Su Pensamiento

No.1747 Pág. 1 – LAS FIESTAS DE LA REINA…

Albores eucarísticos. Las fiestas de la Reina se abren con un albo preludio de eucaristía. Desde la espiritual capilla de la Medalla Milagrosa desfila la piedad migueleña el 17 de noviembre por la parte escoltando la custodia que lleva en triunfo al Santísimo Sacramento: La misma realidad divina de aquel inolvidable triunfo eucarístico de 1935, y como entonces San Miguel de fiesta se arrodilla para recibir en las fiestas de la paz la bendición del divino Rey del Pacífico.

Honores de Reina. 18 de noviembre; el viejo portón de San Francisco se abre de par en par. Adentro de la Reina con atavíos de blancura impecable se yergue en hombros de soldados sobre el significativo fondo del escudo nacional y los pabellones de la Iglesia y de la Patria.
Afuera tambores y clarines anuncian la proximidad de la Reina. El ejército migueleño ordena a sus tropas bajo la hábil disciplina de tres esbeltos oficiales para rendir honor de Reina a la Reina de San Miguel que aquella mañana se diría una Reina que pasa revista a las tropas…
Es un ambiente de valor. Tras las filas de los soldados que inicia la cruz y acompaña tambores y trompetas, siguen ordenadas filas de hombres.
Catedral se ilumina con la presencia del más preciado tesoro migueleño: La Virgen de los pródigos. Y toca a los soldados iniciar la concurrida romería de la Paz. El Excmo. Sr. Obispo celebra la misa de los soldados en la que comulga cerca de un centenar de ellos y al final S.E. después de una elocuente alocución a los que llamó: "Soldados de la Paz", confiere la confirmación a veinte soldados.
Gracias a la benévola colaboración del Sr. Comandante Departamental, Coronel Salinas, del Mayor Núñez, Capitán Trejo, y demás oficiales, fue posible escribir también este año esa página de triunfo que los militares, a las órdenes del estimado General, Vidaurre, iniciaron el año pasado y por cuya continuada prolongación hizo fervientes votos el Excmo. Sr. Obispo.
En los esplendores de la Asunción. 19 de noviembre. Amanece entre nosotros el Excmo. Monseñor Aparicio que invitado por Mons. Machado, afianza su tradición de buen oriental de estar en San Miguel para las fiestas de la Reina. De manera especial se le invitó para la comunión de los niños y para la Academia Asuncionista. Y entraba Mons. Aparicio a Catedral cuando en Catedral estaban floreciendo los azahares de la primera comunión iluminados por la azul tranquilidad de la Virgen de la Asunción, que presidía desde el sitial central. En su sentido fervorín S.E. ilustró a los queridos niños de la Virgen de la Paz las dos intenciones que el programa señalaba a esta oración blanca de San Miguel: por la pronta definición dogmática de la Asunción y por la paz de Palestina.
Al final de la misa las señoras del mercado obsequiaron a los pequeños comulgantes que luego como blancas palomas de la Virgen salieron de catedral llevando a sus hogares las alegrías y las bendiciones de la reina.
Llega el órgaNo. Una terrible ansiedad pasaba sobre las fiestas. El programa anunciaba la inauguración del órgano Wurlitzer. Llegó el día señalado…la hora se acerca y el órgano no llega. Pero a launa de la tarde ya esta allí a las puertas de catedral el trepidante camión. Y el Sr. Werner Goldstaub sonriente…y el órgano de catedral hace su entrada triunfal al templo mientras las campanas palpitan de alegría.
Cuatro horas después el nuevo órgano envuelve en un trueno de gloria y armonía a la muchedumbre…Es la misma armonía del órgano que llena la Basílica Vaticana…armonía de triunfo. (Y como en el triunfo del domingo de Ramos, no podrían faltar las estentóreas protestas y críticas de los eternos fariseos y Judas…que no pueden ver con gusto ningún legítimo progreso en el esplendor del culto. Pero quienes "aun no migueleños" saben apreciar las cosas con juicio más noble y criterio más artístico y piadoso, quienes de cerca conocen las ventajas con que Catedral adquiere su órgano y el carácter amistoso de su contrato, solo han tenido para la idea palabras y hechos alentadores y se alegran sinceramente de que San Miguel en el esplendor de su culto no vaya en zaga a otras iglesias aun de menor categoría).
Y gracias a Dios y ala Virgen de la Paz el órgano de Catedral es ya una realidad. Una realidad que parece un sueño: Ese mismo día a las 5 a.m. el pasado cargamento estaba en Nueva Orleáns y ese mismo día a las 4 de la tarde el órgano estaba listo para derrochar los clásicos acordes del programa asuncionista de San Miguel.
Ciencia y Arte en alas de la Asunción. En sus actuaciones San Miguel católico siempre quiere inspirarse en la voluntad del Papa. Por eso ha querido Monseñor que los entusiasmos novembrinos revistieran también carácter de adhesión al clamor católico en pro de la definición dogmática de la Asunción corpórea de la Santísima Virgen María. Y en la tarde del 19 catedral se convierte en un amplio salón de estudio. Al lado del nuevo coro donde resaltan los dos elegantes altavoces Wurlitzer, se destaca un escenario teniendo por fondo entre rojos cortinajes la Virgen de la Asunción. A la invitación del Prelado ha correspondido la significativa presencia de Mons. Aparicio, de autoridades, casi todo el Clero, la clase alta, el pueblo migueleño y distinguidos huéspedes.
A través de los altoparlantes se inicia el acto con una interesante narración histórica de los orígenes del órgano y adopción en el culto religioso. Monseñor Machado en su breve alocución une las dos ideas de aquella tarde culta: la Asunción de la Virgen y los esplendores de la música organística. Y después de la bendición del órgano, éste comenzó a desenredar sobre la muchedumbre las ricas madejas de sonoridad en el famoso preludio en si bemol mayor de Bach. Enseguida el Pbro. Lic. Rafael Valladares aplicó con erudición y unción los progresos de la crítica histórica al hecho asuncionista; conferencia que seguida con interés mereció cálidos aplausos. Y ante la Virgen Azul…cómo parecieron del cielo las delicadas melodías del órgano en el Ave María de Schubert. La catedral comienza a cobrar aires de universidad: El Pbro. Dr. Eulogio Rodríguez defiende las cinco tesis asuncionistas que arguyen los Presbíteros. Dr. Gilberto Claros, D. Abdón Arce y D. Jerónimo García; el distinguido auditorio pudo apreciar algo de los ricos filones teológicos que engalanan la ciencia eclesiástica y la seriedad con que procede siempre el magisterio de la Iglesia en la conservación y el progreso de su dogmática. Porque la tarde había avanzado muchos no tuvimos el gusto de escuchar el inspirado poema del Laureado Poeta Pbro. Baltasar Garay. Y en cambio el órgano desató una tempestad de júbilo con los inmortales aleluyas de Haendel; con que se clausuró el acto.
En el sueño de la paz… La Iglesia de San Francisco amaneció de luto el 20. En las fiestas de la Reina del Clero migueleño no puede faltar un sufragio de cariño y gratitud por los sacerdotes difuntos. Y allí está el Prelado y su clero formando benedictino coro en torno del austero catafalco: Es el clero militante bajo el peso de la tarea rogando por la paz de los que ya descansan en el sueño de la muerte. Celebró la misa el Pbro. Mauro Yánes; el coro marista ejecutó la clásica misa gregoriana; y al final S.E. impartió la absolución "super tumulum".
El Supremo Mandatario ante la reina de San Miguel. Fue una apoteosis más en las fiestas de la reina. Como a la 10 a.m. el jefe de Estado, Gral. Castaneda Castro, acompañado de su Señora y de su séquito oficial, entraba a catedral entre millares de espectadores que el órgano estremeció con los vigorosos acordes del himno nacional.
En el Presbítero Mons. Machado y su clero oficiaron solemne Te Deum, después del cual el Pbro. Dr. Rodríguez dio la bienvenida al Supremo Gobernante y agradeció la oferta del gobierno pro catedral. Después de venerar ala Reina, que fulguraba ya en la belleza de su nuevo carro, el General se dirigió a la fachada de catedral. La multitud también se volcó sobre el Parque Guzmán. Doña Lety de Hernández con elegante frase en nombre de la sociedad migueleña agradeció al Sr. Presidente la ayuda prometida a catedral; gratitud que el orfebre migueleño D. Pedro Arieta plasmó en rica medalla de oro representativa de la Virgen de la Paz y que en nombre también de la sociedad, entregó Dña. Lidia de Arguello. El Sr. Presidente agradeció aquel gesto de simpatía y prometió mayores ayudas para la catedral. La Ciudad de la Reina de la Paz, agradecida por el comprensivo gesto del Supremo Gobierno para con nuestra Patrona a la que personalmente profesa devoción, brindó aquel día exquisitas atenciones al Excmo. huésped.
Ofrendas. Como en años anteriores el trono a la Reina fue inundado, especialmente azucenas, piadosas ofrendas de agrupaciones y particulares. Hemos de hacer notar por la significación del acto, la ofrenda del gremio de empleados en que llevó la palabra el Sr. Jesús Urquilla. Y si no fuera por otros aspectos desagradables de su día, también hiciéramos resalar la de los estudiantes.
En plena apoteosis. Amanece el 21 cargado de emociones. Son las 6de la mañana. Frescura de Noviembre en la misa de comunión general. El P. Valentín Arrieta S.I. entusiasta apóstol de Nuestra Señora de la Paz, celebra en el altar de Plata; en su ardiente fervorín comenta la oración del día; que nuestra Señora nos haga dignos de ser presentados en el templo de la gloria…Y es que en esa mañana había un cierto matiz de gloria a través de las vidrieras de catedral que alumbraba el sol de oriente, mientras el órgano se convertía en una suave plegaria matutina, mientras San Miguel desfilaba ante el comulgatorio.
Ecce Sacerdos magnus…. Llega la hora de la Pontificial, y en brillante polifonía el coro saluda la entrada de Monseñor. Comienza a desarrollarse la majestad del rito pontifical bajo la dirección del P. Valladares, Presidente del Consejo de Liturgia. Asiste todo el Clero, el seminario y una muchedumbre de todas las clases sociales de diversas clases sociales de diversas partes de la República llena por completo la amplitud de catedral. Desde el micrófono de YSHQ el P. Arrieta describe con frase emocionada la majestad del momento.
Salve Sancta Parens… inicia el coro el piadoso introito gregoriaNo. Y luego, bajo la batuta del HermaNo. Prisciano, estalla la soberbia armonía de la misa del Santísimo de Rivera en la que, a través de las robustas voces viriles del coro Marista se desliza como riachuelos de plata el coro infantil de Pío X que preparó el Maestro Oscar SerraNo.
"Busca la paz…" de aquel texto bíblico arranca la elocuencia vibrante del R.P. Pinedo a la hora del Evangelio. Con palabra de fuego cinceló el sabio jesuita la belleza de la paz…" La atención admirable con que le seguía el auditorio y las muchas felicitaciones de radioyentes son la mejor alabanza del magisterial panegírico de la Reina.

