él no tiene acción alguna. Ese es un concepto falso, diría yo: “blasfemo!”, de la  voluntad de Dios. El que no quiere salir de su situación de oprimido, de su situación de marginación creyendo que esa es voluntad de Dios, está ofendiendo a Dios. Dios no quiere la injusticia social!…

La alegría debe dar ánimo y debe de ser impulso de acción en el hombre

Y cuanto más necesitado, y más marginado, y más oprimido, tiene que responder no con odio, ni resentimiento, sino con la alegría santa de quien confía en el omnipotente, como cuando María perteneciente a un pueblo oprimido bajo el imperio Romano decía con santo optimismo y con santa alegría: “El llena de bienes a los humildes y a los pobres, y despide vacíos a los auto-suficientes. El, si es necesario, derribará del trono a los poderosos y ensalzará a los humildes”. Esta es la santa alegría, la de María, la de la Virgen, la de los verdaderos felices aún estando junto a la cruz. Sepamos distinguir, pues, esta gran fuerza de Dios que nos dá la alegría.

-Esta alegría debe de ser testimonio frente a toda la humanidad. San Pablo dice: “Que vuestra mesura sea conocida por todo el mundo…” Queridos cristianos, nuestra actitud cristiana frente a las situaciones y coyunturas de los pueblos no tiene que confundirse con actitudes revolucionarias que no creen en Dios. Tiene que ser la alegría de la esperanza que trabaja aún unido a aquellos que no tienen fe ni esperanza, pero poniéndole un elemento nuevo: No dejándose subordinar, sino impulsando con nuevas motivaciones la lucha de la tierra; que no será eficaz mientras no cuente con esta trascendencia del que dá optimismo y alegría, y les puede comunicar fermento y fuerza a todas las luchas de la tierra.

Es triste que los cristianos, en vez de ser fermento de las organizaciones políticas populares, fermentos de cristianismo, impulsos de alegría y de lo sobrenatural, sean tan cobardes que se dejen manipular y pierdan su fe, cuando ellos debían de dar fe a las fuerzas liberadoras del mundo.

Yo quiero, hermanos, con este mensaje de este domingo que de veras recobremos nuestro orgullo santo de ser cristianos y de confiar con optimismo en el Señor y en nuestra fe. Y que desde esa fe sepamos incorporar a la gran liberación de Cristo la lucha de nuestro pueblo. No estamos contra la lucha prolongada, la tenemos más prolongada nosotros desde hace veinte siglos en que venimos luchando contra todas las tiranías y contra todas las esclavitudes, pero en nombre de Aquel que no se conforma con ningún proyecto concreto de la tierra porque está dispuesto a criticar siempre para dar mejores horizontes a los hombres que de veras quieren a la humanidad y quieren siempre un mundo mejor. Esto lo encontrarán siempre en una fe optimista y alegre como la que profesa nuestro cristianismo.

c-) Descripción de la transfiguración de un estado de pecado a una fiesta de la amistad con Dios…

La primera lectura de hoy es típica para cantar la verdadera alegría del que cree en Dios. El profeta en todo ese capítulo tercero -que yo les recomiendo que lo lean íntegro y no sólo el pasaje que se ha leído hoy- describe la tristeza de un pueblo que ha caído en el pecado, y ha sido deportado al destierro, y está humillado pero no pierde su optimismo. Y comprende que es castigo de Dios lo que está sufriendo y le pide perdón a Dios y se convierte.

Conversión que constituirá el resto de Israel y el espíritu de pobreza

Hay en esta conversión una promesa de salvación cuando el Profeta anuncia el gran día del Señor. Dice: “ese día no tendrás que avergonzarte de todas esas veces en que me traicionaste. Pues de en medio de tí yo arrancaré a aquellos que se jactan de su orgullo y tu no seguirás vanagloriándote en mi monte santo. Dejaré subsistir dentro de ti a un pueblo humilde y pobre que buscará su consuelo y su fuerza sólo en Dios. Aquellos que queden de Israel no se portarán injustamente, ni dirán más mentiras, ni se hallarán en su boca palabras engañosas”.

Por primera vez en la Biblia el Profeta Sofonías nos dice en que consiste el espíritu de pobreza. Es ese pueblo humilde y sencillo que ha puesto en Dios solo su esperanza, es ese pueblo en el cual ya no están incrustados los orgullosos, los vanidosos, todos aquellos que hacían despreciables al pueblo. Es el pueblo seleccionado por el dolor y el sufrimiento que se ha convertido a Dios y que en medio del pueblo de Israel constituye ese resto de esperanza.

Queridas comunidades cristianas, ahí está el retrato de lo que tenemos que ser. Unas comunidades en las cuales pongamos toda nuestra confianza en Dios. Y de nosotros no participen en el falso orgullo aquellos que creen poner sus fuerzas en las cosas de la tierra. La verdadera pobreza es preocuparse preferencialmente por los pobres como si fuera nuestra propia causa. Y por eso, también, sentir que uno es pobre y que necesita de Dios la fuerza en todas las situaciones.

De modo que las lecturas de hoy nos esclarecen y esto es un tema que en la Biblia lo podemos encontrar abundante, los salmos, los evangelios-: “Alegraos que vuestra recompensa será grande en el cielo. En esta tierra tendréis muchas tristezas, pero alegraos porque vuestra alegría nadie os lo podrá quitar”. Como quisiera, hermanos, sí, de veras este sería el deseo más grande de mi mensaje de esta mañana, de alegría y de esperanza: que decayera de todo corazón el pesimismo, la depresión. Y que, en cambio, cuanto más oscuro se presente la perspectiva sintamos más clara nuestra confianza en aquel que todo lo puede.

3o. CONVERSION A DIOS, UNICO CAMINO DE LA ALEGRE LIBERACION

-Señalo ahora el camino por donde podemos adquirir esa alegre liberación que debe disfrutar ya todo cristiano

Porque quiero decir esto: que el que tiene esta alegría y está liberado interiormente de todas esas depresiones ya es un hombre promovido y está más dispuesto que nadie a trabajar la promoción de todos lo demás. Mientras haya un corazón deprimido por el odio, por la venganza, por la violencia esos no son auténticos instrumentos de la liberación que Dios quiere. Son Uds. Queridos cristianos, purificados en su pecado, optimistas en la espera, confiados en su pobreza, apoyados en la cruz los que están ofreciendo al país y al mundo la verdadera salvación. Y ya la disfrutan, ya son libres, nadie es tan libre como aquel que no está amarrado a las pasiones y al pecado. Cuanto más grave, cuanto más injusto, cuanto más constituye las estructuras injustas de nuestro pueblo, todos esos encadenados a las coyunturas es la hora de que por encima de toda la fuerza liberadora vendrá de aquí del Señor.

El camino no es otro que la conversión. Conversión hacia Dios

Recuerdan el domingo pasado cuando decía en aquel marco histórico de Palestina el Espíritu del Señor inspira a Juan Bautista que salga del desierto y vaya a predicar. Y decía él que, él era la voz del profeta que clama en el desierto: “preparad los caminos, todo cerro sea allanado, toda hondonada sea terraplenada, todo camino torcido, enderécese”. Son imágenes orientales para expresar situaciones morales.

-Decía Juan a las multitudes…

Por eso, el evangelio dice a continuación allí: “Decía pues, a las multitudes que venían a él de todas partes para que los bautizara: “Raza de víboras, ¿quién les ha dicho que evitarán el castigo que se acerca? Muestren los frutos de una sincera conversión en vez de pensar: Nosotros somos hijos de Abraham. Porque yo les aseguro que de esas piedras Dios puede sacar hijos de Abraham. Ya llega el hacha a la raíz de los árboles y todo árbol que no de fruto va a ser cortado y hechado al fuego”.

-Conversión-Bautismo
-“Qué hacemos?”

Y allí encaja la perícopa que se ha leído en el evangelio de hoy: “Entonces le preguntaba la gente “¿Qué hacemos?” Y él contestó: “El que tenga dos túnicas, que se las reparta con el que no tiene y el que tenga comida, haga lo mismo”.

-Se le acercan de todos los ambientes. Juan a nadie rechaza

Vinieron también unos publicanos -eran los cobradores de impuestos que cometían muchas injusticias-… Y a éstos les decía Juan: “No exijáis más de lo establecido”. La corrupción gubernamental, ¡Corríjase! Caminos tortuosos… -Unos militares le preguntaron: “¿Qué hacemos nosotros?” él les contestó: “No hagáis extorsión a nadie, ni os aprovechéis con denuncias, sino contentaos  con la paga”.

Y así iba señalando Juan a cada categoría sus propios deberes, la conversión. Y después al hombre que de veras se convertía sólo a esos los llevaba a las aguas del Jordán y los bautizaba. Era un signo de purificación pero que expresaba una actitud interior. Si un hombre no quería dejar sus  malos caminos no podía bautizarse. Juan Bautista, pues, predicaba y bautizaba, daba un signo de conversión.

-Todos buscaban la redención

Fíjense en esta lectura que hemos hecho: “Todos buscaban la redención”. La redención es universal, Dios viene a la historia ofreciendo salvación a todos los hombres. Preciosa aquella plegaria de nuestra misa, la cuarta oración eucarística que dice: “Dios tiene su mano para que la encuentre todo el que la busca con sincero corazón”. No es necesario, a veces, haber conocido el cristianismo. Los que no lo pudieron conocer pero en sus religiones paganas buscan con sincero corazón la honradez, el servicio al Dios entendido a su modo. Dios los está salvando. Quien sabe si dentro de nuestra Iglesia no existe la fe y la búsqueda de Dios como existe, tal vez, fuera de los límites de nuestra Iglesia. ¡Gracias a Dios tenemos gente muy santa en nuestra Iglesia!

Cuando yo rezo en la eucaristía: “No te fijes en mis pecados, sino en la fe de tu Iglesia”, pienso en tantos corazones anónimos, pobrecitos, sencillos que son la fuerza de nuestra Iglesia.

Pero esta mañana estamos comprendiendo como a Juan, signo de la predicación de la Iglesia, se le busca de todas partes, de todos los ambientes llegaban a él. Y se han mencionado dos ambientes bien difíciles cuando se tiene en cuenta la historia de Israel: los publicanos y los militares.

Los publicanos eran hombres despreciables, en otro aspecto, igual que las prostitutas, gente de la cual no se tenía como honor acercarse a ellos, al contrario. Y a estos seres marginados moralmente, Juan les enseña que también para ellos hay caminos de salvación. Y Cristo decía un día: “…pueda ser que los publicanos y las prostitutas entren al reino de los cielo y no vosotros, fariseos hipócritas que hacéis consistir la religión en apariencias; y en vista de que sois los buenos despreciáis a los demás que son los malos” ¡Quién sabe quien es más malo y más bueno ante la presencia de Dios!.

También para los soldados hay llamamientos a conversión. Cuántos dicen hoy: “Nada bueno se puede esperar de los militares”. Yo creo que aquí está un reto en el evangelio de hoy para saber que no hay hombre condenado en vida y que todo hombre por más malo que haya sido, y por más lastre que haya llevado, existe un llamamiento de Dios llamándolo a conversión. Y es una esperanza cuando surge de la misma podredumbre un brote de buena voluntad. Y es señal de que un pueblo no ha sido perdido del todo cuando hay siquiera una chispita de salvación en medio de las crisis más oscuras del pueblo.

Por eso, hermanos, y ésto no está siendo apoyo a ninguna opción política sino simplemente el llamamiento de Juan que deja acercarse también a los soldados para decirles lo que tienen que hacer, si de veras quieren entrar en el Reino de Dios. Juan no se vende a nadie, la Iglesia no se vende a nadie, la Iglesia está comprometida sólo con el Reino de Dios y exige las exigencias del Reino de Dios a todo a aquel que se le acerca. No debe de rechazar a nadie si la buscan con sincero corazón.

-Llama Juan a todos y les exigía un compromiso personal de justicia

La conversión es algo personal. Así como también el pecado es algo personal y sólo tiene que purificarse un hombre cuando el hombre mismo se arrepiente y busca los caminos de la justicia.

No bastan mensajes y proclamas de buena voluntad. Juan sólo bautizaba a los hombres que de verdad habían roto con el pasado.

Y de aquel pasado del que rompía la conversión exigida por Juan Bautista, se encontraron muchos en el grupo de los apóstoles del Señor. La Iglesia ha nacido de pecadores, no lo olvidemos, queridos cristianos. La Iglesia es santa porque lleva el espíritu de Dios que la anima pero es pecadora y está necesitada de conversión porque la componemos nosotros los hombres mal inclinados y, a veces con un pasado que tal vez nos avergüenza pero que una vez que nos hemos convertido tratamos!, ¡tratamos! de seguir al Señor. No es que ya lo sigamos con perfección pero el esfuerzo de seguirlo hace el verdadero discípulo de nuestro Señor Jesucristo.

-Esta es la pauta de la Iglesia: que quiere que la gente se libere de las cosas irresponsables de su propio ambiente

Pablo escribía a los romanos: “…el que mentía, ya diga la verdad; el que robaba, póngase a trabajar…” Como podíamos continuar estas frases de San Pablo: El que era malo, puede comenzar a ser bueno; y será feliz con la felicidad que no encontró robando, ni extorsionando, ni haciendo el mal torturando; todo ese pasado no podía dar felicidad, ni podía ser solución de la Patria. ¡Conviértase! Y encuentra que la felicidad es colaborar con amor por el bien de todos.

La conversión lleva a compartir:

El que tenga dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene que comer, participe aunque sea de lo poquito que tiene.

Esto es una sociedad solidaria, es la que la Iglesia promueve preocupada por dar a todos lo necesario y no aceptar ciegamente la diferencia nacida del dinero o de la fuerza. “No abusen de la gente” -decía Juan Bautista- y la Iglesia repite: “No abusen”. No hay hombres de dos categorías. No hay unos que han nacido para tenerlo todo y dejar sin nada a los demás. Y una mayoría que no tiene nada y que no puede disfrutar la felicidad que Dios ha creado para todos. Esta es la sociedad cristiana que Dios quiere en que compartamos el bien que Dios ha dado para todos.

*¿Creen Uds., hermanos, que es cristiana la actitud de algo que me llegó cuando venía hoy a misa, un telegrama: “Ruégale en homilía domingo como defensor de la justicia ataque el pecado de usura según el evangelio; a un matrimonio empleado público por trescientos colones un abogado les ha embargado en cuatro años, a pesar de haber descontado ¢2.574.00 y no quiere atender a las súplicas de retirar el embargo”. ¡Esto es infernal, cuánta conversión se necesita en todo ésto…!

-La conversión será duradera y profunda si somos capaces de criticar nuestra falsa manera de ver el mundo y a los hombres

Quiero insistir en ésto, hermanos, porque yo creo que lo que hoy más necesita un salvadoreño madura es sentido crítico. No estén esperando hacia dónde se inclina el obispo, o que dicen otros, o que dice la organización. Cada uno debe ser un hombre, una mujer crítica: “por sus frutos se conoce el árbol”. Miren que produce y critiquen de acuerdo con las obras: al gobierno, a la organización política popular, al partido político, al grupo tal. No se dejen llevar, no se dejen manipular. Son Uds., el pueblo, el que tiene que dar la sentencia de justicia a lo que el pueblo necesita…

Por eso cada uno tiene que ver al mundo con sus propios ojos. Y tiene que prescindir del ambiente en que se encuentra. Yo pienso: ¡Cuántas pobres empleadas tienen que pensar como piensan sus señoras! No tiene que ser así, tienen que pensar libremente. Y así se manipulan muchedumbres porque se les tiene cogido del hambre a mucha gente.

Hay que saber criticar y ver al mundo y a los hombres con criterios propios y un cristiano tiene que aprender a afinar sus criterios cristianos.

*El rico tiene que criticar en su propio ambiente de rico: el por qué de su riqueza, y por qué a su lado hay tanta gente pobre. Si es un rico cristiano ahí encontrará el principio de su conversión, en una crítica personal: ¿Por qué yo rico y por qué a mi alrededor tantos hambrientos?…

* El esposo infiel se convertirá y será un esposo modelo cuando tome consecuencia de su machismo y por que no es capaz de tener con su esposa unas relaciones de adulto maduro cristiano…

Lo que yo quiero decir con todo ésto es que no vivamos de lo que dicen los otros, que no vivamos del ambiente. La conversión que Juan Bautista pide era a cada hombre: “¿De dónde vienes?, ¿del ejército? Pues, si quieres entrar en el Reino de Dios tú piensa en eso y conviértete al Señor. ¿De qué grupo viene? ¿De los publicanos?, ¿de las rameras? No importa, comienza a ver al mundo con tus ojos de hijo de Dios y no sigas haciendo lo que estas haciendo”.

Hermanos, ¡a cuántos está perdiendo el pecado del ambiente que está privando a los hombres de su propio criterio! ¡A cuántos está llevando a sospechar de otros, hasta del obispo, porque quieren que piense como ellos o ellos pensar como el otro! ¡No!, yo les ofrezco aquí unas reflexiones a la Palabra de Dios con el fin de que cada uno de Uds., asimile y desde su propia personalidad actúe como cristiano si de verdad quiere hacer honor a la fe que profesa y no ser víctima del manipuleo ni del ambiente.

-Otra característica de la conversión de Juan que no sólo es personal sino que va buscando una renovación social

No basta la conversión de un publicano, de un soldado, de un borracho. Hay que descubrir la red de complicidades que permite el hecho de la prostitución a gran escala. ¡Si es que ya se ha hecho un sistema! Y cuando se dice quienes son los dueños de ciertos moteles y de ciertas casas de prostitución se queda uno horrorizado. A veces, los mismos puritanos que condenan la inmortalidad del pueblo están formando parte de ese sistema: de corromper al pueblo en borracheras y prostituciones…!

*La conversión que Juan pide es -traducida a términos modernos- que cada hombre descubra el circuito económico que nace del alcoholismo. Que vergüenza que hasta el mismo Estado tiene que ser cantinero, vende-guaro para poderse sostener…!

En esta hora de revisiones los encargados de la economía del país debían de sanear las fuentes de nuestra economía y no permitir que el pobre pueblo, para aportar a  la economía del país tenga que envenenarse comparando guaro mientras se deja sin impuesto otras cosas que podían venir a sustituir esas fuentes ya podridas de ingreso al país…

* Una verdadera conversión cristiana hoy, tiene que descubrir los mecanismos sociales que hace del obrero o del campesino personas marginadas.

¿Por qué sólo hay ingreso para el pobre campesino en la temporada del café, y del algodón, y de la caña? ¿Por qué esta sociedad necesita tener campesinos sin trabajo, obreros mal pagados, gente sin salario justo? Estos mecanismos se deben descubrir no como quien estudia sociología o economía, sino como cristianos para no ser cómplices de esa maquinaria que está haciendo cada vez gente más pobre, marginados, indigentes…

Sólo por este camino de conversión se podrá encontrar la verdadera paz en la justicia. Por eso, la figura de Juan Bautista en pleno Adviento es la figura de la Iglesia y la figura de la comunidad cristiana, que lejos de andar buscando soluciones por proyectos de venganzas y violencias, busca en la raíz el verdadero mal de nuestra sociedad: en el pecado. Y busca una conversión que redunde también en conversión del pueblo, no de cada individuo solamente.

Y Juan Bautista, cuando al predicar todo ésto se preguntaban: “¿Será él el Mesías?”, decía: “No, yo no más que un simple precursor. Yo bautizo en agua”. Es un rito nada más para expresar la interioridad del hombre. Pero así como el agua una vez que se escurra deja seco y como antes al hombre, también esta actitud moral si no es perseverante sólo será conveniencia y a veces oportunismo: como hoy las cosas políticas van por ese lado son los más morales de la población. Pero si después cambian las cosas volverán a cambiar ellos.

Ahí tiene los medios de comunicación social prestándose al manipuleo y al sostenimiento de un pecado de injusticia social que no se puede defender con nada…

Por eso la Iglesia apoya todo aquello que fomenta el cambio estructural. No se queda ahí, naturalmente, porque la Iglesia ha dicho en la voz de Pablo VI: “cambiar estructuras sin cambiar los corazones de los hombres es simplemente poner las nuevas estructuras al servicio de nuevos pecados”. “Lo que se necesita es el hombre nuevo -decía Medellín-. Y para tener un continente nuevo no basta cambio de estructuras sino cambio de corazones”.

¡Esta es la pretensión que yo tengo, queridos hermanos, como Pastor! Yo no estoy defendiendo aquí en una u otra coyuntura el estar bien, o el estar bien con el gobierno o con tal o cual categoría. Lo que estoy tratando es de iluminar cualquier coyuntura que sea con la Palabra de justicia del Señor y exigir a todos los sistemas, a todos los partidos, a todas las organizaciones, a todos aquellos que de veras aman el bien del país: ¡qué se conviertan! Y desde la perspectiva de una conversión evangélica sepan dar al pueblo la medicina que este pueblo necesita…

HECHOS DE LA SEMANA

En este ambiente, pues, este mensaje del evangelio de hoy cuyos tres pensamientos he desarrollado a mi manera -espero con la comprensión de todos Uds., veamos la vida de nuestra Iglesia para ver si verdad va por esos caminos del Precursor anunciando el Reino de Dios y alegrarnos. O si hemos desviado el sentido de nuestra comunidad, mi pensamiento cristiano se habrá, tal vez, mezclado con ideas de la tierra no sólo para iluminarlas sino porque me han influenciado ya mi modo de pensar. Es hora de conversión, es hora de purificación, es hora de ser como Juan Bautista la voz clara que anuncia al que va a venir a salvar al mundo. En este ambiente les ofrezco las noticias de nuestra Iglesia y Uds., juzguen por que caminos marcha.

EN NUESTRA ARQUIDIOCESIS

Desde Holanda recibí un telegrama de Mons. Rivera y de Mons. Urioste, que como Uds., saben, fueron a representar a la Arquidiócesis invitada en Holanda para promover una colecta que allá se hace beneficio de los pueblos del Tercer Mundo. Honor para nuestra Arquidiócesis haber sido el vocero de esta promoción…! Brevemente el telegrama dice: “Gira solidaridad muy positiva. Hoy almorzamos reunión Episcopado Holandés pleno”. Con todos los obispos de Holanda tuvieron el honor de compartir esta gira de Solidaridad.

Quiero agradecer al periódico “El Independiente” que el 8 de diciembre dedicó su edición a nuestros seis sacerdotes asesinados con un título muy sugestivo: “Predicaban la vedad y por eso los mataron”… Una página llenaba con las fotografías de los sacerdotes, y el editorial estaba dedicado a ellos. Yo quiero agradecer este gesto de solidaridad que mucho nos anima y lamentar que el Sr. Director de “El Independiente” Don. Jorge Pinto h., se encuentre bastante mal de salud en un centro hospitalario de esta ciudad. Que Dios le conceda pronto su salud. Aprovecho para agradecerle también, el envío constante de su servicio de información.

Me refiero aquí a la vida de varias comunidades que me han expresado, para consuelo mío, un testimonio de solidaridad, de adhesión firme a la línea del Arzobispado. Lamentan que: “…hay comunidades que se hagan cómplices de sus adversarios secundando la duda, interpretando su actitud como una opción política…” Cuánto consuelo me dá ésto porque jamás he pretendido yo llevar en mi línea pastoral, sino simplemente una opción pastoral que ilumine a todas las comunidades. Me ha dado mucho gusto, pues, que muchas comunidades han expresado su sintonía y su comprensión con su obispo.

Más aún, me ha conmovido lo que dijo cierta comunidad: “…su servicio a este reino de hermanos es de tales dimensiones que resulta difícil criticarlo responsablemente, sin embargo, ese es el feliz riesgo que han corrido quienes tratan de anunciar el Reino de Dios; ayudar a crecer a sus hermanos cristianos animándolos a ser corresponsables del Reino de Dios propuesto por el Señor. Su radicalidad cristiana nos ha mostrado claramente una cosa: el Reino de Dios se hace avanzar sólo con la radicalidad de Cristo… etc.”

También me dio mucho gusto esta carta porque viene de un miembro del Bloque Popular Revolucionario quien me escribe: “…yo lamenté cuando escuché la noticia de que Ud., no fue admitido por el Bloque cuando ofreció cierta mediación. Lo he sentido y ofrezco trabajar con Ud., hasta que terminemos de solucionar estos problemas, porque también con toda valentía y fuerza de mi alma estoy dispuesto a ayudarle a que se termine nuestro camino. Yo estoy dispuesto y consciente que Ud. y yo estamos trabajando por una justicia tan integral de Dios y le recomiendo a Ud., con toda mi fuerza que sea como siempre nos ha dicho… siga luchando por una justicia que libere a todo nuestro pueblo de la injusticia social y espiritual… etc.”

Es muy aleccionadora para mí esta carta porque lo que dije en mi Cuarta Carta Pastoral: Siento como Pastor que tengo un deber para con las organizaciones políticas populares. Aún cuando ellas desconfíen de mí, mi deber es defender su derecho de organización, apoyar todo lo justo de sus reivindicaciones. Pero así, también, quiero mantener mi autonomía para criticar todos sus abusos de organización, para denunciar todo aquello que ya significa una idolatría de la organización; y llamarlos, en cambio, a un diálogo de búsqueda entre todos. Las fuerzas organizadas son poderosas en una sociedad y lo pueden todo cuando son capaces de dialogar. Pero también disminuyen las fuerzas cuando son fanáticas y no quieren más que su propia voz. La palabra del Arzobispo, pues, no es una oposición sistemática a las organizaciones. Y me dá gusto cuando uno de ellos reconoce en qué puntos caminamos juntos para saber comprender, también, las diferencias cuando la Iglesia no esté de acuerdo.

– Las religiosas de pastoral parroquial tuvieron sus ejercicios espirituales y al terminar escribieron una carta muy bonita de la cual tomo este pensamiento: “Es maravilloso constatar que estando insertas en el pueblo es como podemos colaborar con Ud. para que lleve a cabo su misión y siga adelante. Es esta fuerza la que enriquece también nuestra espiritualidad”.

Hablando de religiosas, las Dominicas de la Anunciata que trabajan en El Salvador: en el Colegio de Fátima, en la Escuela Masferrer de Santa Tecla, en la obra de promoción de Santa Tecla, y en la Escuela San Martín de Porres, Quezaltepeque y Suchitoto, han tenido la visita de su Superiora General. Han celebrado su Capítulo Provincial, han reelegido como Provincial a la Madre Nieves. Hay mucho entusiasmo en una Congregación que ha dado mucho a la Iglesia y promete dar mucho más. ¡Nuestras felicitaciones!

Dos religiosas belgas de Quezaltepeque que sufrieron un accidente grave todavía se encuentran en la policlínica. Hacemos votos para que pronto vuelva a la salud y a sus trabajos en la parroquia de Quezaltepeque.

Las Mercedarias Eucarísticas celebraron, como otras congregaciones, sus ejercicios espirituales que son una temporada de renovación en este tiempo de las vacaciones de sus actividades educacionales.

Las Oblatas del Sagrado Corazón tuvieron fiesta de 25 años de consagración, tres religiosas; y 50 años de vida fiel una Oblata secular a la que mucho estimamos y a quien le deseamos muchas felicidades.

Por las comunidades. Cursillos de Cristiandad celebró una tanda de cursillos para señoras; y esta semana otra para hombres en la Diócesis de Santiago de María. Que Dios haga florecer cada vez más este encuentro de tantos hombres y mujeres con el Señor.

En la Parroquia de la Divina Providencia, Colonia Atlacatl, una bonita primera comunión. Los Padres Redentoristas, las Eucarísticas y los catequistas merecen toda felicitación

En el cantón El Espino de San Pedro Perulapán, también una bella fiesta de la Inmaculada, organizada por su Párroco, el P. Solórzano y sus colaboradores muchos laicos que ya llevan avanzada la ermita de aquel cantón.

La Colonia Delicias del Calvario de Santa Tecla, celebró la fiesta de Guadalupe el 11 por la noche.

En cambio, el propio día 12, la Colonia Guadalupe de Soyapango y la parroquia del Dulce Nombre de María donde fui a compartir las alegrías de estas fiestas populares que me hicieron constatar lo que dice Puebla acerca de la devoción a María: Que forma parte de la identidad de nuestro continente Latinoamericano. Y que gracias a María nuestro pueblo trae la historia de nuestra Patria a iluminarla con la fe de nuestra Iglesia. Ocasiones bellas, pues, que hay que mantener.

Como también fue la de Suchitoto con su fiesta de Santa Lucía y la Iglesia repleta de fieles.

En el Centro Ana Guerra de Jesús donde se hace muy buena promoción de las señoras del mercado hubo una convivencia especial ayer por la tarde.

Quiero avisar que los jóvenes tienen una cita para el día 22 y 23 de diciembre, o sea el próximo sábado por la tarde, toda la noche y amanecer el domingo. Aquí en Catedral recibirán sus ministerios varios jóvenes seminaristas. La convivencia posiblemente sea en San José de la Montaña. Al final de la misa un seminarista les informará mejor.

Estaré el próximo martes en San Laureano de Ciudad Delgado, en Quezaltepeque el 19 donde celebran a San José; y en Santo Tomás el 21 donde celebran como patrono a Santo Tomás.

Quiero avisarles que la emisión de homilías ha terminado su primer ciclo del Año Litúrgico. Y se puede conseguir una colección completa en la venta de material de pastoral.

En la Y.S.A.X., hay programas muy buenos donde los pueden ver, en la edición de Orientación de esta semana.

También les recomiendo la difusión de nuestro periódico ORIENTACION. Es gesto de ser buen católico colaborar a difundir los medios de nuestra Iglesia.

Agradece a su amigo Jesús -así lo llama- su salud recuperada la Srta. Evelyn Verónica López. Y encomienda una oración especial en esta misa la Sra. Clotilde Pineda de Mejía.

Quiero hacer de mi parte un llamamiento también. Me he informado que la Cruz Roja está en situación muy difícil económicamente y todos aquellos que saben el bien que hace esta institución harían bien en ayudarle para que no vaya a suprimirse una institución de tanto bien para nuestro pueblo.

EN LA IGLESIA UNIVERSAL

Levantando nuestra mirada los horizontes mundiales me ha dado gusto leer en el periódico que la influencia de la Iglesia católica se hizo sentir este año. Y el mencionar junto a la actitud maravillosa del Papa Juan Pablo II, que la Iglesia asumió un papel mucho más activo en la solución de los grandes problemas latinoamericanos, se mencionen la Iglesia en Nicaragua y en El Salvador, donde los Arzobispos se pronunciaron abiertamente contra los regímenes autoritarios de esos países…

La Jerarquía Episcopal que se reunió en Manila, dejó también una expresión de sentir más la obligación de compartir su misión de Iglesia identificándose con los pobres… Y con humildad confiesan y se arrepienten de la incongruencia entre las palabras y los actos que hizo que la Iglesia tuviera en Asia la reputación de no estar apasionadamente preocupada por los derechos de los pobres ni comprometida con su liberación total de la injusticia y la opresión. En esta mañana en que hemos hablado de conversión quisiéramos también para todos los miembros de nuestra Iglesia esa conversión hacia los pobres con sinceridad…

Un dato, también glorioso de nuestra Iglesia, terminó con mucha fama sus días en este mundo el famoso obispo de Norte América Mons. Fulton Sheen. Más de 80 años de edad, cargado de méritos ha ido a recibir su recompensa del Señor. Oremos por él.

El Papa instó a los obispos del Ecuador a que iluminen los desafíos que plantean las desigualdades desorbitadas de las riquezas diciéndoles que ante estos desafíos han de dar una orientación y respuesta desde el evangelio siguiendo la tradición de los grandes principios de la enseñanza social de la Iglesia.

EN LA VIDA CIVIL

En vez de darles yo esta mañana un conjunto de hechos que han abundado tanto en esta semana yo quiero más bien cumplir esta recomendación del Papa a los obispos del Ecuador apoyando el acto principal de esta semana. Sin duda y en torno de él voy a tratar de mencionar los otros hechos que la Iglesia tiene también que iluminar en su historia.

LA REFORMA AGRARIA

Sin duda, el hecho central de esta semana ha sido el anuncio de la Reforma Agraria… Esta promesa ha despertado gran expectativa entre la mayoría de la población: los trabajadores del campo; y también mucho temor y hasta agresividad en la pequeña minoría poderosa: los grandes latifundistas.

Con respecto a esta medida gubernamental y las diversas reacciones que ha suscitado, a mí no me toca pronunciarme desde un punto de vista técnico económico. No opino, pues, de las ventajas o riesgos económicos que una reforma agraria presupone o sobre método que se debería seguir. Eso no me toca a mí, no soy técnico. Pero sí es mi deber decir mi punto de vista como Pastor a partir del Plan de Dios sobre los bienes de la tierra.

I-) La realidad de los trabajadores del campo. No cabe duda que es muy dolorosa y alarmante la situación de los trabajadores del campo. Los últimos datos proporcionados por el mismo Ministro de Agricultura deben hacer reflexionar no sólo a los que directamente tienen que ver con este problema agrario sino a todos los salvadoreños. Según las notas -Uds. Las oyeron-:

El 67% de madres campesinas dá a luz sin ninguna asistencia médica.

60 de cada 1.000 niños que nacen en el campo mueren.

Sólo el 37% de las familias campesinas tienen acceso a fuentes de agua.

El 73% de los niños campesinos están desnutridos.

El 50% de la población rural no sabe leer. Más de 250.000 familias rurales viven en viviendas de una sola habitación siendo que el número es -Término medio- 5, 6 miembros por familia. Esta escandalosa situación que sufren nuestros hermanos campesinos en gran parte se explica cuando se cae en la cuenta de la injusta y desproporcionada distribución de la tierra que aún existe en el país.

Según los datos del mismo Ministro por una parte, el 99% de los propietarios poseen apenas el 51% de toda la tierra. Quiere decir que casi todos se distribuyen la mitad de todo El Salvador; y en cambio ni 1%, un 0.7% de los propietarios poseen el 40% de la tierra. Y ciertamente esta tierra es la de mejor calidad.

II-) POSTURA DE LA IGLESIA

¿Cuál es la postura de la Iglesia en este momento? Ya la determinó el Concilio Vaticano II. Me cabe la satisfacción de que estas cosas que yo predico siempre tienen el respaldo del Magisterio solemne de la Iglesia.

-Concilio Vaticano II

“En muchas regiones -dice el Concilio- económicamente menos desarrolladas existen posesiones rurales extensas y aún extensísimas mediocremente cultivadas o reservadas sin cultivo para especular con ellas, mientras la mayor parte de la población carece de tierra o posee solo parcelas irrisorias y el desarrollo de la producción agrícola presenta caracteres de urgencia. No raras veces los braceros o los arrendatarios de alguna parte de esas posesiones reciben un salario o beneficio indigno del hombre, carecen de alojamiento decente y son explotados por los intermediarios. Viven en la más total inseguridad y en tal situación de inferioridad personal que apenas tienen ocasión de actuar libre y responsablemente, de promover su nivel de vida y participar en la vida social y política. Son, pues, -dice el Concilio-, necesarias las reformas que tengan por fin, según los casos, el incremento de las remuneraciones, la mejora de las condiciones laborales, el aumento de la seguridad en el empleo, el estímulo para la iniciativa en el trabajo; más todavía, el reparto de las propiedades insuficientemente cultivadas a favor de quienes sean capaces de hacerlas valer. En este caso deben asegurárseles los elementos y servicios indispensables, en particular los medios de educación y  las posibilidades que ofrece una justa ordenación de tipo cooperativo. Siempre que el bien común exija una expropiación, debe valorarse la indemnización según equidad, teniendo en cuenta todo el conjunto de las circunstancias”. (GS.71)

De modo que la transformación que ahora se proyecta en El Salvador está respaldada por el Concilio Vaticano II…

-Juan Pablo II: Oaxaca

Más claro todavía -porque es más moderno- el pensamiento de Juan Pablo II cuando habló en Oaxaca. Fíjense las frases del Papa: “A los campesinos de Oaxaca. El mundo deprimido del campo, el trabajador que con su sudor riega también su desconsuelo, no pude esperar más a que se reconozca plena y eficazmente su dignidad no inferior a la de cualquier otro sector social. Tiene derecho a que se le respete, a que no se le prive con maniobras que a veces equivalen a verdaderos robos de lo poco que tienen. A que no se impida su inspiración a ser parte en su propia elevación. Tiene derecho a que se le quiten barreras de explotación hechas, frecuentemente, de egoísmos intolerables y contra lo que se estrellan sus mejores esfuerzos de promoción. Tiene derecho el campesino a la ayuda eficaz que no es limosna ni migajas de justicia para que tenga acceso al desarrollo que su dignidad de hombre y de hijo de Dios merece. Para ellos hay que actuar pronto y en profundidad. Hay que poner en práctica transformaciones audaces, profundamente innovadoras, hay que emprender, sin esperar más, reformas urgentes. No puede olvidarse que las medidas a tomar han de ser adecuadas. La Iglesia defiende, sí, el legítimo derecho a la propiedad privada, pero enseña con no menor claridad que sobre toda propiedad privada grava siempre una hipoteca social para que los bienes sirvan a la destinación general que Dios les ha dado. Y si el bien común lo exige, no hay que dudar ante la misma expropiación hecha en la debida forma…”

No quiero cansarlos con más citas pero yo traía aquí también señalada la cita del Papa en Puebla, la cita del Episcopado Guatemalteco, del Episcopado Hondureño y varios textos de Medellín que respaldan plenamente la necesidad y la obligación de una transformación agraria en nuestro país.

-Carta Pastoral de los Obispos de Nicaragua

A quienes quieren tildar de comunismo esta medida yo quiero recordarles también -y por no abusar de su tiempo no les leo- La Carta Pastoral de los obispos de Nicaragua donde tienen un apartado, que a mí me parece sumamente original, sobre el socialismo: “Se oye expresar, a veces, el temor de que el presente proceso se encamine hacia el socialismo y se nos pregunta que pensamos…” Y los obispos dicen lo que piensan: “Hay una clase de socialismo que no se puede tolerar porque no es evangélico, ni cristiano… Pero hay otra clase de socialismo que no contradice en nada, sino que más bien, es la realización de un evangelio de justicia social en el mundo”. Pueden leerlo, pues, y les recomiendo mucho esa aquilatación sobre el socialismo que hoy es un problema muy actual en nuestro ambiente también. Esa es la doctrina de la Iglesia.

III-) POSTURA DE LA ARQUIDIOCESIS

Quiero preguntarme ahora ante Uds.,: ¿Cuál es la postura de la Arquidiócesis? Ya la conocen. No puede ser otra que la de tratar de aplicar esa postura general de la Iglesia señalando los derechos y obligaciones a los distintos protagonistas de esta transformación agraria:

a) En primer lugar, quiero decir que por defender esta línea de la Arquidiócesis que es la línea de la Iglesia han sufrido y tendrán que sufrir muchos que traten de identificarse con este pensamiento.

Tal es el caso del Padre De Sebastián con cuyos conceptos sustanciales la Arquidiócesis está plenamente de acuerdo. Y lamenta que por defender  intereses egoístas, se le haya tratado de ofender y de crear antecedentes para una posible amenaza más grave. Pero en lo sustancial, repito el P. De Sebastián está en la línea pastoral de la Arquidiócesis en cuanto al asunto que estamos tratando. Puede contar, pues, plenamente con el respaldo de nuestra Arquidiócesis.

b) Refiriéndome al Gobierno y a las Fuerzas Armadas: que no cree en el pueblo falsas esperanzas. Si han prometido una Reforma Agraria realicenla a pesar de las reacciones de esa minoría de 2,000 latifundios dueños del 40% de la tierra. No se dejen intimidar… Mucho menos vayan a dejarse sobornar. El dinero es poderoso y ahí se cuentan millones.

Un peligro positivo y yo lo señalo porque puede ser también una frustración para nuestro pueblo. No se dividan, únanse cuando la lucha es dura y cuando no se deben de buscar en el interior del Gobierno, ventajas políticas. No están ahí para pelear por el poder sino para defender al pueblo…

No es que la Junta tenga derecho a hacer una transformación agraria, TIENE OBLIGACION DE HACERLA… La Palabra de Juan Pablo II es todo un lema: Que se les quiten a los campesinos y a los pobres las barreras de la explotación.

También me parece importante que el actual Gobierno realice las reformas no como un regalo que la Junta dá al pueblo para ganarse su apoyo. La reforma agraria es una conquista que el pueblo ha merecido con su sangre derramada…

Por eso decimos a las organizaciones: que estimamos sus luchas reivindicativas y que en todo eso están en esta larga lucha que no la han iniciado ellos sino la Iglesia desde hace 20 siglos, para traer al mundo una justicia más grande…

Deben, pues, hacer sentir al pueblo que no es un regalo que se les hace para que permanezcan pasivos, sino que es el fruto que han logrado porque han empezado a estar activos y a participar más en el proceso económico y político del país…

La Junta de Gobierno no ha iniciado un proceso, sino que tiene que incorporarse a un proceso que ya lo llevaba el pueblo… Y este es el gran, anhelo; que pueblo y gobierno se entiendan para sus justas reivindicaciones. Siempre lo dijimos así en el anterior Gobierno: el problema no está entre la Iglesia y el Gobierno, si no entre el Gobierno y el pueblo y la Iglesia está con el pueblo…

También que la reforma agraria no debe de hacerse con la intención de encontrar una salida al modelo económico capitalista que permita continuar su desarrollo y seguir acumulando y concentrando las riquezas en pocas manos, ahora desde el sector industrial comercial o financiero. Tampoco debe de hacerse para volver a adormecer al campesino e impedir que siga organizando y aumentando su participación política, económica y social. La reforma agraria no debe hacer a los campesinos dependientes del Estado sino que debe dejarlos libres frente al Estado…

Hoy más que nunca, si el Gobierno quiere ganarse la confianza del pueblo tiene que vigilar mucho con esas reliquias de represión que todavía se están sintiendo en muchas partes. Que vigile mucho. Sabemos que elementos de ORDEN y de otros oficialistas no quieren secundar si es que sinceramente se está ofreciendo al pueblo -un respiro de libertad y se están viviendo episodios de represión oficial en algunas partes.

Finalmente la reforma agraria salvadoreña debe tener una perspectiva amplia no sólo orientarse a la redistribución de tierra, sino de los recursos sociales. Que haya para todos los campesinos y pobres: médicos, escuelas, hospitales, electricidad, agua, etc… En una palabra, tender al desarrollo integral humano.

c) También me quiero dirigir en este momento y en este asunto tan grave y delicado a los sectores económicamente poderosos que van a ser afectados por la reforma agraria.

Quiero dirigirme a Uds., queridos hermanos, no como Juez ni como enemigo, sino como Pastor y como salvadoreño hermanos de todos los salvadoreños. Me interesa invitarlos a que caigan en la cuenta de la responsabilidad tan grande que tienen en estos momentos de colaborar a que la crisis económica, política y social del país sea superada sin acudir a la violencia.

Esas demostraciones de tiroteos y, sobre todo el temor que se tiene -si es que no es verdad- de que la derecha está ingresando armas al país y va a pagar mercenarios. No es así como se defiende un bienestar.

-Medellín.

Quiero recordarles lo que Medellín dice a este respecto: “Si se retienen celosamente sus privilegios y, sobre todo, si los defienden empleando Uds. mismos medios violentos, se hacen responsables ante la historia de provocar “las revoluciones explosivas de la desesperación” -son todavía palabras de Medellín dirigiéndose a la oligarquía… De su actitud depende, pues, en gran parte el porvenir pacífico de los países de América Latina”. (2, 17)…

A través del clamor del pueblo salvadoreño, a través del intento de reforma agraria, a través de estos signos de los tiempos, Dios les está llamando como ha llamado este domingo por la voz de Juan Bautista: “Al que tiene dos túnicas que dé al que no tiene; y el que tiene que comer, que dé al que no tiene”…

-En estos días nos ha dado ejemplo la Madre Teresa de Calcuta quien fue a recibir el Premio Nobel de la Paz. Renunció al banquete de gala con que debería haberse celebrado aquella entrega. Y dedicaron los $30.000.00 que iba a costar una comida para gastarlo en servicio de los pobres de la India… Ahora reflexionamos con la mente de la Madre Teresa: “Qué insulto es para el mundo que se gaste en el banquete de una noche lo que puede servir para 400 personas en un año!…

Queridos hermanos, poderosos de lo económico, es probable que en estos momentos ante la amenaza de una reforma agraria haya en uds., desánimo, temor y quizá odio, y hasta la decisión de oponerse por todo los medios posibles a que se lleve a cabo esa reforma. Probablemente hay algunos que aún prefieren destruirlo todo dañando radicalmente la economía del país con tal de no compartirlo con quienes muchos años se han aprovechado de su fuerza de trabajo…

La Iglesia que les ha servido tanto, les dice hoy: este es el momento de manifestarse como cristianos generosos y de amar como Jesús nos ha amado el cual siendo rico se hizo pobre por nosotros…

-Puebla.

Recuerden que el llamamiento de Puebla a la opción preferencial por los pobres no es una demagogia para sembrar distinción de clases. Puebla lo dice claramente: Es un llamamiento a todas las clases sociales para tomar como propio el problema de los pobres que es el problema de Jesús que va a decir en el juicio de nuestra vida: “Todo lo hagas con uno de ellos conmigo lo haces”.

Su experiencia productiva, sus talentos que en parte les han permitido acumular tanta riqueza, continúen desarrollandolos. Pero ahora no sólo en beneficio de Uds., mismos, sino de toda la colectividad salvadoreña…

d) Por otra parte también quiero dirigirme a los trabajadores del campo que aún no están organizados y que más bien se inclinan a permanecer pasivos en esta coyuntura decisiva.

A los que se contentan con esperar para ver si les toca la oportunidad de beneficiarse con esta reforma, a los que quieren ser sólo expectadores a ver como el Gobierno cumple sus promesas. A todos Uds., les recuerdo también lo que dice Medellín:

-Medellín.

“Son, también, Uds., responsables de la injusticia todos los que no actúan en favor de la justicia con los medios que disponen, y permanecen pasivos por temor a los sacrificios y a los riesgos personales que implica toda acción audaz y verdaderamente eficaz. La justicia y, consiguientemente, la paz se conquista por una acción dinámica de concientización y de organización de los sectores populares, capaz de urgir a los pobres públicos, muchas veces impotentes en sus proyectos sociales sin el apoyo popular”. (2, 18)…

Yo me solidarizo con la esperanza del Sr. Ministro de Agricultura que confía que el campesino ha dejado de ser silencioso y va a defender sus derechos por tanto tiempo negados, es decir, va a defender el proceso de Reforma Agraria y no se va a permitir que este proceso se desvíe, no lo va a permitir, promoviendo nuevas reformas de dependencia, opresión o explotación del campesino…

e) Otra palabra quiero decir a los miembros de las organizaciones políticas populares y también organizaciones populares militares.

Durante esta semana se han intensificado las luchas reivindicativas; y los grupos armados, por lo menos algunos, han realizado acciones militares violentas. Y parece ser que están formando un Ejército Popular. La Iglesia en Medellín reconoció el derecho que tienen de presionar y urgir a los poderes públicos, pues muchas veces sin estas presiones son impotentes para realizar los proyectos sociales. Más, aún, en este momento en que hay también un sector interesado en frenar la reforma agraria las organizaciones tienen especial responsabilidad de presionar para que se realice y sea en beneficio de los más necesitados…

Pero, no deben de hacerlo por métodos violentos armados. Medellín reconoce que el poner su esperanza de la violencia ante la gravedad de la injusticia y las resistencias ilegítimas al cambio “encuentra frecuentemente su última motivación en nobles impulsos de justicias y solidaridad”. Pero deben de considerar como dice también Medellín que el conjunto de las circunstancias de nuestro país, la enorme dificultad de la guerra civil, los males atroces que engendra, la preferencia del cristiano por la paz debe llevarlos a colaborar para que el progreso del pueblo concientizado y organizado se ponga al servicio de la justicia y de la paz.

La postura de la Arquidiócesis con respecto a las luchas y justas exigencias de estas organizaciones será la misma que Pablo VI dijo: “Trataremos de ser capaces de comprender sus angustias y transfomarlas no en cólera y violencia, sino en energía fuerte y pacífica de obras constructivas”.

No aprobamos los asesinatos que esta semana se han realizado mucho menos el repugnante acto de Nejapa. Aquella población está horrorizada. No se hagan justicia Uds. mismos, urjan al Gobierno para que la realice como es su obligación. Pero el que derrama sangre de hermano por propia cuenta sepa la sentencia del Señor. “El que a hierro mata a hierro muere. Y que la sangre del asesinado clama al cielo”.

-También quiero referirme en este momento a las fuerzas de presión que se han querido ejercer en el campo de los algodoneros. Un llamamiento de parte de varias personas que trabajan en ese sector, para que agilicen el diálogo entre la parte patronal de algodoneros y el Bloque a fin de dejar el cauce que el pueblo necesita.

En el mercado hemos sido solicitados para decir una palabra a fin de que agilicen también un diálogo que normalice pronto la vida donde se ganan el sustento tantas familias de nuestro pueblo: el mercado.

-Tengo también una súplica especial de parte del Cuerpo de Paz en favor de una señorita que está entre los rehenes en el mercado de San Jacinto. A las Ligas Populares 28 de Febrero les invito cordialmente a que traten de realizar con las autoridades respectivas un arreglo para esta situación tan embarazosa.

-Acerca de una intervención del secuestro del Sr. Batle quiero decir que de mi parte tengo siempre la buena voluntad de hacerlo. Pero tampoco seré ingenuo en creer cualquier comunicado. Identifíquese debidamente y de mi parte haré todo lo que pueda por volver el don de la libertad a alguien que se le ha quitado injustamente.

-También la carta de agradecimiento de parte de la familia Hill, a cerca del secuestro del Sr. Jaime Hill Argüello: “Queremos expresarle nuestro agradecimiento por su gesto ante la situación por la que pasa nuestro hermano. El que es ahora víctima de una injusticia y de una amenaza y por eso Ud. ha salido en su defensa. Nuestro hermano fue secuestrado el 31 de octubre de este año. No pretendemos dramatizar sentimientos pero Ud. podrá comprender perfectamente, los momentos que viven nuestros padres, la esposa e hijos de nuestro hermano y que vivimos todos lo que le queremos… “Así es, y, otra vez, en nombre de esta familia lo mismo que  los familiares de los otros secuestrados: Quiero suplicar -como decía el Papa en Irlanda- de rodillas si es necesario, para que devuelvan la libertad a esos seres hermanos nuestros y la tranquilidad a esos queridos hogares.

f) Por último, quiero referirme también en este aspecto a los cristianos y en especial al sector del clero y de las religiosas y de los religiosos.

Queridos hermanos: en estos momentos que estoy pidiendo a todos los salvadoreños a que participen en una más justa redistribución de las riquezas y recursos, me parece importante que nosotros: los sacerdotes y los religiosos y religiosas, sin maternos en instancias que no los corresponden, en comunión con el obispo iluminemos al pueblo desde el evangelio y la enseñanza auténtica de la Iglesia, sobre los derechos y deberes que le impone la hora actual. Y también nosotros revisemos como debemos redistribuir nuestros ingresos y recursos al servicio del pueblo.

