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No.1670 Pág. 1 – Para el día del Seminario

ORACIÓN Y DINERO

El próximo 25 de mayo, día de Pentecostés, es en la Diócesis, el Día del Seminario.
Ha querido nuestro Excmo. Prelado unir esta fiesta grande entre las grandes fiestas de la Iglesia, con el recuerdo de esta necesidad grande entre las grandes necesidades de la Diócesis.
Pentecostés es la venida del Espíritu Santo; es la promulgación de la ley evangélica; es la fundación oficial de la Iglesia de Cristo: Del Cenáculo, bautizados con el Espíritu Santo, salen los apóstoles, primeros sacerdotes del Nuevo Testamento a comenzar su misión que luego, al morir, deberá ser continuada por los obispos y sacerdotes hasta la consumación de los siglos y hasta el último confín de la tierra.
Fiesta oportuna para unir la idea de los modernos cenáculos los seminarios:

DIA DEL SEMINARIO
Lo cual quiere decir:
día de oración por el Seminario
día de limosna para el Seminario

En cumplimiento de la voluntad de Cristo que, después de constatar la abundancia de las mies y la escaséz de los obreros, nos exhorta: "rogad al Señor de la mies para que envíe operarios" quiere el Prelado unir este día a sus Diócesis en una solemne jornada de oración por el Seminario.
Para que florezca en los hogares las flores de la vocación: para que florezca en los corazones de los diocesanos la generosidad por la gran obra…
Decía Pío XI "después de la oración con la cual el Señor nos enseño a orar al Padre Nuestro que está en los Cielos, hay otra oración que el Señor enseñó directamente, públicamente, solemnemente: rogad al Señor de las mies que envíe operarios a sus mies" (discurso del 8 de julio de 1935).
Pero la formación de esos operarios es obra también humana. Y las obras que tienen aspectos humanos, aunque sean las más divinas, exigen la decidida colaboración del dinero.
Que el dinero si muchas veces es estorbo de la santidad, es muchas veces poderosísima palanca de apostolado. Que al fin es de Dios y Dios tiene derecho a exigirlos para sus obras.
Cuando David, rey de Israel, contempló la generosidad de su pueblo derrochando donativos para la Construcción del templo, oró así: Que tuyas son, Señor, todas las cosas y lo que hemos recibido de tu mano, esto te hemos dado.
(1 Par.29,14).
Y en su sabia legislación, la iglesia tan solicitada a dar leyes para la recta formación espiritual, intelectual de los seminarios, dispone en el can.1355 la provisión económica de los mismos. Y en virtud de esa ley el Prelado puede ordenar impuestos e imperar colectas en su Diócesis a beneficio del Seminario.
Este es el caso del Día del Seminario.
Y es la voluntad de la Iglesia y de Cristo la que pide en el Día del Seminario.
"Se trata en este caso de las pobrezas de la iglesia, nuestra madre- escribe Monseñor Farfán- y el que facilita sus caminos al que es llamado de Dios, socorre por medio de él infinitas necesidades del cuerpo y del alma y de esta manera su limosna reditúa espiritualmente por los siglos de los siglos".
Quien le iba a decir a los católicos de Padua cuando el siglo pasado fundaron con sus limosnas varias becas para el Seminario, que un joven favorecido con una de esas becas en 1852, sería al comenzar este siglo Romano Pontífice Pío X…

Día del Seminario
Día de oración por el Seminario
Día de limosna para el Seminario
O.A.R.

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