La Imponente mañana de gloria se cerró con la bendición papal impartida por el Excmo. Prelado.
Hemos de añadir una palabra de congratulación y gratitud para la empresa radiodifusora YSHQ que hizo posible llevar a todos los ámbitos los ecos de esta apoteosis migueleña de Nuestra Señora de la Paz.
La Procesión. Sobre la rica pedrería de una corona imperial, destacándose entre ángeles y luces, sale de catedral la procesión de la Reina.
Los altoparlantes anunciaron los patrocinadores de esta tarde triunfal. Todos los gastos del trono, pólvora, etc, de la procesión fueron costeador por don Antonio López. La parte artística se debe a los talleres de don Raúl Ramírez, doña Clelia de Arias y Señorita. Rosa Lidia Flores y otros colaboradores. Sea para todos ellos la mejor palabra de estímulo la admiración de todo el pueblo y sobre todo la sonrisa de la Reina.
Y como sonrisa y bendiciones de la Reina, revolotearon aquellas alas blancas de paloma que del trono salieron para rubricar de paz el cielo de San Miguel… y aquella linda constelación de pajecitos y angelitos que con tanto primor, en colaboración con Doña Clelia, arreglaron madres de familia de San Miguel y otras poblaciones orientales.
Y la procesión desfilaba…cuadras y cuadras…un imponente mar humano…y se diría que la Virgen se inundaba en un piélago de cirios, sobre todo cuando llegaba a catedral y con piadoso rasgo de colaboración la compañía eléctrica apagó las luces para que sólo brillara Ella…los cirios…y las luces de bengala de la procesión.
El regreso. Al día siguiente los filarmónicos en su día rindieron honores la Patrona de San Miguel. Y por la tarde con recogimiento y orden: Dos largas filas condujeron a la Reina a su viejo santuario franciscano, donde sigue siendo con sus ojos buenos y su sonrisa humilde, más que Reina…Madre…Madre de San Miguel y de Oriente.
O.A.R.

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No.1744 Pág. 1 – Luego ¿Tú eres Rey?…

Mientras está para celebrarse la fiesta de Cristo Rey, ya el ambiente comienza a saturarse con las tristes fragancias de las coronas de ciprés y en el horizonte abren sus brazos las cruces del cementerio anunciando, en ademán de oración y esperanza, el próximo "día de finados".
Este contraste de triunfo y muerte, me sugiere la idea de estas líneas en honor de Cristo Rey: CRISTO ES REY DE LA VIDA Y DE LA MUERTE. Idea que en síntesis rotunda expresó el más fogoso soldado de Cristo Rey: "Jesucristo ayer…Jesucristo hoy…Jesucristo por los siglos…"
Allí donde puso límites la muerte a la vida, allí todavía está Cristo empuñando en su diestra plena de juventud y vigor su cetro infrangible para señalar horizontes de inmortalidad a su realiza.
Sólo El queda cuando todo pasa. Cuando la ciencia médica demuestra ya su incapacidad…cuando toda protección humana es ya inútil…cuando toda altanería se subyuga…cuando toda vanidad y todo error se rompe en sombras de desilusión… cuando todo pasa, sólo queda El, el que dijo con serenidad divina: "Quien cree en mí, no morirá"… "Yo soy el camino, la verdad y la vida".
Cuando la muerte descarga su zarpaso fatal, sólo quien cree en Cristo Rey de la vida, puede desafiarla como San Pablo: " ¿Dónde está oh muerte, tu victoria?" O como Javier que muere besando su crucifijo: "En ti Señor he esperado; no seré confundido jamás". O como los mártires modernos para quienes la muerte por Cristo no es más que el preludio de la vida; de una vida que se comienza así, expresando a todo pulmón este grito de victoria: ¡VIVA CRISTO REY!

Pero no vayamos a pensar que si llamamos a Cristo Rey de la muerte su imperio sólo comienza más allá de la tumba. No …Todo poder se le ha dado en el cielo y en la tierra.
El es también verdadero Rey de las naciones. Y aunque el mundo no lo quiera ver, es cierto que estamos palpando en nuestros días el cumplimiento de una profecía. Lo mismo que al terminar la primera guerra mundial, se puede concluir hoy como aquel conferencista que analizaba quién había ganado la guerra: militarmente…políticamente… económicamente…diversas potencias; "pero moralmente: TAN SOLO EL PAPA".

Y así también es cierto que toca a nuestros días sufrir la vergüenza de estar sosteniendo con un progreso de nuestra civilización una asamblea donde hay quien se atreva a desterrar la idea de Dios de los graves asuntos internacionales; esto no es más que el principio de aquella derrota fatal que profetiza el Salmo 2, y cuyas consecuencias amargas están saboreando muchos pueblos hasta que se reconozca la realiza de Cristo:
Los reyes de la tierra y los príncipes se conjuraron contra Jehová y contra su ungido, diciendo: Rompamos sus coyundas y sacudamos su yugo. Pero el que mora en los cielos se reirá y se burlará de ellos, los quebrantará con vara de hierro, como vasos de alfarero los desmenuzará.

Y el Salmo 2, que bien puede llamarse el Salmo de Cristo Rey, termina con la dulce bendición para los vasallos sumisos de ese divino imperio: "Bienaventurados todos los que en El confían"
O.A.R.

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No.1743 Pág. 1 – LAS MISIONES Y LA VERDAD DE LA IGLESIA

Así Profetizo Isaías: "El monte en que se erigía la Casa del Señor tendrá sus cimientos sobre la cumbre de todos los montes, y se elevará sobre los collados y todas las naciones acudirán a él. Y vendrán muchos pueblos y dirá: ¡Ea!, subamos al monte del Señor…"
Así ordenó Cristo Jesús: ¡ID E INSTRUID A TODAS LAS NACIONES!
Así comentó San Pablo: "No hay ya distinción de gentil y judío, de circunciso, no circunciso, de bárbaro y escriba, de esclavo libre, sino que Cristo es todo y está en todos.
Así lo cumplió la iglesia.
Solo diez días habían pasado del mandato de Cristo y ya Pedro, el primer misionero católico, bautiza una multitud de 3,000 almas. Y la nueva fe crece…lleva en su entraña una fuerza avasalladora que no distingue fronteras; ni lenguas, ni razas…Los confines del mundo son meta, CATOLICA es su calificativo más propio.
Ay de ella si un día se estancara…se acercaría entonces a su muerte como los organismos decrépitos que no crecen.