“Que tenemos que hacer” preguntaban a Juan Bautista. También nosotros tendríamos que preguntar al Precursor: ¿Qué tenemos que hacer para que los sacerdotes que trabajan en zonas pobres tengan las mismas posibilidades que los que trabajan en las zonas ricas; para que haya proporcionalmente el mismo número de sacerdotes y servicios pastorales para los cristianos que viven en el campo y en la ciudad? Como dice Medellín: “La situación presente exige de obispos, sacerdotes, religiosas y laicos el espíritu de pobreza, que rompiendo las ataduras de la posesión egoísta de los bienes temporales, estimule al cristiano a disponer orgánicamente la economía y el poder beneficio de la comunidad. La pobreza de la Iglesia y de sus miembros en América Latina debe ser signo y compromiso, signo del valor inestimable del pobre a los ojos de Dios, compromiso de solidaridad con los que sufren.”…

Espero que continuemos haciendo esfuerzos para que lleguemos a vivir el ideal sugerido por Medellín a los religiosos cuando les dijo: Que podamos cada vez más hacer participar de nuestros bienes a los demás, especialmente a los más necesitados, compartiendo con ellos no solamente lo que sobra, sino lo necesario y dispuestos a poner al servicio de la comunidad humana, los edificios y los instrumentos de sus obras.

PENSAMIENTO QUE NOS LLEVA AL ALTAR.

El mensaje de este domingo es mensaje de alegría. Que no nos quite la alegría la necesidad de esta austeridad. No puede haber alegría profunda sin una cruz de austeridad.

Yo creo que nuestro pueblo que sabe sonreír, que sabe ser feliz, que no tiene por naturaleza inclinaciones a resentimientos y odios, sino cuando los envenenan. Este pueblo aprenderá a sonreír, ser verdaderamente alegre cuando se realice una verdadera transformación, que como dice San Pablo: “Saque de la esclavitud del pecado una naturaleza que Dios la hizo para compartir con todos sus hijos”. Así sea…

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Dios viene a salvar en la historia y con la colaboración de los hombres

Homilía del Segundo Domingo de Adviento
9 de diciembre de 1979

Lecturas:
Baruc: 1-9
Filipenses: 1, 4-6. 8-11
Lucas: 3, 1-6

Queridos hermanos:

Introducción:

Sentido del Adviento: -Inicio del Año Litúrgico

¡Qué consuelo dá saber que Dios va con nosotros en la historia! Esto es, precisamente, el sentido de este tiempo de Adviento. Al mismo tiempo que se inicia el Año Litúrgico celebramos ese gran acontecimiento: “del Dios con nosotros” como lo anuncio el Profeta Isaías cuando dijo que: una virgen concebiría y daría a luz a un niño que se llamaría así “Emmanuel, Dios con nosotros”.

-Historia de la salvación en la historia de los pueblos…

Celebramos con este título el Adviento, el advenimiento de Dios a nuestra historia. Dios ha querido tejer la historia de la salvación de los hombres en nuestra propia historia humana. De modo que nuestra historia humana será salvación para los hombres si refleja los proyectos de la historia de la salvación de Dios, y los hombres en la historia del  pueblo tienen que saber que la historia no termina con el tiempo, sino que está ya incrustada en la eternidad de Dios y que Dios es, por tanto, el dueño de la historia.

-La Iglesia mantiene el designio de Dios

El tremendo papel de la Iglesia es mantener en la historia de los hombres el proyecto de la historia de Dios. Reflejar esa historia de Dios en los acontecimientos concretos del pueblo para poder aprobar todo aquello que refleje ese proyecto de la salvación de Dios en la historia; y con la santa libertad de Dios, también, rechazar en la historia de los hombres todo aquello que no corresponde al proyecto, al designio de Dios que quiere salvar a la humanidad.

Por eso la Iglesia tiene que mantenerse sin identificación con los proyectos históricos de los hombres, aunque tiene que iluminarlos todos. Pero la liberación que la Iglesia predica tiene que ser desde la perspectiva de la liberación de Dios Nuestro Señor.

Por eso explicaba el Papa Pablo VI -y yo quisiera que todas las comunidades cristianas que nos encontramos esta mañana en la reflexión de este Adviento tuviéramos en cuenta esta orientación necesaria hoy más que nunca.- “Muchos cristianos generosos, sensibles a las cuestiones dramáticas que lleva consigo el problema de la liberación, al querer comprometer a la Iglesia en el esfuerzo de liberación, han sentido con frecuencia la tentación de reducir su misión a las dimensiones de un proyecto puramente temporal, de reducir sus objetivos a una perspectiva antropocéntrica -es decir, que tiene al hombre como centro de la historia- la salvación, de la cual la Iglesia es mensajera y sacramento, a un bienestar material. La actividad de la Iglesia, olvidando toda preocupación espiritual y religiosa, la quisieran reducir a iniciativa de orden político o social. Si ésto fuera así, la Iglesia perdería su significación más profunda, su mensaje de liberación no tendría ninguna originalidad y se prestaría a ser acaparado y manipulado por los diversos sistemas ideológicos y los partidos políticos. No tendría autoridad para anunciar de parte de Dios, la liberación. Por eso quisimos subrayar en la misma alocución del Sínodo la necesidad de reafirmar claramente la finalidad específicamente religiosa de la evangelización. La evangelización perdería su razón de ser si se desviara del eje religioso que la dirige ante todo: el Reino de Dios en su sentido plenamente teológico”.

– Se explicita el proyecto de Dios

El adviento, entonces, viene a recordarnos -con la riqueza de sus lecturas que se van haciendo estos domingos- cuál es el proyecto de Dios, cuál es su historia de salvación a la cual tenemos que orientar las fuerzas reivindicadoras, las liberaciones, los esfuerzos humanos de las historias del tiempo de los hombres. Por eso, todos estos cuatro domingos nos van a explicitar el proyecto de Dios.

* Síntesis de la historia de salvación

El domingo pasado -que no tuve la dicha de compartir en esta catedral con Uds. Pero cuya representación llevada por el P. Fabián Amaya ha sido auténticamente la voz de la liturgia y de la Palabra de Dios- nos presentaba la síntesis de la historia de la salvación desde el principio hasta el fin. Al principio, una iniciativa de Dios y una promesa de arrancar de un vástago de David, un hijo en el cual se iba a encarnar el Hijo de Dios. Y el Hijo de David aparecería como el redentor de los hombres.

Ese es el inicio de la historia de la salvación: la promesa y la iniciativa de Dios que en la historia se vale de un hijo de un rey para hacerlo redentor de los hombres. El fin de esta historia nos los presentaba el evangelio el domingo pasado cuando Cristo; frente al templo de Jerusalén, cuenta el fin de ese tiempo y el fin de la historia. Entonces dice: “Verán al Hijo del Hombre que viene con gran poder y majestad”. Y la segunda lectura nos presentaba como a ese Hijo de Dios, que viene ya en su fase definitiva de la redención de los hombres, saldrá al encuentro una humanidad santa redimida. Somos nosotros, y tenemos la dicha de haber vivido y desarrollado en nosotros la historia de la salvación.

“Juan Bautista: signo de los hombres que Dios necesita…

El segundo y el tercer domingo de Adviento -o sea, este de hoy y el que viene nos van a presentar, en el símbolo de Juan El Precursor, como Dios se vale de los hombres para que colaboren en la historia de la salvación. Este domingo y el otro domingo serán las condiciones que Dios pide a los hombres para incorporarlos en la historia de la salvación.

* Preparativos inmediatos para el nacimiento de Dios en la Historia.

Y el cuarto domingo, ya en las vísperas de la Navidad, nos presentara los preparativos inmediatos en que María tiene un papel tan preponderante para que ese Rey de la gloria, Señor de la eternidad, se venga a hacer, también, Señor de la historia; nazca en Belén para nuestra historia. Toda la Navidad será celebrar la venida de Dios a hacerse caminante con los hombres en la historia de todos los pueblos. De ahí la importancia de esta temporada, sobre todo, para quienes sentimos el anhelo profundo de la liberación de nuestro pueblo, pero no confundiendo con proyectos de la tierra el gran proyecto de Dios, sino iluminar con ese proyecto de Dios los proyectos redentores de los hombres.

Yo quisiera, queridos hermanos -los que están aquí en la catedral y los que a través de la radio vamos a reflexionar en esta presencia de Dios que quiere valerse de los hombres para salvar al mundo-, que si de veras queremos ser la comunidad cristiana que Cristo quiere organizar en torno de él con su fe, con su amor, con su esperanza, para ser luz del mundo y salvación de los pueblos, nos fijemos bien en las reflexiones que la Palabra de Dios nos sugiere, para que hagamos verdaderamente de nuestras comunidades parroquiales, de nuestras comunidades eclesiales de base, de nuestras reflexiones bíblicas en familia, de nuestro vivir cristiano, verdaderamente la comunidad de Cristo de la cual nos va a hablar hoy San Pablo en la epístola.

DIOS VIENE A SALVAR EN LA HISTORIA Y CON LA COLABORACION DE LOS HOMBRES.

1º Dios viene a salvar en la historia de los hombres.

2º El Precursor, símbolo de la colaboración humana en la historia de la salvación

3º Nuestra Iglesia y nuestra historia.

1º DIOS VIENE A SALVAR EN LA HISTORIA

Yo encuentro en las lecturas de hoy dos descripciones sumamente expresiva.

a-) El marco histórico-político en que se introduce el ministerio de Juan.

Acaban de escuchar en el evangelio de hoy un marco histórico político: “En el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato Gobernador de Judea… Y después describe la situación política de Palestina sometida al Imperio Romano y gobernada por cuatro Tetrarcas -Tetrarquía quiere decir la distribución entre cuatro-. Cuatro reyes gobernaban bajo el Imperio de Roma la tierra en que vivió Jesús.

Y en ese marco histórico político, también una historia eclesiástica: “… bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás…” Aquí está el marco, la historia en que precisamente comienza San Lucas a describirnos la Palabra de Dios. En ese marco:”… vino la Palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto”. No podía ponerse un prólogo más solemne y más encarnado en la historia del momento precioso en que Dios viene a hacerse un caminante de nuestra historia. Así es siempre: Dios irá trabajando su salvación contando con los emperadores, con los reyes, con los gobernantes, con los sacerdotes del tiempo; son los hombres que van enmarcando en historia de la tierra, el momento de Dios.

-La historia que tejen las intrigas sirve a Dios para tejer su salvación.

En estos cuatro reyes de la Palestina, entre esas intrigas de los palacios, entre aquellas superficialidades de una religión que se ha hecho tan legalista que ya tiene que preguntar cuál es el primer mandamiento para honrar a los hombres víctimas de esas intrigas, de esas subordinaciones, de unos imperios sobre otros pueblos.

Los momentos cambiarán pero el proyecto de Dios será siempre el mismo: salvar a los hombres en la historia. Por eso, la Iglesia encargada de llevar ese proyecto de Dios, no puede identificarse con ningún proyecto histórico. La Iglesia no pudo hacerse aliada del Imperio Romano, ni de Herodes, ni de ningún rey de la tierra, ni de ningún sistema político, ni de ninguna estrategia política humana; los iluminará todos, pero ella se conservará siempre auténticamente la que va anunciando la historia de la salvación: el proyecto de Dios.

b-) Una ciudad de la geografía humana, se hace signo de la capital del Reino de Dios.

Es otro rasgo precioso que confirma mi pensamiento: Dios salva en la historia, es la primera lectura de hoy. Baruc, un profeta que recoge los sentimientos religiosos que han dejado como herencia los profetas, recoge aquel momento en que después del cautiverio de Babilonia cuando otro imperio, el de Persia, se ha llevado prisioneros a los hijos de Israel que lloran su cautiverio; los profetas anunciaban el retorno del destierro a Jerusalén.

* Las vicisitudes de un pueblo que vuelve de su destierro, signo de la redención de Dios.

Aqui aparece otra vez la historia de un pueblo humillado en el destierro, pero animado por la historia de la salvación. Precisamente ese destierro va a ser el signo de la necesidad de los hombres para ser salvos; por su fuerza no pueden, vendrá Dios. Este era el anuncio de los profetas. En este tiempo de Adviento cuando se anuncia la salvación en Cristo, se recuerdan estos episodios para ver como Dios va salvando a los hombres en la historia.

-Jerusalén desde que David la hizo sede de su reino, tiene una proyección mesiánica.

Y la bella comparación de la capital de Israel: saqueada, destruida, deshecha, hace soñar con una nueva Jerusalén. Los profetas hablan de la nueva Jerusalén, la que van a encontrar los desterrados cuando vengan. Y en el camino del retorno por el desierto se irá anunciando con una voz -aquella voz de los heraldos que anunciaban el paso del rey-: “Preparad los caminos porque Dios viene conduciendo al pueblo. Enderezad las sendas tortuosas -y como una obra de arquitectura, de ingeniería, haciendo una hermosa carretera, una avenida, describe preciosamente ese retorno en la historia-, Dios ha mandado a bajarse a todos los montes elevados, a todas las colinas encumbradas, ha mandado que se llenen los barrancos hasta allanar el suelo, para que Israel camine con seguridad, guiado por la gloria de Dios…

Jerusalén, ciudad de esta tierra, la ocupa la Sagrada Revelación de Dios para describirnos las maravillas de su reino y de su redención.

Su nombre será: “Paz en la justicia, Gloria en la piedad”.

Hace una invitación a la Capital del reino de Dios simbolizado en Jerusalén: “Ponte en pie, Jerusalén, sube a la altura, mira hacia oriente y contempla a tus hijos, reunidos de oriente a occidente, a la voz del Espíritu, gozosos, porque Dios se acuerda de tí. A pie se marcharon, conducidos por el enemigo, pero Dios te los traerá con gloria, como llevados en carroza real”.

¿Ven cómo los acontecimientos de los pueblos los aprovecha la historia de la salvación para sembrar en los hombres la esperanza, el arrepentimiento, el retorno a Dios, la alegría de sentirse acompañados por Dios en la historia? Esta es la enseñanza de este primer pensamiento, queridos hermanos, en este tiempo de adviento. Una gran esperanza de que Dios va con nuestra historia. Dios no nos ha abandonado, Dios va sacando partido hasta de las injusticias de los hombres esperando el retorno para que también la salvación, aquí en El Salvador, puede llamarse con el dulcísimo nombre que la llama la Palabra de Dios hoy: “Paz en la justicia, Gloria en la piedad”. Hagamos lo posible, pues, para que nuestra historia salvadoreña sea de verdad una historia de salvación.

2º EL PRECURSOR, SIMBOLO DE LA COLABORACION HUMANA EN LA HISTORIA DE LA SALVACION.

a-) La persona

En este tiempo de Adviento y, principalmente, en este domingo y en el que viene, cuando la Iglesia nos quiere presentar la figura providencial, maravillosa, de Juan Bautista.

-Anunciado por los profetas

Había sido anunciado por los profetas un heraldo, un ángel que iría anunciando delante de la venida de Cristo, que ya se acercaban los tiempos. Algunos lo confundieron con Elías que había sido arrebatado a los cielos y se creía que iba a venir a anunciar la venida de Dios al mundo.

Pero Cristo interpreta esa tradición y dice: “Elías ya vino” y se refiere a Juan Bautista.

Las lecturas de hoy interpretan ese personaje misterioso de la tradición judía encarnado en Juan el Bautista. Juan es la figura central del Adviento porque él es el ángel, el Precursor, el que va anunciando que Jesús ha venido ya.

b-) La misión

El evangelio de hoy de San Lucas -que será el evangelio de todo el año identifica aquella voz que anunció Isaías: “Recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: “Una voz grita en el desierto: preparad el camino del Señor, allanad su senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torció se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios”.

-Conversión… bautismo

Era la voz de la esperanza pero poniendo condiciones para ese encuentro con Dios, de las cuales vamos hablar más explícitamente el próximo domingo pero ya hoy se insinúan en la predicación y en el bautismo de Juan: “Conviértanse, bautícense”. El bautismo era un rito de penitencia. Todo hombre que reconocía sus pecados iba a purificarse, a manifestar de alguna manera su deseo de limpieza espiritual: no más manchas, no más inmundicias morales en el corazón; y así se convertían. Y sólo los que se convierten, verán; el Señor retorna a su pueblo.

c-) La comunidad cristiana, contiene la obra del Precursor…

De allí que ahora nos interesa que la misión de Juan Bautista se haga presente aquí en El Salvador. Y se hace presente, porque lo hermoso de la liturgia de esta mañana es que nosotros, la comunidad cristiana, somos esa misión profética de Dios anunciando la salvación del Pueblo.

*… pueblo y Pueblo de Dios

Yo quiero insistir, queridos hermanos, en una distinción que debe de estar en nuestro tiempo muy bien clarificada: No es lo mismo decir el pueblo, que decir el Pueblo de Dios. ¿Qué diferencia hay? El pueblo es todo lo que habita la Patria. Todo ese es el pueblo salvadoreño, incluyendo los que no creen, los indiferentes. Todos aquellos, crean o no crean, son el pueblo. Pero cuando decimos el Pueblo de Dios, queremos decir la comunidad cristiana; entre los salvadoreños, aquellos que han recibido el mensaje de Cristo, que se han convertido, y para manifestar esa conversión se han bautizado y están preparando -como decía Juan Bautista- “un pueblo perfecto para la venida del Señor”. De allí que el pueblo de Dios es una selección.

No lo decimos con orgullo, ni soberbia porque, talvez, nosotros no somos el Pueblo de Dios cuando no estamos convertidos de verdad. Pueblo de Dios también es, aún fuera de las fronteras de la Iglesia, todos aquellos que no han conocido a Cristo pero han puesto en Dios su esperanza y su confianza. Por eso podemos decir: “no están todos los que son, ni son todos los que están”.

-Colaboradores en la obra del Evangelio…

De allí la necesidad de que nosotros, en esta mañana, si de veras sentimos que Dios quiere hacer la historia de la salvación con los hombres y mujeres que crean en él y que formen con él la comunidad de amor -como la llama San Pablo hoy-; tenemos que buscar en nosotros la identificación del Precursor, de Juan Bautista, y que San Pablo, en su epístola de esta mañana a los Filipenses, les dice: “Uds. han sido colaboradores míos en la obra del evangelio, desde el primer día hasta  hoy. “Estos son la comunidad que salva al pueblo: los que han colaborado en la evangelización.

-Que vuestra comunidad de amor crezca…

“Testigo me es Dios… Y esta es mi oración -dice San Pablo-: que vuestra comunidad de amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores. “Me alegro mucho de poder decir esta distinción para poder reclamar a todos aquellos que quieren sentir el inmenso honor de llamarse Iglesia, comunidad cristiana, que no basta el título ni la apariencia de reunirse en torno de la Biblia. Que lo que Dios nos pide es algo más profundo: es sentimientos de precursor, conversión de Juan Bautista, identidad de un hombre que en medio de imperios y de reinos, y de sistemas políticos, se mantiene auténticamente el misionero de Cristo.

¡Y vaya si en los tiempos de Juan Bautista no había una gran maraña política! Había grupos políticos como los hay hoy. Había quienes estaban a favor del imperio, quienes estaban contra el imperio; y en la facción de la oposición del imperio había diversos partidos, lo que llamaríamos hoy también, organizaciones políticas populares. Había también brazos armados de esas organizaciones. La historia del tiempo de Jesús es maravillosamente igual a nuestro tiempo. Y Juan Bautista no se hace facción, sino que se hace heraldo del Rey.

A todos -como lo vamos a ver el próximo domingo dirá una palabra de salvación. No hay exclusivismos en su corazón, a todos los llama el Señor para formar su pueblo. Pero, sí, también, es valiente para rechazar aunque se llame rey a aquel que está cometiendo pecado. Y, precisamente, por llamarle la atención a Herodes paga con su cabeza la valentía de reclamar el pecado al mismo rey, pero Juan no se identificó con ninguna facción.

-Como Juan Bautista en su marco histórico-político la comunidad cristiana ilumina con su amor a los pueblos y comunica la salvación, la conversión, el bautismo… sin identificarse sino salvando… trascendiendo desde adentro…

La comunidad cristiana tiene que ser la que crezca en el amor, en la fe, en la palabra de Dios. El Pueblo de Dios tiene que ser en sus comunidades la expresión de este amor que salva. La comunidad está salvando hoy a la Patria en la medida en que es verdadera comunidad cristiana.

Queridos hermanos, queridos sacerdotes, queridos agentes de pastoral, queridas religiosas que trabajan en la pastoral, queridos catequistas, celebradores de la Palabra, ¡cuánta gente trabajando en la Pastoral! ¡Bendito sea Dios! Pero tengamos en cuenta de hacer de verdad la Iglesia; que sea Precursor del Señor, sea de verdad. Que nuestro trabajo de Iglesia se identifica tan íntimamente con Cristo que su amor es el amor de la comunidad, que su iluminación es la iluminación de la comunidad, que pensamos como Cristo piensa y buscamos la liberación de nuestro pueblo desde esa perspectiva: de la historia de la salvación que debe de iluminar todas las salvaciones en la historia.

No hay más que una historia de la salvación y desde ella iluminaremos las salvaciones, las liberaciones, las reivindicaciones de todos los hombres; que serán auténticas en la medida en que se identifiquen o que aspiren, que se orienten a la salvación en Cristo. Y serán espúreas, serán falsas, en la medida que se alejan de los sentimientos de Cristo. Y se alejan de Cristo por el odio, por la venganza, por las parcializaciones, por los radicalismos. No pueden ser salvaciones de Cristo más que aquellas que buscan en la fuerza del Señor la salvación, el bien común del pueblo, y no el bien de una facción popular nada más.

Como Juan Bautista, en el marco político histórico la Iglesia tiene que ser el clamor del Señor, la voz que clama siempre en el desierto: “Preparad los caminos del Señor!” Un llamamiento a todos los corazones para que de veras busquen el encuentro que nos hará felices ya en esta tierra.

Porque quiero también subrayar esto, queridos hermanos: en la medida en que nosotros buscamos esta historia de salvación, estamos siendo también encarnados en la historia de nuestro pueblo.

Se quiere pensar muchas veces que ya ese sentido religioso de la comunidad cristiana nos aleja, nos aliena -como se dice hoy- de las realidades de la tierra. Pero estamos, cabalmente, enseñando esta mañana que Dios quiere salvar en la historia y que cuanto más historia de El Salvador sea la nuestra, más estará Cristo en nuestras propias entrañas. No necesitamos, pues, importar a El Salvador, imperialismos de ninguna clase. Aquí está en nuestro pueblo la salvación de Dios, aquí esta Cristo, es salvadoreño, es historia de nuestro pueblo. Y los que comprendan mejor esta historia comprenderán mejor como quiere Dios liberar y salvar a este pueblo de El Salvador. No tenemos que aprender de otras partes lo que ya tenemos aquí por nuestra fe en nuestro propio pueblo.

3º NUESTRA IGLESIA Y NUESTRA HISTORIA

Uds. mismos, analizando esta Palabra de Dios tan providencial que se nos ha dado hoy, vean que cosas hay en nuestra Iglesia y en nuestra historia que van reflejando en El Salvador la historia de la salvación de Dios. Y, al revés, que cosas pueden haber en nuestra historia salvadoreña y aún dentro de nuestra Iglesia salvadoreña, que no reflejen ese Reino de Dios y que, por tanto, tenemos que arrancarlo como pecado. Porque pecado es todo aquello que se opone al designio salvador de Dios en la historia.

COMO HA SIDO NUESTRA SEMANA ECLESIAL EN NUESTRA ARQUIDIOCESIS

Celebramos ayer la solemnidad de la Inmaculada Concepción. Varias comunidades y todo el pueblo de Dios, en general, celebra en ese misterio de la Virgen María la aurora de la liberación del pueblo. María sin pecado, elevada al cielo, limpia, después de pasar por la historia del mundo, es la imagen perfecta de una Iglesia que quiere ser en el mundo colaboración de la salvación de Dios como lo fue María. Nadie como María colaboró para salvar al mundo, pero nadie como María se mantuvo también tan solidaria con su Dios; y por eso es la fuerza salvadora y ella misma es la imagen en su persona de la liberación humana.

El Papa decía en Puebla: “En América Latina la devoción a la Virgen forma parte de su propia identidad”. No se puede entender la historia latinoamericana si no es con la devoción a la Virgen. Y eso lo hemos sentido en el día de la Inmaculada Concepción; no tanto, tal vez, como en Nicaragua donde constituye casi una fiesta nacional, pero María en este misterio es muy amada en nuestras comunidades.

Yo quiero evocar aquí, como viviendo nuestra historia, la imagen de la Purísima Concepción de Cojutepeque; allá estaba la Capital de la República cuando el Papa Pío IX proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción en 1854. Se le puso la corona, que ostenta allá en Cojutepeque, como el signo de la fe y de la creencia del pueblo salvadoreño en el dogma de la concepción Inmaculada de María. Pero muchos otros lugares la celebran con mucha piedad.

Yo tuve la dicha de celebrar la fiesta de la Inmaculada en un pueblo de Guatemala, junto al pintoresco lago de Amatitlán donde la Congregación de Carmelitas Misioneras de Santa Teresa tienen una casa de retiro espiritual y donde 8 jóvenes hicieron su profesión religiosa, entregándose así al servicio de Dios en una fiesta tan simpática de la Virgen. Tuve la grata sorpresa de que en aquellas alturas de Carmel Juyú, se escucha perfectamente nuestra radio Y.S.A.X., y sin duda que me están escuchando. Reciban un saludo y un agradecimiento por lo amable que fue la hospitalidad que allí me brindaron y la alegría que sentí de celebrar la fiesta de la Virgen en medio de tanta generosidad de entrega a ella.

Hablando de religiosas, celebraba allá 2 años de vida consagrada a Dios la Madre Marta Alicia Reyes.

Así como también entre nosotros celebraba ayer sus bodas de Plata religiosa la Hna. Nelly Rodríguez del Colegio Sagrado Corazón.

Celebró su primera misa en Ahuachapán el P. Alejandro Pineda Rodríguez. Otro homenaje a la Virgen de nuestro pueblo.

Se celebró en Tonacatepeque la fiesta Patronal de San Nicolás Obispo. Y se prepara allá una fiesta de Confirmación para el día 30 de diciembre en que muchos jóvenes van a recibir el sacramento del Espíritu Santo.

En la Diócesis de Santiago de María otro acontecimiento eclesial, signo de la presencia redentora de Cristo entre nosotros: 25 años de vida de aquella diócesis regida por Mons. Rivera y Damas. El 2 de diciembre de 1954 Pío XII soñaba con lo que ahora es ya realidad: una presencia de Iglesia que, precisamente, en el 25 aniversario se reflexionó sobre la teología de la Iglesia particular y del Obispo. Donde hay una sede episcopal y hay un obispo sucesor de los apóstoles, hay una presencia especial de la salvación de Dios en la historia: la Iglesia. Y la Iglesia ha trabajado allá intensamente, gracias a Dios. Lamentamos en estas celebraciones la actitud irrespetuosa y ridícula del BPR que en plenas fiestas se fue a ocupar el quiosco del parque y se propuso hacer ruido; pero la fiesta no pudo fracasar gracias a la organización. Se constató que no eran jóvenes de Santiago de María. Sentimos, de verdad, que actitudes tan ridículas ofendan tanto los sentimientos sencillos de un pueblo.

Mons. Rivera y Mons. Urioste partieron esta semana para Holanda a representar a nuestra Arquidiócesis que fue invitada por una institución Ecuménica de Solidaridad, a fin de llevar la voz de América Latina en la promoción de una colecta que se hace en Holanda para ayudar a la promoción de nuestros pueblos. Esta semana que viene estarán trabajando en este sentido nuestros queridos hermanos Mons. Rivera y Mons. Urioste. Les encomiendo a sus oraciones para que sus voces expresivas de la situación del país de América Latina produzca en los corazones generosos de los cristianos de Holanda el sentido de comunión y de ayuda para nuestros pueblos.

A propósito de estas organizaciones, tuvimos esta semana las visitas de dos instituciones de Alemania: ADVENIAT Y MISEREOR, cuyos dos representantes se dieron cuenta de la utilidad que aquí se le dá a los subsidios tan generosos que nos vienen de los cristianos de Alemania. Una de esas obras es el trabajo de las religiosas en los pueblos. El representante de ADVENIAT pudo saludarlas a todas, ya que se encontraban haciendo sus ejercicios espirituales. Se dio cuenta de la inmensa labor que, gracias a esta ayuda alemana, podemos hacer entre nosotros. Como ven, el sentido misionero de la Iglesia es una actualidad.

En Chalatenango varios jóvenes realizan un curso de nivelación cultural. Me dio gusto, en la visita que les hice, ver el sentido optimista de poder encontrar posible su ascenso al sacerdocio. Pidámosle mucho al Señor para que estos jóvenes, ya de vocaciones tardías, de veras puedan ser sacerdotes que serán muy generosos porque comprenden que su vocación es doblemente meritoria.

Hay en nuestra Arquidiócesis comunidades catecumenales que están prosiguiendo sus programas en estos días. Son también vida de esta comunidad que se alimenta de la palabra de Dios y de la vivencia cristiana de la fe.

Hoy en la noche se clausura un Cursillo de Cristiandad. Es un método de espiritualidad laical que no ha perdido su actualidad y que, gracias a Dios, fomenta la conversión y el apostolado de muchos seglares.

Otra actividad de nuestra comunidad de amor y de fe son las escuelas de FE Y ALEGRIA. La semana pasada clausuraron sus labores en cinco academias donde se promueven a oficios jóvenes de ambos sexos. Está celebrando el 10o. aniversario y es digno de todo encomio este trabajo de promoción entre todos nosotros.

En la comunidad parroquial de Quezaltepeque se está ya en vías de solucionar el cisma que ha molestado aquella población. Quiero recordarles que gracias a Dios, el P. Roberto ha sido fiel a su ministerio parroquial a pesar de sus dificultades. Espero la ayuda de aquella comunidad para que se solucione pronto y ya no exista más que un solo rebaño bajo un solo Pastor.

En la Parroquia de San Martín hubo una falsa alarma. Se denunció que el Párroco, el P. Rutilio Sánchez tenía un depósito de armas. Esto iba a provocar un operativo de la Policía Nacional, pero ésta tuvo la prudencia de acudir primero al Arzobispo, quien intervino, de acuerdo con el Párroco, a que se hiciera un cateo en el convento parroquial. De modo que el mismo Padre Tilo y con dos testigos del Arzobispado revisaron la casa habiendo concluido de que se trataba de una pura calumnia. Queda así, pues, limpia la fama de aquel convento. Alguna mala interpretación ha querido complicarme a mí como haciéndome responsable de entregar al Padre Tilo a la policía. Quiero protestar por estas interpretaciones tendenciosas ya que comprendo que hoy hay un afán en desprestigiar al Arzobispado, pero puedo poner aquí como testigo al mismo Padre Tilo y a la Curia Arzobispal: que se trató precisamente de una defensa del Padre Tilo y no de una traición a él…

Trabaja nuestra comunidad cristiana al organizar confirmaciones como la que celebramos en el templo del Corazón de María, organizada por todos los párrocos de la Vicaría de la Asunción Flor Blanca.

Celebramos con fervor el aniversario de dos padres asesinados en la fecha del 28 de noviembre. Hace nueve años el P. Nicolás Rodríguez y hace un año el Padre Ernesto Barrera. Coincidencia de un doble crimen que debe de hacernos reflexionar: “una sociedad que mata a sus sacerdotes”.

Retornó de su viaje de salud el P. Mariano Brito, Canciller de la Curia y párroco de la Colonia Luz. Además de su salud recuperada trae muchos testimonios de solidaridad, así como experiencias pastorales de comunidades cristianas en América del Sur.

Con tristeza quiero decir que las Religiosas del Buen Pastor, que han sido unos verdaderos ángeles en la Cárcel de Mujeres, van a tener que dejar ese servicio de la Iglesia por razones que son insuperables para ellas. Pero siempre han prometido cooperar en la pastoral carcelaria de la Arquidiócesis. Ojalá el Ministro de Justicia, de quien dependen las cárceles, logre el milagro de que las hermanas no se vayan.

Se va de nuestra diócesis la Hermana Rosa Beatriz Vaquerano que trabajaba con tanto celo pastoral en Plan del Pino. Se va para España pero esperamos que también ha de regresar.

Dos religiosas belgas sufrieron en un accidente, golpes serios; y les pido oraciones por su pronta recuperación.

Los Padres Pasionistas han consagrado ya en su Congregación al primer joven salvadoreño. Esperamos que después de él vayan viniendo más religiosas pasionistas.

Se confirma la presencia entre nosotros del Abad Roger de Taizé en la comunidad juvenil navideña que está preparando nuestro Seminario, para el sábado 22 y domingo 23, celebrando toda una vigilia de la noche del sábado al domingo. Ya irán dando detalles, pero quiero avisar a todos los jóvenes que no dejen de participar y de ponerse en contacto con este hombre  providencial que ha arrastrado la juventud de todo el mundo y que actualmente se encuentra en América del Sur. Ha tenido que cambiar su plan de trabajo para poder vivir a pasar con nosotros la Navidad los días 22 y 23 de diciembre. En ella serán promovidos algunos seminaristas a los ministerios; o sea, un paso más adelante en su anhelo al sacerdocio.

Vamos a celebrar el día de la Paz, como lo quiere el santo Padre, el 1o. de enero.

El Papa que ha trabajado tanto por la unidad en este tiempo, nos dá ejemplo de que también nosotros trabajemos por ese don de la unidad de las Iglesias cristianas. Ya desde ahora les aviso a los católicos y también a los protestantes de buena voluntad: que nos preparemos a celebrar la Semana de la Unidad que es tradicionalmente del 18 al 25 de enero.

El Papa tuvo en estos días intervenciones que son muy valiosas para nosotros. Yo quiero recordar sus pensamientos porque iluminan maravillosamente nuestra historia de El Salvador. El Papa, Pastor de esta Iglesia que mantiene la historia de la salvación en el mundo, ilumina la historia de todos los pueblos porque él es el Pastor de todo el mundo. De ahí que nosotros podemos sacar de sus alocuciones mucha luz para la historia de El Salvador, como cuando afirmó cuál es el verdadero sentido del progreso.

Dijo el Papa: “En el evangelio hay una invitación al progreso. Hoy el mundo está lleno de invitaciones al progreso; nadie quiere ser un “no progresista”. Se trata, sin embargo, de saber en que modo se debe y se puede “ser progresista”; en que consiste el verdadero progreso”. Y respondiendo el Papa comentó con los textos litúrgicos del Adviento, precisamente, que: “… el verdadero progreso es aquel que lleva en sí el sentido profundo de la verdad de Cristo. No puede haber progreso sin Cristo”. Por eso el Adviento nos pone en una coyuntura maravillosa en esta hora de El Salvador, cuando se anuncia que Dios salva al pueblo en la historia, y se salvará y progresará en la medida en que el pueblo se adhiera, se una a ese Cristo que es el Dios salvador.

El Papa también hizo una maravillosa interpretación en que se conjuga el concepto de lo público y de lo privado. El Papa, haciendo un llamamiento a los hombres del derecho y, en general, al mundo, dice: “Mientras en ciertos países hay sistemas jurídicos en los cuales lo público tiene prioridad hasta reducir a casi nada lo privado; en otros hay, al contrario, sistemas jurídicos que someten las exigencias e intereses colectivos, incluso los fundamentales a lo privado y a los intereses individuales. En ambos casos -dijo el Papa- el hombre es víctima en su dimensión privada o social del uso del poder legislativo como instrumento de dominación del individuo o de la colectividad, en vez de como instrumento de justicia”. Por eso el Papa afirmó que es urgente frenar valientemente el fenómeno preocupante de la explotación de lo privado para fines públicos por una parte; y la manipulación de lo público para fines privados, por otra parte. ¿Ven uds. la actualidad de este concepto cuando aquí unos pocos quieren legislaciones sólo a su favor y las mayorías no importan? Que conveniente es tener en cuenta lo que el Papa ha dicho: “El criterio -dice- para orientarse en esa compleja materia es sólo uno: el respeto a la persona humana”. Sea pobre o rico el hombre es lo principal en el sistema social de un país.

También el Papa se refirió al papel de la mujer en el mundo y a la misión de los maestros. En cuanto a la mujer, el Papa dice: “Que la aportación esencial en esta coyuntura de la sociedad es especialmente un compromiso y un testimonio -no ambigüos- a favor de todo cuanto sienta las bases de la verdadera dignidad del hombre, de su éxito a nivel personal y comunitario”. Y el Papa llamó la atención para que no se manipule el sentido de la mujer subordinándolo a causas, a veces, egoístas.

En cuanto a los maestros les dijo que: era un deber estar al día en sus conocimientos y en su pedagogía, y saber ser los realizadores del ideal del hombre en los niños y en la juventud que se les confía.

Se celebra en Manila una reunión de obispos y cardenales de 44 países para ver como la Iglesia se sintoniza bien con las preocupaciones del continente Asiático. Eso me dá una alegría a mí de pensar de que en nuestra América Latina las reuniones de Medellín y de Puebla han anticipado lo que hoy apenas se está procurando en otras partes. Sólo les quisiera pedir a uds., cristianos de América Latina, que sepan hacer honor al esfuerzo de una Iglesia que ha querido poner en sintonía el mensaje de la historia de la salvación con la salvación de nuestros pueblos. Y que sepamos ser de veras lo que buscan los obispos en Asia: una Iglesia en el momento en que vive el pueblo.

El Consejo Mundial de Iglesias, según dijeron nuestros periódicos, ha manifestado su interés para que los Derechos Humanos sean materia de su trabajo pastoral también  en los campos protestantes. La Srta. Marta Benavides que ha venido con una misión especial del Consejo de Iglesias junto con el Sr. Pineda, hicieron esta declaración: En los últimos días han visto manifestaciones populares sin incidentes, los grupos populares se expresan por los medios de comunicación, se resuelven conflictos laborales, pero también en la misma prensa han visto posiciones de sectores que no están de acuerdo con ciertos cambios. “Indudablemente -dicen- aquí hace falta mucho trabajo, hay fascismo también y algunos rescoldos de corrupción administrativa”.

Lo que yo quiero comentar de estas apreciaciones del campo protestante es: como, también, entre nuestros hermanos separados hay preocupación por los derechos humanos. Y lamentar, al mismo tiempo, que muchas confesiones cristianas no católicas entre nosotros, se han ido por un cristianismo tan espiritualista que creen que es traicionar al evangelio el preocuparse de las cosas de la tierra. Desgraciadamente el protestantismo que más se ha extendido en El Salvador es este, que considera casi a la Iglesia católica como que se ha hecho comunista y que se ha apartado del evangelio.

Nos dá tristeza, también, que por seguir esta línea alienante, que no molesta, ni inquieta las injusticias de la tierra, muchas confesiones protestantes encontraron en el régimen oficial el apoyo que se le negó a la Iglesia. A la Iglesia se le persiguió porque predicaba la justicia, el orden en el pueblo, y a los protestantes no se les ha hecho más que ventajas, precisamente, por adormecer al pueblo… Ojalá, pues, que esta misión que ha enviado a El Salvador y a Centro América el Consejo Nacional de Iglesias de Estados Unidos, haga despertar a nuestros hermanos protestantes de su adormecimiento de una falsa espiritualidad. Y ésto lo digo con más razón de nuestros católicos que están pensando todavía que el evangelio puede prescindir de la justicia en el mundo, y no es verdadero evangelio de Cristo aquel que no se preocupa de la realidad en que vivimos los hombres en la tierra.

HECHOS EN NUESTRA HISTORIA DE EL SALVADOR

Esto que he dicho, queridos hermanos, es como el alimento de nuestra comunidad cristiana. Pero desde aquí, esta comunidad -que proyecta la historia de Salvación al pueblo- tiene que mirar con perspectiva salvífica de Dios los acontecimientos de la semana. Pero son tan complicados, tan densos los derechos de estos últimos días, que en vez de narrar aquí una crónica, voy a decir, mejor, unos conjuntos de principios que iluminen la realidad de El Salvador.

Porque, por otra parte, yo me alegro mucho de que la Iglesia ya no sea necesariamente la voz de los que no tienen voz. Hoy muchos pueden hablar ya y están hablando. Muchos a quienes servimos de voz hoy son voces auténticas que comentan los hechos del pueblo. Muchas voces cobardes ya se atreven a salir. Ojalá la valentía invadiera a nuestro pueblo y de veras se organizara, hubiera presiones pero de legítima inteligencia para que el pueblo camine a su progreso.

La Iglesia ojalá un día -como dijo el Papa en la OEA- ya no tenga que preocuparse de los derechos de los hombres porque ya la civilización de ellos los hace capaces de vivir esos derechos ellos mismos, y que la organización del país vaya siendo un día la expresión del respeto al derecho humana. Entonces la Iglesia podrá dedicarse más directamente a su tarea específica de evangelización. Es lo que ya intento yo hacer aquí, porque siempre tendrá que iluminar desde la historia de la salvación a los hombres en la historia para que se salven. Esto es lo que yo pretendo al presentar ahora no hechos separados, sino principios iluminadores de estos hechos.

El conflicto más vistoso en esta semana es el que ha surgido entre los intereses de las mayorías y los intereses de las minorías. Este conflicto se ha manifestado esta semana tanto en el orden económico como en el orden político.

En cuanto a lo económico el sector oligárquico como algunas organizaciones populares, también ha decretado paros en la producción para defender sus intereses. Los algodoneros lo hicieron hasta que los cuerpos de seguridad desalojaron el plantel “Entre Ríos”. Entre paréntesis quiero decir que la intervención que suplicó a la Iglesia en esta ocupación de “Entre Ríos”, no tenía otra finalidad que colaborar a una solución pacífica, a evitar violencias sangrientas; y, gracias a Dios, algo pudo hacer la Iglesia en este sentido. Pero el estudio de fondo tiene que iluminarse con estos principios.

Para la semana próxima las 35 asociaciones agrícolas, industriales, comerciales y de servicio que componen ANEP, han decidido organizar un paro de medio día en la zona metropolitana para solidarizarse con aquellos que están sufriendo las presiones más o menos, violentas que en forma más o menos adecuada defiende los intereses del sector mayoritario. Por su parte los campesinos y obreros organizados también han decretado paros en las haciendas e industrias, reteniendo algunas veces a rehenes hasta lograr alcanzar sus exigencias. Los primeros, o sea el sector de la oligarquía, han pedido la intervención de los cuerpos de seguridad para salvar sus intereses y su propiedad privada. Los segundos, es decir, los sectores obreros y campesinos -en algunas ocasiones se han apoyado en grupos populares armados- para urgir sus demandas.

Es probable -ojalá me equivoque- que las fuerzas de derecha al ver que las fuerzas armadas ya no están tan a la mano de ellos, traten-ellos- de hacer grupos armados y defender así sus intereses. Ciertas hojas y campañas en los barrios elegantes indican algo de este peligro de la fuerza armada de la derecha. ¿Dónde está la justicia? Hay que estudiar cada caso concreto. Sería interminable si aquí quisiéramos analizar. Solamente quiero recordar los principios que ya los puso el Papa: ¿Cuál es el fin del progreso? No que unos pocos los tengan todo y otros no tengan nada, sino que el progreso es el alcanzar todos la verdad de Cristo, la salvación. También el Papa nos ha dicho que el criterio en todas estas relaciones es el hombre, el criterio de justicia que ha de prevalecer no ha de ser el de garantizar la conservación de lo que se ha adquirido, sino velar para que las riquezas de la sociedad y la propiedad privada misma, cumplan su función social; que las propiedades permitan satisfacer las necesidades fundamentales de todos los salvadoreños.

Con respecto a la diferencia que el Decreto de Salarios Mínimos ha establecido y que ha sido causa de varios malestares hay que recordar que ciertamente el criterio ha sido que el salario mínimo de los cortadores de café puede ser pagado por el producto del café, no así el algodón y la caña de azúcar. Pero preguntémonos ¿si esta razón objetiva justifica una diferencia tan grande de ¢6.25 entre unos y otros, siendo así que todos los que trabajan tienen las mismas necesidades? Con ésto no quiero decir que al igualar los salarios a ¢14.25 haya de recaer sólo en los productores. Yo he sido testigo de lo que sufren, sobre todo, productores pequeños ante las presiones y exigencias que son imposible satisfacer. Pero aquí es donde viene la intervención del gobierno, él debe de buscar como redistribuir los ingresos que Dios dá para la bondad de todos los salvadoreños.

Caso parecido es una carta de la Asociación de Empresarios de Autobuses Salvadoreños en que dicen que han presentado una plataforma de peticiones, y sólo se les dá palabras pero no se les ha concebido lo que piden. Recuerdan como la Junta Revolucionaria se comprometió con el Bloque Popular Revolucionario a bajar las tarifas actualizadas en cinco rutas primarias. Y dicen los transportistas: “Nosotros estamos de acuerdo en bajar las tarifas, pero que se nos de lo que pedimos”. Es el caso, pues, en que el bien común puede pedir la intervención del gobierno para subsidios, para que haya justicia en el pueblo. Aún en países de mayores recursos económicos sabemos como hay hoteles hasta de turismo que se tienen que subvencionar con subsidios del mismo Estado. Cuánto más cuando no se trata de lujo, sino que se trata de la subsistencia de nuestro campesino que no tiene en el año otro ingreso más que el salario de sus cortas de café, de algodón y de caña. Que lo tenga en cuenta todo ésto el bien común para que el malestar que ahora existe en toda esta situación se resuelva pronto.

Surge siempre la necesidad de unas estructuras de justicia de distribución, mejores que las que nos dominan. Es urgente y, ojalá, que en esto sean fuertes los hombres del gobierno para llevar adelante estos cambios a pesar de todos los sombrerazos y amenazas de la clase adinerada; que no se detengan como se detuvieron regímenes anteriores cuando vieron la necesidad del cambio de estructuras, pero no se atrevieron porque el poder del dinero era más fuerte que la voluntad del gobierno… Yo quisiera que la preocupación principal de ANEP y de todos los que defienden sus intereses no fuera mantener su posición, sino ver como la economía del país permita que todos los salvadoreños puedan sostener con el fruto de su trabajo dignamente a sus propias familias. Este es el ideal que tenemos que buscar entre todos…

Por otra parte yo quiero suplicar también a los trabajadores del campo y a los obreros que no acudan a la violencia para defender sus intereses, sobre todo, cuando tienen delante unos interlocutores que les hablan de sus grandes dificultades, casi imposibilidades. Que hagan lo posible por el diálogo y por agotar todos los medios pacíficos.

Ha habido medidas muy positivas esta semana como ha sido la congelación de tierras por la que se prohíbe transferir tierras mayores de 100 hectáreas. Con esta medida se quiere asegurar la posibilidad de una futura Reforma Agraria.

En el campo político: También este conflicto entre las mayorías y la minoría. Se ha manifestado a través de muchos pronunciamientos de distintas organizaciones, partidos y gremios apoyados por varias manifestaciones. De distintos modos se pretende presionar a la Junta para que opte por medidas económicas-políticas que favorezcan más a unos intereses que a otros. Para resolver los conflictos en este terreno político deben de prevalecer los criterios que antes hemos dicho: el hombre ante todo y la búsqueda de la verdad como cima del verdadero progreso.

Con respecto a las manifestaciones, he visto que distintas organizaciones populares, como de la misma burguesía, están promoviendo movilizaciones de mujeres. No se olviden lo que el Papa ha dicho: que la participación de la mujer en la política es válida pero tiene que ser una participación crítica. Que no se preste la mujer a instrumentalizarse en beneficio de unos intereses, sobre todo, si son egoístas. Que la mujer sea crítica para analizar en que tiene que participar y en que no… La mujer salvadoreña ha sido siempre una mujer muy digna. Ojalá que haga honor a su tradición y no se deje manipular, sobre todo, cuando es contra su voluntad.

El otro problema que yo quería enfocar es el de los desaparecidos y de los presos políticos. Se han dado algunos pasos. El primer informe de la Comisión hace unas recomendaciones muy valiosas como cuando dice de someter a los tribunales a los verdaderos responsables de esta situación. Y cuando dice de prohibir para el futuro la existencia de esas cárceles misteriosas…

Dos recomendaciones para mí son de mucho valor hoy. La primera es: que la voz que hemos estado clamando a cerca del Sacristán de Soyapango encuentra eco en la misma Comisión Investigadora cuando dice, en la recomendación tercera: “Que se inicie inmediato proceso contra la persona responsable de la detención y desaparecimiento del Sacristán Tomás Flores García, quien el día 16 de octubre de este año fue capturado por la Policía de Hacienda en la ciudad de Soyapango y aún no ha aparecido. Y de acuerdo a la prueba recogida podemos sentar la presunción grave de su muerte en el recinto de ese cuerpo. Esta prueba queda a disposición del Tribunal que instruya el proceso respectivo”. Tenemos, pues, una luz muy clara de lo que hemos estado clamando. Sabemos -por prueba de la misma Comisión Investigadora- de dónde desapareció el sacristán de Soyapango.

Nos ha alegrado también la recomendación quinta: “Que se indemnice a los parientes de los desaparecidos políticos cuya muerte se presume o compruebe en la cuantía en que se restablezca como resultado de un estudio socio-económico que se haga al respecto”. Por su parte creo que la Junta ha tomado cartas en el asunto y está para cumplir estas recomendaciones. Ojalá con toda eficacia.

Quiero agradecer la respuesta que la misma Comisión Investigadora me envió en atenta carta del 3 de diciembre a mi reclamo o sugerencia de la homilía de hace 15 días. En la que me explican cual es el objetivo de la Comisión y como lo que yo pedí en la homilía de hecho ya estaba en las recomendaciones que ellos han hecho a la Junta. ¡Muchas gracias por esa atención y por esa clarificación!

Hay un temor en todo esto y es: que los pasos que se van dando nos parecen pasos muy pequeños y a un ritmo demasiado lento. Urge que se agilicen los trámites para que en un plazo relativamente breve veamos frutos concretos en la solución de estos problemas tan sentidos por el pueblo. Yo creo que se están maneando mucho en los legalismos y legalidades. ¿Por qué antes no se hablaba de tanto respeto a la Constitución? Se pisoteó la Constitución como se quiso y ahora que se trata de restablecer, precisamente, el respeto  a los derechos humanos no deben de ser las leyes las que estorben a este proceso de la dignidad del hombre. Yo quiero recordar aquí la gran frase de Jesucristo cuando hablaba del sábado: “No es el hombre para la ley, sino la ley para el hombre”. Y ojalá que un gobierno de hecho, de pasos de hecho. Y no se deje enredar en tantos legalismos para volver pronto la paz al país.

Otro enfoque de la historia de la salvación a la historia de nuestro pueblo: los secuestros. Esta semana fue secuestrado por segunda vez el Sr. Adolfo Mc Entee. Tampoco ha sido liberado el embajador de Sud Africa por el cual también ofrecí mis servicios, ni los Sres. Jaime Batlle y Jaime Hill. Nuevamente hago un pedido encarecido  a los captores para que respeten la dignidad y la libertad de estos hermanos nuestros.

En este capítulo de los secuestros también lamento el atropello al niño Fidel Angel Argueta Morales de 13 años, por cuyo rescate se pedían ¢250.000 a una familia cuyas condiciones económicas no permiten tan elevada suma. Gracias a Dios el caso ya se resolvió positivamente. Pero quiero detenerme a comentar para felicitar a la familia de Fidel por haberlo recuperado; y por la unidad, valentía y espíritu cristiano con que afrontaron el problema. Quiero felicitar también a sus vecinos, sus amistades, a los medios de comunicación, a los Boy Scouts, etc., por la forma espontánea  y generosa con la que colaboraron con la familia para que pudiera recuperar al niño secuestrado. La misma familia de Fidel me ha pedido que agradezca a todos los que les ayudaron, invite a todos los cristianos a que reflexionen lo que supone secuestrar a un niño de 13 años y el sufrimiento que todo ésto causa. Colaboremos para evitar que se repitan estos hechos, sobre todo, cuando tienen visos de crímenes comunes.