Solo este hecho misional de la iglesia, dilatándose con entusiasmo nuevo a pesar de sus veinte siglos, es prueba palmaria de su verdad. Porque solo la verdad no envejece; solo la verdad es capaz de encontrar apóstoles tan decididos que sepan sacrificar su hogar, su patria, etc, para lanzarse a conquistarle el mundo entero.
Porque el hecho misional de la Iglesia nos presenta este panorama que es sólo de la Iglesia: Muchos hombres y muchas mujeres, hasta de las clases acomodadas y de porvenires halagueños que van a las misiones no por oro ni plata como van los de otras religiones, ni como estos ceden ante el peligro, sino que sacrifican hasta la vida por sus ovejas.
"Aun cuando me ofrecieran en mil dólares, no me quedaría cinco minutos por dinero. Únicamente Dios y las almas me encadenan a este lugar", fue la heroica respuesta del Padre Damián Veuster cuando un gobierno le ofreció sueldo por sus abnegados servicios misionales en la isla Molokai donde murió leproso haciendo bien a los leprosos.

Mañana, domingo mundial de las misiones católicas, y el catolicismo entero ofrecerá oraciones especiales por las misiones y los fieles todos darán sus limosnas para ayudar a las misiones, porque el hecho misional también comprende esta admirable organización material; 57,267 iglesias, 37,220 escuelas, asistencia a 36,300 enfermos, 100 leproserías, y 1970 orfanatos, etc etc.
Mañana pues, cuando oremos por las misiones y les tendamos nuestra limosna generosa, no olvidemos este detalle que nos beneficia a nosotros: El hecho misional es una garantía para la verdad de nuestra fe. BENDITA SEAN LAS MISIONES.
O.A.R.

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No.1738 Pág. 1 – Impresiones del Seminario Interdiocesano

Una capilla formativa…
Quien visita actualmente el Seminario Interdiocesano de San José de la Montaña, no puede menos de sentirse orgulloso de ser católico y salvadoreño. Al impulso vigoroso de quienes, puesta su fe en San José, se han arrojado a esta empresa de titanes, va siendo una realidad este monumentos colosal de la Iglesia Salvadoreña.
Sin bajar a otros detalles, todos ellos dignos de llamarse milagros de San José, queremos consignar un aplauso de admiración a la hermosa capilla. El espíritu de los seminaristas debe sentirse allí ensanchado por ideales gigantes de la mayor gloria de Dios. Destacarse en el centro de las cosas un hermoso crucifijo: ¡Qué hermosa idea…! Una idea cristocéntrica debe ser la formación sacerdotal; y el seminarista de San José de la Montaña irá esculpiendo en su alma la imagen central de esta idea –noble y sacerdotal – el R.P. Rector pondrá un crucifijo más hermoso todavía, bajo un sitial macizo. Se siente sin embargo en la capilla del seminario, un vacío que ya está tratando de llenar el espíritu comprensivo del R.P. Iriarte, que actualmente empuña con acierto la dirección del Seminario: LA IMAGEN PATRONAL DE SAN JOSE. Es natural: Si en San José de la Montaña todos los rasgos son josefinos porque todo es un gran milagro de San José; su capilla debe predicar un recuerdo agradecido al Santo Patriarca, con una hermosa imagen en su altar mayor.
Otra nota informativa de la capilla de San José de la Montaña serán las vidrieras.
Hemos visto sus proyectos que ya se realizan en Francia: Y con qué emoción vimos que la vidriera relativa a la santísima Virgen, representará a la Madre de Dios en su Asunción a los cielos. Estamos viviendo el período asuncionista de la Iglesia dice el P. Rector y es justo dejar esta nota en nuestros esfuerzos constructivo. Y es así como la capilla del seminario central San José de la Montaña, da la impresión de una capilla formativa; Cristocentrista, mariana, con una marianidad que se inspiraba en la voluntad del Papa y en la actualidad de la Iglesia.
O.A.R.

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No.1733 Pág. 1 – Hacia el Dogma de la Asunción

Como un río que crece en proporciones colosales viene agigantándose en el mundo católico el "movimiento Asuncionista", o sea el deseo del pueblo fiel de ver definido como dogma de fe su creencia multisecular acerca de la asunción de la Santísima Virgen en cuerpo y alma a los cielos.
¿Cuál ha sido la conducta de los Papas en este sentido? Conocedor el Romano Pontífice de la trascendencia de una definición dogmática, siempre que va a definir un dogma de fe necesita estar seguro dedos cosas: Si aquella verdad se encuentra en el depósito de la revelación y si es oportuna tal definición.
Desde los tiempo de Pío IX se ha venido pidiendo insistentemente al Papa la definición de la Asunción: Pío IX contestaba el 3 de febrero de 1864 a la Reina Isabel de España que él estaba convencido de "tal verdad como consecuencia de la Inmaculada Concepción de la Virgen, pero todas las cosas tienen su tiempo oportuno, y yo no me creo digno instrumentos para publicar como dogma también este segundo misterio. Tiempo vendrá en que los santos deseos de V.M. serán escuchados y entretanto conviene seguir orando".
León XIII en 1880 manifestó también que no era oportuno por la tempestad levantada en Alemania y otras partes por la definición de la inhabilidad Pontificia; sin embargo se mostró siempre muy benévolo con la propaganda de esta verdad.
Pío X ya desde Patriarca de Venecia trabajó mucho por la definición de la Asunción; siendo Papa juzgaba sin embargo que todavía no era llegada la oportunidad de la definición.
Benedicto XV que ya de Cardenal había animado mucho al fundador del periódico –"Assomption" para propagar la definición de la Asunción, siendo después Pontífice animaba al Comité de Verona que en sus campañas asuncionistas se presentaba como aprobado por el Sumo Pontífice.
En su tiempo, 1925, ya pudo escribir; El P. G. Celi en Civiltá Católica: "Hoy la opinión de muchos teólogos se inclina a juzgar maduros los tiempos en que deba esperarse del supremo magisterio de la iglesia una definitiva respuesta a la grave pregunta. Decimos grave, no porque sea perdida, como sucedió respecto de otras doctrinas, por peligros contra la unidad o concordia del pueblo fiel el cual profesa unánime y son contraste la verdad de la Asunción"…
Pío XII, el Pontífice actual, convencido como los Papas anteriores del primer elemento de la verdad de la Asunción, ¿Estará convencido del segundo elemento, de la oportunidad de la definición? Con la prudencia que caracterizó siempre a la silla de Pedro, el 1 de Mayo de 1946 se dirigió S.S a todos los Jerarcas de la Iglesia Católica para pedirles unir " con piadoso esfuerzo vuestras preces a las nuestras… Y rogamos insistentemente que no deis a conocer con qué devoción, conforme a su fe y piedad, el clero y el pueblo a vuestra dirección confiados veneran la Asunción de la Bienaventurada Virgen María…y si esto con vuestro clero y el pueblo ansiosamente los deseáis…"
En contestación a este llamamiento del Padre Común, se ha levantado en todos los ámbitos del mundo moderno un potente clamor en forma de congresos, escritos, academias de estudio, etc. Y todo hace presagiar que está por sonar la hora en que el Papa interponga su inhabilidad para colocar en la frente de la Virgen esta nueva perla.
Dios lo quiera; mientras tanto no creo inútil sugerir a cuantos en la iglesia son maestros del pueblo fiel, sacerdotes, religiosos, catequista, etc., hacer amar al pueblo y comprender toda la importancia de una tal definición, la nueva luz que esto arrojará sobre nuestras esperanzas del cielo; el reproche macizo que ello traerá a tanto materialismo; el amor creciente y las nuevas bendiciones de la Virgen que ello proporcionara al pueblo cristiaNo.
Quizá en vez de gastas los entusiasmos de nuestros congresos marianos en otros aspectos más particulares, sería mucho más provechoso para nuestros cristianismo enfocar con toda la potencia de nuestros entusiasmo y del entusiasmo de nuestro pueblo este moderno movimiento asuncionista.
O.A.R.

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No.1731 Pág. 1 – San Miguel enfoca el problema catequístico

"Dejad que los niños vengan a mi"

Esta divina voluntad de Jesús, esculpida allí, a los pies de la sagrada imagen de Cristo que presidió bajo el rojo dosel de catedral los actos de la jornada Catequística, es la síntesis y la idea propulsora de los días dichosos que acaba de vivir esta noble ciudad.
Las abnegadas preparaciones de los comités de sacerdotes, de señoras y de profesoras, empezaron a rendir su fruto desde la primera tarde de la jornada, 27 de Julio. El programa anuncia una concentración de niños en catedral: y aquel acto inaugural van llegando las largas filas de las escuelas, un torbellino de niños, una blanca algarabía que se perfumaba con los blancos jarrones de nardos del altar. Y haciéndose niño con los niños estaba allí representada la sociedad, el profesorado, las autoridades de San Miguel.
Entra Monseñor machado y estalló una salva de aplausos al Prelado. S.E. se reviste enseguida con el rojo de Pentecostés y todos de rodillas roan al "Creador Espíritus" por el éxito de esta jornada de estudios. Después se acerca S.E. al micrófono y en breves palabras expresa su emoción por la trascendencia de este momento en la Diócesis y declara inaugurada la jornada Catequista. El Pbro. Manuel Almazán, incansable y optimista presidente del comité de sacerdotes, expresó la finalidad de estos actos: Convivir la seria preocupación de la Iglesia por la instrucción religiosa y concluir de esta convivencia resoluciones efectivas; agradeció enseguida la valiosa colaboración de las distintas autoridades y de la sociedad migueleña, muy especialmente al culto gremio de profesores que se han mostrado muy comprensivos de la idea noble que anima esta jornada.
A los pies de la Virgen de la Paz.
En la Iglesia de San Francisco, la Señora de la Diócesis amaneció de gala y frente a su altar un obispo muy suyo, Monseñor Pedro Arnoldo Aparicio, celebra la misa de comunión para las catequesis. A la hora del Evangelio S.E. tiene palabras de encendido amor filiar para la Reina de los corazones orientales y renueva el entusiasmo de los catequistas haciéndoles comprender la grandeza de su misión. Cuando la misa terminó y aquella multitud de apóstoles del catecismo llevaba a Jesús sus almas, como una promesa se oyó en sus labios el himno a la Virgen de la Paz "…tuyo siempre será nuestro amor…".
En pleno estudio
Y después de estas solemnes oraciones: Al Espíritu Santo y la Reina de la Paz, se abren las sesiones de estudio, centrales en esta jornada catequística. A las 10 de la mañana el aula magna del Instituto Católico de Oriente, adornada su tribuna con las banderas de la Iglesia y de la Patria y el retrato de su Santidad, abría las puertas al paso de los Excmos. Monseñores Machado y Aparicio, a los sacerdotes, religiosos, catequistas, profesores y demás personas interesadas en el problema que se estudiaba. Monseñor Plantier presentó al conferencista de la sesión R.P. Faustino Fuentes O.P. "fuerte verdaderamente" – dijo S. Ilma – en el cuerpo y en el espíritu". Y luego con generosidad católica el R. Fuertes expuso los tesoros de su ciencia y su experiencia catequísticas del Rosario de S. Salvador, especialmente a la tienda catequística que, gracias al desprendimiento de la Sra. De Interiano, constituye no solo un atractivo para los niños una verdadera labor en el campo social. El aspecto práctico de la conferencia gustó mucho y sugirió varias preguntas, prácticas también en la asamblea que se denotaba toda muy animada por la preocupación catequística. (No es fin de esta reseña exponer todas las conclusiones que por otra parte han sido recogidas para la vida de la Diócesis).
El R.P. González, S.I. que ha vivido con nosotros momentos de sincera fraternidad, accedió gustoso a exponer también sus experiencias catequísticas en San Salvador. Magníficamente ceñida a la idea práctica de esta jornada insistió en la labor de beneficencia social que puede realizar consigo una catequesis bien organizada en el pueblo.
El colegio de Nuestra Señora de la Paz nos "enseñó deleitando" con sus interesantes diálogos sobre la santa misa.
Y fue brillante punto final la palabra de Mons. Aparicio, abriendo nuevos horizontes al narrar su visita en Buenos Aires a la Casa del catequista y sus experiencias personales en San Vicente.
A las 4 p.m. fue la segunda sesión. Y aquí tuvimos en la tribuna a la Srita. Carmen Balmaceda que lleva consigo no solo teoría y experiencia, sino también un espíritu de sacrificio y gran amor al catecismo.
También se brindó la ocasión de recoger la experiencia y el estudio de otro gran pedagogo, el R.H. Cecilio Marcial, Marista. Ambos conferencistas sugirieron varias conclusiones prácticas para nuestra futura organización catequística.
Pusieron la nota amena de la sesión alumnos de la Casa Nacional del Niño.
La exposición.
Mientras tanto y como una enseñanza gráfica, estaba abierta al público en una sala del mismo Instituto Católico, la exposición de materiales catequísticos organizada por el R. P. González.
Los pequeños peregrinos
Más que nunca pareció estos días la catedral una madre buena con sus brazos abiertos. Y se llegaban a ella, retozones, alegres, pequeños peregrinos; cerca de un millar de niños de casi todas las parroquias buscando a Cristo; y Cristo su amigo en el altar estaba repitiendo "dejad que vengan a mí".
Para su alojamiento la escuelas abrieron sus puertas; los mismos profesores y alumnos vinieron a recibirlos a catedral. El comité migueleño de señoras, el comité de sacerdotes y valiosos aportes de varias parroquias proporcionaron el dinero a Doña Luisa Escobar para la abundante alimentación de estas caravanas; y para distribuírselas, Doña Angélica de MENA y la señorita Carmen Balmaceda, trabajadoras hasta el heroísmo, juntamente con varias catequistas y terciarias franciscanas vivieron su evangelio convirtiéndose en sirvientas: de los niños (Solo una cosa se lamenta entre paréntesis: que las disposiciones del control no fueron obedecidas por algunas peregrinaciones).
Esparcimientos
El R. P. Juan Thaureaud, trajo de San Salvador una nota de intereses y regocijos para grandes y chicos. Casi hora y media mantuvo la atención de la inmensa concurrencia pendiente de su palabra y de su pantalla de proyecciones catequísticas.
También fue regocijo de la tarde la preciosa carroza de la Acción Católica, en que hizo realidad, alegría y aplausos del desfile la evangélica idea de Jesús y los niños.
Otro número de esparcimiento fue la partida de basket obsequiada por el Sr. Jefe de Educación física Departamental, D. Miguel Domínguez.

La velada del profesorado
El esfuerzo unido del profesorado migueleño llevó al escenario del Teatro Principal, cedido gratuitamente, una regia noche de arte.
Después de la gratitud expresada al profesorado por el Padre Almazán, el Profesor Carlos Urquilla en su brillante prelusión manifestó con acento de íntima comprensión la idea que estaba poniendo de relieve la Iglesia en San Miguel: La instrucción religiosa sigla cual toda enseñanza es inconsistente. El profesor Alberto Erazo, con soltura magistral, declamó dos bellos poemas, suyo uno de ellos. El orfeon del Instituto Nacional de Oriente, bajo la dirección del Profesor Serrano, puso en el ambiente una nota de exquisito sabor clásico con sus tres coros mixtos. El Colegio de Nuestra Señora de la Paz y la escuela "Tobías Meléndez" cosecharon muchos aplausos con sus delicadas danzas, mereciendo la del primero el honor extraordinario del "bis".
Pero el centro de la atención de esta noche galana, fue el drama de tres actos "Santa Justa y Rufina". El ambiente romano- valiente cristianismo primitivo e intolerante paganismo – se respiraban en aquellos minutos conmovedores a veces hasta las lágrimas, seguidas siempre con impresionante silencio. No podemos destacar actuaciones; todos los personajes se mostraron artistas consumados haciendo vibrar toda la gama de sentimientos humanos, desde los celestiales y llenos de paz de Justa y Rufina, hasta los rastreros de la intrigante gitana. Solo hemos de consignar sus nombres como expresión del arte migueleño.
Profesoras: Señorita. Elva Elena Chávez, Mercedes Urquilla, Alicia Cisneros, Elena Romero, Armida Parada, Armida Henríquez, Elsy Calderón Romero, Miriam Ortiz, Ana Maria Rodríguez, Nelly Escobar, Elizabeth Rosales, Rosa González Arriaza, Lilian Laínez, Gloria portillo, Carmen González, Sofía Lidia de Flores, Olga Quezels y Flora Vanegas.
Y allá entre bambalinas, almas del éxito: Doña Mila de Rosales y el Sr. Delgado profesor Salvador Valencia, y otras organizaciones.
La hora del Triunfo.