Por eso también quiero unirme en solidaridad cristiana a la familia del niño Douglas Vladimir Fuentes quien fuera víctima en Apopa junto con un sereno. He recibido un testimonio en que aclara las tergiversaciones de “El Diario de Hoy”. Y dice que el niño estaba sentado en las gradas junto con su mamá a las 8:30. El sereno llegó a cobrar, llegó un carro y de él bajaron dos sujetos y el sereno se puso entre la mamá y el niño. El niño recibió el balazo que le atravesó la cintura por el costado. Murió antes de llegar a la clínica. Se cuentan otros detalles, pero me interesa mucho de la carta esta observación: “Monseñor, no se si en este proceso morirá más gente así por no depurar rápidamente los equipos de seguridad y continuaremos viendo morir lentamente a nuestro pueblo de enfermedades sociales pues muchos militares solo tratan de salvar el feudalismo en su provecho. Opino que la Fuerza Armada debe incorporarse a la revolución del pueblo para que de veras desaparezca el aparato que todavía se siente fuerte de la represión del Estado…”

A este propósito hay unos informes confidenciales de camiones, radio patrullas, que se han visto como adquisiciones de la Fuerza Armada ¿Que se pretende con todo ésto?

Finalmente, nuestro Socorro Jurídico ha denunciado más lugares de cementerios clandestinos y ha puesto al servicio de la Comisión Investigadora varios detalles y capturas que se han revelado después ya que por miedo no se había hecho antes.

El Socorro Jurídico también ha ayudado a la solución de algunos conflictos laborales como la fábrica de LEON y lo está haciendo en HILASAL, en ARCO y en IMES.

Por último, quiero agradecer a la familia de Don. Carlos Ayala y Doña Cecilia de Ayala un donativo de un órgano para nuestra catedral. La generosidad con que de él se desprendieron me ha impresionado mucho y Dios les va a pagar este donativo.

Quiero terminar agradeciendo -las felicitaciones que me han llegado con motivo del título Doctor Honoris Causa que me va a conferir la Universidad de Lovaina el próximo 2 de febrero… Como lo he dicho en repetidas ocasiones: todos estos honores no los siento míos, ni me inspiran vanidad, sino que me dan la alegría de compartir con uds., queridos hermanos, una línea pastoral de defensa evangélica de la dignidad humana y de los derechos del hombre. Y que es a uds., a quien se condecora con todos estos honores. Y en nombre de Ud., iré a recibirlo si Dios quiere…

PENSAMIENTO QUE NOS LLEVA AL ALTAR

Finalmente, para terminar con el pensamiento evangélico de hoy, vemos como la variedad de acontecimientos que entretejen tan enmarañadamente  nuestra historia no lograr enredar la hebra de oro de la salvación de Dios que se va anunciando a los pueblos.

Lo que hemos dicho en las lecturas de hoy tan evidentemente: que Dios salva a los pueblos en su historia, es una realidad también para El Salvador. Dios está salvando a El Salvador en su historia. Tengamos mucha esperanza, vivamos nuestra Navidad no como un diciembre sin Navidad, sino como un diciembre negro pero que en su negrura deja ver la esperanza clara de un Salvador de la historia que vendrá a salvar a nuestra Patria. Así sea…

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Cristo Rey, clave y orientación de nuestra historia

Homilía del Domingo 34 del Tiempo Ordinario
25 de Noviembre de 1979

Daniel 7, 13-14
Apocalipsis 1, 5-8
Juan 18, 33-37

Queridos hermanos:

Introducción: -Agradecimiento del Papa

Con alegría de quien se siente en comunión con el Papa, les leo su agradecimiento a nuestra felicitación que le enviamos el día de su aniversario, dice así: “Señor Arzobispo: Cumplo gustoso el encargo de darle las más expresivas gracias de parte de Su Santidad por el atento mensaje de felicitación que con motivo del primer aniversario de su Pontificado, ha enviado Ud. en nombre también de los sacerdotes y fieles de San Salvador. Así mismo me es grato comunicarle que el Santo Padre, con sentimiento de afecto en el Señor, invoca sobre Ud. y sus diocesanos nuevos favores celestiales que sean prenda de renovado aliento en la edificación de esa comunidad eclesial, y les imparte de corazón, la bendición apostólica. Suyo, afectísimo en Cristo, el Secretario de Estado”.

-Se clausura hoy, el Año Litúrgico

Queridos hermanos, con este eslabón que nos une una vez más al Papa, sentimos también la alegría de estar clausurando un año más de fidelidad en el seguimiento de la Sagrada Liturgia.

*Conjugación del tiempo y el misterio de Cristo

Hoy es el último domingo del Año Litúrgico y hemos de recordar ahora, como quien desde una cumbre ve el largo camino recorrido, qué maravillosa conjugación nos ofrece el Señor entre el tiempo que pasa y el Reino de Dios que permanece desde los antiguos tiempos, aquel dicho: “stat crux dum volvitur orbis” -la cruz está firme mientras se revuelve el universo-. Esto es el Año Litúrgico, hemos ido diciendo, semana a semana, ese oleaje impetuoso de nuestro ambiente; pero, al mismo tiempo, mirando con serenidad el Reino de Dios, el misterio de Cristo, su cruz que no la conmueve nadie.

*Oportunidad de iluminar nuestros días (temor y esperanza) con el misterio de amor y poder de Cristo Rey)

Por eso, es una oportunidad este día de Cristo Rey -que con esa fiesta quiere coronarse el Año Litúrgico- de mirar este ambiente del país entre temores y esperanzas, con optimismo, como quien sabe que su corazón y su fe están clavados en el amor y en el poder de un Rey que permanece para siempre.

*fue la mente de Pío XI

Esa fue la mente del Papa Pío XI, cuando en 1925, para clausurar aquel hermoso Año Santo que cada 25 años se realiza, quiso dejar como monumento esta fiesta de Cristo Rey. Se sentían todavía las consecuencias de la Primera Guerra Mundial. Las guerras trastornan el universo, desunen a los hombres, arrastran hacia el pecado a los pueblos; hay desuniones, hay materialismo. El Papa decía: “Para que este mundo dividido, materialista, encuentre un camino de solución, señalamos este: Cristo Rey”.

-Es el mensaje de Juan Pablo II en Puebla

Así fue, también, cuando este año, a principios, el Papa Juan Pablo II nos decía en Puebla: “De vosotros, Pastores, los fieles de vuestros países esperan y reclaman ante todo una cuidadosa y celosa transmisión de la verdad sobre Cristo. Esta se encuentra al centro de la evangelización y constituye su contenido esencial… Del conocimiento vivo de esta verdad dependerá el vigor de la fe de millones de hombres. Dependerá también el valor de su adhesión a la Iglesia y de su presencia activa de cristianos en el mundo. De este conocimiento derivarán opciones, valores, actitudes y comportamientos capaces de orientar y definir nuestra vida cristiana y de crear hombres nuevos y luego una humanidad nueva por la conversión de la conciencia individual y social”.

Celebremos, entonces, con verdadera esperanza esta fiesta de Cristo Rey y prometámosle, como fruto práctico, estudiar el misterio de Cristo, desde luego, domingo a domingo, que a eso venimos. Y hoy es como la clausura de este curso mundial que, en todo el universo, la Iglesia ha impartido sobre el misterio de Cristo.

Yo siento una satisfacción muy grande: de que esta celebración de la Palabra, que constituye para nuestra diócesis una verdadera universidad, ha promovido la fe en Jesucristo y, al mismo tiempo, la encarnación de esa fe y de ese Reino en la realidad concreta de nuestro país. Y quienes han sabido seguir el pensamiento de la homilía dominical están bien seguros de que ha sido una catequesis encarnada en la realidad del país. Quienes no lo han entendido son los que pueden seguir diciendo: es una predicación política.

Quiera el Señor, pues, que todos comprendamos el esfuerzo que la Iglesia está haciendo por vivir un evangelio de Cristo, iluminando y encarnándose en nuestra realidad, “Porque sólo así -dice el Papa Juan Pablo- tendremos actitudes propias del cristiano de hoy…” aquí en el país.

*Las lecturas sugieren el tema

Las lecturas que acaban de escuchar, sugieren a la luz de todas estas esperanzas de la Iglesia el tema de la homilía de hoy:

Cristo Rey, clave y orientación
de nuestra historia

Por tres razones:

1ª    Porque el Reino de Cristo es el Reino de Dios.
2ª    Porque la misión de Cristo es la verdad.
3ª    Porque el objetivo de Cristo es la liberación integral de todos los hombres.

1. PORQUE EL REINO DE CRISTO
ES EL REINO DE DIOS

a)    Es Rey

ante todo afiancemos esta gran verdad que él proclamó ante Poncio Pilato: “Rex sum ego” -Yo soy Rey.

El evangelio recoge las promesas y las expectativas de todo el Viejo Testamento.

Venían esperando un Mesías Rey que se había prometido como un descendiente de David.

*San Juan hace del relato de la pasión de Jesucristo, más bien, el relato de su glorificación. A pesar de las humillaciones de la pasión, Juan nos presenta la serenidad de un rey.

-Su “ironía” hace de la escena del Pretorio la proclamación oficial y la entronización de este Rey.

Es propio de San Juan -se le llama la ironía Joánica- es el apóstol, el evangelista de la ironía. Y en una ironía magistral nos cuenta la humillación de Cristo, nada menos que como la proclamación oficial del Imperio más grande de la historia: de que Cristo es verdadero Rey.

Han visto el diálogo de hoy entre el representante de ese poderoso Imperio Romano que le dice al reo maniatado; “¿Eres tú el rey de los judíos?”. Y Cristo -en un diálogo con Pilato- termina diciendo: “Si, yo soy rey. Yo para eso he nacido, para dar testimonio de la verdad y todo el que es de la verdad oye mi voz”.

*Coronación, cetro clámide, trono… ceremonial sangriento

Y sigue la narración de Juan contándonos la coronación de espinas, el cetro de burla, la clámide, el trono, una cruz; pero, enmedio de estas sangrientas ceremonias, se está entronizando un rey. Enmedio de la ironía de un ajusticiado Dios está proclamando, tomando como instrumendo al Imperio de Roma, aquella inscripción sobre la cruz: “Jesús Nazareno, Rey de los Judíos”. Y no sólo de los judíos, sino de todos los pueblos.

Nosotros recogemos todo el rico contenido de ese ceremonial, le arrancamos  las espinas, limpiamos esa sangre; y queda claro, maravilloso, que Cristo es un rey muy distinto de los reyes de este mundo.

b) El Reino de Cristo es el Reino de Dios.

* Pilato no teme una rivalidad política pero intuye su poder divino.

Hemos dicho en el primer pensamiento- y ésto voy a explicarlo más ahora su reino es el Reino de Dios, Pilato no teme de ese Rey de burla, una rivalidad política; casi se ríe de él. Sin embargo, intuye en ese hombre un misterio divino. Su misma mujer le mandado decir: “No te metas con ese justo porque esta noche no he podido dormir a causa de sus sueños. Y Pilato se estremece, también, cuando oye hablar del Hijo de Dios. En la mentalidad politeísta de un romano se imagina que es un Dios que ha oído quien sabe de dónde, y le pregunta: “¿De dónde eres?” Sin embargo, Cristo sabe y nosotros sus creyentes, cual es el origen de este rey.

-Profecía clásica: “El anciano de días”… “El Hijo del hombre que viene entre las nubes”.

En la primera lectura de hoy encontramos la profecía clásica, la que los ancianos guardaban como la promesa: el hijo del  hombre que viene entre las nubes con gran poder y majestad. Esa majestad y ese poder lo toma de aquel trono que Daniel también nos presenta, donde está sentado el Anciano de días, canoso, representando la venerable vejez, el Padre, lo divino, y de allá deriva entre las nubes, el Reino que viene a esta tierra. No es un origen de la tierra.

*Doxologías de eternidad

Las doxologías que recoge la segunda lectura hoy, el Apocalipsis, canta las glorias de un Reino que no es de este mundo: A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos, Amén.” Como ecos de ángeles que se oyen bajando a la tierra.

Y en la voz de Cristo, la palabra misma de Dios: Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el Todo poderoso. El alfa y la omega, como ustedes saben, la primera letra del griego, y la última letra del alfabeto griego, como para decir: yo comprendo todas las lecturas y todas las escrituras, yo soy el secreto de todo cuanto existe, el principio y el fin. Cuando comencé a ser la naturaleza ya existía y cuando termine la historia, seguiré existiendo. La historia de que los hombres tanto se glorían no es más que una motiva en el sol de la eternidad que soy Yo.

* Cristo ha traído a la tierra el Reino de Dios.

Por eso, el Concilio Vaticano II hablándonos de este Reino de Dios, dice que Cristo lo ha traído: “El misterio de esta Santa Iglesia se manifiesta en su fundación. Pues nuestro Señor Jesús dio comienzo a la Iglesia predicando la buena nueva… la llegada del Reino de Dios prometido desde siglos en la Escritura y así comienzo diciendo-: “Porque el tiempo está cumplido, y se acercó el Reino de Dios.”- Y esta Iglesia es el testimonio de que el Reino de Dios existe aquí entre nosotros-… Sobre todo- dice el Concilio- el Reino de Dios se manifiesta en la persona misma de Cristo, Hijo de Dios e Hijo del hombre, quien vino a servir y a dar su vida para la redención de muchos.” (LG. 5)

* Relación Reino de Dios-Iglesia

Aquí nos expresa ya una relación muy interesante de ese Reino de Dios, traído por Cristo y al que la Iglesia sirve. ¿Qué relación hay entre el Reino de Dios y la Iglesia? La Iglesia no es todo el Reino de Dios. La Iglesia es una servidora del Reino de Dios, anuncia el Reino de Dios y lo más bello de todo es que la Iglesia, dice:”… recibe la misión de anunciar el Reino de Cristo y de Dios e instaurarlo en todos los pueblos, y construye en la tierra el germen y el principio de ese Reino”. (LG.5)

Miren que honor, queridos católicos, la Iglesia es testimonio de que ya el Reino de Dios está entre los hombres; y ella misma, la Iglesia, es germen, pequeñito como el germen. Toda la humanidad es más inmensa que la Iglesia pero la Iglesia posee el germen del Reino de Dios. Cuanto más cristianos nos hacemos, somos más testimonio de esa gran verdad, de el Reino del Cielo que ha bajado a hacerse reino de los hombres.

c) Relación Reino de Dios y reinos históricos.

-Animar en la persecución.

Según la mentalidad de los judíos había una lucha a muerte entre el Dios que reina y el demonio que le quiere arrebatar el imperio de Dios. Y así nos presenta la historia de Israel: como una lucha ente Dios y el demonio; y los reinos de la tierra a veces se convierten en agentes de ese reino del infierno contra Dios. Y para animar en los días de persecución, sacaban a relucir toda esa creencia y toda esta esperanza.

* Los cuatro imperios que animaron Palestina.

Por eso, esta profecía de la primera lectura, antes de contarnos esta alabanza del Rey del Cielo que viene entre las nubes, nos ha contado la historia de Israel, sobre todo en sus cuatro imperios que han dominado a Israel: Nabucodonosor, el reino de Babilonia que impera sobre Palestina y que se ha llevado cautivos a los hijos del Reino de Dios. Luego fue vencido ese imperio de Babilonia por los Medos y el pobre pueblo de Israel pasa a otro dueño. Luego vence el Imperio de los Persas, con el providencial personaje Ciro, que dá libertad a los israelitas para que puedan volver a Jerusalén y construir su templo. Pero ya en Jerusalén se dá otra vez otra invasión: los griegos, el imperio de Alejandro de Macedonia.

-Las dos revelaciones

* La estatua de Nabucodonosor

Esto es lo que recoge el profeta Daniel para representarlo en una famosa visión, una estatua con su cabeza de oro, con su tronco de bronce, sus brazos de hierro y sus pies de polvo; que una piedrita de la montaña que nadie arrojó, vino y derribo la estatua de los cuatro imperios y comenzó la piedrita a crecer hasta hacerse una montaña que es el Reino de Dios sobre imperios despedazados.

* Las cuatro bestias.

También el profeta Daniel nos presenta un día la tempestad que agita el mar, y desde el mar surgen cuatro bestias. Una en forma de león, otra en forma de oso, otra de leopardo y por fin una cuarta bestia que no la menciona y que califica, pero dice: con dientes de hierro y patas de hierro y que estaba sedienta de sangre y devoraba carne. Es el misterio apocalíptico que está describiendo la persecución a los creyentes en Dios. Pero entonces es cuando surge sobre esos animales, ya matados, el trono del Poderoso, de donde deriva el rey que viene a este mundo. Otra vez, pues, el triunfo de Dios sobre los imperios históricos.

-Apocalipsis, aliento a los cristianos en la persecución.

¿Y qué otra cosa es la segunda lectura de hoy, cuando nos está describiendo el Apocalipsis al príncipe de los reyes de la tierra?… Todo ojo lo verá y también los que lo atravesaron. Todos los pueblos de la tierra se le unirán a su carro”. El Apocalipsis ya es otra época. El Apocalipsis fue escrito por San Juan para dar ánimo a los cristianos que estaban sufriendo la persecución de Nerón. Ya no son los cuatro viejos imperios.

El imperio en tiempo de Cristo era Roma que gobernaba la Palestina, y los cristianos tanto en Roma como en la Tierra Santa, sufrían esta persecución, y para animarlos para no claudicar, San Juan, les describe el destino del Reino de Dios y los destinos frágiles de los reinos de la tierra. A él lo verán hasta los que lo atravesaron. Los romanos que fueron los instrumentos de su crucifixión lo verán; y los pueblos que lo despreciaron, llorarán ante él. Este es el desenlace de la historia. El Señor es el dueño de la historia, es el Rey de los siglos.

COMUNIDAD QUE REFLEXIONA

El Evangelio de San Juan, está escrito en otro contexto parecido al Apocalipsis. Es bajo Poncio Pilato, bajo la soberbia y el orgullo de los romanos, que el evangelio narra la pasión de Cristo; pero que se desenlaza en la resurrección final del Señor y dá tiempo y dá aliento para que sean fieles a ese Rey que nadie lo puede vencer. Los mismos que lo atravesaron, los que lo clavaron, los que le metieron la lanza en el costado, los que lo escupieron, los que lo coronaron de espinas, lo van a ver, ¡Qué terrible será el encuentro con el Rey con quien se ha jugado de esa manera!

* MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO

En el evangelio, la reflexión cristiana grabó esa frase inmortal de Jesucristo: “Luego, ¿tú eres rey?” le pregunta Pilato. Y Cristo dice: “Mi reino no es de este mundo. Si fuera de este mundo, mi guardia, mi ejército -todo eso que en lenguaje político es el poder- ya me hubiera defendido de los judíos”. El era judío y, sin embargo, dice: “Si yo fuera rey, me  defendieran de los judíos”.

** No a nivel de rivalidad política

Por eso -dice un gran comentarista esta frase: no la pudo decir un Mesías judío. Era un rey superior a su misma patria, era un rey que si es cierto que dice: “mi reino no es de este mundo”, no es por marginarse de esos reinos, sino que quiere decir: mi reino no está al nivel político de los reinos de este mundo, no tienen nada que temer de mis ejércitos, no tengo; no tienes nada que temer de mi diplomacia, no la tengo; yo no soy un poder político, no tengas miedo.

Y el  mismo Pilato, diplomático y político, no encontró causa para condenarlo- por político o diplomático- al Señor, sino por el capricho de los judíos que se valieron de un argumento político: “Si no lo condenas, no eres amigo del César y nosotros te vamos a mal informar y te van a quitar este puesto”. Y por cuidar su puesto político, Pilato comete una gran injusticia. Pero que quede bien claro: que Cristo Nuestro Señor ha proclamado que su Reino no es del nivel político, que su Reino baja del Cielo con poderes especiales de Dios para poder, precisamente, subyugar con la ley de Dios, bajo la verdad de Dios, a todos los imperios del mundo.

** Está en el mundo para trascenderlo.

El no tiene unos límites, una fronteras, porque su Reino es sin fronteras, por encima de todos los pueblos. No es de este mundo pero está en este mundo. No es de este mundo pero manda a este mundo, y los gobernantes y las legislaciones tienen que someterse a él.

-Que fácil sería comprender aquí nuestro hacer cristiano, nuestro quehacer pastoral y eclesial. Cuántas reflexiones de grupos cristianos parecen a veces análisis políticos. Se han olvidado que no es allí nuestra fuerza. Cuántos cristianos tienen como respeto humano al partido político, a la organización política; y por congraciarse con ella, no les importa que quede mal la Iglesia. Cuántas veces estamos haciendo más bien grupos políticos que comunidades cristianas. Hay que tener en cuenta que el quehacer de Cristo ante Pilato y ante todos los imperios y las políticas del mundo es mantenerse autónomo, rey que ha bajado del cielo, y que se encarna en esta tierra para trascender a los reinos desde sus propias entrañas, pero no identificándose con ellos.

Yo quisiera, queridos hermanos, y, sobre todo, ustedes queridas comunidades de base, queridos agentes de pastoral, queridos sacerdotes, no tenemos nada que mendigar a las políticas de la tierra cuando tenemos una luz que ilumina todas esas políticas. No nos parcialicemos a ningún sector. Mantengamos la autonomía de Cristo aunque maniatado frente a Pilato: “Mi reino no tiene nada que temerlo porque es superior a tí mismo”. O como cantaban el Día de los Reyes: ante Herodes que tenía miedo que el Niño nacido le fuera a quitar su imperio, la Iglesia le canta: “No temas Herodes, no viene a quitar reinos temporales, él que dá reinos eternos”.

Es cierto que no nos podemos apartar de las realidades políticas de la tierra, de las realidades económicas y sociales, pero seamos siempre como la luz que ilumina sin contaminarse con las realidades que iluminan, sino entrañándolas, dándoles calor, pero conservando siempre su autonomía de sol y de luz. Por eso paso a los otros dos pensamientos.

2. PORQUE LA MISION DE CRISTO ES LA VERDAD

¿Por qué Cristo pudo decir: “Mi reino no es de este mundo y, sin embargo, ser proclamado hoy el Rey Universal?

Que diálogo más interesante, como que pervierte un poco el horizonte de la pregunta pero no lo está distorsionando, sino que lo está profundizando hasta su profundidad más grande, cuando dice Pilato: “¿Conque tú eres rey?”

Cristo le dice: “Tú lo dices: soy rey. Yo para ésto he nacido y para ésto he venido al mundo, para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”.

-La verdad es fidelidad.

La verdad en el sentido bíblico puede ser la verdad contra la mentira; pero puede ser también la fidelidad. Más bien se usa en este sentido, la fidelidad porque la verdad es fidelidad, y es que en Cristo se dá el testimonio más elocuente de la fidelidad de Dios. La Biblia llama a Cristo: “el amén de Dios”. En él se cumple, hasta el último ápice, todas las promesas de Dios a los hombres. Cristo es la promesa cumplida, Cristo es la fidelidad de Dios, Cristo es la verdad. El es el Alfa y la Omega, el principio y el fin de todo cuanto existe; nadie conoce tan a fondo la realidad de las cosas como el rey de la verdad. Por eso a Cristo nadie le puede decir mentiroso. Dice San Juan: No había necesidad de decirle lo que hay en el hombre porque él conoce lo que hay en el corazón de cada hombre.

Que tremenda debió ser la mirada de Cristo cuando se murmuraba de él en el pensamiento. Se les quedaba mirando: “Hipócritas, ¿qué estáis pensando?” Es que ante la verdad, la intriga se avergüenza. Cuando el evangelio nos comienza a contar el misterio de la encarnación del Verbo, la palabra eterna de Dios, la Palabra que contiene todo lo creado y lo infinito de Dios, esa palabra se hace hombre. Y entonces dice San Juan: “Vimos en él al Hijo de Dios lleno de gracia y de verdad”. Qué hermosa es la figura personificada de la verdad: ¡Cristo, la Palabra eterna hecho hombre! No hay amistad más grande que la amistad de un hombre sincero. ¿Quién es más franco y sincero que Cristo? él es la verdad.

-Verdad también es la revelación

Todo lo que Dios ha querido manifestarle a los hombres se contiene en Cristo. Cuando él se despedía de los apóstoles, les dice: “Ya no os llamo siervos, sino amigos; porque os he revelado todo lo que oí de mí Padre”. Ya no hay secretos para el cristiano que quiere amar a este testigo de la verdad: Jesucristo, que nos ha traído todo de las entrañas de Dios, lo que es necesario conocer para la vida. Dichoso el hombre que tiene fe porque cree en la verdad. Pobrecitos los que no tienen fe, los escépticos, los que se han apartado de Cristo, sólo él puede dar luz de verdad.

-”Testigo fiel”.

Y en la segunda lectura de hoy, el Apocalipsis lo llama: “El Testigo Fiel”. El Testigo Fiel, el que puede decirle a Nicodemo: “Lo que hemos visto, narramos”. No decimos cosas distintas, somos testigos de la verdad de Dios. Ante esta verdad, ¿cuál es la actitud nuestra, queridos hermanos?

* Quedarse solo ante el mundo: Cristo

Para mí es bien impresionante ese momento en que Cristo está solo frente al mundo representado en Pilato. La verdad se queda sola, los mismos seguidores han tenido miedo, la verdad es tremendamente audaz, y solamente los héroes pueden seguir la verdad. Tanto es así, que Pedro, que le ha dicho que morirá si es necesario, anda huyendo de cobarde, y está Cristo solo.

No le tengamos  miedo de quedarnos solos si es en honor a la verdad. Tengamos miedo de ser demagogos y andar ambicionando las falsas adulaciones del pueblo. Si no le decimos la verdad, estamos cometiendo el peor pecado: traicionando la verdad y traicionando al pueblo. Para Cristo es preferible quedarse solo, pero ante el mundo representado en Pilato poder decir: “Todo el que oye mi voz es de la verdad”.

* Indiferencia de Pilato: “¿Qué es la verdad?”

Aquí viene la actitud de Pilato, con una pregunta se resuelve el problema. Cuando Cristo le ha dicho: que el que es de la verdad, oye su voz. Pilato con un orgullo y un desprecio digno de un romano altanero le dice: “¿Y qué es la verdad?” Dá media vuelta, y sigue el proceso para que lo flagelen, para que lo entreguen a la muerte. Que cerquita tuvo la verdad este hombre; pero con un sentido de escepticismo, de orgullo, de rechazo a Dios, no la supo aprovechar la hora en que estuvo frente a frente con la verdad.

-En tiempos de opiniones políticas: Concilio Vaticano II…

En estos tiempos, en que abundan las opiniones políticas, que bueno sería tener en cuenta que sólo Cristo tiene la verdad y que la verdad puede ser parcializada por muchas maneras. Yo traigo aquí el texto del Concilio, cuando habla de la diversidad de opiniones es materia política. Es de mucha actualidad este pensamiento. Frente al único que tiene toda la verdad que es Cristo los hombres, sólo poseyendo la fe, tenemos la verdad de Cristo, pero al aplicarla en las realidades concretas de la historia puede haber diversas maneras.

Oigan este pensamiento de la Iglesia en el Concilio: “… en virtud de su misión y naturaleza la Iglesia no está ligada a ninguna forma particular de civilización humana ni a sistema alguno político, económico o social. La Iglesia, por esta universalidad, puede constituir un vínculo estrechísimo entre las diferentes naciones y comunidades humanas, con tal que éstas tengan confianza en ella y reconozcan efectivamente su verdadera libertad para cumplir con tal misión”. (GS. 42)

Y recuerda luego que todos aquellos que tengan opciones en política, sepan ser modestos y dar a otros también la razón. “Muchas veces- dice el Concilio- sucederá que la propia concepción cristiana de la vida, incline a los cristianos, en ciertos casos, a elegir una determinada solución. Pero podrá suceder, como sucede frecuentemente y con todo derecho, que otros fieles guiados por una no menor sinceridad, juzguen del mismo asunto de distintas maneras. En estos casos de soluciones divergentes, aún al margen de la intención de ambas partes, muchos tienden fácilmente a vincular su solución con el mensaje evangélico. Entiendan todos que en tales casos a nadie le es permitido reinvidicar en exclusiva a favor de su parecer la autoridad de la Iglesia. Procuren siempre hacerse luz mutuamente con un diálogo sincero, guardando la mutua caridad y la solicitud principal por el bien común”.

Que oportuno es ésto, hermanos, cuando hay tanto fanatismo en que sólo yo tengo la solución de esta situación del país: “La Junta del gobierno no tiene la razón, o alguno del gobierno; sólo nosotros tenemos la razón, los otros no la tienen”.

Entre todos tenemos que buscar la solución y aquellos que se aferran a su único pensamiento, están pecando contra el bien común. Ni siquiera que fueran cristianos, teniendo diversas opciones políticas, pueden apropiarse el pensamiento de la Iglesia como para ellos solos. Es tan fecundo el sol de la verdad de Cristo, que puede iluminar el pluralismo ideológico, no sólo en política sino en todas las técnicas, y ciencias, y artes de la naturaleza que también tienen su propia autonomía.

Yo creo que ésto es de mucha actualidad y de mucha trascendencia cuando queremos nosotros apropiarnos del monopolio de la verdad. Sólo Cristo tiene el monopolio de la verdad, sólo él puede decir: “Yo soy la verdad, y el que es de la verdad oye mi voz”. Los demás tenemos que respetar las opiniones, las opciones de los otros, y confiar también en los hombres porque son hijos de Dios y tienen capacidad, tal vez, mejor que la que yo tengo.

3. PORQUE EL OBJETIVO DE CRISTO ES LA LIBERACION INTEGRAL DE TODOS LOS HOMBRES

a) Interpretación colectiva del “Hijo del Hombre” glorificado: Cristo- Pueblo de Dios.

En la primera lectura, cuando se habla del hijo del hombre que viene entre la nubes y se acerca al trono de Dios, los intérpretes tienen una opinión muy bonita: Y es que ese Hijo del hombre glorificado, no es Cristo individualmente solo, es Cristo con todos sus cristianos. Todo el cuerpo místico, todos los que han creído en él, todos los que han muerto fieles a su seguimiento, serán glorificados en una sola cabeza que es Cristo. Y ese cuerpo misterioso de Cristo, hecho de hombres que lo siguieron en esta tierra será, precisamente, la gloria de la Iglesia celestial en su consumación. Nosotros, hermanos, nosotros tendremos la dicha de ser, si nos salvamos, miembros vivos del Hijo del Hombre glorificado ya como Hijo de Dios. Procuremos ser fieles para merecer esa promoción, que no hay otra igual.

b) Los frutos de la redención: el Reino de Dios.

Por eso, en la segunda lectura, el Apocalipsis nos relata los diversos frutos de ese Reino de Dios trabajado por Cristo en la tierra.

-Cuando lo llama el “primogénito de entre los muertos”.

Como si dijéramos: la primera flor que brotó de un jardín nuevo; como si dijéramos: la primera cosecha del árbol que plantamos con tanto cariño. Esta Iglesia va dando frutos de resurrección. Y el primer resucitado, el primogénito, la primera fruta de la Pascua, es Cristo Nuestro Señor. Este título provoca en mí y en todos nosotros, el ansia de seguir a este Primogénito. Nosotros, sus hermanos, seremos engendrados también para esa gloria de la pascua y de la resurrección. Ya Cristo resucitado ha puesto en el mundo el principio de la inmortalidad. Dichosos los que creen en Cristo muerto y resucitado porque ya han puesto en su alma, los gérmenes de la vida eterna.

– Dice también hoy el Apocalipsis: “Nos amó”.

Esta es la causa primera. Dios nos amó y su amor se hizo concreción humana en Cristo Nuestro Señor. Y mirar a Cristo frente al enfermo, frente al ciego, frente al inválido, frente al pecador, es la misericordia, es el amor de Dios por los caminos de esta tierra. ¿Quién no se acerca con cariño al amor del Señor en Cristo Jesús? Vive en la tierra y nos ama. -“Y por ese amor dice el Apocalipsis- nos ha librado de nuestros pecados por su sangre”.

El sabía que el Padre le pedía como precio del perdón su propia sangre y no tuvo horror a los tremendos padecimientos del Viernes Santo, sino que se entregó. En su carne iban todas nuestras iniquidades, dice el profeta. Y Dios cobró de él el precio de nuestra liberación. No hay liberación más profunda que esta de Cristo. ¡Cómo quedan ridículas las liberaciones que hablan sólo de tener más sueldos, tener más dinero, los mejores precios! Las liberaciones que sólo hablan de cambios políticos, de personajes en el gobierno, son parcelas nada más de la gran liberación, esta que pagó la raíz de todos nuestros males, de todas nuestras injusticias. Y si las liberaciones de la tierra no encajan en esta gran liberación del Gran Libertador: Cristo; están muy mutiladas, no son auténticas liberaciones, son partes de liberación…

-Continúa el Apocalipsis con otra frase genial: “Nos ha convertido en su Reino y ha hecho de nosotros sacerdotes para Dios su Padre”.

Que grandiosa la dignidad del cristiano, nos ha hecho Reino. Todos nosotros si lo seguimos y crecemos en él y nos convertimos, somos su Reino. Y su Reino no tendrá fin y nosotros no tendremos fin en ese Reino. La gran esperanza está aquí; la gran promoción es ésta. Más aún, no sólo se contentó con hacernos súbditos de su Reino, sino que nos hizo sacerdotes, es decir, nos compartió la dignidad que el bautismo nos comunica de ser pueblo sacerdotal.

* Desde nuestro propio papel en el mundo, ser sacerdotes que consagran el mundo a Dios. El abogado, el médico, el ingeniero, el gobernante, el ministro, el jornalero, el obrero, la señora del mercado, el estudiante, todas las categorías humanas. Cuando se vive esta belleza de la redención que llevo por mi bautismo y mi dignidad de pueblo sacerdotal, estoy consagrando a Dios este oficio, esta clientela, este trabajo.

Esta sería la teología más profunda para limpiar a nuestra patria de tanta podredumbre con que la han manchado los malos gobernantes y los malos servidores. Que distinto fuera El Salvador, no estuviéramos viviendo esta crisis si de veras hubiéramos compartido esta gran enseñanza de Cristo Rey, que nos ha hecho a todos los salvadoreños Reino de Dios, pueblo sacerdotal; para dignificar nuestra vida, nuestro hogar, para no traicionar a la esposa, para no tener hijos fuera del hogar, para respetar a la mujer, para hacerse respetar en su gran labor de fecundidad, para no hacer de la vida un prostíbulo, para no hacer de la vida un latrocinio, para no hacer de la vida una fuente de pecado; sino la redención que no significa para santificar esta vida que Dios nos ha dado y que es buena pero que nosotros la manchamos con nuestros pecados.

Seamos dignos de esta grandeza porque la fiesta de Cristo Rey no es venir a dar a Cristo una felicitación porque él es Rey, sino es venir a decir: “Señor tu reinado me complica tremendamente, yo también soy miembro de esa responsabilidad tuya, y en el mundo tengo yo también que hacerte reinar.

HECHOS DE LA REALIDAD NACIONAL EN LA VIDA ECLESIAL

Por eso yo les invito a que reflexionemos un poquito en la realidad de nuestra Iglesia. Lo que hemos hecho esta semana, corresponde perfectamente a estos designios de Dios, que quiso hacer su Iglesia como germen de su Reino.

El próximo sábado comienza, en Santiago de María, la fiesta jubilar de sus 25 años de existencia. La misa principal va a ser el domingo 2, de hoy en ocho, a las 10 de la mañana. Los que puedan ir a unirse en comunión con aquella hermana diócesis, sin duda que harán un buen acto.

El miércoles de esta semana será el aniversario de la muerte del P. Ernesto Barrera, y lo vamos a celebrar con una misa en la Parroquia de San Sebastián, a las 6 de la tarde.

En el Arzobispado ha habido reuniones procurando, precisamente, la vivificación de nuestra Iglesia. En el Consejo de Pastoral hemos visto cuánta vida de Iglesia hay en las diversas vicarías. Y en el Senado Presbiteral hemos descubierto también la fidelidad de tantos sacerdotes a su ministerio, y a ser ministros del verdadero Reino de Cristo.

En las visitas que he hecho en Soyapango, a la Parroquia de Santo Tomás, en el Cantón El Carmen; y la que haré esta noche a Mejicanos, en la Parroquia de San Francisco; y hoy también en la Confirmación que a las 11 se tendrá en la Iglesia del Corazón de María, vamos viendo esas comunidades como florecen en estas convicciones cristianas.

A propósito de confirmaciones, oí un comentario muy mal intencionado: “de que en la Arquidiócesis ya no hay Confirmaciones y por eso se van a confirmar a otras diócesis”. Esto es un mal entendido, un verdadero mal entendido, porque lo que queremos es que la confirmación se reciba con el suficiente conocimiento a niños que ya se dan cuenta. Si alguna persona no quiere entrar por esta exigencia pastoral, que no es mía sino de la renovación de la Iglesia, pues no colabora y no le hace un bien a su criatura confirmándola chiquita porque no se dará cuenta de lo que ha recibido. Cada párroco, cada vicaría, está preparando los días y fiestas de confirmación. Procuren informarse en sus propias parroquias, pero nadie diga que ya no hay confirmaciones en San Salvador. Las hay en forma más ordenada y más fecunda. Sólo los que no quieran colaborar, se cerrarán a estas renovaciones de la Iglesia.

Una revista de la Arquidiócesis que se llama “Búsqueda”, ha sido reeditada, porque allí está toda la catequesis de la confirmación. Quienes quieran tener conocimientos más profundos de este sacramento, pueden leerlo en esa revista “Búsqueda”.

En la Vicaría de Chalatenango se está haciendo un esfuerzo muy original: es la preparación de vocaciones tardías. Muchachos que ya han avanzado en su edad y que sienten el llamado del sacerdocio y no tuvieron la oportunidad de la escuela o del colegio, se les está dando allá cursos preparatorios y veremos. El Señor nos inspirará como preparar estos hombres para el sacerdocio.

En este sentido me alegro de la convivencia juvenil que se tuvo en el Seminario San José de la Montaña, donde cerca de veinticinco muchachos han pedido, ya bachilleres, entrar al Seminario. Son muchachos que vienen de los diversos colegios, no precisamente del Seminario. A propósito yo recibí de Tepecoyo un telegrama muy animador que dice: “Dar un sacerdote para el servicio de la Iglesia tiene más valor que obsequiar miles de vasos sagrados para el templo. Deseamos éxitos convivencia vocacional y ofrecemos sacrificio y oraciones unidos siempre a  Ud. hoy y siempre”. Conjunto Cristo Joven y Coro Medalla Milagrosa.

He tenido la dicha de participar en una convivencia de movimiento catecumenal en el Instituto Rinaldi donde hay grupos de esta Arquidiócesis y de Santiago de María. Y he expresado la esperanza de hombres y mujeres que se dediquen a la catequesis en nuestra pastoral.

Quiero corregir: la obra de la Divina Providencia compró su terreno en Santa Tecla, cuatro manzanas, por el precio de ¢525.000.00. El producto de la venta de varas es de ¢300.000.00; por tanto, se debe y ya se está recogiendo la cantidad de ¢225.000.00. Quiero también decirles que el terreno en que está el Hospital de la Divina Providencia tiene litigios de linderos, pero esperamos que se han de arreglar las cosas inteligentemente como lo iremos informando en lo sucesivo.

Quiero agradecer y felicitar a UCA Editores porque ya salió a luz el documento de Puebla. Esperamos que el precio ha de ser muy popular porque esa fue la finalidad, a fin de que todos puedan tener en sus hogares ese bonito documento de pastoral de América Latina que se escribió en Puebla, en la reunión de Obispos.

Comenzarán mañana su tanda de Ejercicios Espirituales, las religiosas que trabajan en parroquias y pueblos. Les pido oraciones para que cada día sean mejores instrumentos de la misericordia de Dios en tantos pueblos sin sacerdotes, o donde colaboran con sus párrocos.

Quiero avisarles que el próximo domingo pasaremos la misa a la Catedral, para iniciar allá el Año Litúrgico, que es el 1er. Domingo de Adviento. Queremos agradecer muy cordialmente a la Basílica por su hospitalidad. Y queremos disponer de ella también, por si tenemos que volver cuando nos cierren la Iglesia allá. Ojalá ya comprendan las organizaciones populares el prestigio que pierden con estas ocupaciones de iglesias. Cuando yo estuve en San Miguel, el 21, no oí ninguna sola palabra de aprobación. Todo era un resentimiento del pueblo con la ocupación de su catedral. Aquí no hemos llegado a tanto resentimiento, pero ciertamente no nos hace mucha gracia que nos tengan las iglesias ocupadas. En Catedral tendremos que levantar de nuevo el culto porque lo han matado, el trabajo también ha estado muy interrumpido. No se dan cuenta el enorme mal que hacen con estos actos y estas estrategias. Podrán tener buenos fines que nosotros apoyamos plenamente, pero no por esos caminos por donde se ofenden los sentimientos de nuestro pueblo.

Se pidió al Arzobispado la intervención para el caso del secuestro de don Jaime Battle. De nuestra parte estamos bien dispuestos pero sabemos que una intervención siempre tiene que ser aceptada por la otra parte. A este propósito yo me hago eco de la familia del Sr. Battle que escribiéndole  a las FPL, les dicen: que ya que públicamente reconocen ser los autores del secuestro de Jaime:  “… exhonerándonos así de la obligación de absoluto silencio y reserva que desde el principio ustedes mismos nos exigieron; la familia, por este medio, apela a su conciencia para que liberen a Jaime, tomando en consideración que la cantidad de dinero exigida a cambio de su libertad está completamente fuera de nuestras posibilidades económicas. Que las cantidades ofrecidas por la familia están limitadas por la situación crediticia del momento. Situación creada principalmente por la violencia imperante en el país. Que contrario a lo que ustedes afirman en la carta supuestamente escrita por Jaime, son ustedes los secuestradores causantes de la angustia, dolor y lágrimas de la esposa, hijos, madre y hermanos del secuestrado. Los familiares acongojados nunca serán negligentes para rescatar al ser querido, son ustedes los que causan el dolor ajeno mostrándose intransigentes en las negociaciones. Encontrarán información más amplia, en nuestra carta que está a su disposición”. Si de algo puede servir mi mediación, con mucho gusto la estoy ofreciendo de nuevo.

En la comunidad de Aguilares ha sucedido algo que nos aflige. Y es que ayer, 24 de noviembre, fue capturado por la Guardia Nacional, Daniel Navarro Cruz y se teme por su suerte. Lo capturaron a las 11, en Aguilares, había ido a traer un par de zapatos y un reloj. Vieron que tres parejas de la Guardia Nacional lo capturaron y se lo llevaron con rumbo desconocido. Creíamos que ya no sucederían estas cosas, pero que quede a la luz del nuevo Gobierno que ésto no hace ningún apoyo a su buena voluntad. Y ojalá que sean exigentes…

Todos se han dado cuenta como el FAPU me hace una serie de preguntas. Yo quiero responderle que con gusto voy a contestar, pero que vaya a la Secretaría de Comunicación Social donde daremos todos los datos más exhaustivo. No hay necesidad de hacer demagogia de lo que se puede resolver en una entrevista privada y seria…

EN LA IGLESIA UNIVERSAL

Uniéndonos a la Iglesia Universal queremos pedir a todos la oración para que el Papa, en su afán de unidad, tenga éxito en su visita que a fin de este mes va a hacer al patriarca Ortodoxo Dimitrios de Estambul, lo mismo que su entrevista con el Presidente de la Conferencia Metodista Británica. A esto uniremos también los esfuerzos ecuménicos que por aquí se hacen, y que son de mucha esperanza. Ojalá que un día se realice el sueño de Cristo: un solo rebaño y un solo pastor.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua publicó una Carta Pastoral. Como ustedes se dieron cuenta, sobre el compromiso  cristiano. Yo quiero referirme a unos párrafos porque creo que son muy iluminadores también para nuestra situación en El Salvador. Dice: “tenemos además confianza de que el proceso revolucionario será algo original, creativo, profundamente nacional y de ninguna manera imitativo”. Yo quisiera decir las mismas palabras a todos los que hoy se esfuerzan por la transformación de la Patria. Quienes se ponen a dudar unos de otros, pregúntense si claramente quieren una solución que salga de la entraña de nuestro pueblo o están luchando por traer imposiciones del extranjero… Como los obispos de Nicaragua, yo digo también que apoyaré con todo el corazón, toda transformación social, económica y política que a la luz del Reino de Cristo arranque de las entrañas de nuestro propio pueblo salvadoreño. Esa será la verdadera liberación de nuestra patria, no la que nos quieran imponer de cualquier tipo de imperialismo…

“Lo que pretendemos- dicen los obispos nicaragüenses es un proceso que camine firmemente hacia una sociedad plena y auténticamente nicaragüense, no capitalista, no dependiente, no totalitaria”. Recuerda la Iglesia que ninguna realización histórica revolucionaria tiene la capacidad de agotar las posibilidades infinitas de la justicia y de la solidaridad absoluta del Reino de Dios. Plenamente lo que hemos predicado hoy. El Reino de Cristo no se identifica con Pilato ni con ningún reino, sino que mantiene una capacidad siempre superior a cualquier realización histórica. Y, por tanto no duden, hermanos, no duden de su Iglesia, no se puede comprometer con ningún régimen político. Tiene que mantenerse siempre flotando para señalar rumbos mejores, la capacidad del Reino de Dios que vendrá siempre a perfeccionar los sistemas por más perfectos que aparezcan en el momento. Siempre se podrán hacer mejor y esa es la misión de la Iglesia: señalar, como Cristo frente a Pilato, que su Reino no es de mundo porque los trasciende todos y los hace más perfectos que el más perfecto reino de este mundo.

En Honduras expulsaron a un sacerdote Jesuita, el Padre Guadalupe Carney Handley. La Conferencia Episcopal y la Compañía de Jesús en Honduras, han protestado ante el Gobierno por esta expulsión que la juzgan injusta y arbitraria.

EN LA VIDA CIVIL

Quiero referirme ahora y lo voy a poner como marco de mis comentarios el análisis que ha hecho la UCA, la Universidad Centroamericana, donde expresa sus esperanzas y las serias dudas sobre las posibilidades reales de actuación del nuevo Gobierno. Reconoce que a un mes de la insurrección no es posible dar un juicio definitivo sobre las virtualidades y peligros que pueda desatar el nuevo proceso. Que las intenciones iniciales de la juventud militar- es posible- tuvieron el propósito de sanear la institución militar y dar a la Patria las bases sólidas de un proceso de democratización, pero la realización de las relaciones sociales y de la correlación de fuerzas ha comenzado a sobre ponerse a las presuntas intenciones. Y planta algunos problemas que vale la pena tenerlos en cuenta en esta hora en que con la querida diócesis, analizamos nuestra realidad, principalmente estos problemas:

1o.) El problema de los desaparecidos. La UCA dice acerca de este problema: “Hay miedo a los enjuiciamientos, pretextando el que tales medidas públicas pudieran debilitar definitivamente la fortaleza necesaria en la Fuerza Armada, precisamente cuando quiere impulsar profundos cambios sociales. Y tampoco sería infundado pensar, que la acometida de acciones represivas que, en esas tres primeras semanas, llevaran como uno de sus objetivos fundamentales, el involucrar al nuevo régimen, con violencias que impidan el enjuiciamiento y castigo de las violencias pasadas”.

A este propósito, también nos extraña como un miembro de la Junta- según lo dice La Prensa- haya declarado que no hay presos políticos y que la Junta no tiene responsabilidades con lo pasado en las administraciones de los presidentes anteriores. Digo que me extraña porque a este gobernante no se le ha debido pasar por el olvido que ya, durante este nuevo régimen, hay por lo menos tres desaparecidos. Uno de ellos es el sacristán de Soyapango que a pesar de estar gritando aquí, ya cada ocho días hasta hoy no he recibido ninguna respuesta. Por otra parte, yo creo que aunque el nuevo Gobierno no es directamente responsable de la captura y desaparecimiento de presos políticos de regímenes anteriores, sí es responsable ante el pueblo de dar una respuesta satisfactoria sobre que ha sucedido con ellos y deben sancionar a los responsables de las torturas, capturas ilegales, etc…

Para mí -quizás soy demasiado profano en la materia- lo más lógico y eficaz para una Comisión de investigación, tendría que ser comenzar por juzgar y deducir responsabilidades de los que fueron presidentes y directores de esos cuerpos durante ese tiempo… Creo que se está tratando de averiguar lo que se sabe, dónde se puede averiguar. Por otra parte, no es exacto que en las cárceles no haya presos políticos. Si los hay, aunque están tipificados por delitos comunes conexos con políticos. Y aquí parece que hay un estorbo técnico que los hombres de leyes tenían que solucionar pronto para resolver este problema tan sensible en el país. Por su parte, Socorro Jurídico y la Comisión de Derechos Humanos, han presentado una larga lista de todos éstos.

Esta semana el Socorro Jurídico presentó los expedientes y otros importantes documentos de 205 casos de desaparecidos, por quienes el Arzobispado en solidaridad con sus familiares, pregunta ¿dónde están? y espera una respuesta satisfactoria y también la indemnización de sus familias de aquellos desaparecidos que supuestamente fueron asesinados…

Tengo una revelación trascendental a este propósito. Todos se han dado cuenta de los hallazgos de un cadáver descompuesto sin vísceras en la carretera de los Chorros y también de varios esqueletos en una montaña cerca del puente de Cuscatlán, pero tengo algo más novedoso. Diligenciando como lo ordena la ley, una exhibición personal a favor de un campesino capturado el 5 de octubre, dos abogados descubrieron el día martes 20, en la Policía de Hacienda, un sótano.

Su informe en la parte esencial, dice así textualmente: “Procedimos a  una inspección personal en todas las dependencias de los Cuerpos de Seguridad, debiendo consignar aquí la anómala situación que encontramos en la Policía de Hacienda. Durante la inspección, al llegar al garitón que se nos identificó como cuarto garitón, ubicado en la parte posterior de las instalaciones, hacia el lado izquierdo, sentimos que el piso del garitón resonaba como que si hubiera un espacio hueco por debajo. Como una parte del piso se encontraba cubierta con tejas y algunos otros deshechos, pedimos que fueran retirados, apareciendo debajo una reja de forma rectangular que al ser levantada mostró un cuarto completamente cerrado, de forma circular, ubicada debajo del piso del garitón y al que se podía descender por una escalera de madera que allí se encontraba ubicada.

El suscrito procedió a descender y a inspeccionar personalmente ese espacio en el que, con la ayuda de lámparas de mano, vio se encontraban en las paredes anotaciones que decían: “Centeno” y una cruz debajo de ella. “Aquí murió”, después, indicación ilegible. “Roberto”. “Mario Henríquez estuvo aquí.” “Yo me voy pero queda mi odio”. “Hay algo cierto, lo malo no se acaba nunca”. Otra cruz y luego unas rayas verticales como de indicación de días que pasan o de otros períodos de tiempo.

El lugar presentaba olor a humedad como de cripta y llevó al suscrito Juez y Secretario a la convicción de que se trataba de una celda clandestina en la que en las más inhumanas condiciones habían permanecido algunos prisioneros. Debemos señalar que los oficiales negaron conocer la existencia de ese lugar, pero nos atendieron con la mayor de las diferencias y cortesía. Creemos que con este informe estamos cumpliendo con el inciso final del artículo 24 de nuestra Constitución Política siempre vigente que establece el deber ciudadano de velar porque se cumpla la Constitución”.