Jueves 29; desde la tarde anterior interminables filas de niños hacían alas a los confesionarios en catedral, Santo Domingo y San Francisco. Monseñor Machado celebró la primera misa en el altar de la Virgen de la Paz.
Alas 7 catedral rebosaba de niños y el Excmo. Sr. Arzobispo de San Salvador ingresaba entre aplausos y cantos. El R.P. González desde el micrófono cultivaba los más nobles sentimientos de la inocente multitud que a veces prorrumpía en vigorosos cantos populares. Antes de la comunión S.E. dirigió emocionantes palabras a los niños comulgantes. Más de tres mil niños se acercaron aquella mañana a la comunión distribuida por Monseñor Chávez; el Pbro. Vicente Vega tuvo también para los comulgantes dulces palabras paternales.
El certamen
Después del desayuno de los niños se organizaron los seis tribunales del certamen. Los mejores niños y niñas de colegios y catequesis parroquiales se disputaban el campeonato de las ciencias.
Aferrado al micrófono el P. Amaya describía la emoción de los chicos contendientes.
La premiación y la clausura
Cerca del mediodía ingresaban los Excmos. Monseñor Chávez y machado para presidir la premiación. 18 valientes estaban allí en la altura del presbítero jadeantes de triunfo y uno a uno llamados por su propio nombre unido al de su parroquia subía a recibir de los Señores Obispos su banda triunfal y su premio efectivo. Hubo un simpático rasgo de generosidad de parte de las cuatro alumnas del Bethania: Ofrecieron su premio efectivo para el Seminario.
A continuación el Presidente del comité leyó una cálida adhesión del Sr. Gobernador Gral. Vidaurre, y rindió nuevamente la gratitud a todos los que de una u otra manera, manifiestamente o en el sacrificio escondido, han colaborado al éxito de la jornada. El Excmo. Prelado de la Diócesis expresó su íntima gratitud a Dios y a los hombres de buena voluntad y anunció el funcionamiento más organizado del Oficio catequístico Diocesano como precioso fruto de tanta abnegación y de tan gloriosa jornada. De pie los dos Prelados impartieron la santa bendición.
Y luego se ordenó espontáneo, triunfal, un significativo desfile de todos hacia la residencia episcopal para ir a dejar a SS. EE. Bajo las notas inolvidables del himno catequístico… y bajo esas mismas notas las alegres caravanas en camiones, en camionetas, a pie, en alto las banderas regresaban a sus lejanas casitas llevando a todos los rincones de la Diócesis la misma idea que quedaba reinante en San Miguel: GUERRA A LA IGNORACIA RELIGIOSA, VIVA EL CATECISMO!
O.A.R.

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No.1730 Págs. 2 y 3 – Bastará el envase de licores…?

Discurso pronunciado por el Pbro. Oscar A. Romero
el domingo 18 de Julio "Día de júbilo nacional"

Excmo. Sr. Obispo
Honorables Autoridades
Distinguido auditorio.
Se me ha encomendado ser el intérprete de este momento en que San Miguel, a la sombra de su regia catedral, una su entusiasmo al júbilo nacional.
La nación entera está de fiesta por una feliz iniciativa de "Defensa Social Salvadoreña". Esa institución benemérita que está luchando denodadamente por la moralidad del pueblo salvadoreño, ha querido poner en pie de triunfo a la nación en este día para celebrar así el cierre de las cantinas.
Y realmente, – sin dejarse llevar de mucho optimismo porque muchas veces hemos sufrido desilusiones -, el motivo es para celebrarse. Este júbilo nacional no es para todos en verdad. Para aquellos que se revuelcan en la charca inmunda del vicio y para los cuales todos los ideales de noble grandeza se han apagado, no es motivo de alegría el cierre de los estancos. Pero para los otros; para los verdaderos patriotas, para los que llevan en el alma una chispa de amor y una lámpara encendida de ideal, para estos sí es motivo de grande regocijo ver que se cierran las puertas vergonzosas donde muchos perdieron salud, fortuna y vergüenza.
Es motivo de alegría la cantina cerrada para la esposa sufrida que vio muchas veces profanada el santuario de su hogar porque al esposo lo hicieron falsos amigos la peor fiera de su hogar. Es motivo de júbilo para la madre buena que lloró mil veces la llegada descompuesta del hijo a quien corrompieron las malas alegrías del estanco. Motivo es de regocijo para la verdadera civilización de la patria el haber borrado de la faz de sus ciudades el espectáculo bochornoso de los estancos donde los hombres peleaban como perros y se revolcaban como cerdos. Justamente se alegra la patria entera, esta pobre patria más ensangrentada mil veces, enlodada y ultrajada a consecuencia de esos abominables astros infernales que hemos tolerado con tanta paciencia…por tanto tiempo.
Día verdaderamente de júbilo para la conciencia de los verdaderos salvadoreños. Puertas de cantinas que se cerraron, son puertas clausuradas al vicio. La patria noble, el alma limpia de El Salvador, está aquí batiendo palmas triunfales sobre esos cristales volcados, sobre esas puertas cerradas el pasado 7 de julio.
Es un canto de redención el de esta mañana. Porque es un paso de liberación el que se ha dado.
Un paso no más…Pero al fin un paso.
Porque si hemos de ser sinceros, nuestra participación en este júbilo nacional no puede ser desbordante.
Se nos ocurre en este día triunfal la escena conmovedora del evangelio que hemos leído los sacerdotes este día en todos los templos. (I) El Evangelio nos cuenta también de un triunfo: El triunfo del domingo del Domingo de Ramos. Pero en medio de aquella apoteosis de Jerusalén hubo unas lágrimas; las divinas lágrimas de Jesús que dieron una sombra de tragedia a la radiante mañana de las palmas. Jesús lloró porque Jerusalén no quiso comprender toda la plenitud de su mensaje de paz y de progreso.
También en este día del júbilo nacional por las cantinas cerradas, la Iglesia de El Salvador no puede presentarse del todo optimista. Y que conste esta declaración por si mañana, a pesar del aguardiente envasado y las cantinas cerradas, sigue adelante en su paso de sangre y vergüenza, el crimen, el desorden y el embrutecimiento de nuestro pueblo. Que si la iglesia aplaude hoy con este homenaje público la actitud del Gobierno al cerrar las cantinas, que conste Ella siempre ve la posibilidad d e un fracaso, mientras por la moralidad de la Patria no se haga algo más, que embotellar guaro y cerrar estancos.
Qué es más profundo el mal de la inmortalidad ambiente. Que la Iglesia lo viene repitiendo desde hace mucho tiempo. Lo que falta es que se levante el destierro a Dios. Que Dios entre de lleno, así como entra el sol en los alones bien ventilados, entre Dios a todas las instituciones oficiales y que todos, gobernantes y súbditos, escuelas y cuarteles, todo el mundo oficial, todo el pueblo salvadoreño sienta que hay algo más firme bajo sus plantas y que pesa algo más serio sobre sus conciencias; LA IDEA DE DIOS. Sin esta idea que es la única garantía de todos los deberes y de todos los derechos, vanas serán todas las medidas.
Oíd al propósito el testimonio del célebre político español. Donoso Cortés:
"No hay más que dos represiones: Una interior y otra exterior, la religiosa o la política.
Estas son de tal naturaleza que cuando el termómetro religioso está subido, el termómetro de la represión está bajo; y cuando el termómetro religioso está bajo, el termómetro político, la represión política, la tiranía está alta. Esta es una ley de la historia.
Si hay reacción religiosa, ya veréis como subiendo el termómetro religioso, comienza a bajar naturalmente, espontáneamente, sin esfuerzo ninguno de los pueblos, ni de los gobiernos, ni de los hombres, el termómetro político hasta señalar el día templado de la libertad de los pueblos. Pero si por el contrario el termómetro religioso sigue bajando, no se a dónde hemos de ir a parar….Cuando la represión religiosa no exista, no habrá bastante con ningún género de gobierno, toda la fuerza será poca" (2).
Al celebrar pues, con moderado júbilo, el cierre de las cantinas, la tristeza de Cristo desterrado de las escuelas, de los cuarteles, de todas las instituciones oficiales, de la educación del pueblo, poner como el domingo de ramos una sombra de tragedia sobre nuestra alegría. Y con el salmo parece repetirnos: "Si Dios nos guarda su ciudad, en vano vigilan todos sus gobernantes". (3).
Esperamos sin embargo que nuestro júbilo nacional sea completo gracias a la actitud seria, desinteresada, noble, de gobiernos más comprensivos de su pueblo. Esperamos que en un día no lejano la Patria creyente de Cristo Salvador en pie de triunfo, cante no sólo las puertas cerradas de los estancos, sino abiertas de par en par las puertas oficiales de las instituciones a Cristo desterrado. Y así no tendrá el "Día nacional de júbilo" dejos de tristeza ni sombra de tragedia. Porque estará Cristo en su trono; y con El no hay que temer ningún fracaso; únicamente bajo su imperio podrá ser realidad eterna la paz y la prosperidad de la Patria y de los hogares salvadoreños, la tranquilidad de la conciencia nacional, de esa paz y progreso que en estrofa patriótica está para cantar esta bizarra juventud aquí a la sombra de los brazos de Cristo Rey:
"De la paz a la dicha suprema siempre noble soñó El Salvador. Fue obtenerla su eterno problema conservarla es su gloria mayor".
(1) Lc. 19, 41, 47
(2) Citado por ECA n. 13p. 4
(3) Salmo 126,2
O.A.R.