Además, en su informe consignan estos abogados que los libros de control de reos de los cuerpos de seguridad, no les merecen ninguna confianza porque entre comillas “procedimos de oficio a verificar en el libro de la Guardia Nacional si habían tenido ingreso los reos capturados en San Antonio Abad, en el centro religioso El Despertar, el día 20 de enero del año en curso, no apareciendo el ingreso de cuarenta jóvenes, no obstante ser un hecho público que la Guardia Nacional los puso esa época a disposición de las Cámaras de lo Penal”. Este es un informe muy válido que la Comisión de Investigación tiene a la orden…

Junto con esta campaña en favor de los desaparecidos, se han suscitado otra campaña en favor de los familiares de las personas que han sido asesinadas por pertenecer a ORDEN, al PCN y a otros cuerpos de seguridad. Creemos ciertamente que es también justo que se investiguen las causas de la muerte de estas personas, y la misma justicia tendrá que distinguir lo que se debe distinguir en las diversas maneras de dar la vida. Y tampoco debe de condicionarse la purificación de los cuerpos de seguridad a que se realice esta justicia. Es justo, pero también es justo que los cuerpos de seguridad purifiquen cuanto antes esas fuerzas del país.

Y si de justicia se trata y de encontrar las causas de nuestros males, yo creo que el nuevo gobierno no debe parar hasta encontrar la última causa que está en la injusticia social. Siempre hemos pensado que todas las violencias que han hecho los cuerpos de seguridad o que han padecido, los cuerpos de seguridad, tienen un trasfondo más criminal: y es la injusticia social…

Y aquí continuamos un poquito con el análisis de la UCA, que dice precisamente: el gran reto que tiene ante sí el nuevo Gobierno. El gran reto es este: “Un problema no puede resolverse con gritos revolucionarios o por vías destructivas, sino que por su carácter prolongado harían invisible, casi definitivamente, la salvación del país”. Yo quisiera llamar otra vez a la cordura a todas esas violencias que todavía persisten, que no es destruyendo como vamos a construir a nuestra Patria, sino buscando la raíz del mal y trabajando entre todos por erradicarla.

Tampoco puede hacerse esa transformación sin grandes y radicales cambios estructurales. Continúan la UCA: “A ese conjunto de cambios radicales, han llamado algunos, la revolución necesaria. Revolución necesaria porque es obligada y caracterizada por los hechos mismos y no por ideologías. El fantasma de las ideologías no debe poner freno a la necesidad de la revolución en lo económico y en lo político. Este país pensado y organizado en beneficio de las minorías debe ser pensando y organizado no en base a un bien común abstracto, que con frecuencia oculta los vicios de la dominación y de la explotación, sino en base al desarrollo y la liberación plena de las mayorías populares oprimidas. Una perspectiva como ésta implica el cambio radical de muchas de nuestras instituciones que han sido diseñadas y, sobre todo, han sido utilizadas, para todo lo contrario”. Aquí estaría el gran trabajo, el gran reto del nuevo Gobierno y de cualquiera que emprenda la verdadera liberación del país. Un reordenamiento de esas estructuras en lo social, en lo político, en lo económico. Y yo auguro y pedimos a Dios, queridos hermanos, todos, para que no vaya a consistir el cambio sólo en poner parches sino en que de verdad sea lo que decía Cristo cuando hablaba de su renovación evangélica: “vino nuevo, en odres nuevos”.

Queremos saludar la aparición en su quinta etapa del periódico Independiente. Ojalá sea una luz de libertad también, en nuestro pueblo.

Se han encaminado a buenas soluciones los casos de ANDES, buses, Pobladores de Tugurios. Ha habido manifestaciones que se han llevado a cabo sin incidentes. Se han expresado con libertad pronunciamientos, conferencias de prensa, de diferentes sectores políticos que evidencian un clima que no había antes. Y hago a propósito de ésto, un llamamiento a todas las fuerzas profesionales, políticas del país, para que acuerpen con su voz, con sus opiniones, en un pluriforme sentido de nuestro bien común, la renovación del país. No es hora de pasivismos, sino hora en que todos, hasta el más pequeño de los salvadoreños, debe de poner su granito de arena en la reconstrucción de nuestro pueblo.

Pero hay quejas de violencias en fincas de café, en algodoneras, en cañales y hasta se dice que se destruyen, que se cortan palos de café o de algodón. Yo quiero recordarles la palabra sabia del Papa hablándole a los campesinos en Estados Unidos cuando decía: que uno de los deberes más grandes del que trabaja en el campo es cuidar para las otras generaciones el campo que Dios ha dado para todos. “Se os ha confiado una parte de la mejor tierra del mundo- les decía el Papa- un suelo rico; soís siervos de algunos de los más importantes recursos con que ha donado Dios al mundo. Conservad bien la tierra, para que los hijo de vuestros hijos y las generaciones que les sigan, puedan heredar una tierra todavía más rica que la que os fue confiada”. Yo creo queridos hermanos, que la justicia que ustedes piden en sus salarios se tiene que conseguir de otra manera, pero no destruyendo la fuente común del bienestar del país.

Gracias a Dios se resolvió el impasse de la Universidad. Y yo quiero felicitar a las nuevas autoridades y hacerles un llamamiento para que de veras sea un centro de estudios desde donde la esperanza de la patria pueda iluminarse y no ser un foco de confusiones donde hay más política que técnica y estudio.

Termino leyendo dos cartas, un pensamiento nada más de cada una, porque me dá la tónica de este momento.

Una es de un funcionario muy amigo, que me escribe entre otras cosas: “Hace pocas horas- son las 8 de la noche- explique a mi compañero los serios obstáculos que he detectado y que operan como o pantanos, que de no superarse anegará la justicia y la Corte hará la fosa común del humilde preso ilegalmente asesinado cruelmente, o salvajemente desaparecido. Monseñor, me siento terriblemente solo y frustrado, he invocado la fortaleza de Dios, el amor de mi esposa y de mis hijos, y el amor del prójimo para que me quite esta sensación amarga, triste y deprimente”. Que no vaya a cundir, queridos funcionarios, este sentimiento de pesimismo, que no hay que dormirse en esta hora en que hay que trabajar mucho, que hay que cambiar y no ser esclavos de las legalidades cuando el país ha vivido realidades que han pisoteado las mismas leyes constitucionales. No tenemos que ser esclavos de formulismos, sino buscar la salida honesta y justa de esta pobre patria.

La otra carta es de un trabajador de buses que dice; “Ultimamente me intrigó en manera especial, su insistencia en la reestructuración de los cuerpos de seguridad”. Dice que él trabaja en negocios de buses. “No es nada floreciente, nada florido y sólo llevando una vida metódica se suscita el milagro de la subsistencia. Pero esa Policía Nacional que hasta ahora nos ha conducido, poco tienen de garantes, está plagada casi en su totalidad de gente que hace una profesión de la mordida, la cosa más natural, afectando así nuestras precarias economías hogareñas, ya hecha andrajos. Ud. no ignora la carestía de todo lo que se necesita para este trabajo”.

Y junto a este pensamiento, el que también expresaron en los tugurios, las voces angustiadas que dicen: “Una vida miserable, cada día nos hundimos más en la desesperación, no tenemos agua limpia ni alcantarillados, ni servicios sanitarios, no tenemos médicos ni medicinas, ni tenemos nada; vivimos en los barrancos, en las quebradas junto a los basureros y ríos pestilentes, somos víctimas de abusos y la injusticia social”.

PENSAMIENTO QUE NOS LLEVA AL ALTAR

Todo ésto clama a la realidad de nuestro pueblo. Este es el marco en que estamos celebrando la Fiesta de Cristo Rey. Rey de la justicia, Rey del derecho. Rey de la dignidad humana. Los gobernantes tienen un gran reto no sólo lanzado por la miseria del pueblo, sino, sobre todo, por la justicia de Dios que nos ha hecho a todos hombres iguales, imágenes suyas, participantes de la dignidad de Cristo el Redentor, para ir a disfrutar con él la misma felicidad pero haciendo de esta tierra una antesala de ese Reino del más allá.

Por eso la fiesta de Cristo Rey nos llena de esperanza, porque él vive y desde nuestra oración, y nuestro trabajo, y nuestra solidaridad, apoyados en esa fe y en esa esperanza, iremos buscando un mundo mejor.

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Homilía en la convivencia de catequistas y responsables de las comunidades neocatecumenales en el Instituto Rinaldi

22-25 de Noviembre de 1979

Queridos Hermanos:

Me alegro de que en nuestra Patria, concretamente en estas dos diócesis, esté floreciendo este impulso del Espíritu Santo. Doy gracias al Señor en nombre de ustedes por haber sido escogidos para ésto en nuestro país: la renovación de algo que pertenece íntimamente a la Evangelización, pero que por vicisitudes de la historia se ha ido como perdiendo, y entre las renovaciones que ha traído el Concilio Vaticano II es la de darle al Catecumenado su puesto de honor que siempre tuvo en la evangelización, porque el Catecumenado, la catequesis, es parte de esa evangelización.

De modo que yo para dejarles un mensaje de mi visita, les invito a vivir esa catequesis, ese Catecumenado en el sentido que la Iglesia propone. Saben que hace dos años ha habido en Roma un Sínodo de Obispos precisamente sobre la Catequesis. Y hoy el Papa ha sacado el resultado de aquella consulta sinodal en un documento sobre la Catequesis, que creo que para ustedes es un documento de primer orden que tienen que irlo asimilando. Y el Papa dice que el sentido de la catequesis supone estos empalmes:

1. CATEQUESIS Y KERIGMA:

El Kerigma es el primer anuncio, como ustedes saben, el primer anuncio del Mensaje de Cristo que cae en el corazón de un hombre y logra la conversión, se entrega a Cristo. Es el primer anuncio, aquel “ven y sígueme” de Jesús, pero que luego no basta ese primer fervor, sino que luego sigue la Catequesis formando esa fe que ha suscitado en el Bautismo y en seguimiento de Jesús. Y los Obispos reunidos en Roma dijeron que en muchos países, y entre ellos los nuestros de Latinoamérica, se ha perdido ese enlace de que primero sea el llamamiento percibido por el hombre y siguiendo a Cristo, y después tratar de conocerlo más a Jesucristo, lo mismo que su mensaje, que sería la Catequesis, el Catecumenado.

Entonces se propone, pues, que ya que no se tuvo un Catecumenado que preparara ese seguimiento de Cristo y que muchos fuimos bautizados y hemos vivido tal vez sin haber escuchado el Kerigma y tenemos nuestro Bautismo pero como en una vida pagana, es necesario y urgente suplir ese llamado que no se sintió antes y que ahora con un Catecumenado bien hecho, viene a ser el encuentro verdadero con Cristo. No vamos a negar esta triste realidad de cuantos bautizados que no han escuchado el Kerigma, bautizados solo por un rito, por una costumbre. Y por eso estamos insistiendo tanto en nuestra Arquidiócesis la necesidad de preparar con charlas prebautismales ese gran Sacramento, que no vaya a suponer que hasta después del Bautismo se va a hacer entonces el Catecumenado. Pero gracias a Dios que se llega a recuperar algo que debió ser a la inversa. Nunca es tarde para conocer al Señor y para tratar de reparar con una vida más fervorosa lo que no se hizo antes. No lo habíamos seguido, no lo habíamos conocido no habíamos tenido el Kerigma, pero ahora el Catecumenado nos dá la oportunidad no solo del Catecumenado, que debía seguir al Kerigma, sino una formación que al mismo tiempo sea el encuentro, el Kerigma.

Creo que en el movimiento Catecumenal se está dando perfectamente este deseo, que es suplir ese anuncio del Evangelio que no le habíamos dado la debida atención, junto con una formación ya sistemática que es la Catequesis.

El segundo empalme es éste:

2. CATEQUESIS Y SACRAMENTO

Es también algo que tenemos que urgir en nuestra pastoral, en nuestra evangelización. Una práctica de recibir sacramentos sin catequesis presenta un ritualismo vacío. Para cuántos el Bautismo no es más que una ceremonia social, buscar padrinos, preparar la fiesta, pero para que pocos el Bautismo significa la incorporación del niño, del hombre a la vida de Cristo, a su Muerte y a su resurrección. Y así los otros sacramentos. Cuántos se casan sin saber todo el sentido profundo de la unión de Cristo con la Iglesia que se hace presente en la unión del hombre con la mujer en el matrimonio.

La catequesis entonces tiene que llevar al sacramento, porque al revés, una catequesis sin sacramento resulta una especulación, un racionalizar nada más; pero cuando la catequesis se encuentra con el sacramento, la catequesis prepara a recibir un signo de esos que son encuentros con Dios, que rico resulta entonces un catecumenado, una catequesis que rico resulta entonces un Catecumenado, una catequesis que nos lleva a los signos eficaces de la presencia de Dios y de su gracia, el encuentro con Dios.

Ustedes son elementos muy valiosos, en las parroquias que ha mencionado el Padre, para que logren que se revitalice toda una Catequesis que no consiste únicamente en reflexionar, en aprender de memoria, sino en una Catequesis que oriente hacia el Sacramento y unos Sacramentos que se reciban con plena conciencia, con respeto, con adoración del Señor que se encuentra en esos signos sacramentales. No puede haber, pues simplemente evangelización y, como se decía antes, sacramentalización, sino que las dos cosas; la verdadera evangelización lleva a encontrarse con Cristo en el signo de la Iglesia y de sus sacramentos.

Otro enpalme que yo quería dejarles, aquí como mi mensaje es el empalme entre:

3. CATEQUESIS Y COMUNIDAD.

No es el asunto de vivir una religión individualista, sino vivirla en comunidad. El catecumenado se preparaba antes, y hoy gracias a Dios vuelve esa práctica, como una comunidad ( el Padre ha mencionado parroquias y diócesis). Es la Comunidad la que presente   a sus hijos y se veía tan hermoso aquello de que la Iglesia se parece a la Virgen que siendo virgen está fecunda continuamente de hijos que dá a luz en los sacramentos, en el Bautismo. La noche de la Vigilia Pascual es el alumbramiento de la Iglesia, Virgen y Madre, que en el Bautismo se ha enriquecido con nueva generación, con nuevos hijos. Y la Iglesia como Comunidad, como Parroquia, como Diócesis, siente la obligación de cuidar la fe de esos hijos que le han nacido y de darles también ese calor de hogar para vivir la fe y la vida cristiana comunitariamente. Jamás se puede concebir un Catecumeno, un Cristiano que quiera vivir su fe aisladamente. Tiene que preocuparse por haber comunidad, tiene que hacer que su comunidad vaya creciendo en profundidad de fe y en extensión misionera. Tiene que estar inconforme mientras mire tantos bautizados que no han percibido la riqueza de su Bautismo. Lo que hacían los Apóstoles era, pues, llevar ese tesoro y expandirlo haciendo comunidades, viviendo en comunidad.

Ese sentido comunitario hoy en el país lo necesitamos urgentemente. Hay una confusión a veces entre la Comunidad cristiana y el grupo político y no se sabe distinguir a veces porque los miembros de una Comunidad no profundizan en su fe y se confunde. Yo en mi carta pastoral digo que muchas veces nuestra gente, sobre todo los jóvenes, han llegado más pronto a una madurez política que cristiana, y le dan a su vida  una dimensión más política, -como que si fuera la única dimensión de la vida lo político- y no les queda tiempo para lo cristiano; cuando es al revés, lo cristiano es lo primero y desde lo cristiano hay que buscar cada uno su situación en el país, en la vocación que Dios le dá. Si Dios le ha dado vocación política, que la viva como cristiano, y así tendremos esos hombres que ahora se necesitan, que madurándose en una comunidad cristiana, madurando en el evangelio, en su fe, en su compromiso con Cristo, en su seguimiento al Señor que no le permitirá traicionarlo ni en las leyes ni en las maneras del País, la política, vayan luego hacer grandes agentes de las transformaciones que ahora necesita la Patria, que necesita más que nunca, pues, de cristianos bien comprometidos con Cristo, y de una comunidad que, como pueblo de Dios, sea lo que dice la Biblia, que es como una luz en la montaña.

Hoy, cuando hay tanta confusión, tantos grupos, tantos reclamos, debía de sentirse bien luminosa la Comunidad cristiana, dando luz orientación a todas esas cosas que suceden en nuestro ambiente.

Yo les auguro y les pido con todo el corazón como Pastor, que dondequiera que vayan, a las parroquias donde están viviendo y extendiéndose, procuren llevar el Catecumenado, su reflexión bíblica, su sentido del sacramento, su compromiso cristiano hacer comunidad, pero una comunidad que no se cierre, en la complacencia de sí misma, una comunidad que es la Iglesia y lleva a Jesucristo, pero para servir al mundo, una comunidad que trata de iluminarse de la luz de Dios, pero para dar esa luz a su alrededor: una comunidad que cada día sea más comprometida con Cristo para ser cada vez más comprometida con la redención de Cristo en medio de los pueblos, en medio del mundo.

Estas, son las tres síntesis que yo quisiera dejarles como un encargo muy encarecido y que corresponde plenamente al espíritu del movimiento Catecumenal: -Entre Kerigma, que es conversión, encuentro con Cristo, y la formación catequistica y la profundización de la fe (catequesis ordenada sistemática).

-En segundo lugar, pues, el Catecumenado y el Sacramento.

Que jamás un Catecúmeno sea lejos, de su vida sacramental, que encuentre en su Eucaristía, en su confesión, en todos estos santos sacramentos y en el que muchos de ustedes, llevan del sacramentos del sacramento del Matrimonio que está permanente en ustedes, sepan vivirlo para que la formación catecumental sea al mismo tiempo vida que se vive con la vida sacramental.

-Y en tercer lugar, catequesis, catecumenado y comunidad.

Comunidad al servicio de la sociedad, comunidad-luz, comunidad-fermento, comunidad-sal de la tierra y luz del mundo.

Esto vamos a vivir junto con Jesucristo, pues aquí está el centro de nuestra vida, en la Eucaristía, y desde aquí Jesucristo nos hace real cada vez más la frase: “el que dá su vida…” para poderla transmitir a ese mundo tan necesitado, tan frío porque le falta Cristo, y es nuestra misión de dárselo.

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La esperanza cristiana clave y fuerza de nuestra verdadera liberación

33o Domingo del Tiempo Ordinario
18 de Noviembre de 1979

Daniel 12, 1-3
Hebreos 10, 11-14-18
Marcos 13, 24-32

Palabras del pastor Dr. Jorge Lara-Braud

Muy amados hermanos en el Señor:

Soy Jorge Lara-Braud de origen mexicano, nacionalizado estadounidense, como ya se ha explicado, teólogo de la Iglesia Presbiteriana. Soy también el director de la Comisión de Estudios Teológicos para la Promoción de la Unidad Cristiana en el Consejo Nacional de Iglesias de Cristo de los Estados Unidos de Norteamérica.

Este consejo agrupa a 32 organismos eclesiásticos nacionales de origen ortodoxo, anglicano y protestante. Este consejo representa también a 42 millones de cristianos estadounidenses que en los últimos años, estimulados por el Concilio Vaticano II, especialmente por el Decreto sobre el Ecumenismo, han venido cultivando  relaciones íntimas con la Iglesia Católica en todos ámbitos de la experiencia nacional de los Estados Unidos de Norteamérica y en los continentes de Latinoamérica, Africa y Asia.

En la reunión plenaria que se celebraba el día 8 de noviembre, es decir, hace unos cuantos días, algunos de ustedes saben que ya teníamos invitado a su pastor, Monseñor Oscar Arnulfo Romero, para que él nos dirigiese su palabra pastoral, reunidos nosotros en la ciudad de Nueva York en la Asamblea Plenaria del Consejo Nacional de Iglesia. Yo tuve en suerte ser el director del comité que hizo los preparativos para recibir jubilosamente al pastor más querido de todo el pueblo hispano, a este pastor…

Alrededor de esa visita que esperábamos de Monseñor Romero, este comité que yo presidí también hizo arreglos para otras reuniones importantes, no queríamos ser egoístas, queríamos compartir a su pastor. Es por ello que fue toda una semana dedicada a El Salvador, dedicada es la visita de Monseñor y dedicada a recordar a la Iglesia fiel y valerosa que es  la Iglesia Católica de este país… Me dió muchísimo gusto y me siento muy agradecido ya, porque se le haya concedido el privilegio a Marta Benavides, la señorita que leyó la epístola, porque ella fue del Comité de seis que hicimos estos preparativos, la que más trabajó, la más persistente, la que no desmayó cuando nos encontrábamos con un obstáculo o con otro, ella se  mantuvo firme y ella es cristiana salvadoreña…

Si me permite, Monseñor, yo quisiera abusar un poquito del tiempo y darles una idea a mis hermanos aquí, qué era lo que le habíamos preparado a usted y por qué su ausencia resultó todavía más impresionante que su propia presencia.

Esa semana comenzó con un culto que se celebró en la Iglesia más grande de la zona metropolitana de Nueva York, de las iglesias protestantes evangélicas, se llama la Iglesia de Riverside, a donde asisten aproximadamente tres mil personas para el oficio dominical. Y en esta ocasión se le dedicó el oficio a recordar a la Iglesia, la Iglesia en lucha, la Iglesia en peregrinaje en Latinoamérica.

Me pidieron que yo fuera intérprete de esta lucha de la Iglesia en Latinoamérica. Y ¿saben ustedes por qué? Porque ellos sabían que yo he estado con ustedes en momentos muy críticos. La primera vez en junio de 1977, después del infame asesinato de Rutilio Grande y Alfonso Navarro. Venimos en esa ocasión, un compañero y yo, a expresarle las más profundas condolencias a la Iglesia sufrida de El Salvador y a ofrecernos en un acto de solidaridad ecuménica, de respaldo, a Monseñor Oscar A. Romero.

Posteriormente regresé en enero de este año, invitado por él, para una semana de liturgias ecuménicas en ocasión de la Semana de Oración pro-Unidad Cristiana. El día en que yo llegué, fue el día 19 de enero, y ustedes se acuerdan lo que pasó el día 19 de enero, la masacre de El Despertar. Monseñor tuvo la generosidad de permitirme dirigir unas palabras a ustedes, desde la Catedral, desde la escalinata de la Catedral, ustedes, la muchedumbre de más de 25.000 gentes que se agrupó para esa misa de resurrección. Es por ello que la Iglesia de Riverside me pidió que yo hablara sobre la lucha por ser fieles al evangelio en Latinoamérica.

Ya se imaginarán ustedes que la ilustración que yo escogí para darle a comprender al pueblo estadounidense el por qué de esa lucha, fue la ilustración tomada de la lucha de esta Iglesia por ser fiel al evangelio en medio de la más sistemática y brutal persecución contra ella, pero una Iglesia que ha salido adelante…

En ese domingo, por ser Domingo de Todos los Santos, como se tiene acostumbrado en esa Iglesia de Riverside, se leen los nombres de los difuntos de esa congregación que han fallecido en los últimos doce meses. Se fueron leyendo nombres, tras nombres, tras nombres, de sus propios difuntos pero al terminar la lista de esos difuntos, se leyeron estos nombres también, por orden alfabético: Padre Ernesto Barrera, Padre Rutilio Grande, Padre Alirio Napoleón Macías, Padre Alfonso Navarro, Padre Octavio Ortiz, Padre Rafael Palacios…

Dos días después, en San Patricio, en la catedral católica de la Arquidiócesis de Nueva York, nos congregamos 1.800 personas para escuchar a Monseñor. Fue allí, donde ya empezamos a explicar el por qué de la cancelación de última hora del viaje de Monseñor.

Si bien es cierto que se entristeció el pueblo -particularmente los 700, más o menos, salvadoreños, en una muchedumbre de 1.800 gentes en esa catedral-, al explicarles el porqué de la razón de la ausencia de Monseñor, la gente comenzó a aplaudir. ¿Saben ustedes por qué? Porque la explicación que dimos fue esta: “Este hombre, por encima de todas las otras cosas que le podamos dar o rendir como tributo, por encima de todas las esas cosas, es algo, primordialmente, es pastor y, por lo tanto, ante el momento crítico por el que pasa su grey, era necesario que él se quedara con su rebaño y que nosotros sencillamente tuviéramos la satisfacción de poder reunirnos en intercesión con el pueblo salvadoreño en el exilio y con los otros hispanos en esa catedral. Y poder oír la voz de Monseñor, gracias a una grabación que habíamos hecho por larga distancia.

Cuando esa grabación se dió, la gente prorrumpió en aplausos, como ustedes ya lo hacen tan simpáticamente, cosa que es muy rara en las iglesias católicas o en las iglesias protestantes de Estados Unidos.

Fue en esa ocasión en donde el Consejo Nacional de Iglesias ya había adoptado en su reunión plenaria este mensaje que me han pedido, a nombre de estos 42 millones de cristianos de Estados Unidos, presentarle directamente a Monseñor. Voy a leer la versión castellana que adoptó en esa ocasión y que la leímos en San Patricio y la leímos también en la reunión plenaria del Consejo Nacional de Iglesias.

“Su Excelencia, Arzobispo Oscar A. Romero, San Salvador, El Salvador: Amado hermano en Cristo: Habíamos esperado el gozo de recibirlo y escucharlo durante la reunión de la Junta Directiva del Consejo Nacional de Iglesias de Cristo de los Estados Unidos, celebrada en Nueva York los días del 8 al 10 de noviembre de 1979.

Lamentamos profundamente, Monseñor, la cancelación de su visita en el último momento. Pero más lo admiramos, Monseñor, por su decisión de permanecer entre su pueblo en una hora crítica, cuando sus dones de pastor y pacificador son más necesarios que nunca.

La Junta Directiva del Consejo Nacional de Iglesias está al tanto del extraordinario valor que usted y su pueblo han demostrado en defensa de los pobres y de las organizaciones populares, como concreta traducción del evangelio de paz y justicia.

Ningún sector de la comunidad cristiana en América Latina, ha sufrido una persecución más sistemática que su Iglesia por más de dos años y medio, por la dictadura que fue derrotada el 15 de octubre de 1979.

Monseñor, son muchos mártires, no han sufrido ni han muerto en vano, Creemos que ellos le han ganado a su Iglesia el derecho de exigirles, a los nuevos mandatarios, medidas compatibles con una nueva sociedad donde tiene la justicia, y la dignidad de todos sea respetada…

-Y sigue el mensaje-
Monseñor, estamos también sumamente agradecidos por la inspiración de ese testimonio de su Iglesia para nosotros, que somos sus hermanos y hermanas cristianos en los Estados Unidos. Y por vía de gratitud- ésto es lo más importante del mensaje-, Monseñor, nos comprometemos con ustedes a que este Consejo Nacional de Iglesias redoblará su vigilancia, de tal modo que no se utilice otra vez el poderío de nuestra nación para apoyar a regímenes dictatoriales; sino, por el contrario, a gobiernos que respeten derechos humanos básicos…

Sabemos que comprometernos con ustedes de esta manera, de redoblar nuestra vigilancia, no es fácil, es un verdadero compromiso. Pero el ejemplo personal de ustedes, Monseñor, y de su Iglesia, nos anima. Ustedes nos han demostrado con su sufrimiento que aún bajo una brutal persecución la Iglesia puede vivir con la confianza de que el Reino de Dios prevalecerá sobre el pecado, la muerte y el mal.

En espíritu de solidaridad cristiana, seguiremos informándonos de los acontecimientos críticos de su país, y seguiremos suplicando a Dios, Monseñor, que lo bendiga a usted, y a su Iglesia en sus continuos esfuerzos de realizar un día nuevo de paz y justicia para El Salvador…”

Monseñor, por lo tanto, quiero entregar personalmente a usted, este mensaje de sus hermanos, que sin conocerlo, ya lo conocen; y que sin haberlo visto, ya lo aman, como también aman a su querida Iglesia. Y para simbolizar lo que usted simboliza también para nosotros, que es un predicador auténtico de las buenas nuevas del evangelio, me han pedido que le traiga este regalo, que probablemente usted lo va a donar al seminario, porque es un excelente libro para los que se preparan para ser sacerdotes. Esta es una concordancia analítica del Nuevo Testamento hacha con una computadora por un comité que se tardó quince años para poderle sacar hasta el último minucioso detalle, el vocabulario del Nuevo Testamento, para ayudarnos a predicar la buena nueva del evangelio y viene con el nombre de “Oscar A. Romero”.

Monseñor, cuánto le agradezco que me haya permitido a mí esta fiesta espiritual, y he estado yendo de una fiesta espiritual a otra. Pero esta es la mayor. Y gracias a esa invitación que le hicimos, gracias por no haber ido: ¡gracias por haberse quedado con su pueblo!…

Palabras de Monseñor Oscar A. Romero

Estimado mensajero del cariño cristiano de millones de hermanos nuestros: Reciba, con estos aplausos de nuestro querido pueblo, el agradecimiento y la admiración por este gesto de fraternidad ecuménica. Quiero que a su regreso exprese simplemente lo que ha visto y oído, y lleve el testimonio de que con este pueblo no cuesta ser un buen pastor. Es un pueblo que empuja a su servicio a quienes hemos sido llamados para defender sus derechos y para ser su voz. Por eso, más que un servicio que ha merecido elogios tan generosos, significa para mí un deber que me llena de profunda satisfacción.

Al agradecer a usted y a todos los organizadores de esta visita que no pude realizar, quiero decirles, también, que nuestra Iglesia acepta un compromiso en respuesta a ese de ustedes: de orar por nosotros y de vigilar para que a medida de la fuerza cristiana, ese gran poder del norte, sea un apoyo a nuestros auténticos derechos humanos. Nosotros también, como pueblo y como Iglesia, queremos seguir- y con este impulso con más entusiasmo- ese caminar sobre los senderos que Cristo nos trazó de la dignidad, y de la libertad, y de los derechos de nuestro hombre salvadoreño.

-Sentido ecuménico de esta celebración
Queridos hermanos, ha llamado el doctor a esta celebración: una fiesta. Y es de verdad, pero démosle esa característica propia que del Concilio Vaticano II arranca, con el hombre de ecumenismo. No es una palabra que el Concilio inventó. Ya era un esfuerzo mutuo de católicos y no católicos por esta unidad; pero, sin duda, que el Concilio le dá un gran impulso.

-Sin traicionar nuestra confesión cristiana
Nadie debe extrañarse de este consorcio sincero, respetuoso de la Iglesia Católica con sus brazos abiertos hacia los brazos abiertos, también, de otras confesiones que no son católicas. Porque la Iglesia lo ha dicho con franqueza cristiana: no traicionará su propia confesión católica en toda su integridad; pero, sí, respetará las confesiones que por designios de Dios no comparten con nosotros toda la plenitud de nuestra vida cristiana como el catolicismo la concibe.

-Mutuo respeto
Mutuo respeto que significa respetar la profesión por conciencia y por estudios de nuestros hermanos. Hemos escuchado nada menos que a un teólogo y, sin duda, que su convicción merece todo nuestro respetó; así como, también, queremos advertir contra el peligro de aquellas que no se pueden llamar profesiones sinceras cuando van mezcladas de fanatismo, de conveniencias, de resentimientos, como lamentablemente alimentan la profesión de muchos de nuestros hermanos salvadoreños no católicos y también católicos.

-Profesión por conciencia y estudio
Que nuestra profesión de fe se alimente de una sinceridad y de una búsqueda en el estudio. Que estemos todos convencidos de que de verdad vamos buscando a través de la sagrada palabra de Dios, el conocimiento del Dios verdadero. Y cuando haya esa sinceridad, sin mezcla de pecado, sin desunión voluntaria, entonces Dios tiene que bendecir y el Concilio proclama que estamos viviendo una verdadera espiritualidad cristiana que es el ecumenismo.

-Las lecturas de hoy alimentan, precisamente, una esperanza común entre católicos y protestantes.

Más aún, podrían estar con nosotros esta mañana también, los que ni creen en Cristo, sino en su religión judía. Porque la primera lectura que es del Viejo Testamento, también orienta hacia el tema que va a ser el motivo de nuestras reflexiones.

Más aún, ni siquiera se necesita creer en Dios para que en la lectura de hoy, que nosotros sabemos que es palabra de Dios, encontremos un llamamiento a la buena voluntad de los hombres que el Concilio llama también, aún en aquellos sectores que no son cristianos, lo que los teólogos llamaron “las semillas del verbo;” como rayos dispersos de la revelación divina, del Espíritu de Dios que también aletea en el corazón del ateo, en el corazón del no creyente. Dios es su autor y hay, sin duda, unos rayitos de Dios en todo hombre, aún cuando él no reconozca ni siquiera la existencia de Dios.

-La esperanza: virtud más necesaria en nuestra situación nacional
Se siente en el palpitar de la voluntad del hombre el anhelo al que se refieren las lecturas de hoy. El anhelo que se llama “la esperanza”. Virtud ahora en nuestro país, en nuestra situación tan difícil, en que muchos pierden el optimismo, la alegría de esperar. La palabra del Señor, respondiendo a la buena voluntad de los hombres, nos dice que debemos de alimentar la esperanza.

-Marco Litúrgico: fin del año litúrgico
Para comprender mejor este mensaje de esperanza- en este día, domingo 33º del año litúrgico católico, estamos ya al final del año- el marco litúrgico nos habla de un fin de año. El próximo domingo que propiamente es el último domingo se le consagra a Cristo Rey, corona de toda nuestra reflexión litúrgica. Pero hoy es como quien asiste a un fin de año; y desde ese fin de año, en vez de ver que las cosas terminan, el fluctuar de las cosas y del tiempo, nos eleva a la gran esperanza cristiana en todas las vicisitudes de la vida. Por eso, yo titularía la homilía de esta mañana así:

LA ESPERANZA CRISTIANA, CLAVE Y FUERZA
DE NUESTRA VERDADERA LIBERACION

Porque en la esperanza de los cristianos, hay tres grandes convicciones.

1a.) La meta de nuestra esperanza: el Reino de Dios

2a.) La fuerza de nuestra esperanza: la liberación en Cristo

3a.) Actitud de los hombres que tienen esperanza. (Que a esa meta y a esa fuerza dinámica, responde en el cristiano de convicción, actitudes que lo hacen ser agente valeroso de la liberación de los pueblos)

1. LA META DE NUESTRA ESPERANZA:
EL REINO DE DIOS

a) Descripción de la tensión de los cristianos: esperanza, virtud teologal que pone en Dios la confianza.

El evangelio recoge una preocupación que había en los cristianos, cuando Cristo ya padeció y resucitó y el anuncio de un reino lo sentían tan cercano, que para muchos constituia una tentación: esperarlo ya próximo. Pero Cristo les había dicho que ni el Hijo sabía la hora ni el momento. Y fue trabajo de los pastores de los primeros años del cristianismo decir que esa cercanía era para mantener en los cristianos, una tensión. Esta es la fe cristiana. Una tensión que se llama esperanza. Esperar al Cristo que ha prometido que volverá. En nuestra misa lo estamos repitiendo: “Ven, Señor Jesús”. El pueblo cristiano camina animado por una esperanza hacia un Reino de Dios.

-San Marcos: Discurso escatológico: el templo y Jerusalén- Signos del Reino de Dios que se destruye para dar paso a lo definitivo

El marco de este pasaje del evangelio que se ha leído hoy, lo pone el evangelio de San Marcos a los últimos días de la vida de Cristo. Cuando del templo iba a Betania, donde le había dado hospitalidad cariñosa, salía admirando la construcción del templo de Jerusalén, y en un atardecer- debió ser- cuando el sol chocaba contra aquella montaña de mármoles, era el famoso templo que parecía eterno, símbolo de una alianza entre Dios y el pueblo judío indestructible; oír que Cristo le dice a los apóstoles admirados ante aquella maravilla de construcción: “Les digo que de ese templo no quedará piedra sobre piedra”. Y los apóstoles preguntan consternados: “¿Cuándo será eso, Señor?”. Y en respuesta a esa pregunta de Cristo, comienza el famoso discurso escatológico. Así se llama ese pasaje, uno de los discursos más largos de Cristo que conserva el evangelio. El discurso escatológico, el de las postrimerías, el de lo último, que eso quiere decir escatológico; lo último, lo definitivo.

Cristo mira en el templo la figura del símbolo de la historia de Israel, un pueblo al que Dios ha prometido inconmovible eternidad. Y ahora que Cristo dice que de ese templo no quedará piedra sobre piedra, es que no se refiere la profecía al símbolo. Cristo se refiere al templo que no va a merecer esa inmortalidad, precisamente porque será el símbolo también de la traición del pueblo a su Dios.

Treinta años después de que Cristo pronunció estas palabras, los ejércitos del Imperio Romano para someter una insurrección de los judíos destruyeron el templo y toda Jerusalén, y hasta  metieron arado para que no quedara piedra sobre piedra.

-El cielo y la tierra pasarán… Mi palabra no pasará
Y de esta destrucción del templo, Jesús se remonta a la destrucción del universo. Tampoco el universo es definitivo, ni el sol, ni la luna, ni las estrellas, ellos también se apagarán. También pasará todo, el cielo y la tierra pasarán, sólo hay una cosa que no pasará: “Mi palabra no pasará”.

Cristo habla aquí, pues, de una destrucción universal. El evangelio recoge en lenguaje apocalíptico, aquel estilo que gustaba mucho a los autores de la Biblia, de describir una realidad sencilla, a veces, con contornos fantásticos, con números que convencionalmente sólo los entendían los de su tiempo. De allí que el Apocalipsis y todas estas literaturas de imaginerías orientales, no las entendamos plenamente nosotros, pero sí comprendemos el contenido que Cristo quería dar.

-La venida de Cristo: centro de la lectura, meta de la esperanza
En el símbolo de un templo que se destruye y en la profecía de unos astros que se derrumban, está diciéndonos Cristo los preparativos transitorios de lo eterno. Porque lo que sobresale en el evangelio de hoy, es la palabra de Cristo: “Entonces verán venir al Hijo del Hombre con gran poder y majestad, y mandará a sus ángeles a los cuatro vientos a llamar a los escogidos”. Esto es lo principal, en este fin de año litúrgico este pensamiento de que al estar unidos con Cristo somos los elegidos; nosotros nos hacemos los elegidos cuando voluntariamente nos aferramos al Señor que no pasa. No somos elegidos, cuando en vez de aferrarnos a Cristo, el eterno, nos aferramos a los ídolos que pasarán como el cielo y la tierra.

De allí la insistencia de la Iglesia en predicar el Reino de Dios, el Reino de Cristo. Esto crea, naturalmente, en el corazón del hombre una virtud que se llama la esperanza. Virtud Teológica que une al hombre con Dios porque espera cosas que por su propia naturaleza no las puede adquirir y se basa en la promesa de Dios.

Este es el fundamento de la esperanza, si no sería una locura. Y porque los que no tienen fe no comprenden este fundamento de las promesas divinas hechas al hombre, creen que nosotros esperamos en vano y sólo quieren construir un reino en la tierra. Pero cuando uno sabe que lo principal es el Reino de Dios que Cristo vino a establecer ya en este tiempo, podemos decir que en este tiempo ya hay semillas de eternidad en el corazón del hombre que espera y cree en nuestro Señor, el eterno Jesucristo.

b) Primera revelación de la resurrección

La segunda lectura, por eso, nos propone también esta dualidad entre lo temporal y lo eterno cuando nos dice que Cristo, después de su sacrificio, se sentó a la derecha de Dios. Imagen bíblica para decir que participa del poder de Dios y espera. Dice: “El tiempo que falta hasta que sus enemigos sean puestos bajo sus pies”.

Quiere decir que hay una situación eterna, inmutable de Cristo, al que no le podemos hacer ya ningún daño mientras que por la tierra pasan las olas de la historia, el tiempo que Dios necesita para someter al poder del Reino de Dios los pecados de los hombres. Que se convierten o no se convierten. Dios vencerá; la victoria de su reino es segura y dichosos los que esperan que este tiempo vaya pasando. Lo que interesa es ir colocando a los pies de Dios, los pecados del mundo. El que vive en pecado o el que quiera instalarse en esa situación de pecado, de injusticias, de desórdenes, pasará con el cielo y la tierra que pasan.

-Junto con la persecución, Daniel anuncia la venida del reino universal de Dios- el reino de los santos como inmediato.
Sobre todo, en la primera lectura este pasaje de Daniel es pintoresco y hermoso porque es la primera vez en que se refiere el Antiguo Testamento a ese gran misterio que es la resurrección de los hombres. Es bueno que en esta mañana nosotros nos remontemos a una reflexión que de Dios inspira al profeta Daniel cuando escribe esta página que hoy se ha leído como primera lectura: “Muchos de los que duermen en el polvo despertarán: unos para vida perpetua, otros para ignominia perpetua. Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento y los que enseñaron a muchos la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad”.

Esta revelación de la resurrección surge en el pueblo de Israel que no tenía una idea clara de lo que era el más allá del hombre que se muere. Se creía en una supervivencia, pero con una supervivencia minimizada bajo la tierra, hasta que, bajo la persecución en los tiempos de Macabeo, dijeron: “No es justo que sólo como pueblo viva esta nación. Todos aquellos que luchan por su liberación tienen que tener también una participación en el reino de los cielos, personalmente”.

Recuerdo que un día citábamos aquí el pasaje de un ateo que decía: “No me satisface una revolución entendida comunitariamente, en la cual unos mueren y otros supervivientes van a disfrutar lo que estos muertos que ya no existen, van a ganar sobre estos pedestales de dolor”. Tienen que haber un premio para cada hombre que batalla, no satisface una revolución así colectiva.

El cristianismo respeta mucho la conciencia de cada hombre y sabe que todo hombre tendrá su justa recompensa que fue surgiendo en la revelación primitiva, y que luego Cristo anuncia en el Nuevo Testamento con una claridad meridiana de que después de nuestra muerte existe una inmortalidad. Y que en los momentos de persecución es la hora en que se definen esas dos posturas que dice la primera lectura: “Despertarán del polvo unos para vida perpetua, otros para ingnominia perpetua”. No tendrán la misma suerte en la inmortalidad los oprimidos y los opresores; los que han hecho injusticias y las víctimas de las injusticias, los mártires, los héroes de las grandes batallas de la tierra si han puesto su confianza y su esperanza en Dios, vencerán aún cuando aparentemente no haya más que una muerte silenciosa en el dolor y en la ignominia.

-Pedagogía de Dios- como el padre señala metas inmediatas para animar al niño en su largo caminar.
Una pedagogía de Dios que a través de los profetas también nos debe animar a nosotros. Según esta lectura de Daniel, el hecho de que pasará la persecución a la que se refiere su tiempo y que ya vendrá un Reino de Dios como que fuera lo más perfecto que se esperan los hombres, y sin embargo, todavía pasaron cien años para que volviera Cristo a prometer también otra redención y otra resurrección. Podía decirnos: está engañando Dios. No, es la pedagogía del papá con el hijo que tiene que hacer un viaje muy largo y para que no se desanime le cuenta las bellezas de aquella ciudad a donde van, pero el niño se cansa. Entonces el papá comienza a decirle: “Mira sólo vamos a llegar hasta aquella cumbre, después de esa cumbre está este reino tan bonito que te he descrito”.

-A cada paso el esplendor de la meta… algo se gana, pero lo definitivo queda más allá
Y cuando con el niño llega a la cumbre, todavía le dice: “Es más allá, un poquito”. Así van los profetas conduciendo a la humanidad, y la Iglesia sigue la pedagogía de los profetas. Por eso la Iglesia no puede decir: “¡Ya, este sistema político que se ha conquistado con tanta sangre, esto es lo definitivo!”. No, la Iglesia no se puede empeñar en definir aquí en la tierra el Reino de Dios. Sigue animando a los liberadores, sigue animando mejores gobiernos, sigue animando mejores sistemas políticos, pero ella no es política. Ella es animadora, ella es el papá que encamina al hijo más allá, más allá, a mantener la utopía, que así llaman en politología ese afán de perfeccionar cada vez más los sistemas.

Por eso, es ciego un sistema ateo cuando quiere ofrecer a los hombres un paraíso en la tierra. No existe. Más allá de nuestros esfuerzos está Dios; y lo único perfecto será la liberación definitiva, la inmortalidad, más allá de la muerte. Esto no quiere decir que hayamos de ser alienados y no trabajar y morir conformes. Ya eso lo fustigaron los primeros cristianos. Por estar esperando un cielo que ya va a venir, no trabajan. Y San Pablo con toda crudeza dice: “El que no trabaja, que no coma”. Es decir, la esperanza del cielo no es para fomentar la pereza; hay que trabajar, y quien tiene vocación, tiene que desarrollarla.

Todos tenemos que hacer un esfuerzo por mejorar en esta tierra nuestras situaciones políticas, sociales, económicas, pero siempre con la perspectiva  puesta en la eternidad. La esperanza anima para reflejar en la tierra la belleza, la justicia, el amor de aquel reino. Reflejos nada más, porque lo verdadero y lo definitivo, solamente se lo reserva la esperanza, y la esperanza es la que anima estos trabajos. La esperanza que debe de ser como la virtud de los políticos, de los hombres que luchan. ¡La esperanza cristiana!

Sin esperanza de Dios, son muy mutiladas las liberaciones de la tierra. Sin esperanza de la eternidad, las liberaciones solamente se convierten en cambio de dueños de la situación. No tenemos confianza en un ateo, en un hombre sin fe, sin Dios, que sólo pretende el poder solamente para bienaventuranzas de esta tierra. No se puede ofrecer un paraíso en la tierra porque no existe, pero sí existe la esperanza de trabajar para ir mejorando cada vez más.

Y por eso, hermanos, la Iglesia alimenta la esperanza y no es ella un análisis político de sistemas, de estrategias, sino que es simplemente la impulsora de todos los sistemas y de todas las estrategias para que no se desvíen y se orienten siempre por este camino de la verdadera liberación que solamente se vivirá en ese horizonte señalado por la revelación de hoy.

2.    LA FUERZA DE NUESTRA ESPERANZA: LA LIBERACION EN CRISTO

-No está a nuestro alcance
No está a nuestro alcance una liberación completa, porque la verdadera liberación- lo hemos repetido mil veces- no es sólo la que consiste en mejorar el sueldo, en bajar los precios de las cosas, en cambiar gobiernos; son liberadores temporalistas, son parte de la liberación total, porque la Iglesia no se desentiende tampoco de ésto, pero ésto es muy parcial. Pero la Iglesia señala donde están las causas de estas injusticias, ¿por qué hay violencias en El Salvador? ¿Por qué hay descontento? ¿Por qué son justas las reivindicaciones que el pueblo pide? y ¿Por qué es egoísmo el tenerlo todo y no pensar en los demás? Ciertamente, todo ésto son bases de la liberación, pero no son toda la liberación.

Cuando nosotros – y lo hemos escrito en nuestras cartas pastorales- apoyamos la fuerza de presión política que deben tener las organizaciones políticas populares, y cuando nosotros apoyamos lo justo que esas organizaciones piden, al mismo tiempo reprobamos cuando se abusa del poder de la organización y cuando también se toman las reivindicaciones solamente como banderas de demagogia; no como verdadera lucha por la liberación del pueblo.

Cuando nosotros señalamos estas deficiencias y apoyamos esas bondades, es porque miramos que en las liberaciones de la tierra tienen una raíz que sólo la fe descubre. Y tienen una meta que sólo la esperanza también descubre. La raíz es el pescado y la meta es el Reino de Dios. La raíz es el pecado, porque del pecado arranca, los egoísmos, las injusticias sociales, las violencias. Todo eso es fruto del pecado.

La meta es más allá de la historia, porque pasando por todas estas liberaciones de la tierra, el hombre no se contentará con ser feliz en la tierra, sino que aspira a una libertad definitiva, a una vida que no muere, a una dignidad que no puede haber otra igual de ser un hijo de Dios. Pues ¿quién nos lleva hasta esas raíces y quien nos eleva hasta esas alturas? Solamente Cristo. Sin Cristo no hay verdadera liberación.

-Esperamos porque Dios ha prometido… y ayuda
Es maravilloso como en las lecturas de hoy encontramos que todo este éxito que se anuncia después de los conflictos de Daniel y después de la destrucción del universo indicada por Cristo, se encuentra la iniciativa libre de Dios. Nuestra esperanza se apoya en que Dios lo ha prometido. Nosotros no le vamos a hacer presión a Dios para que así sea. Dios es libre y libremente nos ha ofrecido la liberación de nuestros pecados, y nos ha prometido también la promoción hasta la dignidad de los Hijos de Dios.

a) Nadie lo sabe, sólo el Padre

En las lecturas de hoy encontramos que sólo la potencia de Dios puede hacer esto. “Acerca del día y de la hora y de la manera, nadie lo sabe- dice Cristo- más que el Padre”.

b) San Miguel: la fuerza de Dios en la lucha: “se salvará tu pueblo”

Y cuando la primera lectura nos dice que junto al pueblo de Dios que lucha por estas liberaciones inspiradas en su fe y en su confianza en Dios, dice que va a aquello que para los del Viejo Testamento era como la presencia del poder de Dios junto a su pueblo: el Arcángel San Miguel, potencia de Dios junto a su pueblo. Sólo en su potencia podrá caminar este pueblo.

c) Descripción de la liberación en Cristo

Pero sobre todo yo quiero ilustrar este segundo pensamiento: que sólo en Dios tenemos, sólo en Cristo liberador, los hombres pueden esperar su liberación.

-Sólo en sacrificio cancela el pecado
La segunda lectura, la carta a los Hebreos, presenta a Cristo como causa de toda nuestra esperanza liberadora: “Cualquier otro sacerdote ejerce su ministerio diariamente…, porque de ningún modo puede borrar los pecados. Pero Cristo ofreció por los pecados, para siempre jamás, un solo sacrificio; está sentado a la derecha de Dios y espera el tiempo que falta hasta que sus enemigos sean puestos como estrado de sus pies”.

-Por un sacrificio perfecciona a los que van siendo consagrados
“Con una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre a los que van siendo consagrados”. Miren el juego precioso de estos dos verbos. “Con una sola ofrenda ha perfeccionado,…” como un pretérito, a los que van siendo consagrados, un presente que todavía no ha acabado. Cristo ha puesto la causa y dichosos todos aquellos que se aprovechan de esa causa.

La causa de la redención, de la liberación ya la puso. El, su sacrificio que pagó por los pecados y compró las alturas del cielo, la amistad de Dios para siempre. Entonces, en esa fuerza se van perfeccionando todos los que crean en él. Que esperanza para nosotros saber que no nos apoyamos en nuestra caña frágil y que nuestro grito de liberación no es una demagogia que sólo se apoya en las armas, o en la violencia, o en las cosas de la tierra; sino que es una esperanza más fuerte que todas las violencias.

Cuando me preguntan algunos periodistas frente a otras opiniones que dicen que no hay cambio en El Salvador más que con la violencia, y que así lo ha demostrado la historia siempre, que las reivindicaciones solamente se logran a golpes y violencias, les he repetido yo lo que ahora les quiero decir a ustedes: Así es en la historia muchas veces, porque los hombres han creído más en la fuerza bruta que en el amor que el Señor nos ha dado, porque los hombres no han puesto en juego todavía, con toda su energía su capacidad de inteligencia, su capacidad de diálogo y de entendimiento. Pero en esta hora en El Salvador es bueno recordar que sólo de Cristo, de su amor, vendrá la inspiración para que se cambien las cosas aquí en nuestro país. Y si allí no habrá más que arrancar por la fuerza lo que no se quiere dar por amor, es necesario comprender a tiempo esta gran pedagogía del evangelio, y esta confianza y fe que hay que poner en el único que es el causante y artífice de nuestra liberación: Cristo nuestro Señor.

Por eso el Papa decía en su primer discurso como Papa: “Abridle las puertas a Cristo vosotros los políticos, los gobernantes, los hombres de negocio, los pudientes según el dinero. ¡Abridle las puertas a Cristo!, sólo él puede dar la redención a los hombres”. A vosotros que lucháis desde la miseria del pueblo, desde el dolor de las torturas y de los atropellos, no confiéis solamente en la fuerza de vuestro brazo y de vuestro ingenio, hay que ponerlo en juego, pero lo principal es apoyar en Cristo nuestro Señor y en su amor omnipotente, la libertad que nosotros ambicionamos.

3.    ACTITUD DE LOS HOMBRES QUE TIENEN ESPERANZA

-La esperanza no es una actitud pasiva
Ya les decía otro día: que Puebla recuerda que en estas circunstancias de los pueblos latinoamericanos, como la que está viviendo hoy El Salvador, hay dos clases de reacción en los hombres: unos son pasivos, esperan que todo les venga de Dios, no se mueven, lamentan, lloran la situación pero no hacen nada. Otros, en cambio, son activistas, “Dios está muy lejos, arreglémonos nosotros solos”. De allí vienen todas las manifestaciones de la violencia, actividades sin Dios, y hasta crímenes, y hasta sangre; y eso no puede ser el precio de nuestra redención.

Entonces el documento de Puebla señala la verdadera doctrina del evangelio. Como Cristo, que lo esperaba de Dios, hombre de la Providencia, creía que hasta los pajaritos y las flores las viste Dios y les dá de comer pero que el hombre tiene que ser también artífice de la historia. Y se pone en colaboración con el Padre y espera la hora y la voluntad de su Padre para entregarse todo enero a esa hora y a esa voluntad. Y cuando llega la hora en que Dios le pide al hombre el sacrificio, es la hora de decir: “En ti Señor he esperado”, y lanzarse a la lucha confiando en el Señor.

-Vigilad… la cosecha
Dios y el hombre hacen la historia. Dios salva a la humanidad en la historia de su propio pueblo. La historia de la salvación es la historia de El Salvador cuando los salvadoreños busquemos en nuestra historia la presencia de Dios salvador. Por eso la actitud del verdadero cristiano y de la verdadera esperanza, la termina diciendo en su discurso escatológico con una recomendación insistente: “Vigilad”.

Esta es la palabra; estar en vela. Cristo pone comparaciones como las que ha puesto hoy: “Mirad cuando ya va a llegar la primavera…” Aquí en nuestra eterna primavera no notamos esas diferencias, pero en aquellos países donde las estaciones son tan marcadas, uno ve que el invierno es como una muerte, porque se han muerto todos los árboles, pero cuando va a apuntar la primavera, comienzan a retoñar los hijitos donde brotan la hojas y después las flores, y la fruta. Dice Cristo: “Observad, ya se acerca la primavera”.

Así también dice: “Las horas de Dios también hay que observarlas, hay que esperar cuando pasa el Señor para colaborar con él”.

Y en la terminación del discurso, que no se ha leído hoy, dice “Como el sirviente que espera al Señor que ha de regresar de noche, no sabe a qué horas vendrá, por eso no se duerme, lo está esperando; o como el Señor que tiene miedo que van a venir los ladrones, está en vela, vigila, porque si se duerme lo pueden sorprender”.

Esta es la actitud del cristiano: que de veras siente esperanza. No es dormirse a que Dios lo haga todo, ya vendrá. Es que la esperanza despierta el anhelo de colaborar con Dios, con la seguridad de que si yo pongo mi parte, Dios hará su parte y salvaremos al país…

-Dolor de parto… no de abandono
Cuando Cristo y el profeta Daniel en las lecturas de hoy nos hablan de esos cuadros apocalípticos de destrucción, de sufrimiento, de dolor, no es expresando que Dios abandona al pueblo. Cualquiera siente esa tentación: “Dios nos ha abandonado, Dios nos ha dejado solos”. ¡No!, leí un comentario que me impresionó mucho, dice; “es el dolor de parto, no es el abandono de Dios”.

Y el profeta Daniel dice una palabra que bien se puede aplicar hoy a El Salvador: “Son tiempos difíciles como no los ha habido desde que hubo naciones hasta ahora”. Son tiempos difíciles como la hora difícil de la mujer que va a dar a luz. Algo nuevo nace y algo parece. Siempre en la historia es así. El que quiera hacer de la historia algo estático, que lo puede medir con sus cuadros inconmovibles, no tiene un concepto de la historia.

-“Serán tiempos difíciles…”
Quienes quieren traducir a sus criterios y a sus moldes todo lo que pasa en el país y no son capaces de adecuar, evaluar sus estrategias, sus sistemas, sus procederes a las nuevas maneras del país, no comprenden que la historia es una continua madre dando a luz; algo viejo muere y algo nuevo hace siempre en la historia. Y el hombre de esperanza sabe que todos los dolores del país como los dolores de la familia, el sufrimiento del hogar, son dolores de la nueva criatura que ha de nacer si en el dolor elevamos el corazón a Dios, que también quiere cobrarse, de nuestra parte, nuestro propio dolor y sufrimiento para colaborar él con su omnipotencia en la salvación de nuestro pueblo.

HECHOS DE LA SEMANA

Los tiempos son difíciles pero nuestra Iglesia tiene que ser serena. Y por eso, queridos hermanos, permítanme aquí hacer una evaluación de nuestra semana para que con la alegría de pertenecer a un pueblo que se alimenta de la esperanza, podamos ofrecer al país, como yo ofrezco en la carta pastoral, la contribución auténtica de la Iglesia. Son ustedes, soy yo, los que tenemos que alimentar sobre todo la esperanza cristiana sólidamente basada en la promesa de Dios y en el precio de Jesucristo, de que nuestro país no está perdido, Dios está con nosotros, Cristo está, a la base de nuestra fe y de nuestra esperanza, Dios nos salvará. Esto es lo que tenemos que alimentar en este pueblo de Dios.

Esta semana que viene, el 21, miércoles, en San Miguel se celebra la fiesta de nuestra Señora de La paz, que el Papa Pablo VI proclamó en 1966, patrona principal de la República de El Salvador. Yo les invito pues, como salvadoreños, a que oremos mucho. Y si pueden asistir a la gran pontificial de las 9:30 a.m., pues será bonito que llevemos una presencia también a aquel lugar. Por mi parte, asistiendo, atendiendo a una invitación del Señor obispo de San Miguel y en mi calidad de metropolitano iré a rendir honores a la Santísima Virgen en nombre de la Arquidiócesis. Nadie vaya a interpretar de otra manera mi presencia sino simplemente de un pastor que sabe que María es la intercesora ante Dios por la paz de esta patria que todos tenemos que pedir.

EN NUESTRA ARQUIDIOCESIS

El clero de la vicaría de San José Quezaltepeque, hizo sus ejercicios espirituales esta semana. Estuve con ellos y los felicité por este esfuerzo de renovación y de enriquecimiento de su espiritualidad sacerdotal.

La vicaría de La Libertad, también celebró una reunión de estudio sobre el tema de la cuarta carta pastoral. Allá estuvimos ayer con sacerdotes, religiosas y laicos. El Dr. Lara Braud me acompañó y compartía la emoción de una Iglesia que se siente cada vez más profunda en nuestras comunidades.

Estuvimos celebrando la fiesta de San Martín el domingo pasado, y quiero destacar el trabajo de catequesis y el entusiasmo juvenil de aquella parroquia que rige el Padre Rutilio Sánchez. Allá también trabajan las religiosas mercedarias eucarísticas a las que tuve el gusto de saludar.

En la colonia Santa Lucía, también destacan allá los movimientos juveniles, pero también los adultos viven muy intensamente su vida parroquial. Yo los felicito.

En Candelaria de Cuscatlán celebraban el Dulce Nombre de María y acompañé al párroco, Padre Interiano en esta celebración felicitándolo también por el florecimiento de su escuela parroquial, que ya cumple diez años de existencia.

En esta Basílica del Sagrado Corazón, tuvimos el viernes una preciosa liturgia por la paz. La participación de doña Lidia de Pineda en su mensaje sobre la paz, me dá a mí la medida de lo que pueden hacer ustedes los seglares cuando sean verdaderos agentes de esta paz cristiana en medio de nuestro pueblo.

Ayer, en la Reubicación de Chalatenango, sector dos y tres, celebramos la fiesta de Santa Teresa. En aquel lugar me dí cuenta que son cerca de un millar de familias las que están en esa situación casi provisoria y donde la religión, gracias a Dios, está sembrando mucha alegría y mucho fervor a pesar de las pobrezas. Quiero felicitar al Padre Efraín López, lo mismo que a las religiosas de la Asunción que trabajan allá.

Está tarde bendeciremos una ermita rural en la parroquia de Santo Tomás.

Quiero alegrarme con la convivencia juvenil vocacional que se está celebrando en el seminario desde antes de ayer. Se esperaban unos cincuenta jóvenes y han resultado cerca de un centenar. Bachilleres casi todos que van buscando su vocación. Sin duda muchos de ellos pasarán al seminario. Es maravilloso como en esta hora, que la ha descrito tan bien el Dr. Lara en esta homilía, hora difícil como nos ha dicho Daniel, florece el heroísmo de los jóvenes que precisamente buscan las aventuras de Dios en la historia.

Quiero alegrarme con el Hospital de la Divina Providencia porque ya en esta semana adquirió el terreno donde va a extender su obra en beneficio de los niños huérfanos de aquellas enfermas que mueren, lo mismo que de los ancianos inválidos. Se debe todavía para acabar de comprar el terreno ¢75.000.

Lamentamos un accidente que Cáritas sufrió mientras transportaba ayuda en servicio de nuestros pobres.

EN LA IGLESIA UNIVERSAL

Elevando nuestra mirada a la Iglesia Universal, yo encuentro en el pensamiento del Papa dos ideas que vienen a iluminar maravillosamente la situación de El Salvador. Primera, la situación del hambre y segunda, la de los secuestros.

En cuanto al hambre, el Padre Santo habló ante la FAO, que es una organización de las Naciones Unidas que trata asuntos de alimentación y agricultura. Señaló las verdaderas causas del hambre en el mundo y dijo que no bastan programas de ayuda, se necesitan cambios de estructura. He aquí unas palabras del Santo Padre: “El hambre en el mundo no proviene solamente de circunstancias geográficas, climatéricas o desfavorables de la agricultura, procede también del hombre en sí. Procede de deficiencias en la organización social que bloquean la iniciativa personal. El hambre procede del terror y de la opresión, de los sistemas ideológicos y de las prácticas inhumanas”. Aquí el Santo Padre nos está diciendo a El Salvador: ahora que se habla de cambios, no descansen los nuevos gobernantes hasta ofrecer al pueblo, si de veras quieren merecer su confianza, un cambio de las profundas estructuras de nuestro pueblo. Es necesario, entonces, tomar en serio estas palabras del Papa, que nuestros problemas de hambre y desnutrición no se van a arreglar con paternalismos y ayudas, sino que tiene que ser un cambio de estructuras a la raíz de todos nuestros modos de ser en El Salvador.

Los expertos en nutrición dicen que en Latinoamérica sufren severa desnutrición 50 millones, y en todo el mundo son 500 millones los seres humanos con hambre. El número de desnutridos aumenta cada vez más en lugar de disminuir. En América Latina es la región más golpeada por el alza de los precios a los consumidores, lo que hace aún más difícil resolver el problema de la desnutrición. Fíjense, a partir de 1975, en América Latina, los precios han subido un 319%, tres veces más valen las cosas. En cambio, en los otros países más adelantados, con mejores legislaciones, el aumento sólo ha sido de un 31%, lo cual indica, pues, que en El Salvador podemos comprar más barato los frijoles, el maíz y que es necesario una ley que toque las bases de estas cosas. En El Salvador, desde 1975- y son estos datos oficiales- las deficiencias en la alimentación de la población salvadoreña constituye uno de los aspectos más dramáticos de la condición social. Más de la mitad de los salvadoreños, por carecer de los ingresos necesarios, tienen problemas de desnutrición. En este sentido me parece que fueron muy acertadas las medidas de la Junta al congelar los precios de algunos alimentos básicos y aumentar los salarios de los trabajadores en el campo.

Ya saben que los cortadores de café tendrán ¢14.25, mientras que los de algodón ¢8.00 y los de caña ¢9.00. No basta señalar esas deficiencias y hacer estas enmiendas, porque las necesidades de nuestros trabajadores son las mismas, aunque sean cortadores de caña o de algodón. La dignidad y el valor del trabajo es el mismo. Y por eso sería bueno, también, que el gobierno se preocupara de ver como logra solucionar estas anormalidades.

Eso sí, también es bueno procurar que estas medidas recaigan no en detrimento de los pequeños o medianos productores. Llegó una comisión de señoras del mercado a decir que la baja de precios afecta al pequeño comercio que a veces compra más caro de lo que ahora le obligan a vender. De nuestra parte les dijimos: son momentos de sacrificios y hay que hacer todo lo posible por sacrificarnos todos. Pero sí sería bueno que en las legislaciones de esta materia se tuviera en cuenta que no es lo mismo un gran productor y un gran negociante, que un pequeño negociante y un pequeño productor, y que las leyes sean justas según la proporción de las capacidades…

En el periódico Orientación podrán leer, en la página 5, el discurso del Papa en Des Moines donde, cabalmente, habla de este problema de la alimentación y de los productos del campo. Solamente quiero citar esta palabra que es del Concilio: “Dios ha destinado la tierra y cuanto ella contiene, para uso de todos los hombres y pueblos; en consecuencia, los bienes creados, deben llegar a todos en forma equitativa bajo de la égida de la justicia y por la compañía de la caridad”.

El otro problema que el Papa enfocó y para nosotros es de mucha actualidad: es el problema de los secuestrados. El Papa se refería a dos casos en Italia y en España. Sus palabras me parecen tan actuales para El Salvador, dice: “Quiero dirigirme a quienes han secuestrado al Señor don Javier Ruperez, distinguido miembro del Congreso de Diputados de España. Sé que esa acción ha sido deplorada y condenada sin paliativos por la opinión pública. Pido insistentemente al Señor- dice el Papa- que ilumine nuestra inteligencia y mueva vuestro corazón, responsables del secuestro, para que guiados por principios de convivencia y por sentimientos de humanidad, liberéis espontáneamente al Señor Ruperez y pongáis fin a la angustia suya y de su familia. Os invito a pensar que ninguna solución humana y justa puede ser alcanzada siguiendo los cambios de la violencia. Nadie, tanto menos quien se llame cristiano, puede recurrir a tales procedimientos”. Podíamos decir los mismo aquí en El Salvador a los que tienen en su poder al Señor Jaime Batlle y al Señor Jaime Hill, y pedir en nombre de esa civilización y de ese amor, que los liberen.

Y este problema de los secuestrados nos lleva también a otro problema tan sensible aquí en El Salvador ahora. Por la misma razón ruego, con esas mismas palabras del Papa, a los miembros de los cuerpos de seguridad que retienen a los desaparecidos o saben que ha pasado con ellos, que los liberen o informen libremente a la comisión investigadora que ha pasado con ellos y quiénes son los responsables…

Esta semana el FAPU presentó fotografías que evidencian la existencia de un cementerio clandestino en el acantilado del Litoral. Por cierto que se trata de unas fotografías que coinciden con las que tomó un sacerdote, ¿cómo están en FAPU? Y leyó el testimonio de un militante del PDC que después de capturarlo en San Vicente los cuerpos de seguridad fueron a tirarlo a ese lugar junto con otros cuatro campesinos. Esto, sin duda, les está dando pistas a los encargados de esta investigación. Es necesario también que todos aquellos que tengan información al respecto colaboren con la comisión, que no dudamos está sinceramente preocupada de este problema. Espero que esta comisión no quedará satisfecha con sólo publicar un resumen de los resultados de su investigación. Yo creo que en justicia también tiene que pedir una indemnización inmediata para las familias de los desaparecidos que conste que fueron asesinados y se presume que les ha sucedido esa desgracia. Creo que hay muchas familias desamparadas, a las cuales los responsables, según la moral cristiana y simplemente humana, tienen que restituir por el mal que se les ha hecho.

Con esta idea la Comisión de Derechos Humanos ha pedido a la Junta de Gobierno, que le informe sobre los reos políticos que están detenidos en las cárceles públicas y que no han obtenido su libertad a causa que se dice que han surgido dudas sobre la interpretación del decreto. Por su parte, el Socorro Jurídico del Arzobispado ya presentó una lista a la Junta de Gobierno y a la Comisión Investigadora con los nombres de estos reos políticos, así como también llevará  esta próxima semana, debidamente documentada, la lista de 200 capturados y desaparecidos.

La Corte Suprema de Justicia tiene aquí un reto ya manifestado en un pronunciamiento, su propósito de garantizar los derechos humanos reconocidos universalmente. Dá esperanza escuchar en su pronunciamiento estas palabra: “Exhorta a los funcionarios del Poder Judicial a cumplir con la debida responsabilidad las obligaciones que sus cargos les imponen, especialmente la de impartir pronta y cumplida justicia y conservar con las partes relacionadas de mutuo respeto, y hacer cumplir las normas que regulen la conducta que debe observarse en los tribunales de justicia”. Excita también la Corte Suprema a los abogados para que en el ejercicio de su profesión coadyuven a una sana, pronta y eficaz administración de justicia, contribuyendo así al prestigio del poder judicial, que lamentablemente había estado por el suelo como lo dijimos muchas veces aquí.

Recibí una carta de las Madres de Familia- firman cuatro madres de familia- en que dicen que no es cierto que sean manipuladas por organizaciones populares. Esto me alegra grandemente, aunque hay testimonios que hacen dudar y ojalá que ésto sea cierto y se respeten de verdad. Yo respeto mucho, queridas madres de familia, su sufrimiento y su dolor, y por eso no tolero que en lo más mínimo se utilice para demagogia vuestro dolor que es tan sagrado… También denuncian que en su huelga de hambre en el Ministerio de Justicia, fueron objeto de atropellos de la Guardia Nacional, el martes 13 a la 1:40 de la mañana y que por eso prefirieron retirarse de aquel lugar. Si en la comisión de investigación se tiene la buena voluntad de aclarar todas estas cosas, yo los invito a que recurran- ya lo habrán hecho- a donde se debe recurrir.

Quiero, también, en este mismo capítulo de los desaparecidos y secuestrados, preguntar una vez más por nuestro querido colaborador en la parroquia de Soyapango, el sacristán Tomás López, del cual no se ha sabido todavía nada a pesar de haber sido llevado herido y haber sucedido ya en este nuevo período de gobierno. Sé que se está investigando seriamente el asunto y espero poder decir un resultado claro de esa investigación, de lo contrario se cernirá una sospecha muy grave sobre la situación actual de nuestro gobierno.

Por eso también es necesario que se lleve a la práctica y muy pronto, una administración de justicia y también una purificación prudente y sabía en los cuerpos de seguridad.

He de referirme a lo que está pasando a pesar de haberlo pedido con insistencia: la venganza. No es cristiana ni humana. Después de que fue publicado el Decreto de Disolución de ORDEN, se difundió, supuestamente de esta misma organización, que seguirán trabajando con el reconocimiento legal o sin él. Una parte de sus miembros trabajarán en la clandestinidad y actuarán  donde el gobierno y las fuerzas armadas por impedimento legal no pueden actuar. En otras palabras, parece ser que hay miembros de ORDEN y otras personas interesadas en continuar la labor represiva de esta organización condenada por la Organización Interamericana de Derechos Humanos de la OEA y descalificada ya por el nuevo gobierno. Como pastor, quiero decir a los cristianos que en sus comunidades tengan conocimiento de los miembros de ORDEN que sean capaces de conversión o que sólo pertenecían a esa organización por necesidad o engaño, que puedan sugerirles no seguir participando en ella, mucho menos en acciones en contra del pueblo. Ayúdenlos a que no tengan necesidad de seguir en esa organización porque encuentran apoyo y una buena acogida en nuestras comunidades: Seamos verdaderamente cristianos, acogedores de todo aquel que quiere retornar a la vida cristiana. No se justifica, pues, que ORDEN continúe reprimiendo como parece amenazar ese pronunciamiento.

Para hacer justicia, ya están reestructurándose el Poder Judicial y los cuerpos de seguridad. Tratar de hacerla por su cuenta es prestarse a abusos, a injusticias y a intensificar la violencia, sobre todo, entre pobladores del campo. Por esta misma razón, no apruebo el asesinato realizado por las FPL de 11 campesinos con el pretexto de que eran miembros de ORDEN. Es justo que así como se está pidiendo se juzgue a los responsables de los cuerpos de seguridad que reprimieron injustamente al pueblo, también se juzgue a los miembros de ORDEN que participaron en esos atropellos; pero juzgarlos y mucho menos asesinarlos, no le corresponde a las FPL, ni a ninguna iniciativa privada, ni a ningún otro grupo. Por ello -repito- está la Corte Suprema de Justicia…

Hay un testimonio que me impresionó mucho de un pariente de los asesinados que dice: “En el cantón Llanitos, jurisdicción de Jutiapa, ya sólo quedan estas tres alternativas: organizarse en FECCAS O UTC, salirse del cantón, o morir asesinados. En este cantón se han distinguido siempre porque la gente no usaba armas y por  la profunda religiosidad. Numerosas familias han tenido que abandonar el cantón por amenazas de ciertos organizados. En la población de Jutiapa hay casas en que tres familias viven juntas, tal es la pobreza. Algunas de las personas asesinadas últimamente eran gente muy cristiana que nunca abrigaron sentimientos de venganza. Algunos eran de las patrullas cantonales, en varios lugares se están dando estos hechos de parte de algunas personas organizadas. Es un testimonio que tenemos en cuenta para decir que hoy parece que los papeles se están invirtiendo y los que antes se quejaban de la represión de los cuerpos de seguridad son hoy los represores de nuestro pueblo.

También los de las FPL, se atribuyen el ataque de una sucursal de McDonald y de Avis. Empleados de McDonald acudieron al Arzobispado. Yo quiero lamentar no haber estado presente a la hora que llegaron, pero un sacerdote los pudo atender y me comunicó fielmente sus deseos, que yo ciertamente me solidarizo con ellos y es dar a conocer el sentimiento de estos empleados del McDonald. “El personal de McDonald repudiamos enérgicamente el atentado de que fue objeto una de nuestras tiendas y el cobarde asesinato de su vigilante, pues con ésto no se viene sino a perjudicar a muchas familias pobres, humildes que nada tienen que ver con la política actual ni con idealismos tanto de izquierda como la derecha. Con este hecho, además, se viene a enlutar un hogar más y dañar a una de las empresas que se identifica con las necesidades de sus empleados, pues McDonald es una de las pocas empresas que se preocupan por más y mejorar prestaciones para su personal. Queremos aprovechar la oportunidad para hacer un llamado a la conciencia de estos señores, y que si sus fines son la defensa de los derechos del pueblo que no continúen dañando al pobre destruyendo sus fuentes de trabajo, pues los más perjudicados somos nosotros ya que tenemos nuestras familias que sustentar”.

También firman otra proclama los empleados del Servi-Pronto de El Salvador: “Consternados por el vil y criminal atentado  contra nuestro centro de trabajo, enérgicamente protestamos y hacemos un llamado a aquellos grupos que en una forma u otra son los responsables de la zozobra en que vivimos, a que depongan esas actitudes que solamente acarrean luto e incertidumbre a nuestros hogares. Somos personas humildes que únicamente contamos para subsistir con nuestro trabajo y no entendemos como sectores que usando la supuesta bandera de reivindicación popular con sus hechos consignen todo lo contrario, la de “hundir cada vez más a la clase trabajadora en el desempleo y la pobreza,” etc…

Hubo un incendio provocado que afectó el bombeo de ANDA en Olla Grande, lo cual ha traído trastornos en el servicio de agua en Miramonte Poniente, Centroamérica, San José, Layco, Santa Teresa, Las Rosas, Ciudad Satélite y otros sectores inmediatos. También con la misma lógica de aquellos pronunciamientos que acabo de leer, yo hago un llamamiento para que no se haga mal a los servicios de nuestro pueblo.

En cambio, quiero aplaudir el gesto tan bonito de niños Boy Scouts No. 30 en Mejicanos, como emplear su tiempo y sus energías en arreglar calles y en hacer el bien. Esto debíamos hacer los salvadoreños, arreglar nuestras cosas, no destruirlas …

Hubo un atentado contra la familia Altamirano y también repudiamos todo atentado contra la tranquilidad.

También me alegro de que tres manifestantes se hicieron sin incidentes. Como pueden precisamente- lo que estábamos diciendo- manifestarse estos grupos políticos como ANDES, FAPU, UDN, tiene que ser presiones necesarias en nuestro tiempo en que se trata de abrir a una democratización el país. Pero como lo hemos repetido mil veces, debe de emplearse un lenguaje como este de presión política, no lenguaje violento.

Hubo dificultades en el Seguro Social. Ustedes ya se han dado cuenta, pero quiero alegrarme de que se haya resuelto aquel asunto con sabiduría, con paciencia, con diálogo. El Dr. Saca manifestó que él no es un político sino qué únicamente milita en su profesión dentro del campo de la salud. Reconoció que la actitud de los empleados no era un ataque propiamente a su persona sino al procedimiento seguido por su nombramiento, pero prometió a ellos que les demostrará en el transcurso de su actuación, que no está de ninguna manera en su contra. La Crónica cuenta como se pudieron arreglar las cosas sin necesidad de prolongar una violencia innecesaria. Como es cierto, pues que hablando se entienden los hombres y que la mejor solución de nuestros problemas será siempre maneras inteligentes, racionales.

Me pidieron  que me hiciera eco de la petición de la Asociación de Empresarios de Autobuses Salvadoreños quienes presentan al Señor Ministro de Economía una serie de peticiones. Yo creo que dada la voluntad de hacer justicia, serán atendidos. Por ejemplo, un periódico moratorio de seis meses, un financiamiento justo con intereses sobre saldos, y sin exigirles hipotecas, supresión de los intereses compuestos por ser ilegales y honerosos, derrogatoria de la responsabilidad sin culpa en la Ley de procedimientos de Tránsito, subsidios por parte del Estado. Combustible gratis al transporte público a cambio de los pases de cortesía, etc. Son quince peticiones que de mi parte recomiendo al sentido de justicia, y sentido común en el diálogo que han de tratar este asunto.

Otros aspectos laborales. Se llevaron a cabo varias audiencias en el Ministerio de Trabajo y lo menciono porque los problemas de Lido, Apex, Arco, Duramás, Dimex, parece que se van resolviendo en un diálogo inteligente. Solamente hay que lamentar que algunas personas, representantes de los empresarios, no se presentaron. En estos momentos cualquier ausencia de éstas, puede ser un pecado de omisión, que no colabora al deseo de salir de una situación que podemos hacerla salir a flote, si todos nos ponemos en plan de inteligencia y de diálogo.

También quiero referirme al problema de la universidad. Hace varios meses de caído en un impasse. Varios factores han influido, uno de ellos es la pugna que existe entre los movimientos estudiantiles. Uno de los movimientos se ha tomado la Rectoría de la Universidad para exigir que reúna la Asamblea General Universitaria para elegir autoridades. Ojalá no se presione sólo porque se normalice esta situación anómala, sino los demás grupos estudiantiles hagan un esfuerzo por ponerse de acuerdo y colaborar porque la universidad sea una vez más un auténtico centro de estudios superiores; donde se formen intelectuales comprometidos con su pueblo, que utilicen sus conocimientos adquiridos no para enriquecerse individualmente, sino como hoy lo pide la situación, para el servicio de nuestro pueblo.

Por eso quiero terminar refiriéndome al pronunciamiento de la Federación de Asociaciones de Profesionales Académicos de El Salvador, que comprende sociedad dental, médicos, arquitectos, profesionales de ciencias económicas, ingenieros, contadores públicos, ingenieros y arquitectos, profesionales químicos, humanistas, etc. Es un llamamiento a la colaboración profesional, a participar con las disciplinas profesionales de sus asociados, a enriquecer las diferentes alternativas necesarias para contribuir en lo político, social, económico y cultural ayudando a sustentar las bases de la democratización del país. Reitera su compromiso con el pueblo, reafirmando su deber y derecho de pronunciarse y participar en la vida pública, contribuyendo a orientar y solucionar los problemas de índole nacional. Excita a todas las asociaciones profesionales a pronunciarse públicamente sobre las situación que vive el país. Asimismo, a poner en conocimiento del pueblo los resultados de las investigaciones, recomendaciones y realizaciones que propendan hacia el desarrollo de nuestro pueblo.

Yo creo hermanos, que si todos tuviéramos esta conciencia de colaboración que se está oyendo, hoy gracias a Dios, más que antes la solución del país no es imposible.

Olvidaba invitarlos para el curso de teología que se impartirá en La Ceiba de Guadalupe a partir de mañana, 19, hasta el 15 de diciembre; de 6 de la tarde a 9 de la noche. Hay un precio de inscripción pero dice que las personas que tengan dificultades económicas, lo soliciten y habrá solución de sus dificultades.

PENSAMIENTO QUE NOS LLEVA AL ALTAR

Quería terminar, al aludir a todo ésto, no nos hemos apartado de nuestra reflexión teológica y bíblica; la esperanza es la fuerza liberadora de nuestro pueblo, porque se apoya en una promesa de Dios que está a la base de nuestra esperanza; y, sobre todo, en la potencia redentora de Cristo que ofreció un sacrificio que sigue siendo fuente de salvación para pueblos y hombres.

Como Daniel, podíamos decir, apoyándonos en Cristo: el pueblo está a salvo. Sólo que nosotros, es el tercer punto de la meditación, tenemos que colaborar, tomar actitudes de cristianos que tienen esperanza, pero como quien tiene esperanza, la aviva esa esperanza en una colaboración activa como la que llaman aquí los profesionales, que ojalá todos, profesionales y no profesionales, simplemente hombres salvadoreños, con fe cristianos, o sin ella, con esperanza en Cristo o sin ella, sepamos que existe un Dios que cuida nuestro pueblo, que va al lado de nuestra lucha, y que si nosotros colaboramos con él, la realidad de la liberación en El Salvador vendrá muy pronto. Primero Dios…

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Dios trae la alegría de su liberación para todos los hombres. convirtámonos a El

Homilía del Tercer Domingo de Adviento
16 de diciembre de 1979

Lecturas:
Sofonías: 3, 14-18a
Filipenses: 4, 4-7
Lucas: 3, 10-18

Queridos hermanos:

Introducción: Domingo Gaudete = Alegraos. Es una liturgia de alegría y esperanza

En el año litúrgico este domingo toma un nombre que es signo de alegría. Comenzaba el Introito -tomando la palabra de San Pablo- “gaudéte”. Y así se llamaba: el Domingo Gaudéte, que quiere decir: “alegraos!” Es una liturgia de alegría y de esperanza la de este domingo. La oración que se ha cantado al principio de la misa pide a Dios poder llegar a los gozos de la gran salvación y celebrarla con fervorosa alegría.

– Se diría que es una anticipada felicitación de Navidad

Podía decirse, en este ambiente en que ya circulan las tarjetas de felicitación de Navidad, la Iglesia también nos dá su felicitación. Pero no en una forma superficial, de conveniencia, de relación social; sino un mensaje que nos lleva a profundizar el por que de esta alegría y que aún aquellos que sin creer en Cristo ven acercarse la Navidad sienten que algo alegre se acerca al mundo.

-Alegría de ser sujeto-objeto de la historia de salvación

La alegría es la que estamos celebrando por la venida de Dios a la historia. Alegría de haber sido los confidentes del señor que nos hace conocer su proyecto de salvación para todos los hombres. Y nos hace a nosotros los hombres objeto y sujeto de ese proyecto; y nos llama a nosotros los hombres a colaborar con él en la salvación del mundo.

-Juan Bautista, símbolo del hombre con que cuenta Dios para esa historia

Por eso, el domingo pasado ya les anticipaba el tema de este domingo bajo el mimo signo de Juan Bautista, a quien el domingo pasado presentábamos como el Precursor y el modelo de todos los hombres que Dios necesita para hacer presente en el mundo su Buena Noticia de salvación. La Iglesia, la comunidad cristiana, todos seguimos siendo en el mundo Precursores de la venida del Señor a salvar al mundo.

El predicador de las exigencias morales que nos dispone a ser receptores de la venida de Dios

Pero hoy Juan Bautista se presenta como el educador, el moralista, el predicador que nos va a decir las exigencias morales que requiere en el hombre la aceptación de esa salvación que Dios trae. Es un mensaje de austeridad pero al mismo tiempo como condición para una profunda alegría.

DIOS TRAE LA ALEGRIA DE SU LIBERACION PARA TODOS LOS HOMBRES CONVIRTAMONOS A EL

1o) Dios ha venido a nuestra historia
2o) Liberación bajo el signo de la alegría
3o) Conversación a Dios, único camino de la alegre Liberación

1o.- DIOS HA VENIDO A NUESTRA HISTORIA

Ante todo, ratifiquemos esta idea que viene siendo la que se celebra durante todo el Adviento preparatorio de la Navidad: la presencia de Dios en la Historia.

-Esa venida es el objeto de la celebración de Adviento

El título de esta temporada “Adviento” celebra, precisamente, el advenimiento: el Dios que viene a los hombres. Era el anuncio de los profetas que culmina en aquel nombre que Isaías le dá al Dios  que viene a salvarnos: “Enmanuel”, Dios con nosotros.

-Esa noticia es el mensaje de Juan Bautista en el Evangelio de hoy

El evangelio presenta precisamente, a Juan en un momento histórico: “…Siendo emperador Tiberio, siendo Procurador de Palestina, Poncio Pilato”. Mencionando a los cuatro Tetrarcas y a los pontífices del tiempo. En ese marco histórico-religioso el Espíritu Santo hizo oír la voz a Juan hijo de Zacarías que se crecía en el desierto y de ahí salió por toda la región del Jordán anunciando la venida de Dios: “El Reino de Dios ha llegado ya. En medio de vosotros está alguien a quien vosotros no conocéis, él es  grande…” Es la Buena Nueva que nos ha mencionado el evangelio hoy en boca de Juan Bautista. El anuncia la gran noticia: ¡que Dios ha venido! Y esta sigue siendo la gran noticia de los cristianos. El cristiano que no sienta con alegría esa cercanía de Dios en la historia no ha comprendido la esencia de su fe.

a-) Ya desde el Antiguo testamento; Idea de la presencia de Dios

-No es una idea abstracta, estática, metafísica de Dios

Esta es la convicción que nos quiere, también, afianzar la primera lectura. Uno de los profetas nos anuncia ese Dios que viene, que existe no como algo estático, metafísico, un concepto catequístico de Dios. Sino que es un Dios vivo, un Dios que se anuncia en la primera lectura de hoy como Rey de Israel: “…en medio de tí, y ya no temerás. Aquel día dirán a Jerusalén: No temas, Sión, no desfallezcan tus manos. El Señor tu Dios, está en medio de ti, es un guerrero que salva”.

-Es un Dios viviente, que acompaña la historia…

La idea de Dios en el Antiguo Testamento. Es bueno que en nuestro tiempo -y gracias a Dios así está sucediendo- va liberando una idea estática de Dios; y nos va ofreciendo un Dios dinámico, un Dios que camina con su pueblo, un Dios que actúa y que inspira a los hombres en sus esfuerzos liberadores, un Dios que no mira con indiferencia el clamor de los que sufren, que como en Egipto escucha la esclavitud, el latigazo, la marginación, la humillación. Y está dispuesto en su momento a enviar un guía, un redentor; está en medio de nosotros. Esta es la gran noticia que Juan Bautista nos comunica.

b-) En el Nuevo Testamento Cristo es el Dios visible en la historia

-Concilio Vaticano II

En nuestro tiempo. El Concilio Vaticano II después de hablarnos cómo Dios se revela en su creación, por medio de una naturaleza tan elocuente de la presencia de Dios entre nosotros, envió a su propio Hijo para darnos una revelación más íntima, sobrenatural. Y en Cristo tampoco vino en una forma estática -sólo a contemplar-, sino que vino a meterse en la historia, a salvar la historia, a poner el germen de salvación en las historias de todos los pueblos y sembrar su esperanza y su fe en el corazón de todas las razas. Ese Cristo es la plenitud de la revelación, es el signo de que Dios está en medio de nosotros amándonos, comprendiéndonos, haciendo suya toda la vivencia de los hombres en cualquier sentido, menos en el pecado del cual, precisamente, trata de liberarnos para que seamos lo que tenemos que ser.

“Dios está con nosotros -dice el Concilio- a través de Cristo para librarnos de las tinieblas del pecado y la muerte, y hacernos resucitar a una vida eterna”. (D.V.4)

-Juan lo anuncia dinámico, salvador

Juan Bautista predicaba tanto esta presencia de Cristo que nos cuenta el evangelio: “…muchos pensaban: ¿si no será El mismo, el Mesías que ha de venir?” Y Juan Bautista supo identificarse: “No, yo no soy. Yo no soy más que la voz que lo anuncia. Yo no soy digno ni siquiera de soltarle la correa de su sandalia. Yo apenas anuncio penitencia para que se preparen a recibirlo; y por eso bautizo pero con agua -despertando una disposición moral en el corazón-. Pero viene alguien que no sólo bautiza con agua sino que va a poner un germen de vida eterna. El bautiza en fuego y en Espíritu Santo y ya está en medido de nosotros”.

-San Pablo: “El Señor está cerca”

La segunda lectura de donde toma su nombre este domingo nos exhorta, precisamente, a la alegría porque: “El Señor está cerca”. ¿Ven, queridos hermanos, como la presencia de Dios en la historia es una tesis sustancial de la Biblia, de la revelación de Dios? Ningún cristiano debe sentirse sólo en su caminar, ninguna familia tiene que sentirse desamparada, ningún pueblo debe ser pesimista aún en medio de las crisis que parecen más insolubles como la de nuestro país, Dios está en medio de nosotros.

Tengamos fe en esta verdad central de la sagrada revelación. Dios está presente, no duerme, está activo, observa, ayuda y a su tiempo actúa oportunamente. Por eso la presencia de Dios despierta en el corazón la verdadera alegría: “Alegraos en el Señor!; de nuevo os repito: ¡alegraos porque Dios está cerca!” Es el gran llamado de este domingo hecho por San Pablo no sólo a la comunidad de los Filipenses, sino a los cristianos de todos los tiempos: Dios está cerca, fuente de alegría.

2o.) LIBERACION BAJO EL SIGNO DE LA ALEGRIA

a-) “Estad siempre alegres…”

Es la nota típica de este domingo: que Dios ofrece la liberación bajo el signo de la alegría. Como quisiera yo, queridos hermanos, y todos los que a través de la radio están en este momento de reflexión en la Palabra de Dios conmigo, que sacáramos este domingo el sentimiento optimista de la alegría verdadera: “Estad siempre alegres en el Señor!”

-Base: “El Señor está cerca…”

¿En qué se basa? En la cercanía de Dios. Dios es alegría, Dios no quiere la tristeza, Dios es optimista, Dios es posibilidad de todo lo bueno, Dios es omnipotencia para hacer el bien y el amor. ¿Quién puede estar triste con la presencia de un Dios que lo llena todo?

-Se expresa en que”…

Nada os preocupe -dice San Pablo-. Manifestad esa alegría en oración, acción de gracias, petición de lo que necesitamos, reconocimiento de nuestras limitaciones pero sabiendo que alguien puede llenar lo que a mí me falta”.

-Equivale: a la paz de Dios…

En las crisis de los pueblos saber que Dios tiene la clave de la historia en su mano y sabrá sacar a flote toda esa tremenda situación de la Patria, equivale esta alegría, a la Paz de Dios que sobrepasa todo juicio. Y así dice San Pablo: “que ella custodie vuestros corazones, y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.

b-) Calidad de esta alegría.

-No es una alegría de mundo.

De placeres, las falsas alegrías que los hombres llaman felicidad y que no son más que amargura, zozobra, asquerosidad.

Es la alegría que produce paz de Dios en el corazón.

Alegría que se puede tener aún medio de las tribulaciones porque es una alegría que dimana de la redención. Y la redención se ha hecho con cruz, el dolor del hombre es cruz y que como cruz trae redención, y debe de dar paz, alegría de pascua, esperanza de resurrección. No es conformismo porque el conformismo tampoco es alegría. El conformismo es un hombre pesimista, un hombre determinista que cree que todo le viene impuesto de arriba y que él no tiene acción alguna. Ese es un concepto falso, diría yo: “blasfemo!”, de la  voluntad de Dios. El que no quiere salir de su situación de oprimido, de su situación de marginación creyendo que esa es voluntad de Dios, está ofendiendo a Dios. Dios no quiere la injusticia social!…

La alegría debe dar ánimo y debe de ser impulso de acción en el hombre

Y cuanto más necesitado, y más marginado, y más oprimido, tiene que responder no con odio, ni resentimiento, sino con la alegría santa de quien confía en el omnipotente, como cuando María perteneciente a un pueblo oprimido bajo el imperio Romano decía con santo optimismo y con santa alegría: “El llena de bienes a los humildes y a los pobres, y despide vacíos a los auto-suficientes. El, si es necesario, derribará del trono a los poderosos y ensalzará a los humildes”. Esta es la santa alegría, la de María, la de la Virgen, la de los verdaderos felices aún estando junto a la cruz. Sepamos distinguir, pues, esta gran fuerza de Dios que nos dá la alegría.

-Esta alegría debe de ser testimonio frente a toda la humanidad. San Pablo dice: “Que vuestra mesura sea conocida por todo el mundo…” Queridos cristianos, nuestra actitud cristiana frente a las situaciones y coyunturas de los pueblos no tiene que confundirse con actitudes revolucionarias que no creen en Dios. Tiene que ser la alegría de la esperanza que trabaja aún unido a aquellos que no tienen fe ni esperanza, pero poniéndole un elemento nuevo: No dejándose subordinar, sino impulsando con nuevas motivaciones la lucha de la tierra; que no será eficaz mientras no cuente con esta trascendencia del que dá optimismo y alegría, y les puede comunicar fermento y fuerza a todas las luchas de la tierra.

Es triste que los cristianos, en vez de ser fermento de las organizaciones políticas populares, fermentos de cristianismo, impulsos de alegría y de lo sobrenatural, sean tan cobardes que se dejen manipular y pierdan su fe, cuando ellos debían de dar fe a las fuerzas liberadoras del mundo.

Yo quiero, hermanos, con este mensaje de este domingo que de veras recobremos nuestro orgullo santo de ser cristianos y de confiar con optimismo en el Señor y en nuestra fe. Y que desde esa fe sepamos incorporar a la gran liberación de Cristo la lucha de nuestro pueblo. No estamos contra la lucha prolongada, la tenemos más prolongada nosotros desde hace veinte siglos en que venimos luchando contra todas las tiranías y contra todas las esclavitudes, pero en nombre de Aquel que no se conforma con ningún proyecto concreto de la tierra porque está dispuesto a criticar siempre para dar mejores horizontes a los hombres que de veras quieren a la humanidad y quieren siempre un mundo mejor. Esto lo encontrarán siempre en una fe optimista y alegre como la que profesa nuestro cristianismo.

c-) Descripción de la transfiguración de un estado de pecado a una fiesta de la amistad con Dios…

La primera lectura de hoy es típica para cantar la verdadera alegría del que cree en Dios. El profeta en todo ese capítulo tercero -que yo les recomiendo que lo lean íntegro y no sólo el pasaje que se ha leído hoy- describe la tristeza de un pueblo que ha caído en el pecado, y ha sido deportado al destierro, y está humillado pero no pierde su optimismo. Y comprende que es castigo de Dios lo que está sufriendo y le pide perdón a Dios y se convierte.

Conversión que constituirá el resto de Israel y el espíritu de pobreza

Hay en esta conversión una promesa de salvación cuando el Profeta anuncia el gran día del Señor. Dice: “ese día no tendrás que avergonzarte de todas esas veces en que me traicionaste. Pues de en medio de tí yo arrancaré a aquellos que se jactan de su orgullo y tu no seguirás vanagloriándote en mi monte santo. Dejaré subsistir dentro de ti a un pueblo humilde y pobre que buscará su consuelo y su fuerza sólo en Dios. Aquellos que queden de Israel no se portarán injustamente, ni dirán más mentiras, ni se hallarán en su boca palabras engañosas”.

Por primera vez en la Biblia el Profeta Sofonías nos dice en que consiste el espíritu de pobreza. Es ese pueblo humilde y sencillo que ha puesto en Dios solo su esperanza, es ese pueblo en el cual ya no están incrustados los orgullosos, los vanidosos, todos aquellos que hacían despreciables al pueblo. Es el pueblo seleccionado por el dolor y el sufrimiento que se ha convertido a Dios y que en medio del pueblo de Israel constituye ese resto de esperanza.

Queridas comunidades cristianas, ahí está el retrato de lo que tenemos que ser. Unas comunidades en las cuales pongamos toda nuestra confianza en Dios. Y de nosotros no participen en el falso orgullo aquellos que creen poner sus fuerzas en las cosas de la tierra. La verdadera pobreza es preocuparse preferencialmente por los pobres como si fuera nuestra propia causa. Y por eso, también, sentir que uno es pobre y que necesita de Dios la fuerza en todas las situaciones.

De modo que las lecturas de hoy nos esclarecen y esto es un tema que en la Biblia lo podemos encontrar abundante, los salmos, los evangelios-: “Alegraos que vuestra recompensa será grande en el cielo. En esta tierra tendréis muchas tristezas, pero alegraos porque vuestra alegría nadie os lo podrá quitar”. Como quisiera, hermanos, sí, de veras este sería el deseo más grande de mi mensaje de esta mañana, de alegría y de esperanza: que decayera de todo corazón el pesimismo, la depresión. Y que, en cambio, cuanto más oscuro se presente la perspectiva sintamos más clara nuestra confianza en aquel que todo lo puede.

3o. CONVERSION A DIOS, UNICO CAMINO DE LA ALEGRE LIBERACION

-Señalo ahora el camino por donde podemos adquirir esa alegre liberación que debe disfrutar ya todo cristiano

Porque quiero decir esto: que el que tiene esta alegría y está liberado interiormente de todas esas depresiones ya es un hombre promovido y está más dispuesto que nadie a trabajar la promoción de todos lo demás. Mientras haya un corazón deprimido por el odio, por la venganza, por la violencia esos no son auténticos instrumentos de la liberación que Dios quiere. Son Uds. Queridos cristianos, purificados en su pecado, optimistas en la espera, confiados en su pobreza, apoyados en la cruz los que están ofreciendo al país y al mundo la verdadera salvación. Y ya la disfrutan, ya son libres, nadie es tan libre como aquel que no está amarrado a las pasiones y al pecado. Cuanto más grave, cuanto más injusto, cuanto más constituye las estructuras injustas de nuestro pueblo, todos esos encadenados a las coyunturas es la hora de que por encima de toda la fuerza liberadora vendrá de aquí del Señor.

El camino no es otro que la conversión. Conversión hacia Dios

Recuerdan el domingo pasado cuando decía en aquel marco histórico de Palestina el Espíritu del Señor inspira a Juan Bautista que salga del desierto y vaya a predicar. Y decía él que, él era la voz del profeta que clama en el desierto: “preparad los caminos, todo cerro sea allanado, toda hondonada sea terraplenada, todo camino torcido, enderécese”. Son imágenes orientales para expresar situaciones morales.

-Decía Juan a las multitudes…

Por eso, el evangelio dice a continuación allí: “Decía pues, a las multitudes que venían a él de todas partes para que los bautizara: “Raza de víboras, ¿quién les ha dicho que evitarán el castigo que se acerca? Muestren los frutos de una sincera conversión en vez de pensar: Nosotros somos hijos de Abraham. Porque yo les aseguro que de esas piedras Dios puede sacar hijos de Abraham. Ya llega el hacha a la raíz de los árboles y todo árbol que no de fruto va a ser cortado y hechado al fuego”.

-Conversión-Bautismo
-“Qué hacemos?”

Y allí encaja la perícopa que se ha leído en el evangelio de hoy: “Entonces le preguntaba la gente “¿Qué hacemos?” Y él contestó: “El que tenga dos túnicas, que se las reparta con el que no tiene y el que tenga comida, haga lo mismo”.

-Se le acercan de todos los ambientes. Juan a nadie rechaza

Vinieron también unos publicanos -eran los cobradores de impuestos que cometían muchas injusticias-… Y a éstos les decía Juan: “No exijáis más de lo establecido”. La corrupción gubernamental, ¡Corríjase! Caminos tortuosos… -Unos militares le preguntaron: “¿Qué hacemos nosotros?” él les contestó: “No hagáis extorsión a nadie, ni os aprovechéis con denuncias, sino contentaos  con la paga”.

Y así iba señalando Juan a cada categoría sus propios deberes, la conversión. Y después al hombre que de veras se convertía sólo a esos los llevaba a las aguas del Jordán y los bautizaba. Era un signo de purificación pero que expresaba una actitud interior. Si un hombre no quería dejar sus  malos caminos no podía bautizarse. Juan Bautista, pues, predicaba y bautizaba, daba un signo de conversión.

-Todos buscaban la redención

Fíjense en esta lectura que hemos hecho: “Todos buscaban la redención”. La redención es universal, Dios viene a la historia ofreciendo salvación a todos los hombres. Preciosa aquella plegaria de nuestra misa, la cuarta oración eucarística que dice: “Dios tiene su mano para que la encuentre todo el que la busca con sincero corazón”. No es necesario, a veces, haber conocido el cristianismo. Los que no lo pudieron conocer pero en sus religiones paganas buscan con sincero corazón la honradez, el servicio al Dios entendido a su modo. Dios los está salvando. Quien sabe si dentro de nuestra Iglesia no existe la fe y la búsqueda de Dios como existe, tal vez, fuera de los límites de nuestra Iglesia. ¡Gracias a Dios tenemos gente muy santa en nuestra Iglesia!

Cuando yo rezo en la eucaristía: “No te fijes en mis pecados, sino en la fe de tu Iglesia”, pienso en tantos corazones anónimos, pobrecitos, sencillos que son la fuerza de nuestra Iglesia.

Pero esta mañana estamos comprendiendo como a Juan, signo de la predicación de la Iglesia, se le busca de todas partes, de todos los ambientes llegaban a él. Y se han mencionado dos ambientes bien difíciles cuando se tiene en cuenta la historia de Israel: los publicanos y los militares.

Los publicanos eran hombres despreciables, en otro aspecto, igual que las prostitutas, gente de la cual no se tenía como honor acercarse a ellos, al contrario. Y a estos seres marginados moralmente, Juan les enseña que también para ellos hay caminos de salvación. Y Cristo decía un día: “…pueda ser que los publicanos y las prostitutas entren al reino de los cielo y no vosotros, fariseos hipócritas que hacéis consistir la religión en apariencias; y en vista de que sois los buenos despreciáis a los demás que son los malos” ¡Quién sabe quien es más malo y más bueno ante la presencia de Dios!.

También para los soldados hay llamamientos a conversión. Cuántos dicen hoy: “Nada bueno se puede esperar de los militares”. Yo creo que aquí está un reto en el evangelio de hoy para saber que no hay hombre condenado en vida y que todo hombre por más malo que haya sido, y por más lastre que haya llevado, existe un llamamiento de Dios llamándolo a conversión. Y es una esperanza cuando surge de la misma podredumbre un brote de buena voluntad. Y es señal de que un pueblo no ha sido perdido del todo cuando hay siquiera una chispita de salvación en medio de las crisis más oscuras del pueblo.