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No.1726 Pág. 1 – SIMON…PIEDRA SERA TU NOMBRE

Quién le hubiera dicho a Simón de Jonás, pescador de Galilea, que un brillante provenir se abría a su vida cuando Andrés su hermano le llevó la noticia : "Hemos visto al Mesías".
Y cuando por la primera vez se clavaron los ojos penetrantes de Jesús en aquella frente tostada por el sol de la playa, pero en el cual se reflejaba una gran rectitud de corazón y un carácter franco, entusiasta, dócil y humilde…el Maestro debió sonreír con la satisfacción de los futuros triunfos de su iglesia. Y desde entonces…desde la mañana aquella que Simón, no debió olvidar nunca, Simón fue designado para algo grande sin comprenderlo él.
Fijó en él, Jesús su mirada y le dijo: "Tu eres Simón, hijo de Jonás: Te llamaras KEFAS" (que quiere decir Pedro o Piedra)
Cristo ha pronunciado la palabra que corresponde al concepto eterno de aquel personaje que se va a perpetuar en los siglos.

A través del Evangelio Cristo parece modelando en la persona del pescador la gran idea del fundamento de su iglesia. Después de la confesión entusiasta de la divinidad de Jesús, Jesús le esclarece más aquella primera palabra: Tú eres piedra y sobre esta piedra edificaré mi iglesia…"
Cuando suena la hora del poder de las tinieblas y la fe de los apóstoles va a conmoverse hasta los cimientos, y hasta la misma "piedra" parecerá hundirse, Cristo afianza su idea de firmeza: "Yo he rogado por ti para que tu fe no desfallezca , y té después vuelto, confirma a tus hermanos".
Por último a las orillas del lago en una mañana de pascua es ungida con la firmeza del amor "piedra" fundamental de la Iglesia : "Señor tú sabes que te amo. Dícele Jesús: Apacienta mis ovejas".

En el pescador de Galilea se ha encarnado la idea de Jesús: Pedro …piedra…roca…cimiento inconmovible.
Simón de Jonás: Te llamarás piedra. Y jamás nombre alguno de mortal se ha inmortalizado como el nombre que Cristo dio a Simón de Jonás.
20 siglos han pasado. Y desde estos 20 siglos hay que decir: "las llaves de Pedro son las llaves de la historia", la cual no se comprende sin ese hombre.
Mas de 260 hombres han ido engarzando sus vidas ininterrumpiendo en esa vértebra de la historia que se llama: La Silla de Pedro. Se han llamado Lino, Cleto, Juan, León, Benedicto, Pío, etc. Pero aunque distintas las fisonomías y distintos los nombres, una sola es la realidad: "Te llamarás Pedro". Así lo proclama el secretario de Breves cuando su Santidad define una canonización: "Pedro va a hablar por la boca de Pío XII". Así lo proclama en la elección de cada nuevo pontífice el primer saludo de la iglesia "Tu eres Pedro"… Así lo proclamó con humildad de santo S.S. Pío XII cuando tomaba posesión de Latrán: "En la pequeñez de nuestra persona vosotros veis a Pedro, a Pedro veneráis, cuya tremenda protestad está viviendo en su indigno heredero".

PIEDRA SERA TU NOMBRE
Bendito sea el Señor que en medio de tanto error, de tanta injusticia, de tantas claudicaciones, de tanto materialismo, de tanto egoísmo, ha colocado en medio del mundo esa piedra consistente de verdad, de justicia, de moral, de espíritu, de la caridad.
Bendito sea Dios, que en la familia humana, doliente y engañada puede erguirse hoy la valiente y amable figura de Pedro convencido y fiel a su alta misión, como acaba de decirlo con entereza S.S. Pío XII:
"Nuestros esfuerzos incesantes, perseverantes, enderezados a establecer los fundamentos y crear los requisitos morales, jurídicos, económicos y sociales de la paz, de una paz de linaje humano, no son para nosotros el resultado de consideraciones terrenas ni cálculos políticos, pues de unas y otras estamos y hemos estado siempre, alejados. La fuerza que nos guía, que nos mueve, que no nos permite en nombre de motivos temporales y terrenos hablar y actuar en forma menos clara y menos franca, es precisamente la profunda convicción de que sobre todas las consideraciones humanas, nos obliga el ineludible deber de que nuestra actitud ha de conformarse necesariamente al precepto y al ejemplo de quien confió a San Pedro y a sus sucesores el mandato de: "Confirmar a los hermanos en la fe".
O.A.R.

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No.1723 Págs. 1 y 4 – EL COLEGIO DE NUESTRA SEÑOR DE LA PAZ

ANTE LA VIRGEN DE MAYO
Venid y vamos todos
con flores a porfía que Madre nuestra es…
Y en una verdadera porfía de amor y entusiasmo por la buena Madre del cielo, transcurriendo los inolvidables días de mayo saturado de aromas y ternuras de pétalo la hermosa capilla.
Por ocho veces el altar de la Virgen de Mayo se transformó en bellos simbolismos cuyos nombres podían ser así: 1. Jardín florido… 2. Luz de alba… 3. Arco Iris de paz… 4. Escala de Jacob… 5. Esposa del Espíritu Santo… 6. Rosa Mística… 7. Madre de la Divina Gracia… 8. El Dulce Corazón de María.
Ante estos simbolismos las alumnas tejieron la guirnalda de sus filiales afectos cuyo resumen fue presentado en ramillete espiritual el último día, y entre sus actos figuraban unas 50 alumnas que ofrecieron a la Virgen el mes blanco o de oro.
Entre los actos alientes recordamos el día 19, celebrado por las exalumnas: Es el día tradicional, como un lazo de oro que une a las exalumnas con su amado Colegio. Ese día queda provisto de cirios y aceite el culto de la capilla, y aquel significativo obsequio se consume en adoración del Señor, en nombre de las antiguas alumnas por quienes el colegio siempre ora.
Con gusto inmenso constatamos que mayo ofreció también en disciplina y buen comportamiento. Un gran motivo palpitaba en cada alma y era natural que esas almas llenas de María transpiraban algo de las virtudes marianas; Con cuanta razón mayo es uno de los mejores meses de los colegios católicos que saben honrar a la Virgen!.
Fruto sin duda de esta marianidad el Colegio pudo ofrecer dos actos sociales llenos de espíritu católico: Su altar de Corpus, fruto de la colaboración en la esbelta fachada de catedral… y: Su tarde migueleña pro seminario, dando con ésta un alto ejemplo de comprensión de las necesidades de la iglesia.
Digna finalmente de especial mención es la clausura del mes. Una numerosa comunión general fue el mejor manojo de flores del colegio a su Virgen… Y cuando mayo estaba para expirar…allí ante el altar querido, conmovidas de amor filial superioras y alumnas debieron sentir aquellos profundos sentimientos de las conocidas estrofas del P. Alarcón.
"…Y en retorno de amor y fe sincera,
jamás sin tu recuerdo he de vivir:
tuya será mi lágrima postrera…
hasta que muera, Madre, hasta que muera…
me acordaré de ti!
Tú en pago, Madre, cuando llegue el plazo
De alzar el vuelo al celestial confín,
Estrechándome a ti con dulce abrazo,
No me apartes jamás de tu regazo,
¡no me apartes de ti!"
O.A.R.