Por eso, hermanos, y ésto no está siendo apoyo a ninguna opción política sino simplemente el llamamiento de Juan que deja acercarse también a los soldados para decirles lo que tienen que hacer, si de veras quieren entrar en el Reino de Dios. Juan no se vende a nadie, la Iglesia no se vende a nadie, la Iglesia está comprometida sólo con el Reino de Dios y exige las exigencias del Reino de Dios a todo a aquel que se le acerca. No debe de rechazar a nadie si la buscan con sincero corazón.

-Llama Juan a todos y les exigía un compromiso personal de justicia

La conversión es algo personal. Así como también el pecado es algo personal y sólo tiene que purificarse un hombre cuando el hombre mismo se arrepiente y busca los caminos de la justicia.

No bastan mensajes y proclamas de buena voluntad. Juan sólo bautizaba a los hombres que de verdad habían roto con el pasado.

Y de aquel pasado del que rompía la conversión exigida por Juan Bautista, se encontraron muchos en el grupo de los apóstoles del Señor. La Iglesia ha nacido de pecadores, no lo olvidemos, queridos cristianos. La Iglesia es santa porque lleva el espíritu de Dios que la anima pero es pecadora y está necesitada de conversión porque la componemos nosotros los hombres mal inclinados y, a veces con un pasado que tal vez nos avergüenza pero que una vez que nos hemos convertido tratamos!, ¡tratamos! de seguir al Señor. No es que ya lo sigamos con perfección pero el esfuerzo de seguirlo hace el verdadero discípulo de nuestro Señor Jesucristo.

-Esta es la pauta de la Iglesia: que quiere que la gente se libere de las cosas irresponsables de su propio ambiente

Pablo escribía a los romanos: “…el que mentía, ya diga la verdad; el que robaba, póngase a trabajar…” Como podíamos continuar estas frases de San Pablo: El que era malo, puede comenzar a ser bueno; y será feliz con la felicidad que no encontró robando, ni extorsionando, ni haciendo el mal torturando; todo ese pasado no podía dar felicidad, ni podía ser solución de la Patria. ¡Conviértase! Y encuentra que la felicidad es colaborar con amor por el bien de todos.

La conversión lleva a compartir:

El que tenga dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene que comer, participe aunque sea de lo poquito que tiene.

Esto es una sociedad solidaria, es la que la Iglesia promueve preocupada por dar a todos lo necesario y no aceptar ciegamente la diferencia nacida del dinero o de la fuerza. “No abusen de la gente” -decía Juan Bautista- y la Iglesia repite: “No abusen”. No hay hombres de dos categorías. No hay unos que han nacido para tenerlo todo y dejar sin nada a los demás. Y una mayoría que no tiene nada y que no puede disfrutar la felicidad que Dios ha creado para todos. Esta es la sociedad cristiana que Dios quiere en que compartamos el bien que Dios ha dado para todos.

*¿Creen Uds., hermanos, que es cristiana la actitud de algo que me llegó cuando venía hoy a misa, un telegrama: “Ruégale en homilía domingo como defensor de la justicia ataque el pecado de usura según el evangelio; a un matrimonio empleado público por trescientos colones un abogado les ha embargado en cuatro años, a pesar de haber descontado ¢2.574.00 y no quiere atender a las súplicas de retirar el embargo”. ¡Esto es infernal, cuánta conversión se necesita en todo ésto…!

-La conversión será duradera y profunda si somos capaces de criticar nuestra falsa manera de ver el mundo y a los hombres

Quiero insistir en ésto, hermanos, porque yo creo que lo que hoy más necesita un salvadoreño madura es sentido crítico. No estén esperando hacia dónde se inclina el obispo, o que dicen otros, o que dice la organización. Cada uno debe ser un hombre, una mujer crítica: “por sus frutos se conoce el árbol”. Miren que produce y critiquen de acuerdo con las obras: al gobierno, a la organización política popular, al partido político, al grupo tal. No se dejen llevar, no se dejen manipular. Son Uds., el pueblo, el que tiene que dar la sentencia de justicia a lo que el pueblo necesita…

Por eso cada uno tiene que ver al mundo con sus propios ojos. Y tiene que prescindir del ambiente en que se encuentra. Yo pienso: ¡Cuántas pobres empleadas tienen que pensar como piensan sus señoras! No tiene que ser así, tienen que pensar libremente. Y así se manipulan muchedumbres porque se les tiene cogido del hambre a mucha gente.

Hay que saber criticar y ver al mundo y a los hombres con criterios propios y un cristiano tiene que aprender a afinar sus criterios cristianos.

*El rico tiene que criticar en su propio ambiente de rico: el por qué de su riqueza, y por qué a su lado hay tanta gente pobre. Si es un rico cristiano ahí encontrará el principio de su conversión, en una crítica personal: ¿Por qué yo rico y por qué a mi alrededor tantos hambrientos?…

* El esposo infiel se convertirá y será un esposo modelo cuando tome consecuencia de su machismo y por que no es capaz de tener con su esposa unas relaciones de adulto maduro cristiano…

Lo que yo quiero decir con todo ésto es que no vivamos de lo que dicen los otros, que no vivamos del ambiente. La conversión que Juan Bautista pide era a cada hombre: “¿De dónde vienes?, ¿del ejército? Pues, si quieres entrar en el Reino de Dios tú piensa en eso y conviértete al Señor. ¿De qué grupo viene? ¿De los publicanos?, ¿de las rameras? No importa, comienza a ver al mundo con tus ojos de hijo de Dios y no sigas haciendo lo que estas haciendo”.

Hermanos, ¡a cuántos está perdiendo el pecado del ambiente que está privando a los hombres de su propio criterio! ¡A cuántos está llevando a sospechar de otros, hasta del obispo, porque quieren que piense como ellos o ellos pensar como el otro! ¡No!, yo les ofrezco aquí unas reflexiones a la Palabra de Dios con el fin de que cada uno de Uds., asimile y desde su propia personalidad actúe como cristiano si de verdad quiere hacer honor a la fe que profesa y no ser víctima del manipuleo ni del ambiente.

-Otra característica de la conversión de Juan que no sólo es personal sino que va buscando una renovación social

No basta la conversión de un publicano, de un soldado, de un borracho. Hay que descubrir la red de complicidades que permite el hecho de la prostitución a gran escala. ¡Si es que ya se ha hecho un sistema! Y cuando se dice quienes son los dueños de ciertos moteles y de ciertas casas de prostitución se queda uno horrorizado. A veces, los mismos puritanos que condenan la inmortalidad del pueblo están formando parte de ese sistema: de corromper al pueblo en borracheras y prostituciones…!

*La conversión que Juan pide es -traducida a términos modernos- que cada hombre descubra el circuito económico que nace del alcoholismo. Que vergüenza que hasta el mismo Estado tiene que ser cantinero, vende-guaro para poderse sostener…!

En esta hora de revisiones los encargados de la economía del país debían de sanear las fuentes de nuestra economía y no permitir que el pobre pueblo, para aportar a  la economía del país tenga que envenenarse comparando guaro mientras se deja sin impuesto otras cosas que podían venir a sustituir esas fuentes ya podridas de ingreso al país…

* Una verdadera conversión cristiana hoy, tiene que descubrir los mecanismos sociales que hace del obrero o del campesino personas marginadas.

¿Por qué sólo hay ingreso para el pobre campesino en la temporada del café, y del algodón, y de la caña? ¿Por qué esta sociedad necesita tener campesinos sin trabajo, obreros mal pagados, gente sin salario justo? Estos mecanismos se deben descubrir no como quien estudia sociología o economía, sino como cristianos para no ser cómplices de esa maquinaria que está haciendo cada vez gente más pobre, marginados, indigentes…

Sólo por este camino de conversión se podrá encontrar la verdadera paz en la justicia. Por eso, la figura de Juan Bautista en pleno Adviento es la figura de la Iglesia y la figura de la comunidad cristiana, que lejos de andar buscando soluciones por proyectos de venganzas y violencias, busca en la raíz el verdadero mal de nuestra sociedad: en el pecado. Y busca una conversión que redunde también en conversión del pueblo, no de cada individuo solamente.

Y Juan Bautista, cuando al predicar todo ésto se preguntaban: “¿Será él el Mesías?”, decía: “No, yo no más que un simple precursor. Yo bautizo en agua”. Es un rito nada más para expresar la interioridad del hombre. Pero así como el agua una vez que se escurra deja seco y como antes al hombre, también esta actitud moral si no es perseverante sólo será conveniencia y a veces oportunismo: como hoy las cosas políticas van por ese lado son los más morales de la población. Pero si después cambian las cosas volverán a cambiar ellos.

Ahí tiene los medios de comunicación social prestándose al manipuleo y al sostenimiento de un pecado de injusticia social que no se puede defender con nada…

Por eso la Iglesia apoya todo aquello que fomenta el cambio estructural. No se queda ahí, naturalmente, porque la Iglesia ha dicho en la voz de Pablo VI: “cambiar estructuras sin cambiar los corazones de los hombres es simplemente poner las nuevas estructuras al servicio de nuevos pecados”. “Lo que se necesita es el hombre nuevo -decía Medellín-. Y para tener un continente nuevo no basta cambio de estructuras sino cambio de corazones”.

¡Esta es la pretensión que yo tengo, queridos hermanos, como Pastor! Yo no estoy defendiendo aquí en una u otra coyuntura el estar bien, o el estar bien con el gobierno o con tal o cual categoría. Lo que estoy tratando es de iluminar cualquier coyuntura que sea con la Palabra de justicia del Señor y exigir a todos los sistemas, a todos los partidos, a todas las organizaciones, a todos aquellos que de veras aman el bien del país: ¡qué se conviertan! Y desde la perspectiva de una conversión evangélica sepan dar al pueblo la medicina que este pueblo necesita…

HECHOS DE LA SEMANA

En este ambiente, pues, este mensaje del evangelio de hoy cuyos tres pensamientos he desarrollado a mi manera -espero con la comprensión de todos Uds., veamos la vida de nuestra Iglesia para ver si verdad va por esos caminos del Precursor anunciando el Reino de Dios y alegrarnos. O si hemos desviado el sentido de nuestra comunidad, mi pensamiento cristiano se habrá, tal vez, mezclado con ideas de la tierra no sólo para iluminarlas sino porque me han influenciado ya mi modo de pensar. Es hora de conversión, es hora de purificación, es hora de ser como Juan Bautista la voz clara que anuncia al que va a venir a salvar al mundo. En este ambiente les ofrezco las noticias de nuestra Iglesia y Uds., juzguen por que caminos marcha.

EN NUESTRA ARQUIDIOCESIS

Desde Holanda recibí un telegrama de Mons. Rivera y de Mons. Urioste, que como Uds., saben, fueron a representar a la Arquidiócesis invitada en Holanda para promover una colecta que allá se hace beneficio de los pueblos del Tercer Mundo. Honor para nuestra Arquidiócesis haber sido el vocero de esta promoción…! Brevemente el telegrama dice: “Gira solidaridad muy positiva. Hoy almorzamos reunión Episcopado Holandés pleno”. Con todos los obispos de Holanda tuvieron el honor de compartir esta gira de Solidaridad.

Quiero agradecer al periódico “El Independiente” que el 8 de diciembre dedicó su edición a nuestros seis sacerdotes asesinados con un título muy sugestivo: “Predicaban la vedad y por eso los mataron”… Una página llenaba con las fotografías de los sacerdotes, y el editorial estaba dedicado a ellos. Yo quiero agradecer este gesto de solidaridad que mucho nos anima y lamentar que el Sr. Director de “El Independiente” Don. Jorge Pinto h., se encuentre bastante mal de salud en un centro hospitalario de esta ciudad. Que Dios le conceda pronto su salud. Aprovecho para agradecerle también, el envío constante de su servicio de información.

Me refiero aquí a la vida de varias comunidades que me han expresado, para consuelo mío, un testimonio de solidaridad, de adhesión firme a la línea del Arzobispado. Lamentan que: “…hay comunidades que se hagan cómplices de sus adversarios secundando la duda, interpretando su actitud como una opción política…” Cuánto consuelo me dá ésto porque jamás he pretendido yo llevar en mi línea pastoral, sino simplemente una opción pastoral que ilumine a todas las comunidades. Me ha dado mucho gusto, pues, que muchas comunidades han expresado su sintonía y su comprensión con su obispo.

Más aún, me ha conmovido lo que dijo cierta comunidad: “…su servicio a este reino de hermanos es de tales dimensiones que resulta difícil criticarlo responsablemente, sin embargo, ese es el feliz riesgo que han corrido quienes tratan de anunciar el Reino de Dios; ayudar a crecer a sus hermanos cristianos animándolos a ser corresponsables del Reino de Dios propuesto por el Señor. Su radicalidad cristiana nos ha mostrado claramente una cosa: el Reino de Dios se hace avanzar sólo con la radicalidad de Cristo… etc.”

También me dio mucho gusto esta carta porque viene de un miembro del Bloque Popular Revolucionario quien me escribe: “…yo lamenté cuando escuché la noticia de que Ud., no fue admitido por el Bloque cuando ofreció cierta mediación. Lo he sentido y ofrezco trabajar con Ud., hasta que terminemos de solucionar estos problemas, porque también con toda valentía y fuerza de mi alma estoy dispuesto a ayudarle a que se termine nuestro camino. Yo estoy dispuesto y consciente que Ud. y yo estamos trabajando por una justicia tan integral de Dios y le recomiendo a Ud., con toda mi fuerza que sea como siempre nos ha dicho… siga luchando por una justicia que libere a todo nuestro pueblo de la injusticia social y espiritual… etc.”

Es muy aleccionadora para mí esta carta porque lo que dije en mi Cuarta Carta Pastoral: Siento como Pastor que tengo un deber para con las organizaciones políticas populares. Aún cuando ellas desconfíen de mí, mi deber es defender su derecho de organización, apoyar todo lo justo de sus reivindicaciones. Pero así, también, quiero mantener mi autonomía para criticar todos sus abusos de organización, para denunciar todo aquello que ya significa una idolatría de la organización; y llamarlos, en cambio, a un diálogo de búsqueda entre todos. Las fuerzas organizadas son poderosas en una sociedad y lo pueden todo cuando son capaces de dialogar. Pero también disminuyen las fuerzas cuando son fanáticas y no quieren más que su propia voz. La palabra del Arzobispo, pues, no es una oposición sistemática a las organizaciones. Y me dá gusto cuando uno de ellos reconoce en qué puntos caminamos juntos para saber comprender, también, las diferencias cuando la Iglesia no esté de acuerdo.

– Las religiosas de pastoral parroquial tuvieron sus ejercicios espirituales y al terminar escribieron una carta muy bonita de la cual tomo este pensamiento: “Es maravilloso constatar que estando insertas en el pueblo es como podemos colaborar con Ud. para que lleve a cabo su misión y siga adelante. Es esta fuerza la que enriquece también nuestra espiritualidad”.

Hablando de religiosas, las Dominicas de la Anunciata que trabajan en El Salvador: en el Colegio de Fátima, en la Escuela Masferrer de Santa Tecla, en la obra de promoción de Santa Tecla, y en la Escuela San Martín de Porres, Quezaltepeque y Suchitoto, han tenido la visita de su Superiora General. Han celebrado su Capítulo Provincial, han reelegido como Provincial a la Madre Nieves. Hay mucho entusiasmo en una Congregación que ha dado mucho a la Iglesia y promete dar mucho más. ¡Nuestras felicitaciones!

Dos religiosas belgas de Quezaltepeque que sufrieron un accidente grave todavía se encuentran en la policlínica. Hacemos votos para que pronto vuelva a la salud y a sus trabajos en la parroquia de Quezaltepeque.

Las Mercedarias Eucarísticas celebraron, como otras congregaciones, sus ejercicios espirituales que son una temporada de renovación en este tiempo de las vacaciones de sus actividades educacionales.

Las Oblatas del Sagrado Corazón tuvieron fiesta de 25 años de consagración, tres religiosas; y 50 años de vida fiel una Oblata secular a la que mucho estimamos y a quien le deseamos muchas felicidades.

Por las comunidades. Cursillos de Cristiandad celebró una tanda de cursillos para señoras; y esta semana otra para hombres en la Diócesis de Santiago de María. Que Dios haga florecer cada vez más este encuentro de tantos hombres y mujeres con el Señor.

En la Parroquia de la Divina Providencia, Colonia Atlacatl, una bonita primera comunión. Los Padres Redentoristas, las Eucarísticas y los catequistas merecen toda felicitación

En el cantón El Espino de San Pedro Perulapán, también una bella fiesta de la Inmaculada, organizada por su Párroco, el P. Solórzano y sus colaboradores muchos laicos que ya llevan avanzada la ermita de aquel cantón.

La Colonia Delicias del Calvario de Santa Tecla, celebró la fiesta de Guadalupe el 11 por la noche.

En cambio, el propio día 12, la Colonia Guadalupe de Soyapango y la parroquia del Dulce Nombre de María donde fui a compartir las alegrías de estas fiestas populares que me hicieron constatar lo que dice Puebla acerca de la devoción a María: Que forma parte de la identidad de nuestro continente Latinoamericano. Y que gracias a María nuestro pueblo trae la historia de nuestra Patria a iluminarla con la fe de nuestra Iglesia. Ocasiones bellas, pues, que hay que mantener.

Como también fue la de Suchitoto con su fiesta de Santa Lucía y la Iglesia repleta de fieles.

En el Centro Ana Guerra de Jesús donde se hace muy buena promoción de las señoras del mercado hubo una convivencia especial ayer por la tarde.

Quiero avisar que los jóvenes tienen una cita para el día 22 y 23 de diciembre, o sea el próximo sábado por la tarde, toda la noche y amanecer el domingo. Aquí en Catedral recibirán sus ministerios varios jóvenes seminaristas. La convivencia posiblemente sea en San José de la Montaña. Al final de la misa un seminarista les informará mejor.

Estaré el próximo martes en San Laureano de Ciudad Delgado, en Quezaltepeque el 19 donde celebran a San José; y en Santo Tomás el 21 donde celebran como patrono a Santo Tomás.

Quiero avisarles que la emisión de homilías ha terminado su primer ciclo del Año Litúrgico. Y se puede conseguir una colección completa en la venta de material de pastoral.

En la Y.S.A.X., hay programas muy buenos donde los pueden ver, en la edición de Orientación de esta semana.

También les recomiendo la difusión de nuestro periódico ORIENTACION. Es gesto de ser buen católico colaborar a difundir los medios de nuestra Iglesia.

Agradece a su amigo Jesús -así lo llama- su salud recuperada la Srta. Evelyn Verónica López. Y encomienda una oración especial en esta misa la Sra. Clotilde Pineda de Mejía.

Quiero hacer de mi parte un llamamiento también. Me he informado que la Cruz Roja está en situación muy difícil económicamente y todos aquellos que saben el bien que hace esta institución harían bien en ayudarle para que no vaya a suprimirse una institución de tanto bien para nuestro pueblo.

EN LA IGLESIA UNIVERSAL

Levantando nuestra mirada los horizontes mundiales me ha dado gusto leer en el periódico que la influencia de la Iglesia católica se hizo sentir este año. Y el mencionar junto a la actitud maravillosa del Papa Juan Pablo II, que la Iglesia asumió un papel mucho más activo en la solución de los grandes problemas latinoamericanos, se mencionen la Iglesia en Nicaragua y en El Salvador, donde los Arzobispos se pronunciaron abiertamente contra los regímenes autoritarios de esos países…

La Jerarquía Episcopal que se reunió en Manila, dejó también una expresión de sentir más la obligación de compartir su misión de Iglesia identificándose con los pobres… Y con humildad confiesan y se arrepienten de la incongruencia entre las palabras y los actos que hizo que la Iglesia tuviera en Asia la reputación de no estar apasionadamente preocupada por los derechos de los pobres ni comprometida con su liberación total de la injusticia y la opresión. En esta mañana en que hemos hablado de conversión quisiéramos también para todos los miembros de nuestra Iglesia esa conversión hacia los pobres con sinceridad…

Un dato, también glorioso de nuestra Iglesia, terminó con mucha fama sus días en este mundo el famoso obispo de Norte América Mons. Fulton Sheen. Más de 80 años de edad, cargado de méritos ha ido a recibir su recompensa del Señor. Oremos por él.

El Papa instó a los obispos del Ecuador a que iluminen los desafíos que plantean las desigualdades desorbitadas de las riquezas diciéndoles que ante estos desafíos han de dar una orientación y respuesta desde el evangelio siguiendo la tradición de los grandes principios de la enseñanza social de la Iglesia.

EN LA VIDA CIVIL

En vez de darles yo esta mañana un conjunto de hechos que han abundado tanto en esta semana yo quiero más bien cumplir esta recomendación del Papa a los obispos del Ecuador apoyando el acto principal de esta semana. Sin duda y en torno de él voy a tratar de mencionar los otros hechos que la Iglesia tiene también que iluminar en su historia.

LA REFORMA AGRARIA

Sin duda, el hecho central de esta semana ha sido el anuncio de la Reforma Agraria… Esta promesa ha despertado gran expectativa entre la mayoría de la población: los trabajadores del campo; y también mucho temor y hasta agresividad en la pequeña minoría poderosa: los grandes latifundistas.

Con respecto a esta medida gubernamental y las diversas reacciones que ha suscitado, a mí no me toca pronunciarme desde un punto de vista técnico económico. No opino, pues, de las ventajas o riesgos económicos que una reforma agraria presupone o sobre método que se debería seguir. Eso no me toca a mí, no soy técnico. Pero sí es mi deber decir mi punto de vista como Pastor a partir del Plan de Dios sobre los bienes de la tierra.

I-) La realidad de los trabajadores del campo. No cabe duda que es muy dolorosa y alarmante la situación de los trabajadores del campo. Los últimos datos proporcionados por el mismo Ministro de Agricultura deben hacer reflexionar no sólo a los que directamente tienen que ver con este problema agrario sino a todos los salvadoreños. Según las notas -Uds. Las oyeron-:

El 67% de madres campesinas dá a luz sin ninguna asistencia médica.

60 de cada 1.000 niños que nacen en el campo mueren.

Sólo el 37% de las familias campesinas tienen acceso a fuentes de agua.

El 73% de los niños campesinos están desnutridos.

El 50% de la población rural no sabe leer. Más de 250.000 familias rurales viven en viviendas de una sola habitación siendo que el número es -Término medio- 5, 6 miembros por familia. Esta escandalosa situación que sufren nuestros hermanos campesinos en gran parte se explica cuando se cae en la cuenta de la injusta y desproporcionada distribución de la tierra que aún existe en el país.

Según los datos del mismo Ministro por una parte, el 99% de los propietarios poseen apenas el 51% de toda la tierra. Quiere decir que casi todos se distribuyen la mitad de todo El Salvador; y en cambio ni 1%, un 0.7% de los propietarios poseen el 40% de la tierra. Y ciertamente esta tierra es la de mejor calidad.

II-) POSTURA DE LA IGLESIA

¿Cuál es la postura de la Iglesia en este momento? Ya la determinó el Concilio Vaticano II. Me cabe la satisfacción de que estas cosas que yo predico siempre tienen el respaldo del Magisterio solemne de la Iglesia.

-Concilio Vaticano II

“En muchas regiones -dice el Concilio- económicamente menos desarrolladas existen posesiones rurales extensas y aún extensísimas mediocremente cultivadas o reservadas sin cultivo para especular con ellas, mientras la mayor parte de la población carece de tierra o posee solo parcelas irrisorias y el desarrollo de la producción agrícola presenta caracteres de urgencia. No raras veces los braceros o los arrendatarios de alguna parte de esas posesiones reciben un salario o beneficio indigno del hombre, carecen de alojamiento decente y son explotados por los intermediarios. Viven en la más total inseguridad y en tal situación de inferioridad personal que apenas tienen ocasión de actuar libre y responsablemente, de promover su nivel de vida y participar en la vida social y política. Son, pues, -dice el Concilio-, necesarias las reformas que tengan por fin, según los casos, el incremento de las remuneraciones, la mejora de las condiciones laborales, el aumento de la seguridad en el empleo, el estímulo para la iniciativa en el trabajo; más todavía, el reparto de las propiedades insuficientemente cultivadas a favor de quienes sean capaces de hacerlas valer. En este caso deben asegurárseles los elementos y servicios indispensables, en particular los medios de educación y  las posibilidades que ofrece una justa ordenación de tipo cooperativo. Siempre que el bien común exija una expropiación, debe valorarse la indemnización según equidad, teniendo en cuenta todo el conjunto de las circunstancias”. (GS.71)

De modo que la transformación que ahora se proyecta en El Salvador está respaldada por el Concilio Vaticano II…

-Juan Pablo II: Oaxaca

Más claro todavía -porque es más moderno- el pensamiento de Juan Pablo II cuando habló en Oaxaca. Fíjense las frases del Papa: “A los campesinos de Oaxaca. El mundo deprimido del campo, el trabajador que con su sudor riega también su desconsuelo, no pude esperar más a que se reconozca plena y eficazmente su dignidad no inferior a la de cualquier otro sector social. Tiene derecho a que se le respete, a que no se le prive con maniobras que a veces equivalen a verdaderos robos de lo poco que tienen. A que no se impida su inspiración a ser parte en su propia elevación. Tiene derecho a que se le quiten barreras de explotación hechas, frecuentemente, de egoísmos intolerables y contra lo que se estrellan sus mejores esfuerzos de promoción. Tiene derecho el campesino a la ayuda eficaz que no es limosna ni migajas de justicia para que tenga acceso al desarrollo que su dignidad de hombre y de hijo de Dios merece. Para ellos hay que actuar pronto y en profundidad. Hay que poner en práctica transformaciones audaces, profundamente innovadoras, hay que emprender, sin esperar más, reformas urgentes. No puede olvidarse que las medidas a tomar han de ser adecuadas. La Iglesia defiende, sí, el legítimo derecho a la propiedad privada, pero enseña con no menor claridad que sobre toda propiedad privada grava siempre una hipoteca social para que los bienes sirvan a la destinación general que Dios les ha dado. Y si el bien común lo exige, no hay que dudar ante la misma expropiación hecha en la debida forma…”

No quiero cansarlos con más citas pero yo traía aquí también señalada la cita del Papa en Puebla, la cita del Episcopado Guatemalteco, del Episcopado Hondureño y varios textos de Medellín que respaldan plenamente la necesidad y la obligación de una transformación agraria en nuestro país.

-Carta Pastoral de los Obispos de Nicaragua

A quienes quieren tildar de comunismo esta medida yo quiero recordarles también -y por no abusar de su tiempo no les leo- La Carta Pastoral de los obispos de Nicaragua donde tienen un apartado, que a mí me parece sumamente original, sobre el socialismo: “Se oye expresar, a veces, el temor de que el presente proceso se encamine hacia el socialismo y se nos pregunta que pensamos…” Y los obispos dicen lo que piensan: “Hay una clase de socialismo que no se puede tolerar porque no es evangélico, ni cristiano… Pero hay otra clase de socialismo que no contradice en nada, sino que más bien, es la realización de un evangelio de justicia social en el mundo”. Pueden leerlo, pues, y les recomiendo mucho esa aquilatación sobre el socialismo que hoy es un problema muy actual en nuestro ambiente también. Esa es la doctrina de la Iglesia.

III-) POSTURA DE LA ARQUIDIOCESIS

Quiero preguntarme ahora ante Uds.,: ¿Cuál es la postura de la Arquidiócesis? Ya la conocen. No puede ser otra que la de tratar de aplicar esa postura general de la Iglesia señalando los derechos y obligaciones a los distintos protagonistas de esta transformación agraria:

a) En primer lugar, quiero decir que por defender esta línea de la Arquidiócesis que es la línea de la Iglesia han sufrido y tendrán que sufrir muchos que traten de identificarse con este pensamiento.

Tal es el caso del Padre De Sebastián con cuyos conceptos sustanciales la Arquidiócesis está plenamente de acuerdo. Y lamenta que por defender  intereses egoístas, se le haya tratado de ofender y de crear antecedentes para una posible amenaza más grave. Pero en lo sustancial, repito el P. De Sebastián está en la línea pastoral de la Arquidiócesis en cuanto al asunto que estamos tratando. Puede contar, pues, plenamente con el respaldo de nuestra Arquidiócesis.

b) Refiriéndome al Gobierno y a las Fuerzas Armadas: que no cree en el pueblo falsas esperanzas. Si han prometido una Reforma Agraria realicenla a pesar de las reacciones de esa minoría de 2,000 latifundios dueños del 40% de la tierra. No se dejen intimidar… Mucho menos vayan a dejarse sobornar. El dinero es poderoso y ahí se cuentan millones.

Un peligro positivo y yo lo señalo porque puede ser también una frustración para nuestro pueblo. No se dividan, únanse cuando la lucha es dura y cuando no se deben de buscar en el interior del Gobierno, ventajas políticas. No están ahí para pelear por el poder sino para defender al pueblo…

No es que la Junta tenga derecho a hacer una transformación agraria, TIENE OBLIGACION DE HACERLA… La Palabra de Juan Pablo II es todo un lema: Que se les quiten a los campesinos y a los pobres las barreras de la explotación.

También me parece importante que el actual Gobierno realice las reformas no como un regalo que la Junta dá al pueblo para ganarse su apoyo. La reforma agraria es una conquista que el pueblo ha merecido con su sangre derramada…

Por eso decimos a las organizaciones: que estimamos sus luchas reivindicativas y que en todo eso están en esta larga lucha que no la han iniciado ellos sino la Iglesia desde hace 20 siglos, para traer al mundo una justicia más grande…

Deben, pues, hacer sentir al pueblo que no es un regalo que se les hace para que permanezcan pasivos, sino que es el fruto que han logrado porque han empezado a estar activos y a participar más en el proceso económico y político del país…

La Junta de Gobierno no ha iniciado un proceso, sino que tiene que incorporarse a un proceso que ya lo llevaba el pueblo… Y este es el gran, anhelo; que pueblo y gobierno se entiendan para sus justas reivindicaciones. Siempre lo dijimos así en el anterior Gobierno: el problema no está entre la Iglesia y el Gobierno, si no entre el Gobierno y el pueblo y la Iglesia está con el pueblo…

También que la reforma agraria no debe de hacerse con la intención de encontrar una salida al modelo económico capitalista que permita continuar su desarrollo y seguir acumulando y concentrando las riquezas en pocas manos, ahora desde el sector industrial comercial o financiero. Tampoco debe de hacerse para volver a adormecer al campesino e impedir que siga organizando y aumentando su participación política, económica y social. La reforma agraria no debe hacer a los campesinos dependientes del Estado sino que debe dejarlos libres frente al Estado…

Hoy más que nunca, si el Gobierno quiere ganarse la confianza del pueblo tiene que vigilar mucho con esas reliquias de represión que todavía se están sintiendo en muchas partes. Que vigile mucho. Sabemos que elementos de ORDEN y de otros oficialistas no quieren secundar si es que sinceramente se está ofreciendo al pueblo -un respiro de libertad y se están viviendo episodios de represión oficial en algunas partes.

Finalmente la reforma agraria salvadoreña debe tener una perspectiva amplia no sólo orientarse a la redistribución de tierra, sino de los recursos sociales. Que haya para todos los campesinos y pobres: médicos, escuelas, hospitales, electricidad, agua, etc… En una palabra, tender al desarrollo integral humano.

c) También me quiero dirigir en este momento y en este asunto tan grave y delicado a los sectores económicamente poderosos que van a ser afectados por la reforma agraria.

Quiero dirigirme a Uds., queridos hermanos, no como Juez ni como enemigo, sino como Pastor y como salvadoreño hermanos de todos los salvadoreños. Me interesa invitarlos a que caigan en la cuenta de la responsabilidad tan grande que tienen en estos momentos de colaborar a que la crisis económica, política y social del país sea superada sin acudir a la violencia.

Esas demostraciones de tiroteos y, sobre todo el temor que se tiene -si es que no es verdad- de que la derecha está ingresando armas al país y va a pagar mercenarios. No es así como se defiende un bienestar.

-Medellín.

Quiero recordarles lo que Medellín dice a este respecto: “Si se retienen celosamente sus privilegios y, sobre todo, si los defienden empleando Uds. mismos medios violentos, se hacen responsables ante la historia de provocar “las revoluciones explosivas de la desesperación” -son todavía palabras de Medellín dirigiéndose a la oligarquía… De su actitud depende, pues, en gran parte el porvenir pacífico de los países de América Latina”. (2, 17)…

A través del clamor del pueblo salvadoreño, a través del intento de reforma agraria, a través de estos signos de los tiempos, Dios les está llamando como ha llamado este domingo por la voz de Juan Bautista: “Al que tiene dos túnicas que dé al que no tiene; y el que tiene que comer, que dé al que no tiene”…

-En estos días nos ha dado ejemplo la Madre Teresa de Calcuta quien fue a recibir el Premio Nobel de la Paz. Renunció al banquete de gala con que debería haberse celebrado aquella entrega. Y dedicaron los $30.000.00 que iba a costar una comida para gastarlo en servicio de los pobres de la India… Ahora reflexionamos con la mente de la Madre Teresa: “Qué insulto es para el mundo que se gaste en el banquete de una noche lo que puede servir para 400 personas en un año!…

Queridos hermanos, poderosos de lo económico, es probable que en estos momentos ante la amenaza de una reforma agraria haya en uds., desánimo, temor y quizá odio, y hasta la decisión de oponerse por todo los medios posibles a que se lleve a cabo esa reforma. Probablemente hay algunos que aún prefieren destruirlo todo dañando radicalmente la economía del país con tal de no compartirlo con quienes muchos años se han aprovechado de su fuerza de trabajo…

La Iglesia que les ha servido tanto, les dice hoy: este es el momento de manifestarse como cristianos generosos y de amar como Jesús nos ha amado el cual siendo rico se hizo pobre por nosotros…

-Puebla.

Recuerden que el llamamiento de Puebla a la opción preferencial por los pobres no es una demagogia para sembrar distinción de clases. Puebla lo dice claramente: Es un llamamiento a todas las clases sociales para tomar como propio el problema de los pobres que es el problema de Jesús que va a decir en el juicio de nuestra vida: “Todo lo hagas con uno de ellos conmigo lo haces”.

Su experiencia productiva, sus talentos que en parte les han permitido acumular tanta riqueza, continúen desarrollandolos. Pero ahora no sólo en beneficio de Uds., mismos, sino de toda la colectividad salvadoreña…

d) Por otra parte también quiero dirigirme a los trabajadores del campo que aún no están organizados y que más bien se inclinan a permanecer pasivos en esta coyuntura decisiva.

A los que se contentan con esperar para ver si les toca la oportunidad de beneficiarse con esta reforma, a los que quieren ser sólo expectadores a ver como el Gobierno cumple sus promesas. A todos Uds., les recuerdo también lo que dice Medellín:

-Medellín.

“Son, también, Uds., responsables de la injusticia todos los que no actúan en favor de la justicia con los medios que disponen, y permanecen pasivos por temor a los sacrificios y a los riesgos personales que implica toda acción audaz y verdaderamente eficaz. La justicia y, consiguientemente, la paz se conquista por una acción dinámica de concientización y de organización de los sectores populares, capaz de urgir a los pobres públicos, muchas veces impotentes en sus proyectos sociales sin el apoyo popular”. (2, 18)…

Yo me solidarizo con la esperanza del Sr. Ministro de Agricultura que confía que el campesino ha dejado de ser silencioso y va a defender sus derechos por tanto tiempo negados, es decir, va a defender el proceso de Reforma Agraria y no se va a permitir que este proceso se desvíe, no lo va a permitir, promoviendo nuevas reformas de dependencia, opresión o explotación del campesino…

e) Otra palabra quiero decir a los miembros de las organizaciones políticas populares y también organizaciones populares militares.

Durante esta semana se han intensificado las luchas reivindicativas; y los grupos armados, por lo menos algunos, han realizado acciones militares violentas. Y parece ser que están formando un Ejército Popular. La Iglesia en Medellín reconoció el derecho que tienen de presionar y urgir a los poderes públicos, pues muchas veces sin estas presiones son impotentes para realizar los proyectos sociales. Más, aún, en este momento en que hay también un sector interesado en frenar la reforma agraria las organizaciones tienen especial responsabilidad de presionar para que se realice y sea en beneficio de los más necesitados…

Pero, no deben de hacerlo por métodos violentos armados. Medellín reconoce que el poner su esperanza de la violencia ante la gravedad de la injusticia y las resistencias ilegítimas al cambio “encuentra frecuentemente su última motivación en nobles impulsos de justicias y solidaridad”. Pero deben de considerar como dice también Medellín que el conjunto de las circunstancias de nuestro país, la enorme dificultad de la guerra civil, los males atroces que engendra, la preferencia del cristiano por la paz debe llevarlos a colaborar para que el progreso del pueblo concientizado y organizado se ponga al servicio de la justicia y de la paz.

La postura de la Arquidiócesis con respecto a las luchas y justas exigencias de estas organizaciones será la misma que Pablo VI dijo: “Trataremos de ser capaces de comprender sus angustias y transfomarlas no en cólera y violencia, sino en energía fuerte y pacífica de obras constructivas”.

No aprobamos los asesinatos que esta semana se han realizado mucho menos el repugnante acto de Nejapa. Aquella población está horrorizada. No se hagan justicia Uds. mismos, urjan al Gobierno para que la realice como es su obligación. Pero el que derrama sangre de hermano por propia cuenta sepa la sentencia del Señor. “El que a hierro mata a hierro muere. Y que la sangre del asesinado clama al cielo”.

-También quiero referirme en este momento a las fuerzas de presión que se han querido ejercer en el campo de los algodoneros. Un llamamiento de parte de varias personas que trabajan en ese sector, para que agilicen el diálogo entre la parte patronal de algodoneros y el Bloque a fin de dejar el cauce que el pueblo necesita.

En el mercado hemos sido solicitados para decir una palabra a fin de que agilicen también un diálogo que normalice pronto la vida donde se ganan el sustento tantas familias de nuestro pueblo: el mercado.

-Tengo también una súplica especial de parte del Cuerpo de Paz en favor de una señorita que está entre los rehenes en el mercado de San Jacinto. A las Ligas Populares 28 de Febrero les invito cordialmente a que traten de realizar con las autoridades respectivas un arreglo para esta situación tan embarazosa.

-Acerca de una intervención del secuestro del Sr. Batle quiero decir que de mi parte tengo siempre la buena voluntad de hacerlo. Pero tampoco seré ingenuo en creer cualquier comunicado. Identifíquese debidamente y de mi parte haré todo lo que pueda por volver el don de la libertad a alguien que se le ha quitado injustamente.

-También la carta de agradecimiento de parte de la familia Hill, a cerca del secuestro del Sr. Jaime Hill Argüello: “Queremos expresarle nuestro agradecimiento por su gesto ante la situación por la que pasa nuestro hermano. El que es ahora víctima de una injusticia y de una amenaza y por eso Ud. ha salido en su defensa. Nuestro hermano fue secuestrado el 31 de octubre de este año. No pretendemos dramatizar sentimientos pero Ud. podrá comprender perfectamente, los momentos que viven nuestros padres, la esposa e hijos de nuestro hermano y que vivimos todos lo que le queremos… “Así es, y, otra vez, en nombre de esta familia lo mismo que  los familiares de los otros secuestrados: Quiero suplicar -como decía el Papa en Irlanda- de rodillas si es necesario, para que devuelvan la libertad a esos seres hermanos nuestros y la tranquilidad a esos queridos hogares.

f) Por último, quiero referirme también en este aspecto a los cristianos y en especial al sector del clero y de las religiosas y de los religiosos.

Queridos hermanos: en estos momentos que estoy pidiendo a todos los salvadoreños a que participen en una más justa redistribución de las riquezas y recursos, me parece importante que nosotros: los sacerdotes y los religiosos y religiosas, sin maternos en instancias que no los corresponden, en comunión con el obispo iluminemos al pueblo desde el evangelio y la enseñanza auténtica de la Iglesia, sobre los derechos y deberes que le impone la hora actual. Y también nosotros revisemos como debemos redistribuir nuestros ingresos y recursos al servicio del pueblo.

“Que tenemos que hacer” preguntaban a Juan Bautista. También nosotros tendríamos que preguntar al Precursor: ¿Qué tenemos que hacer para que los sacerdotes que trabajan en zonas pobres tengan las mismas posibilidades que los que trabajan en las zonas ricas; para que haya proporcionalmente el mismo número de sacerdotes y servicios pastorales para los cristianos que viven en el campo y en la ciudad? Como dice Medellín: “La situación presente exige de obispos, sacerdotes, religiosas y laicos el espíritu de pobreza, que rompiendo las ataduras de la posesión egoísta de los bienes temporales, estimule al cristiano a disponer orgánicamente la economía y el poder beneficio de la comunidad. La pobreza de la Iglesia y de sus miembros en América Latina debe ser signo y compromiso, signo del valor inestimable del pobre a los ojos de Dios, compromiso de solidaridad con los que sufren.”…

Espero que continuemos haciendo esfuerzos para que lleguemos a vivir el ideal sugerido por Medellín a los religiosos cuando les dijo: Que podamos cada vez más hacer participar de nuestros bienes a los demás, especialmente a los más necesitados, compartiendo con ellos no solamente lo que sobra, sino lo necesario y dispuestos a poner al servicio de la comunidad humana, los edificios y los instrumentos de sus obras.

PENSAMIENTO QUE NOS LLEVA AL ALTAR.

El mensaje de este domingo es mensaje de alegría. Que no nos quite la alegría la necesidad de esta austeridad. No puede haber alegría profunda sin una cruz de austeridad.

Yo creo que nuestro pueblo que sabe sonreír, que sabe ser feliz, que no tiene por naturaleza inclinaciones a resentimientos y odios, sino cuando los envenenan. Este pueblo aprenderá a sonreír, ser verdaderamente alegre cuando se realice una verdadera transformación, que como dice San Pablo: “Saque de la esclavitud del pecado una naturaleza que Dios la hizo para compartir con todos sus hijos”. Así sea…

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Las tres fuerzas cristianas que forjaran la liberación de nuestro pueblo

32° Domingo del Tiempo Ordinario
11 de Noviembre de 1979

1 Reyes, 17, 10-16
Hebreos 9, 24-28
Marcos 12, 38-44

Queridos hermanos:

-La Iglesia, escuela de forjadores de historia
La palabra de Dios está siendo retada por la historia; así es siempre y si nosotros los cristianos logramos encarnarla y hacerla nuestra vida, ese reto de la historia tendrá la respuesta de la palabra de Dios en nuestra propia vida. Por eso les invito a que nuestra reflexión la hagamos con sincero deseo de que esa palabra de Dio se encarne profundamente en nuestra vida no sólo individual sino comunitaria, de tal manera que El Salvador pueda tener en esta hora de crisis, de esperanzas, de aflicciones, un pueblo de Dios  que es toda una esperanza y luz para nuestra propia historia.

En Puebla, se dijo esta hermosa definición de Iglesia: “La Iglesia, escuela de forjadores de historia”. ¡Qué hermoso fuera que todos nosotros fuéramos forjadores de nuestra propia historia! La Iglesia, que para muchos que sólo tienen criterios políticos y coyunturales como que se opaca, como que no es oportuna en ciertas ocasiones, flota sobre todas las vicisitudes y sobre todas las coyunturas porque es una escuela que forja hombres para la historia, y tiene una palabra para cada momento, y una actitud de comunidad como pueblo de Dios de acuerdo con el momento y la geografía donde vive y pasa ese pueblo de Dios.

-La historia reta a los cristianos
Para mí, queridos hermanos, no hay satisfacción más profunda que esta convicción que yo trato de comunicarles a ustedes y hacerla más honda en mí: que en la medida en que seamos Iglesia, es decir, cristianos verdaderos, encarnadores del evangelio, en esa medida seremos el ciudadano oportuno, el salvadoreño que se necesita en esta hora. Si nos alejamos de esta inspiración de la palabra de Dios podemos ser hombres de coyunturas, oportunistas políticos, pero no seremos el cristiano que siempre es un forjador de la historia.

-Dos actitudes extremas: “pasivistas” y “activistas”
En estos momentos -dice Puebla- cuando hay crisis en los pueblos hay dos actitudes extremas: la de los “pasivistas” y la de los “activistas”. Los pasivistas que lo esperan todo como que viene de Dios; rezan mucho pero callan y no actúan. Los activistas, al revés, piensan que Dios está muy lejos y que la historia la hacen sólo los hombres, y así toman posturas de momento, de oportunidad, y se creen capaces de juzgar a todos los demás cuando no piensan como ellos. Ellos, los activistas, son los artífices de la historia. Ni unos ni otros tienen razón. La actitud verdadera la enseñó Dios a su pueblo, Israel es el pueblo que Dios prepara para ser ejemplo de todas las historias de los pueblos.

-Israel: -encuentra a Dios en su historia
¿Qué hace Israel en las coyunturas de su historia? Primero, encuentra a Dios en su historia; y, segundo, siente que hay una alianza entre el Dios de la historia y él, el hombre, el israelita artífice de su historia. Y entre los dos, Dios y el hombre porque han hecho una alianza de liberación, liberan al pueblo siempre. Nunca sólo el hombre, nunca sólo Dios. Dios y el hombre van haciendo la historia. La mejor flor de esa Pedagogía es Cristo.

-Jesús: total confianza en el Padre
Por eso, cuando el Divino Maestro, que es el patriota modelo también, nos enseña en su evangelio la palabra que nos hace hombres actuales en todo momento, los cristianos, nos ha dejado una mística que yo quisiera que fuera la mística de cada uno de nosotros. Cristo tiene una confianza total en el Padre y la aconseja: “¿No ven los lirios del campo, no ven los pajaritos del cielo como los cuida mi Padre? No cae una hoja del árbol, no cae un pelo de la cabeza sin el permiso de mi Padre”. ¡Que confianza absoluta del Señor!

-Corresponsabilidad, compromiso
Pero no es un pasivista, es el hombre que siente con su Padre la corresponsabilidad de la historia, y se compromete con la historia, y se encarna con los pobres de su pueblo, y vive su historia, y trata de sintonizar el querer de su Padre en esta historia, no cuando él, el Hijo la quiere, sino cuando el Padre la quiere.

-Esperar su hora
Por eso, cuando lo quieren apresurar dice: “No ha llegado la hora”. Va en sintonía maravillosa buscando el querer, la oportunidad, el momento del Padre. ¡Espera su hora!

-Liberar el dolor por el dolor
Otra cosa que hemos olvidado mucho en estas horas de liberación, Cristo la enseña a su pueblo: Es en el dolor como se debe redimir el dolor del pueblo. No es gritando únicamente los derechos humanos, sino sabiendo sentir también el compromiso del dolor y del sufrimiento. Se dice muchas veces: los hombres pecan porque sufren, pero es al revés, sufren porque pecan. El dolor, la esclavitud, la pobreza, el analfabetismo, el hambre, la marginación, la injusticia social, todo eso que es el trasfondo de todas estas crisis de nuestra patria es producto del pecado, y el pecado sólo se redime con reparación. No hay redención sino es la muerte dolorosa de Cristo en la cruz. Y por eso enseña el Señor que no es gritando demagógicamente, no es actuando con violencias y reclamando nada más, sino asumiendo el dolor del pueblo y dándole al dolor del pueblo el sentido de redención, no es forma pasivista pero sí en forma activa. El dolor es la fuerza más grande y la estamos perdiendo.

-San Marcos: la cruz, fuente de vida pascual
Por eso me gusta abrir hoy las páginas de la Sagrada Escritura donde San Marcos, ya casi terminando su misión de guía durante todo este año, nos coloca frente a la pasión de Cristo en aquellas disputas con sus enemigos, con sus adversarios, donde va aclarando su pensamiento, su vida, lo que ha de ser su redención.

Para iluminar esa fase de la vida de Cristo, la liturgia toma un pasaje del Antiguo Testamento que lo complementa y un pasaje de las cartas de los apóstoles que vivieron profundamente la enseñanza del Señor y nos trasmiten -en eso que se llama la tradición, la Biblia- el pensamiento del Señor.

Que no digan, pues, que no leemos la Biblia. No sólo la leemos sino que la analizamos, la celebramos, la encarnamos, la queremos hacer nuestra vida. Ese es el sentido de la homilía: encarnar en el pueblo la palabra de Dios. No es político cuando en la homilía se señalan los pecados políticos, sociales, económicos, sino que es palabra de Dios encarnándose en nuestra realidad que muchas veces no refleja el Reino de Dios, sino el pecado; para decirle a los hombres cuáles son los caminos de la redención.

Yo encuentro en las tres lecturas de hoy esto que podía ser el título de la homilía.

LAS TRES FUERZAS CRISTIANAS QUE FORJARAN LA LIBERACION DE NUESTRO PUEBLO

Aquí están en la palabra de hoy las tres fuerzas que Cristo nos ofrece para liberar, para sacar de la crisis a este país. Ojalá todos, gobernantes y gobernados, pobres y ricos, organizados y no organizados, todos sintamos que debemos de ser partícipes de nuestra historia, No hay ningún pasivo. No debe haber tampoco ningún activista, porque si el Señor no construye la civilización, en vano trabajan todas las organizaciones y todas las fuerzas que los hombres quieran crear como definitivas y decisivas. ¿Cuáles son esas tres fuerzas?:

1o.- El espíritu de pobreza

2o.- El sentido de Dios

3o.- La esperanza en el misterio de Cristo

1. EL ESPIRITU DE POBREZA

a) El óbolo de la viuda

En el Evangelio se destaca hoy la figura simpática de una pobrecita viuda, que mientras los ricos echaban lo que les sobraba ella echaba toda su vida: los dos regalitos que tenía para su sustento. Y Cristo la admira: “Esta ha echado mucho más que todos, porque los otros echan lo que les sobra; ésta, en cambio, ha echado todo lo que tenía para vivir”.

-Contraposición de actitudes: fariseos y escribas
Y lo contrapone Jesucristo: En la vida de Cristo, advirtamos, queridos hermanos, una molestia que llevó durante todo su misterio: sus enemigos, sobre todo, los hipócritas. Y trataba de desenmascararlos siempre que podía.

-Autosuficiencia
Por eso, frente a este gesto auténtico de pobreza, compra la autosuficiencia, el orgullo de los poderosos, aunque sean ministros de la Iglesia y, sobre todo, cuando se glorían de sus riquezas, cuando están adorando al ídolo dinero.

-La viuda lo dá todo
¿Qué se destaca en ese pasaje de la viuda entregando todo lo que tenía? “Lo dá todo”. La pobreza no es desprenderse de lo que sobra. La pobreza es dar; y no sólo dar, es darse uno a sí mismo. La pobreza es darse, no tener nada, querer sólo a Dios como absoluto y no poner la confianza en las cosas de la tierra. En ésto está el pecado de la riqueza. No que las riquezas sean malas, si Dios las ha creado, pero como dice San Pablo: “deben de usarse como medio para el Reino de Dios. Haceos amigos de vuestras riquezas para que cuando muráis, os reciban en las eternas moradas”.

Es la riqueza bien administrada aquella que dá no con orgullo, no quien dá lo que sobra, sino quien dá con lo que dá, su propio corazón, su propia vida, como a un hermano; no con paternalismo o como dice el Concilio: “No hay que dar de caridad lo que ya se debe por justicia”. Se hacen fiestecitas muchas veces de Navidad, de cumpleaños, piñatas, y se cree que son grandes bienhechores aquellos que dan una fiestecita de esas cuando no pagan lo justo a sus trabajadores. Quieren dar de caridad lo que ya se debe de justicia.