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No.1719 Págs. 1 y 3 – Para el Día del Seminario

A PESAR DE LAS DECEPCIONES

El 16 de Mayo próximo va a ser el día del seminario. Hora Católica migueleña no se cansará de martillar sobre esta idea: Es necesario ayudar al seminario. Y esto a pesar del ambiente de indiferencia con que se reciba este llamamiento; o precisamente porque en nuestro ambiente hay algunos que no se mueren de generosidad…por eso es necesario clamar; clamar aunque sea como el Bautista: Un clamor que se pierde en el desierto; en el árido desierto del egoísmo: Que al fin y al cabo ésta es la verdadera causa de nuestra vida social y católica tan raquítica, tan precaria, tan primitiva. Porque ciertamente los católicos aumentan con la población que crece, pero no aumenta ni crece el espíritu social…y muchas ideas tienen que ahogarse en las arenas calcinantes de una sociedad poco generosa.
Esta es la verdadera causa. Lo demás son pretextos. Pretextos aquellos que apuntábamos el domingo pasado: ciertas defecciones humanas que se comentan y se exageran y en mala lógica se llevan hasta concluir: luego, ¡para qué ayudar el seminario? ¡Para qué formar sacerdotes?
Insistamos un poco sobre este tema. Los católicos sinceros deben llevar en su cerebro una idea bien clara para que su fue en la santidad de la iglesia y su orgullo de ser católicos no se marchite ni se aminore, ni decaiga su generosidad por el triste hecho de las defecciones en la iglesia.
Todo se aclara si se tiene en cuenta aquella preciosa parábola del Sembrador: La iglesia es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo, pero al tiempo de dormir los hombres cierto enemigo y sembró la cizaña en medio del trigo. Cuando en el campo comenzó a crecer junto al trigo la mala hierba, los trabajadores se desconsolaron, se asustaron y corrieron a preguntar al patrón. Señor: ¿Qué no sembraste buena semilla en tu campo? Pues, ¿Cómo tiene cizaña?
En distintas formas se va haciendo en el mundo la misma pregunta: Cuando sucede una defección en algunos de los miembros de la iglesia: una debilidad, un tropiezo…se preguntan los hombres asustados, o fingiéndoselo, cómo tiene cizaña? ¿Cómo es posible que tal persona, sacerdote o seglar, que ocupa un puesto tan importante cometa tales faltas?. Y quizá, como los sembradores de la parábola, proponen al Señor: vamos si quieres y la arrancamos de cuajo. Sin embargo la profecía de Cristo debe cumplirse. El reino de la Iglesia, es semejante a ese campo donde crece también cizaña. Dejadlos creced, no sea que arranquéis también el trigo. Va a llegar el tiempo de la cosecha y entonces, dice el señor: "Yo diré a los segadores: coged primero la cizaña y hacer manojos para el fuego, después cortar el trigo y guardadlo en mis graneros".
La misma idea desarrolló Nuestro Señor en esta otra comparación: La Iglesia es semejante a una gran atarraya arrojada en el mar, y en ella se recoge toda clase de peses, allí están revueltos buenos y malos, pero cuando la jornada termine, los pescadores comenzarán a seleccionar los buenos peces y arrojar lejos la mala calidad.
Con esa dos comparaciones el Divino Fundador de la iglesia previno a todos para comprender las defecciones en la Iglesia. La Iglesia es trigal, pero también se predijo que habría cizaña, La iglesia es la gran pesca de almas, pero también predijo que caerían muchos peses de mala calidad bajo sus redes.
¿Está por eso comprometida la santidad de la Iglesia? De ninguna manera. Creo que bastará esa comparación para probarlo: La Iglesia es como el hombre: Un compuesto de alma y cuerpo. El alma de la Iglesia es el Espíritu Santo que se la dio en transfusión divina el día de Pentecostés. El cuerpo de la Iglesia lo formamos por su alma, es decir el hombre no se puede decir responsable de los actos de su cuerpo sin consentimiento del alma, contra su voluntad…así también la iglesia no es responsable de lo que hagan sus miembros, su cuerpo contra su alma, contra la voluntad del espíritu Santo. Por eso todas las deficiencias de los hombres, los escándalos, la cizaña de la Iglesia son actos de su cuerpo, pero contra la voluntad. La voluntad de la Iglesia es siempre santa y con toda serenidad sanciona, jamás transige con las deficiencias de algunos de sus miembros.
No olvidemos nunca este doble elemento de la Iglesia. La Iglesia tiene un aspecto divino: su alma; y un aspecto humano: Sus miembros. Por eso también es doble la historia de la Iglesia: La historia de su alma, torrente de vida que baja del cielo y ennoblece al os hombre para elevarlos hasta Dios. Y la historia de su cuerpo, sus miembros que nacen viven y mueren, para luego volver nuevas generaciones. Y estas generaciones viven de aquel triste origen del pecado original, con sus malas inclinaciones, afán de dinero, de poder, de sensualidad, de egoísmo…y la iglesia emprende el trabajo eterno de ir modelando esa inmensidad de miembros en continua renovación. Es natural que en esta historia no falten páginas negras: lo predijo el Señor: no todo sería trigo…no todo sería buena pesca, habría mucha cizaña, habría mala calidad en la pesca. La Iglesia en este trabajo de modelación no destruye la libertad humana: el libre albedrío, es el noble distintivo del hombre pero es también su gran peligro: por su libertad el hombre puede obrar el bien y el ser santo, pero tiene gran capacidad para hacer el mal y ser un demonio.
Puede ser trigo y también cizaña.
Pero entre esta historia humana, a veces, la iglesia se dirá siempre santa. Formada por hombres es natural que en ella no falten debilidades humanas. "Pero junto a la mezquindad humana hay que ver también la grandeza divina: En el rostro de la iglesia no hay solamente rasgos humanos, sino que se acusan también en él los rasgos divinos que es imposible no advertir la solicitud con que la preserva la amorosa Providencia del Señor.
Amado radioyente: Aunque todo cuanto he dicho se extiende a sacerdotes y seglares…era el objeto de estas palabras mi idea que expuse al principio: Es necesario ayudar al seminario. Y como el domingo pasado concluyo: Por las defecciones humanas, por la historia humana de la iglesia, no hemos de perder la fe en un aspecto de su obra divina: la hermosa obra del seminario, donde unos hombres sabios y santos están dedicados en nombre de la iglesia a formar las nuevas generaciones del clero salvadoreño.
O.A.R.

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No.1718 Pág. 2 – DIA DEL SEMINARIO

Dinero para el seminario
dinero mal gastado?
Amables radioyentes:
Se acerca el día del Seminario: el Domingo 16 de Mayo.
Con frecuencia esta hora católica recuerda el gravísimo problema del seminario: faltan sacerdotes…los sacerdotes no muerte…se envejecen…y no vienen nuevos…los pueblos se quedan sin sacerdote…etc,etc.
Y no hemos terminado de decirlo; lo seguiremos diciendo en crecido toNo. Tendrán paciencia nuestros radioyentes. Aunque muchos quizá esbozan en la malicia de sus labios una sonrisa de lástima o desprecio; y acaso convencidos exclamen: ¡vah!, dinero para formar curas…para que los queremos, si son tan malos. Y comienzan los comentarios, los eternos comentarios sobre el padre tal, era cura cual.
Pensáis, señores, que yo, vestido de sotana, ignoro estos comentarios, y no conozco muchas paginas negras de gente que viste sotana?
Pero la reacción ante estos hechos dolorosos no debe ser la de aquel pobre ignorante zapatero de Venecia. Con la boca abierta se había quedado aquel hombre contemplado una magnífica pintura italiana. Y cuando le preguntaron si le gustaba, respondió con un tono de desprecio: sí es bonito, pero un zapato tiene el agujero del cordón fuera de puesto. Por un detalle malo, juzgaba despreciable toda la obra del pintor.
El gremio sacerdotal que ya cuenta una historia de 20 siglos, se parece a un soberbio cuadro: hermoso cuadro de santidad, de ciencia, de arte, de apostolado de beneficencia, de abnegación, de martirio, etc. Nombres de fama Inmortal cuento yo entre mis hermanos sacerdotes, religiosos.
Pero este vistoso cuadro lo admirando solo los buenos y los espíritus equilibrados. Se le acercan también criticarlo muchos zapateros de Venecia; y estos, como aquel pobre hombre, lo miran con desprecio porque algunos ojales de algunos zapatos están fuera de puesto.
De verdad , señores, que en ese cuadro tan gigantesco donde hay muchos zapatos sucios y de ojales mal hechos. Cierto que en ese cuadro de luz, no todo es luz sino que se proyectan muchas sombras; sombras a veces monstruosas.
Es cierto, no lo olvidemos. Y aunque quisiéramos olvidarlo, tenemos muchos celadores ad honores que se encargarán eternamente de recordarlo y hasta de exagerarlo.
Soy sincero, os confieso que existen tales sombras. Pero tales sombras. Pero oíd: Me confesó también con toda sinceridad el cultivador de los campos que después de tanto esmero en sus terrenos obtuvo este año una buena cosecha en sus árboles; pero que siempre en la cosecha se recogían muchas frutas podridas. También he leído en la historia que en los mejores ejércitos y a pesar de férreas disciplinas, hubo traidores. También hubo en las nobles filas de la medicina, muchos médicos vividores; y por los caminos del derecho y de la ley, caminaron también muchos abogados y leguleyos de mala calaña, perversos… Pero ni el agricultor perdía el entusiasmo y el cariño de sus campos a pesar de las frutas podridas. Ni la malicia a pesar de sus traidores dejó nunca de esmerarse en la formación de sus militares y sus cuarteles. Ni la medicina ni la ley, a pesar de los malos médicos y los pésimos leguleyos, han dejado de ser ciencia que progresan y que destacan sus grandes talentos.
Respondemos pues, a la pregunta: ¿A quién será mas prudente imitar: al ignorante zapatero de Venecia que por unos ojales fuera de puesto desprecia la belleza de un cuadro de mérito, o al agricultor esforzado que a pesar de sus frutas podridas sigue amando sus campos y cultivándolos con entusiasmo, porque aprecia principalmente la bondad de sus cosechas?
Continuaremos esta charla el próximo domingo.
Buenas Tardes.
O.A.R.