No bastaría dar de justicia nada más, sino dar con amor, sentir que es hermano el trabajador. Todo aquel que comparte conmigo la vida debe compartir también los bienes que Dios dá para la felicidad de la vida. Esta es la gran transformación que necesitamos en nuestro tiempo y ésto significa una fe profunda en el único absoluto. La pobre viuda con su pobreza enriquece el culto de Dios. Estas son las limosnas que llegan hasta el trono de Dios. Dios no necesita nuestro dinero, pero cuando el dinero que se le dá lleva todo el corazón, todo el amor, entonces Dios también es alabado. El dinero también puede convertirse en alabanza del Señor y ésto significa una gran confianza: no me faltará; si le doy al Señor, dueño de todas las cosas, ¿cómo me va a negar lo que yo puedo comprar con dos reales?

Y era feliz porque confiaba en el único Absoluto. En cambio, dice Cristo: “Los otros, los fariseos y escribas, autosuficientes, se pavonean con sus grandes ornamentos por las plazas, y, más aún, aprovechan el culto para la rapiña. Engañan a las viudas con largas oraciones para extorsionarlas”.

Que fuerte es Cristo aún para nosotros los ministros de la Iglesia, porque también nosotros con estos ornamentos sacerdotales podemos dejar de ser intercesores ante Dios para convertirnos en pecado de soberbia, de orgullo, de vanidad. Y a nosotros, también, nos dice el Señor: cuidado, que esos ornamentos y toda esa dignidad de vuestro sacerdocio, y toda esa superioridad de vuestra dirigencia, como dirigentes políticos, económicos, o sociales, el pertenecer a esas categorías, no debe de ser un privilegio sino un servicio.

Hay que convertirse, queridos hermanos, yo el primero, todos; tenemos que sentir que la vida y los bienes que el Señor nos ha dado, nuestra capacidad de haber estudiado, nuestras capacidades económicas, políticas, sociales, religiosas, todo debe ser para el servicio del Señor.

b) Elías y la viuda

Comparando con este ejemplo del evangelio, viene una pintoresca lectura del profeta Elías con otra viuda, la viuda de Sarepta.

-Dos ejemplos de fe y confianza en Dios, de entrega total a los demás
A Elías se le llama: el hombre de Dios. Y la pobre viuda cree al hombre de Dios porque le habla en nombre del Señor. “Dame de comer”. Ella le dice: “No tengo más que un poquito de harina y un poquito de aceite, allá estoy atizando la hornilla, voy a hacer un panecillo para mí y para mí hijo, lo vamos a comer y no nos queda más, vamos a morir de hambre”. Y el hombre de Dios le dice: “De ninguna manera, ten confianza en Dios, haz el pan que estás haciendo, pero dame también a mí una parte”.

Y aquella mujer, como la viuda del evangelio, se desprende del único panecito que es el sustento de toda su vida ya no hay más. Pero Dios bendice la fe del profeta y la confianza de la viuda. “Lo ha dicho el Señor”, le dice el profeta. Y la viuda cree al Señor. Esta es la pobreza verdadera. No se tiene nada pero se tiene lo mejor: la confianza en Dios. Y comenzó a haber pan, no faltó más pan, ni aceite, durante toda aquella famosa sequía que tuvo la tierra de Palestina sin lluvia, sin cosechas, donde muchos se murieron de hambre. Estos pobres que confiaron en Dios tuvieron lo necesario.

c) ¿Qué es la pobreza?

Queridos hermanos, a la luz de estos ejemplos tan bellos que nos ha contado hoy la escritura, hagan como lo define Puebla: “Para el cristiano, el término “pobreza” no es solamente expresión de privación y marginación de las que debemos liberarnos. Designa también un modelo de vida que ya aflora en el Antiguo Testamento en el tipo de los “pobres de Yahvé” -así los llama la Biblia, los pobres de Dios-. Este modelo de vida pobre se exige en el evangelio a todos los creyentes en Cristo y por eso podemos llamarlo “pobreza evangélica”. San Pablo concretó esta enseñanza diciendo que la actitud del cristiano debe de ser la del que usa de los bienes de este mundo (cuyas estructuras son transitorias) sin absolutizarlas, pues son sólo medio para llegar al Reino”. (1148) La pobreza es sencillamente no absolutizar la riqueza sino darle su sentido relativo y tener como único Absoluto a Dios, dueño de todas las cosas.

“El compromiso con los pobres y los oprimidos y surgimiento de las comunidades de base han ayudado a la Iglesia a descubrir el potencial evangelizador de los pobres, en cuanto la interpelan constantemente, llamándola a la conversión y por cuanto muchos de ellos realizan en su vida los valores evangélicos de solidaridad, servicio, sencillez y disponibilidad para acoger el don de Dios”. (1147).

Los pobres nos misionan. Por eso, la Iglesia evangeliza a los pobres, como decía Cristo, porque los pobres también revierten hacia ella una evangelización. Los pobres son los forjadores de nuestra historia.

“La pobreza evangélica une la actitud de la apertura confiada en Dios con una vida sencilla, sobria y austera que aparta la tentación de la codicia y el orgullo”. (1149) Aquí está el mal de nuestras esclavitudes: la codicia, el orgullo. No lo tiene sólo los que tienen dinero, lo tienen también los pobres que no son pobres: lo tienen también aquellos que creen liberar al pobre y son más avaros y codiciosos y orgullosos. “La pobreza evangélica se lleva a la práctica… no por imposición, sino por el amor, para que la abundancia de unos remedie la necesidad de los otros”. (1150)

d-) Bienes de la pobreza

Yo creo que bastan estas consideraciones. Solamente quisiera decir por que el espíritu de pobreza no es tan necesario en esta hora. Voy a tomar el pensamiento del Papa Pablo VI que decía que para este momento histórico, lo principal es la caridad y la pobreza. Y cuando analiza la pobreza, dice: “Pensemos en la liberación interior que produce el espíritu de pobreza evangélica”. ¡Liberación interior! Nadie es tan libre de verdad como el que es pobre de espíritu, el que no está apegado ni está endiosando la riqueza. “Pobreza evangélica que dá libertad de espíritu y nos hace comprender los fenómenos humanos vinculados a los factores económicos”. El pobre no niega que para el progreso se necesita dinero, pero sabe comprender el valor de ese progreso; que no sea humillante, que no sea solamente para unos cuantos privilegiados sino que sea de verdad para todos los hijos de Dios.

También esa libertad de espíritu dá a la riqueza y al progreso el justo y severo aprecio que le conviene. No hay que endiosar el progreso como si sin él no se pudiera vivir. Hay que tener en cuenta que lo primero es Dios y, junto a Dios, el hombre. Si un progreso aparta de Dios, o aparta, o mutila, o atropella al hombre, no es verdadero progreso. Solamente el que tiene espíritu de pobreza sabrá poner por encima de todo a Dios y al hombre que es la clave de toda civilización. No el tener grandes edificios, el tener grandes campos de aviación, grandes carreteras, si por ellas no ha de pasar más que una minoría privilegiada y no el pueblo con cuya sangre se hacen todas esas cosas…

“También la pobreza nos hace idóneos para dar a la indigencia el interés más solícito y generoso. Nadie comprende al pobre tan bien como otro pobre. Aún cuando sólo se sea pobre de veras con el amor con que se dá, se comprende y se es solícito y generoso con aquellos que sufren la indigencia. Y, finalmente, nos capacita para desear que los bienes económicos no sean fuente de luchas, de egoísmos, de orgullo entre los hombres sino que estén orientados por vías de justicia y de equidad al bien común, y por lo mismo, más abundantemente distribuidos”.

Esta es la palabra del espíritu de pobreza. Por eso, hermanos, al terminar esta reflexión, yo hago un llamamiento en esta hora en que se ha iniciado un proceso nuevo en la patria: que lo alentemos entre todos. Mucho se oye decir de un contragolpe fomentado por la derecha. Naturalmente que cuando la derecha siente que le tocan sus privilegios económicos, moverá cielo y tierra para mantener su ídolo dinero. Primero Dios que no sea así, primero Dios que este llamamiento de la palabra de Dios de que está por encima de todos los ídolos el valor absoluto de Dios, y que no hay libertad más grande que tener el corazón despegado de las cosas de la tierra, y no hay pequeñez ni subdesarrollo más vergonzoso que la codicia, el hacer consistir la vida en tener y tener, y no ver que el verdadero ideal es ser, ser cristiano, ser de Dios y darle a las cosas su valor relativo.

Yo les repito a los que todavía no se apartan de estar de rodillas ante su dinero: que se sepan desprender a tiempo por amor antes que los arranquen por la violencia… Este es el peligro de la extrema derecha. Y no sólo la extrema derecha, de todos. Mi visión es pastoral, palabra de evangelio que estoy predicando y desde Cristo digo que el gran peligro de la verdadera civilización es el amor desmesurado de los bienes de la tierra, y que el ejemplo de estas dos viudas y del profeta Elías son llamadas elocuentes de Dios en una hora bien oportuna para El Salvador: desprendimiento para tener la libertad, y sólo desde la libertad del corazón trabajar la verdadera liberación de nuestro pueblo.

2.- EL SENTIDO DE DIOS

a) Contraste entre verdadera y falsa religiosidad

Voy a meditar en el segundo pensamiento de hoy, que las palabras de hoy nos dan también un sentido de Dios. Ya casi lo he insinuado cuando he dicho que imitando a Jesucristo: no se puede servir a dos señores, no se puede ser esclavo de Dios y esclavo del dinero. O se sirve uno y se desprecia al otro, o se sirve al otro y se desprecia al primero. ¿Cuándo vamos a comprender?

El otro día, a uno de estos hombres que proclaman la liberación en el sentido político, le preguntábamos: “¿Qué significa para ustedes, la Iglesia?” Y dice esta palabra escandalosa: “Es que hay dos Iglesias, de los ricos y la Iglesia de los pobres. Creemos en la Iglesia de los pobres pero no creemos en la Iglesia de los ricos”…

Naturalmente es una frase demagógica y yo no admitiré nunca una división de la Iglesia. No hay más que una Iglesia, ésta que Cristo predica, la Iglesia que debe de darse con todo el corazón, porque aquel que se llama católico y está adorando sus riquezas y no quiere desprenderse de ellas no es ni cristiano; no ha comprendido el llamamiento del Señor, no es Iglesia. El rico que está de rodillas ante su dinero aunque vaya a misa y aunque haga actos piadosos si no se ha desprendido en el corazón del ídolo dinero, es un idólatra, no es un cristiano. No hay más que una Iglesia, la que adora al verdadero Dios y la que le sabe dar a las cosas su valor relativo.

-La viuda: actitud de devoción
El sentido de Dios está cabalmente en esto. Esta viuda demuestra una actitud de devoción, fomenta el culto del templo con su pequeña limosna pero sabe que no está en dar dinero sino en el sacrificio espiritual: ¡Darse a Dios! Esto es lo que llamó la atención de Cristo. Esta mujer ha dado todo lo que tiene, porque confía en Dios y Dios no le fallará.

-Los escribas: primeros puestos, repiña so pretexto de oración
La actitud de los otros hombres que también están en el templo pero ambicionando los primeros puestos y luego explotando también su sentido de oración para la rapiña. ¡Qué vergüenza cuando se convierte el servicio religioso en una manera de ganar dinero! No hay escándalo más horroroso. Y yo diría a mis queridos hermanos sacerdotes, y a las instituciones católicas, a las congregaciones y colegios, y a todo aquello que se llama y quiere ser Iglesia: mucho cuidado con caer en esta maldición de Jesucristo que fustigó severamente, ante el ejemplo de la devoción auténtica de la viuda, la actitud de los falsos religiosos que hacen consistir en ampulosidades y en exterioridades, sus malas intenciones que llevan por dentro.

b) Dos ejemplos de fe y confianza en Dios

Los dos ejemplos del Viejo Testamento, Elías y la viuda de Sarepta, también son ejemplos de una obediencia a Dios. ¡Que hermoso título para un profeta!: “El hombre de Dios”. Así le llamaban a Elías. Y porque era el hombre de Dios, la pobre viuda siente también el sentido de Dios a través de sus palabras y confía en el Señor.

c) Hace también de su pobreza un culto al profeta que habla en nombre de Dios

Esta es nuestra grandeza también como ministros de Dios. Yo les agradezco a ustedes, queridos fieles, el respeto y el cariño que tienen a sus ministros de Dios, a sus sacerdotes y ojalá que supiéramos responder siempre como Elías, con una sencillez de entrega a Dios y de identificarnos con los problemas de todos ustedes y vivir así una realidad que solamente tiene luz cuando se orienta hacia Dios. Ustedes, pueblo de Dios, y nosotros, ministros de Dios, sepamos orientar nuestra actividad, nuestra vida hacia Dios, de donde derivarán todas las fuerzas para los arreglos políticos, sociales, económicos. Es un tiempo propicio en El Salvador para que todos orientemos hacia el Dios todopoderoso, nuestros afanes, nuestras preocupaciones; y en medio de nuestros trabajos de liberación en este proceso de liberar al pueblo de sus esclavitudes de su crisis, de sus violencias, sepamos que sólo Dios tiene la clave y como Cristo, esperamos su voluntad y miramos a su mano que señale la hora. ¡Y queremos ser fieles a él!

d) Mensaje del Concilio a los gobernantes

Yo pido para nuestro pueblo ese descubrimiento de Dios que el Concilio decía a los gobernantes. El mensaje después del Concilio a todas las categorías sociales. Una de esas categorías son los gobernantes de los pueblos. Si me están escuchando, reciban, transmitido por mi humilde medio, estas palabras del magisterio universal de la Iglesia. Les dice que respeta sus leyes y su autoridad: “Pero tenemos una palabra sacrosana que deciros, hela aquí: Sólo Dios es grande. Sólo Dios es el principio y el fin. Sólo Dios es la fuente de vuestra autoridad y el fundamento de vuestras leyes.

Es a vosotros a quienes toca ser sobre la tierra los promotores del orden y la paz entre los hombres. Pero no lo olvidéis: es Dios, el Dios vivo y verdadero, el que es el Padre de los hombre…”

Yo auguro para las autoridades del país, que sean verdaderamente un reflejo de la paternidad de Dios. Ya sufrimos bastante, ya el pueblo está muy fatigado y muy sangriento. Ya necesita unas autoridades que de verdad sean reflejo del Dios que es Padre y que no puede aguantar que le castiguen tanto a sus hijos. Un pueblo que encuentra en sus autoridades un sentido de justicia, de paz, de orden, de amor, es un pueblo feliz porque de su autoridad se puede elevar al Dios verdadero. Cuando nos echaban en cara nuestras denuncias y se nos recordaba que toda autoridad viene de Dios, supimos responder lo que ahora también decimos con la misma entereza: Sí, viene de Dios y por eso los que la tiene, tienen que manejarla como Dios quiere; pero cuando una autoridad ya no se maneja como Dios quiere, ya no viene de Dios, es un ultraje a Dios y es la hora de decir con los apóstoles: “No podemos obedecer a los hombres antes que a Dios. Y a Dios hay que obedecer…

e) Descubrir a Dios en la historia

Descubramos, pues, a Dios en nuestra historia. Esto es lo hermoso de los cristianos que saben descubrir a Dios. Oigan lo que Puebla dice: “Los ciudadanos de este pueblo -pueblo de Dios- deben caminar por la tierra, pero como ciudadanos del cielo, con su corazón enraizado en Dios, mediante la contemplación y la oración. Actitud que no significa fuga frente a lo terreno, sino condición para una entrega fecunda a los hombres. Porque quien no haya aprendido a adorar la voluntad del Padre en el silencio de la oración, difícilmente logrará hacerlo cuando su condición de hermano le exija renuncia, dolor, humillación”. (251)

¡Qué hermosa sintonía entre el cielo y la tierra se dá en el corazón del cristiano! Y cuánto más humilde esté en el cielo de su Dios, se unirá también más en la historia de su tierra. Por eso insisto yo: “mucha oración”, pero no con una oración que nos aliente, no con una oración que nos haga fugarnos de la realidad. Jamás vayamos a la Iglesia huyendo de nuestros deberes en la tierra. Vayamos a la Iglesia a tomar fuerzas y claridad para retornar a cumplir mejor los deberes del hogar, los deberes de la política, los deberes de la organización, la orientación sana de estas cosas de la tierra. Estos son los verdaderos liberadores.

3. LA ESPERANZA EN EL MISTERIO DE CRISTO

Pasemos al último pensamiento que nos dá la luz suficiente para que culminemos esta reflexión en aquel que se hizo medianero entre Dios y los hombres.

a) El templo y el hombre sacerdote signos del templo definitivo y del definitivo sacerdocio y sacrificio de Cristo

Me inspira esta palabra la lectura de la carta a los Hebreos, donde se nos presenta a Jesucristo como el sacerdote que ha entrado a tomar posesión del altar definitivo de la gloria. Cristo ha entrado no en un santuario construido por hombres sino en el mismo cielo para ponerse ante Dios intercediendo por nosotros.

Y haciendo alusión al culto del Antiguo Testamento donde el sumo sacerdote entraba cada año a ofrecer sacrificios; y todos los días se ofrecían sacrificios en el altar, dice San Pablo: “Cristo no fue así. Cristo se ha manifestado una sola vez en el momento culminante de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo”. El destino es éste. Por eso Cristo no ha ofrecido más que un sacrificio, pero de ese sacrificio que culminó con su muerte en el Calvario y fue aceptado por Dios, rubricado por la resurrección.

“…Una sola vez en el momento culminante de la historia…”
Eso es la muerte y la resurrección, son el momento culminante de toda la historia. Si los pueblos y los hombres se salvan, es porque deriva la salvación de esa muerte y de esa resurrección. Por eso los cristianos sabemos que la transformación de nuestro país ya está decretada en Cristo el Redentor. Y los cristianos sabemos que el mundo, por más horrorosas tinieblas que se ciernan sobre él, ya está amaneciendo a la claridad de la verdadera redención desde el día en que Cristo murió y resucitó, eso que se llama el Misterio Pascual: la muerte y la resurrección de Cristo. Se llama el Misterio pascual, el misterio de la pascua.

La Pascua de los judíos anunciaba esa pascua, paso de la muerte a la vida que se dá en Cristo. Liberación que ya fue significada al arrancar al pueblo de la esclavitud de Egipto para trasladarlo a la libertad de los hijos de Dios, a la tierra prometida y que no es más que un símbolo del peregrinar de los cristianos, pueblo, en el desierto de la vida hacia la tierra de promoción eterna. No es una liberación más allá de la historia solamente, sino que ya se refleja aquí porque aquí está la semilla, el fermento, aquí está el sepulcro, aquí está la cruz, aquí está el lugar y la hora donde Cristo murió en nuestra historia. Desde ese momento culminante, desde ese sacrificio que es vida y resurrección, se le está dando sentido a todos los movimientos liberadores.

Por eso, si una liberación, si una organización política proclama una liberación sin Cristo, sin Pascua, sin cruz, no es verdadera liberación y solamente serán  verdaderos liberadores, esto que estoy diciendo ahora con la palabra de Puebla: “La Iglesia forjadora de los liberadores de la historia”. Sólo el hombre que lleva en su corazón la fe, la esperanza en la muerte de Cristo que salvó al mundo porque pagó todos los pecados de los hombres y resucitó para no morir más, para ofrecer la verdadera libertad, la dignidad de los hijos de Dios, la que ha renunciado al pecado, la que profesa la verdadera dignidad humana, éstos serán los únicos y verdaderos liberadores.

-El dolor redime
Yo quisiera recalcar este pensamiento de Puebla, queridos hermanos, cuando nos dice: “El continente necesita hombres conscientes de que Dios los llama a actuar en alianza con él. Hombres de corazón dócil, capaces de hacer suyos los caminos y el ritmo que la Providencia indique. Especialmente capaces -ésto es lo que quisiera subrayar mucho porque tal vez es una palabra que escandaliza, como decía San Pablo de la cruz: escándalo de los griegos y de los judíos, el dolor, la cruz escandalizan, humillan y, sin embargo, dice que lo que espera nuestro continente son hombres especialmente capaces- de asumir su propio dolor y el dolor de nuestros pueblos y convertirlos con espíritu pascual, en exigencia de conversión personal, en fuente de solidaridad con todos los que comparten este sufrimiento y en desafío para la iniciativa y la imaginación creadoras”. (279)

Nuestra esperanza pascual le dá el sentido al marginado, al analfabeta, al que está muriendo de desnutrición; y no sólo grita que ésto no puede ser así, sino que le dice al que sufre: “Pero tú tal vez vas a morir así, ofrécelo en redención”. Pero eso les decía yo, cuando en mí llamamiento pastoral en esta nueva coyuntura del país: que todos aquellos que han ofrendado su vida, su heroísmo, su sacrificio, si de veras lo han ofrecido con sincero deseo de dar la verdadera libertad y dignidad a nuestro pueblo, se están incorporando al gran sacrificio de Cristo. Pero tiene que ser así, asumiendo el dolor como moneda que compra libertad. No es cuestión solo de sacudir el yugo, sino como Cristo que se somete al yugo romano bajo la opresión de Poncio Pilato, bajo la maquinaria tremenda del Imperio, muere en la cruz con un grito de amor porque ha redimido al mundo aceptando ese dolor, esa humillación y de allí comenzó a brillar la gran libertad que se lleva por todos los pueblos. Ese mismo Cristo es el que llevamos todos los que queremos la liberación, debemos de procurar vivirlo así intensamente, hermanos.

Aquí hago un llamamiento a través de la radio a todos aquellos que sufren en sus lechos de enfermo, a los hospitales, a los pobres que no pueden dejar sus humildes chozas porque no tienen ni siquiera para la camioneta que los traiga; ofrézcanle al Señor, no con sentido pasivista, sino con la actividad omnipotente del dolor, únanlo a Cristo que desde la cruz, desde su muerte, él redime. Y verán, queridos  pobres, queridos oprimidos, queridos marginados, queridos hambrientos, queridos enfermos, que ya está fulgurando la aurora de la resurrección. Para nuestro propio pueblo también ha de llegar esa hora, hermanos, y hemos como cristianos, no sólo esperarla en dimensiones políticas coyunturales, sino en dimensiones de fe y esperanza. Esta es la misión que yo estoy cumpliendo y por eso mi palabra quiere ser una palabra de esperanza y de fe en Jesucristo.

-Nuestra muerte… nuestro juicio, un signo de lo perenne
Por eso San Pablo recuerda también junto a esa muerte redentora a Cristo, las muertes de todos nosotros. Que terrible palabra la de San Pablo hoy: “El destino de los hombres es morir una sola vez. Y después de la muerte, el juicio”. Dichosas las muertes que se incrustaron en la muerte redentora de Cristo. Porque quiero decir con dolor y con tristeza que no todas las muertes son redentoras. Hay muertes suicidas, hay muertes que imprudentemente se exponen a que los maten, hay muertes de odio con armas en las manos, hay muertes de venganza, y esas no son muertes de redención. Muertes de redención son las que han aprendido a decir con Cristo en el momento del rictus final: “Padres, perdónalos porque no saben lo que hacen…”

Por eso San Pablo nos llama, pues, a incorporar nuestra vida y nuestra muerte en la muerte y en la vida eterna de nuestro Señor Jesucristo. Y no vayamos pensando que ésto nos aliena. Lo repito mil veces porque mil veces se dá esta calumnia: de que los cristianos, por estar pensando en la vida eterna, olvidamos los problemas de la tierra. Al contrario, por pensar en la vida eterna le damos la verdadera dimensión a las proyecciones limitadas de la tierra, los que tenemos las dimensiones ilimitadas de la eternidad.

HECHOS DE LA SEMANA EN LA VIDA DE LA IGLESIA

Tenemos, hermanos, los elementos suficientes para analizar desde aquí el por qué de nuestra historia. Y yo me alegro de estar haciendo esta reflexión en el seno de mi Iglesia, de nuestra Iglesia, llamándolos a todos a que de veras seamos dignos de este pueblo de Dios, y que cada día nuestra Arquidiócesis se vaya identificando más con este sentir pastoral desde el cual podemos realizar cada uno según su propia vocación, su misión política también. Pero en un pueblo tan politizado como es El Salvador, corremos el peligro de creer que la única dimensión humana es la política, es un gran engaño. La política es una de las dimensiones humanas pero no es toda la dimensión humana. Lo principal humano es esto que estamos reflexionando, lo que viene de Dios y hace al hombre verdaderamente un receptáculo de Dios y desde ese receptáculo de Dios, tenemos luz para iluminar los otros quehaceres familiares, políticos, sociales, económicos. Uno de esos tantos es el político, no es el único. Por eso, mi afán en la predicación es, cabalmente, dar la palabra de Dios para que ilumine el sector de cada uno de nosotros.

Como pueblo de Dios, pues, nosotros queremos vivir estas experiencias.

Este día celebrando San Martín a su patrono el obispo San Martín. Hoy después de esta misa tendré el gusto de ir a celebrar con aquellos cristianos la fiesta de aquel patrono que sabe comprender, sin duda, nuestra hora porque la supo vivir muy de cerca. Hijo de militares, él también sirvió en la milicia del Imperio Romano pero no perdió su corazón de cristiano. Buscando a Cristo, todavía militar, un pobrecito le pidió una limosna; se moría de frío. Este capitán del Imperio Romano, partió en dos su capa y le dio la mitad al mendigo, la otra la necesitaba él. Y por la noche tuvo un sueño: Cristo mismo venía vestido con la mitad de la clámide y decía: “¡Martín me la regaló!” Qué hermoso cuando se mira a Cristo en el pobre. Este es el hombre que siendo militar es cristiano y ama al pueblo, al pobre, al que sufre…

La vicaría de La Libertad tiene una reunión de estudio de la cuarta carta pastoral, el sábado de esta semana, en El Calvario de Santa Tecla.

Los sacerdotes de la vicaría de Mejicanos hicieron sus ejercicios espirituales esta semana. Me alegro por estos esfuerzos espirituales de nuestro clero. Y ojalá la oración de los fieles complete la obra para que seamos de verdad lo que tenemos que ser: los sacerdotes de esta hora.

Recibí -ya que no pude ir personalmente- por teléfono, un saludo del Consejo Nacional de las Iglesias Cristianas de Estados Unidos con encargo de transmitirlo a toda la querida comunidad y con el ofrecimiento de que posiblemente el domingo próximo estará con nosotros un mensajero de aquel Congreso. Se trata del Pastor Dr. Jorge Lara-Braud. El próximo domingo, si Dios quiere, compartiremos con él esta celebración.

Quisiera aclarar un punto. Se ha hecho bastante eco a una noticia de amenaza de muerte a mi persona. (Quiero agradecer la solidaridad de varias personas que me han manifestado esta solidaridad y en cuanto a los comentarios también quiero transmitirlos para que ustedes juzguen. Me dicen: “¿Por qué la publicidad acentúa que ese peligro contra su vida se le atribuye a la extrema izquierda? ¿No será una maniobra de la extrema derecha? ¿No será un deseo de que usted se ausente de este campo?” Yo lo dejo en interrogante. Si he dicho que el peligro para mí, si existe, puede ser de los dos extremos, a los dos les estorbo… Pero quiero asegurarles a ustedes, y les pido oraciones para ser fiel a esta promesa, que no abandonaré a mi pueblo sino que correré con él todos los riesgos que mi ministerio me exige…

Saludamos al nuevo rector de la Universidad José Simeón Cañas, Padre Ignacio Ellacuría, que ha tomado el lugar del Ingeniero Román Mayorga. Quiero recordar a este propósito el ideal de la Iglesia en sus universidades: es institucionalizar un diálogo entre la Iglesia y la cultura de los pueblos. Ojalá la UCA sea siempre ese diálogo de la fe de la Iglesia y de la cultura de nuestro pueblo salvadoreño.

El próximo viernes, 16 de noviembre, en esta Basílica, vamos a tener una jornada de oración por la paz. Desde la mañana estará expuesto el Santísimo, y a las 12 del día invito a todas las comunidades para que asistamos a celebrar la misa por la paz de nuestra patria; el viernes de esta semana, a las 12 del medio día.

Recibí un donativo de la Escuela Madre Marie Paul para la YSAX. Con este motivo quiero agradecer también a todas las instituciones y personas que nos están ayudando a sostener esta emisora que quiere ser cultural ya que se le privó del apoyo comercial. Y aunque ahora pudiéramos encontrarlo, queremos mantener nuestra independencia si los católicos saben ayudarnos a mantenerla como una emisora cultural…

Quiero hacerles un llamamiento a que nos ayuden al sostenimiento de nuestro periódico Orientación. Gracias a Dios tenemos este vocero también escrito. Las circunstancias obligan a modificar los precios, va a costar 20 centavos ya que también se sostiene únicamente por el apoyo de quienes lo compran.

Quiero agradecer al Correo porque ya está llegando a todas partes Orientación; y perdonar todos los estorbos que nos hicieron a la circulación. También a todos aquellos que por miedo no llevaban Orientación porque efectivamente encontrarles Orientación era encontrar material subversivo, que ya no teman mientras haya un poco de libertad. Aprovechen para que este pensamiento de la Iglesia pueda circular.

Dentro de esta reflexión de Iglesia como pueblo de Dios, levantemos nuestra mirada al Papa. Envió un mensajero a Irán en pro de los rehenes que están en la Embajada de Estados Unidos, pero esta mañana oía la noticia de que se había rechazado la intervención del Papa. Da dolor que no sólo en Irán sino también aquí en los ministerios se rechaza la intervención de la Iglesia cuando ella no quiere llevar más que un mensaje de racionalidad y de paz.

El Papa precidió esta semana una reunión muy original, que hacía muchos siglos que no se tenía, los cardenales. Los cardenales son el senado del Papa. Son hombres de diversas partes del mundo que asesoran en cosas del gobierno de la  Iglesia universal. Parece que los temas, aunque fueron tratados con mucho secreto, se referían a la curia romana, a las relaciones de la Iglesia con las culturas modernas y al problema de las finanzas. Parece que hay déficit muy grande en la Iglesia. Y tengámoslo en cuenta cuando somos tan propensos a murmurar de las riquezas de la Iglesia, que más bien es una pobre que tiene que mantener obras muy costosas: misioneras, culturales, etc., y que el dinero lo usa porque el espíritu de pobreza de que hemos hablado hoy, no quiere decir no usar el dinero para las finalidades buenas de la vida. La Iglesia tiene dinero y lo debe de usar para los fines de su evangelización.

El Papa habló del amor y del auto control. Yo quiero hacerme eco de estas palabras del Santo Padre porque dijo que estas dos virtudes: amor y auto-control, es decir, paternidad responsable del hombre y de la mujer que saben que tienen esa fecundidad como don de Dios, tienen el deber de manejarlos como una virtud, no como un instinto, una pasión. Estas dos cosas, pues, el amor y el auto-control, exigen una decisión conjunta por parte de los esposos, así como su determinación de someterse a la doctrina de la fe, la enseñanza de la Iglesia. Y dijo el Papa textualmente: “La doctrina de la Iglesia no debe interpretarse con rodeos”, es clara y muchas veces los anticonceptivos y otros métodos se quieren justificar con muchos rodeos morales. Dice el Papa: “La Iglesia, la doctrina de la Iglesia no debe interpretarse con rodeos”. Es claro lo que el Papa Pablo VI dijo en la encíclica Humanae Vitae. El Papa expresó todo su agradecimiento y aprecio a los expertos de la Federación Internacional de la Planificación de la Vida Familiar que lo visitaban, por sus esfuerzos en descubrir científicamente aquellos períodos que son permitidos en la relación matrimonial, aunque son infecundos. Es lo único lícito en la relación matrimonial pero no los artificiales.

También me viene bien recordar la actitud de la Iglesia Católica en Bolivia, donde han hecho un llamamiento a las dos partes en contienda para que dialoguen. La comisión de la Iglesia, formada por dos obispos y un sacerdote, expresó que hace lo posible por buscar un diálogo entre las partes en discordia. Si por desgracia no se llega a una solución, será porque hay intereses creados y dirige a todos los miembros de las fuerzas armadas de la nación, a todos los miembros del parlamento nacional, a todos los miembros y dirigentes de los partidos políticos y a todos los que puedan contribuir a la solución de la crisis que vivimos, que interpongan sus valores a la solución de estas crisis. Creo que es lo mismo que hemos dicho aquí: No es la Iglesia la que tiene que dar las opciones concretas, sino el llamamiento a todo el pueblo para que se organice, para que opine; y tiene que ser el pueblo, ustedes, los artífices de su propia sociedad.

La Santa Sede ha reconocido a la Junta de Gobierno de El Salvador. Este gesto de amistad de la Santa Sede sepamos interpretarlo como siempre se interpretan esos pasos diplomáticos del Papa: de querer mantener una amistad y poder salvar lo cristiano y bueno; porque con eso el Papa no se somete a ideologías extrañas sino que mantiene un canal por donde puede llevar su propio pensamiento expresado con toda libertad. Allí recuerdo cuando el embajador ante la Santa Sede escuchó del Papa que la Iglesia reclamaba su libertad y que pedía también el respeto a la seguridad cristiana.

Me quiero alegrar con Monseñor Obando, Arzobispo de Managua, que al regresar de recibir su premio en Austria, celebró una misa donde hizo declaraciones que me parecen bien oportunas también para nosotros aquí en El Salvador. “Es necesario -dijo- que vivamos la vida no a maneras de lagos, sino a la manera de ríos”. Tengamos en cuenta la pintoresca geografía de Nicaragua, la tierra de los lagos y el obispo dice: “No hay que ser lago, el lago es egoísta, le gusta recibir del cielo la lluvia, de los ríos el agua, pero le gusta muy poco dar. Los ríos donde pasan, dejan algo de lo suyo y allí hay pan. Es necesario que en estos momentos estemos unidos en el trabajo de la reconstrucción; que nadie permanezca solo. Los árboles solo se secan por el calor del sol. El viento los desnuda de sus hojas y sus ramas; en lugar de elevarse a las alturas se van inclinando paulatinamente hacia la tierra. No seamos árboles y plantas solitarias sino que estemos unidos, aunque seamos pequeños. Los gorriones y las golondrinas se unen para ponerse a salvo de las aves de rapiña…

EN LA VIDA CIVIL

En la vida civil aquí en nuestro país, ya todos saben como se llegó a un acuerdo entre la Junta y el Bloque Popular Revolucionario, como se desalojaron los ministerios. Yo me alegro porque haya vuelto la tranquilidad a muchos hogares y volviera a repetir también que reconsideraran estas acciones que atropellan derechos humanos muy sagrados. Cuantas cosas que sucedieron allá adentro, yo no quiero juzgar. Solamente quisiera decir que si hay una comisión de hombres a toda prueba en la honestidad de la justicia, no solamente se dedicaran a estudiar los casos de los desaparecidos sino que también se llevara esa justicia al estudio de todas estas ocupaciones, secuestros, asesinatos, que ha habido tanto. Todo eso también tiene el mismo derecho que tienen los desaparecidos. Que se haga claridad… porque también nosotros, responsables de los templos, tendríamos mucho que reclamar y lamentar de las ocupaciones. Nos hacen mucho mal. Y vuelvo a repetir que mientras ya pueden gritar por las plazas, caminar por las calles, ya no es oportuno. Parece extemporáneo estarse refugiando en las Iglesias. Se parecen a aquellos que ellos mismos critican cuando dicen que los curas solo están en las sacristías; ellos, también, están en las iglesias y no quieren salir de ellas…

Me alegro que por caminos de racionalidad y de diálogo se han solucionado conflictos laborales como los de los beneficios de café. ¡Qué hermoso fuera que de veras entráramos en fase de razón y de diálogo! Hablando se entienden los hombres, aunque tengamos posiciones muy distintas.

Quiero alegrarme con las actividades que dan síntomas de respiración. Algo nuevo hay en el país cuando sale un Decreto disolviendo a ORDEN…; y cuando se tiene la valentía de decir en el periódico que su mantenimiento costaba ¢ 22.000 mensuales y que había también ciertas gangas de loterías, quien sabe cuántas cosas más. Yo quiero felicitar por esta medida que corta un tumor muy peligroso en nuestra patria. Ya era tiempo…

Yo quiero recordar a un año de distancia lo que escribí en mi tercera carta pastoral cuando hablaba del atropello al derecho de organizarse, sobre todo, entre los campesinos, y decía: “no podemos ignorar, aún sin entrar en mayores detalles, el trágico espectáculo que se está ofreciendo en el país entre organizaciones fundamentalmente integradas por campesinos y campesinas que luchan entre sí y que últimamente están en pugna violenta, lo más grave es que no son única o fundamentalmente ideologías las que han logrado desunirlas y enfrentarlas. No es que los miembros de estas organizaciones piensen en su mayoría de forma distinta sobre la paz, sobre el trabajo, sobre la familia, lo más grave es que a nuestra gente del campo la está desuniendo, precisamente, aquello que la une más profundamente: la misma pobreza, la misma necesidad de sobrevivir, de poder algo a sus hijos, de poder llevar pan, educación, salud a sus hogares. Lo que pasa es que para salir de esa misma miseria unos se dejan seducir por ventajas que les ofrecen organizaciones pro-gubernamentales, en las que a cambio se les utiliza para distintas actividades de represión que incluyen con frecuencia delatar, atemorizar, capturar, torturar y, en algunos casos y situaciones, asesinar a sus mismos hermanos campesinos. Otros militar en organizaciones independientes del gobierno u opuestas a él en busca de cambios más eficaces de su precaria situación”.

Yo aquí aprovechaba para decir: que no se confundiera ni con una ni con otra la organización cristiana, la de las comunidades eclesiales de base. Estos grupos se reúnen para reflexionar la palabra de Dios y si es una palabra encarnada en la realidad, siempre despierta la conciencia cristiana del deber de trabajar por un país más justo, según las opciones concretas políticas que le inspiren su misma fe y su conciencia.

Quiero decirles, hermanos, que lo de ORDEN era una tragedia, era una división trágica de nuestro campesino. Ojalá al alegrarme por esta medida del gobierno, no vaya a traer consecuencia crueles. Yo ya hice un llamamiento en el diálogo del miércoles, para que estuviera lejos el sentido de venganza. Hago un llamamiento a los miembros de ORDEN para que aprovechen este momento en convertirse, en reintegrarse a la sociedad y a todos, también, que los sepamos recibir. Como recibió el padre y el hermano al hijo pródigo, sepamos recibir a todos los que han tenido que ser causa del sufrimiento pero jamás la venganza, siempre el amor. Esto es lo que hace al cristianismo…

Por eso quiero alegrarme y felicitar al Señor Ministro de Agricultura y Ganadería porque promete garantizar la Organización Campesina. Si no es más que el cumplimiento de la Constitución, que defiende el derecho de organizarse… pero que ojalá esa pesadilla que nos ha hecho vivir ORDEN y sus privilegios oficiales, no se vuelva a repetir en nuestra historia.

Oímos los precios de los productos básicos del consumo popular. Yo pido a Dios que el cumplimiento de estas medidas tan sencillas, pero que tocan tan a fondo el corazón del pueblo, sepan encontrar eco en todos los salvadoreños. La orden de poner los títulos de los precios en las tiendas, hay que cumplirlo porque tristemente aquel dicho es una verdad: “hecha la ley, hecha la trampa”, pero que el Señor no permita vivir extorsionando la miseria de nuestros pobres.

También oímos del salario mínimo para las cosechas y espero que pronto tengamos unas leyes salariales muy justas y equitativas. Yo también aquí hago un llamamiento a los productores que se han beneficiado durante todo tiempo de su cultivos. Si vienen tiempos duros, confrontémoslos entre todos, pero ya no es tiempo de que existan unos privilegiados y otros que dan los privilegiados a los demás, sino que todos sepamos comprender que el Dios que hace producir nuestros cafetales, algodoneras, cañales, etc., es el Padre de todos los salvadoreños. Tenemos que reflejar su providencia en la medida en que esté a nuestro alcance. El gobierno verá como organiza ésto, pero por subsidios o por impuestos, quien sabe, allí no es papel de la Iglesia, pero la Iglesia, como voz pastoral sí pide esa equidad, esa justicia para toda nuestra gente.

También se ha prometido la descentralización del Poder Municipal con respecto al Gobierno central. Lo mismo la reorganización de los organismos estatales de promoción humana. Esperamos que estas promesas también se vayan cristalizando.

La Comisión Investigadora sobre los Presos y Desaparecidos Políticos, ya está integrada, y ayer fue su primer día de trabajo. Ojalá, pues, las informaciones y todo lo que se necesita vaya siendo fruto de la colaboración de todos.

Sería bueno tener en cuenta que lo que hay que descubrir, ante todo, son los responsables principales de esas capturas… Los que mandaron, los que permitieron, incluso los que se solazaban como un circo romano en capturas, desaparecimientos, torturas, asesinatos; tienen que oír la voz de la justicia. Y me alegró mucho oír al Coronel Majano anunciar que estaban dispuestos hasta la misma extradición de los culpables…

A los Cuerpos de Seguridad les llamaría yo con el sentido de justicia y de fraternidad para todos sus compaisanos, los salvadoreños, que descubramos la verdad de este episodio tan triste de nuestra historia. Que se estimule la información, lo hemos venido repitiendo, de tal manera que si alguien culpable denuncia un hecho, encuentre en esa nobleza de su propia acusación también un estímulo. Esto es de justicia. También los que fueron capturados y torturados que no sólo se presten a levantar “show” o hacer manifestaciones demagógicas, sino que vayan al propio Tribunal donde pueden hacer declaraciones a conciencia y con base jurídica para que también puedan hacer luz en estas circunstancias.

Hablando siempre de saneamiento del ejército, yo seguiría exigiendo, puesta mi confianza en la honestidad de la juventud militar que ha abierto este nuevo horizonte a la patria, que sepa mantener esa tónica.

Yo entiendo por purificación del ejército no el castigo a las bases sino, repito, el descubrimiento de los responsables de los actos de las bases, los cambios de ciertos mandos si es que no están a tono con los ideales de una transformación del país. A este propósito quisiera rogar a la comisión, confiando siempre en su trabajo honesto, que hagan lo posible de ir informando de aquellos casos más urgentes como el que vengo denunciando ya tres semanas, el sacristán de Soyapango que no se ha sabido más de él y creo que ya está en este período nuevo en que la justicia tiene que brillar mejor que antes.

El Comité de Madres ha iniciado una huelga de hambre en el despacho del Sub-Secretario de Justicia, lo mismo que el Comité Pro-libertad de Presos Políticos en las gradas del Palacio Nacional. Estas peticiones son justas, pero sería también de cuestionarse sí son oportunas cuando ya existe un cauce como es el Tribunal que se  ha creado y donde se pueden ventilar estas cosas sin demagogias. Sería muy triste que se estuviera utilizando el dolor de las madres y de los desaparecidos para finalidades políticas, sería un atropello al dolor si se trata de manipular una cosa tan santa como ésta. Digo, pues, que si hay cauces legales está buena la presión pero una presión que sea racional y que no sea un manipuleo de carácter indigno…

Por su parte, la Iglesia a través de su dependencia del Socorro Jurídico, está prestando todo su servicio. Hemos recibido una carta de la comisión Especial Investigadora en la cual le piden al Socorro Jurídico toda su colaboración y le ofrecen asimismo también todo el apoyo de la Comisión a las labores del Socorro Jurídico. Lo cual me agrada mucho, que al fin el gobierno haga honor a un servicio que nuestra Iglesia ha prestado precisamente a los pobres más necesitados.

Socorro Jurídico está tramitando una serie de cartas que me han llegado en que se denuncian en este nuevo respiro en que ya se puede hablar un poco más, la situación de muchos que habían desaparecido y que por miedo no se habían denunciado. En Socorro Jurídico que tiene una página en Orientación están todos estos casos y yo suplico que si hay asuntos de esta clase, se entiendan con nuestro Socorro Jurídico, como es el caso del jovencito Humberto Antonio Lemus Molina, capturado el 4 de noviembre en Mejicanos y el conflicto laboral de APEX, que ya lleva dos meses sin una solución razonable.

Ha habido varios pronunciamientos, los cuales indican un despertar de conciencia en el sector profesional y otros sectores del pueblo. Los ingenieros mecánicos eléctricos e industriales, los odontólogos, los juristas de Oriente, etc. Me quiero referir de manera especial al de los médicos aunque ya hice alusión a él, pero para apoyar nuevamente sus consideraciones en que quieren una mejor salud del pueblo. Yo también les invito a que revisen todo el cumplimiento de su ética profesional, que cuiden la vida antes que quitarla en el servicio; sobre todo, me alegró mucho cuando el Señor Ministro de Salud ha declarado que no se impondrá un sistema de anticonceptivos sino que simplemente se dará información y se respetará la libertad de la mujer y de la familia. Me parece que es un gesto muy cristiano y muy patriótico ya que basta lo que dijimos en alguna ocasión usando las palabras de un estudiante de medicina de la universidad: “Se está castrando a nuestro pueblo”. Ojalá que los médicos y el Ministerio de Salud aseguren también este aspecto de la salud de nuestro pueblo. Por mi parte, como pastor, quiero decir a los responsables de la procreación, hombres y mujeres, que tengamos en cuenta lo que el Papa ha dicho: “el autocontrol como virtud”; que ya es suficiente el espectáculo de tantos hijos sin padre y también el tremendo problema de nuestra densidad demográfica.

Refiriéndome a la proclama de la çomisión de Derechos Humanos, yo creo que salen muchas proclamas de derechos humanos, pero hay una palabra que yo quisiera precisar: Dice que estos planteamientos configuran un marco legítimo para el desarrollo de un proceso insurreccional en el cual irrumpe la Fuerza Armada justificando la constitucionalidad de su acción, lo cual no agota el derecho que sigue vigente para el pueblo, dado que las condiciones que fundamentan el derecho de insurrección no han desaparecido. Me parece que es muy peligrosa esta apreciación y yo no estoy de acuerdo con ésto. El derecho de insurrección existe en el pueblo siempre que se han agotado todos los medios pacíficos de negociación y cuando el mal que se prevé no va a ser más grande que el mal que se trata de evitar. Existía, lo he dicho yo también, un derecho de insurrección y la fuerza armada lo usó legítimamente cuando ha abierto un nuevo compás en que cabe una negociación racional y pacífica. Creo que el derecho de insurrección no existe hasta que se agote esta capacidad de dialogar… En ésto, como mensajero de la paz y temeroso ante una tragedia sangrienta, me parece que es muy peligroso estar fomentando un derecho de insurrección cuando no existe prácticamente porque ahora se abre al diálogo, se ofrecen las perspectivas que el pueblo necesita. Lo que yo llamaría es a una presión política, social, para que estas promesas se hagan realidad pero de ninguna manera creo que sería legítima en este momento una insurrección sangrienta.

Por último quiero alegrarme con la liberación de los secuestrados don Luis Escalante Arce y los dos norteamericanos McDonald y Buchelli y al mismo tiempo lamentar que sigan en el cautiverio el Señor Jaime Battle y el Señor Jaime Hill. En nombre de estos derechos humanos que hemos estado defendiendo, yo hago un llamamiento nuevo a los capturados de estos dos hermanos nuestros para que les den pronto la libertad que tanto necesitan ellos y sus familiares.

Voy a terminar, queridos hermanos, haciendo una síntesis de todas mis perspectivas. Un obispo no es un político, ni un politicólogo sino un pastor. He recibido ciertas críticas y he recibido también juicios hasta irrespetuosos de algunas manifestaciones como si yo tuviera una participación política en la coyuntura actual del país. Quiero decir que la perspectiva mía es pastoral y evangélica. Anunciar el Reino de Dios y aprobar todo lo que está en sintonía con él y denunciar el pecado y lo que se opone al Reino de Dios. En esta nueva coyuntura el juicio mío sigue siendo pastoral, animar una esperanza que yo sinceramente entreveo. Ha sido mi trabajo siempre mantener la esperanza de mi pueblo. Si hay una chispita de esperanza, alimentarla es mi deber, y creo que todo hombre de buena voluntad tiene que alimentarla…

Mi juicio no es político ni mucho menos oportunista, la Iglesia no vive de conyuntura sino de la gran utopía, más allá; por más perfecto que sea un sistema político, la Iglesia no se identifica con él. Siempre lo critica para que sea mejor y por eso la coyuntura actual no absorbe a la Iglesia. Cuando algunos han dicho que ya la Iglesia no tiene nada que decir, que ya traicionó al pueblo, la están calumniando los que no son capaces de poner nuevas perspectivas a nuevas coyunturas y quieren encajonar… las opciones concretas en política; el pueblo debe ser el artífice de su propia sociedad. Ustedes tienen que darse la sociedad que ustedes quieren: democrática, socialista, comunista; son ustedes el pueblo. Por eso, lo que yo hago aquí es un  reto a la creatividad política del pueblo. A las organizaciones que sepan hablar lenguajes políticos, que sepan hacer presiones racionales, inteligentes; un lenguaje de la violencia provoca la represión, lo mismo que… no es esta una hora de guerrilleros. Hoy la guerrilla y todo aquello que siembra violencia, clandestinidad, está fuera de puesto cuando se le está llamando al diálogo abierto. La Iglesia ha tenido un papel suplentorio, ha sido voz de los que no tienen voz pero cuando ya pueden hablar, son ustedes los que tienen que hablar, la Iglesia calla…

Yo hago un llamamiento fervoroso a todos los que pueden colaborar en la educación política del pueblo, a la organización, no sólo a las que existen. Sean creativos, que hayan otras cosas, otras voces, enriquezcamos entre todos el proceso liberador de nuestro pueblo. No interesan las personas sino el proceso de una liberación a nuestro pueblo. La Iglesia comprende los esfuerzos de la liberación inmanente de todos estos movimientos pero está mucho más amplia. Ella, desde su perspectiva de trascendencia, sabe dar al pueblo la medida justa de todos los esfuerzos.

PENSAMIENTO QUE NOS LLEVA AL ALTAR

Por eso, termino por donde iba nuestra homilía, lo que verdaderamente hará libre a nuestro pueblo serán estas tres fuerzas cristianas: el espíritu de pobreza, cuanto más desprendidos seamos y menos idólatras de la tierra, seremos más libres para capacitarnos a las luchas de la libertad por nuestro pueblo; segundo, el sentido de Dios, nuestro pueblo es muy religioso y quienes le quieren dar una política atea, unas estrategias sin Dios y sin su ley, no están a tono con nuestro pueblo. Nuestro pueblo cree en Dios y cuanto más nos abramos al absoluto divino, seremos más capaces también de dar una respuesta a la tierra como Cristo que supo ser el gran liberador porque su corazón estaba muy hundido en su Dios. Y, tercero, una gran esperanza en la muerte y en la resurrección de Cristo en la cual recobran valor liberador todos nuestros dolores, enfermedades, sufrimientos, la misma muerte. Morir en Cristo, vivir en Cristo, es el secreto del verdadero liberador. Así  sea…

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En la Iglesia se prolonga la liberación sacerdotal de Cristo

31° Domingo del Tiempo Ordinario
4 de Noviembre de 1979

Deuteronomio: 6, 2-6
Hebreos: 7, 23-28
Marcos: 12, 28-34

Queridos hermanos:

-Concelebración con sacerdotes en el 25º aniversario y un sacerdote nombrado párroco.
Ante todo quiero saludar con cariño fraternal a los cuatro sacerdotes aquí presentes, que están cumpliendo sus veinticinco años de vida sacerdotal: el Padre José Antonio Vides, párroco de Nuestra Señora de Fátima, en la Rábida; Padre Andrés Alvarenga, párroco de Concepción en Santa Tecla; Padre Joaquín Brizuela, párroco de Ciudad Arce y el Padre Oscar Martell, párroco de Apopa. También recordamos con  cariño a otro sacerdote de la misma promoción, el Padre Jesús González de la Diócesis de San Vicente. Para ellos, yo les imploro su oración y su fervorosa felicitación en esta mañana… También tendré el gusto de entregarle hoy, al Padre Ramiro Jiménez, que también concelebra con nosotros, el nombramiento como párroco de esta parroquia Basílica del Sagrado Corazón…

-La misa dominical: significación de la presencia del sacerdote y pueblo sacerdotal
Esta presencia sacerdotal, junto con ustedes. Pueblos de Dios. Santificado en el bautismo, participantes del eterno sacerdocio de Cristo, nos está dando la medida maravillosa de lo que significa nuestra misa del domingo presidida por un sacerdote, aunque sea el más humilde, pero que tiene la autorización de Cristo para convocar al pueblo de Dios y presidirlo; y junto con ese pueblo, que es parte activa de la misa del domingo, ofrecer como pueblo sacerdotal mediante el ministerio del sacerdote o ministro, el sacrificio más hermoso que la tierra puede ofrecer a Dios.

-El Sacerdocio de Cristo
Sirva de base para nuestra reflexión la segunda lectura que providencialmente es una lectura sacerdotal. Precisamente confronta lo transitorio de la vida del hombre que es sacerdote con el eterno, insustituible, infinito sacerdocio de Cristo. Dice la epístola que se ha leído hoy: “Muchos sacerdotes se fueron sucediendo, porque la muerte les impedía permanecer en su cargo”. En 1954 jóvenes sacerdotes salían del seminario, los que ahora, cargados de méritos en 25 años de vida, envejecen, maduran hacia la eternidad. Es lo que nos está diciendo la palabra de Dios: “Muchos sacerdotes se fueron sucediendo, porque la muerte les impedía permanecer en su cargo”.

Los sacerdotes somos hombres mortales como todos los mortales y envejecemos, y morimos pero nos queda una satisfacción profunda cuando pasan los años, lo que continúa diciendo la epístola: “…pero Jesús, como permanece para siempre, tiene el sacerdocio que no pasa”. Nosotros no le hacemos competencia a Jesús, sino que somos sus humildes servidores para hacerlo presente en el mundo mientras Dios quiera valerse de nuestra pobre vida mortal, para que sea signo transitorio del eterno y único sacerdote que representamos. El es el que puede salvar definitivamente a los que por medio de él se acercan a Dios, porque vive para siempre para interceder en su favor.

El sacerdote es un mensajero de la eternidad de Cristo aún en su paso por la vida. El autor de la carta a los Hebreos continúa hablándonos, pues, de la eternidad de ese sacerdocio y de lo eficaz de ese misterio que el sacerdote trae presente a los hombres: perdona, dá el Cuerpo de Cristo, bautiza, dá su palabra divina, no porque él sea eterno e infalible, sino porque es mensajero de lo infalible y de lo eterno.

Esta es nuestra consideración; pero junto con ese misterio del hombre sacerdote-ministro, aprecien, queridos laicos, la grandeza también de ustedes como Pueblo Sacerdotal hasta tal punto que, nosotros sacerdotes, somos entresacados del pueblo, de nuestras familias que son ustedes, para ser ungidos y volver al servicio del pueblo. Eso quiere decir ministro, sacerdote ministerial, servidor. Pero aquí el único Señor es Cristo y nosotros sus medianeros, y ustedes son la parte principal de este servicio para acercarlos a Cristo.

Desde el día del bautismo cada uno de ustedes, así como yo cuando me bautizaron, nos incorporamos a un pueblo sacerdotal, y cada misa de domingo es, precisamente, la manifestación de este sacerdocio de Cristo. No venimos a misa como a un acto piadoso. Venimos a misa a realizar un misterio profundo que muchos no comprenden. Hasta el más chiquito de los niños que ha venido a misa, hasta el más insignificante que se crea aquí presente, es un miembro vivo del pueblo sacerdotal, del que canta la Sagrada Biblia: “Nos hiciste Señor reyes, sacerdotes para nuestro Dios”. Puede decirlo cada uno de ustedes, son sacerdotes para nuestro Dios.

-Oportunidad de las lecturas para hacer esta reflexión sacerdotal y nacional

Por eso, el tema sacerdotal se impone con las otras lecturas para poderle dar a la homilía de hoy, como de costumbre, este título. En esta situación actual del pías, ¿Será una alienación venir a misa mientras hay tantos intereses políticos, militares, económicos, a nuestro alrededor? Nosotros mismos somos protagonistas de esta historia temporal de la patria. ¿No será una locura apartarse de ese trajín donde está enfrascada toda la república para venir a pasar un momento tranquilo de adoración a nuestro Dios? ¡De ninguna manera! Si lo que está salvando al mundo es esto: es Cristo sacerdote presente por su pueblo sacerdotal en la tierra. Y al hacer esta reflexión de hoy, yo les invito a que junto con los sacerdotes festejados, todos los sacerdotes -si acaso me están escuchando- y todos ustedes, pueblo sacerdotal, asumamos en serio nuestro papel de pueblo de Dios, de sacerdotes, de obispos; no para alienarnos de la historia de El Salvador, sino para ser en esa historia lo que Cristo quiere que su pueblo sea: sal, luz, fermento.

Ojalá, y este es el afán más importante que yo quisiera vivir y hacerme comprender, que yo predico y trabajo únicamente para hacer Iglesia, para afianzar cada vez más en el mundo, en El Salvador, la presencia de una Arquidiócesis que de verdad sea Pueblo de Dios en medio de la república de El Salvador. Que sea Pueblo de Dios asi con estas características de las lecturas de hoy y que le dan a mi homilía este título:

EN LA IGLESIA SE PROLONGA LA LIBERACION SACERDOTAL DE CRISTO

Ojalá me hiciera comprender un poquito este gran misterio que ni yo lo entiendo en toda su totalidad pero que me hace vislumbrar que responsabilidad tan grande tenemos los que formamos esta Iglesia.

1o.) Misión de este Pueblo de Dios, ustedes y nosotros sacerdotes: Defensoras del monoteísmo. Dios solamente es uno. (Este es el monoteísmo que la Iglesia defiende y proclama).

2o.) Misión de la Iglesia en este tiempo y a través de las lecturas de hoy: Constructora de la civilización del amor. (Cuánto necesitamos este fermento de amor en una masa que se pudre de odio y de violencia).

3o.) La Iglesia es ministro del verdadero culto de Dios

He aquí, en síntesis, mi pensamiento y le pido al Espíritu Santo que la atención de ustedes, tan amable, se convierta en un propósito para que ustedes, los queridos sacerdotes en sus 25 años sacerdotales, el nuevo párroco, yo el servidor episcopal de la comunidad, todos hagamos sentir de verdad esta presencia de la Iglesia en El Salvador como fuerza liberadora sacerdotal de Cristo: 1º) Defendiendo al único Dios y Señor: el monoteísmo. 2º) Construyendo una civilización de amor y 3º) Siendo ministros del verdadero culto que el pueblo le tributa al verdadero y único Dios.

DEFENSORA DEL MONOTEISMO

a) Polémica de Cristo en la última semana

El evangelio de hoy nos sitúa ya en la última semana de Cristo. Hemos ido siguiendo, a través del evangelio de Marcos, ese peregrinar de Cristo en su subida hacia Jerusalén, anunciando ya tres veces su pasión; ha llegado la hora, ya entró triunfal el domingo de Ramos. Y aquellos días, entre el domingo y su muerte, son días de gran actividad porque allí, en el atrio del templo o en los alrededores, se entablan discusiones que se acaloran anunciando ya el trágico desenlace de aquel maestro de la verdad frente a tantas patrañas y mentiras o legalismos meramente humanos.

-Un episodio amistoso con un escriba
El episodio de hoy como que rebaja el tono de polémica para entablar una conversación de amistad con un escriba, un doctor de la ley, que le pregunta a Cristo de acuerdo con una gran discusión que había entre los maestros de Israel que trataban de organizar las innumerables leyes de Moisés y de la traición: ¿Cómo se pueden catalogar? ¿Cuáles son las principales leyes en torno de las cuales hay que poner los montones de leyes que hacen tan difícil la religión?

-Evocación del “Semá” o liturgia de Israel
“Maestro, ¿Cuál es el principal mandamiento?” le pregunta aquel maestro a Jesús. Y Jesús le contesta: “Lo que han escuchado”. Es hermoso que esta cita que ahora nos pone San Marcos corresponda a lo que los judíos llaman “la semá”; es decir, así comienza. La palabra “semá” quiere decir “oye”. “¡Oye Israel!”, es que así textualmente como Cristo citó, se encuentra en el libro del Deuteronomio como Moisés, según la tradición, ordenó a su pueblo grabarse estas palabras: “Escucha Israel, el Señor es nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser. Y el segundo es este: amarás a tu prójimo como a tí mismo”.

Moisés previene contra las idolatrías de Canaán
Nos invita Cristo abrir el libro del Deuteronomio y encontrar esta famosa profesión de fe en el único Dios y de compromiso con el amor total del hombre al único Dios. Nos invita a abrir el libro del Deuteronomio donde Moisés, a un pueblo que ha escuchado la revelación de un Dios viviente y eterno, le advierte el gran peligro al entrar a la tierra prometida: la tentación cananea. Los cananeos, hombres que adoraban los falsos baales, los falsos dioses.

-Solemne fe monoteísta
El pueblo que iba a entrar a esa nueva tierra, que según expresión bíblica produce leche y miel para expresar su abundancia, corría la tentación de que el Dios de Canaán era quizás más fuerte que el Dios que los había hecho peregrinar por un desierto árido y duro. Era una tentación teológica muy grande y Moisés, precaviendo esto, les dice: “Cuidado con adorar los falsos dioses, sólo hay un Dios, lo amarás con todo tu corazón. Las palabras que hoy te dijo, las grabarás en tu memoria, se las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa, yendo de camino, acostado y levantado; las atarás a las muñecas de tu mano como un signo, serán en tu frente una señal, las escribirás en las jambas de tu casa y en tus portales”. Como para decir, esta fe en el único Dios tiene que ser tu consigna personal, familiar y social. Tú eres el pueblo de Dios y te has de distinguir por tu entrega a ese Dios.

-Alcance patriótico del monoteísmo de Israel
Es una fe monoteísta en medio de un mundo politeísta, que adoraba muchos dioses, y tiene un alcance patriótico: Unido a esta fe en tu único Dios. Está tu posesión de la tierra y tus relaciones sociales y políticas con los hombres. Mientras seas fiel a este Dios, poseerás esa tierra que mana leche y miel; y las idolatrías serán tu gran peligro.

b) Nuestras idolatrías son también destrucción de nuestra patria

Queridos hermanos, yo quiero hacer una aplicación de esta palabra de Moisés a nuestro querido pueblo salvadoreño. Yo quisiera que en esta mañana todos también hiciéramos nuestra esa práctica que dos veces al día tiene el pueblo de Israel: recitar la Semá. Todo este texto de Moisés que les acabo de pronunciar lo rezan los judíos diariamente y así llevaban también hasta en forma material, colgadas en las muñecas de sus manos o colgando de sus gorros, las tiras que tenían escritas la Ley de Moisés, la Ley de Dios.

Por eso Cristo los criticaba cuando decía: “Ustedes hacen consistir su religión en hacer más largas las filacterias, en hacer más largas aquellas tiras y aquellas bolsas en que llevaban las escrituras de la revelación divina. Esas filacterias son cabalmente ésto, estas tiras que Moisés en un lenguaje figurado, no en el sentido literal, les está diciendo para que no se olviden, que en todos sus gestos, de manos y de frente, ante sus ojos piensen siempre que no hay más que un solo Dios.

Podrá decir un salvadoreño: eso era de otros tiempos, Claro los baales de Canaán eran de otros tiempos pero hay en nuestra tierra los baales, los ídolos de hoy, ante los cuales esta Iglesia que prolonga la misión sacerdotal de Cristo tiene que proclamar como Moisés, la fe en el único Dios. Este es el ministerio de los sacerdotes y decirles a los hombres que están adorando falsos ídolos, que cuidado, eso ofende a Dios, destruye la patria y ofende al Señor.

-Riqueza y propiedad privada
En mi Carta Pastoral yo señalo como tres peligros en el país. Tres grandes idolatrías. La primera es la de la propiedad privada y de la riqueza. Yo les invito a que en esta reflexión del único Dios verdadero pensemos, ante ese ídolo de la riqueza y de la propiedad privada, estas sabias palabras que en Puebla dijo el Papa Juan Pablo II a los pastores de América Latina: “Nace aquí la constante preocupación de la Iglesia por la delicada cuestión de la propiedad”. Y recuerda las tradiciones desde el principio del cristianismo que luego fueron sistematizadas por la sabiduría de Tomás de Aquino, que nunca le dieron un sentido absoluto, de ídolo, a la propiedad privada.

“Esta voz de la Iglesia, eco de la voz de la conciencia humana, que no cesó de resonar a través de los siglos en medio de los más variados, sistemas y condiciones socio-culturales, merece y necesita ser escuchada también en nuestra época, cuando la riqueza creciente de unos pocos sigue paralela a la creciente miseria de las masas.

Es entonces cuando adquiere carácter urgente la enseñanza de la Iglesia, según la cual sobre toda propiedad privada grava una hipoteca social…

Cristo no permaneció indiferente frente a este vasto y exigente imperativo de la moral social. Tampoco podría hacerlo la Iglesia. En el espíritu de la Iglesia, que es el espíritu de Cristo, y apoyados en su doctrina amplia y sólida, trabajemos siempre en este campo”.

O sea: no nos cansemos de denunciar la idolatría de la riqueza que hace consistir la verdadera grandeza del hombre en “tener” y se olvida que la verdadera grandeza es “ser”. No vale el hombre por lo que tiene, sino por lo que es. Sólo cuando se es idólatra del tener se es avaro y se oponen a los cambios sociales. Y si ahora hay un gran peligro en el país es esta idolatría; quizás la más grande tentación de este momento en que puede comenzar una transformación para la patria, la extrema derecha, los fanáticos de las riquezas, los ídolos del dinero, los que no quieren que les toquen sus privilegios, ya se estarán asociando con militares resentidos,  con hombres que quieran amar un contragolpe…

En estos días, hasta con nombres concretos de militares y de ricos, se ha denunciado un peligro insurreccional; no sabemos que tanto fundamento tenga, pero cierto que ideológicamente sí existe ese gran peligro. Mientras no se conviertan los idólatras de las cosas de la tierra al único Dios verdadero, tendremos en esos idólatras el mayor peligro de nuestra propia patria. Hemos de cuidar, entonces, de convertirnos al único Dios.

Cuando hablamos así no es ningún resentimiento social el que nos impulsa. Gracias a Dios, no adoramos la riqueza ni nos hace falta; cuando lo tenemos todo en el único Dios que ha creado las cosas de la tierra, nos sentimos infinitamente más desarrollados y ricos que los que creen consistir las riquezas en el oro y en las cosas de la tierra. “Cuando más se apega a este ídolo el corazón del hombre -dice el Papa en el Populorum Progressio está manifestando el íntimo grado de subdesarrollo moral”; que es la codicia, la avaricia, la envidia, el querer tener más, el querer subyugar a los otros bajo mi riqueza. En eso consiste el mayor subdesarrollo moral, porque la idolatría destruye al hombre y ofende a Dios.

-Seguridad nacional
Hay otra idolatría que la Iglesia tiene que denunciar y desenmascarar en nuestro tiempo. Y en este momento de la patria lo está haciendo y lo debe de hacer con valentía, es el ídolo del poder, sobre todo, cuando ese poder se ha llamado seguridad nacional: “Se absolutiza así el interés y el provecho de unos pocos -y entonces- …Se desorienta la noble función de la Fuerza Armada que, en vez de servir a los verdaderos intereses nacionales, se convierte en guardiana de los intereses de la oligarquía, fomentando así su propia corrupción ideológica y económica. Algo parecido ocurre con los cuerpos de seguridad que, en vez de cuidar el orden cívico, se hacen fundamentalmente organismos represores de los disidentes políticos, y finalmente, el Estado Mayor sustituye inconstitucionalmente las instancias políticas que deberían decidir democráticamente el curso del país”.

Entonces tenemos la omnipotencia de esos regímenes, el desprecio del individuo y de sus derechos, la total falta de ética en los medios para lograr sus fines, la seguridad nacional, sarcásticamente se convierte en la inseguridad…

Yo invoco todo  ésto con el espíritu de Medellín. En el documento sobre la pastoral de élites hay un apartado dirigido a los poderes militares y dice así: “Con  relación a las fuerzas armadas, la Iglesia deberá inculcarles que, además de sus funciones normales específicas, ellas tienen la misión de garantizar las libertades políticas a los ciudadanos en lugar de ponerles obstáculos. Por lo demás, las fuerzas armadas tiene la posibilidad de educar, dentro  de sus propios cuadros, a los jóvenes reclutas en orden a la futura participación, libre y responsable, en la vida política del país”. (7, 20)

Como ven, hermanos, la Iglesia no es pesimista, no participa de la ideología de aquellos que nada bueno esperan de los militares. La Iglesia señala los grandes pecados de los militares pero los está llamando a conversión, y espera que sea sincera la luz de esperanza que una juventud militar, verdaderamente orientada por estos ideales de nobleza, de servicio al pueblo, no busque su firmeza en su propia institución, atropellando al pueblo, sino en el pueblo, que lo sienta cerca y defensor de sus derechos y de sus intereses…

Para mí, esta es una hora de mucha esperanza. Y cuando estamos predicando aquí en función de nuestro ministerio, el monoteísmo, el único Dios que es la misión de la Iglesia; y queremos arrancar de los falsos ídolos a todos sus adoradores, así como le hemos dicho a los idólatras del dinero, también  a los idólatras del poder y de la fuerza de las armas les decimos que no hagan consistir en eso su grandeza, sino en usar esa fuerza al servicio de este pueblo que necesita. Ya lloró mucho, ya sangró demasiado para que busquemos, más bien, medicina más amplias…

-Las organizaciones
Pero también digo en mi carta pastoral, y ahora lo hago repitiendo a la luz de la palabra de Dios con Moisés que llama a su pueblo a adorar a un único Dios: cuidado con los falsos baales, que hay otro gran peligro de idolatría entre nosotros y es la organización. La organización que originariamente surge de un derecho del pueblo de organizarse, para defender al pueblo.

Esto es muy bueno, lo hemos dicho mil veces: que la Iglesia defiende este derecho del pueblo de organizarse. Pero que, naciendo con fines tan nobles, se puede prostituir también en una falsa adoración cuando se absolutiza, cuando se considera como valor supremo la organización y ya se subordina a ella todos los otros intereses aunque sean del pueblo. Ya no interesa el pueblo sino la organización. Son idólatras también. Esta absolutización de la organización en la práctica se fanatiza de modo que ya no son los intereses; y aquí están los grandes peligros.

Cuando una organización deja de buscar el único absoluto que debe ser Dios dando el bien común a la patria, politiza demasiado su actuación, como si la dimensión política fuera la única o la principal en la vida personal de los campesinos, de los obreros, de los maestros, de los estudiantes y de todos aquellos que la componen. Es peligroso politizar la vida hasta el punto de creer que todo es política. La política es una dimensión de la vida pero no es toda la vida.

Otro absurdo de la absolutización de una organización, es ésta: trata de subordinar a sus objetivos políticos la misión específica de otras organizaciones gremiales, sociales y hasta religiosas. Es el caso de manipular las profesiones al servicio de un objetivo político y se llega hasta a querer manipular a la Iglesia para que sirva a la política. Son muchos los que caen en esta tentación de querer una Iglesia politizada, lo cual no puede ser. Si la Iglesia habla de política es siendo Iglesia, pero no dejándose manipular por nadie…

Otro gran peligro de esta idolatría al subordinar todos los otros intereses del pueblo a sus ideales políticos, se desinteresa de lo que originariamente fue, tal vez, el anhelo de un pobre campesino, de un obrero: mejorar su situación; y se convierte ya en una campaña política que lo puede llevar a trágicas consecuencias. Sí, es cierto que hay que luchar hasta la muerte pero hay que saber orientar para que esa muerte valga la pena y no para morir de cualquier modo. Llega a tan alto grado el sectarismo de la organización idólatra, que le impide establecer diálogo y alianza con otro tipo de organización también reivindicativa. Si en esta hora los salvadoreños buscan por diversos caminos la salvación de la patria, ¿por qué querer aferrarse a sólo mi caminito y no querer entrar en diálogo y en negocio con los otros caminos? ¡Entre todos podemos encontrar la solución!.

Fíjense que dice el Concilio Vaticano, aún hablando de los cristianos que toman opciones políticas distintas, dice: “Muchas veces sucederá que la propia concepción cristiana de la vida incline a los cristianos, en ciertos casos, a elegir una determinada solución. Pero podrá suceder, como sucede frecuentemente y con todo derecho, que otros fieles guiados por una no menor sinceridad juzguen del mismo asunto de distinta manera. En estos casos de soluciones divergentes aún al margen de la intención de ambas partes, muchos tienden fácilmente a vincular su solución con el mensaje evangélico. -Está manipulando el mensaje evangélico, como si él tuviera el monopolio del evangelio-. Entiendan todos -dice el Concilio- que en tales casos a nadie le está permitido reivindicar en exclusiva a favor de su parecer la autoridad de la Iglesia- Nadie puede decir: la Iglesia está conmigo-. Procuren siempre hacerse luz mutuamente con un diálogo sincero, guardando la mutua caridad y la solicitud primordial por el bien común”.

-El placer… el sexo
Creo que es bien claro como la Iglesia predica el monoteísmo sobre todas las falsas idolatría. Y podíamos agregar, en este punto de la misión de la Iglesia, que hay otros ídolos más vergonzantes que los que se acaban de mencionar, y son el ídolo del placer, el ídolo del sexo, el ídolo de los vicios. ¡Cuántos hombres están ahora al margen de todo lo que está pasando en la patria! No les importa el bienestar, sólo les importa el placer carnal, el darse gusto ellos, el egoísmo, el hedonismo. Todo ésto, hermanos, es una idolatría tanto más perniciosa cuanto más vergonzosa sea. Va acabando con la fidelidad de los matrimonios, con la nobleza de la fecundidad humana, con la grandeza de la maternidad de la mujer. ¡Cuántos sacrificios de los verdaderos valores a este ídolo del sexo y del placer! Ante todos estos ídolos la Iglesia proclama el gran mensaje que Cristo le recordó al escriba en vísperas de su muerte: “El Señor nuestro Dios es solamente uno”. En esto está la síntesis de nuestra misión monoteísta en el mundo.

HECHOS CIVILES: RESPONDEN A LAS TRES IDOLATRIAS

A la luz de estas idolatrías, permítanme que aquí me detenga también a resumir los acontecimientos de la semana; porque todo lo que ha pasado hoy, si hay algo de bueno en nuestra semana, es lo que busca a través del bien común de la patria, el servicio de Dios. Y quiero decir, ante todo, que de ésto hay mucho en nuestra patria. Yo creo en la buena fe de muchos políticos de hoy. Yo creo que una puerta entreabierta está frente al porvenir de la patria, que la podemos acabar de abrir entre todos y podemos echar a perder entre todos también.

Yo creo, hermanos, y esto no es ninguna bendición a ningún golpe de estado, que si de veras se llenaran estas recomendaciones que la Iglesia hace hoy: buscar el bien común del pueblo y desde el pueblo adorar al único Dios, no  me cabe duda de que allí brilla el camino de nuestra salvación, pero si de veras comenzamos a cerrar esa esperanza con los acontecimientos tan dolorosos de esta semana recién pasada, se siente sobre la patria una desesperanza sin igual, sangre, horror. Yo no quisiera que se siguiera caminando por estos derroteros tan peligrosos por donde ha ido la historia en esta última semana.

A pesar de las promesas de la Junta de Gobierno esta semana tenemos que lamentar los sangrientos sucesos del lunes y miércoles, cuyo saldo ha sido más de 80 muertos y 100 heridos. Tanto, con respecto a la manera del 29 como la del 31. Existen dos versiones contradictorias: la de los cuerpos de seguridad y la de las organizaciones populares. Es urgente que se haga una investigación exhausiva sobre quienes fueron los que iniciaron tan trágicos incidentes y se publiquen los resultados con sus pruebas, sea quien sea el que los haya comenzado. La mayoría de los testigos presenciales imparciales coinciden en condenar la crueldad y la saña con que los cuerpos de seguridad atacaron a los manifestantes y al pueblo en general… Y esto aún después que ya habían dispersado la manifestación. Sólo así se explica, pero de ningún modo se pude justificar, el número tan elevado de muertos y heridos.

Se ha pretendido responsabilizar de tanta muerte sólo a las organizaciones populares acusándolas de provocadoras y pretender desestabilizar al gobierno, pero son pocos los que se han atrevido a señalar a los cuerpos de seguridad que probablemente son los mayores responsables y culpables de que haya habido tanta muerte.

Yo tengo el encargo, me lo han suplicado las Ligas Populares 28 de Febrero, que lea esta carta; solamente voy a leer una parte porque es muy larga: “En espera de que ésto contribuya a reducir las consecuencias de la confusión que los medios de difusión pública han generado con la tergiversación de las informaciones:

1o.) Nuestra organización niega rotundamente la acusación de haber provocado a los cuerpos de seguridad cuando cometieron la masacre del 29 de octubre.

2o.) Que dicha represión estaba fríamente preparada y que hay numerosos compañeros capturados que aumentan el número de desaparecidos -reos políticos-.

3o.) Que condenamos los aprobiosos actos de saqueo que grupos de ladrones, al amparo de la complicidad de los cuerpos de seguridad, cometieron… en contra de los pequeños comerciantes de la Plaza 14 de Julio, el día de la masacre.

4o.) Que pedimos al Señor Arzobispo, al Socorro Jurídico del Arzobispado, a la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador, interceder para lograr garantizar la vida de los capturados, desaparecidos y de los heridos, así como su inmediata libertad…”

También tenemos la valiente declaración de la Comisión de Derechos Humanos, que yo podría también solidarizarme con sus consideraciones y conclusiones finales, cuando dice:

1o.) Que no es por medio de la fuerza militar, del aparato coercitivo del Estado, como se van a solucionar los problemas políticos.

2o.) Que los hechos represivos contrastan con las promesas formuladas por la Junta Revolucionaria del Gobierno, que se comprometió a respetar los derechos humanos y el pluralismo ideológico y demuestra en la práctica una continuidad en el uso de los métodos represivos del gobierno anterior.

3o.) Que por medio de estas acciones violatorias de los derechos humanos, la Junta Militar y su gabinete se aíslan cada vez más de la población y están impidiendo en forma casi irreversible la confianza, credibilidad y apoyo masivo del pueblo; y gestando más angustia, terror y desconfianza.

En consecuencia, condena los hechos denunciados por ser violaciones al derecho a la vida, a la organización, movilización y libertad de pensamiento. Exige el cese inmediato de los métodos represivos en contra de la población, y se respeta efectivamente como se prometió los derechos humanos. Hace un llamado a los elementos civiles y de la juventud militar, honestos y consecuentes que se encuentran todavía integrando el gabinete y la Junta Militar para que hagan todo lo que esté a su alcance para lograr el respeto efectivo e inmediato del derecho a la vida, a la integridad personal, la organización, a la libertad de reunión y al hecho de discentir ideológicamente…

El martes hubo un enfrentamiento entre los manifestantes e infantes de marina de Estados Unidos. Los resultados son elocuentes: la manifestación fue disuelta con gases lacrimógenos sin tener que lamentar ningún muerto, sino sólo algunos heridos leves. En cambio, las manifestaciones disueltas por nuestros cuerpos de seguridad causaron muertos y heridos…

Quizás los cuerpos de seguridad están reprimiendo en una forma brutal, más brutal que en el régimen anterior, porque tratan de evitar el que gane credibilidad este nuevo gobierno… Y esta palabra la digo, precisamente, porque creo en la honestidad de una juventud militar que puede darle el verdadero rostro que la Constitución  quiere, a nuestro ejército. Pero mientras no haya más energía en esta destitución de su verdadera dignidad, podrán ser juguetes de los que siempre han manipulado hasta lo más sagrado de nuestra patria… Entre los miembros de los cuerpos de seguridad hay quienes son responsables de los crímenes pasados y temen ser desenmascarados y enjuiciados por este régimen…

Quiero contarles una trágica experiencia del jueves por la noche. Las Ligas Populares tenían cautivo a un guardia que intentó meterse con arma al templo de El Rosario; y hacia la noche me dijeron que la situación era bien peligrosa porque el cuartel de la Guardia estaba dispuesto a irlo sacar vivo o muerto, y que viera si podía interceder. Con mucho gusto fui a buscar solución pacífica a este grave asunto. También llegó el Señor Fiscal, otros sacerdotes y nos dimos cuenta que el problema no existía. Sí estaba preso el guardia, porque intentó meterse con armas y los de las Ligas lo tenían cautivo, pero habían llamado al Fiscal para entregárselo a él, y no había llegado. En cambio había llegado la noticia a la Guardia de que lo estaban torturando y de que lo iban a matar poco a poco.

Yo soy testigo de que lo entregaron cuando ya casi a la una de la mañana la Guardia estaba rodeando la Iglesia y amenazaba lanzar todo su cuartel si no lo entregaban. ¡Fueron momentos bien difíciles! Apresuré a las Ligas, junto con los intermediarios, a que entregaran a ese hombre y de hecho lo entregaron y se sosegó la tormenta que se veía venir. Pero lo que estoy diciendo aquí, la agresividad, la he sentido de cerca; pero al mismo tiempo notaba también en jefes jóvenes el afán de poner calma y la capacidad de dialogar. Pero en los otros sectores, una agresividad casi incontrolable. Esto me está diciendo, hermanos, lo que estoy queriendo confirmar aquí, que es necesario una depuración, pero prudente.

Luego sucedía cosa parecida con el cuerpo de la Policía, que según había ido a mal informar, estaban también presos dos policías, y no había nadie. Hasta que admitieron un cateo. Yo personalmente los acompañé y no había nadie ni entre los muertos, ni entre los vivos; eran 21 cadáveres allí. Así se sosegó también esta nueva segunda fase de la tempestad del jueves en la noche.

Pero me doy cuenta que si estamos viviendo así, separados por un abismo de desconfianzas y de temores, el mal existe y es necesario que estos agentes de la seguridad tengan en cuenta que ellos muchas veces han sido mandados y que en un caso de depuración de los cuerpos de seguridad, a quienes hay que juzgar y castigar son a los altos jefes que han podrido las mentes de esos hombres… Esta es la gran tarea del nuevo gobierno, porque aquí está el gran peligro de continuar dando la fea figura: de que continúa la represión y peor que antes; porque muchos quieren encubrir sus crímenes con nuevos crímenes. Y ésto no hay que tolerarlo…

Junto con la sanción de los dirigentes culpables, yo sugería la vez pasada estimular a los subalternos a que colaboren a esta purificación. Yo creo en la bondad del hombre aún cuando se hayan pervertido por envenenamiento de ideas. Hay terapias, hay curaciones del hombre, y por eso, por favor, no desconfiemos de nadie mientras quede una chispita de esperanza de conversión;; pero sí hagamos lo posible para que esa conversión se realice con sinceridad. Yo creo que todos necesitamos convertirnos cada vez más al único Dios verdadero.

No me explicó como la Junta de Gobierno, a través de la Secretaría de Comunicación de la Presidencia, emitió un comunicado oficial en el que se dá un juicio precipitado de los hechos sin haber atendido las versiones de ambas partes. En lugar de ordenar una exhausiva investigación, la Junta trató de justificar la masacre arguyendo que el gobierno ha respondido a la agresión de los manifestantes en ejercicio al derecho de la legítima defensa de la ciudadanía y como medida de protección para la gran cantidad de personas que pudieron ser víctimas inocentes de estos actos. Una de las condiciones para que se de la legítima defensa, téngalo muy en cuenta sobre todo quienes son inclinados a la violencia. Para que haya legítima defensa, tiene que llenarse este requisito: “Que la acción defensiva resulte promocionada a la acción del injusto agresor”. Si alguien viene a ofenderme con las manos sin armas, yo no debo darle una respuesta con armas… Aún cuando existieran motivos que ofenden, pero de ningún modo puede ser proporcionada una defensa que deja tanta masacre ante una manifestación. Los medios bélicos utilizados y los resultados están hablando que allí se conculcó este principio de moral… Ni tampoco se puede decir que fue en defensa de las personas inocentes, pues gran cantidad de los inocentes resultaron muertos en aquel acto…

El Fiscal de la República, que estuvo también en aquella noche aciaga del jueves en la Iglesia de El Rosario, ha prometido hacer una exhausiva investigación.  Esto es lo que hay que hacer. Yo felicito al Señor Fiscal y le suplico que no vaya a suceder con su promesa lo que tanto repitieron en los regímenes anteriores… Si hay una ruptura con el pasado, esta es una de las mejores señales: “que se cumpla lo que dice”.

Con respecto a la masacre del desfile bufo, también trágicamente desenlazado, el Ministro de Defensa informó que habían destituido al encargado de Relaciones públicas de la Policía de Hacienda por haber mentido al declarar que este cuerpo de seguridad no había participado en los sucesos del miércoles. Magnífico por ese gesto, pero no me deja totalmente satisfecho, porque… eso no resuelve la duda de por qué tuvo que mentir. Si la Policía de Hacienda fue tan sólo víctima de una provocación, ¿por qué pretende ocultarlo?

El gobierno de Estados Unidos, por lo menos en dos ocasiones en esta semana, ha manifestado su apoyo a la Junta ofreciéndole ayuda económica y militar. Más parece que la mejor forma en que Estados Unidos puede ayudar en este momento a El Salvador es condicionando su ayuda a que el gobierno salvadoreño purifique los cuerpos de seguridad… resuelva satisfactoriamente el problema de los desaparecidos y sancione a los culpables… Si no se hacen estos pre-requisitos, la ayuda que Estados Unidos pueda hacernos militarmente sólo estará reforzando a los opresores del pueblo, aunque sea… armándolos con bombas de gases lacrimógenos y chalecos anti-balas. Eso servirá para reprimir con más confianza al pueblo…

Una consecuencia de todo ésto fue el entierro de 21 cadáveres en la Iglesia de El Rosario. Ha habido muchas protestas, ha habido también voces de comprensión y casi le echan la culpa al Arzobispado de por qué lo permitió. Yo les digo que los hechos consumados no se permiten. Los hechos son hechos, así sucedió sin consentimiento de la autoridad. Y en casos graves la Iglesia está de acuerdo en el tratamiento de los cadáveres que sea para el bien común. Y según dicen las Ligas ellos no quisieron hacer el entierro porque preveían más sangre; y si así es de verdad, lo cual entraría también en la investigación exhausiva, yo creo que fue prudente sepultarlos en el templo… En tiempos normales hay que pedir dos permisos. Uno a la Santa Sede, sólo el Papa puede permitir el entierro en la Iglesia; y otro a la autoridad civil, que es la Asamblea, cuando hay Asamblea. Por tanto, pues, no sólo soy yo, sino que la autoridad civil también tiene parte en este asunto. Y de mi parte digo que ; cuando sea la hora de poder legalizar las cosas, se hará; mientras tanto sólo me toca informar a la Santa Sede de lo que ha pasado con la explicación debida, lo cual no me dá ningún temor…

Por otra parte, los movimientos políticos populares en esta semana han hecho obras muy groseras. Han asesinado por lo menos a 8 miembros de los cuerpos de seguridad, han secuestrado al señor Jaime Hill Angüello y otra serie de hechos que sería imposible enumerar. ¡Qué ambiente de violencia en que vivimos! Aquí se valen muchos de la situación hasta para asuntos personales, quizás. Por otra parte no han liberado a los cuatro secuestrados. Yo me solidarizo con la angustia de todas estas familias y hago un nuevo llamamiento para que cese esa violencia. Quiero decir a los violentos de la izquierda que con ésto están provocando un contragolpe de derecha, y quien sabe si son ya instrumentos de esa manipulación que ya se anuncia hasta con nombres. ¡No hay que jugar con el polvorín de nuestra patria!

La Junta de Gobierno nombró al Fiscal General de la República, aun delegado de la Corte Suprema de Justicia y otra persona honorable para la investigación de los desaparecidos. Ellos han declarado que están dispuestos a aclarar el paradero de los desaparecidos. También la Junta ha formado una comisión ex profeso para ello. Esto nos dá también otra esperanza. Ojalá que la comisión que cuenta con el total apoyo del pueblo, y lo obliga a dar un informe verdaderamente ceñido a la realidad, cuente también con el apoyo de los militares miembros de la Junta y de todos los que son responsables en esta nueva situación del país. Que estos militares sean enérgicos y efectivos, y que la Junta de Gobierno que tuvo la oportunidad de unirse con los cuerpos de seguridad, logre que esta comisión cuente con el apoyo de las fuerzas del país; y que el pueblo encuentre una respuesta a suya demasiada larga angustia de la ausencia de sus seres queridos.

El problema de los desaparecidos el gobierno actual lo ha tratado como herencia del pasado, pero ya hay desaparecidos también en este régimen y de los cuales tampoco se sabe su paradero. Entre ellos yo estoy reclamando en lo personal como Iglesia, al sacristán de la parroquia de Soyapango, que fue llevado junto con el párroco a la Policía de Hacienda y no se ha sabido de él…

El Papa Juan Pablo II, también refiriéndose a estos hechos en otras repúblicas, dijo en la Paz de San Pedro esta semana que con frecuencia se hace presente el drama de personas desaparecidas o perdidas, en Argentina, en Chile: “Rezad para que Dios reconforte a aquellos que no tienen la esperanza de volver a abrazar a sus seres queridos -dijo el Papa-. Compartamos plenamente su dolor y no perdamos la confianza en que tan dolorosos problemas sean resueltos por el bien no sólo de los parientes interesados, sino por el bien y la paz interna de las comunidades tan amadas por Nos”. También el Papa dijo que: “…los derechos inalienables y fundamentales del hombre son indispensables condición para la paz en el mundo, así como en cada país y en cada comunidad…”.

En el afán del gobierno de dar resolución a este problema, la Iglesia ofrece -como ya lo hizo- los servicios de su Socorro Jurídico, donde tiene una lista de casos bien comprobados que pueden servir a la Comisión Investigadora. Reitero una vez más que la Arquidiócesis continuará solidaria con esas familias hasta que obtengan la libertad de sus seres queridos… o en caso de que los hayan asesinado, una información exhausiva del crimen, junto con una debida indemnización y sanción de los culpables…

Otro acto vandálico fueron las bombas en El Diario de Hoy y en La Prensa Gráfica. Aunque ya ante ustedes he denunciado muchas veces los cómplices silenciosos y la parcialidad de la información de estos medios de comunicación, no apruebo de ninguna manera el que se combata esta violación al derecho de información y expresión, con la violencia. Las ideas se combaten con ideas, no con bombas ni armas…

Escuchamos también el programa de emergencia del gobierno y es muy halagador. Reactivación de la economía con clara orientación al beneficio popular, creación de empleos, control selectivo de la inflación. Y en el plan político, hacer vigentes los derechos humanos, ruptura con los vicios políticos del pasado, incremento de la participación popular en la gestión del gobierno, erradicación de la corrupción. Quiero sentir en esas palabras un nuevo hálito de esperanza y un llamamiento para que de veras se conviertan en realidad esos planes que tanto los necesita nuestro pueblo.

Tengo que referirme también en esta proclamación de la idolatría de la violencia y de la organización, y las otras idolatrías, a la situación de la ocupación de los ministerios. Ya liberaron a la mayoría de los empleados que estaban como rehenes. Y allí hay personas que no tienen parte en los ministerios, como me informaron de un grupo de caficultores que precisamente había ido al Ministerio de Economía a negociar en favor de medianos y pequeños cafetaleros. La Junta ha propuesto al Bloque Popular Revolucionario dialogar con él si libera a los rehenes que faltan. Me parece un gesto positivo de la Junta el que haya reconocido como interlocutor a los miembros de una organización popular, cosa que en el régimen anterior no había sucedido. Me parece también muy positivo que la Junta haya manifestado una actitud de diálogo e interés por estudiar las propuestas del Bloque.

Por otra parte comprendo la desconfianza de la organización que no quiere liberar a los rehenes porque temen ser reprimidos tan brutalmente como lo fueron las manifestaciones populares realizadas esta semana…

Me solidarizo con la angustia de las familias de los rehenes, comprendo su angustia. Algunas me han buscado para mediar; pero la mediación, les repito, tiene que ser de las dos partes y el Bloque Popular Revolucionario no ha querido admitir la mediación del Arzobispo. Para superar este impasse de las negociaciones y atender al dolor de tanta gente que se siente oprimida como por un verdadero fascismo, sufren la ausencia de sus seres queridos. Yo sugiero, encarezco al Bloque Popular Revolucionario y a la Junta de Gobierno, que vean como superan las dificultades para entrar en un diálogo, y lo primero que negocien sea la liberación de los rehenes. Lo mismo deben hacer las otras organizaciones. Me consta, porque he mediado, que la Junta ha ofrecido diálogo a otras organizaciones pero ellas no han aceptado.

Dice nuestro dicho: “hablando se entiende la gente”. Aprendamos a hablar el lenguaje político y no sólo el violento. Seamos ágiles en replantear nuestros análisis y cuadros cuando no corresponden ya a la realidad. La historia no se enmarca en sistemas rígidos. La historia es vida y quien se mete a manipular esa vida de la historia en política, tiene que ser un hombre no cerrado a sus cuadros, sino abierto para comprender en esos cuadros, la agilidad de la historia. Esto hace falta: que estos grupos organizados sean verdaderas dirigencias políticas, sean educadores del pueblo y que sean de verdad fuerzas sociales que sepan presionar y orientar pero sin cerrazones, sino abiertos, porque lo que interesa hoy más que nunca es el bien de la patria antes que el bien de la propia organización… Perdonen queridos hermanos, pero en este llamamiento creo que está la base de las soluciones. Nadie tiene la clave y por eso todos estamos sufriendo, pero entre todos la podemos encontrar.

Por eso quiero felicitar al Colegio Médico de El Salvador, que en su pronunciamiento hace un llamamiento. “Consideramos la participación de otros sectores profesionales en sus distintas áreas, necesaria a fin de que el país entero pueda ir mucho más adelante del nivel actual y devolver la confianza de toda la nación, en el proceso que se inicia y que será la participación de esos cuerpos profesionales, la que permitirá la depuración de elementos deshonestos e inmorales que por lustros han envilecido todas nuestras instituciones”. Así podemos decir, pues, que todos estamos llamados a poner nuestro granito de arena en esta hora de construcción nacional. No destruyamos, construyamos y por eso la Iglesia ofrece (y ya voy a ser muy breve en estas otras conclusiones de mi homilía) la segunda misión de la Iglesia.

2.) CONSTRUCTORA DE LA CIVILIZACION DEL AMOR

a) Perfecciona al Viejo Testamento

El Viejo Testamento que Cristo cita en su diálogo con el escriba, le recuerda el principal mandamiento: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente, con todas tus fuerzas” y recuerda como allí estaba la base de gran nación que se llamó pueblo de Dios, mientras se entregara al único Dios con todo su corazón. Es lo lógico del diálogo: no hay más que un solo Dios yo debo darle a él todo mi ser, mi corazón y mi vida. La alianza con Dios no es asunto jurídico sino de entrega, de amor, de todo mi ser. Pero Cristo perfecciona esa ley del Viejo Testamento cuando le responda al legista de su tiempo: “La segunda ley es esta: amarás a tu prójimo como a tí mismo. Lo original de Cristo está en unir en un solo precepto, bajo una sola motivación, el amor del prójimo con el amor de Dios. Y ésto es lo original de los cristianos: que amamos por Dios.

-Puebla… la civilización del amor
Por eso, cuando Puebla invita a Latinoamérica a la opción preferencial por los pobres, dice: “no es ninguna división, es el llamamiento sin distinción de clases, a ricos y pobres, para que nos interesemos del pobre como de nuestra propia causa. Más aún, como causa de Cristo que dirá: “todo lo que le hagas a él, a mí me lo haces”. Se identifica Cristo con el hombre y puede decir: “el primer mandamiento es amar a Dios; y el otro tan semejante a éste, como amar al prójimo por amor de Dios”.

-La fuerza que caracteriza al hombre: el amor…
Si tuviera tiempo analizáramos aquí el mensaje de Puebla cuando llama a construir la civilización del amor. Sólo me interesa decirles una frase. Muchos creen que este llamamiento del amor es ineficaz, es insuficiente, es débil; y ésto es tan real, que algunos de los periodistas que me entrevistan me  preguntan  mucho  esto: ¿y usted que predica el amor, cree que el amor puede resolver ésto? ¿No cree que no hay más camino que la violencia, si en la historia sólo la violencia es la que ha logrado los cambios? Les digo: si de hecho ha sido así, es un hecho que el hombre no ha usado todavía la fuerza que los caracteriza. El hombre no se caracteriza por la fuerza bruta, no es animal. El hombre se caracteriza por la razón y por el amor…

Y dice Puebla a quienes piensan que predicar el amor es una debilidad, les decimos que no ofendan a Cristo, por que Cristo es el que nos mandó a creer en el amor, él, que por amor salvó al mundo entero. Lo que pasa es que todavía no hemos estrenado la fuerza del amor. Si vemos a nuestro alrededor desconfianzas, violencias, temores, venganzas, ¡lejos de nosotros!

Puebla dice: “No hay más satisfacción profunda que la de saber perdonar, la de saber reconciliar”. Yo creo que esta es la palabra de orden de la república, reconciliémonos, no nos polaricemos, vivamos la integridad del amor. Seamos capaces de cumplir lo que Cristo decía: que el amor no es sólo al que te hace el bien y te cae simpático; amor también es amar a tu enemigo, saberlo perdonar y saberse dar la mano con él, para juntos construir este bien que a los dos nos interesa.

3.) MINISTRO DEL VERDADERO CULTO DE DIOS

-Comentario del escriba
Hermanos, termino ya con un pensamiento sacerdotal. Cuando digo: la Iglesia es ministro del verdadero culto de Dios, me refiero a aquel comentario tan bonito que le hace el escriba a Jesucristo ante la respuesta del mandamiento principal. Le dice el escriba: “Muy bien maestro, tienes razón cuando dice que el Señor es uno sólo y no hay otro fuera de él y que amar con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios”. Jesús viendo que había respondido sensatamente, le dijo: “No estás lejos del Reino de Dios”. Esta es la cercanía del Reino de Dios, cuando comprendemos que nuestra religión no es sólo culto, no es sólo rezo, teniendo en el corazón el odio.

-Sacrificio espiritual
El verdadero culto es el culto espiritual, el que ama, el que se entrega por el servicio a los demás, el que va a misa el domingo después de haber vivido una semana de entrega en el hogar, en la profesión, y haber vivido no para él sino para los otros. El culto espiritual es antes que el culto estructural. La misa en sí no tiene un sentido, aunque sea la presencia de Cristo muriendo por nosotros, si nosotros no venimos con ánimo de Cristo que se entrega.

Sintonizar con él es lo que San Pablo también nos dice en la segunda lectura que ha sido como el tema principal: Cristo, el eterno sacerdote entregándose de una vez por todas, santifica a todo el pueblo. ¡Qué fecundo es el amor y que fecundo es el culto que se dá a Dios cuando parte de la profundidad del amor!

ACONTECIMIENTOS ECLESIALES

Nuestra Iglesia quiere ser eso, precisamente. Por eso, queridos hermanos, al tratar de invitarlos a que vivamos este culto como pueblo sacerdotal de Dios en nuestra misa dominical, y siempre que adoremos a Dios, espero seamos realización en el amor. Es esta Iglesia que ha vivido acontecimientos tan llenos de amor como éstos:

Mañana celebra el centenario de su fundación la congregación de Religiosas Franciscanas de la Purísima. Una congregación que tuvo su origen en Murcia, en España, hace un siglo. La Madre Francisca Paula Gil Cano, fue su fundadora.  Aquí en El Salvador iniciaron su trabajo en Usulután en 1932; atendieron el asilo Castillo de Santa Ana y hoy tienen la clínica de la parroquia Concepción de San Salvador y un colegio en Metapán. Hasta ellas llegue, pues, nuestro cálido saludo de amor y de felicitación.

La Iglesia testimonia el amor. En la parroquia de Colón hubo como 20 matrimonios y muchas confirmaciones. Yo quiero felicitar al Padre Nicolás Menjívar, a las religiosas del Sagrado Corazón, y a los catequistas por haber santificado tantos hogares hace ocho días.

La Escuela Madre Catherina Di Maggio hizo una actividad para ayudar a la YSAX y sus alumnas, que son pobres, estregaron ¢ 500. Yo quiero felicitar a su directora la Madre Socorro, a sus maestros y a las alumnas principalmente; hacer, con este ejemplo, un llamamiento para que: “No dá el que tiene sino el que quiere” y nos sigan ayudando al sostenimiento de la emisora cultura de la Iglesia.

En El Paraíso, las hermanas Bethlemitas celebraron una bonita consagración de niños a la que no puede asistir por mis ocupaciones. Le agradezco el regalo que me mandaron.

En La Palma, ayer también me dio gusto ver la promoción que el Padre Vito Guaratto está realizando allá a través de una academia de corte y confección; y de una casa de espiritualidad y de promoción que se está haciendo al lado del convento.

Quiero también solidarizarme con el grupo María Auxiliadora del Movimiento Familiar Cristiano en su campaña para ayudar a los damnificados de la explosión de una coheteria en Ciudad Delgado. Esto me lleva a llamar también a la caridad de todos, el amor de los cristianos, para ayudar a tantos que en estas circunstancias han quedado en la pobreza. Sus incendios, otros latrocinios, etc., nos invitan a nosotros a responder con el amor de Dios.

Este día están celebrando una convivencia las comunidades catecumenales, en Planes de Renderos. Que el Señor bendiga este esfuerzo de santificarse en la Biblia.

Quiero agradecer al Ingeniero Duarte, sus expresiones de elogio en su programa de televisión, lo mismo a la solidaridad del Sindicato Unión de Trabajadores de la Construcción, y al Foro Popular.

Finalmente, quiero decirles hermanos, que si no hay un cambio brusco de circunstancias, haré el viaje que les había estado anunciando a la reunión ecuménica del Consejo Nacional de Iglesias Cristianas de Estados Unidos, donde tendré participación el próximo jueves y quiero llevar una participación no personal. En mi discurso que he preparado, digo que no voy solo sino unido con mis queridos sacerdotes, religiosas y fieles, la comunidad de la Arquidiócesis, que va a decirle a las comunidades cristianas, católicas y protestantes de Estados Unidos, su agradecimiento por las diversas muestras de solidaridad y por este aprecio que significa la invitación que me han hecho…

Antes de pasar al altar, para celebrar con el eterno Sacerdote y con los queridos hermanos sacerdotes que van a concelebrar conmigo, les pido un momentito más de paciencia para que leamos el nombramiento del Padre Ramiro y escuchemos dos breves mensajes, tanto del nuevo párroco como de uno de los sacerdotes festejados.

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