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No.1715 Págs. 1 y 4 – ORACIÓN FÚNEBRE

Pronunciada por el Pbro. Lic. Oscar Arnulfo Romero en los funerales de Mons. Ventura celebrados en la parroquia de Jucuapa.

Venerables sacerdotes:
Católicos de la huérfana parroquia de Jucuapa y San Buenaventura:
En la angustiosa tarde del entierro de Monseñor Ventura, cuando la gratitud del Clero diocesano quiso hablar por mi boca, cometí contra vosotros una omisión que ha lamentado mucho. Confieso que me traicionó la memoria. Era yo víctima entonces de impresiones demasiado dolorosas, las ideas se agitaban con la fiebre de un luto para mi tan sentido.
Perdonadme, bondadosos católicos de Jucuapa. Perdonadme y en reparación de aquella involuntaria desatención, aceptad esta palabra sincera de agradecimiento, hoy tengo el honor de traeros en nombre del Clero de la Diócesis y de la sociedad migueleña representados aquí en estas exequias, que vosotros habéis organizado con cariño agradecido, a la memoria santa de nuestro llorado Monseñor Ventura.
Nuestra presencia aquí, frente a este altar donde el querido Monseñor celebró su ultima misa…en este templo que recogió sus últimos ministerios sacerdotales…entre vosotros que tuvisteis la dicha de escuchar como testamento patriarcal sus últimos consejos de pastor…nuestra presencia aquí se sobrecoge con aquella gratitud tan sentida que estremeció el alma del Profeta David cuando supo de las bondades que usaron los habitantes de Javes de Galaad para con su difunto antecesor; entonces dijo el profeta: "Bendito seáis vosotros los de Javes de Galaad, porque habéis sido tan buenos con vuestro señor…Que Dios también haga con vosotros misericordia y bondad… (2 Sam.2,4 ss.)
Aquella peregrinación de piedad filial que vosotros formasteis constantemente junto al lecho de su última enfermedad…aquella caravana de luto en que todos tomáisteis parte para ir a depositar junto a su ataúd vuestras lágrimas de sinceridad y vuestros suspiros de orfandad…aquel ataúd que le obsequiasteis, que con la suavidad de sus sedas quería simbolizar vuestro noble corazón que guarda en depósito sagrado y agradecido los imperecederos recuerdos de nuestro párroco difunto…Todo esto quedará para siempre como un capítulo de la nobleza de esta sociedad entristecida.
Bendito seáis vosotros porque habéis sido tan buenos con él, que Dios también haga con vosotros misericordia y bondad.
Pero no solo venimos a agradeceros por vuestro corazón de oro. Venimos también a convivir con vosotros la orfandad común.
Monseñor Ventura era para toda la Diócesis migueleña una prolongación de aquella figura inolvidable de pastor, majestuosa y paternal: Monseñor Dueñas. Cuantas veces nosotros, sacerdotes jóvenes, nos acercamos a su sombra de roble y en sus consejos nos parecía sentir nuevamente el cariño de aquel Prelado que nos formó el ejemplo de humildad, la sumisión sacerdotal de su alma, la dignidad de su carácter…nos fortalecían en el cumplimiento de nuestros difíciles ministerios.
De él podemos decir ahora lo que del sufrido Job decía Elias de Tamán: "Tu eras el que amaestrabas a muchos; tu dabas vigor a los agobiados; tus palabras eran el sostén de los vacilantes; y tú fortalecías las trémulas rodillas de los débiles" (Job 3,34).
Pero Monseñor ha muerto. Ha caído aquel roble macizo que ahondaba sus raíces en su fe profunda y elevaba su follaje en el aire purísimo de una espiritualidad exquisita. Se ha quebrado esta fuerte columna del clero y de la diócesis. La parroquia de Jucuapa vestida de luto llora muerto a su pastor. Llora el templo con sus campanas dolientes y el coro con fúnebres acordes. Llora los hombres, los niños lloran. Lloramos todos esta desaparición que nos sume en una nueva orfandad. Como el hogar al que la muerte arrancó a un padre, se repitieron el Jucuapa y en la diócesis los sollozos de Raquel que se oyeron hasta en los confines de Ramá, lloraba y no quería consolarse porque ya no existe…(Int. 2,18)
Brilla sin embargo sobre los crespones de este dolor común un blanco y poderoso rayo de esperanza.
¿Qué es la vida humana? Es un contraste admirable de fugacidad mesquina y rica perennidad.
La vida es una sombra que pasa…es una nube fugaz… es un soplo sutil…la vida humana es como la nave surca el mar. Por un momento levanta la majestad de su silueta en el horizonte esplendoroso, pero luego se pierde en la bruma de la lejanía. Así describe la santa escritura la fugacidad de la vida.
Sin embargo hay en esa vida fugaz algo imperecedero. Esa nube que pasa, esa sombra fugaz, esa nave ligera lleva en su entraña el soplo de Dios, un reflejo de la inmensidad divina.
El tiempo corrosivo y la enfermedad tenaz podrán quebrar la fragilidad de la vida. Pero sobre la ruina del sepulcro hay un canto de eternidad. Y cuando ese espíritu inmortal ha recibido la unción sagrada del sacerdocio, y la mañana del 18 de Septiembre de 1915 Dios eterno interpuso su juramento inconmovible para decir al joven sacerdote "tú eres sacerdote para siempre"; ah, entonces, sobre la fugacidad de la vida – sobre el luto de nuestro dolor, estará brillando esta realidad consoladora y sublime: la eternidad de Monseñor Ventura.
Eternidad sacerdotal que con su palabra y con su ministerio era un faro de eternidad para los que peregrinamos en el tiempo. Eternidad sacerdotal que sólo Dios podrá apreciar en el fruto de aquellas oraciones secretas…de aquellas penitencias ignoradas… Eternidad sacerdotal que en el cielo cantarán tantas almas de sus parroquias, y de las cuales era un reflejo la impotente procesión de su entierro hace 9 días. Eternidad sacerdotal que con su sonrisa de madre y patrona bendecirá perpetuósamente la reina de sus amores: Nuestra Señora de la Paz.
Con cuanta razón se ha cantado en la solemne liturgia de hoy, dando ciertamente lugar al justo dolor humano, pero bañando ese dolor con la apacible esperanza de la religión de aquel, que en la tarde de su resurrección se llevó consigo al cielo el alma de Monseñor Ventura, para decirle muy de cerca "Yo soy la resurrección y la vida quien cree en mí no morirá para siempre": (P. 11,25) "Señor a tus fieles la vida no se les quita sino que se les cambia. Pues destruida esta frágil casa del destierro se les da eterna mansión en el cielo". (Prefacio del difunto)
Monseñor Ventura: Aquí en este templo parroquial que guardará para siempre el recuerdo de tus últimas solicitudes pastorales, depositamos reverentes la corona de nuestro cariño y te prometemos ser fieles a las enseñanzas evangélicas que nos dio tu eterno sacerdocio. Ovejas huérfanas hoy de tus cariños parroquiales, iremos por el desierto de la vida siguiendo tus pasos de pastor. Lloramos hoy enlutados tu partida pero luego cantaremos contigo junto a Cristo resucitado la inmortal estrofa de tu eternidad sacerdotal.
Que el señor le conceda el eterno descanso. Que brille para él la luz perpétua. Que descanse en paz. AMEN.

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